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Resumen.
El empleo de la estrategia data desde la antigüedad y nace en el campo
militar; se introduce en el mundo académico por Von Newman en 1944 con
la “Teoría de los Juegos”; en la teoría de la dirección desde 1962 y en
la pedagogía en 1987, convirtiéndose en la herramienta de dirección más
empleada en el mundo.
La práctica y el estudio sistemático de este tema demuestra que no
existe modelo universalmente aplicable, ya que cada sector o empresa
tiene sus particularidades que lo singularizan, por ello la
generalización de modelos particulares de dirección estratégica
aplicados en otros sectores, industrias o países traen consigo los
errores y fracasos propios.
Asimismo, a nivel mundial, se percibe que los modelos creados presentan,
como principal handicap, la falta de integración del nivel estratégico
con el táctico y el operativo en el ciclo funcional de dirección, lo que
afecta su ejecución y, por ende, la eficiencia y eficacia de las
empresas donde se emplean.
En el presente artículo se expone el resultado de una investigación de
10 años sobre la aplicación de la dirección estratégica en el mundo, a
partir de ello se enuncian las bases conceptuales y se explica, paso a
paso, cómo desarrollar el proceso de dirección estratégica para lograr
la integración de los niveles estratégico, táctico y operativo.
El artículo está dirigido a empresarios, investigadores y profesores,
con el objetivo de brindar un procedimiento teórico metodológico con
carácter sistémico que complementa la integración del nivel estratégico
con el táctico y el operativo, lo que facilita la aplicación efectiva de
esta novedosa herramienta de dirección en el nuevo orden económico
hispanoamericano.
Abstract.
The use of strategy dates back from old times, and it is born in the
military field. It was introduced in the academic world in 1944 by Von
Newman with the “Theory of Games”, the theory of management in 1962, and
Pedagogy in 1987. Turning into the tool for management most employed in
the world.
The practice and systematic study of this topic shows that there doesn’t
exist a universal model to be applied. This due to the fact that each
field or enterprise has it’s own particularities that make it unique.
That is why the attempt of generalizing individual models of strategic
management to be applied in other fields, industries or countries brings
along failures and mistakes.
From a world wide perspective, it is perceived that the models so far
created present as a handicap the lack of integration among the
strategic, the tactic, and the operative level in the functional cycle
of management which affect its realization, which consequently
diminishes the levels of efficiency and proficiency in the enterprises
where it is applied.
This article shows the results of a ten - year research about the
application of strategic management in the world. From this point of
view the conceptual bases are exposed. It is also explained –step by
step- how to carry out the process of formulation, implementation,
execution, and control of strategic management.
The article is addressed to businessmen, researchers and professors,
with the objective to offer a methodological procedure with a systemic
character to compliment the integration of the strategic, tactic, and
operative levels which case the effective application of this management
tool in the Hispanic American economic context.
Palabras Claves.
Planeación estratégica, dirección estratégica, estrategia, táctica, área
de resultado clave, factor clave de éxito, misión, visión, objetivo,
control estratégico, valores compartidos, análisis estratégico,
fortaleza, oportunidad, amenaza, debilidad.
Génesis y evolución.
Para hablar del concepto “estrategia” y su evolución se toma como
referencia primaria al año 300 antes de nuestra era, con el libro de
Tzun Tzu “El Arte de la Guerra”, en el cual, basándose en las
experiencias de las antiguas campañas, establece recomendaciones sobre
cómo hacer la guerra, la organización para los ejércitos, el empleo de
las armas, así como explicar la influencia de la geografía y la política
en la guerra.
El término estrategia es de origen griego. Estrategeia, estrategos o el
arte del general en la guerra, procede de la fusión de dos palabras:
stratos (ejército) y agein (conducir, guiar).
En el diccionario Larousse se define estrategia como el arte de dirigir
operaciones militares, habilidad para dirigir. Se confirma la referencia
sobre el surgimiento en el campo militar, se refiere a la manera de
derrotar a uno o a varios enemigos en el campo de batalla. Es sinónimo
de rivalidad, competencia.
