El 20 de enero de 2009, un nuevo inquilino ocupará el sillón oval de la Casa Blanca. Hoy es tiempo de recordar, de analizar lo que fue y lo que pudo haber sido la actuación de la administración que se va. Respecto a quien vendrá, -demócrata o republicano- se pueden ir realizando pronósticos, diseñando estrategias, conforme a las respectivas exposiciones preelectorales, sin desconocer que se pueden ir identificando tendencias y contradicciones.
“Predecir el futuro es, sin duda, una misión arriesgada” reconoce la revista británica “The Economist”, pero se atreve a afirmar algunas características que pueden perfilarse en el mañana inmediato. Prestigiosas publicaciones internacionales han comenzado a editar monografías en las que vaticinan -con mayor o menor acierto, se verá- lo que el mundo espera -en particular- del próximo gobierno de Estados Unidos. Para comprender la seriedad del momento es preciso ahondar en la magnitud del drama, en lo que Lipovetsky calificó como “la era del vacío”.
Para el 2009 son varios los temas principales -muchos de ellos aun pendientes , encuadradazos en un marco interrogantes, que la Casa Blanca deberá enfrentar. Situarse ante el imparable auge de China, seguida por India: El futuro de las relaciones con Irak. El diálogo con países como Siria, Jordania e incluso Irán. Los desafíos que presentan diversas crisis: energética, cambio climático, y los graves temas centrados en la alimentación y los movimientos migratorios. En el campo interno, su notorio declive financiero.
Es indudable que el mundo está en continuo movimiento, por lo cual Estados Unidos -como gran potencia deberá rever -además- temas tan importantes como sus relaciones con India, Rusia, la Comunidad Europea, Medio y Cercano Oriente, Iberoamérica y, la olvidada África, sacudidos sus países ante la estrategia que en dicho continente está desarrollando el gobierno de Pekín.. Es indudable que -gane quien gane el próximo 4 de diciembre, la política exterior estadounidense va a sufrir importantes cambios. Hasta los más severos “halcones afirman que deberá cambiar la forma de hacer política en Oriente Cercano, señalando el citado “The Economist” que el nuevo gobierno de Estados Unidos deberá dialogar en profundidad con Irán con el fin de acordar en abandonar la peligrosa competencia por dominar el importante espacio geopolítico petrolífero de Oriente., conformando un pacto respuetoso de cuotas de poder de cada uno de ellos.
En los últimos años Estados Unidos ha estado liderando el mundo
prácticamente en solitario. Ha impuesto sus criterios, a veces incluso
contra la opinión de sus más cercanos aliados. Le ha llegado el momento
que su política exterior presente algunos cambios, pues observando el
“tablero mundial” de Brzezinski , desde 1997 en él se vienen
desarrollando jugadas estratégicas que pueden “jaquear” al rey.
“La necesidad de una nueva era”
En un artículo bajo el título in supra Barak Obama, candidato del Partido Demócrata, afirma que “Estados Unidos tendrá un a ventana abierta cuando George W. Bush deje la Casa Blanca. Es necesario renovar su liderazgo mundial y afrontar las nuevas amenazas con otra perspectiva será mucho más que reemplazar a un presidente. Es el momento para que Estados Unidos mue4stre una nueva cara al mundo. Y el primer reto será reparar el daño causado por la forma en que nos enfrentamos al terrorismo: invadir a Irak no es la respuesta. Debemos retirarnos del país y buscar la estabilidad con sus vecinos y el resto del mundo”.
Tales declaraciones, publicadas en la revista estadounidense Newsweek, están acompañadas por un artículo , muy válido por el desafío que contiene. Se titula: ”Tiempo para empezar a hablar con Teherán” El autor del mismo ( la revista no lo cita) plantea la oportunidad que el próximo mandatario de Estados Unidos podría impulsar un diálogo de “puertas abiertas”; con Irán, aunque reconoce que en estos tiempos, es el presidente iraní quien controla los movimientos respecto al tema en conflicto. “El reto será como sacarle partido a las nuevas relaciones con este país islámico” –dice el articulista. “Washington tiene que diseñar una estrategia capaz de ofrecer vínculos, pero también de ser capaz de controlar las ansias de poder y las constantes amenazas militares que caracterizan al presidente Mahomoud Ahmadinejad”.
En un detallado análisis de la política estadounidense, David Cooper, señala que Estados Unidos -George W. Bush fundamentalmente- no tiene ninguna intención en desarmarse, por lo cual nunca pensó en acceder a que sus arsenales sean inspeccionado como se lo exigió insistentemente a Irak y últimamente a Irán. “Tampoco está de acuerdo con ningún tipo de control generalizado sobre el armamento convencional, dado que sus propias ventas de armas constituyen la mayor proliferación de armamento devastador”. Es oportuno recordar que el gobierno de Washington no firmó el Tratado de Prohibición Completa de los ensayos nucleares ( CTBT), actitud que provocó que India tampoco lo firmara y, que como lo recordé en el artículo del viernes pasado, India realizó pruebas atómicas subterráneas en 1874 y luego en 1998.
Si bien , los presidentes Bush (padre) y Clinton presionaron a favor
de los tratados de antiproliferación, sus burocracias -muy
particularmente el Pentágono los bloquearon, actitud acompañada por los
principales congresistas republicanos. En sí mismo, Estados Unidos
constituye el mayor peligro contemporáneo de proliferación nuclear,
situación ésta que no inspira demasiada confianza al resto del mundo.
