Suscríbete GRATIS al boletín y recibe:
10 ebooks con las lecciones empresariales más representativas de Jack Welch, Kenichi Ohmae, Michael Newman y otros exitosos líderes de primer nivel en el mundo de los negocios...
Al pulsar aceptas los términos de uso y la política de privacidad
O mediante uno de los siguientes servicios:
El objetivo del presente trabajo es brindar una visión y un marco
teórico-conceptual diferente al brindado hasta ahora, que ayuden a
analizar las distintas situaciones que se pueden encontrar en nuestras
empresas, con el objetivo de diseñar y planificar acciones que lleven a
la implantación y desarrollo de las Nuevas Formas de Organización del
Trabajo (NFOT), para que puedan alcanzar resultados cualitativamente
superiores mediante la integración de los aspectos técnicos del proceso
de trabajo y la dimensión social; es decir, el tratamiento de las
necesidades psicológicas, sociales y culturales de las personas, en
conjunción y como parte inherente con los elementos técnicos.
Una cosa debe quedar clara desde el principio, y es que las NFOT no se
pueden entender sólo desde los cambios de las formas de los elementos o
aspectos técnicos, como durante mucho tiempo se ha estado presentando.
Precisamente las experiencias de las últimas décadas, brindan elementos
más que suficientes para que las NFOT, en nuestra sociedad, no sean sólo
de formas, sino que deben implicar cambios de contenido. Significa que
para que sean verdaderamente NFOT, se deben cambiar radicalmente los
principios tradicionales fundamentales de organización y dirección de
los procesos y de la empresa.
Desde luego, hablamos de un multiproceso en varias direcciones a largo
plazo, que sin embargo, debe comenzar algún día. Implica nuevas
complejidades, nuevos contenidos, e integración de categorías
ocupacionales, o rediseño de las actuales. De lo contrario, la gestión
de conocimientos, los conocimientos empresariales nuevos, la innovación,
hará cada día mayor la diferenciación entre los trabajadores. Los temas
como la Comunicación, la Información, el Liderazgo, la Motivación, el
Trabajo en Equipo, por mencionar sólo algunos, no tendrán sentido para
la mayoría. La elevación incesante del nivel cultural general, de la
formación y la preparación de los trabajadores, en nuestra sociedad,
exige los cambios que cambien las formas y los contenidos de la
organización del trabajo.
Atender las necesidades psicológicas y sociales de las personas, y
diseñar el proceso de trabajo acorde a las exigencias de estas
necesidades, es lo que diferencia a las personas de los equipos y las
máquinas, es lo que diferencia al humanismo socialista de la
deshumanización capitalista; es lo que debe diferenciar las NFOT de las
formas tradicionales.
Cuando se habla de NFOT, hoy día se hace referencia en el mundo no sólo
a las formas que difieren de ellas, es decir, a las formas de
organización del trabajo anteriores, tradicionales o como se identifica
muchas veces al modelo taylorista-fordista, sino se extiende a nuevos
modos de empleo, y a las nuevas formas de relaciones del trabajo más
allá del espacio limitado por la entidad, y a sistemas de trabajo que
integran más allá de las formas de organización del trabajo propiamente
dicho.
Las formas tradicionales se identifican con el lapso de tiempo que va
desde la segunda década del siglo XX con la consolidación de la empresa
moderna, hasta nuestros días pasando por la década de los sesenta,
cuando se empezó a identificar y definir las primeras NFOT.
En relación al desarrollo y aplicación práctica de las NFOT en el mundo
se deben distinguir dos aspectos importantes que deben ayudar para hacer
juicios más acertados y evitar repeticiones mecánicas de conceptos y
enfoques: uno, los desarrollos conceptuales que han tenido lugar en las
últimas cuatro décadas, han derivado desde formas simples sin
implicaciones para la dirección y organización empresarial, porque no
interesan los principios fundamentales tradicionales, a las formas más
complejas hasta los sistemas de trabajo; dos, las distintas aplicaciones
que han tenido lugar en diferentes países, la mayoría de las veces
difieren de los desarrollos conceptuales. Por lo tanto, es necesario
analizar críticamente tanto la teoría como la práctica.
La mejor forma de perpetuar algo es desarrollarlo, de manera que las
NFOT iniciales aunque rompen con los marcos estrechos de las formas
anteriormente concebidos de agrupar a los individuos, no plantean
cambios radicales de dirección y organización empresarial. El avance de
las formas no significa necesariamente el desarrollo de nuevos
contenidos, y mucho menos el cambio de los principios.
En este sentido, es improbable que se lleven a la práctica cambios
radicales revolucionarios de los principios que rigen los procesos de
trabajo en las sociedades capitalistas desarrolladas, que cuestionarían
las propias bases del capital, así lo muestran las experiencias
prácticas de las últimas cuatro décadas.
Pero en nuestra sociedad socialista deben cambiar, y no se debe llegar
al absurdo de que las nuevas tecnologías o las exigencias técnicas de
los procesos de trabajo determinen las políticas sociales y económicas,
ni que la importancia de la dimensión técnica limite o anule a la
dimensión social de la empresa, que nuestra sociedad debe privilegiar.
Para nosotros, es esencial que se entienda que las NFOT significan
desarrollo ascendente, y que en tanto se sigan desarrollando por los
factores que las identifican, necesariamente deben romper con los
principios tradicionales establecidos y deben propiciar el
establecimiento de nuevos principios de organización y de dirección.
No es posible comprender y explicar las NFOT, centrando la atención sólo
en los problemas técnicos del proceso de trabajo, sin considerar los
principales problemas conceptuales y prácticos que abarcan desde los
aspectos económicos y sociales de la sociedad, pasando por los políticos
e ideológicos, hasta técnicos y tecnológicos, en dependencia de la
amplitud y profundidad del análisis critico.
De tal manera, sólo concebimos las NFOT en nuestra sociedad como
aquellas capaces de conjugar y de integrar la dimensión técnica con la
dimensión social de la empresa; sin anteponer ni magnificar lo técnico
del proceso de trabajo, ni concebir lo social como secundario al
tratamiento técnico.