En el mundo helénico, que se caracterizó por las observaciones y
escritos de Jenofontes y de Tucidides. Ellos marcan el inicio de la
estrategia como ciencia militar; en Roma se tienen a Polibio, Plutarco y
Tito Livio que relataron sus experiencias estratégicas. El máximo
representante de esta era se considera al Emperador Julio César.
Con el Renacimiento aparece la figura de Nicolás de Maquiavelo, que
escribe su libro "El Príncipe" hace recomendaciones importantes sobre la
composición de los ejércitos y el uso del poder asegurar la existencia
del Estado.
Con la Revolución francesa y todo el gran ciclo revolucionario burgués
del siglo XIX surge uno de los modernos artífices de la estrategia, Karl
Von Clausewitz, el que en su obra " De la Guerra", sistematiza el
conocimiento acumulado hasta entonces sobre la guerra y su técnica; el
pensamiento de este autor tuvo influencia hasta poco después de las
Guerras Mundiales.
El concepto “estrategia” se introduce en el campo académico en 1944 con
la teoría de los juegos por Von Newman y Morgerstern, y en el campo de
la teoría de la dirección se anuncia en Estados Unidos de América en el
año 1962 y expuesto en el libro de Igor Ansoff (1965), “Estrategias
Corporativas”.
En 1987 aparece el concepto en el campo de la pedagogía, entronizado con
diferentes matices (estrategia educativa, estrategia metacognitiva,
estrategia de aprendizaje, etc.) abordada por los autores Chawich C. B
(1987), Betancourt (1995), Riveira A. y Sevillano M. L. (1995),
Labarrera S. A. (1996), Serra R. (1993), Ortiz E. (1995), Mariño M.
(1995) y Augier A. (1995). Esta última tendencia es empleada
principalmente por autores cubanos (78 %), como se puede apreciar el
empleo del término viene avanzando desde el campo militar al área
humanística.
En la literatura internacional, para referirse a la estrategia,
erróneamente se emplean los términos Planeación Estratégica, Dirección
Estratégica, Gestión Estratégica, Administración Estratégica,
Formulación Estratégica y su equivalente en inglés, Strategic
Management. En tal sentido se debe expresar que según la esencia y los
pasos de los modelos revisados, el término adecuado es Formulación o
Planeación Estratégica pues sólo abordan esta fase, la ejecución y el
control, aunque se mencionan como fases no se integran desde la
formulación, lo que ha traído consigo que no se logre la integración del
niel estratégico con el táctico y el operativo en el ciclo funcional de
dirección.
La integración de los niveles estratégico, táctico y operativo. Un
análisis desde tres perspectivas.
De acuerdo a los estudios realizados, la implementación de la estrategia
ha sido la fase menos tratada por los investigadores, así como las
variables que influyen en la efectividad de ésta. Igualmente la
integración del niel estratégico con el táctico y el operativo.
Para ampliar los elementos expuestos anteriormente a continuación se
muestra el resultado de la investigación sobre la temática con tres
elementos esenciales: Valoración de los términos claves empleados en las
definiciones sobre el concepto estrategia; Evaluación de modelos
diseñados por diferentes autores y Criterios de expertos.
Valoración de los términos claves empleados en las definiciones sobre el
concepto estrategia.
La revisión de 36 definiciones diferentes del concepto de “estrategia”,
abordados por diferentes autores entre los años 1962y 2002 mediante el
estudio bibliométrico con el método de análisis de citas conjuntas,
permitió definir tres grupos:
El grupo I que reúne a los conceptos relacionados con la interacción
empresa entorno Tabatorni (1975), Ansoff (1976), Hoffer (1978), Quinn
(1991) , Mintzberg (1993), Le Blanc (1993), Harper (1994), Saravia
(1994), Certo (1994) y Wright (1996).
Los mencionados autores aportan definiciones que evidencian la esencia
del surgimiento de la dirección estratégica, como necesidad de una
herramienta de dirección que facilite la adaptación de la organización a
un entorno turbulento y que garantice la proactividad para evitar ser
sorprendida por los cambios constantes.
