Degradación ambiental en la actividad ladrillera de Buenos Aires Argentina

1. Introducción

El ladrillo constituyó el principal material de construcción en la antigüedad. Las primeras referencias sobre su fabricación en nuestro país datan del siglo XVII, transformándolo en el elemento constructivo por excelencia (Schavelzon, D. 1987). Los primeros conflictos detectados, se encuentran registrados en las actas del Cabildo de la ciudad de Buenos Aires donde constan decenas de pedidos y pleitos por la instalación de los hornos de ladrillo cercanos a la ciudad.

El arribo al país del ladrillo inglés de máquina para la construcción de las instalaciones de los ferrocarriles, inició la producción

estandarizada (Jumilla, 1987), convirtiéndose en un material barato y de producción masiva. Los cambios en las técnicas constructivas de la mano de la llegada de los constructores italianos, el incremento de manera acelerada la construcción en Buenos Aires producto del aumento de la renta del suelo urbano, la especulación y la inflación, fueron cambios de la realidad económica a los cuales el ladrillo como producto respondió abaratando costos y sistematizando los procesos constructivos.

La simplicidad del equipo necesario para emplearlo, se adecua técnica y económica a la realidad de los piases de América Latina. Su uso, da respuesta tanto a formar una imagen de status, la idea de la casa revestida en “ladrillo visto”, como una respuesta material a la construcción popular. En términos arquitectónicos, ha sido utilizado en el discurso americanista, lo que ha reafirmado su componente cultural.

Problemática

Para la elaboración de los ladrillos comunes se utilizan los mismos suelos productivos que utiliza la agricultura. Esta minería de suelos explota un recurso casi no renovable, ya que el tiempo de formación del suelo en nuestra región es de aproximadamente 10.000 años (Zárate y Flegenheimer, 1991). Esta problemática esta asociada al abandono del espacio productivo por la pérdida de su renta inicial y la aparición de las inevitables consecuencias ambientales (erosión, anegamiento, etc.). Estos sitios en general periurbanos, se convierten en lugares de riesgo ambiental (del Río, et al, 1995, 1998), siendo transformados en basurales clandestinos, lagunas periurbanas y en un elemento paisajístico ejemplo de la degradación.

La existencia de diversos sistemas constructivos no han podido reemplazar el consumo del ladrillo. El mismo se basa en su costo – beneficio desde el enfoque económico y en la identidad constructiva desde el enfoque histórico – cultural, convirtiéndolo en un elemento vital de la construcción de las ciudades latinoamericanas. Como sistema constructivo tradicionales, su producción no demanda tecnología sofisticada ni una mano de obra calificada (Müller, M; 1997).

Esta producción y los niveles de consumo, sólo se mantienen por la no incorporación de su costo ambiental. Algunos autores consideran inapropiado el uso de suelos productivos como objeto minero (Hurtado, 1996), pero no dan soluciones para reemplazar al ladrillo o formas de manejo que reviertan la degradación. La búsqueda de acciones factibles de realizar para compatibilizar la fabricación y uso de los ladrillos con un manejo ambiental que tienda a disminuir los efectos indeseados en el medio social y natural, sin que por ello deje de ser el material económico de la construcción de los países latinoamericanos, implica el análisis y conceptualización del proceso de producción y consumo.

La percepción ambiental de la problemática y sus propuestas de solución abren necesariamente las puertas a la revisión de las formas actuales del desarrollo regional, en las cuales los procesos económicos y sociales incorporan el ambiente natural de una forma que hace que el estilo de desarrollo no sea sostenible en el tiempo. Estos procesos hacen a la aparición de conflictos, percibidos primero como conflictos sociales entre distintos agentes y luego como un conflicto natural producto de la creación de espacios degradados (Müller, M; 1995).

Las condicionantes del medio físico para la ocupación de un territorio, presuponen un enfoque ambiental donde se detecta el proceso por el cual las actividades productivas buscan apropiarse del paisaje de la forma más eficiente, buscando un ajuste entre las actividades y las potencialidades y fragilidades del medio. En esta relación, se sobreponen los procesos económicos que definen la dinámica territorial, la cual se presenta cada vez menos eficiente en términos sociales, generando explotación y sobreexplotación de los recursos naturales, inequidad en la distribución de los beneficios de esa explotación y su consecuencia directa sobre la calidad de vida.

