El objetivo del presente trabajo es brindar una visión y un marco
teórico-conceptual diferente al brindado hasta ahora, que ayuden a
analizar las distintas situaciones que se pueden encontrar en nuestras
empresas, con el objetivo de diseñar y planificar acciones que lleven a
la implantación y desarrollo de las Nuevas Formas de Organización del
Trabajo (NFOT), para que puedan alcanzar resultados cualitativamente
superiores mediante la integración de los aspectos técnicos del proceso
de trabajo y la dimensión social; es decir, el tratamiento de las
necesidades psicológicas, sociales y culturales de las personas, en
conjunción y como parte inherente con los elementos técnicos.
Una cosa debe quedar clara desde el principio, y es que las NFOT no se
pueden entender sólo desde los cambios de las formas de los elementos o
aspectos técnicos, como durante mucho tiempo se ha estado presentando.
Precisamente las experiencias de las últimas décadas, brindan elementos
más que suficientes para que las NFOT, en nuestra sociedad, no sean sólo
de formas, sino que deben implicar cambios de contenido. Significa que
para que sean verdaderamente NFOT, se deben cambiar radicalmente los
principios tradicionales fundamentales de organización y dirección de
los procesos y de la empresa.
Desde luego, hablamos de un multiproceso en varias direcciones a largo
plazo, que sin embargo, debe comenzar algún día. Implica nuevas
complejidades, nuevos contenidos, e integración de categorías
ocupacionales, o rediseño de las actuales. De lo contrario, la gestión
de conocimientos, los conocimientos empresariales nuevos, la innovación,
hará cada día mayor la diferenciación entre los trabajadores. Los temas
como la Comunicación, la Información, el Liderazgo, la Motivación, el
Trabajo en Equipo, por mencionar sólo algunos, no tendrán sentido para
la mayoría. La elevación incesante del nivel cultural general, de la
formación y la preparación de los trabajadores, en nuestra sociedad,
exige los cambios que cambien las formas y los contenidos de la
organización del trabajo.
Atender las necesidades psicológicas y sociales de las personas, y
diseñar el proceso de trabajo acorde a las exigencias de estas
necesidades, es lo que diferencia a las personas de los equipos y las
máquinas, es lo que diferencia al humanismo socialista de la
deshumanización capitalista; es lo que debe diferenciar las NFOT de las
formas tradicionales.
Cuando se habla de NFOT, hoy día se hace referencia en el mundo no sólo
a las formas que difieren de ellas, es decir, a las formas de
organización del trabajo anteriores, tradicionales o como se identifica
muchas veces al modelo taylorista-fordista, sino se extiende a nuevos
modos de empleo, y a las nuevas formas de relaciones del trabajo más
allá del espacio limitado por la entidad, y a sistemas de trabajo que
integran más allá de las formas de organización del trabajo propiamente
dicho.
Las formas tradicionales se identifican con el lapso de tiempo que va
desde la segunda década del siglo XX con la consolidación de la empresa
moderna, hasta nuestros días pasando por la década de los sesenta,
cuando se empezó a identificar y definir las primeras NFOT.
En relación al desarrollo y aplicación práctica de las NFOT en el mundo
se deben distinguir dos aspectos importantes que deben ayudar para hacer
juicios más acertados y evitar repeticiones mecánicas de conceptos y
enfoques: uno, los desarrollos conceptuales que han tenido lugar en las
últimas cuatro décadas, han derivado desde formas simples sin
implicaciones para la dirección y organización empresarial, porque no
interesan los principios fundamentales tradicionales, a las formas más
complejas hasta los sistemas de trabajo; dos, las distintas aplicaciones
que han tenido lugar en diferentes países, la mayoría de las veces
difieren de los desarrollos conceptuales. Por lo tanto, es necesario
analizar críticamente tanto la teoría como la práctica.
La mejor forma de perpetuar algo es desarrollarlo, de manera que las
NFOT iniciales aunque rompen con los marcos estrechos de las formas
anteriormente concebidos de agrupar a los individuos, no plantean
cambios radicales de dirección y organización empresarial. El avance de
las formas no significa necesariamente el desarrollo de nuevos
contenidos, y mucho menos el cambio de los principios.
En este sentido, es improbable que se lleven a la práctica cambios
radicales revolucionarios de los principios que rigen los procesos de
trabajo en las sociedades capitalistas desarrolladas, que cuestionarían
las propias bases del capital, así lo muestran las experiencias
prácticas de las últimas cuatro décadas.
Pero en nuestra sociedad socialista deben cambiar, y no se debe llegar al
absurdo de que las nuevas tecnologías o las exigencias técnicas de los procesos
de trabajo determinen las políticas sociales y económicas, ni que la importancia
de la dimensión técnica limite o anule a la dimensión social de la empresa, que
nuestra sociedad debe privilegiar.
Para nosotros, es esencial que se entienda que las NFOT significan
desarrollo ascendente, y que en tanto se sigan desarrollando por los factores
que las identifican, necesariamente deben romper con los principios
tradicionales establecidos y deben propiciar el establecimiento de nuevos
principios de organización y de dirección.
No es posible comprender y explicar las NFOT, centrando la atención sólo
en los problemas técnicos del proceso de trabajo, sin considerar los principales
problemas conceptuales y prácticos que abarcan desde los aspectos económicos y
sociales de la sociedad, pasando por los políticos e ideológicos, hasta técnicos
y tecnológicos, en dependencia de la amplitud y profundidad del análisis
critico.
De tal manera, sólo concebimos las NFOT en nuestra sociedad como
aquellas capaces de conjugar y de integrar la dimensión técnica con la dimensión
social de la empresa; sin anteponer ni magnificar lo técnico del proceso de
trabajo, ni concebir lo social como secundario al tratamiento técnico.
Si se aceptan estos planteamientos debe quedar claro que las NFOT solo
son posibles si se tienen en cuenta todos y cada unos de los factores
mencionados en su interacción e ínter-actuación. Ningún problema relacionado con
la actividad del trabajo se puede analizar con independencia del contexto en que
se realiza la actividad del trabajo, que constituye en definitiva la esfera más
importante de la actividad humana y que se desarrolla como parte de la sociedad,
entendida como organización social única.