De los autores anteriormente citados, siete son de procedencia
norteamericana (78 %) y la etapa de mayor elaboración de definiciones de
este grupo fue en la década del 90 del siglo XX (70 %), lo que pudiera
estar dado a causa de la crisis económica, el incremento de la
competencia y el desarrollo acelerado de la tecnología, lo que trae como
consecuencia, la necesidad de elevar el nivel de proactividad en las
organizaciones.
El grupo II presenta las definiciones del concepto que hacen referencia
al logro de objetivos organizacionales. Andrews (1962), Menguzzatto
(1984), Paz (1984), Halten (1987), Stoner (1989), Koontz (1992), Steiner
(1991), Porter (1992), Lambin (1994). Este grupo evidencia la influencia
que había tenido el éxito de la dirección por objetivos desde 1954 y
argumentan la estrategia como vía para lograr el cumplimiento de metas
organizacionales.
Al igual que el anterior grupo, la mayoría de los autores son
norteamericanos (67 %) y los términos aparecen dispersos.
A diferencia del grupo I, en éste, los conceptos no están agrupados,
sino que están dispersos, lo que evidencia que los mismos surgen durante
el proceso de elaboración de los modelos de dirección estratégica desde
1962 al 1994. Esta etapa define el período de auge de la dirección
estratégica en el mundo, de esta misma forma se puede hacer referencia
al inicio de su empleo en Cuba.
El grupo III tiene las definiciones que centran la atención en el
término competencia. Quinn (1991), Porter (1992), Mintzberg (1993),
Ohmae (1993), Harper (1994), Londoño (1995). Como se aprecia, esta
tendencia se acentúa en la década del 90 del siglo XX.
Los conceptos de este grupo se refieren a la rivalidad, combate o
necesidad de derrotar a oponentes en el campo de batalla, como aspecto
negativo se le critica la sobrevaloración del factor competencia, la
violencia, así como subestiman los valores. El auge de esta tendencia se
corresponde con el auge del neoliberalismo en el mundo, protagonizado
por la hegemonía de Estados Unidos.
El análisis realizado permitió establecer que el país donde mayor
cantidad de definiciones del concepto “estrategia” se han elaborado es
Estados Unidos (61 %), así como la última década del siglo XX la etapa
que más conceptos de dirección estratégica se elaboraron en el mundo y
que los términos entorno (25 %), objetivos (22 %) y competencia (14 %),
los más empleados en los mismos.
La estrategia surge en el campo militar y se ve como competencia para
derrotar al enemigo, pasa por una etapa donde la interrelación de la
organización con el entorno es protagonista, una etapa de formulación y
cumplimiento de objetivos organizacionales, y después de muchos años
regresa a la competencia, esta ves la guerra es en el mercado, esta
última liderada por el neoliberalismo norteamericano, debiendo
desplazarse hacia los valores para dar un enfoque humanista a la
estrategia.
Posterior al análisis realizado se procedió a determinar la posible
existencia de consenso entre los autores en las definiciones sobre el
concepto estrategia, para lo cual se empleó el método de análisis de
correlación de Kendall, se estableció que no existe consenso entre los
36 autores estudiados, existiendo un elevado grado de dispersión de los
términos claves empleados en las definiciones aportadas por los mismos.
Asimismo, se aprecia que los autores emplean los términos claves para
caracterizar los modelos de dirección estratégica diseñados por éstos.
En sentido general los conceptos aportados por los autores no definen
los modelos de dirección estratégica que proponen.
Por otra parte se puede apreciar claramente la tendencia sostenida de
centrar la atención de sus definiciones en los términos relacionados con
la fase de planeación o formulación, no prestando atención a las fases
de implantación, ejecución y control. Esto demuestra la ausencia de
integración entre los niveles estratégico, táctico y operativo, en los
modelos creados hasta el momento.
El análisis realizado permitió proponer una nueva definición que capta
una nueva arista que antes no fue abordada por los autores citados, por
lo que define la dirección estratégica como: el proceso iterativo y
holístico de formulación, implantación, ejecución y control de un
conjunto de maniobras, que garantiza una interacción proactiva de la
organización con su entorno, para coadyuvar a la eficiencia y eficacia
en el cumplimiento de su objeto social.
Evaluación de modelos diseñados por diferentes autores.