2. Marco Territorial y regulación del Estado

El Partido de General Pueyrredón posee características ambientales, económicas y migratorias que fueron factores de relevancia para la transformación de la ciudad de Mar del Plata en uno de los centros de mayor importancia de la región sudeste de la Pcia. de Buenos Aires. Estos procesos de crecimiento urbano y económico propiciaron la formación de áreas periurbanas de disímiles características y condiciones ambientales producto de la transformación del sistema de distribución de la población desde la década del ’50 en la Argentina. La ciudad cabecera fue una de las mas industrializadas de la provincia después de Capital y Gran Buenos Aires (Hardoy, J. 1972). Este proceso de crecimiento fue acompañado con el incremento de las actividades industriales dominantes (construcción, alimentación, textil, pesca y las de apoyo a las actividades turísticas) superando todo tipo de planificación.

La ciudad presenta una importante diversificación de sus actividades urbanas y rurales, lo que resulta en una intensa relación intersectorial e interregional. Es un sector relevante en la provisión de servicios, infraestructura, industria, pesca a lo cual se suma el turismo como una actividad complementaria vital, que hace duplicar en el período de verano su población (INDEC, 1991). El área rural preponderantemente agropecuaria, abastece de insumos agrícolas frescos y algunos materiales básicos para la construcción como ladrillos y las rocas de aplicación (piedra Mar del Plata). La producción ladrillera local, abastece a la región circundante y al área de Capital Federal y Gran Buenos Aires, dado que en dichas zonas, la actividad se encuentra ampliamente restringida y en algunos casos directamente prohibida.

Primero se originó la explotación de la piedra como industria minera organizada, que sacaba su producción por medio del sistema ferroviario y que luego sumo la actividad ladrillera como accesoria, la cual se concentró en el sector de Batán – Estación Chapadmalal. ser prohibida en las áreas periurbanas de la ciudad de Mar del Plata en 1956 (Ord. 221/56). Batán fue así en el centro de mayor actividad canteril zonal en el cual no había obligación de reparar, remediar o minimizar los daños y riesgos producidos, convirtiendo al sector en el agujero del partido. El abandono de las funciones de contralor del Estado, auspició el desarrollo de las ladrilleras en una versión informal y un quiebre en el circuito tradicional del ladrillo.

La aparición de distintos conflictos sociales producto de la convivencia de actividades residenciales, actividades turísticas y productivas en un espacio degradado, puso de manifiesto la necesidad de diseñar políticas particulares para minimizar las consecuencias sociales y ambientales. Fue así, que se planteó el análisis y evaluación de la actividad, propuestas de solución – recuperación y líneas de acción concretas, con la finalidad de aportar los instrumentos necesarios para el desarrollo de una gestión ambiental que permita el manejo integral de la actividad.

Efectos ambientales

El proceso de fabricación del ladrillo común se basa en la extracción del suelo y su transformación, en este proceso intervienen distintos actores los cuales forman el circuito del ladrillo. Los productores de ladrillo común se encuentran en condiciones de extrema precariedad ejerciendo la actividad como una estrategia de subsistencia. Esta modalidad hizo que se multiplicaran los hornos, que se explotaran zonas destinadas al asentamiento de las personas o al desarrollo de la agricultura, perdiendo tierras ricas para cultivos intensivos o generando áreas de riesgo para la población. Esta situación fue factible a partir de la precarización de la relación laboral, lo que generó una competencia desleal que bajó los precios al punto que los ladrilleros tradicionales abandonaron la actividad o cambiaron de rol en el mismo circuito. Los efectos más notorios en el ambiente son:

  • Contaminación de aguas superficiales y subterráneas
  • Inducción de inundaciones
  • Transformaciones en los acuíferos en áreas de relleno
  • Emisión de gases, polvo y partículas. Vibración y ruidos
  • Pérdida de tierras y polución
  • Inducción de la erosión y compactación de tierras
  • Perdidas de asociaciones de flora y fauna, alteración de ecosistemas naturales
  • Alteraciones morfológicas (cavas, montículos)
  • Inducción de inestabilidad de pendientes naturales y artificiales
  • Impropio uso del suelo luego del abandono de la actividad (basurales).
  • Impacto visual en el paisaje con cambios de forma, volumen y color
  • Cambios en las formas de vida de las comunidades humanas adyacentes
  • Otros. (Gallego Valcarce, E. Y L. Valdillo Fernández, 1992).