Como se mencionó al inicio hoy bajo la denominación de NFOT se agrupan
disímiles conceptos, desde las formas organizativas de las tareas, de los
puestos de trabajo y de los procesos de trabajo, identificados a partir de la
década de los 60, tales como la Ampliación de tareas, Enriquecimiento de tareas,
Rotación de puestos, más tarde los Grupos (semi)-autónomos, hasta los verdaderos
Sistemas de Trabajo, y las formas que surgen como consecuencias del
reordenamiento flexible del tiempo de trabajo o como respuesta a situaciones
económicas.
Reiteramos que las NFOT y los sistemas de trabajo buscan la efectividad
de una actividad de trabajo racional, es decir, también buscan elevar la
productividad del trabajo, pero bajo principios distintos a los tradicionales,
en los que se integran en menor o mayor medida los procesos técnicos, sociales y
culturales; en otras palabras, los aspectos técnicos, en conjugación con los
relacionales y comunicacionales.
Ante todo, es necesario recalcar que las NFOT y los Sistemas de Trabajo
no se implantan ni desarrollan trabajando sólo la organización del trabajo. Las
NFOT deben trabajarse tal y como aparece en el gráfico siguiente, en el cual se
muestra la intersección de los aspectos más importantes a tener en cuenta, desde
la Dirección Empresarial y Organización Empresarial, hasta la Cultura
Empresarial, el dominio de Conocimientos especiales y las Disciplinas técnicas y
sociales.
Si esto se entiende y acepta, entonces se puede entender la
interdisciplinariedad y la transfuncionalidad a la que hicimos
referencia, que se materializa de muchas maneras; por ejemplo, que en la
Dirección Integrada por Proyectos (DIP) o Proyect Management todo el
proceso del proyecto de construcción desde la fabricación hasta la
entrega lo coordina la función de dirección de Marketing.
En la misma medida que las NFOT sigan los principios nuevos, la
Planificación, Organización y Control deben ser parte de las formas
organizativas. De manera que se trata de rediseñar también los
contenidos.
Desde el momento que se hace énfasis en la calidad, en la
diversificación de producciones, en integración de operaciones y
funciones, en la capacidad I+D, en innovación como parte del valor del
producto, es evidente que no basta evaluar las cantidades de unidades
producidas y el tiempo empleado en ello. El nuevo concepto de
productividad, así como de elevación de la calidad, está por encima de
producir cantidades mayores de productos de calidad inferior.
La calidad es una función de la productividad que pone en acción los
factores sociales, sobre todo una mayor responsabilidad de cada
trabajador; en consecuencia las NFOT es una alternativa imprescindible a
desarrollar para alcanzar parámetros de Calidad Total.
La esencia de las NFOT, tal y como lo entendemos, no es la
transformación o los cambios de carácter técnico únicamente, como se
presentan muchas veces como parte de los procesos de producción. Hoy día
es reconocido por autores de diversas disciplinas, sobre todo de las
ciencias sociales, que los modelos y formas de organización que
persiguen la "calidad total", concepto en desarrollo desde hace ya unas
décadas, son formas reconocidas de intensificación de las condiciones de
explotación de la fuerza de trabajo en los países capitalistas
desarrollados; como el llamado "toyotismo" modelo al que es necesario
hacer referencia por la divulgación recibida y las aplicaciones
diversas; precisamente porque son modelos y formas que se han limitado a
reducir los cambios, a los cambios técnicos.
Es así que las NFOT muchas veces se reducen a incorporar el trabajo
improductivo, como las actividades de mantenimiento, inspección de
calidad u otras funciones de control técnico, al trabajador productivo;
o a entender y aplicar la "polivalencia" como la actividad de operar
varias máquinas o equipos combinando tareas simples, que no exige
variaciones ni mayor calificación, y sí intensificación del trabajo.
Tampoco implica cambios de los principios fundamentales tradicionales de
organización del trabajo. Aquí es necesario una aclaración, sobre todo
para desmistificar modelos de producción basados en nuevas tecnologías
"duras".
A pesar de existir diferencias entre la concepción taylorista-fordista y
el toyotismo (ver Cuadro 4), tan extendido conceptualmente como ejemplo
de nuevo modelo de producción y del trabajo, en realidad la eliminación
de las diferencias en la práctica es aparente. La diferencias son de
hecho tecnológicas, en que este sistema de producción exige y facilita
la aplicación de NFOT, para luego limitarlo. Se vuelven a simplificar
las tareas, de manera que la fuerza de trabajo necesaria se abarata. En
otros contextos, la potenciación de la nueva tecnología se manifiesta
con una fuerza de trabajo altamente calificada, y se establecen formas
organizativas con gran autonomía y responsabilidad.
Cuadro 4
|
Taylorismo-Fordismo |
Toyotismo |
|
Producción en masa. Línea de montaje. Producción en serie |
Producción vinculada a la demanda. Variada y diversificada |
|
Fragmentación de funciones. Tareas parceladas |
Trabajo en equipo. Enriquecimiento de tarea |
|
Separación de la ejecución y la elaboración |
Procesos de producción y organización del trabajo flexibles |
|
Unidades estructurales concentradas y verticalizadas |
Integración horizontal que se extiende a los proveedores |
|
|
Importancia de la logística (señalización-kanban) |
De manera que una interrelación entre los factores "cambio
tecnológico-organización del trabajo-calificación de los trabajadores",
variables importantes en nuestra sociedad, y para nuestra empresa, interactúan y
se influyen mutuamente, pero si la influencia es positiva o negativa depende de
los actores sociales, la estrategia, y las políticas establecidas.
