La percepción de la realidad y el desempeño laboral en el Talento Humano

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La importancia del desarrollo del Talento Humano en la gestión de las organizaciones, se ha  manifestado de manera indispensable y relevante cuando se generan nuevas habilidades y conocimientos para cumplir con los objetivos y metas de una empresa. Las Neurociencias en los últimos años han realizado aportes considerables hacia el campo gerencial y empresarial, donde se ha destacado la importancia de comprender como el ser humano piensa y actúa. El presente trabajo pretende analizar a la Gestión del Talento Humano basado en la experiencia subjetiva de la Programación Neurolinguistica y las tendencias innovadoras de la Neurociencia en el gerenciamiento (Neuromanagement),  que  integra lo investigado hasta la actualidad en el ámbito de la toma de las decisiones, desarrollo de habilidades, generación de aprendizaje y la experiencia, esta información se ha complementado con el modelo estructural de la Programación Neurolinguistica que busca la excelencia en el desarrollo humano mediante el uso de estrategias mentales. El presente artículo pretende explicar cómo el ser humano recibe la información y lo procesa en su cerebro para luego, mediante su comunicación verbal y no verbal, pueda transmitir las ideas que en base a sus creencias, valores y patrones mentales lo manifiesta en su codificación personal hacia el medio ambiente que lo rodea.

Keywords: Competencias, Neurociencias, Programación Neurolinguistica, Talento Humano.

Introducción

A partir de la década de 1990, se han desarrollado diferentes estudios en varios países, con información relevante sobre cómo interactúa el cerebro del factor humano con las necesidades de las organizaciones, se puede indicar que existe una verdadera revolución del comportamiento humano por descubrir y entender ciertos procesos cerebrales que influyen en la generación de habilidades y destrezas, comportamientos conductuales, proceso de toma de decisiones y otras características que pueden ser integrantes de la generación de competencias en el talento humano de una  empresa, pues detrás de cada uno de sus actores existe un cerebro. La empresa genera ingresos porque a ese cerebro se le ocurrió una idea, la misma que fue capaz de inspirar a otros, además, pudo construir una estrategia y establecer un plan de negocios para hacer que esa idea se convierta en “realidad” o lo que interpretamos como realidad, lo cual sería difícil sin el poder del pensamiento y la habilidad de este recurso humano para llevarla a cabo con éxito. Comprender estos procesos mentales y cerebrales que influyen en el comportamiento humano se convierte en una circunstancia vital para mejorar el desempeño laboral de los miembros en la organización. La ciencia en especial la Neurociencia ha dado nuevos conocimientos que determinan las herramientas fisiológicas, anatómicas y  neuronales que hacen que un ser humano trabaje de una manera más eficiente y de la misma manera ayudar a los integrantes de la organización para que se desarrollen mejor. Sin embargo, es un campo muy extenso de aplicación  lo cual imposibilita que se estudie de una manera integral todos los procesos que intervienen, el presente documento brinda las pautas necesarias para generar un punto inicial de entendimiento de como la realidad es interpretada en la fuerza laboral y luego como es desarrollada según las circunstancias del ambiente trabajo, mediante una propuesta basada en las Neurociencias aplicadas a las organizaciones y la Programación Neurolinguistica.