Efectos económicos y sociales

La mayor parte de la demanda de ladrillos, se encuentra abastecida por los medianos y grandes productores y consecuentemente, la mayor parte de la plusvalía es apropiada por éstos. A la principal e intrínseca contradicción del modo de producción capitalista entre los propietarios de los medios de producción y la fuerza de trabajo, O´Connor (1991) le suma lo que ha llamado la segunda contradicción, que estaría dada por “los costos de los elementos naturales que entran en la composición del capital.”

El desarrollo capitalista trae aparejado consecuencias ambientales las cuales se reflejan en la calidad de vida y otros componentes de la fuerza de trabajo, los cuales según O´Connor (1991) se convierten en la segunda contradicción del capital, donde el aumento del deterioro ambiental y las condiciones de vida de la población, componentes del capital se está autodestruyendo.

Las políticas estatales dependerán, en gran parte, del grado de organización y reivindicaciones de la población en pro de la mejora de sus condiciones de vida, del énfasis que ponga para que se considere el ambiente como valor de uso y no de cambio, del énfasis que ponga en participar de la gestión estatal (Cignoli, A. 1996). La degradación de la naturaleza y la degradación de la fuerza de trabajo, forma parte de las contradicciones sociales producto de esta devastación. El suelo es un recurso natural por no ser un producto del trabajo humano, el cual es sometido a prácticas sociales que lo transforman de un bien de uso colectivo en un bien de uso privado, generando lo que se ha denominado renta ambiental.

“El uso de la naturaleza que degrada sus recursos genera rentas ambientales de degradación al bajar el costo medio de producción. En efecto, los costos marginales (incremento de costo total por unidad) que realizan las inversiones necesarias para descontaminar el ambiente, originan precios medios en el mercado, beneficiando a las contaminantes que se apropiarán de la “renta diferencial ambiental. La OCDE define la renta ambiental como el precio que resulta, en una situación óptima del recurso ambiental, de la igualación del costo marginal por la reducción de la contaminación y del costo marginal del daño ambiental”. (Cignoli, A. op cit, 1996).

El traslado de los costos por degradación se traduce en aumento del gasto público en salud, y comienza a ser vivido por las generaciones actuales generando distintos niveles de conflicto o adaptación pasiva a la realidad. La apropiación y degradación de un recurso por parte de privados y la actuación por omisión de control o regulación, por parte del Estado, ha propiciado este tipo de desarrollo. Se hace así necesario, realizar una regulación de la producción a fin de minimizar los efectos indeseados, sin generar el aumento del precio del ladrillo por la internalización de las externalidades, ni el desabastecimiento del producto. A estas prácticas sobre la producción, debería sumarse la tendencia a la utilización racional del ladrillo a fin de bajar los niveles de consumo innecesario (por status, por estética, etc.).

3. Definición y diagnóstico del circuito del ladrillo

El ingreso a la actividad de la mano de obra barata de origen extranjero (bolivianos y chilenos), hizo tanto a la desaparición del trabajo familiar de los antiguos propietarios de hornos como a la disminución de los asalariados. La modalidad de trabajo asumida los ha llevado a convertirse en arrendatarios de hornos expuestos a la precariedad laboral y sanitaria en extremo, sin posibilidad de generar ingresos genuinos que posibiliten la opción de una mínima promoción social.

Los bajos salarios inciden en la utilización de mano de obra no calificada también de origen extranjero, sin capacidad de realizar reivindicaciones salariales. Esta situación los sitúa en condiciones de explotación expresado en bajos salarios, falta de cobertura medica, coacción y demás condiciones negativas respecto de la salud laboral. En este circuito, vemos que los productores artesanales tienen una alta representatividad dada por su número y por su funcionalidad al sistema económico regional, en el cual se integran en la mayoría de los casos en términos de subordinación, siendo los proveedores del ladrillo a bajo costo (costo menor que el costo promedio).

Estos productores se manejan con una racionalidad que los moviliza hacia la obtención del máximo ingreso para satisfacer sus necesidades mas urgentes, en lugar de perseguir la obtención de la máxima ganancia, por lo que no son productores capitalistas. Para la obtención de ese máximo ingreso, concentran el esfuerzo en lograr el mejor aprovechamiento de su único bien disponible, como es el trabajo familiar. Es la falta de posibilidades de capitalización hace que sean pocas las oportunidades que tienen de quedarse con el excedente obtenido y que esta relacionado con el mercado al cual se vinculan. Este excedente es retenido en el pago del arrendamiento, en la intermediación, en el pago de servicios e insumos y en su propio consumo.

