En el territorio de Sierra de Cubitas han influido, en las formas y niveles de su aprovechamiento, cuatro períodos de la historia cubana: contacto de los europeos con los amerindios; guerras de liberación contra el yugo colonial español; la neocolonización (1898-1958) y el período de transformaciones revolucionarias (1959-1997).
Las principales causas de la degradación han sido: la deforestación irracional; la caza furtiva de aves y mamíferos; la extracción incontrolada de maderas preciosas; el excursionismo no controlado; la ocurrencia de períodos de extensas sequías; los efectos locales de la extracción de materiales de préstamos para la construcción; la proliferación de plantas invasoras y la débil conciencia ambiental de la población residente.
INTRODUCCIÓN
En 1976, con la nueva división político-administrativa en Cuna, del
antiguo territorio camagüeyano surgieron dos provincias, Ciego de Ávila
y Camagüey.
La actual provincia camagüeyana situada en la porción oriental de la
isla, tiene una extensión superficial de 15 615,02 Kilómetros cuadrados,
incluyendo los cayos adyacentes, llamados archipiélagos de
Sabana-Camagüey y Jardines de la Reina, al norte y sur respectivamente.
Por su extensión es la mayor del país, ocupando el 14,21 % del
territorio nacional. Del área total más del 67 % corresponde a la
superficie agrícola y forestal.
La provincia se divide, desde el punto de vista político administrativo,
en 13 municipios Carlos Manuel de Céspedes, Esmeralda, Sierra de
Cubitas, Minas, Nuevitas, Guáimaro, Sibanicú, Florida, Vertientes,
Jimaguayú, Najasa, Santa Cruz del Sur y Camagüey que es la capital
provincial.
En cuanto al clima, la provincia de Camagüey, dado lo extenso de su
superficie y relieve predominantemente llano, muestra rasgos de
continentalidad en su región central y un sistema de brisas bien
desarrollado. Los vientos de la costa norte giran del este al noreste
durante el día. la temperatura media anual es ligeramente superior a los
25 grados, la máxima media es de 27 a 29 grados y la mínima media anual
es de 22.4 grados. El régimen de lluvias varía significativamente,
constituyendo este comportamiento un índice de vulnerabilidad, capaz de
afectar la base económica agropecuaria de la provincia, por lo que se ha
hecho necesario un máximo aprovechamiento de las aguas, mediante una
extensa red de embalses. En los años de mínima precipitación se han
reportado 950 mm y en los de máxima, 1757 mm. En los últimos años
(2003-2005) la provincia, y en especial el municipio de estudio, se han
sufrido una sequía muy intensa que ha afectado todas las esferas de la
economía y de la vida.
Predominan en el territorio las rocas sedimentarias actuales y recientes
que ocupan áreas de llanuras muy bajas y cenagosas, las cuales están más
representadas en la parte sur ribereña del Golfo de Ana María. Grandes
planos de sedimentos del neógeno constituyen la base general de las
llanuras bajas que cubren el sur de la provincia y se aprovechan para la
explotación arrocera mientras que en la zona norte existe discontinuidad
en las llanuras y diversidad en la actividad agrícola. Las rocas
cretácicas muy dislocadas afloraron mayormente en los relieves de las
llanuras bajas y ligeramente diseccionadas, donde se asientan las
mayores extensiones cañeras. Las llanuras diseccionadas están formadas
Se destaca la abundancia de suelos autóctonos y en menor cantidad los
alóctonos, ambos resultan buenos para el cultivo de la caña de azúcar,
cítricos, pastos y cultivos varios y algunas zonas cenagosas situadas
preferentemente al sur de la provincia, aprovechables para el cultivo
del arroz. En las llanuras altas formadas por un peniplano muy rico en
rocas ígneas sobresalen la actividad ganadera y las posibilidades de
aprovechamiento minero. Con respecto a factores limitantes se puede
señalar la salinidad, compactación, acidéz, baja fertilidad, erosión,
drenaje y profundidad efectiva deficientes.
Los ríos no se presentan caudalosos, sus longitudes oscilan entre 40 y
145 km. Los principales son el Caonao, el San Pedro y el Sevilla, que
son alimentados fundamentalmente por los manantiales. En su mayoría
desembocan en la vertiente sur y no son de fuerte corriente.
El territorio camagüeyano es el más llano del país, ubicándose sus
elevaciones principales en las sierras de Cubitas y Najasa, en la
primera se encuentra la mayor altura, el Cerro de Tuabaquey con 330
metros y la Loma Mirador de Limones con 309, y en la segunda se destaca
el Cerro del Chorrillo con 320 metros.