En el presente epígrafe se exponen los resultados obtenidos del estudio
de 27 modelos de dirección estratégica, diseñados y aplicados en el
mundo entre los años 1984 al 2001.
Para la realización del análisis se empleó el método Cluster, por el
paquete de programas estadístico “Statistic Program for Social Sciences”
(SPSS) para Windows (versión 10.0, 1999). Como método de unión de los
individuos el método de Ward.
Análisis Cluster de las variables empleadas en los modelos de dirección
estratégica
Al realizar el corte del dendograma obtenido en la clasificación de
variables de 27 modelos de dirección estratégica en el nivel 15 de la
escala de la distancia combinada del Cluster, se logra definir tres
grupos de variables. Al valorar estos grupos se nota que todos se
centran en conceptos claves para la dirección estratégica.
El primer grupo de variables se centra alrededor del concepto:
planeación y al analizar la significación práctica de los demás
conceptos, podemos llamar a este grupo como aquellas variables que se
relacionan con la planeación.
El segundo grupo tiene como concepto central los objetivos, los demás
conceptos muestran una estrecha relación con la formulación de los
mismos, por tanto se le llamará grupo de variables relacionadas con la
formulación.
Mientras que el tercer grupo centra su atención alrededor de los
conceptos: misión, visión y estrategia, los demás conceptos giran en
torno a los mismos, con lo cual se refieren al diagnóstico y conceptos
claves para la formulación de los tres primeros, por lo que se le
llamará grupo de variables relacionadas con el diagnóstico/ formulación
de las estrategias.
Como se puede apreciar, los conceptos centrales de los tres grupos están
referidos a la fase de formulación, lo que evidencia la ausencia de
integración entre los niveles estratégico, táctico y operativo, en los
modelos de dirección estratégica analizados.
Análisis Cluster sobre los modelos de dirección estratégica
El dendograma obtenido para los modelos fue cortado al nivel 6 de la
escala de distancia combinada del Cluster, así se obtienen seis grupos
de individuos. El primero está formado por el modelo de Eugenio Yañes
89, el segundo por los modelos de Goldsmith 97 y Gimbert 98, el tercero
por los modelos de Menguzzatto 84, Steiner I 96, Steiner II 96, Argenti
97, Lazo Vento 98, Valencia 99 y Gárciga 99, el cuarto lo componen los
modelos de Wright 94, David 94, Certo 95, Jones 96, Borges 96, Pérez
Llanes 96, Navas 97, Bienmas 97, Strckland 97, y Kotler 98, el quinto
por los modelos de Sallenave 92, Stoner 97, Bueno 97 y Andrews 97, y por
último, el grupo VI que lo forman los modelos de Whwleen 97, Fermín 98 y
Kanry 00.
El modelo de Eugenio Yañez forma, él solo, un grupo, el cual es creado
en Cuba en 1989. Resultó el modelo más particular de todos los
analizados y se caracteriza por atender once conceptos, pero sólo
relacionados con la formulación de la estrategia, pues ignora el resto
de los grupos de conceptos antes definidos.
Este grupo, como se expresa anteriormente, no alcanza la integración de
los niveles estratégicos, táctico y operativo al centrar su atención
sólo en la fase de formulación de la estrategia.
El grupo II lo componen dos modelos, diseñados en Estados Unidos y
España en los años 1997 y 1998, los modelos de este grupo comparten los
conceptos de visión, misión, estrategia y objetivos, además uno u otro
modelo contiene otros conceptos que se reparten fundamentalmente en el
grupo de variables que reflejan una manera de actuar en función de la
formulación y los objetivos.-
En el grupo antes analizado, como se expresó, los modelos no abordan
significativamente conceptos relacionados con la implantación de la
estrategia por lo que son modelos que no consideran la integración de
los niveles estratégico, táctico y operativo.
Los modelos que componen el grupo III fueron creados en Estados Unidos,
España y Cuba, entre 1996 y 1999. Estos modelos tienen en común que
todos consideran los conceptos: diagnóstico, implantación, objetivos y
estrategias e incluyen, en unos modelos más que en otros, algunos
conceptos relacionados con los tres grupos de variables antes definidos,
es decir, es de todos los grupos de modelos el que más conceptos
distribuyen.