La utilización de la fuerza de trabajo familiar esta enmarcada en la escasez de capital y los recursos naturales en relación con los requerimientos para la actividad hacen que la unidad de producción se convierta también en una unidad de consumo, limitando al máximo las posibilidades de capitalización. El productor artesanal, esta obligado al mantenimiento total de ésta fuerza de trabajo, no encontrando alternativas cuando no llega a su máximo ingreso, dado que no puede desprenderse de ella. Como expresan Manzanal y Rofman (1989) respecto a los minifundistas: “… éste, además de ser fuerza de trabajo, es consumidor, vendedor, y/o demandante de productos, insumos y artículos de consumo”. Pero, así y todo estos sectores ladrilleros de pequeña producción, permanecen e inclusive se han expandido, lo cual habla de una evolución en términos de coexistencia e interacción de éstos sectores y las empresas ladrilleras, por lo que se hace necesario analizar el circuito del ladrillo para ver cuales son sus diferencias, cual es el tipo de intercambio que establecen entre ambos y como se prevé será su evolución. Estas diferencias pueden orientar las propuestas de acción a implementar para cada uno de los grupos.

ESQUEMA DE DIFERENCIAS ENTRE PRODUCTORES ARTESANALES Y EMPRESARIOS
LADRILLEROS ARTESANALESLADRILLEROS EMPRESARIOS
Objetivo de la producciónReproducción de los productores y de la unidad de producciónMaximizar la tasa de ganancia y la acumulación de capital
Origen de la fuerza de trabajoFundamentalmente familiar y, en ocasiones, intercambio recíproco con otras unidades; excepcionalmente, asalariada en cantidades marginales.Fundamentalmente asalariada
Compromiso laboral del jefe con la mano de obraAbsolutoSolamente la obligación legal
TecnologíaAlta intensidad de mano de obraBaja densidad de “capital”Se abastecen con muy pocos insumos y servicios

Los pagan con trabajo (por medio del producto elaborado)

Mayor densidad de capitalMayor proporción de insumos comprados incorporados en el valor del producto final
Destino del productoParcialmente mercantilMercantil
Origen de los insumosParcialmente mercantilParcialmente mercantil
Criterios de intensificación del trabajoMáximo producto total a costa del descenso del producto medio.La productividad marginal es ceroProductividad marginal es mayor que el salario
Riesgo e incertidumbreBúsqueda de la supervivencia (evasión no probabilística)Búsqueda de tasas de ganancia proporcionales al riesgo (internalización probabilística)
Carácter de la fuerza de trabajoFuerza de trabajo intransferible o marginalSólo emplea fuerza de trabajo transferible
Componentes del ingreso o producto netoIngreso familiar indivisible y realizado parcialmente en especieSalarioRentaGanancias

Adaptado de SHEJTMAN (1982) para las tipologías de productores del agro mexicano, en el mismo se esquematizan las diferencias analizadas:

Las diferencias generales entre artesanales y empresariales podrían sintetizarse en que el empresario ladrillero, participa de la mediana y gran empresa que recurre al trabajo asalariado y a una producción orientada por un cálculo de rentabilidad mercantil, lo cual lo articula al desarrollo capitalista. El productor artesanal realiza la producción sobre la base del trabajo propio, con el objetivo de satisfacer las necesidades de consumo de la unidad familiar, directamente o por medio del intercambio. No responde a una racionalidad capitalista, dado que no visualiza a los medios de producción como capital y el volumen de la producción se fija para maximizar niveles de consumo y no ganancias.

Ahora bien, estas diferencias no explican porque los sectores empresariales no desplazan la producción de subsistencia y porque éstos últimos permanecen atados a una actividad que no es rentable; como tampoco se explica cuál es la interacción entre pequeña y gran empresa. Estas preguntas, podrían llegar a contestarse según los criterios de delimitación y caracterización de los diferentes actores sociales, en la medida que podamos asociar diferentes tipos de productores con determinados tipos de interacción sociedad – naturaleza (Gutman, P. 1988, pp. 43).