La primera gran diferencia, que marca el cambio tecnológico entre las
dos concepciones, una tradicional y universalmente extendida, la otra,
concepción moderna conceptuada como la expresión máxima de la eficiencia, y que
más veces de las necesarias se cita de ejemplo, es de orden técnico con
implicaciones serias desde el punto de vista psicológico y social; es la
elevación del ritmo productivo del trabajo sobre la base del estricto control de
la velocidad de la cadena productiva por la dirección.
En caso del toyotismo, el grupo más que Equipo de trabajo no es el espacio
social que se quiere mostrar, incluso difiere de la concepción de equipo de
trabajo aplicado en otros países como Alemania y Suecia, Francia e Italia.
O de pequeñas unidades organizativas desarrolladas bajo la concepción de
"especialización flexible" (Sabel,C. Y Piore,M. 1984) que trata de articular el
desarrollo tecnológico con desconcentración productiva, con otras implicaciones
a nivel social, comunitario y territorial, que no es objeto de análisis aquí.
La integración a un equipo de trabajo, a la manera del toyotismo, que
persigue el enriquecimiento de tareas, puede ser mucho más alienante que el
trabajo individual, repetitivo, simple y desmotivante del taylorismo-fordismo.
No se basa en la autonomía, uno de los factores distintivos de la organización
del trabajo de las nuevas formas, sino en la "eliminación de la organización
autónoma de los trabajadores (Watanabe,B. 1993). El propio autor señala: "La
Toyota trabaja en grupos de ocho trabajadores...si apenas uno de ellos falla, el
grupo pierde el aumento, por lo tanto, este último garantiza la productividad,
asumiendo el papel que antes tenía la jefatura. El mismo tipo de control se hace
sobre el ausentismo".
Por lo tanto, el control de los tiempos y movimientos y el cronómetro
del taylorismo-fordismo, es sustituido por la intensificación del movimiento de
la cadena de montaje. Como el flujo debe ser ininterrumpido y el montaje
uniforme "las restricciones a la autonomía son tan fuertes que impiden a los
equipos modificar sustancialmente la organización de las tareas" (Capelli,P. y
Rogovsky,N. 1994). En este sentido, el equipo de trabajo, tiene restringida la
decisión que marca la diferencia con las formas tradicionales, es decir, la
forma de efectuar las tareas.
"La ejecución de la tarea individual se convierte en una total rutina de
modo que los equipos de trabajo puedan comprobar si alguna ligera variación de
las tareas permite elevar el rendimiento" (Adler,P.S. 1993). Estas situaciones
prácticas y verificadas por investigaciones realizadas, limita
extraordinariamente hablar del enriquecimiento de tareas y de NFOT. El valor
para nosotros estriba en que no se deben repetir los errores referidos.
Incluso los que defienden el modelo japonés, reconocen los aspectos
negativos, fundamentalmente desde el punto de vista social, y señalan que es
necesaria "toda la democracia en las relaciones del trabajo" (Coriat,B. 1992).
El propio autor concluye que "para la empresa occidental, verdaderamente el
único desafío consiste en pasar del involucramiento incitado al involucramiento
negociado"; en otras palabras, de la participación "obligada" a la participación
"gestionada", finalmente construida como un espacio técnico que persigue sobre
todas las cosas, la productividad y la calidad, por ende las capacidades y
competencias que exige la tecnología "dura"; el capital humano o el conocimiento
y capacidades al servicio del capital. Muy lejos se está de superar los
principios fundamentales de la organización del trabajo tradicional.
El toyotismo no ha resuelto este problema, y no lo damos como ejemplo de
las NFOT, que deben basarse no sólo en los cambios de los procesos técnicos,
sino también en las relaciones interpersonales, las comunicaciones, las
motivaciones, los valores culturales.
Con el toyotismo una vez mas se subvierte la dimensión social a las
necesidades de la dimensión técnica. Con o sin occidentalización de este modelo,
representa en el contexto actual "una verdadera herramienta del capital contra
el trabajo" (Antunes,R. 2001), ); es "vía japonesa de expansión consolidada del
capitalismo monopólico industrial" (ídem). Lleva al karoshi o "muerte súbita en
el trabajo provocada por el ritmo e intensidad que surge de la búsqueda
incesante del aumento de la productividad" (Watanabe,B. 1993.
A diferencia del taylorismo-fordismo que en su momento histórico
respondió con la producción en masa y grandes series, y una empresa que se
valoraba por el número de trabajadores, en la era de la acumulación flexible, se
destaca la empresa con menor número de trabajadores y mayores índices de
productividad, por lo que las NFOT son esenciales.
Ahora bien, la eliminación de la brecha existente entre la ejecución y
la concepción, sigue siendo aparente, puesto que el qué y el cómo integrados,
sigue sin pertenecer a los trabajadores.
"La existencia de una actividad autodeterminada en todas las etapas del
proceso productivo, es una imposibilidad absoluta bajo el toyotismo... se vive
un proceso de extrañamiento del ser social que trabaja que tendencialmente se
aproxima al extremo" (Antunes,R. 2001).
Retomando la línea de las NFOT, en contraposición a los principios
fundamentales de la organización tradicional, es necesario establecer Principios
nuevos:
*Buscar la integración de las funciones especializadas de dirección con el
trabajo de ejecución, a nivel de puesto de trabajo, a nivel de grupo, de los
procesos y la empresa. El factor de integración es el hombre. Mientras el nivel
de integración es mayor, mayor debe ser el tratamiento a las necesidades
psicológicas y sociales de los trabajadores, puesto que el comportamiento desde
el nivel individual, pasando por el nivel grupal o del colectivo hasta el nivel
de toda la empresa, y el paso de un nivel a otro, hace mas complejo el
tratamiento interpersonal, las comunicaciones, las motivaciones.
*La integración es válida también para superar la simplificación de las
actividades, puesto que el primer principio implica más que una sumatoria de las
tareas, como es característico de las primeras nuevas formas, como la rotación
de puestos, una integración a nivel funcional, de actividades y procesos, que
necesariamente hay que organizar en grupos primarios o formas colectivas de
trabajo. La superación de la simplificación y fragmentación de actividades no se
alcanza sólo, ni muchas veces hoy día, por la complejidad en la concepción y en
la ejecución, a nivel individual, por muy integral que sea éste, sino que debe
buscarse a nivel del colectivo. Por eso, un concepto básico para superar la
simplificación, además de mayores conocimientos y mayor preparación, es la
gestión del conocimiento.