El grupo que se analiza, a diferencia de los otros, tiene conceptos
relacionados con la fase de implantación, pero cuando se analizan
individualmente se concluye que no alcanzan la integración entre los
niveles estratégico, táctico y operativo.
Los modelos que componen el grupo IV fueron creados en Estados Unidos y
España entre 1994 y 1997 y los mismos comparten los conceptos de
objetivos y estrategia y, en general, este grupo tiene similitud con al
grupo III, su diferencia está en la incorporación del paso control.
Como se aprecia, este grupo no considera los conceptos relacionados con
la fase de implantación, lo que afecta la integración de los niveles
estratégico, táctico y operativo.
El grupo V posee cuatro modelos creados en Estados Unidos y España entre
1992 y 1997, el mismo está compuesto por los modelos menos elaborados,
consideran en común los conceptos de diagnóstico y estrategia, mientras
que el pobre número de conceptos que, por lo general, manejan estos
modelos se trata de distribuirlo en los tres grupos de variables antes
definidos, como es lógico resultando una escasa elaboración en todos los
sentidos. Al igual que los cinco grupos anteriores, este grupo no
considera la integración de los niveles estratégico, táctico y
operativo.
El grupo VI lo componen tres modelos creados en Cuba, Estados Unidos y
Japón, respectivamente, entre los años 1997 al 2000 e incluye el modelo
21, que es, entre todos los considerados, el que más conceptos maneja,
17 en total, pero también incluye el modelo 27, que es el que menos
conceptos incluye, dos en total; además, conforma este grupo el modelo
18 con 8 conceptos en su formulación. Así, esos tres modelos centran su
atención en las variables del grupo planeación, donde comparten los
pasos diagnóstico y políticas, y distribuyen sus otros conceptos en el
grupos de variables de diagnóstico y formulación. Se significa que no
dedican atención al grupo de variables dedicadas a los objetivos, aunque
sí incluyen el paso como tal.
Los pasos empleados por este grupo centran la atención en la planeación,
por lo que se establece que no posee integración entre los niveles
estratégico, táctico y operativo para logra la efectividad de su
implantación.
Criterios de expertos.
Para la obtención de los criterios de expertos se empleó el método
Delphi a 23 expertos internacionales, para ello se seleccionaron
aquellos que poseen un coeficiente de competencia entre 0.8 y 1.0, de
los cuales el 91 % (21) son Profesores Titulares y Doctores y el 9 % (2)
Master en Ciencias y Profesores Auxiliares. El 50 % posee más de 15 años
de experiencia en la investigación e impartición de clases sobre el tema
de dirección estratégica y el 50 % entre 10 y 15 años.
Las preguntas realizadas a los expertos fueron:
¿Considera usted que los modelos de planeación estratégica actuales
garantizan la integración de los niveles estratégico, táctico y
operativo?
¿Cuáles son las variables esenciales para lograr la implantación
efectiva de la dirección estratégica en una organización?
Los resultados obtenidos sobre la pregunta 1 se expresan en la tabla 1
Tabla 1. Resultados del método Delphi a 23 expertos internacionales
Criterio obtenido
Cantidad de expertos
Votos totales
Votos negativos
Coeficiente de concordancia
Los modelos de dirección estratégica tradicionales no garantizan la
integración de los niveles estratégico, táctico y operativo.
23
23
3
87 %
Las causas enunciadas por los expertos fueron:
Exceso de centralización en la toma de decisiones.
Predominio de la atención de los dirigentes a la gestión operativa.
Escasa participación de los dirigentes en la formulación e implantación
de las estrategias.
Falta de integración conceptual.
Necesidad de integrar la ejecución y el control desde la fase de
formulación en el ciclo funcional de dirección para complementar la
integración entre los niveles estratégico, táctico y operativo.
Marcado pragmatismo y empirismo en los estudios y la aplicación.
Insuficiente preparación de los dirigentes.
Ausencia de la identificación de las variables que influyen en la
efectividad de la ejecución de la implantación.
Escasas herramientas relacionadas con la implantación.