Tipificación de productores

A la vista de que en un mismo marco territorial encontrábamos distintas modalidades de productores, tecnologías, recursos diferenciados y producciones diversificadas, se convierte en un elemento de análisis práctico la definición tipologías. El análisis de las formas de interacción entre el productor con su medio ambiente, dentro del contexto de las relaciones que cada grupo mantiene con el medio natural y con el resto de los principales grupos sociales, es la interrelación entre naturaleza y sociedad. La heterogeneidad de los actores sociales, esta dada en términos de su acceso a los recursos naturales, como a su ubicación en el proceso de producción. Las tipologías definidas pueden interpretarse en función de la relación que cada grupo mantiene con el capital propio y social, y simultáneamente responder a una interpretación en términos de vinculación de cada productor con el ambiente natural. Esta sujeción a la base natural resulta tanto de condiciones materiales como de razones históricas.

CRITERIO UTILIZADOGRUPO SOCIAL
PRODUCTOR ARTESANALPRODUCTOR SEMI INDUSTRIALEMPRESARIO CAPITALISTA
Forma de vinculación con la tierra
Apropiación libre¨
Apropiación en propiedad¨¨
Apropiación subordinada¨
Formas de vinculación con la fuerza de trabajo extrafamiliar
Ausencia¨¨
Presencia transitoria¨
Presencia principal¨
Formas de vinculación con el producto
Subsistencia¨
Producción simple de mercancías¨
Reproducción ampliada¨
Mercado de destino
Local¨¨¨
Regional¨¨
Nacional¨
Disponibilidad de suelos en la explotación
Minifundio¨¨
Explotación mediana¨¨
Explotación grande¨
Intensidad de uso de recursos naturales
Intensiva¨¨¨
Semi – intensiva
Extensiva
Origen de la tecnología
Tradicional¨¨
Importada difundida¨¨
Importada poco difundida¨
Tecnología y energía
Blanda¨¨
Dura¨¨
Disponibilidad de capital
Sin disponibilidad de capital¨
Disponibilidad esporádica, o acceso a dinero¨
Disponibilidad permanente o importante de capital¨
Capital especulativo¨
Tipo de producto
Solo un producto¨
Mas de un producto¨
Producción diversificada¨

Reelaboración propia sobre la base del cuadro de “delimitación y caracterización de productores rurales” en Gutman, P. 1988.

Los productores se diferencian en el mercado local, por el tipo de producto y el grado de formalidad que tienen dentro del circuito general. Los productores artesanales de subsistencia se encuentran vinculados al mercado interno por sus productos y sus consumos. La transferencia de excedentes queda manifiesta en las imposibilidades de acumulación y en las relaciones sociales históricas, donde la mayor transferencia en el circuito informal esta retenida en el arrendamiento de terrenos y hornos y en la intermediación.

Desaparece la figura el ladrillero propietario con aporte del trabajo familiar por el ladrillero arrendatario con aporte de trabajo familiar. La falta de capacidad de acumular o estoquear de ladrillos, impide las posibilidades de acumulación de capital. El caso del stock es importante para la acumulación, dado que al estar condicionada la producción por factores climáticos (los ladrillos artesanales se elaboran especialmente en verano) este stock permitiría sacar un plus mayor en el período de máxima demanda para la venta, que es antes y después de la temporada de verano. Otros agentes del circuito con capacidad de inversión, son los que se quedan con ese plusvalor del trabajador artesanal. Los corralones y algunos camioneros compran gran parte de esta producción en los hornos, parte es vendida según la demanda del momento, mientras que una parte es retenida para su venta el resto del año, duplicando y triplicando así el beneficio obtenido. Se caracterizan por:

  • son mayoritariamente arrendatarios
  • tienen menores rendimientos
  • no utilizan insumos industriales
  • las labores mecanizadas son contratadas a terceros
  • el resto de las labores se desarrollan manualmente
  • el trabajo se desarrollo con participación de la mano de obra familiar
  • no hay asalariados, aunque existe el trabajo marginal
  • sus ingresos no sobrepasan el nivel de subsistencia
  • se complementan con el cultivo de hortalizas y la cría de pequeños animales para el sustento familiar
  • No poseen diversificación en su producción: ladrillo común
  • con parte de la producción paga otras necesidades
  • la producción, es una salida laboral (empleo temporario para la subsistencia anual)
  • en conjunto abastecen una gran parte de la demanda
  • cumplen el rol de ampliación del mercado de trabajo y contribuyen a contener el salario familiar
  • la producción es significativa respecto al circuito del ladrillo en su conjunto
  • no pertenecen ni cuentan con afiliación a organizaciones gremiales conocidas
  • sus reivindicaciones se plantean en forma aislada respecto de los trabajadores asalariados agremiados
  • no apoyan las reivindicaciones del sector ladrillero en su conjunto
  • no realizan tareas de recuperación porque no son propietarios de los predios
  • Como grupo son los más numerosos respecto a la cantidad total de ladrilleros, son dominantemente arrendatarios de origen extranjero y algunos han llegado al grado de propietario.
  • La acción del Estado a través del mantenimiento del sector artesanal permite que se reproduzcan las condiciones necesarias para la ampliación del mercado de trabajo y la contribución de la contención del salario familiar de estos sectores.

4. Las relaciones sociales y técnicas de producción

También existen propietarios tradicionales empobrecidos que arriendan los que fueron sus medios de producción llegaron a superar el 80% de la participación del trabajo familiar a principios de la década del ´70. Las tareas que antes compartían el propietario y su familia de origen local, es una modalidad sostenida en la actualidad por las nuevas familias que ingresaron al circuito, los cuales en general trabajan y viven en la explotación y pagan con la mercancía (ladrillos) dicho arriendo.

Estos propietarios se habían tecnificado parcialmente. Al no poder competir con los nuevos agentes, dejan de participar de manera directa en la producción dedicándose ahora a la intermediación, por medio del transporte de ladrillos a corralones, obras o su venta en la ruta siendo el intermediario directo del circuito artesanal.

La incorporación de estos nuevos grupos sociales se realizó en dos períodos, primero por la inmigración de los trabajadores de la piedra de Tandil, y luego con la incorporación de fuerza de trabajo en el momento de auge de la construcción en Mar del Plata. Los cambios en las relaciones laborales, auspiciando el cambio del rol del ladrillero tradicional dentro del circuito del ladrillo o el abandonando la actividad. Este proceso se vio motivado por distintos factores en la modalidad de trabajo de estos grupos y en la competencia que implica. Así, se establecieron precios de venta muy por debajo del resto de los ladrilleros tradicionales, reduciendo costos por:

– empleo de la mano de obra familiar

– empleo de mano de obra marginal (en estado de intimidación por ser inmigrantes indocumentados)

– dieta sobre la base del consumo de productos de huerta y cría de pequeños animales propios

– reproducción en condiciones deficientes de vida

Durante estos procesos, el Estado actúo propiciando la reproducción de éstas malas condiciones laborales y auspiciando indirectamente la promoción de las actividades informales. Esta ausencia, es mas significativa aún en los controles de la gran y mediana empresa. En la actualidad, los ladrilleros tradicionales en un 60% han dejado la actividad por los cambios sufridos en las relaciones de producción y en las modalidades de consumo. Estos cambios responden a varios factores, como:

• Disminución de la demanda de ladrillos por la recesión en la industria de la construcción;

• mayor demanda del ladrillo hueco por disminución de tiempos de construcción y abaratamiento de la mano de obra

• Y por la competencia tornada en desleal respecto a los agentes informales.

Estimación del costo ambiental

Según las estimaciones realizadas, de una hectárea se extrae suelo para producir 30.000.000 de ladrillos, el cual es vendido en la actualidad a 0,1 U$S. Estos precios no tienen internalizado ningún tipo de costo ambiental o de remediación, estimándose su precio en 3 U$S por unidad si se asumiera la depreciación inmobiliaria de la hectárea.

Ante esta falta de racionalidad ambiental y económica, es necesario la búsqueda de alternativas que posibiliten que este elemento no pierda su carácter de elemento de consumo social, y que a la vez, las modalidades para su producción no sean autodevastadoras. Es por ello que se realizó una propuesta de gestión ambiental que intentara conducir la actividad a fin de no ampliar la reproducción de las condiciones que la convierten en problemática y revertir la situación actual de conflicto ambiental por áreas degradadas y en riesgo.