Si se aceptan estos planteamientos debe quedar claro que las NFOT solo
son posibles si se tienen en cuenta todos y cada unos de los factores
mencionados en su interacción e ínter-actuación. Ningún problema
relacionado con la actividad del trabajo se puede analizar con
independencia del contexto en que se realiza la actividad del trabajo,
que constituye en definitiva la esfera más importante de la actividad
humana y que se desarrolla como parte de la sociedad, entendida como
organización social única.
Como se mencionó al inicio hoy bajo la denominación de NFOT se agrupan
disímiles conceptos, desde las formas organizativas de las tareas, de
los puestos de trabajo y de los procesos de trabajo, identificados a
partir de la década de los 60, tales como la Ampliación de tareas,
Enriquecimiento de tareas, Rotación de puestos, más tarde los Grupos
(semi)-autónomos, hasta los verdaderos Sistemas de Trabajo, y las formas
que surgen como consecuencias del reordenamiento flexible del tiempo de
trabajo o como respuesta a situaciones económicas.
Reiteramos que las NFOT y los sistemas de trabajo buscan la efectividad
de una actividad de trabajo racional, es decir, también buscan elevar la
productividad del trabajo, pero bajo principios distintos a los
tradicionales, en los que se integran en menor o mayor medida los
procesos técnicos, sociales y culturales; en otras palabras, los
aspectos técnicos, en conjugación con los relacionales y
comunicacionales.
Ante todo, es necesario recalcar que las NFOT y los Sistemas de Trabajo
no se implantan ni desarrollan trabajando sólo la organización del
trabajo. Las NFOT deben trabajarse tal y como aparece en el gráfico
siguiente, en el cual se muestra la intersección de los aspectos más
importantes a tener en cuenta, desde la Dirección Empresarial y
Organización Empresarial, hasta la Cultura Empresarial, el dominio de
Conocimientos especiales y las Disciplinas técnicas y sociales.
Si esto se entiende y acepta, entonces se puede entender la
interdisciplinariedad y la transfuncionalidad a la que hicimos
referencia, que se materializa de muchas maneras; por ejemplo, que en la
Dirección Integrada por Proyectos (DIP) o Proyect Management todo el
proceso del proyecto de construcción desde la fabricación hasta la
entrega lo coordina la función de dirección de Marketing.
En la misma medida que las NFOT sigan los principios nuevos, la
Planificación, Organización y Control deben ser parte de las formas
organizativas. De manera que se trata de rediseñar también los
contenidos.
Desde el momento que se hace énfasis en la calidad, en la
diversificación de producciones, en integración de operaciones y
funciones, en la capacidad I+D, en innovación como parte del valor del
producto, es evidente que no basta evaluar las cantidades de unidades
producidas y el tiempo empleado en ello. El nuevo concepto de
productividad, así como de elevación de la calidad, está por encima de
producir cantidades mayores de productos de calidad inferior.
La calidad es una función de la productividad que pone en acción los
factores sociales, sobre todo una mayor responsabilidad de cada
trabajador; en consecuencia las NFOT es una alternativa imprescindible a
desarrollar para alcanzar parámetros de Calidad Total.
La esencia de las NFOT, tal y como lo entendemos, no es la
transformación o los cambios de carácter técnico únicamente, como se
presentan muchas veces como parte de los procesos de producción. Hoy día
es reconocido por autores de diversas disciplinas, sobre todo de las
ciencias sociales, que los modelos y formas de organización que
persiguen la "calidad total", concepto en desarrollo desde hace ya unas
décadas, son formas reconocidas de intensificación de las condiciones de
explotación de la fuerza de trabajo en los países capitalistas
desarrollados; como el llamado "toyotismo" modelo al que es necesario
hacer referencia por la divulgación recibida y las aplicaciones
diversas; precisamente porque son modelos y formas que se han limitado a
reducir los cambios, a los cambios técnicos.
Es así que las NFOT muchas veces se reducen a incorporar el trabajo
improductivo, como las actividades de mantenimiento, inspección de
calidad u otras funciones de control técnico, al trabajador productivo;
o a entender y aplicar la "polivalencia" como la actividad de operar
varias máquinas o equipos combinando tareas simples, que no exige
variaciones ni mayor calificación, y sí intensificación del trabajo.
Tampoco implica cambios de los principios fundamentales tradicionales de
organización del trabajo. Aquí es necesario una aclaración, sobre todo
para desmistificar modelos de producción basados en nuevas tecnologías
"duras".
A pesar de existir diferencias entre la concepción taylorista-fordista y
el toyotismo (ver Cuadro 4), tan extendido conceptualmente como ejemplo
de nuevo modelo de producción y del trabajo, en realidad la eliminación
de las diferencias en la práctica es aparente. La diferencias son de
hecho tecnológicas, en que este sistema de producción exige y facilita
la aplicación de NFOT, para luego limitarlo. Se vuelven a simplificar
las tareas, de manera que la fuerza de trabajo necesaria se abarata. En
otros contextos, la potenciación de la nueva tecnología se manifiesta
con una fuerza de trabajo altamente calificada, y se establecen formas
organizativas con gran autonomía y responsabilidad.
De manera que una interrelación entre los factores "cambio
tecnológico-organización del trabajo-calificación de los trabajadores",
variables importantes en nuestra sociedad, y para nuestra empresa,
interactúan y se influyen mutuamente, pero si la influencia es positiva
o negativa depende de los actores sociales, la estrategia, y las
políticas establecidas.
La primera gran diferencia, que marca el cambio tecnológico entre las
dos concepciones, una tradicional y universalmente extendida, la otra,
concepción moderna conceptuada como la expresión máxima de la
eficiencia, y que más veces de las necesarias se cita de ejemplo, es de
orden técnico con implicaciones serias desde el punto de vista
psicológico y social; es la elevación del ritmo productivo del trabajo
sobre la base del estricto control de la velocidad de la cadena
productiva por la dirección.
En caso del toyotismo, el grupo más que Equipo de trabajo no es el
espacio social que se quiere mostrar, incluso difiere de la concepción
de equipo de trabajo aplicado en otros países como Alemania y Suecia,
Francia e Italia.