*Para incorporar el control y la supervisión como parte de la
organización de la unidad de trabajo que se establezca, funciones implícitas en
el primer punto, también es necesario la integración, desde el puesto de
trabajo.
En caso de la NFOT de los Grupos (semi)autónomos, el control y la supervisión como parte de la dirección son funciones propias de los grupos. No se debe olvidar que el desarrollo técnico ha llevado a una relación distinta entre la fuerza de trabajo, los medios de trabajo y los objetos de trabajo. Si con los procesos mecanizados el trabajador inicialmente coordinaba y regulaba el desarrollo de las operaciones de acuerdo a parámetros y procedimientos preestablecidos, con la automatización debe convertirse en controlador de sistemas, lo cual implica mucha mayor autonomía en las decisiones a tomar. No se trata de integración de componentes funcionales, ni a nivel horizontal ni a nivel vertical, sino de colaboraciones y cooperaciones múltiples, con lo cual se alcanza la denominada "integración de la cadena interna".
Surgen siempre varias preguntas importantes, entre otras las siguientes:
- ¿Cómo lograr superar los viejas prácticas y hábitos establecidos?
La respuesta es:
Estableciendo y estimulando nuevos hábitos y prácticas a la vez que se
establecen acciones que evitan la posibilidad de incurrir en viejos hábitos y
prácticas.
- ¿Cómo lograr que el hombre-integrador integre?
La respuesta es:
Creando consistencia teniendo en cuenta la simplicidad. La simplicidad está dada en este caso en seguir los pasos siguientes de gestión de cambio:
1° Comunicar e intercambiar sobre los motivos del cambio
2° Indicar los apoyos y los riesgos
3° Evaluar y conocer las expectativas
4° Identificar lideres para el cambio
5° Realizar la formación correspondiente in situ como parte del proceso
6° Establecer la retroalimentación permanente
A propósito, la integración y la unidad organizativa puede abarcar
incluso al entorno externo de la empresa, y se crea la llamada cadena de valor
entre empresas, en la cual se establece no solamente una cooperación e
integración horizontal interna. Ahora se identificar la cadena de valor
Interempresarial, tanto horizontal como vertical, puesto que pueden participar
varias empresas en la producción de una unidad, con empresa en un paso o fase de
una cadena vertical, con otra empresa de otro paso o fase de otra cadena
vertical. Esta dinámica y el nivel de coordinaciones exige una mucho mayor
autonomía de decisiones que los que establecen los principios tradicionales de
organización del trabajo.
Si los cambios a nivel de organizaciones Inter.-empresariales son cada
vez más complejos, esto obliga a buscar nuevas formas de trabajar, más flexibles
o "aligeradas" como se ha conceptuado. La complejidad de implantación también va
en aumento en la misma medida en que el grado de cambios en los procesos
aumenta. De la optimización de los procesos internos de la cadena de valor de la
empresa, en la cual los software juegan un importante rol puesto que permiten
conectar los componentes de cada subproceso a través de la transmisión lógica de
datos, se pasa a cambios y reingeniería de procesos, a rediseño de redes, y a la
redefinición y alcance de redes que implica una verdadera trasformación de
procesos.
Cada uno de los avances implica mayor integración interna y mayor
integración con los procesos externos a la empresa, a partir de la
identificación de seis principales procesos internos, a saber: Recursos Humanos,
Finanzas, Logística. Producción o Servicios, Ventas, Marketing. Estas áreas
funcionales o unidades estructurales de dirección de la empresa tienen
incidencia en las formas en que se organiza el trabajo en las unidades de base.
Si la dinámica de los cambios tecnológicos es cada vez mayor, no se debe
permitir que sea la tecnología "dura" la que dirija la empresa, o que sean los
modelos de los procesos de producción los que determinen el alcance de las
formas de trabajo. La flexibilidad organizativa de los procesos de producción,
la información y corrida de datos, la codificación y estandarización de los
procesos, que facilita la variedad de productos y el control de los costos, todo
ello repercute en las formas de trabajo.
Pero supone cambios organizativos y culturales de menor o mayor
profundidad, y hasta de cambios radicales, y fuerza a mejorar las técnicas y
métodos de trabajo establecidos, y hace imprescindible el tratamiento
psico-social y comportamental de los distintos actores.
Es habitual leer que las Organizaciones Inteligentes, que se
caracterizan porque sus integrantes desarrollan capacidades que les permiten
trabajar en equipos, comunicarse clara y oportunamente, aportar su creatividad y
tomar decisiones, es decir, crear "trabajadores que sean capaces de responder a
las necesidades del proceso productivo". Pero, el problema es que las
necesidades del proceso productivo no se corresponden la mayoría de las veces
con las necesidades de los trabajadores. Y esto es lo que debemos cuidar en
nuestra sociedad.
En el Cuadro 5 se sintetizan los factores principales de la empresa
actual, a saber: Tecnología, Procesos y Personas ( modificado de Norris, G. y
otros 2001), su impacto y dificultad a través de los cambios en las Funciones y
la Estructura, que conjuntamente con las Personas forman los tres factores
principales del subsistema social de la empresa.
(Para ver la totalidad de las gráficas de este documento, es necesario utilizar la versión de descarga.)
En resumen, si se trabajan de forma integrada estos factores, el nivel de
dificultad es alto, toma tiempo para llegar a las Personas desde la Tecnología y
los Procesos, pero los cambios van a ser más radicales y profundos; van a ser
sociales también.
Para que se produzcan cambios a nivel de Estructuras y de Funciones, y
para que tengan sentido los cambios tecnológicos y de los procesos, hay que
trabajar con las Personas. Esto muchas veces se desconoce, o se relega a un
segundo plano, y se insiste una y otra vez en la tecnología y en los procesos,
como si fueran ajenos a las personas. Este es el error y la limitación más común
en las NFOT.