Importancia del talento humano  en la organización

El crecimiento de las organizaciones y las empresas, ya no implica solamente la generación de mejoras tecnológicas y mantener el poder económico, se ha convertido en relevante el aprovechar y desarrollar las  habilidades, al igual que la capacidad intelectual de la fuerza laboral,  pero con un elemento adicional que cobra especial importancia: entender el proceso por el cual el trabajador percibe la información, lo procesa en su cerebro y le permite desarrollar sus competencias, Williams (2000) en su investigación pronunció que la evidente falta de un talento humano adecuado puede transformarse en una desventaja competitiva para las empresas, esto ha generado una lucha por atraer y mantener el talento de la fuerza laboral en las empresas para que cumplan las necesidades especializadas en sus áreas específicas (Thorne & Pellant, 2007). Es importante reconocer que la acción del factor humano en la organización es fundamental y en especial  cuando se considera el talento que se gestiona en la fuerza laboral,  como lo indicaron Moreno y Godoy (2012) “los recursos humanos están representados por los individuos que la integran llámese profesionales, ejecutivos, obreros, que  tienen un talento caracterizado por los conocimientos, experiencia, individualidad y diversidad de competencias que en su conjunto contribuyen al alcance de las metas y objetivos propuestos”.  El conocimiento que adquiere el talento humano a través del tiempo en la  organización se convierte en valor para la organización, que se reflejará en servicios y productos que satisfagan la necesidad de la empresa. Según autores que han considerado que las competencias son factores fundamentales en el desarrollo del talento humano, existen puntos de vista relevantes que lo argumentan, como lo propuesto por Alles (2005) quien señaló que el talento requiere de tres características principales las capacidades, el compromiso y la acción, pero los tres deben actuar al mismo tiempo, si el recurso humano tiene compromiso y actúa, pero no posee las capacidades necesarias no puede cumplir sus resultados aunque sus intenciones sean las mejores. Si dispone de capacidades y actúa, pero no se compromete con el proyecto, podría alcanzar ciertos resultados, pero si le falta motivación esto le impedirá innovar y crear más resultados,  Si tiene las capacidades y genera compromiso, pero  actúa tarde, alguien más se puede adelantar y evitara cumplir lo propuesto. Sin embargo, ya no es suficiente conocer que al desarrollar las características antes mencionadas, puede llegar a obtener las competencias deseadas, ahora es más  importante comprender como el factor humano mediante su cerebro puede percibir lo que sucede a su alrededor, como interpreta toda la información que recibe, como la codifica y como responde mediante su lenguaje verbal y no verbal, para generar esas competencias que se traducen en los resultados necesarios para la organización.

Neurociencia y el cerebro social del talento humano

Con un peso aproximado de 1,5 kg,  los seres humanos tenemos un órgano que todavía se puede considerar como inexplorado, está compuesto de miles de millones de células pequeñas (neuronas) que nos permite percibir el mundo que nos rodea, de pensar y de hablar. El cerebro humano es el órgano más complejo del cuerpo y podría decirse que es lo más complejo en la tierra. En las últimas décadas, el campo de la neurociencia cognitiva ha hecho enormes avances en la comprensión de una variedad de funciones sensoriales primarias humanas como la visión, el oído, el gusto y el tacto, al igual que las funciones cognitivas superiores como la memoria, el problema resolución, el funcionamiento ejecutivo, planificación compleja y hasta la conciencia (Gazzaniga, 2009).  Sin embargo, durante mucho tiempo la neurociencia cognitiva se centró  principalmente en la investigación del cerebro humano de forma aislada, ignorando la naturaleza social de los seres humanos, realizando experimentos tradicionales que involucraban equipos y procedimientos tecnológicos sofisticados. En la vida real, los seres humanos por lo general se dedican a las interacciones sociales que involucran pensamientos y sentimientos acerca de sí mismos y sus relaciones con los demás. La importancia de la sociabilidad humana se refleja en la llamada “hipótesis del cerebro social ” (Dunbar, 1998). La teoría sugiere que los grandes cerebros observados en los primates evolucionaron no sólo para procesar información de relevancia ecológica, lo hicieron sobre todo para cumplir con el requerimiento de demandas computacionales asociados a la compleja vida en grupos sociales, una característica que distingue a los primates de la mayoría de otras especies animales (Singer, 2012). La neurociencia cognitiva social es un campo emergente de investigación interdisciplinar que busca comprender los fenómenos en términos de interacciones que se producen en el cerebro entre 3 niveles de análisis: el nivel social, que se ocupa de los factores motivacionales y sociales que influyen en el comportamiento y la experiencia; el nivel cognitivo, que se ocupa de los mecanismos de procesamiento de información que dan lugar a fenómenos de nivel social; y el nivel neural, que se ocupa de los mecanismos cerebrales que ejemplifican procesos a nivel cognitivo (Ochsner & Lieberman, 2001).  Antes de la neurociencia cognitiva hubo interés en comprender cómo los seres humanos tienen sentido de las mentes de otros humanos, ya se había sugerido que la comprensión de las mentes de la gente se refiere a una capacidad cognitiva especial, capacidad que puede o no estar presentes en otras especies (Singer, 2012). Esta capacidad, que se denomina “Teoría de la Mente” o “mentalización” (Frith & Frith, 2003; Wimmer & Perner, 1983) Se refiere a la capacidad de la persona para hacer atribuciones sobre los estados mentales tales como intenciones, deseos o creencias hacia los demás y hacia sí mismos, entendiendo que otros  tienen creencias, deseos e intenciones que son diferentes de los propios (Singer, 2012).

