INTRODUCCIÓN
En el medio laboral, es muy común encontrarnos con el ingreso de
personas que llegan a nuestras organizaciones y, por diversas causas, no
reciben una adecuada capacitación básica que favorezca la integración
rápida y efectiva de estas personas a las empresas.
Según varios autores1, se sabe que la efectividad de las acciones de un
equipo de trabajo (independiente del área específica de trabajo),
dependerá de la forma como cada miembro de su grupo realice el trabajo y
lo integre con el resto del proceso productivo.
Esta condición está íntimamente relacionada con la forma como se lleven
a cabo los programas de inducción y entrenamiento en cada una de sus
secciones y, la correspondiente conexión entre ellas.
Elementos tan básicos como la presentación general de la organización y
de sus políticas, aspectos de seguridad, situaciones relativas al
contrato laboral, capacitaciones y programas de desarrollo específicos
para su oficio, y factores de riesgo entre otros, pueden presentarse
como grandes obstáculos para lograr un buen acople y facilitar el rápido
desarrollo de las actividades para las que fue contratada una persona;
aún cuando es en estos momentos, al inicio de cualquier labor, que más
se necesita del apoyo, seguridad y aceptación para lograr la adaptación
e integración del personal, en pro de favorecer el inicio y desarrollo
del sentido de pertenencia por la empresa.
En este artículo se pretende, además de dar a conocer algunas
consideraciones básicas para la elaboración de procesos de inducción en
las organizaciones, llamar la atención y hacer un gran énfasis en el
compromiso que sobre éste tienen los directivos de las organizaciones
favoreciendo o no la implementación de éstos.
1. DESCRIPCIÓN GENERAL DE UN PROCESO DE INDUCCIÓN Y PLANTEAMIENTOS
INCIALES
El propósito fundamental de un programa de inducción según autores1, es
lograr que el empleado nuevo identifique la organización como un sistema
dinámico de interacciones internas y externas en permanente evolución,
en las que un buen desempeño de parte suya, incidirá directamente sobre
el logro de los objetivos corporativos.
Para que un programa de inducción y entrenamiento sea efectivo, debe
permitir encausar el potencial de la nueva persona en la misma dirección
de los objetivos de la empresa, por lo tanto, se considera que todo
proceso de inducción deberá contener básicamente tres etapas que van en
concordancia con la adecuada promulgación y conocimiento de éstos:
· Inducción general: información general, proceso productivo y las
políticas generales de la organización.
· Inducción específica: orientación al trabajador sobre aspectos
específicos y relevantes del oficio a desempeñar.
· Evaluación: evaluación del proceso de inducción y toma de acciones
correspondientes.
Es fundamental que se le de a este proceso un enfoque integral e
interdisciplinario y que se desarrolle en un ambiente de excelente
comunicación y participación, para que se puedan alcanzar los objetivos
planteados.
1.1 INDUCCIÓN GENERAL
En esta etapa, se debe brindar toda la información general de la empresa
que se considere relevante para el conocimiento y desarrollo del cargo
(dependiendo de éste, se profundizará en algunos aspectos específicos),
considerando la organización como un sistema. Sin embargo, es importante
considerar que todo el personal de una empresa son vendedores o
promotores (directos o indirectos) de la misma, lo cual hace que sea
fundamental una orientación de todos hacia una misma imagen corporativa.
En esta etapa, se deberá presentar entre otros la siguiente información:
· Estructura (organigrama) general de la compañía, historia, misión,
visión, valores corporativos, objetivos de la empresa, principales
accionistas y dimensión o tamaño de la empresa (ventas en pesos o
toneladas al año).
· Presentación del video institucional y charla motivacional.
· Productos, artículos y servicios que produce la empresa, sectores que
atiende y su contribución a la sociedad.
· Certificaciones actuales, proyectos en los que está trabajando la
empresa y planes de desarrollo.
· Aspectos relativos al contrato laboral (tipo de contrato, horarios de
trabajo, tiempos de alimentación y marcaciones, prestaciones y
beneficios, días de pago, de descanso y vacaciones entre otros).
· Programas de desarrollo y promoción general del personal dentro de la
organización.