O de pequeñas unidades organizativas desarrolladas bajo la concepción de
"especialización flexible" (Sabel,C. Y Piore,M. 1984) que trata de
articular el desarrollo tecnológico con desconcentración productiva, con
otras implicaciones a nivel social, comunitario y territorial, que no es
objeto de análisis aquí.
La integración a un equipo de trabajo, a la manera del toyotismo, que
persigue el enriquecimiento de tareas, puede ser mucho más alienante que
el trabajo individual, repetitivo, simple y desmotivante del
taylorismo-fordismo. No se basa en la autonomía, uno de los factores
distintivos de la organización del trabajo de las nuevas formas, sino en
la "eliminación de la organización autónoma de los trabajadores
(Watanabe,B. 1993). El propio autor señala: "La Toyota trabaja en grupos
de ocho trabajadores...si apenas uno de ellos falla, el grupo pierde el
aumento, por lo tanto, este último garantiza la productividad, asumiendo
el papel que antes tenía la jefatura. El mismo tipo de control se hace
sobre el ausentismo".
Por lo tanto, el control de los tiempos y movimientos y el cronómetro
del taylorismo-fordismo, es sustituido por la intensificación del
movimiento de la cadena de montaje. Como el flujo debe ser
ininterrumpido y el montaje uniforme "las restricciones a la autonomía
son tan fuertes que impiden a los equipos modificar sustancialmente la
organización de las tareas" (Capelli,P. y Rogovsky,N. 1994). En este
sentido, el equipo de trabajo, tiene restringida la decisión que marca
la diferencia con las formas tradicionales, es decir, la forma de
efectuar las tareas.
"La ejecución de la tarea individual se convierte en una total rutina de
modo que los equipos de trabajo puedan comprobar si alguna ligera
variación de las tareas permite elevar el rendimiento" (Adler,P.S.
1993). Estas situaciones prácticas y verificadas por investigaciones
realizadas, limita extraordinariamente hablar del enriquecimiento de
tareas y de NFOT. El valor para nosotros estriba en que no se deben
repetir los errores referidos.
Incluso los que defienden el modelo japonés, reconocen los aspectos
negativos, fundamentalmente desde el punto de vista social, y señalan
que es necesaria "toda la democracia en las relaciones del trabajo"
(Coriat,B. 1992). El propio autor concluye que "para la empresa
occidental, verdaderamente el único desafío consiste en pasar del
involucramiento incitado al involucramiento negociado"; en otras
palabras, de la participación "obligada" a la participación
"gestionada", finalmente construida como un espacio técnico que persigue
sobre todas las cosas, la productividad y la calidad, por ende las
capacidades y competencias que exige la tecnología "dura"; el capital
humano o el conocimiento y capacidades al servicio del capital. Muy
lejos se está de superar los principios fundamentales de la organización
del trabajo tradicional.
El toyotismo no ha resuelto este problema, y no lo damos como ejemplo de
las NFOT, que deben basarse no sólo en los cambios de los procesos
técnicos, sino también en las relaciones interpersonales, las
comunicaciones, las motivaciones, los valores culturales.
Con el toyotismo una vez mas se subvierte la dimensión social a las
necesidades de la dimensión técnica. Con o sin occidentalización de este
modelo, representa en el contexto actual "una verdadera herramienta del
capital contra el trabajo" (Antunes,R. 2001), ); es "vía japonesa de
expansión consolidada del capitalismo monopólico industrial" (ídem).
Lleva al karoshi o "muerte súbita en el trabajo provocada por el ritmo e
intensidad que surge de la búsqueda incesante del aumento de la
productividad" (Watanabe,B. 1993.
A diferencia del taylorismo-fordismo que en su momento histórico
respondió con la producción en masa y grandes series, y una empresa que
se valoraba por el número de trabajadores, en la era de la acumulación
flexible, se destaca la empresa con menor número de trabajadores y
mayores índices de productividad, por lo que las NFOT son esenciales.
Ahora bien, la eliminación de la brecha existente entre la ejecución y
la concepción, sigue siendo aparente, puesto que el qué y el cómo
integrados, sigue sin pertenecer a los trabajadores.
"La existencia de una actividad autodeterminada en todas las etapas del
proceso productivo, es una imposibilidad absoluta bajo el toyotismo...
se vive un proceso de extrañamiento del ser social que trabaja que
tendencialmente se aproxima al extremo" (Antunes,R. 2001).
Retomando la línea de las NFOT, en contraposición a los principios
fundamentales de la organización tradicional, es necesario establecer
Principios nuevos:
*Buscar la integración de las funciones especializadas de dirección con
el trabajo de ejecución, a nivel de puesto de trabajo, a nivel de grupo,
de los procesos y la empresa. El factor de integración es el hombre.
Mientras el nivel de integración es mayor, mayor debe ser el
tratamiento a las necesidades psicológicas y sociales de los
trabajadores, puesto que el comportamiento desde el nivel individual,
pasando por el nivel grupal o del colectivo hasta el nivel de toda la
empresa, y el paso de un nivel a otro, hace mas complejo el tratamiento
interpersonal, las comunicaciones, las motivaciones.
*La integración es válida también para superar la simplificación de las
actividades, puesto que el primer principio implica más que una
sumatoria de las tareas, como es característico de las primeras nuevas
formas, como la rotación de puestos, una integración a nivel funcional,
de actividades y procesos, que necesariamente hay que organizar en
grupos primarios o formas colectivas de trabajo. La superación de la
simplificación y fragmentación de actividades no se alcanza sólo, ni
muchas veces hoy día, por la complejidad en la concepción y en la
ejecución, a nivel individual, por muy integral que sea éste, sino que
debe buscarse a nivel del colectivo. Por eso, un concepto básico para
superar la simplificación, además de mayores conocimientos y mayor
preparación, es la gestión del conocimiento.
*Para incorporar el control y la supervisión como parte de la
organización de la unidad de trabajo que se establezca, funciones
implícitas en el primer punto, también es necesario la integración,
desde el puesto de trabajo.