Los resultados obtenidos sobre la pregunta 2 se expresan en la tabla 2.
Tabla 2 Resultados de la aplicación del método Delphi a 23 expertos
internacionales
Criterio obtenido
Cantidad de expertos
Votos totales
Votos negativos
Coeficiente de concordancia
Liderazgo del cambio estratégico
23
23
1
96 %
Adecuación de la estructura a la estrategia definida
23
23
2
92 %
Adaptación de la cultura.
23
23
3
87 %
Formulación de políticas para lograr alineación.
23
23
2
92 %
Significación de las variables determinadas por los expertos en relación
con la implantación
Por medio del empleo del método Delphi a 23 expertos internacionales, se
determinaron las variables que influyen en la efectividad de la
implantación de la dirección estratégica en las organizaciones:
liderazgo del cambio, ajuste de la estructura a la estrategia,
formulación de políticas y ajuste de la cultura a la estrategia y
posteriormente se determinó el grado de significación entre la
implantación y las variables definidas por los expertos y su presencia o
ausencia en los 27 modelos de dirección estratégica estudiados mediante
la prueba Chi Cuadrado.
El resultado de la prueba para las cuatro variables se muestra a
continuación:
La relación implantación con el ajuste de la cultura obtuvo un valor muy
altamente significativo.
La relación implantación con liderazgo del cambio obtuvo un valor
altamente significativo.
La relación implantación con el ajuste de la estructura a la estrategia
obtuvo un valor altamente significativo.
La relación implantación con la definición de políticas para la
ejecución obtuvo un valor altamente significativo.
El resultado obtenido evidencia que la efectividad de la implantación de
la dirección estratégica depende de las variables: ajuste de la cultura,
el liderazgo del cambio, el ajuste de la estructura a las estrategias
definidas y la formulación de políticas para garantizar la alineación y
coherencia del proceso de implantación y ejecución de las estrategias
definidas.
El resultado antes expuesto demuestra que la implantación es la fase de
la dirección estratégica que menos atención le han prestado los
investigadores del tema, lo que ha traído consigo la ausencia de
integración del nivel estratégico con el táctico y el operativo en el
ciclo funcional de dirección. Los autores de los 27 modelos estudiados
consideran la implantación de la dirección estratégica independiente de
las variables que se mencionaron en los párrafos anteriores.
Modelo de dirección estratégica para complementar la integración del
nivel estratégico con el téctico y el operativo en el ciclo funcional de
dirección. (ver figura 1)
La modelación, como método científico general, ha penetrado en todas las
esferas de la actividad cognoscitiva y transformadora del hombre y es
utilizada como procedimiento gnoseológico para limitar la diversidad en
los fenómenos, servir de transmisor de la información del objeto al
sujeto, basada en un fundamento lógico único y actúa como cierto tipo de
regulación con la cual, la asimilación del objeto se realiza por medio
de un eslabón intermedio que es el modelo.
El término Modelo, del latín, “modelus”, que significa medida, magnitud,
está relacionado con la palabra “modus” (copia, imagen). El término
modelo se utiliza en la presente tesis como la representación de un
objeto real que en el plano abstracto el hombre concibe para
caracterizarlo y poder, sobre esa base, darle solución a un problema
planteado.
El estudio de 27 modelos de dirección estratégica aplicados entre los
años 1984 al 2001 en el mundo, mediante el análisis Cluster, demuestra
que la dirección estratégica consta de cuatro fases principales:
formulación, implantación, ejecución y control. Asimismo, se determinó
que la fase a la cual se le ha brindado mayor atención se le ha brindado
es la formulación. La implantación, la ejecución y el control, aunque se
mencionan como fases, presentan insuficiencias que afectan la ejecución
efectiva, y es la implantación la de mayor afectación. Según informe de
la revista Fortune, nueve (9) de cada diez (10) estrategias aprobadas
por la dirección de una empresa, nunca llegan a implantarse
operativamente, lo cual corrobora el planteamiento anterior.
A continuación se muestra el esquema metodológico que sirvió de base
para la concepción del modelo de dirección estratégica el que comprende:
las regularidades, las bases teóricas, los principios generales y
teórico metodológicos, las premisas; los pasos y los procedimientos del
modelo conforme al enfoque en sistema.