En la medida en que se entienda y logre que la Tecnología, los Procesos
y las Personas se integren, se debe hablar de Sistemas de Trabajo más que de
NFOT.
En términos de sistema, el Subsistema Social se complementa con el
Subsistema Cultural y el Subsistema Técnico (Glasl, F. en Prokopenko,J. y
North,K. 1996).
Identidad
Subsistema Cultural
Políticas
Estructura
Subsistema Social Personas
Funciones
Subsistema Técnico Procesos de trabajo
Estos subsistemas, identificados desde la década del 60, y conocidos
también como el Humano-Cultural, Gerencial-Estructural, y Técnico-Tecnológico
(Leavitt, 1965), o Diseño Ingenieril, Elementos Técnico-Organizativos y
Comportamiento Organizacional” (Cuesta,A. 1999) contienen los elementos
necesarios para transformar y cambiar no solo los sistemas de trabajo, sino los
elementos que lo sustentan. Pero se trata de hacerlo de manera sistémica.
Si de cambios de estructura de trata, no se puede prestar atención sólo
a los cambios tecno-estructurales, sin considerar de conjunto los cambios de
dirección o al desarrollo de los recursos humanos y a las funciones que lo
cubren como lo indica el Cuadro 4. Ninguno de los elementos de los subsistemas
es recomendable analizar sin considerar las relaciones y efectos que produce en
los demás, y pretender alcanzar cambios globales y resultados superiores.
Los procesos de trabajo se llevan a cabo por las personas; están
intervinculados con las personas, con las funciones, con las estructuras, pero
también con las políticas, entre éstas las de tecnología, la de I+D, la de
innovación, no es posible proyectar y gestionar el cambio técnico a medio y
largo plazo.
Trabajar los procesos de trabajo, solamente desde el punto de vista
técnico, sin considerar las relaciones con los sistemas social y cultural, lleva
a que los sistemas de producción se manifiesten tal y como lo hacen por lo
regular en los últimos tiempos en el mundo, y que se refieren por distintos
autores; son ajenos a las consecuencias sociales para el trabajador. Esta es una
idea esencial. Es una idea que en nuestra sociedad se debe monitorear
constantemente, sobre todo cuando se trata de empresas en proceso de
Perfeccionamiento Empresarial.
Sin cambios fundamentales en las organizaciones mayores a las que pueden
pertenecer las diferentes NFOT o los sistemas de trabajo, difícilmente estos
puedan desarrollarse y sobrevivir. Porque los nuevos sistema de trabajo implican
cambios en los métodos y estilos de dirección, en las estructuras organizativas
de dirección, en los conocimientos de los trabajadores, en los valores y
motivaciones de los trabajadores, elementos estos que potencian positiva o
negativamente los cambios técnicos.
La dimensión social, poco a poco, se reconoce conceptual y
prácticamente. Es así que entre los temas principales para los premios de
Excelencia Empresarial que se consideran en distintos países, conjuntamente con
la Diversificación de productos, la capacidad I+D, la Integración de Operaciones
y la Satisfacción del cliente, se proponen en lugar cimero la Organización del
Trabajo en Equipo con énfasis en la Cooperación, las Relaciones Interpersonales
y el Desarrollo de Recursos Humanos (Arai,J. en Prokopenko,J. y North,K. 1996).
Es la síntesis de los subsistemas referidos. Es el reconocimiento de que la
dimensión técnica debe conjugarse con la dimensión social.
Una reconocida empresa consultora de clase mundial, hace seis preguntas
al iniciar un trabajo de consultoría para evaluar la calidad de gestión; una de
las preguntas es referida a la integración de la gestión financiera, económica,
de recursos humanos y tecnológica, y de las restantes cinco, hay cuatro
referidas directamente a la dimensión social de la empresa. Tal es la
importancia de la dimensión social, entendido como tal todo lo relacionado
directamente con el hombre y su actuación, con la preservación del hombre y la
potenciación de su desarrollo integral.
En este punto es necesario detenernos y reflexionar, pensar, y
puntualizar ideas en relación a situaciones que se dan en nuestro país; unas que
es necesario potenciar, otras que es necesario reorientar, otras que es
necesario superar.
Al establecer, como parte de un documento fundamental como es Las Bases
Generales para el Perfeccionamiento Empresarial (1998), el Principio General de
"la más amplia participación de todos los trabajadores y que se constituye en el
elemento de dirección y organización empresarial.." y que "el proceso de toma de
decisiones debe utilizar el análisis y discusión colectiva de los asuntos que se
seleccionen, sobre la base de la mas amplia información y la comunicación
adecuada.." es evidente que se amplía la base social de la dirección en la
empresa, y se elevan las exigencias para todos los trabajadores.
La capacitación y preparación de los trabajadores se convierte no sólo
en un aspecto importante de la dimensión técnica y de la dimensión social, sino
se convierte en un deber social, para buscar mayor eficiencia, eficacia y la
creación de nuevas capacidades de gestión y de dirección, a lo que es
consustancial el desarrollo de las NFOT, de nuevos sistemas de trabajo; la
aplicación de nuevos sistemas productivos conjuntamente con las NFOT. En la
misma medida deben romperse los esquemas mentales y las prácticas que siguen los
principios tradicionales de organización del trabajo.
Al mismo tiempo, se han estado tratando de introducir y desarrollar
estrategias y funciones relacionado con un área clave como los Recursos Humanos,
bajo definiciones, conceptos y enfoques nuevos que privilegian el tratamiento de
las personas en su integralidad, y no como meros recursos materiales y
financieros. Significa que se ha estado potenciando en los últimos años el
tratamiento a las personas, incluso personalizado, bajo la denominación de
"atención al hombre".