· Generalidades sobre seguridad social, reglamento interno de trabajo.
· Los sistemas de retribución, reglamentos, régimen disciplinario y
otros aspectos de interés institucional, que sean pertinentes para el
caso.
· Varios (Vigilancia y seguridad interna, dotación general, ubicación de
baños, comedor y vestieres, salidas de emergencia y otros).
· Políticas y compromiso de la gerencia o de la dirección de la empresa
con la salud y la seguridad, y capacitación general en salud ocupacional
y seguridad industrial.
Sobre éste último punto, es importante resaltar que la salud ocupacional
es responsabilidad de la empresa y está a cargo del personal dirigente;
por lo que es responsabilidad de los funcionarios con nivel de dirección
y coordinación, ofrecer adecuadas condiciones de trabajo, controlar la
adopción de medidas preventivas en el desarrollo de las actividades
laborales y velar por la cobertura total del personal a su cargo.
De igual forma, la compañía debe atribuirle tanta importancia a la
seguridad como a la producción, a la calidad y al control de los costos,
ya que se trata de convencer al trabajador de que él es responsable de
la seguridad de su trabajo.
1.2 INDUCCIÓN ESPECÍFICA
En esta etapa, se debe brindar toda la información específica del oficio
a desarrollar dentro de la compañía, profundizando en todo aspecto
relevante del cargo. Es supremamente importante recordar, que toda
persona necesita recibir una instrucción clara, en lo posible sencilla,
completa e inteligente sobre lo que se espera que haga, como lo puede
hacer (o como se hace) y la forma en como va a ser evaluada individual y
colectivamente.
Esta etapa, generalmente es liderada por el personal dirigente del
cargo, quien realizará la presentación del Jefe inmediato, de los
compañeros de trabajo y de las personas claves de las distintas áreas.
Entre otros, se deberá presentar la siguiente información:
· El tipo de entrenamiento que recibirá en su oficio: breve información
sobre la forma en que será entrenado en su oficio, el responsable y los
objetivos del plan.
· Estructura (organigrama) específica, y ubicación de su cargo y de
todas las personas con las que debe interactuar.
· Diagrama de flujo de generación o producción de los productos y
subproductos o servicios, las maquinarias, equipos, instalaciones,
herramientas y materiales disponibles. En lo posible, hacer un
recorrido por el lugar de trabajo.
· La incidencia que tiene el área en que trabajará con relación a todo
el resto del proceso, cuales son los clientes internos y externos con
los que tendrá relaciones.
· El manual de funciones para el cargo a desarrollar: en este se definen
con la mayor claridad posible las responsabilidades, alcances y
funciones específicas del cargo a desempeñar incluyendo su ubicación
dentro del organigrama y del proceso productivo, sus relaciones e
interacciones con otras áreas y dependencias, los planes de
contingencias, los procedimientos para obtener ayuda de terceros, etc.
· El sistema de turnos de producción, las rotaciones y los permisos: es
necesario que se le comunique lo relativo a horarios de trabajo,
alimentación, pausas, permisos para ausentarse del puesto de trabajo,
cual es el sistema de rotación de los turnos, etc.
· El panorama específico de factores de riesgo, de acuerdo a la sección
o puesto de trabajo y el mapa de riesgos de la empresa: es indispensable
que las personas conozcan los riesgos a los que se someterán mientras
desempeñan sus funciones y las medidas de control que se implementan en
la empresa para mantenerlos en niveles de baja peligrosidad. Es
importante destacar que en el artículo 62 de la resolución 1295 de 1994,
el gobierno nacional a través del Ministerio de Trabajo y Seguridad
Social, estableció la obligatoriedad de los empleadores de informar a
los trabajadores propios o contratados, sobre los riesgos a que se
exponen durante el desarrollo de sus labores. A esto se le llama el
derecho de saber de los trabajadores.
· Los estándares o normas de seguridad por oficio: es recomendable
entregar una copia de los estándares y procedimientos seguros que el
trabajador debe poner en práctica en su puesto de trabajo. Esta
información le servirá al empleado como material de consulta
· Las obligaciones y derechos del empleador y del trabajador en el campo
de la salud ocupacional.