La Realidad según la Neurociencia

El mundo científico se ha abierto al gran campo de la sensorialidad, campo que constituye una disciplina transversal, no exclusiva de la ciencia, que estudia y valora las funciones normales y alteradas de los sentidos y de su sensorialidad (De Haro, 2008). “Las ciencias sensoriales abarca un conjunto de disciplinas que estudian los procesos comprendidos en la percepción e integración de estímulos sensoriales en la relación del hombre con su entorno” (Braidot, 2010). Autores han indicado que la realidad es algo ilusorio y relativo (Capra & Steindl-Rast, 1991) y esto tiene una base fisiológica y anatómica, la neurobiología a identificado dos fases en la percepción: la transducción, es la primera fase, se produce en una red neuronal donde fluye la información sin que modifique su significado, en esta etapa que dura muy poco tiempo la neurona convierte un estímulo (información) en una señal o respuesta, la segunda fase es la codificación donde se producen cambios en la interpretación de la información sin que se modifique la red neuronal por donde se transmite (Braidot, 2010). Según De Haro (2008) creamos una realidad ingenua cuando pensamos que lo percibido por los sentidos es la realidad absoluta, lo que simplemente hacemos es desarrollar una interpretación sensorial, individual de una parte de la realidad y esto se debe a filtros en diferentes niveles, que se los caracteriza según ondas y sustancias químicas, horarios, estacionalidad, épocas de vida, variedad de luces, colores, sonidos, olores, es decir solo captamos la información que el cerebro puede percibir y procesar (Braidot, 2010). Las representaciones internas o los mapas de mundo exterior son desarrollados por mecanismos sensoriales que han desarrollado los organismos los cuales han sido procesados por el cerebro, cada especie vive en su mundo sensorial, el cerebro no funciona registrando una imagen exacta, sino creando su propio cuadro, las percepciones son construcciones internas dirigidas por reglas innatas que están en las neuronas las cuales han sido genéticamente transmitidas, es decir una representación que los genes hacen posible (Axel, 2005). Los seres humanos representan el mundo por experiencias externas cuando observan, escuchan degustan, tocan, perciben olfativamente del mundo exterior y por experiencias internas cuando observan, escuchan degustan, tocan, perciben olfativamente de la imaginación a partir de información guardada en la memoria (Braidot, 2010). Sin embargo es necesario y relevante indicar que según los estudios de Kveraga, Ghuman y Bar (2007) el cerebro abarca la información ordinaria y esencial rápidamente y la utiliza para generar predicciones que ayudan a interpretar esa entrada de estimulación, es decir  está constantemente generando predicciones que ayudan a interpretar el entorno sensorial de la manera más eficiente posible. 

Las emociones como factor de la realidad

La importancia  del campo emocional ha sido señalado en los trabajos  de Antonio Damasio, sus postulados se han avalado por técnicas de imagen – resonancia magnética funcional (RMf )  y experimentos neuropsicológicos, que permiten diferenciar el diferente papel de lo cognitivo y de lo emocional (Alvaro-Gonzalez, 2014). Ramos, Piqueras, Hernández, Martínez & Oblitas (2009) en su trabajo indicaron que en el ser humano las emociones no son constantes y se desarrollan de manera indistinta aparecen y desaparecen con gran rapidez; por su característica podrían ser positivas y negativas, por su complejidad se manifiestan como procesos en los que están implicados factores fisiológicos, cognitivos, conductuales y de conciencia (Rosenzweig & Leiman, 1994). Según Lang (1968) existe un modelo tridimensional con sistemas de respuesta cognitivo/subjetivo; conductual/expresivo y fisiológico/adaptativo. De igual manera Henry (1986) indicó que cada emoción se encontraría ligada con experiencias determinadas, patrones neuronales y endocrinos, además de ciertos comportamientos conductuales; en cada emoción, se localizan tres aspectos fundamentales: subjetivos (experiencias, cogniciones), fisiológicos y conductuales, se evidencia por tanto tres aspectos diferentes de  emociones: Emoción como sentimiento generando placer o dolor, emoción como manifestación de respuestas somáticas y autónomas (estado de activación fisiológica), emoción como respuesta de supervivencia (defenderse o atacar) en una situación de amenaza y a la vez como un sistema de comunicación social (Ramos, et al., 2009). Las emociones se desarrollan sobre los binomios básicos de placer dolor y recompensa castigo, son configuraciones fisiológicas diferenciadas tanto en indicadores bioquímicos del medio interno, como en la respuesta vascular visceral, en los neuromoduladores centrales o en la respuesta musculo esquelética. El dolor y el castigo prolongados conducen a deterioro y muerte, el placer y recompensa a bienestar y salud (Alvaro-Gonzalez, 2014).

