Frederick Winslow Taylor, el padre de la administración científica

La administración y las organizaciones han existido desde hace miles de años, la Muralla China y las pirámides de Egipto son un ejemplo claro; mucho antes de la edad contemporánea se realizaban proyectos de tremenda envergadura en los que participaban miles de personas.

Las pirámides son un caso particular, la construcción de una sola pirámide daba ocupación a más de 100,000 trabajadores durante 20 años. ¿Quién decía qué debía hacer cada trabajador? ¿Quién verificaba que hubiera suficientes piedras en el sitio de construcción para que los trabajadores no se quedaran sin hacer nada? La respuesta es que fueron los gerentes. Como quiera que se les llamara en esa época, alguien tenía que planear las labores, organizar a las personas y los materiales, instruir y dirigir a los albañiles y ver que todo se hiciera según lo planeado.

La ciudad de Venecia, en Italia, un importante centro económico y comercial del siglo XV, es otro ejemplo temprano de administración. Los venecianos crearon una forma inicial de empresa privada y practicaban muchas actividades que son comunes en las organizaciones actuales. Por ejemplo, los astilleros venecianos fabricaba barcos de guerra que se hacían flotar por los canales. En paradas sucesivas se agregaban materiales y aparejos. ¿Acaso esta descripción no les recuerda a los automóviles que “flotan” por una línea de montaje mientras se les añaden partes? Además de esta línea de montaje, los venecianos también tenían sistemas de almacén e inventario para controlar los materiales, funciones de administración de recursos humanos para controlar la fuerza laboral y un sistema contable de ingresos y costos.

Estos ejemplos demuestran que la administración, la organización y los gerentes existen desde hace años, incluso la mayoría empíricos. Para el estudio de la administración, particularmente resultan significativos 2 acontecimientos antes del siglo XX. En 1776, Adam Smith publicó La riqueza de las Naciones, libro en el que argumentaba las ventajas que generaba para las organizaciones y la sociedad la división del trabajo, así como, la descomposición de los trabajos en tareas especializadas y repetidas.

Smith usó como ejemplo la fabricación de alfileres, diez individuos, haciendo cada uno una tarea especifica especializada, producían juntos unos 48,000 mil alfileres diarios. En cambio, si cada uno trabajara por su cuenta y realizara todas las tareas, sería todo un logro que terminara 10 alfileres al día. Por eso Smith concluyó que la división del trabajo aumenta la productividad por que se perfecciona la habilidad y la destreza de los trabajadores, se ahorra el tiempo perdido al cambiar de una tarea a otra y con la invención de técnicas y maquinas se ahorra mano de obra. La popularidad de la especialización del trabajo obedece sin lugar a dudas a las ventajas económicas descubiertas por Adam Smith.

La segunda influencia importante, previa al siglo XX, en la administración fue la Revolución Industrial, que se inició en Inglaterra y cruzó el Atlántico a finales de la guerra civil estadounidense. La Revolución Industrial sustituyó la fuerza humana con la potencia de las máquinas, lo que abarató la manufactura de bienes en las fábricas lo que a su vez hizo más económico manufacturar los productos en las fábricas en vez de los hogares. Estas fábricas grandes y eficientes requerían destrezas administrativas. ¿Por qué? Los gerentes tenían que pronosticar la demanda, asegurar que hubiera suficiente materia prima para confeccionar los productos, asignar tareas a los trabajadores, dirigir las actividades diarias, etc.

Así surgió la necesidad de una teoría que ayudara a los gerentes a dirigir estas grandes organizaciones, sin embargo, hasta la llegada del siglo XX no se dio el primer paso en la formulación de dicha teoría.

Origen

Si hubiera que señalar el año de nacimiento de la teoría moderna de la administración sería 1911, año de la publicación de Los principios de la administración científica de Frederick Taylor. Su contenido fue aceptado por los gerentes en todo el mundo. En su obra, Taylor expuso la teoría de la administración científica: la aplicación del método científico para determinar “la mejor manera” de hacer un trabajo.

Frederick W. Taylor realizó la mayor parte de su trabajo en las siderurgias Midvale y Bethlehem Steel en Pennsylvania. Taylor era un ingeniero mecánico de formación puritana. Constantemente le asombraba la ineficiencia de los trabajadores y que los operarios usaran técnicas muy diferentes para hacer el mismo trabajo.

Dedicó más de 20 años a buscar intensamente “la mejor manera” de hacer cada trabajo. Las experiencias de Taylor en Midvale lo llevaron a definir las pautas claras para mejorar la eficiencia en la producción. Argumentó que el objetivo de la administración científica era la prosperidad tanto a los trabajadores como a los gerentes.