· Mecanismo y proceso para la dotación de ropas de labor: aún cuando
parezca evidente, es necesario que el personal dirigente explique lo
relativo a la ropa de trabajo. Aquí se debe tratar además lo
concerniente al uso de los guardarropas o vestideros, y la
reglamentación y procedimientos establecidos para su empleo.
· Equipos de protección personal requeridos en la sección: es preciso
que antes de entregárselos, se desarrolle una capacitación que tienda a
generar la sensibilización y la consciencia necesaria en el empleado,
para lograr con mayor facilidad y grado de compromiso la aceptación de
los mismos y la adaptación a su uso permanente. Esta capacitación debe
considerar como mínimo los siguientes aspectos :
ü El sistema de dotación: es decir cómo y bajo que procedimiento puede
el empleado acceder a estos (préstamo o de dotación personal), tanto en
horarios diurnos como nocturnos y en días feriados.
ü El mantenimiento: se refiere a la forma correcta de asearlos y
guardarlos, con el propósito de prolongar su vida útil y mantenerlos en
las mejores condiciones de uso.
ü Entrenamiento para uso correcto: el futuro usuario debe conocer con toda claridad cual es la forma técnica y correcta para el empleo de los elementos de protección personal. Es común que debido a la falta de esta información los protectores sean utilizados en forma incorrecta disminuyendo por esta causa la eficiencia del mismo con lo cual se somete el trabajador a una falsa protección. Se debe tener en cuenta que aún cuando la persona manifieste que conoce el modo de usarlos, se debe efectuar un reentrenamiento para verificar tal afirmación.
ü Estándares de disciplina aplicados a quien no los emplee: el
trabajador debe conocer todo lo relativo al sistema disciplinario usado
en la empresa para el control de los estándares de seguridad
establecidos, que se encuentran establecidas en el reglamento, interno
de trabajo, en el reglamento de higiene y seguridad de la empresa y en
el artículo 22 de la Decreto ley 1295 de 1994.
· Procedimiento a seguir en caso de accidente de trabajo: las
principales finalidades de este espacio son las de lograr que se mejore
el registro de los reportes de accidente de trabajo y que se disminuyan
las posibilidades de agravamiento o complicación de lesiones
aparentemente leves, que resultan como consecuencia de estos siniestros.
· Procedimientos básicos de emergencia: todo personal dirigente debe
cerciorarse de que en la etapa de inducción, el trabajador conozca las
emergencias más comunes que se pueden presentar, las salidas y vías de
evacuación, la ubicación de los extintores y otros aspectos generales
que la empresa considere conveniente tratar en éste momento, de acuerdo
a la clase de riesgo de su actividad económica.
Toda esta información debe tratarse con especificidad, dado que de ella
dependerá en buena medida el nivel de desempeño en el proceso del nuevo
empleado.
Todos los aspectos tratados en este proceso, deben estar por escrito y
se debe de suministrar una copia al trabajador, para que los use como
documentos de consulta permanente. La empresa debe guardar registros
escritos y firmados por el nuevo empleado, como constancia de haber
recibido la capacitación en todas las actividades realizadas en éste
proceso de inducción.
1.3 EVALUACIÓN
Luego de finalizar el proceso de inducción, y antes de terminar o
durante el período de entrenamiento y/o de prueba, el personal dirigente
del cargo debe realizar una evaluación con el fin de identificar cuáles
de los puntos claves de la inducción, no quedaron lo suficientemente
claros para el trabajador, con el fin de reforzarlos o tomar acciones
concretas sobre los mismos (reinducción, refuerzos y otros).
Esta evaluación se debe de hacer, con base en los documentos de registro
donde consta que se recibió la capacitación por parte del trabajador.
Adicionalmente, es recomendable, realizar evaluaciones periódicas de
algunos cargos y funciones específicas según criterios propios de cada
empresa, ya que en el día a día de la labores y ocupaciones, los
procesos pasan a realizarse de forma mecánica, y pueden ser causal de
errores de proceso, daños de maquinaria y hasta de promotores de riesgos
accidentes.