Pero este concepto en principio abarcaba solamente una atención
material; otros, los más, lo interpretan y aplican como el desarrollo de las
capacidades y conocimientos, pero privilegiando las acciones de capacitación y
superación profesional por sobre las demás funciones; los menos, trabajan los
valores de la nueva cultura, el comportamiento de los individuos y los grupos,
los intereses y motivaciones, nuevas funciones. De manera que prima también
entre nosotros el criterio que el primer objetivo de la gestión de recursos
humanos es el desarrollo sólo de "capacidades y conocimientos": En un segundo
plano o como de apoyo, se consideran los elementos sociales y psicológicos y el
comportamiento organizacional, que también son muy poco tratados.
Los Sistemas de Gestión de Recursos Humanos han proliferado en los
últimos años, así como los modelos que los sustentan. Pero independientemente de
la complejidad y la amplitud conceptual, y que integran en mayor o menor medida
el entorno interno con el entorno externo, y tienen en cuenta en mayor o menor
grado los elementos económicos, sociales, jurídicos, de políticas globales,
tienden a seguir la misma filosofía e ideología de los principios fundamentales
de la organización del trabajo tradicional aplicados a los procesos de trabajo,
con lo cual se ponen cada día más en evidencia las contradicciones entre la
mayor preparación de los trabajadores y los marcos estrechos de sus actuaciones.
De esta manera, los sistemas de gestión de los recursos humanos, aunque
conceptual y en la práctica más integrales, se hacen más integrales desde el
punto de vista técnico solamente, y siguen sin responder la mayoría de ellos a
las necesidades sociales y psicológicas, para no hablar de las económicas, de
los trabajadores.
La Gestión de Recursos Humanos y su tratamiento sistémico, complejo, y
con enfoque estratégico, sólo es posible en dependencia de los avances de la
Organización y Dirección empresarial, y el papel activo y efectivo de los
trabajadores.
En nuestra sociedad, con el tema de la Excelencia Empresarial o de las
variables de Competitividad, a la par de la Calidad, o los Tiempos de ejecución
o de entrega, deben considerarse la Organización del Trabajo, el Liderazgo, la
Innovación, el Desarrollo de los Recursos Humanos; no como variables secundarias
o de apoyo, sino como variables principales que se traducen en el producto final
y la satisfacción del cliente. Y esto, muchas veces no se acepta o no se
entiende.
Entonces, ¿porqué no hay mayores coincidencias o relaciones entre los
sistemas de producción y las formas de organización del trabajo que privilegien
y pongan a la par la dimensión técnica y la dimensión social? En otra
sociedades, será porque la flexibilización de la organización del trabajo con
dimensión social, que serían verdaderamente las NFOT, puede implicar actuaciones
que no lleven a una intensificación del trabajo que exigen los procesos
productivos, y que pongan en peligro las propias bases de los sistemas sociales.
En nuestra sociedad, se debe tener presente que la productividad es ,
ante todo, la efectividad de la actividad racional del hombre que se realiza con
determinado objetivo útil a la sociedad, y no una relación mecánica entre la
producción obtenida y los recursos utilizados; y entre los objetivos de nuestra
sociedad está siempre el mejoramiento del hombre.
Veamos en los cuadros siguientes, (Cuadro 6 y Cuadro 7) en los cuales se
puede visualizar mejor la idea de que los sistemas de producción han predominado
y determinado la utilización y desarrollo de las NFOT, utilizando a estas formas
nuevas para intensificar el trabajo. Las NFOT no han podido desplegar todo su
potencial de acuerdo incluso a los planteamientos teóricos realizados, y en
consecuencia no se han desarrollado suficientemente los Grupos (semi)autónomos y
los sistemas de trabajo integrales que rompen verdaderamente con los principios
fundamentales tradicionales de organización del trabajo.
En el Cuadro 6 se entiende que cada forma representa un paso
cualitativamente superior en relación a la forma anterior. Esto no significa que
no se puede acometer una forma superior sin haber desarrollado la forma
anterior. Esto está directamente relacionado con las necesidades y posibilidades
reales de la empresa.
Como se observa en el Cuadro 7 en la misma medida en que se transforman
los sistemas de producción, se hace mayor utilización de las NFOT, con las
reservas o limitaciones señaladas. Prácticamente todos los sistemas de
producción, señalan entre las observaciones elementos referidos a las NFOT. Uno
de los sistemas se identifica incluso y se denomina como Diversificación de los
Grupos, en que se potencia al máximo el Enriquecimiento de tareas. Y con los
Grupos Integrales, o grupos autónomos, es exigencia de los mismos, la alta
coordinación e interrelación entre los grupos, lo que implica de hecho una
transformación del sistema de trabajo y de producción, con mayor desarrollo de
la autonomía.
Los sistemas productivos apoyan a las NFOT en la misma medida en que le
sirven para fortalecerse, pero el sistema productivo no debe ser el
determinante; el determinante al ser factor integrador debe ser el HOMBRE y sus
necesidades psicológicas y sociales.
Cuadro7
Caracterización de algunos sistemas de producción
(según Lindholm,R.I. en Prokopenko J. y North. K 1996 modificado)
|
Sistema de producción |
Características del flujo de trabajo |
Observación |
|
Línea de producción mecanizada La máquina fija el ritmo |
Flujo controlado por la máquina |
Sensible a las modificaciones. Control sobre materiales. Uso efectivo del espacio. |
|
Trabajo en cadena. Trabajador fija el ritmo. |
Suministros por pedido |
Adaptable y adecuado para trabajo en grupos. Necesidad de armonización. Riesgo de amontonamiento de trabajo. |
|
Proceso automatizado |
Flujo material y su procesamiento controlado por la máquina |
Supervisión y mantenimiento de sistemas. Alta calidad del contenido de trabajo. Grupos (semi)autónomos. Puede ocurrir aislamiento de otras estaciones de trabajo. |
|
Concentración de operaciones |
Tareas relacionadas. Se combinan en espacio de trabajo comunal de producción en serie. |
Bajo grado de identificación con otras fases de producción. Riesgo de tendencia a la sub-optimización. Adecuado para largas series de producción. Capital intensivo en baja utilización de capacidades. |
|
Línea con diversificación de grupos |
Combina la producción en flujo |
Adaptable a diferentes requisitos de producción. Requiere cooperación de grupo para alcanzar alta eficiencia. |
|
Grupo de Servicios |
Funciones de apoyo |
Requiere alta flexibilización. Dificultad para planificar. |
|
Grupo Integral |
Trabajo concentrado en un producto. |
Alta demanda de coordinación e interrelación entre grupos. |
Es necesario aclarar que estos sistemas de producción, fundamentalmente los
que contienen elementos de transformación de sistemas, se identifican en la
práctica sobre todo en los sectores de componentes, del automóvil, fabricación
de máquinas-herramientas y la construcción. Se identifican por un lado roles
laborales de alta calificación con enriquecimiento del contenido, en
contraposición y coexistencia de trabajos temporales de apoyo con organización
de trabajo tradicional.