En caso de la NFOT de los Grupos (semi)autónomos, el control y la
supervisión como parte de la dirección son funciones propias de los
grupos. No se debe olvidar que el desarrollo técnico ha llevado a una
relación distinta entre la fuerza de trabajo, los medios de trabajo y
los objetos de trabajo. Si con los procesos mecanizados el trabajador
inicialmente coordinaba y regulaba el desarrollo de las operaciones de
acuerdo a parámetros y procedimientos preestablecidos, con la
automatización debe convertirse en controlador de sistemas, lo cual
implica mucha mayor autonomía en las decisiones a tomar. No se trata de
integración de componentes funcionales, ni a nivel horizontal ni a nivel
vertical, sino de colaboraciones y cooperaciones múltiples, con lo cual
se alcanza la denominada "integración de la cadena interna".
Surgen siempre varias preguntas importantes, entre otras las siguientes:
- ¿Cómo lograr superar los viejas prácticas y hábitos establecidos?
La respuesta es:
Estableciendo y estimulando nuevos hábitos y prácticas a la vez que se
establecen acciones que evitan la posibilidad de incurrir en viejos
hábitos y prácticas.
- ¿Cómo lograr que el hombre-integrador integre?
La respuesta es:
Creando consistencia teniendo en cuenta la simplicidad. La simplicidad
está dada en este caso en seguir los pasos siguientes de gestión de
cambio:
1° Comunicar e intercambiar sobre los motivos del cambio
2° Indicar los apoyos y los riesgos
3° Evaluar y conocer las expectativas
4° Identificar lideres para el cambio
5° Realizar la formación correspondiente in situ como parte del proceso
6° Establecer la retroalimentación permanente
A propósito, la integración y la unidad organizativa puede abarcar
incluso al entorno externo de la empresa, y se crea la llamada cadena de
valor entre empresas, en la cual se establece no solamente una
cooperación e integración horizontal interna. Ahora se identificar la
cadena de valor Interempresarial, tanto horizontal como vertical, puesto
que pueden participar varias empresas en la producción de una unidad,
con empresa en un paso o fase de una cadena vertical, con otra empresa
de otro paso o fase de otra cadena vertical. Esta dinámica y el nivel de
coordinaciones exige una mucho mayor autonomía de decisiones que los que
establecen los principios tradicionales de organización del trabajo.
Si los cambios a nivel de organizaciones Inter.-empresariales son cada
vez más complejos, esto obliga a buscar nuevas formas de trabajar, más
flexibles o "aligeradas" como se ha conceptuado. La complejidad de
implantación también va en aumento en la misma medida en que el grado de
cambios en los procesos aumenta. De la optimización de los procesos
internos de la cadena de valor de la empresa, en la cual los software
juegan un importante rol puesto que permiten conectar los componentes de
cada subproceso a través de la transmisión lógica de datos, se pasa a
cambios y reingeniería de procesos, a rediseño de redes, y a la
redefinición y alcance de redes que implica una verdadera trasformación
de procesos.
Cada uno de los avances implica mayor integración interna y mayor
integración con los procesos externos a la empresa, a partir de la
identificación de seis principales procesos internos, a saber: Recursos
Humanos, Finanzas, Logística. Producción o Servicios, Ventas, Marketing.
Estas áreas funcionales o unidades estructurales de dirección de la
empresa tienen incidencia en las formas en que se organiza el trabajo en
las unidades de base.
Si la dinámica de los cambios tecnológicos es cada vez mayor, no se debe
permitir que sea la tecnología "dura" la que dirija la empresa, o que
sean los modelos de los procesos de producción los que determinen el
alcance de las formas de trabajo. La flexibilidad organizativa de los
procesos de producción, la información y corrida de datos, la
codificación y estandarización de los procesos, que facilita la variedad
de productos y el control de los costos, todo ello repercute en las
formas de trabajo.
Pero supone cambios organizativos y culturales de menor o mayor
profundidad, y hasta de cambios radicales, y fuerza a mejorar las
técnicas y métodos de trabajo establecidos, y hace imprescindible el
tratamiento psico-social y comportamental de los distintos actores.
Es habitual leer que las Organizaciones Inteligentes, que se
caracterizan porque sus integrantes desarrollan capacidades que les
permiten trabajar en equipos, comunicarse clara y oportunamente, aportar
su creatividad y tomar decisiones, es decir, crear "trabajadores que
sean capaces de responder a las necesidades del proceso productivo".
Pero, el problema es que las necesidades del proceso productivo no se
corresponden la mayoría de las veces con las necesidades de los
trabajadores. Y esto es lo que debemos cuidar en nuestra sociedad.
En el Cuadro 5 se sintetizan los factores principales de la empresa
actual, a saber: Tecnología, Procesos y Personas ( modificado de Norris,
G. y otros 2001), su impacto y dificultad a través de los cambios en las
Funciones y la Estructura, que conjuntamente con las Personas forman los
tres factores principales del subsistema social de la empresa.
En resumen, si se trabajan de forma integrada estos factores, el nivel
de dificultad es alto, toma tiempo para llegar a las Personas desde la
Tecnología y los Procesos, pero los cambios van a ser más radicales y
profundos; van a ser sociales también.
Para que se produzcan cambios a nivel de Estructuras y de Funciones, y
para que tengan sentido los cambios tecnológicos y de los procesos, hay
que trabajar con las Personas. Esto muchas veces se desconoce, o se
relega a un segundo plano, y se insiste una y otra vez en la tecnología
y en los procesos, como si fueran ajenos a las personas. Este es el
error y la limitación más común en las NFOT.
En la medida en que se entienda y logre que la Tecnología, los Procesos
y las Personas se integren, se debe hablar de Sistemas de Trabajo más
que de NFOT.
En términos de sistema, el Subsistema Social se complementa con el
Subsistema Cultural y el Subsistema Técnico (Glasl, F. en Prokopenko,J.
y North,K. 1996).
Identidad
Subsistema Cultural
Políticas
Estructura
Subsistema Social Personas
Funciones
Subsistema Técnico Procesos de trabajo
Estos subsistemas, identificados desde la década del 60, y conocidos
también como el Humano-Cultural, Gerencial-Estructural, y
Técnico-Tecnológico (Leavitt, 1965), o Diseño Ingenieril, Elementos
Técnico-Organizativos y Comportamiento Organizacional” (Cuesta,A. 1999)
contienen los elementos necesarios para transformar y cambiar no solo
los sistemas de trabajo, sino los elementos que lo sustentan. Pero se
trata de hacerlo de manera sistémica.