Generalmente, este tipo de evaluaciones no están consideradas dentro de
los programas del ciclo operativo PHVA (Planear, Hacer, Verificar y
Actuar), pese a que se llevan algunos indicadores que se ajustan de
forma correctiva.
Por último, es importante recalcar que se debe de mantener una
motivación permanente del personal, ya que ésta es el impulso que
permite mantener la continuidad de la acción. Un buen proceso de
inducción, no merece terminar en una falta de motivación.
2. RESALTANDO LOS BENEFICIOS DE UN BUEN PROCESO DE INDUCCION, Y LA
IMPORTANCIA DEL COMPROMISO Y ACOMPAÑAMIENTO POR PARTE DE LOS DIRECTIVOS
DE LA ORGANIZACIÓN
Es un hecho, que de forma paralela al proceso de inducción, se debe ir
presentando una motivación por parte de los directivos del cargo (jefes
inmediatos), como acompañamiento y sostenimiento de un excelente
ambiente laboral. Por lo tanto, no se puede definir exactamente cuando
termina la inducción ni cuando empieza la motivación; pero independiente
de esto, al iniciarse cualquiera de los dos programas se comienza a
integrar al personal al desarrollo del sentido de pertenencia por la
empresa.
“Hubo una época en que se creía que la única manera de conseguir que el
trabajador hiciera un esfuerzo adicional era pagándole mas, otorgándole
mayores prestaciones y si eso no daba resultado, amenazándole con el
despido.
En la actualidad, la administración sabe que ni más dinero, ni más
beneficios dan por resultado una mayor productividad. Hoy en día, un
número cada vez mayor de organizaciones llegan a la conclusión de que la
forma más segura de obtener la colaboración plena del trabajador es
motivándolo”2 según dice Jesús Encinas, y actuando mediante mecanismos
que promuevan un funcionamiento adecuado de la organización y haga que
las personas se sientan más satisfechas.
Todo esto parte de un compromiso gerencial por parte de de los
directivos de la organización como tal, y es por esto que aquí radica el
éxito o no de todo proceso de inducción y motivación de una compañía.
Independiente de que exista o no la cuantificación real de la incidencia
de un proceso de inducción sobre el estado de resultados de una
organización, se puede considerar de una forma aproximada la
visualización de éste, mediante la consideración de los siguientes
puntos que se ven favorecidos por un buen proceso de inducción:
· Se cuenta con toda una cantidad de documentación escrita, que sirve
como material de consulta permanente por parte de los empleados, la cual
disminuye los tiempos, posibilidades de errores y costos del proceso de
inducción y de capacitación por parte de los empleados mismos de la
organización, al evitar la improvisación de éste al momento de dictarla.
Adicionalmente, y desde el comienzo, se fomenta y promueve la cultura de
la documentación del conocimiento, en donde se busca que todo quede por
escrito, en pro de favorecer la continuidad y disminuir la concentración
de la información.
· Se logra una mayor productividad ya que el trabajador estará listo
para el desempeño completo de sus funciones (para las que fue
contratado) en un tiempo menor comparativamente contra una organización
sin un buen proceso de inducción definido. A nivel de ejemplo,
consideremos que un trabajador puede comenzar a desarrollarse al 100% de
su potencial en 30 días, contra un período de tiempo de 45 días.
· Los manuales y capacitaciones del personal, disminuyen los riesgos y
los accidentes al interior de la organización, y favorecen la promoción
de una cultura segura. Esto a su vez, se puede reflejar en la
disminución del valor de las pólizas de seguros, de los costos internos
por incapacidades, ARP y otros.
· El conocimiento y la capacitación específica en el área de trabajo,
disminuye los riesgos y daños de la maquinaria, de los procesos y del
personal mismo. Esto se puede reflejar en los costos de mantenimiento,
disminución de producto no conforme y accidentes de trabajo.
· El conocimiento físico de la organización, evita las pérdidas de
tiempo por desconocimiento, genera bienestar en las personas (la mayoría
de la gente no pregunta por pena), y favorece el ambiente de trabajo; en
cuanto al conocimiento global de la organización, se favorece la buena
imagen corporativa, y en ocasiones, es generador de ventas indirectas
por recomendación del personal de la empresa.