Los aspectos puramente económicos siguen ocupando el lugar más
importante, y se siguen analizando los tiempos menores de ejecución de los
elementos de una tarea y de una operación. Pero para planear las funciones de un
puesto que tenga en cuenta las necesidades psicológicas y sociales del
individuo, en una empresa que trabaja con modelos de gestión integrada, es
imprescindible considerar un grupo de factores, y la economía del trabajo por sí
sola, es insuficiente.
Para atender y tener en cuenta las necesidades psicológicas y sociales
de los trabajadores, es necesario atender y tener en cuenta:
*Las capacidades individuales y colectivas potenciales y reales
*Las experiencias
*Las motivaciones
*Los intereses
*Los valores
*Las conductas
*Las satisfacciones
La satisfacción individual en las NFOT y el desarrollo de éstas se basa
en principio en:
*Grado de variedad de las tareas
*Posibilidad de decidir sobre la estructura del trabajo y el contenido
de la tarea
*Flexibilidad en la relación hombre/maquina sobre la base de mayor
colaboración
Pero, sigue siendo relativa la intervención y las decisiones del
trabajador, puesto que sigue predominando la división tecnológica sobre la
división funcional, y la división funcional ha avanzado en tanto debe responder
a determinadas características de los sistemas productivos como se resume en el
Cuadro 8.
Cuadro 8
Avance de las NFOT en relación a los sistemas de producción
Sistema Caracterización del flujo
NFOT
de producción de trabajo
Líneas de Flujo y ritmo fijado por la maquina Rotación
Producción Flujo y ritmo fijado por el trabajador Ampliación
mecanizada Diversificación de grupos
Procesos automatizados Automatización programada. Trabajador
que supervisa los parámetros fijados Rotación
de antemano, pero también como Ampliación
controlador del sistema. Interviene sobre Enriquecimiento
materiales, herramientas y productos.
Concentración De flujo continuo en trabajo de ensamble Enriquecimiento
de operaciones De servicios Grupo Integral
Grupo Autónomo
Desde la "linearización de los procedimientos de fabricación" por orden
de transformación en el flujo continuo del taylorismo-fordismo, y con el avance
de la tecnología y la automatización de la línea recta y la línea en U, poco
alejado del montaje en cadena, pasando por el montaje de sub-conjuntos que
corresponden a una función a la que se puede dedicar toda una planta, hasta el
montaje completo en una estación o espacio fijo de un producto por un equipo o
varios equipos, todo responde al sub-sistema técnico, con tecnología que exige
alta y nueva profesionalidad, pero muchas veces sin las necesarias
transformaciones de los sub-sistemas social y el sub-sistema cultural.
Con la "Producción ligera o ajustada" se vuelve a repetir el hecho de
que responde bien en aquellas producciones masivas y estandarizadas que
persiguen eliminar tiempos, espacios y costos innecesarios, pero no así a las
producciones que han de ajustar sus productos a exigencias específicas y una
gran variedad de productos.
En cuanto a los sistemas de producción identificados por Grupos, de
hecho es un avance conceptual y práctico enorme, puesto que es la primera vez
que las NFOT determinan los sistemas de producción; no obstante, como es lógico
suponer, deben desarrollar mayor autonomía que las formas anteriores, y no sólo
constituirse en variantes de la línea mecanizada o de procesos
automatizados o de apoyo. Los Grupos Integrales como lo indica el Cuadro
7 exigen alta coordinación e interrelación; es la base de la DIP.
Esta es la tendencia que debe desarrollarse frente a la absolutización
de la técnica y el dominio de ésta sobre la vida en el trabajo de las personas.
En este punto es necesario hacer otra aclaración que usualmente se
malinterpreta o se desconoce y es con relación a las técnicas y métodos de
estudio del trabajo. Desde luego que éstas han ido evolucionando.
En la misma medida en que las NFOT avanzan hacia el trabajo colectivo y
el trabajo en Equipo, cobran mayor importancia las técnicas y métodos
colectivos.
*Se va imponiendo la síntesis sobre el análisis individual y el valor de
la unidad de trabajo individual, y sobre las técnicas para reducir el contenido
de trabajo.
*El estudio del desplazamiento de los trabajadores, con los diagramas de
actividad múltiple o de hombre-máquina, o el combinado, es válido, siempre y
cuando se haga todo sobre la base del principio de agrupar, de integrar, y no de
fragmentar.
*La primera regla del estudio del trabajo "es que cada tarea se debe
analizar sistemáticamente de antemano, reflexionando sobre la manera de
efectuarla desde el principio hasta el final" (Kanawaty,G. 1996).
Para planear el trabajo en grupo, y aumentar el grado de variedad de
tareas es necesario planear primero las funciones desde puestos individuales,
buscando integración y variedad de labores, para lo cual es necesario tener en
cuenta:
*la duración del ciclo
*tamaño del lote, la cantidad
*distribución de tareas no repetitivas
*la estructura del trabajo y contenido de tareas entre series distintas
Pero si como segundo paso no se planifica el trabajo en grupo, y luego
no se concibe cómo está orientado a la integración a nivel de los procesos de la
empresa, el nivel de integración se queda a nivel bajo.