La vegetación natural ha quedado relegada a dos pequeñas áreas
litorales, pues ha sido casi totalmente sustituida por la siembra de
cultivos. Las formaciones vegetales de mayor importancia se ubican en lo
fundamental, en las elevaciones de la Sierra de Cubitas (nuestro caso de
estudio), márgenes de los ríos, algunos arroyos y hacia la zona costera,
donde existe el Refugio de Fauna de la desembocadura del río Máximo.
La cobertura boscosa es de 251 252,6 ha de las cuales 224 122,2 ha son
de bosques naturales y 27 130,4 ha son de bosques plantados. La
topografía propició que a través de la historia grandes áreas fueran
dedicadas al fomento de la ganadería y al cultivo de la caña de azúcar,
en detrimento del bosque, que en gran medida fue sustituido por la
extensa sabana antrópica, que constituye hoy el elemento más
sobresaliente del paisaje camagüeyano.
La vegetación cultural ocupa gran porcentaje del territorio de la
provincia, con cultivos de caña de azúcar, pastizales, cítricos,
cultivos varios, entre otros.
Son características de la provincia especies de la fauna, tales como el
murciélago de la jata y el mariposa; entre las aves la grulla, el catey,
el cao pinalero y el flamenco, y anfibios como la ventorcilla y la
ranita, así como numerosos tipos de alacranes. La fauna marina es rica
en variedad al encontrar un perfecto hábitat en las formaciones
coralinas que serpentean a lo largo de las costas. En general, la fauna
es bastante rica, no tanto en población pero si en la diversidad de
especies, en especial las aves, cuenta con especimenes como el flamenco,
el tocororo y el carpintero verde.
Es importante señalar que dos especies se encuentran en peligro de
extinción: la Cotorra y la Caraira, ambas afectadas por la destrucción
de su hábitat, de éstas la primera, por su persecución. Los zunzunes,
palomas y otras especies de la avifauna terrestre aún sobreviven a pesar
de la caza a la que han sido objeto y en áreas puntuales se reportan
jutías y venados, especialmente en las zonas costeras y en las cayerías
del norte de la provincia, entre otros. La región es refugio de aves
migratorias. Además, en la provincia existe el mayor sitio de
nidificación del Flamenco Rosado en la región del Caribe.
No obstante el impacto ambiental que ha experimentado la región, aún
prevalecen valiosos exponentes de la flora y la fauna localizados en
especial en las 72 áreas que conforman el Sistema Provincial de Áreas
Protegidas, las que ocupan el 12% del territorio provincial con una
extensión de 1900 km2, localizadas en los sistemas orográficos de la
Sierra de Cubitas, Najasa, Guaicanamar, El Chorrillo y Maraguán y en
zonas costeras del Norte y Sur y en los grupos insulares Sabana -
Camagüey y Jardines de la Reina
La Sierra de Cubitas constituye el grupo orográfico más importante de la
provincia de Camaguey y le da nombre al municipio.
CARACTERIZACIÓN DEL MUNICIPIO DE ESTUDIO
El municipio de Sierra de Cubitas es el segundo más pequeño de la
provincia de Camaguey. Su fundación fue el resultado de la aplicación de
la División Político Administrativa aprobada para el país a partir de la
celebración del Primer Congreso del PCC. Esta ubicado en la zona norte
de la provincia limitando al norte con Bahía La Gloria y parte del
municipio Esmeralda, al este con el Municipio Minas, al sur con parte
del municipio Minas y el de Camaguey y al oeste con el municipio
Esmeralda. Tiene una extensión de 548.75 km2.
La Sierra incluye extensas sabanas que llegan hasta las cercanías de la
ciudad de Camaguey y la llanura costera por el norte, encontrándose en
ambas suelos arcillosos con buenas condiciones para la agricultura.
Posee pequeñas zonas de bosque semicaducifólio formados por restos de la
flora original que crece sobre calizas.
Las elevaciones más importantes tienen 330 msnm, aproximadamente y son
el Cerro de Taubaquey de la Loma del Mirador de Limones y están
separadas por el desfiladero de los Paredones.
El escurrimiento superficial de este municipio está compuesto por
arroyos sin que se advierta la existencia de ríos de importancia a
excepción del segmento del río Máximo, línea fronteriza con el municipio
Minas y cuya corriente fluvial ha labrado su cauce a través calizas
marmóreas que datan del período terciano, originando así los cangilones
que reciben este mismo nombre.
El Valle de Cubitas, con terrenos transportados de las lateritas rojas,
posee suelos de gran utilidad para la agricultura, que son explotados,
fundamentalmente, en cultivos citrícolas y cañeros. Los suelos se
distribuyen en fajas en una dirección NW-SW en función a las rocas
subyacentes aunque se manifiestan algunas irregularidades que se deben a
la heterogénea influencia de los diferentes procesos formadores.