· Se ahorra dinero por el buen uso y mantenimiento de los equipos de
protección personal (seguridad industrial), ya que independientemente
del buen uso o no de éstos equipos, la empresa debe de reponerlos por la
seguridad del empleado.
· Se favorece el sentido de pertenencia del personal, con lo cual la
gente trabaja mejor y puede ser más efectiva (eficiente + eficaz) al
estar más comprometida. Cuando la gente conoce el pasado (historia), el
presente, el futuro (hacia donde vamos), los objetivos, sabe lo que va a
obtener y como hacerlo, se pone la camiseta de la organización.
· Se mejora la comunicación interna entre todo el personal, lo cual
evita errores, facilita y agiliza los trabajos interdisciplinarios y
favorece el buen ambiente y clima organizacional. La idea es lograr
generar una cultura de apoyo y ayuda al recién ingresado a la
organización.
· Es un primer proceso motivador interno, el cual induce a las personas
a trabajar mejor, con más ánimos y empeño en las funciones para las que
fue contratado.
En cierta forma, y como consecuencia de todo lo anterior, de una
motivación permanente, más toda una serie de políticas que favorezcan el
crecimiento personal y profesional de los empleados, se favorece la
disminución de la rotación del personal, evitando así la fuga de
conocimiento; lo cual a su vez, induce indudablemente a incurrir
nuevamente en los costos, tiempos y cambios que trae consigo todo
proceso de inducción.
Para finalizar, no está demás recordar que todo buen proceso de
inducción, deberá ser actualizado y complementado permanentemente a la
altura de la organización, dado que las empresas, tiempos, objetivos,
proyectos y en general todo es cambiante y se modifica día a día.
3. CONCLUSIONES
En términos generales, del presente documento se puede concluir lo
siguiente:
Se plantea que un buen proceso de inducción, debe contar con la
participación activa de las directivas de toda organización, ya que de
éstas depende en gran parte el éxito del mismo (efectiva planeación,
implementación, cumplimiento y evaluación del proceso). Adicionalmente,
la motivación del personal debe ser una continuidad de dicho proceso, ya
que éste generalmente funciona como una cascada, en la cual las
felicitaciones y reconocimientos parten desde las directivas y se hacen
extensivas a todo el personal. Nunca se ahorre un estímulo para con la
gente.
Igualmente se plantea, que un buen proceso de inducción debe de contar
con 3 etapas, en las cuales se presenta una inducción General, se
continua con una inducción específica del cargo, y por último se evalúa
el desarrollo de éste.
Se plantea adicionalmente, que los beneficios de un buen proceso de
inducción, pueden ser llevados al estado de resultados de cualquier
organización, mediante un breve análisis de tipo cualitativo enfocado en
9 argumentos básicos.
Como conclusión final, podemos acotar a Encinas2 al establecer que un
buen principio significa un mínimo de tiempo invertido y un incalculable
porcentaje de interés a futuro. Un buen principio no solo aumenta la
productividad sino que aumenta la eficiencia y reduce las sustituciones
de personal.
1 RAMIREZ, Gabriel Eugenio. Procesos de Inducción y Entrenamiento, Un
enfoque global para el mejoramiento de la salud en el trabajo y la
productividad. Internet.
2 ENCINAS, Jesús. Inducción y motivación al personal, Instituto
tecnológico de Hermosillo. Internet
BIBLIOGRAFIA
BALSELLS, Edgar. Experiencias exitosas de entrenamiento y capacitación
en empresas dinámicas en Guatemala. Internet.
DESSLER, Gary. Administración de personal. México: Prentice Hall,
1996.
ENCINAS, Jesús. Inducción y motivación al personal, Instituto
tecnológico de Hermosillo. Internet.
RAMIREZ, Gabriel Eugenio. Procesos de Inducción y Entrenamiento, Un
enfoque global para el mejoramiento de la salud en el trabajo y la
productividad. Internet.
STEINBERG, Lorena. Herramientas que facilitan la incorporación de un
miembro a la organización: programas de inducción. Internet.
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