Si de cambios de estructura de trata, no se puede prestar atención sólo
a los cambios tecno-estructurales, sin considerar de conjunto los
cambios de dirección o al desarrollo de los recursos humanos y a las
funciones que lo cubren como lo indica el Cuadro 4. Ninguno de los
elementos de los subsistemas es recomendable analizar sin considerar las
relaciones y efectos que produce en los demás, y pretender alcanzar
cambios globales y resultados superiores.
Los procesos de trabajo se llevan a cabo por las personas; están
intervinculados con las personas, con las funciones, con las
estructuras, pero también con las políticas, entre éstas las de
tecnología, la de I+D, la de innovación, no es posible proyectar y
gestionar el cambio técnico a medio y largo plazo.
Trabajar los procesos de trabajo, solamente desde el punto de vista
técnico, sin considerar las relaciones con los sistemas social y
cultural, lleva a que los sistemas de producción se manifiesten tal y
como lo hacen por lo regular en los últimos tiempos en el mundo, y que
se refieren por distintos autores; son ajenos a las consecuencias
sociales para el trabajador. Esta es una idea esencial. Es una idea que
en nuestra sociedad se debe monitorear constantemente, sobre todo cuando
se trata de empresas en proceso de Perfeccionamiento Empresarial.
Sin cambios fundamentales en las organizaciones mayores a las que pueden
pertenecer las diferentes NFOT o los sistemas de trabajo, difícilmente
estos puedan desarrollarse y sobrevivir. Porque los nuevos sistema de
trabajo implican cambios en los métodos y estilos de dirección, en las
estructuras organizativas de dirección, en los conocimientos de los
trabajadores, en los valores y motivaciones de los trabajadores,
elementos estos que potencian positiva o negativamente los cambios
técnicos.
La dimensión social, poco a poco, se reconoce conceptual y
prácticamente. Es así que entre los temas principales para los premios
de Excelencia Empresarial que se consideran en distintos países,
conjuntamente con la Diversificación de productos, la capacidad I+D, la
Integración de Operaciones y la Satisfacción del cliente, se proponen en
lugar cimero la Organización del Trabajo en Equipo con énfasis en la
Cooperación, las Relaciones Interpersonales y el Desarrollo de Recursos
Humanos (Arai,J. en Prokopenko,J. y North,K. 1996). Es la síntesis de
los subsistemas referidos. Es el reconocimiento de que la dimensión
técnica debe conjugarse con la dimensión social.
Una reconocida empresa consultora de clase mundial, hace seis preguntas
al iniciar un trabajo de consultoría para evaluar la calidad de gestión;
una de las preguntas es referida a la integración de la gestión
financiera, económica, de recursos humanos y tecnológica, y de las
restantes cinco, hay cuatro referidas directamente a la dimensión social
de la empresa. Tal es la importancia de la dimensión social, entendido
como tal todo lo relacionado directamente con el hombre y su actuación,
con la preservación del hombre y la potenciación de su desarrollo
integral.
En este punto es necesario detenernos y reflexionar, pensar, y
puntualizar ideas en relación a situaciones que se dan en nuestro país;
unas que es necesario potenciar, otras que es necesario reorientar,
otras que es necesario superar.
Al establecer, como parte de un documento fundamental como es Las Bases
Generales para el Perfeccionamiento Empresarial (1998), el Principio
General de "la más amplia participación de todos los trabajadores y que
se constituye en el elemento de dirección y organización empresarial.."
y que "el proceso de toma de decisiones debe utilizar el análisis y
discusión colectiva de los asuntos que se seleccionen, sobre la base de
la mas amplia información y la comunicación adecuada.." es evidente que
se amplía la base social de la dirección en la empresa, y se elevan las
exigencias para todos los trabajadores.
La capacitación y preparación de los trabajadores se convierte no sólo
en un aspecto importante de la dimensión técnica y de la dimensión
social, sino se convierte en un deber social, para buscar mayor
eficiencia, eficacia y la creación de nuevas capacidades de gestión y de
dirección, a lo que es consustancial el desarrollo de las NFOT, de
nuevos sistemas de trabajo; la aplicación de nuevos sistemas productivos
conjuntamente con las NFOT. En la misma medida deben romperse los
esquemas mentales y las prácticas que siguen los principios
tradicionales de organización del trabajo.
Al mismo tiempo, se han estado tratando de introducir y desarrollar
estrategias y funciones relacionado con un área clave como los Recursos
Humanos, bajo definiciones, conceptos y enfoques nuevos que privilegian
el tratamiento de las personas en su integralidad, y no como meros
recursos materiales y financieros. Significa que se ha estado
potenciando en los últimos años el tratamiento a las personas, incluso
personalizado, bajo la denominación de "atención al hombre".
Pero este concepto en principio abarcaba solamente una atención
material; otros, los más, lo interpretan y aplican como el desarrollo de
las capacidades y conocimientos, pero privilegiando las acciones de
capacitación y superación profesional por sobre las demás funciones; los
menos, trabajan los valores de la nueva cultura, el comportamiento de
los individuos y los grupos, los intereses y motivaciones, nuevas
funciones. De manera que prima también entre nosotros el criterio que el
primer objetivo de la gestión de recursos humanos es el desarrollo sólo
de "capacidades y conocimientos": En un segundo plano o como de apoyo,
se consideran los elementos sociales y psicológicos y el comportamiento
organizacional, que también son muy poco tratados.
Los Sistemas de Gestión de Recursos Humanos han proliferado en los
últimos años, así como los modelos que los sustentan. Pero
independientemente de la complejidad y la amplitud conceptual, y que
integran en mayor o menor medida el entorno interno con el entorno
externo, y tienen en cuenta en mayor o menor grado los elementos
económicos, sociales, jurídicos, de políticas globales, tienden a seguir
la misma filosofía e ideología de los principios fundamentales de la
organización del trabajo tradicional aplicados a los procesos de
trabajo, con lo cual se ponen cada día más en evidencia las
contradicciones entre la mayor preparación de los trabajadores y los
marcos estrechos de sus actuaciones. De esta manera, los sistemas de
gestión de los recursos humanos, aunque conceptual y en la práctica más
integrales, se hacen más integrales desde el punto de vista técnico
solamente, y siguen sin responder la mayoría de ellos a las necesidades
sociales y psicológicas, para no hablar de las económicas, de los
trabajadores.