Predominan los arcilloso pardo carbonatados y no carbonatados, los loam
ferralítico cuarcíticos y pardo grisáceo, los arcilloso ferralítico
púrpuras y los ferralítico pardos rojizos.
Desde épocas geológicas antiguas esta provincia sirvió de puente para
que se movieran de este a oeste las especies faunísticas provenientes de
los altos macizos montañosos del NE de la zona oriental de Cuba y de
oeste a este los especimenes procedentes de las montañas de Guamuhaya.
Se debieron producir mezclas de las diferentes especies enriqueciendo el
fondo faunístico de la zona lo cual era favorecido por la gran extensión
del territorio y la existencia de áreas boscosas, que con la llegada de
los colonizadores fueron desapareciendo, como se ha dicho anteriormente,
empujando a los componentes de la flora y la fauna que habían logrado
sobrevivir a la acción humana hacia lugares más o menos inaccesibles
tales como la Sierra de Cubitas y Najasa, que por ser áreas
económicamente inapropiadas no despertaron el interés de los antiguos
propietarios de la región.
La fauna es abundante en la Sierra donde la intrincada vegetación hace
el papel de refugio a gran número de especies endémicas cubanas, entre
ellas el murciélago de la jata y el mariposa, la ranita, la ventorcilla
y el alacrán.
El conjunto cangilones, las cuevas y la Sierra poseen gran riqueza
potencial para el aprovechamiento de la zona.
Escenario Histórico de la asimilación
Cuba, en general, se ha visto afectada por la rápida deforestación
sufrida entre los siglos XVIII-XX. Cuando Colón arribó a este
archipiélago, el 95% de él estaba cubierto de bosques. En 1889 había
descendido a 89% la superficie boscosa, y a inicios del siglo XX solo
quedaba el 54%. En menos de 200 años Cuba perdió ocho millones de
hectáreas de bosques, con una alta diversidad de especies preciosas. Los
colonizadores buscaban fundamentalmente terrenos fértiles para el
cultivo y zonas adecuadas para establecer sus residencias.
Se estima que las comunidades aborígenes agroalfareras que ocupaban la
isla a la llegada de los europeos residían en aquella unos 800 años
antes de nuestra era. A la llegada de Cristóbal Colón a la costa
oriental de Cuba en 1492, la isla exhibía características sobresalientes
en cuanto a riqueza forestal, tanto desde el punto de vista botánico,
ecológico, hidrológico y económico, según se desprende de sus propias
anotaciones, donde expresó: “Miré por las sierras y videlos tan grandes
y maravillosos que podían encarecer su altura y derechura como husos
gordos y delgados donde conocí que se podían hacer navíos e infinita
tablazón para mayores naos de España, nunca tan fermosa cosa vide lleno
de árboles, todo cercado el río, fermosos y verdes, y diversos, con flor
y su fruto, cada uno a su manera. Las sierras altísimas, y todas las
sierras llenas de pinos, y por todo aquello, fermosísimas florestas de
árboles.”
Cuatro grandes conmociones o períodos de la historia cubana han influido
profundamente en las formas y niveles de aprovechamiento de este
recurso, reflejados también en el área de estudio. Los señalados
períodos históricos son:
1. El contacto de los europeos con los amerindios.
2. Las guerras de liberación contra el yugo colonial español.
3. La neocolonización (1898-1958).
4. El período de transformaciones revolucionarias (1959-1997).
Aunque el encuentro se produce en 1492, la conquista se inicia casi dos
décadas más tarde (1510), caracterizándose por la destrucción de la
organización socio productiva de la población indígena, que alteró su
forma y medio de vida e hizo desaparecer con ello los conocimientos,
habilidades y prácticas tradicionales desarrolladas durante siglos,
cuando el aprovechamiento de los recursos del bosque constituían el
aspecto más significativo.
Desde los primeros años de la colonización el territorio del municipio
fue clasificado como inóspito para el asentamiento de los españoles.
Antaño, la Sierra de Cubitas, y las llanuras aledañas sirvieron de
asentamiento a grupos aborígenes agroalfareros y ceramistas. En algunas
cuevas de la Sierra se pueden ver las pinturas y las esculturas hechas
por ellos. La zona fue lugar de refugio para la población aborigen que
huía de los colonizadores. El territorio era aprovechado por los piratas
y contrabandistas para transitar hasta cerca de la Villa de Santa María
del Puerto del Príncipe, ubicada ya en su lugar actual..
La desaparición de la población indígena, iniciada lógicamente por su
segmento más vulnerable, los viejos, ocasionó la pérdida acelerada de
dichas prácticas, toda vez que "los integrantes de más edad de las
comunidades poseen un conocimiento mayor y más desarrollado que los
jóvenes".