Esquema metodológico para la concepción del modelo de dirección
estratégica para empresas mineras.
El diseño del modelo de dirección estratégica se fundamenta en una
profunda revisión de literatura internacional y nacional sobre el tema,
en la experiencia teórica y práctica acumulada durante la participación
y asesoramiento directo en el proceso de perfeccionamiento de los
sistemas de dirección de diferentes empresas desde el año 1989 hasta el
2002, ambos inclusive.
Objetivo General del modelo
Contribuir a lograr la integración de los niveles estratégico, táctico y
operativo, que propicie su implantación y ejecución con la finalidad de
elevar la eficiencia y eficacia de las organizaciones hispanoamericanas.
Bases teóricas
Las bases fundamentales que soportan el modelo conceptual diseñado son:
la dirección estratégica, como método general de dirección; la dirección
por objetivos, como método de dirección del proceso; la dirección por
valores, como herramienta para legitimar el cambio; el benchmarking,
como herramienta de aprendizaje para mejorar el desempeño; la dirección
por políticas para facilitar la implantación y garantizar la integración
de los niveles estratégico, táctico y operativo; Teoría general de
sistemas, teoría del aprendizaje organizacional, gestión del
conocimiento, el capital humano y su calificación, competencia y
experiencia, así como la infraestructura técnico material e informativa.
El diseño del modelo de dirección estratégica se basa esencialmente en
el enfoque en sistema a partir de los cinco pasos que propone Idalberto
Chiavenato para reconocer un sistema:
Localización de las partes componentes o elementos que están
relacionados entre sí.
Identificación del patrón que rige las relaciones.
Percepción de una finalidad vista como un todo.
Definición del medio ambiente donde actúan las partes componentes o
elementos.
Establecimiento del ciclo de eventos que identifica el proceso del
sistema.
Para representar y explicar el proceso de dirección estratégica en el
modelo diseñado se emplea el flujograma del sistema que permite expresar
sus propiedades cualitativas, con una lógica basada en la descripción de
las etapas, pasos y procedimientos.
Las regularidades en la dirección estratégica
La interacción de la organización con su entorno.
Supuestos.
Ninguna organización puede subsistir aislada, sin interacción con su
entorno.
Individualidad en la forma de manifestación de los factores externos
sobre la organización (lo que para una organización constituye una
amenaza, para otra puede constituir una oportunidad). En la relación
dialéctica que efectúa la organización con el entorno mediante la
satisfacción de la demanda de bienes o servicios, percibe
manifestaciones expresadas a través de las fuerzas político - legales,
económicas, tecnológicas y sociales que pueden ser positivas
(oportunidades) o negativas (amenazas), pero dicha forma de
manifestación no quiere decir que se comporte igual para dos
organizaciones aunque sean del mismo sector de mercado.
Todo comportamiento de un factor externo en relación con la
organización tiene un impacto (I) el que puede ser positivo
(oportunidad) o negativo (amenaza). La adaptación de la organización en
este caso estaría dada por poseer una capacidad (C) para aprovechar de
manera eficiente y eficaz la forma de manifestación positiva del factor
externo (oportunidad) o de protegerse adecuadamente del factor negativo
(amenaza) de manera que la intensidad del efecto del impacto (IEI) no
tenga un resultado perjudicial sobre la organización.
Lo anteriormente expresado quiere decir que si en el entorno existe un
determinado factor clave que puede brindar una oportunidad a la
actividad de la organización pero que ésta no tiene las capacidades
positivas (fortalezas) para aprovecharla, entonces dejaría de ser una
oportunidad para convertirse en una restricción. Sin embargo, si la
forma de manifestación del factor externo es negativa, es decir, una
amenaza, pero la organización tiene la capacidad suficiente para atenuar
el efecto negativo que la misma pueda ocasionar, entonces, la intensidad
del efecto del impacto de dicha amenaza sería mínima.
La necesaria correspondencia entre el pensamiento, actitud e intención
durante la ejecución de la dirección estratégica.
Supuestos.
Para la formulación, implantación y control de la dirección estratégica
es imprescindible el dominio de las herramientas y técnicas de la misma.