4 principios de administración de Taylor

  1. Establecer la ciencia de cada parte del trabajo del individuo, que remplace el antiguo método de “hacerlo al ojo”.
  2. Escoger científicamente al trabajador y luego capacitarlo y desarrollarlo.
  3. Cooperar entusiastamente con los trabajadores para asegurarse de que todo el trabajo se realice de acuerdo a los principios de la ciencia que se desarrolló.
  4. Dividir el trabajo y la responsabilidad casi por igual entre la gerencia y los trabajadores, la gerencia asume todo el trabajo para el que esta más capacitada que los trabajadores.

El ejemplo más relevante de la administración científica de Taylor es el experimento de los lingotes de hierro. Los trabajadores cargaban los lingotes (de 42 kilos cada uno) a los carros de ferrocarril. Su promedio diario de producción era de 12.5 toneladas. Taylor creía que si se analizaba científicamente el trabajo para determinar “la mejor manera” de cargar los lingotes, la producción aumentaría a 47 o 48 toneladas diarias.

Después de realizar de manera científica varias combinaciones de procedimientos, técnicas y herramientas, al aplicarlas Taylor tuvo éxito en alcanzar esos niveles de productividad.

¿Cómo? Situó a la persona correcta en el puesto, con las herramientas y el equipo correcto, hizo que el trabajador siguiera sus instrucciones con exactitud y lo motivó con el incentivo económico de un pago diario mucho mayor.

Conclusiones

Después de Taylor más científicos y autores, decidieron estudiar esas técnicas creadas por él con el propósito de mejorar o aportar más a la administración.

Autores como Frank y Lilian Gilbreth, buscaron cómo eliminar los movimientos manuales y corporales inútiles. Así como experimentar para optimizar los resultados del trabajo, respecto al diseño y uso de herramientas y equipos.

Los dos teóricos más destacados del enfoque de la administración general fueron Henri Fayol y Max Weber.

Henri Fayol, escribió en la misma época que Taylor, y mientras que este se interesaba en los gerentes de primera línea y el método científico, Fayol dirigió su atención a las actividades de todos los gerentes. Su creencia era que la administración es una actividad común de toda persona, en las empresas, los gobiernos incluso en el hogar. Esta creencia lo llevo a escribir los 14 principios de la administración.

Max weber el sociólogo alemán estudio la actividad organizacional. Weber describió un tipo de organización ideal que llamo burocracia, una forma de organización caracterizada por la división del trabajo, una jerarquía bien definida, reglas, normas detalladas y relaciones impersonales.

Y así surgieron muchos más, incluso se formaron escuelas, teorías, procesos administrativos, pero la mayoría basados en los estudios de Taylor, que hasta hoy en día se siguen aplicando y son la base para que muchos más autores escriban para mejorar los procesos administrativos y las técnicas gerenciales.

Taylor aplicó sus técnicas a trabajos similares, inclusive a otros que no tenían relación alguna y logró establecer “la mejor manera” de realizar cada trabajo. En general, Taylor logró mejoras permanentes en la producción del orden de 200% o más.

Gracias a sus estudios científicos del trabajo manual Taylor se ganó el título de padre de la administración científica.

Sus ideas se difundieron por Estados unidos, Francia, Alemania, Rusia y Japón, e inspiraron a otros a que estudiaran y elaboraran métodos de administración científica, incluso hoy en día para la administración moderna.

Bibliografía

  • Administración. Stephen P. Robbins, Mary Coulter – 2005. 8va Edición. Prentice Hall ISBN 970-26-0555-5, Área: Universitarios.
  • Administración moderna / Agustín Reyes Ponce. México Limusa, 2004. ISBN 968-18-421-4-6.
  • Robbins, Stephen P. y Decenzo, David A. Fundamentos de administración, 3era edición, Pearson educación, México 2002, ISBN 970-26-0323-4.

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En la siguiente video-lección, impartida por María Gisbert (profesora de la Universidad Miguel Hernández de Elche), se abordan los principios y filosofía de la administración científica de Frederick W. Taylor y se hace alguna claridad sobre el tema de su paternidad sobre esta escuela.

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González López Nel Jerzy. (2012, noviembre 9). Frederick Winslow Taylor, el padre de la administración científica. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/frederick-winslow-taylor-padre-administracion-cientifica/
González López Nel Jerzy. "Frederick Winslow Taylor, el padre de la administración científica". GestioPolis. 9 noviembre 2012. Web. <https://www.gestiopolis.com/frederick-winslow-taylor-padre-administracion-cientifica/>.
González López Nel Jerzy. "Frederick Winslow Taylor, el padre de la administración científica". GestioPolis. noviembre 9, 2012. Consultado el . https://www.gestiopolis.com/frederick-winslow-taylor-padre-administracion-cientifica/.
González López Nel Jerzy. Frederick Winslow Taylor, el padre de la administración científica [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/frederick-winslow-taylor-padre-administracion-cientifica/> [Citado el ].
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