La Gestión de Recursos Humanos y su tratamiento sistémico, complejo, y
con enfoque estratégico, sólo es posible en dependencia de los avances
de la Organización y Dirección empresarial, y el papel activo y efectivo
de los trabajadores.
En nuestra sociedad, con el tema de la Excelencia Empresarial o de las
variables de Competitividad, a la par de la Calidad, o los Tiempos de
ejecución o de entrega, deben considerarse la Organización del Trabajo,
el Liderazgo, la Innovación, el Desarrollo de los Recursos Humanos; no
como variables secundarias o de apoyo, sino como variables principales
que se traducen en el producto final y la satisfacción del cliente. Y
esto, muchas veces no se acepta o no se entiende.
Entonces, ¿porqué no hay mayores coincidencias o relaciones entre los
sistemas de producción y las formas de organización del trabajo que
privilegien y pongan a la par la dimensión técnica y la dimensión
social? En otra sociedades, será porque la flexibilización de la
organización del trabajo con dimensión social, que serían verdaderamente
las NFOT, puede implicar actuaciones que no lleven a una intensificación
del trabajo que exigen los procesos productivos, y que pongan en peligro
las propias bases de los sistemas sociales.
En nuestra sociedad, se debe tener presente que la productividad es ,
ante todo, la efectividad de la actividad racional del hombre que se
realiza con determinado objetivo útil a la sociedad, y no una relación
mecánica entre la producción obtenida y los recursos utilizados; y entre
los objetivos de nuestra sociedad está siempre el mejoramiento del
hombre.
Veamos en los cuadros siguientes, (Cuadro 6 y Cuadro 7) en los cuales se
puede visualizar mejor la idea de que los sistemas de producción han
predominado y determinado la utilización y desarrollo de las NFOT,
utilizando a estas formas nuevas para intensificar el trabajo. Las NFOT
no han podido desplegar todo su potencial de acuerdo incluso a los
planteamientos teóricos realizados, y en consecuencia no se han
desarrollado suficientemente los Grupos (semi)autónomos y los sistemas
de trabajo integrales que rompen verdaderamente con los principios
fundamentales tradicionales de organización del trabajo.
En el Cuadro 6 se entiende que cada forma representa un paso
cualitativamente superior en relación a la forma anterior. Esto no
significa que no se puede acometer una forma superior sin haber
desarrollado la forma anterior. Esto está directamente relacionado con
las necesidades y posibilidades reales de la empresa.
Como se observa en el Cuadro 7 en la misma medida en que se transforman
los sistemas de producción, se hace mayor utilización de las NFOT, con
las reservas o limitaciones señaladas. Prácticamente todos los sistemas
de producción, señalan entre las observaciones elementos referidos a las
NFOT. Uno de los sistemas se identifica incluso y se denomina como
Diversificación de los Grupos, en que se potencia al máximo el
Enriquecimiento de tareas. Y con los Grupos Integrales, o grupos
autónomos, es exigencia de los mismos, la alta coordinación e
interrelación entre los grupos, lo que implica de hecho una
transformación del sistema de trabajo y de producción, con mayor
desarrollo de la autonomía.
Los sistemas productivos apoyan a las NFOT en la misma medida en que le
sirven para fortalecerse, pero el sistema productivo no debe ser el
determinante; el determinante al ser factor integrador debe ser el
HOMBRE y sus necesidades psicológicas y sociales.
Cuadro7
Caracterización de algunos sistemas de producción
(según Lindholm,R.I. en Prokopenko J. y North. K 1996 modificado))
Es necesario aclarar que estos sistemas de producción, fundamentalmente
los que contienen elementos de transformación de sistemas, se
identifican en la práctica sobre todo en los sectores de componentes,
del automóvil, fabricación de máquinas-herramientas y la construcción.
Se identifican por un lado roles laborales de alta calificación con
enriquecimiento del contenido, en contraposición y coexistencia de
trabajos temporales de apoyo con organización de trabajo tradicional.
Los aspectos puramente económicos siguen ocupando el lugar más
importante, y se siguen analizando los tiempos menores de ejecución de
los elementos de una tarea y de una operación. Pero para planear las
funciones de un puesto que tenga en cuenta las necesidades psicológicas
y sociales del individuo, en una empresa que trabaja con modelos de
gestión integrada, es imprescindible considerar un grupo de factores, y
la economía del trabajo por sí sola, es insuficiente.
Para atender y tener en cuenta las necesidades psicológicas y sociales
de los trabajadores, es necesario atender y tener en cuenta:
*Las capacidades individuales y colectivas potenciales y reales
*Las experiencias
*Las motivaciones
*Los intereses
*Los valores
*Las conductas
*Las satisfacciones
La satisfacción individual en las NFOT y el desarrollo de éstas se basa
en principio en:
*Grado de variedad de las tareas
*Posibilidad de decidir sobre la estructura del trabajo y el contenido
de la tarea
*Flexibilidad en la relación hombre/maquina sobre la base de mayor
colaboración
Pero, sigue siendo relativa la intervención y las decisiones del
trabajador, puesto que sigue predominando la división tecnológica sobre
la división funcional, y la división funcional ha avanzado en tanto debe
responder a determinadas características de los sistemas productivos
como se resume en el Cuadro 8.
Cuadro 8
Avance de las NFOT en relación a los sistemas de producción
Sistema Caracterización del flujo NFOT
de producción de trabajo
Líneas de Flujo y ritmo fijado por la maquina Rotación
Producción Flujo y ritmo fijado por el trabajador Ampliación
mecanizada Diversificación de grupos
Procesos automatizados Automatización programada. Trabajador
que supervisa los parámetros fijados Rotación
de antemano, pero también como Ampliación
controlador del sistema. Interviene sobre Enriquecimiento
materiales, herramientas y productos.