(pensamiento)
Necesaria integración del nivel estratégico con el táctico y el
operativo.
Existe efectividad en la ejecución de la estrategia si se cumple que: ,
donde EI efectividad de la Implantación de la Estrategia, PE pensamiento
estratégico, AE Actitud Estratégica y IE Intención Estratégica.
En función del supuesto anterior se elaboraron las definiciones de cada
elemento.
Pensamiento estratégico: conjunto de juicios, conceptos y habilidades
conceptuales, técnicas y humanas necesarias para realizar, con éxito, el
proceso de formulación, implantación, ejecución y control de la
dirección estratégica.
Las habilidades conceptuales son las relacionadas con las capacidades
para la integración los diferentes niveles de la organización con
coherencia y armonía.
Las habilidades técnicas son las relacionadas con el dominio de las
herramientas propias para la formulación, implantación, ejecución y
control de las estrategias.
Las habilidades humanas tienen que ver con la capacidad para la
interacción con los miembros de la organización, de fomentar el trabajo
en equipos, lograr compromiso, la motivación y la comunicación efectiva.
Actitud estratégica: disposición de ánimo manifestada en la ejecución,
con éxito, de las acciones relacionadas con la formulación, ejecución y
control de la dirección estratégica.
Intención estratégica: determinación de la voluntad en orden a un fin
estratégico previamente establecido. La intención se refleja en la
acción.
Principios generales
Carácter científico.
Enfoque sistémico y holístico del proceso.
Carácter ético del proceso de dirección.
Carácter eminentemente formativo y desarrollador del proceso de
dirección estratégica.
Autonomía en la toma de decisiones estratégicas.
Principios teórico metodológicos
La jerarquía del proceso de planeación. Materializado desde los niveles
estratégicos a escala de toda la organización hasta el nivel individual.
El carácter iterativo. Entre los diferentes pasos del modelo como un
todo.
Naturaleza holística, al considerar las partes del modelo no sólo en
constante interacción entre ellas, sino con el todo.
Carácter integrador. Para armonizar y lograr coherencia entre los
niveles estratégico, táctico y operativo.
Carácter transfuncional, al propiciar el desarrollo de las cuatro
funciones de dirección con un enfoque sistémico.
El carácter participativo. Inherente al modelo en todas las fases del
proceso general de gestión estratégica.
Carácter proactivo orientado a los resultados. Tanto su concepción y
aplicación sistemática como el que rige su mejoramiento continuo, para
adaptarse a las nueva condiciones y exigencias del entorno y de la
propia organización.
La racionalidad económica. Que debe caracterizar la ejecución de las
diferentes etapas y procesos inherentes a su implantación, así como la
obtención de los resultados previstos por estas organizaciones.
La cooperación. Para la ejecución efectiva con racionalidad, lograr la
coherencia e integración necesaria para garantizar los resultados con un
elevado nivel de efectividad.
La flexibilidad. Tanto para adaptarse a los cambios internos y externos
para lograr que la organización se adecue y perfeccione continuamente
ante las exigencias del entorno.
La retroalimientación sistemática y la interacción permanente. En la
ejecución de las diferentes fases del proceso general de dirección
estratégica, así como los elementos implicados en éste.
Premisas para la aplicación del modelo
Compromiso de la alta dirección y miembros de la organización para la
implantación y ejecución efectiva.
Cultura organizacional que impulse el cambio, el trabajo en equipos, el
acceso a la información.
Adecuado ajuste de la cultura, el liderazgo, la estructura y la
definición de políticas con de la implantación.
Medio ambiente y frontera del modelo
La dirección estratégica por su esencia, debe garantizar la adaptación y
proactividad de las organizaciones con el entorno, es decir, se
relaciona con todos los procesos del medio ambiente y por tanto,
constituyen su frontera. Dentro de los marcos de la organización, todas
sus funciones y procesos tienen estrecha relación en todo momento,
debido a la necesidad de armonía, integración y coherencia para lograr
el funcionamiento correcto.
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Profesor Investigador del Centro de Estudios de Gestión Empresarial, Universidad de Holguín, Cuba
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