La introducción masiva de esclavos africanos iniciada durante los
primeros años de la colonización introdujo nuevos conocimientos,
habilidades y prácticas procedentes de las diferentes regiones del
continente negro, que fueron estableciéndose y popularizándose a través
de la vida y trabajo del esclavo en las plantaciones, del cimarrón en el
palenque, y del liberto en su sitio o conuco. El sitio también fue
refugio de los cimarrones que escapaban de la esclavitud
Las contiendas independentistas del siglo pasado que ocasionaron la
desorganización y destrucción de la actividad socio-productiva del país
y fundamentalmente de dos segmentos de la población, el campesinado
(considerando en éste a pequeños, medianos y grandes propietarios, a sus
empleados y a la fuerza de trabajo esclava) por una parte y a los
cimarrones residentes en los palenques y lugares recónditos del bosque,
por la otra, poseedores ambos de una profunda cultura de subsistencia y
aprovechamiento de los productos del medio. Las cuevas se convirtieron
en cuarteles, hospitales y almacenes de las tropas mambisas. Además, fue
zona de operaciones de la columna de Cándido González.
El complejo proceso de la neocolonización, que se inicia en 1898 y se
prolonga hasta 1958, revisa y destruye "la obra histórica secular de
creación de la sociedad y del estado cubano. Mina y socava, destruye en
lo esencial y básico de la misma, la nacionalidad."
En 1899 arribaron por el sitio conocido por Port Viano un grupo de
granjeros y artesanos norteamericanos que al chocar con lo inóspito del
territorio muchos regresaron y los otros al agotar su fortuna en el
viaje decidieron quedarse y establecerse en la zona de la Sierra. Se
fundaron varios caseríos como la Gloria City, hasta que un terrateniente
nombrado Sola logró desviar el ferrocarril norte de su curso original
planificado, impidiendo así que de la Gloria se pudieran enviar
productos agrícolas hacia Nuevitas. Esto contribuyó a al ruina de la
Colonia al mismo tiempo que favoreció el florecimiento del actual pueblo
de Sola.
Gloria City quedó pronto despoblada y pobre, mientras prácticamente toda
la tierra pasó a manos de unos pocos terratenientes. Esta llegó a su
máximo apogeo en 1914 con más de 3000 norteamericanos en las zonas
dedicadas, fundamentalmente, al cultivo de cítricos.
El triunfo revolucionario de 1959 constituyó la más amplia y popular
transformación del agro cubano posterior al período de 1536-1729, e
inició con los cambios sociales un intenso proceso de transculturación y
éxodo campesino y con ellos, una significativa pérdida de su cultura.
La Empresa Citrícola Sola es la que mayor área ocupa en el municipio, de
ahí su importancia. Fue fundada en 1969 y contaba con 2375.34 ha y un
nivel de producción de 16 y 18 mil t de cítricos. En 1972 se incluyen en
el Programa de Desarrollo, concebido por nuestro Comandante en Jefe
Fidel Castro Ruz.
Escenario Actual
La vegetación de la provincia camagüeyana está afectada por la acción
del hombre debido al fomento de la agricultura y de la ganadería. Ya en
1952, se planteaba que en Camagüey quedaba poco por conservar....quizás
algún que otro bosque en las Sierras de Najasa y Cubitas.
Esta problemática repercutió desfavorablemente en el conocimiento de
esos atributos naturales, pues los principales botánicos que trabajaron
en Cuba antes del triunfo revolucionario pocas veces exploraron esa
región por considerar que, dado su grado de alteración, resultaba de
escaso interés científico.
A partir de 1980, instituciones locales como las representaciones de los
ministerios de Educación Superior, de la Agricultura y de Ciencia,
Tecnología y Medio Ambiente, comenzaron a trabajar de manera permanente
en esa temática.
La problemática de las plantas amenazadas de extinción no había sido
objeto hasta ese momento de un estudio integral y crítico desde una
perspectiva territorial, pero en el año 1983 se reportó la existencia de
37 exponentes con diferentes grados de alerta: 31 con categoría de
“Raras”; cinco, “En peligro” y una “Extinguida. Los autores del estudio,
Borhidi y Muñiz, plantearon la necesidad de que los especialistas en los
diferentes grupos taxonómicos y estudiosos de la flora local,
prosiguieron con esa tarea de primer orden, en aras de trazas medidas de
conservación.
La Sierra de Cubitas es un importante refugio de fauna y un relicto de
vegetación. Es la más grande y mejor preservada de las dos áreas grandes
boscosas que aún permanecen en la provincia de Camagüey.
Teniendo en cuenta los altos valores paisajísticos, representación de
formaciones vegetales, y los valores florísticos, faunísticos, e
histórico-arqueológicos, se propuso en 1998, al Consejo de la
Administración del Poder Popular Provincial, la Reserva Ecológica
Limones-Tuabaquey, entre otros sitios de interés para la conservación y
protección.