Propuesta de recuperación de áreas degradadas

Sin duda para recuperar áreas degradadas por minería de suelo y superar sus efectos negativos, era necesario la formulación de planes que contemplen la diversidad de los agentes detectados que intervienen en la solución, conjugando los recursos reales que posibiliten la implementación de las propuestas metodológicas realizadas. Se hizo fundamental, identificar y definir el responsable de la explotación y registrar sus expectativas, a fin de determinar las formas de recuperación viable de realizar. Para esta recuperación, se propusieron las metodologías de reparación; recuperación y rehabilitación (Gallego Valcarce, E. & L. Valdillo Fernández, 1992). Estas opciones de manejo implicaban un incremento en los costos de producción, que las empresas podían internalizar, pero no los ladrilleros artesanales, por lo que se necesitaban planes de asistencia y contención por parte del Estado. Las propuestas implicaban:

Reparación (reclamation): implica alentar una recuperación natural cuando tal situación sea posible (op cit, 1992). Es la propuesta económicamente más viable, basada en la determinación antes de iniciar la explotación, de la morfología final, a fin de no ocasionar perjuicios a los linderos y dejar el lugar en condiciones paisajísticas aceptables. La restricción pasa por los volúmenes a explotar, a fin de que el ambiente pueda recomponerse de manera natural en un tiempo aceptable.

Restauración (restauration): implica el retroceso a los aspectos y rasgos de la zona antes de la explotación. Implica esfuerzos técnicos, humanos y económicos (op cit 1992). Involucra una inversión en la recuperación que hace necesaria la determinación previa de los recursos necesarios para su realización. Esta opción sería la de relleno de cavas, por lo que se gestionó con el municipio, un plan de recuperación de cavas (ver Anexo 1) con las empresas de transporte de contenedores (residuos inertes, de construcción, podas, etc.). Las explotaciones que adhieren a esta propuesta, deben definir los tiempos y volúmenes necesarios para relleno, y el municipio debe coordinar las acciones con las empresas de contenedores.

Rehabilitación (rehabilitation): implica alentar un uso de la tierra compatible con la nueva situación de la zona y con el carácter del ambiente natural del área (op cit 1992). Esta metodología, fundamentalmente tiende ocupar con una nueva actividad la explotación, a fin de que no se produzca su abandono y uso impropio (en general basurales). Para su implementación, se plantea la promoción de actividades económicas (microemprendimientos) que en lugar de derivar capital para la renta, este se invierta en la producción. Se suman también incentivos y excepciones por parte del Estado, a fin de encausar pequeñas inversiones como: lavaderos de verduras, criaderos de pequeños animales o la instalación de algún tipo de empresa interesada.

5. Resultados preliminares

Para la implementación de estas propuestas, se realizaron las gestiones con empresas del sector ladrillero, una ONG´s, comerciantes, el área de Medio Ambiente, la Producción y las Delegaciones Municipales. El trabajo se realizó en sucesivas etapas, constando de una propuesta de zonificación ambiental por medio de la aplicación de la Carta Ambiental del partido (del Río, 1992, 1995), el aporte de la caracterización de los agentes involucrados y una propuesta para normar la actividad que implica la aplicación de las tres propuestas metodológicas que permita la obtención de los objetivos técnicos – económicos, basados en la recuperación de la renta del suelo por medio de la reconversión productiva con un nuevo uso. Dicha presentación concluyó en la sanción de la Ordenanza 11.803 en marzo de 1998.

El municipio organizó una Unidad de Gestión Ambiental, conformada por la Subsecretaría de Medio Ambiente, la Delegación Municipal de Batán, el Ente Municipal de Servicios Públicos (EMSUR), distintos agentes (vecinos, comerciantes, interesados en general) y organizaciones No Gubernamentales de la zona. Esta Unidad de Gestión seleccionó un total de 9 cavas riesgosas para la población y se están analizando las distintas variables de reconversión de uso productivo y su financiamiento externo para el iniciar los microemprendimientos.

De la zonificación ambiental, surgieron las áreas con aptitud, sobre los cuales se determinó una rezonificación, consideraron a los agentes formales e informales, los efectos sobre el ambiente (actuales e históricos) y las posibilidades de aplicación de las propuestas alternativas sobre la realidad territorial.

Se regularon las formas de las prácticas de la actividad, incorporando en la propuesta normativa las estrategias alternativas que propiciaran la recuperación de cavas y se incluyeron los criterios para categorizar a los explotadores en artesanales, relativamente mecanizados e industriales. Eso posibilitó que los artesanales, puedan aspirar a un grado de formalidad que al término de la explotación los promocione a seguir con otro emprendimiento productivo.