Dolor y/o Placer una respuesta emocional

Desde la infancia el hombre y la mujer desarrollan la experiencia de placer y dolor llenando su mente de contenido y modulando el sentido de la vida, el ser humano es un buscador de recompensas y placeres, temeroso del castigo y el dolor (Morgado, 1999). El entorno de los seres humanos está determinado por diversos aspectos de tipo social como el hecho de ser aceptado o rechazado, ser tratado de manera justa o injustamente, ser estimado o sobrevalorado, las respuestas a estos acontecimientos dependen principalmente de la interpretación psicológica de ellos, Sin embargo, nuestras respuestas emocionales ante estos eventos psicológicos se basan en gran parte del mismo circuito neuronal que traduce los dolores y placeres físicos más simples (Lieberman & Eisenberger, 2009). El dolor y el placer son poderosos motivadores de la conducta y se han considerado históricamente opuestos, en la actualidad diversas  investigaciones de dolor y de recompensa señalan extensas similitudes en los sustratos anatómicos de las sensaciones dolorosas y placenteras (Leknes & Tracey, 2008; Morgado 1999). Eventos que emergen de la mente se suele diferenciar de las que surgen del mundo exterior por la experiencia subjetiva de la realidad, estudios de imágenes cerebrales han determinado las áreas del cerebro relacionadas con el dolor que se pueden activar sin ningún estímulo físico exclusivamente por señales cognitivas (Raij, Numminen,  Närvänen, Hiltunen, & Hari, 2005).