El territorio de Sierra de Cubitas es utilizado para la agricultura, la
ganadería, la silvicultura, la explotación de canteras, como polígono de
prácticas militares, para el turismo y, por supuesto, para la residencia
de sus habitantes.
La fuerza laboral del territorio se vincula fundamentalmente a las
actividades agropecuarias que se desarrollan en la propia sierra, y en
menor medida se vinculan a la labor asociada con la industria
minero-extractiva. La agricultura constituye un renglón de primera
importancia superado solamente por la silvicultura.
Es necesario destacar que las áreas grandes, en donde viven muchas
especies raras, endémicas, y/o amenazadas, son vulnerables a las
actividades no compatibles con su conservación, tal es el caso de la
propuesta de Reserva Ecológica Limones-Tuabaquey cuyo tamaño es muy
pequeño en relación a la gran extensión del bosque en la Sierra y quedan
áreas importantes sin proteger. Además, no existe un tratamiento de
conservación para la sabana inmediatamente al sur de la Sierra, que
también alberga plantas, invertebrados, anfibios, reptiles, y aves
raras, endémicas, y/o amenazadas.
Especies de plantas agresivas exóticas (no nativas) y de animales
asilvestrados constituyen amenazas serias, tal es el caso de la
expansión del Marabú (Dichrostachys cinerea), una planta altamente
invasiva, en la llanura septentrional. Las poblaciones ferales de perros
y cerdos afectan a las especies autóctonas, especialmente de aves y
mamíferos.
Esta introducción de especies agresivas, a través de los años, ha
provocado el desplazamiento de diferentes hábitats naturales e incluso
la pérdida de nichos ecológicos de variadas especies nativas que
poblaban el territorio. Resulta en migraciones forzosas hacia áreas
aledañas, cambios en el comportamiento de algunas, y extinción de otras.
Esta actividad incluye tanto los paisajes de alturas como de llanuras.
Cabe destacar que en los últimos años las zonas dedicadas al cultivo de
cítricos ha sufrido la invasión del marabú debido a que los pastos se
han visto seriamente afectados por la sequía y el ganado vacuno se ha
refugiado en estas áreas para pastar, unido además a la falta de mano de
obra que antes controlaba a estas invasoras y que migró a otros sectores
por razones económicas.
Existe la caza furtiva de aves y mamíferos, el pastoreo en suelos pobres
de la sabana y algunas prácticas forestales incompatibles con la
conservación de especies nativas.
En 1990, se orientó por la Empresa Forestal Integral cesar toda
actividad silvícola para permitir la recuperación natural de las áreas y
la aplicación y generalización de la Ecotecnología de Reforestación
Sucesional, un método basado en principios ecológicos para reforestar
bosques secundarios degradados. Desde muchas décadas atrás a esa fecha,
el territorio siguió impactado por una sobreexplotación forestal estatal
y privada, que llevaba implícito un inadecuado manejo silvícola, una
incontrolada deforestación, y ningún sistema de recuperación boscosa de
las áreas afectadas por talas selectivas, rasas, e incendios, entre
otros.
La vegetación de la Sierra de Cubitas se caracteriza por la presencia de
ocho formaciones vegetales: Bosque siempreverde, Bosque semideciduo,
Bosque de galería, Cuabal (matorral xeromorfo espinoso sobre
serpentinas), Matorral degradado, Vegetación de farallones, Sabana y
Vegetación cultural. En ella existe una avifauna de gran interés.
Existen complejos de vegetación de farallones y los bosques semidecíduos
sobre roca caliza. La vegetación de farallones por lo general es
abierta, con especies arbustivas xerofíticas, y se localiza
fundamentalmente en las laderas más abruptas y erosionadas del carso. El
bosque semideciduo ocupa algunas elevaciones, laderas, y zonas llanas;
en determinadas zonas de la Sierra se halla degradado por las talas
intensivas y selectivas.
También, se destacan el bosque siempreverde, el bosque de galería, y
tres tipos de vegetación con origen de la acción antrópica (matorral
degradado, sabana antrópica, y vegetación cultural). En la llanura
camagüeyana sobre asociación ofiolítica al sur de la Sierra, se
desarrolla otra comunidad vegetal sobre suelos serpentinosos,
caracterizada por el predominio de matorral xeromorfo espinoso sobre
serpentina (cuabal) y matorral degradado, con abundantes palmas y
vegetación baja.