¿Cómo actuará el próximo gobierno estadounidense?
Estados Unidos, actualmente, va perdiendo espacio en el sistema unilateral que promovió y ejerció luego de la desaparición de la URSS. China e India son los nuevos y pujantes actores en el actual sistema multilateral. En este sistema siempre está presente la geopolitica blanda , que enfoca y se ocupa de temas del medio ambiente, de economía , de recursos, de aumento de la población, de migraciones, entre otros temas.
En ciertas oportunidades suele aparecer la geopolítica dura manifestada en acciones bélicas contra el terrorismo y también por mantener un ambicioso control de áreas con importantes recursos estratégicos, como sucedió en Yugoslavia, Afganistán, Irak, Corea. Frente a esta geopolítica dura, nada pudo hacer el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas , pues Estados Unidos “se burló” de las resoluciones de dicho organismo, ha hecho oído sordos a sus sanciones , decidiendo en la práctica quien debía ocupar el puesto de Secretario General de la ONU, como lo demostró al forzar la renuncia de Boutros –Boutros-Gahli , a quien sustituyó por el “anodino” Kofi Annan.
“Estados Unidos junto a su bloque occidental , logró determinar lo que hacía Naciones Unidas, convirtiéndose en un Estado Global emergentes. Esto fue así porque era Estados Unidos y no Naciones Unidas quien velaba por la seguridad de la mayor parte del mundo”. (Michael Mann). El problema se circunscribe en el hecho que, si el militarismo unilateral que todo el clan Bush (h) , sabe muy bien que si el militarismo que ejerce Estados Unidos se salta las reglas, se arriesga a perder la hegemonía.
Un punto muy importante a encarar por el gobierno estadounidense que asumirá en enero de 2009, es lo relacionado a la interacción que, a partir de la caída de la ex URSS el sistema internacional debe resolver entre un mundo en que existe realmente el Estado con relación a otros países en el no lo hay.
A esta situación, deben sumarse variadas zonas del mundo en las
cuales se viene ahondando la desaparición de cualquier traza de Estado.
Caso de Irak, Kosovo, Afganistán, Albania, Somalia, en las cuales el la
administración del Imperio viene interviniendo unilateralmente,
desorientado , sin lógica política.
Vencer a la crisis civilizacional
Analizando el momento actual del sistema mundial, los teóricos del “sistema mundo” son pesimistas en cuento a la continuidad de su desarrollo bajo la forma capitalista. El grupo que sigue la perspectiva analítica de la teoría de Fernand Braudel, donde se destacan Wallrestein y Arrigí (ver GEOSUR Nº 287/288), señalan el probable agotamiento del sistema Estado-Nación creado en Westfalia, como motivo más destacado de esta inviabilidad capitalista, En 1990, André Gunder Frank planteó que el desarrollo de la civilización se realizó en ciclos de aproximadamente 500 años de duración cada uno , donde se fueron organizando la expansión y la decadencia de los sistemas mundiales.
Los denominados “Ciclos de Kondratief “ son parte del capitalismo histórico desde la revolución industrial y articulan revoluciones tecnológicas y revoluciones organizacionales, aunque para este economista ruso, los ciclos se extienden entre 50 a 60 años, con su fases expansiva y depresiva. Estados Unidos, conforme a esta teoría, se ubicaría en la “faz depresiva” del ciclo que comenzara en la década de los años ´70, cuando comienza a perder terreno el modernismo para comenzar a dejar paso a ciertos círculos del denominado “ pos-modernismo”, bajo el cual todo se vale, en tanto sea crítico de lo previo.
La administración por venir en Estados Unidos en enero de 2009, le
cabe responder a la interrogantes que hiciera el sociólogo inglés
Anthony Guddens (premio Príncipe de Asturias,2002) : ¿“Son los
Estados-nación y por ende los líderes políticos nacionales, todavía
poderosos o son cada vez más irrelevantes para las fuerzas que modelan
el mundo?.- Las naciones, en los momentos actuales, afrontan riesgos y
peligros en lugar de enemigos, en tanto Erich Hobsbawn , considerando
que la economía mundial es un actor cada vez más poderoso e
incontrolable ( y si lo fuera, ¿por quién?), sostiene que “La
distribución social y no el crecimiento dominarán la política en este
nuevo milenio”.
El siglo XXI ante 14 grandes desafíos
La Nacional Academy of Engineering (NAE) de Estados Unidos, ha hecho pública una lista de los 14 retos prioritarios que debe enfrentar la sociedad mundial -no sólo los Estados Unidos- selección debatida y revisada por más de 50 especialistas y que están relacionadas con cuatro temas clave para el éxito de la humanidad: la sostenibilidad, la salud, la reducción de la vulnerabilidad y la calidad de vida.
Estos 14 desafíos , según los científicos, serían: Energía solar accesible. Suministrar energía a partir de la fusión. Métodos de secuestración del carbono. Gestionar el ciclo del nitrógeno. Acceso al agua potable. Mejorar las infraestructuras urbanas. Avanzar en informática para la sanidad. Diseñar mejores medicamentos. Prevenir el terror nuclear. Proteger el ciberespacio. Enriquecer la realidad virtual. Avanzar en el aprendizaje personalizados. Diseñar nuevas herramientas para el descubrimiento científico.
El sistema internacional compartido que se está fortaleciendo, –venciendo al unílatralismo imperial actual- tiene la enorme responsabilidad de poder hace realidad la PAZ PERPETUA que proclamar Emmnuel Kant.