 Foco y Densidad de atención

Gardner, Dunham, Cummings & Pierce (1989) introdujeron el concepto de “foco de atención en el trabajo” explicando sus relaciones con diversas construcciones relacionadas con la organización. Gardner et al. (1989) teorizaron que un requisito previo para cualquier respuesta de los empleados a una condición de organización es que el empleado dedicará algunos elementos  de su capacidad de atención a esa condición. Según Estévez-González, García-Sánchez, & Junqué (1997) el ser humano es atacado todo el tiempo por señales sensoriales provenientes del exterior e interior del organismo, pero la cantidad de información entrante excede la capacidad de nuestro sistema nervioso para procesarla en paralelo, por lo que se hace necesario una red neuronal que regule y focalice el organismo , seleccionando y organizando la percepción, y permitiendo que un estímulo pueda desarrollar un proceso neural electroquímico, que también estaría implicada en el procesamiento mismo de la información. La atención selectiva ayuda a que el sistema visual pueda procesar la información más importante de manera conductual, mediante el enrutamiento de dicha información a través de redes corticales, por la sincronización de la actividad en diferentes poblaciones de neuronas corticales (Saalmann, Pinsk Wang, Li, & Kastner, 2012). Según Mesulam (1986) los aspectos que desarrollan la atención son la orientación, la exploración, la concentración o la vigilancia; por otro lado la distracción, la impersistencia, la confusión y la negligencia reflejarían sus déficits. Se ha reportado lo que se conoce como la  “ceguera por falta de atención” que es  notar un objeto totalmente visible pero inesperado cuando la atención esté en otra parte (Mack & Rock, 1998; Simons, 2007), se refiere a la incapacidad de notar algo que está dentro del campo de percepción, debido a la atención que se ocupaba en otro lugar. Según Simons & Jensenlos (2009) los espectadores desarrollan una actividad en la cual se solicita que pongan su atención, pero de repente un objeto adicional aparece inesperadamente, después se les pide a los observadores que mencionen si se dieron cuenta del objeto inesperado, los resultados indican que muchos observadores no perciben estos objetos, un claro ejemplo es el experimento del gorila invisible (Chabris,2011), incluso cuando los objetos son distintivos y evidente para los espectadores pasivos (Mack y Roca, 1998; Simons y Chabris , 1999) este tipo de ceguera tiene consecuencias prácticas, pues se asume las posibles causas de los errores médicos (Lum, Fairbanks, Pennington, & Zwemer, 2005) y los accidentes automovilísticos (Strayer y Drews, 2007). En términos de funcionalidad, el ser humano debe ser capaz de manejar su enfoque o centralizar la atención a fin de lograr los objetivos en entornos en los que muchas cosas ocurren simultáneamente, sin embargo, importantes estímulos periféricos que deberían tener prioridad (pueden ser por razones de seguridad o personales) deben permitir la ceguera por falta de atención, por ejemplo una persona que con éxito ha estado leyendo en presencia de ruido ambiental de una televisión, la radio, las conversaciones de terceros, pueden oír muy fácilmente un miembro de la familia gritar de dolor (Kowai-Bell, 2005). El Neuromanagement propone que el cerebro humano puede generar una actividad o cumplir una meta desarrollando lo que se conoce como “momento de entendimiento” que se podría definir como una experiencia en la cual se crea una compleja serie de conexiones neuronales nuevas que le permite cumplir y desarrollar objetivo planteado, pero estos momentos tienen que ser coherente con la cantidad de atención de la experiencia mental en un determinado lapso de tiempo, lo que se conoce como densidad de atención, es decir a mayor concentración mayor densidad de atención (Braidot, 2010), no podemos dejar por fuera que la generación de muchas habilidades necesita una gran cantidad de información que puede ser procesada, algunas de ellas relevantes para el rendimiento y otros no (Maxwell & Masters, 2008), con lo cual se determina la importancia de concentrar toda la atención hacia los objetivos que se quieren cumplir, brindando todo el tiempo posible para su desarrollo.

La Programación Neurolinguistica (PNL)

La Programación Neuro-Lingüística (PNL) fue desarrollada en la década de 1970 en California (McLendon, 1989), Sus fundadores y autores principales fueron Richard Bandler, estudiante (inicialmente) de matemáticas y ciencias de la computación, y John Grinder, profesor de lingüística (Tosey, Mathison, & Michelli, 2005) dieron el término “Programación Neuro-Lingüística” para desarrollar un modelo que conecta los procesos neurológicos (neuro), patrones de lenguaje  (lingüísticas) y de comportamiento que se han aprendido a través de la experiencia subjetiva (programación), y que estos pueden ser organizados con el fin de lograr objetivos específicos en la vida. La Programación Neurolingüística está basada en los trabajos de los terapeutas Fritz Perls, Virginia Satir, Gregory Bateson, Milton Erickson, Alfred Korsybski, entre otros, sus estudios permitieron desarrollar estrategias que se adoptaron con el fin de alcanzar la excelencia en sus campos profesionales. En decodificación de estas estrategias, Grinder y Bandler trataron de pasar estos estándares de excelencia a otras generaciones (Dilts, 1998). La PNL ha sido definida de varias maneras, como por ejemplo “el arte de la excelencia de comunicación” o “el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva.” Estas definiciones reflejan una tensión dentro de la PNL, ya que es a la vez una tecnología para la comunicación y el desarrollo personal y también un proceso o metodología de modelado (Cameron-Bandler, Gordon & Lebeau, 1985; Dilts, 1998).