Escenario Futuro
Teniendo en cuenta la situación actual se presentan dos escenarios
futuros probables: uno deseado (positivo), en que los esfuerzos actuales
de manejo se maximizan y toda la comunidad toma conciencia y contribuyen
los factores económicos y políticos a implementar las medidas necesarias
de aprovechamiento y protección y, otro, no deseado (negativo) en que
todos los esfuerzos dan al traste por diferentes motivos y se pierde
definitivamente la cobertura natural y las especies faunísticas
asociadas.
Como escenario futuro deseado se puede plantear:
Ø Un área protegida con nivel de significación por los importantes
valores biológicos, geológicos, paleontológicos, paisajísticos, e
histórico-arqueológicos que posee como endémicos locales, regionales, y
nacionales, especies vulnerables, amenazadas, o en peligro, y especies
migratorias que dependen de los recursos de la Sierra y la sabana
Ø Cuevas sin perturbaciones que retienen toda su flora y fauna
cavernícola (como invertebrados, anfibios, reptiles, murciélagos), y los
artefactos de la cultura indígena Arauca.
Ø Rescatar el patrimonio mediante una estrategia modelo que combine el
trabajo conjunto de los pobladores locales, instituciones científicas, y
conservacionistas.
Ø Una población humana local que adquiera beneficios de su
comportamiento conservacionista.
Ø Una estación ecológica que respalda estudios científicos en pro de la
diversidad biológica y cultural de la región.
Ø Asimilación del territorio de acuerdo con la agroproductividad del
suelo.
Ø Disminución y erradicación de las plantas invasoras y de los animales
silvestres que afectan los cultivos.
Ø Aplicación de soluciones alternativas efectivas y rápidas de acuerdo a
la situación político-económica del país.
Como escenario futuro no deseado se puede plantear:
Ø Pérdida total de los valores de la zona como área protegida
(degradación de las visuales paisajísticas, perdida de los endémicos,
destrucción de los sitios arqueológicos, perturbación de las especies
migratorias
Ø Pérdida de la flora y la fauna cavernícola, derrumbe parcial de
algunas áreas y destrucción de los vestigios de la cultura indígena
Arauca.
Ø Pérdida y desconocimiento de los valores ambientales de los pobladores
locales e instituciones científicas.
Ø Sobreexplotación del territorio.
Ø Proliferación de las plantas invasoras y de los animales silvestres
que afectan los cultivos.
Ø Falta de voluntad política para erradicar los errores..
RESULTADOS
El bosque, considerado antes como un modo de ocupación de suelos y
fuente de obtención de madera y energía, y después como un medio para
mejorar estructuras agrícolas, empezó más tarde a analizarse como
instrumento de desarrollo rural. Actualmente se le atribuye un papel
relevante en el medio ambiente y la ordenación del territorio, por ello
la reforestación debe ser una actividad universal en todos los niveles,
ya que influye directamente en el mejoramiento del ambiente, debido a la
producción de oxígeno, así como al mejoramiento de suelos.
Se puede concluir que la cobertura vegetal y de las especies faunísticas
asociadas de la Sierra de Cubitas han sido afectadas desde los inicios
de la colonia, siendo devastada totalmente la vegetación natural de las
sabanas y llanuras y sustituida por la cultural y restringida la
vegetación natural a la zona montañosa del municipio.
Las principales causas de la degradación, a lo largo del tiempo han
sido:
Ø La deforestación irracional.
Ø La caza furtiva de aves y mamíferos.
Ø La extracción incontrolada de maderas preciosas.
Ø El pastoreo en suelos pobres y tóxicos de la sabana.
Ø El excursionismo no controlado.
Ø Ocurrencia de períodos de extensas sequías que traen consigo cambios
en la frecuencia de incendios y desecación de bosques, cultivos y
pastizales.
Ø Los efectos locales de la extracción de materiales de préstamos para
la construcción.
Ø Proliferación de plantas invasoras.
Ø No valoración en tiempo del potencial existente.
Ø Débil conciencia ambiental de la población residente.
Ø Situación económica del país.
Para contrarrestar esta degradación y lograr, en alguna medida, salvar
lo que queda, se plantean una serie de medidas.
Agricultura.
1. Llevar a cabo un estrecho control sobre las aplicaciones de productos
agroquímicos en tierras productivas.
2. Las prácticas agrícolas, como surcado, terraceo, etc., deben
realizarse siguiendo las curvas de nivel.
3. Los sedimentos extraídos de los canales de riego deberán incorporarse
a las tierras de cultivo.
4. Realizar una adecuada rotación e intercalación de cultivos.
5. Promover la siembra de árboles frutales y maderables en unidades de
producción agrícola.
6. Las unidades de producción agrícola estarán sujetas a un programa de
manejo de tierras.
7. Incorporar a los procesos de fertilización del suelo material
orgánico (gallinaza, estiércol y compost) y abonos verdes (leguminosas).