En cuanto a trabajos de oficina y a las actividades de servicios, el
desarrollo tecnológico también los ha alcanzado, y la informatización permite
una mayor variedad de tareas y un grado de autonomía para decidir la
distribución de las tareas y de cómo llevarlo a cabo. Incluso, en las
actividades de servicios se producen mayores relaciones horizontales y se
integran más las funciones que en los sectores productivos. No sucede lo mismo
en el sector del comercio, con una división del trabajo tradicional o mayor, una
mayor centralización de los controles y muy poca maniobra para las decisiones en
el puesto de trabajo; además con poco o ningún desarrollo de trabajo en equipo.
Si se fuera a hacer un balance, tanto en el mundo como en nuestro país,
básicamente, en menor o mayor grado se mantienen los principios fundamentales de
la organización del trabajo tradicional con las NFOT, situación que se refuerza
por los propios sistemas de producción que siguen centrados en el tiempo y los
costos, por encima del bienestar psico-social de los trabajadores. Pero se van
imponiendo formas colectivas de alta cooperación, lo cual significa que es
imprescindible prestarle atención y trabajar los aspectos sociales y culturales
como la Comunicación, Organización de Grupos y la Motivación.
Los criterios de efectividad de la organización del trabajo han ido variando.
Junto a los elementos técnicos de:
- Mejor utilización de los recursos
- Estabilidad del sistema de producción o servicios
Se consideran también los elementos psicológicos y sociales como:
- Autonomía (decisiones sobre asuntos propios del trabajo que realiza el
trabajador)
- Trabajo atractivo (trabajos con diferente grado de dificultad.
Integración del trabajo auxiliar. Variación en los contenidos)
- Creación de trabajo individual como parte de un colectivo
Se trata de los elementos contenidos en el instrumento normalizado
(Hackman,J.R. y Oldham,R.G. citado por Capelli y Rogovsky, 1994) al que hicimos
referencia en el acápite anterior, que se utiliza para diagnosticar los puestos
de trabajo y evaluar el "enriquecimiento de los puestos".
En consecuencia, como tendencia se debe imponer:
El Trabajo en Equipo
La Integración a nivel de procesos
La Toma de decisiones individual o colegiada sobre el trabajo que se
realiza.
La transformación del trabajo en el mundo es un proceso complejo.
Muestra de ello son los desarrollos teóricos y conceptuales en los últimos
cincuenta años, y su relativa poca amplitud de aplicación en la práctica de
forma tal que cambien los principios fundamentales tradicionales de organización
del trabajo, que de hecho son también principios de dirección.
La diversidad de situaciones, de factores estructurales y estrategias,
pero sobre todo el entorno económico y social en el que se lleva a cabo, siguen
favoreciendo más lo urgente sobre lo importante. Y lo urgente en las sociedades
capitalistas sigue siendo el Capital formador de plusvalía y el modo de
explotación capitalista; ayer pasaba por la pala, luego por la cadena de
producción, medición del tiempo y de los movimientos; hoy por la expansión del
trabajo dotado de mayor dimensión intelectual, el trabajo como forma de capital,
el Capital Intelectual como forma de capital según la teoría del Capital Humano.
En nuestro país, verificado en investigaciones en los últimos años, y
ahora a través del estudio de casos, las NFOT no se han impuesto
sistemáticamente en el conjunto de las empresas, ni siquiera dentro de las
empresas que han aplicado parcialmente alguna de las formas.
Se producen elevaciones de las calificaciones técnicas, hay grupos de
trabajo polivalentes, incluso Equipos de trabajo y Grupos (semi)autónomos que
desarrollan la Dirección Integral por Proyecto (DIP), pero se mantienen los
rasgos fundamentales de los principios tradicionales de la organización del
trabajo y de la dirección.
Hay que insistir y potenciar mucho más la Autonomía, el Trabajo en
Equipo o trabajo en colectivo que asuma la integración como principio, como
parte de un método y estilo de dirección, y la gestión de los recursos humanos
entendido como gestión de las capacidades tanto reales y potenciales, los
conocimientos, los valores, los intereses, las necesidades y motivaciones de las
personas.
Es necesario empezar por potenciar y perfeccionar la Cooperación en el
trabajo, puesto que las NFOT son formas que rompen con la concepción,
planificación y distribución de las actividades y las formas tradicionales de
agrupación de los trabajadores; y esto, ante todo, son aspectos sociales y
culturales. La Cooperación es un factor importante de la dirección estratégica,
tanto interna como externa de la empresa.
La tesis central es que las NFOT, para nuestra sociedad, deben implicar
realmente una relación distinta entre los trabajadores; del carácter y contenido
de trabajo que rompa con el marco conceptual y los principios tradicionales
establecidos, y permita alcanzar no sólo niveles superiores de calidad,
eficiencia, competitividad de la empresa, sino también desarrollo integral de
las personas. Esa ventaja la privilegia nuestra sociedad.
1.4 BIBLIOGRAFÍA
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LAS NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO (NFOT). FACTORES PARA SU
POTENCIACIÓN.
Aportado Por: Rafael Alhama Belamaric - ieit@ceniai.inf.cu
Investigador del Instituto de Estudios e Investigaciones del Trabajo;
Experto del Sistema Trabajo; Miembro del Consejo Científico Técnico de la CTC-N;
Vicepresidente de la ANEC de Ciudad de La Habana; Miembro de la Junta
Directiva de la Sociedad Cubana de Estudios del Trabajo; Miembro del Consejo
Directivo de la Asociación Latinoamericana de Sociología del Trabajo; Autor de
los libros "El hombre y su medio ambiente laboral" (Ed. Científico-Técnica,
1981), "El Trabajo por turnos" (Ed. Ciencias Sociales, 1987), "Perfeccionamiento
Empresarial. Realidades y Retos" (Ed. Ciencias Sociales, 2001).
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Investigador del Instituto de Estudios e Investigaciones del Trabajo; Experto del Sistema Trabajo; Miembro del Consejo Científico Técnico de la CTC-N;
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