 La Realidad según la PNL: El mapa no es el territorio

El “mapa no es el territorio”,  este principio formulado por primera vez por Alfred Korzybski un estadounidense de origen polaco filósofo conocido por su trabajo en la semántica, afirma que nuestra percepción de la realidad no es la realidad misma, sino nuestra propia versión de ella: nuestro “mapa”. Por lo tanto, no interactuamos directamente con nuestro mundo, pero si a través del mapa perceptual del mundo que hemos creado (Korzybsky, 1958). No podemos contener cada estructura de la  información que nos llega en el mundo, así que tenemos que crear un “mapa del territorio” (un sistema de representación). Experimentamos el mundo exterior sólo a través de nuestros sistemas de representación sensorial, por ver, oír, sentir, oler, gustar. Son nuestros mapas  de la realidad que determinan la forma en que nos comportamos y cómo damos sentido al mundo exterior. No hay dos personas que puedan tener un mapa idéntico y no podemos decir que un mapa es más cierto que otro. Pero si aprendemos a reconocer la estructura del mapa de otra persona, entonces, seremos capaces de ver el mundo desde otra  perspectiva. Esto nos llevará a entender y relacionarnos con otros en una mejor manera. En realidad, cada persona responde a su propia percepción de la realidad. Por lo tanto, un concepto importante en la PNL es que al cambiar el mapa de una persona, cambiamos su realidad. Por lo tanto, podemos decir que la PNL es un modelo de los procesos de mapeo (Grinder & Bandler, 1980). Sin embargo lo interesante es conocer como los seres humanos desarrollan y perciben esos mapas, el cerebro recibe la información y la filtra en primer lugar por los sentidos, luego intervienen sus creencias y valores para empezar a construir su mapa mental, aquí también intervienen algunos procesos como la generalización, eliminación y distorsión. Como lo indicó Pintos-López (2010) cada uno de nosotros interpreta lo que está pasando alrededor de nosotros a través de nuestros cinco sentidos, nuestra interpretación única de todo lo que percibimos se basa en nuestra propia experiencia de vida y se construye un mapa mental personal de la realidad. Hacemos lo que parece mejor de nuestra visión limitada de la realidad (Alder, 1995). La mayoría de nosotros nos encontramos con lo que queremos desde el mundo real a través de nuestro sistema sensorial, sólo lo que es significativo para nosotros pasa a través de nuestro sistema perceptivo, primero a través de nuestro filtro personal del conocimiento total y luego a través de nuestro filtro de valorización (Pintos-López, 2010). Por otro lado Glasser (2002) señaló que comparamos lo que sabemos, o estamos tratando de averiguar acerca de algo con todo lo que queremos. El cerebro reacciona y cambia cuando en la vida existe importancia de una convicción y una certeza personal profunda. Nuestras creencias y convicciones son parte de nuestro pensamiento y por ende de nuestro cerebro, al desarrollar una creencia o una convicción se establece una red neuronal la misma que se activa y se fortalece cada vez que realizamos una representación interna de la realidad. Una creencia es una afirmación que consideramos verdadera, la misma que consciente o inconsciente afecta la percepción individual o la de los demás (Saint Paul & Tenenbaum, 1996), se puede considerar como mapas internos que creamos para dar sentido al mundo (O´Connor & Seymour, 1998).

 Percepción de la “realidad”: Una fusión entre la objetividad y la subjetividad.

Con todos los argumentos analizados, los mismos que la teoría científica ha desarrollado, se establece una estructura que podría explicar desde una perspectiva emocional, un entendimiento de como la realidad puede ser interpretada desde un ámbito de la Neurociencia cognitiva social (Neuromanagement) y la Programación Neurolinguistica, esta involucraría cuatro (4) pasos indispensables:

1.- Asimilación de la información, considerando el supuesto que “el mapa no es el territorio” y que toda la información que asimila se filtra por los sentidos (en primer lugar) y luego por las creencias y valores (filtro de valorización) que cada ser humano desarrolla individualmente de acuerdo a las diferentes variables y características de su origen e interacción ambiental (Pintos-López, 2010; Braidot, 2010).

2.- Foco y densidad atencional, el ser humano para poder crear, innovar, desarrollar y concluir una idea, un objetivo, una meta es muy evidente que debe concentrar toda su atención en plantear las mismas, no simplemente limitarse en formular la actividad a realizar, el talento humano aprende a desarrollar la capacidad de establecer los principales objetivos que le permitan interactuar con la organización de una manera eficiente. Atender exige un esfuerzo neurocognitivo que precede a la percepción, a la intención y a la acción, sin atención nuestra percepción, memoria y aprendizaje o no tienen lugar o se empobrecen (Chabris, 2011; Estévez-González et al., 1997).