8. Intercalar cultivos de especies forrajeras o abonos verdes en las
áreas de frutales.
9. Combinar los cultivos de producción con abonos verdes.
10. Promover el uso de pesticidas de mínima persistencia en el ambiente.
11. En las áreas con pendiente entre 5 y 10 grados se deberán establecer
cultivos en fajas siguiendo las curvas de nivel.
12. No permitir el aumento de la superficie agrícola en áreas con suelos
poco profundos, pendientes de más de 15 grados y de alta susceptibilidad
a la erosión.
13. Las quemas para apertura o reutilización de tierras deberán
realizarse según las disposiciones vigentes de SEMARNAP y otros
organismos.
14. Se deben establecer medidas para el control de la erosión.
15. Instrumentar técnicas de conservación del suelo y del agua.
16. Practicar actividades fitosanitarias.
17. Controlar biológicamente las plagas.
Ganadería.
1. Se permite la ganadería intensiva en zonas con pendientes menores de
10 grados.
2. Se regulará el pastoreo de ganado bovino, ovino y caprino en zonas
forestales.
3. Las áreas con vegetación arbustiva y/o arbórea con pendientes
superiores a 15 grados sólo podrán utilizarse para el pastoreo en épocas
de lluvias.
4. Se permite la ganadería extensiva siempre y cuando los hatos no
rebasen los coeficientes de agostadero asignados para la región.
5. Se permite la ganadería controlada en zonas con pendientes de 15-25
grados.
6. No se permite el pastoreo en pendientes mayores de 25 grados.
7. Se deberá evitar la quema de la vegetación que se lleva a cabo con
objeto de promover el crecimiento de renuevo para el consumo del ganado.
8. Establecer cercas vivas para delimitar las áreas de pastoreo.
9. Mantener una franja mínima de vegetación natural sobre el perímetro
de los predios silvo-pastoriles.
10. Posibilitar la introducción de pastos mejorados acorde con las
condiciones del área.
Forestal.
1. Los viveros deberán incorporar el cultivo de especies arbóreas y
arbustivas nativas.
2. Las unidades de conservación, manejo y aprovechamiento de la vida
silvestre deberán contar con un programa de manejo autorizado.
3. Posibilitar el desarrollo de viveros e invernaderos para la
producción de plantas de ornato y medicinales con fines comerciales.
4. Las unidades de producción forestal deberán contar con un programa de
manejo autorizado.
5. En zonas de aprovechamiento, conservación y restauración se deberá
seguir un programa de manejo integral autorizado para la regeneración
efectiva del bosque.
6. Las áreas de corte deberán contar con sistemas de prevención y
control de la erosión.
7. El aprovechamiento de leña para uso doméstico deberá estar sujeto a
las normas establecidas.
8. Controlar la disposición de residuos vegetales en las áreas de corte.
9. El programa de manejo forestal deberá garantizar la permanencia de
corredores faunísticos considerando zonas de exclusión para el
aprovechamiento.
10. En áreas forestales alteradas se permite la introducción de
plantaciones comerciales, previa autorización por EIA y Programa de
Manejo Forestal.
11. Para reforestar sólo se deberá emplear especies nativas.
12. Los desmontes aprobados para los proyectos se realizarán de manera
gradual conforme al avance de obras e iniciando por un extremo para
permitir a la fauna las posibilidades de establecerse en las áreas
aledañas.
13. No se permite la quema del material vegetal producto del desmonte.
14. No se permite el pastoreo en áreas de corte forestal que se
encuentren en regeneración.
15. Reforestar áreas federales.
16. Prevenir incendios forestales.
17. Incentivar la aprobación de las áreas a proteger.
Aguas.
1. Las descargas de aguas residuales deberán tratarse mediante sistemas
de aereación y/o lagunas de oxidación que garanticen el cumplimiento de
los parámetros establecidos en la NOM-001-ECOL-1996.
2. Se deberán proteger y restaurar las corrientes, arroyos, ríos,
canales y cauces que atraviesan los asentamientos urbanos y turísticos.
3. Se deben mantener inalterados los cauces y escurrimientos naturales.
4. No deberán ubicarse tiraderos para la disposición de residuos sólidos
en las barrancas, próximos a escurrimientos fluviales, ríos y arroyos.
5. Conservar o restaurar la vegetación en los bordes de ríos, arroyos y
cañadas respetando una franja de 50 metros a ambos lados del cauce.
6. Se prohíben las descargas de drenaje sanitario sin tratamiento y la
disposición de residuos sólidos en los cuerpos de aguas y zonas
inundables.