Concentración De flujo continuo en trabajo de ensamble Enriquecimiento
de operaciones De servicios Grupo Integral
Grupo Autónomo
Desde la "linearización de los procedimientos de fabricación" por orden
de transformación en el flujo continuo del taylorismo-fordismo, y con el
avance de la tecnología y la automatización de la línea recta y la línea
en U, poco alejado del montaje en cadena, pasando por el montaje de
sub-conjuntos que corresponden a una función a la que se puede dedicar
toda una planta, hasta el montaje completo en una estación o espacio
fijo de un producto por un equipo o varios equipos, todo responde al
sub-sistema técnico, con tecnología que exige alta y nueva
profesionalidad, pero muchas veces sin las necesarias transformaciones
de los sub-sistemas social y el sub-sistema cultural.
Con la "Producción ligera o ajustada" se vuelve a repetir el hecho de
que responde bien en aquellas producciones masivas y estandarizadas que
persiguen eliminar tiempos, espacios y costos innecesarios, pero no así
a las producciones que han de ajustar sus productos a exigencias
específicas y una gran variedad de productos.
En cuanto a los sistemas de producción identificados por Grupos, de
hecho es un avance conceptual y práctico enorme, puesto que es la
primera vez que las NFOT determinan los sistemas de producción; no
obstante, como es lógico suponer, deben desarrollar mayor autonomía que
las formas anteriores, y no sólo constituirse en variantes de la línea
mecanizada o de procesos
automatizados o de apoyo. Los Grupos Integrales como lo indica el Cuadro
7 exigen alta coordinación e interrelación; es la base de la DIP.
Esta es la tendencia que debe desarrollarse frente a la absolutización
de la técnica y el dominio de ésta sobre la vida en el trabajo de las
personas.
En este punto es necesario hacer otra aclaración que usualmente se
malinterpreta o se desconoce y es con relación a las técnicas y métodos
de estudio del trabajo. Desde luego que éstas han ido evolucionando.
En la misma medida en que las NFOT avanzan hacia el trabajo colectivo y
el trabajo en Equipo, cobran mayor importancia las técnicas y métodos
colectivos.
*Se va imponiendo la síntesis sobre el análisis individual y el valor de
la unidad de trabajo individual, y sobre las técnicas para reducir el
contenido de trabajo.
*El estudio del desplazamiento de los trabajadores, con los diagramas de
actividad múltiple o de hombre-máquina, o el combinado, es válido,
siempre y cuando se haga todo sobre la base del principio de agrupar, de
integrar, y no de fragmentar.
*La primera regla del estudio del trabajo "es que cada tarea se debe
analizar sistemáticamente de antemano, reflexionando sobre la manera de
efectuarla desde el principio hasta el final" (Kanawaty,G. 1996).
Para planear el trabajo en grupo, y aumentar el grado de variedad de
tareas es necesario planear primero las funciones desde puestos
individuales, buscando integración y variedad de labores, para lo cual
es necesario tener en cuenta:
*la duración del ciclo
*tamaño del lote, la cantidad
*distribución de tareas no repetitivas
*la estructura del trabajo y contenido de tareas entre series distintas
Pero si como segundo paso no se planifica el trabajo en grupo, y luego
no se concibe cómo está orientado a la integración a nivel de los
procesos de la empresa, el nivel de integración se queda a nivel bajo.
En cuanto a trabajos de oficina y a las actividades de servicios, el
desarrollo tecnológico también los ha alcanzado, y la informatización
permite una mayor variedad de tareas y un grado de autonomía para
decidir la distribución de las tareas y de cómo llevarlo a cabo.
Incluso, en las actividades de servicios se producen mayores relaciones
horizontales y se integran más las funciones que en los sectores
productivos. No sucede lo mismo en el sector del comercio, con una
división del trabajo tradicional o mayor, una mayor centralización de
los controles y muy poca maniobra para las decisiones en el puesto de
trabajo; además con poco o ningún desarrollo de trabajo en equipo.
Si se fuera a hacer un balance, tanto en el mundo como en nuestro país,
básicamente, en menor o mayor grado se mantienen los principios
fundamentales de la organización del trabajo tradicional con las NFOT,
situación que se refuerza por los propios sistemas de producción que
siguen centrados en el tiempo y los costos, por encima del bienestar
psico-social de los trabajadores. Pero se van imponiendo formas
colectivas de alta cooperación, lo cual significa que es imprescindible
prestarle atención y trabajar los aspectos sociales y culturales como la
Comunicación, Organización de Grupos y la Motivación.
Los criterios de efectividad de la organización del trabajo han ido
variando.
Junto a los elementos técnicos de:
- Mejor utilización de los recursos
- Estabilidad del sistema de producción o servicios
Se consideran también los elementos psicológicos y sociales como:
- Autonomía (decisiones sobre asuntos propios del trabajo que realiza el
trabajador)
- Trabajo atractivo (trabajos con diferente grado de dificultad.
Integración del trabajo auxiliar. Variación en los contenidos)
- Creación de trabajo individual como parte de un colectivo
Se trata de los elementos contenidos en el instrumento normalizado
(Hackman,J.R. y Oldham,R.G. citado por Capelli y Rogovsky, 1994) al que
hicimos referencia en el acápite anterior, que se utiliza para
diagnosticar los puestos de trabajo y evaluar el "enriquecimiento de los
puestos".
En consecuencia, como tendencia se debe imponer:
El Trabajo en Equipo
La Integración a nivel de procesos
La Toma de decisiones individual o colegiada sobre el trabajo que se
realiza.
La transformación del trabajo en el mundo es un proceso complejo.
Muestra de ello son los desarrollos teóricos y conceptuales en los
últimos cincuenta años, y su relativa poca amplitud de aplicación en la
práctica de forma tal que cambien los principios fundamentales
tradicionales de organización del trabajo, que de hecho son también
principios de dirección.
La diversidad de situaciones, de factores estructurales y estrategias,
pero sobre todo el entorno económico y social en el que se lleva a cabo,
siguen favoreciendo más lo urgente sobre lo importante. Y lo urgente en
las sociedades capitalistas sigue siendo el Capital formador de
plusvalía y el modo de explotación capitalista; ayer pasaba por la pala,
luego por la cadena de producción, medición del tiempo y de los
movimientos; hoy por la expansión del trabajo dotado de mayor dimensión
intelectual, el trabajo como forma de capital, el Capital Intelectual
como forma de capital según la teoría del Capital Humano.