Participación y restricciones

Si bien el problema de las ladrilleras es históricamente percibido por los actores sociales que se sienten perjudicados por sus consecuencias negativas, la misma no estaba incluida como una problemática de la agenda ambiental oficial. La aparición de distintos conflictos sociales en especial relacionados con las cavas convertidas en basurales, eran percibidos como quejas sin analizar los riesgos reales que implicaban. A su vez, los agentes directamente involucrados en la producción de ladrillos auspiciaban esta situación, a mi entender por los siguientes motivos:

La no existencia de controles por parte del organismo municipal auspició hasta ahora el desarrollo confuso de la actividad, situación que los ladrilleros en general no quieren revertir, fundamentalmente por las restricciones lógicas que cualquier tipo de control implica.

Como quedó demostrado en los relevamientos, el 70% de los agentes elaboradores de ladrillo artesanal, se encuentran en condiciones de informalidad, motivo por el cual son los mas reticentes a cualquier tipo de proceso de participación.

Los reclamos efectuados por los productores medianos eran tendientes a la represión de los agentes informales asumiendo un perjuicio para con ellos; perjuicio que prefieren aceptar antes de que cualquier reglamentación los obligue a derivar capital en otras tareas.

Ante tal escenario, la propuesta de un modelo de gestión donde la articulación y la participación fueran los conceptos de base para el manejo ambiental del desarrollo de la actividad, era muy dificultosa de lograr. Los agentes que realizaron un aporte a cada una de las etapas, podrían considerarse que legitimaron parcialmente el proyecto, en especial por los resultados parciales de recuperación de cavas – conflicto.

El rol del Estado fue activo y demostrado en los intentos de articulación de la voluntad política y la aplicación de las herramientas de gestión ambiental. Parte de los resultados tienen una base tecnocrática, dado que no se lograron los niveles de participación y consenso del sector productivo en todas sus modalidades, habiendo intentado crear las condiciones para que ejercieran dicha participación.

Lo concreto es que desde la aprobación de la Ordenanza distintos productores en general del sector considerado medianamente tecnificado, fueron adecuándose a la reglamentación y regularizando su situación. También se comenzaron las tareas de recuperación de cavas conflicto, por medio de la aplicación del Plan Batán – Chapdmalal (ver Anexo 1).

6. Conclusiones

Sí se logra un manejo adecuado de la explotación que reduzca los actuales perjuicios y si se minimizaran los costos de recuperación (R-R-R), no sería necesaria la prohibición en el tiempo de la actividad ladrillera. Esta condición hace necesaria una gestión regional, que logre los acuerdos necesarios con los municipios cercanos, para la implementación de acciones acordes a las adoptadas en nuestra localidad, a fin de no trasladar la problemática a los mismos y evitar la conformación de una competencia que se tornaría como desleal con los productores de la zona.

El marco en el cual el consumo social es el que auspicia el deterioro ambiental, producto de la presión de una demanda cada vez mas critica en términos de “carga y degradación” hace necesario un trabajo en distintos niveles y en su dimensión histórica, que exponga la deficiencia general de sustentabilidad que supone la falta de rendimiento de un soporte territorial, para satisfacer este consumo social o la accesibilidad a tal satisfacción.

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Müller María L.L.. (2001, marzo 1). Degradación ambiental en la actividad ladrillera de Buenos Aires Argentina. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/degradacion-ambiental-actividad-ladrillera-buenos-aires-argentina/
Müller, María L.L.. "Degradación ambiental en la actividad ladrillera de Buenos Aires Argentina". GestioPolis. 1 marzo 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/degradacion-ambiental-actividad-ladrillera-buenos-aires-argentina/>.
Müller, María L.L.. "Degradación ambiental en la actividad ladrillera de Buenos Aires Argentina". GestioPolis. marzo 1, 2001. Consultado el 18 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/degradacion-ambiental-actividad-ladrillera-buenos-aires-argentina/.
Müller, María L.L.. Degradación ambiental en la actividad ladrillera de Buenos Aires Argentina [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/degradacion-ambiental-actividad-ladrillera-buenos-aires-argentina/> [Citado el 18 de Octubre de 2018].
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