3.- Creación de un mapa mental (construcción de su realidad), una vez que el ser humano asimila la información, focalizando la atención en lo que quiere lograr, se ha creado un mapa mental o percepción de su realidad, determinado por nuevos circuitos cerebrales (entramado neuronal), que le permiten comportarse según su resultado hacia un aspecto positivo que le permita acercarse a circunstancias de placer o a situaciones que impliquen generación de dolor (O´Connor & Seymour, 1998).

4.- Dolor y/o Placer, son los resultados que podría un ser humano obtener una vez que ha generado un entendimiento de lo que tiene que desarrollar, esto desde un punto de vista emocional, la opción final puede ser cambiada y redirigida según los factores  que el individuo mismo quiera plantear para su beneficio o circunstancia. El dolor y el placer se convierten en palancas que el organismo genera para que las estrategias de comportamiento instintivo y aprendido funcionen con eficacia (Alvaro-Gonzalez, 2014; Damasio, 1995).

Conclusiones

En el presente artículo se ha revisado los principales resultados obtenidos en las investigaciones sobre las relaciones entre asimilación de información, foco de atención, creación de mapas mentales y resultados emocionales de dolor y placer, intentando dar una explicación entre la subjetividad de la Programación Neurolingüística y los resultados de trabajos realizados en la Neurociencia cognitiva social en una de sus áreas como es el Neuromanagement, para crear un punto de partida en el entendimiento de la construcción de la realidad de los seres humanos, intentar  comprender como el talento humano puede desarrollarse en el medio ambiente laboral que se desenvuelve y como podría potencializar sus competencias. Como se ha planteado, la construcción de la realidad va a estar sujeta, inicialmente, a que el cerebro está expuesto  a una gran cantidad de información en su alrededor, sin embargo, existen procesos y circuitos neuronales que empiezan  a filtrar  la misma mediante su estructura sensorial y luego por su filtro de valoración (creencias, valores y patrones mentales), sin embargo, mediante su foco de atención y concentración (densidad) de atención hacia la idea o el objetivo que quiera realizar podrá crear una mapa de la realidad, que vendría a representar una interpretación de la realidad, de su percepción y como respuesta estarían involucrados aspectos emocionales de dolor y placer, de castigo o recompensa, los cuales desarrollaran comportamientos fisiológicos de la interacción de diferentes sistemas cerebrales cuya influencia conjunta determina la conducta, la reactividad somática y la experiencia subjetiva. Este conocimiento aplicado hacia el talento humano de las  organizaciones puede generar un cambio en los procesos de entrenamiento, capacitación, inducción y desarrollo de habilidades, específicamente competencias laborales. La evidencia científica ha estudiado independientemente cada uno de los componentes que integran este proceso de percepción de la realidad, sin embargo, existen muy pocos intentos de integrar la subjetividad de la mente con los resultados obtenidos en la investigación de las Neurociencias cognitivas. Este trabajo pretende ser una base fundamental para los que desarrollan la Neurociencia y la Programación Neurolingüística, generando resultados interesantes en la actividad empresarial de la fuerza laboral, además de aportar con una revisión de conocimiento científico que respalda el funcionamiento del cerebro y las relaciones del talento humano con el medio laboral en el que se desenvuelve.

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Manosalvas Vaca Luis. (2016, febrero 24). La percepción de la realidad y el desempeño laboral en el Talento Humano. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-percepcion-la-realidad-desempeno-laboral-talento-humano/
Manosalvas Vaca, Luis. "La percepción de la realidad y el desempeño laboral en el Talento Humano". GestioPolis. 24 febrero 2016. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-percepcion-la-realidad-desempeno-laboral-talento-humano/>.
Manosalvas Vaca, Luis. "La percepción de la realidad y el desempeño laboral en el Talento Humano". GestioPolis. febrero 24, 2016. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-percepcion-la-realidad-desempeno-laboral-talento-humano/.
Manosalvas Vaca, Luis. La percepción de la realidad y el desempeño laboral en el Talento Humano [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-percepcion-la-realidad-desempeno-laboral-talento-humano/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
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