En nuestro país, verificado en investigaciones en los últimos años, y
ahora a través del estudio de casos, las NFOT no se han impuesto
sistemáticamente en el conjunto de las empresas, ni siquiera dentro de
las empresas que han aplicado parcialmente alguna de las formas.
Se producen elevaciones de las calificaciones técnicas, hay grupos de
trabajo polivalentes, incluso Equipos de trabajo y Grupos
(semi)autónomos que desarrollan la Dirección Integral por Proyecto
(DIP), pero se mantienen los rasgos fundamentales de los principios
tradicionales de la organización del trabajo y de la dirección.
Hay que insistir y potenciar mucho más la Autonomía, el Trabajo en
Equipo o trabajo en colectivo que asuma la integración como principio,
como parte de un método y estilo de dirección, y la gestión de los
recursos humanos entendido como gestión de las capacidades tanto reales
y potenciales, los conocimientos, los valores, los intereses, las
necesidades y motivaciones de las personas.
Es necesario empezar por potenciar y perfeccionar la Cooperación en el
trabajo, puesto que las NFOT son formas que rompen con la concepción,
planificación y distribución de las actividades y las formas
tradicionales de agrupación de los trabajadores; y esto, ante todo, son
aspectos sociales y culturales. La Cooperación es un factor importante
de la dirección estratégica, tanto interna como externa de la empresa.
La tesis central es que las NFOT, para nuestra sociedad, deben implicar
realmente una relación distinta entre los trabajadores; del carácter y
contenido de trabajo que rompa con el marco conceptual y los principios
tradicionales establecidos, y permita alcanzar no sólo niveles
superiores de calidad, eficiencia, competitividad de la empresa, sino
también desarrollo integral de las personas. Esa ventaja la privilegia
nuestra sociedad.
1.4 BIBLIOGRAFÍA
Alhama,B.R.: "El necesario fin de la división del trabajo". Economía del
Trabajo N° 33-34, INICT, La Habana 1989.
Alhama,B.R.: "Formas colectivas de organización del trabajo. Importancia
de los Grupos". Artículo en preparación.
Alhama,B.R.: "Los Recursos Humanos y su dimensión social en la empresa".
Cubasiglo XXI, 2003
Alonso,A.F.: “Problemas Estratégicos del Sistema Trabajo” IEIT, nov.
2001
Almodovar, Alonso, Serra, Ferriol y otros “Conceptualización de las
Experiencias en Estimulación en las Empresas Laboratorios de 1988 a
1991” Instituto del Trabajo, 1992
Antunes, R.: ¿Adiós al trabajo?, Cortez Editora, Brasil,2001.
Bases Generales para el Perfeccionamiento Empresarial, La Habana, 1998.
Butera, F. ,Di Martino,V. Y Kohler,E.: Technological development and the
imporvement of living and working conditions. Kogan Page, Londres, 1990.
Cappelli, P. y Rogovsky,N.: "¿Qué calificaciones requieren los nuevos
sistemas de trabajo?", Revista Internacional del Trabajo, N° 2, 1994.
Castro, P.: Sociología do trábalo, Eduff.Niteroi,2003.
Colectivo de autores: Los cambios en la estructura socioclasista.
Editorial Ciencias Sociales, la Habana,2003.
Colectivo de autores: Introducción al estudio de la Organización
Científica del Trabajo, Editora Científico-Técnica, La habana,1976.
De Pablo,A.: Nuevas formas de organización del trabajo: una realidad
variada y selectiva.
Servicios de Internet. Universidad Complutense.
González, L.: Aspectos metodológicos de la Organización Centífica del
Trabajo, Editora Ciencias Sociales, La Habana,1981.
Kanawaty,G.: Introducción al estudio del trabajo, Cuarta Edición, OIT,
Ginebra,1996.
Levine,D.I y D´Andrea,L.T.: “Participation, Productivity and the Firm´s
Environment”;
Mansel, B.: New organisation of work, FIET, Geneva,1998.
Mitchell,D.J.B et.al.: “Alternative Pay Sistems”, en A.S. Blinder:
Paying for Productivity (Washington, the Brookings Institution, 1990).
Norris, G.,H.;, Hatlry,M.K.; Dunleavy,R.J., y Balls,D.J.: Del ERP al
E-Business, PriceWaterhouse Coopers, Editora Deusto, 2001.
OIT: Introducción al Estudio del Trabajo. ICL.1970.
OIT: “Roundtable for Caribbean Employer´s Organizations: Pay Systems an
Reform” (Grenada, OIT, 1990).
Prokopenko,J. y Katz,: Productivity and Quality Management, ILO, Geneva,
1997
Womack,J.P.; Jones,D.T. y Roos,D.: “How Lean Production can Change the
World” en The New York Time Magazine, 23 septiembre 1990.
LAS NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO (NFOT). FACTORES PARA SU
POTENCIACIÓN.
Aportado Por: Rafael Alhama Belamaric - ieit@ceniai.inf.cu
Investigador del Instituto de Estudios e Investigaciones del Trabajo;
Experto del Sistema Trabajo; Miembro del Consejo Científico Técnico de
la CTC-N;
Vicepresidente de la ANEC de Ciudad de La Habana; Miembro de la Junta
Directiva de la Sociedad Cubana de Estudios del Trabajo; Miembro del
Consejo Directivo de la Asociación Latinoamericana de Sociología del
Trabajo; Autor de los libros "El hombre y su medio ambiente laboral"
(Ed. Científico-Técnica, 1981), "El Trabajo por turnos" (Ed. Ciencias
Sociales, 1987), "Perfeccionamiento Empresarial. Realidades y Retos"
(Ed. Ciencias Sociales, 2001).
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
Investigador del Instituto de Estudios e Investigaciones del Trabajo; Experto del Sistema Trabajo; Miembro del Consejo Científico Técnico de la CTC-N;
Buscar recursos sobre
Master internacional desde España (Online)- Becas parciales
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López