7. No se permiten desecar cuerpos de aguas y humedales.
8. Reforestar las cuencas, subcuencas y microcuencas.
9. Construir plantas de tratamiento de aguas residuales.
10. Reinyectar agua pluvial al subsuelo.
11. Evitar alterar las áreas de recarga de los acuíferos.
12. Racionalizar el uso del recurso agua (mantener el equilibrio entre
oferta y gasto).
Áreas naturales y vida silvestre.
1. No se permite la introducción de especies exóticas de flora y fauna
en las zonas de protección.
2. Se prohíbe la ubicación de rellenos sanitarios y tiraderos de
residuos sólidos en zonas de protección.
3. La realización de obras en zonas donde se encuentren especies
incluidas en la norma NOM-059-ECOL-94 quedará condicionada a lo que
establezca el dictamen de la Manifestación de Impacto Ambiental
correspondiente.
4. Se deberá mantener como mínimo el 30% de la vegetación original en el
Estado.
5. En las zonas de protección se prohíbe el aprovechamiento de flora y
fauna con fines comerciales.
6. Establecer un reglamento para la caza legal de especies cinegéticas
atendiendo al calendario federal y estatal de caza.
7. Se prohíbe la extracción, captura o comercialización de especies de
flora y fauna incluidas en la norma NOM-059-ECOL-94.
8. El aprovechamiento de la flora y la fauna silvestre deberá contar con
un Programa de Manejo Autorizado.
9. Cada área protegida deberá contar con su Plan de Manejo.
10. Realizar estudios técnicos de diagnóstico de las Áreas Protegidas
propuestas para protegerlas mientras se definen y aprueban sus límites.
11. Integrar y hacer partícipes de la protección y el manejo de las
Áreas Protegidas a los habitantes de las mismas.
12. No autorizar actividades incompatibles con la protección de los
recursos naturales.
13. Deberá controlarse y regularse en estas áreas el crecimiento de los
asentamientos humanos existentes y prohibir nuevos asentamientos.
14. Las actividades que se lleven a cabo en las Áreas Protegidas no
deben interrumpir el flujo y comunicación de los corredores biológicos.
15. Disminuir la proliferación de la fauna nociva.
16. El aprovechamiento de plantas medicinales en las Áreas Protegidas
deberá ser restringido al uso doméstico.
17. Expandir el área manejada para la biodiversidad nativa.
18. Desarrollar un control efectivo de las poblaciones de especies
exóticas, por ejemplo, perros y cerdos dentro de los bosques, y
especialmente el Marabú en la sabana serpentinosa.
19. Incrementar el número de guardabosques y desarrollar programas de
superación del personal de la conservación.
Minería.
1. Se prohíbe la ubicación de bancos de extracción de material en áreas
de protección.
2. Se debe restaurar el área afectada por las actividades de protección
y explotación minera.
3. Programar la explotación en concordancia con la recuperación de las
áreas.
4. Evitar contaminación del agua y del aire generada por los jales y
otros residuos de la minería.
Turismo.
1. Se reglamentará el establecimiento de ranchos turísticos.
2. Los servicios turísticos asociados a cuerpos de agua deberán contar
con un Programa de Manejo de aguas residuales, disposición de residuos
sólidos y reglamentos en espacios recreativos.
3. Sólo se permiten en las Áreas Protegidas las prácticas de campismo,
rutas interpretativas, observación de fauna y paseos fotográficos.
4. Los desarrollos turísticos deben procurar en sus proyectos el mínimo
impacto sobre la vida silvestre.
5. Sólo se deberán emplear especies nativas y propias de la región en la
creación de jardines.
6. Se podrán autorizar proyectos turísticos de baja densidad en las
Áreas Protegidas previa autorización de la Manifestación de Impacto
Ambiental y con base en lo establecido en el Plan de Manejo y las
disposiciones jurídicas vigentes.
Infraestructuras.
1. Los bordes y caminos rurales deberán ser protegidos con árboles y
arbustos nativos.
2. Los taludes en caminos deben estabilizarse y reforestarse con
especies nativas.
3. La construcción de nuevos caminos en áreas naturales protegidas se
realizará en función de los decretos y Programas de Manejo
correspondientes.
4. Los servicios de energía eléctrica, teléfonos, etc., serán instalados
siguiendo las disposiciones y condicionantes del EIA.
5. Las características de las construcciones en los nuevos desarrollos
urbanos y turísticos estarán sujetas a la Manifestación de Impacto
Ambiental.
6. Se permiten industrias relacionadas al procesamiento de productos
agropecuarios.
7. Las industrias deberán estar rodeadas por barreras de vegetación.
8. No se permite el derribo de árboles y arbustos ubicados en las
orillas de los caminos rurales.
9. La ubicación y operación de sitios destinados a rellenos sanitarios
deberá observar las disposiciones de la norma NOM-082-ECOL-1996 y norma
NOM-084-ECOL-1994.
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