Estrategias de posicionamiento competitivo en establecimientos del pequeño comercio minorista

Conoce las estrategias de posicionamiento competitivo a implementar sobre los atributos clave de tu negocio, diseño exterior e interior del local, surtido, precios, promociones, calidad, proveedores, servicio al cliente, servicios complementarios, ubicación, responsabilidad social, personal y tecnología, para que los clientes lo prefieran por encima de la competencia.

La estructura actual del comercio al por menor se caracteriza por el fuerte desarrollo de las grandes y medianas tiendas departamentales y de autoservicio, franquicias, cadenas de negocios, plataformas de venta digitales que forman parte integrante de modernos sistemas empresariales y por la presencia de un amplio sector de pequeños negocios independientes en los que se destacan los establecimientos que cuentan con un local delimitado por construcciones permanentes.

Entre las tareas administrativas a desarrollar que pueden considerarse como esenciales para que estos pequeños comercios, que cuentan con una ubicación física permanente, enfrenten el entorno en el cual se desenvuelven, se encuentra la implementación sistemática de estrategias de posicionamiento competitivo que respondan a la dinámica de la rivalidad existente y a las cambiantes necesidades de los consumidores.

Qué es una estrategia de posicionamiento competitivo

Una estrategia de posicionamiento competitivo, la cual por lo general se sintetiza en una propuesta de valor, se constituye por el conjunto de atributos internos y externos cuya mezcla seleccionada le permita a un establecimiento crear en la mente de los clientes una percepción favorable y distintiva con respecto a la que tienen de sus competidores. Por consiguiente, con su implantación esencialmente se pretende alcanzar en su mercado posiciones singulares y valiosas.

Si en la mente de los clientes una tienda se percibe como igual a la del resto de los comercios ¿por qué deberán preferirla? Además, si no se implementa un determinado posicionamiento los consumidores lo harán, se formarán de manera espontánea una imagen propia. Por ejemplo, considerarán al negocio como atractivo y confortable o desagradable e incómodo, de precios elevados o bajos, con buena o deficiente atención al cliente, con amplia o limitada variedad de artículos, que ofrece productos de óptima o mala calidad, de moda o anticuados, para un público joven o de mayor edad, como organizado o desordenado. Todo ello contradiciendo lo que creemos ser por el solo hecho de estar presentes en el mercado.

Atributos clave sobre los cuales implementar las estrategias de posicionamiento

Entre las categorías de atributos relevantes que contribuyen a configurar en la mente de los clientes las percepciones sobre las particularidades  de un pequeño establecimiento comercial y que sirven de base para generar diferentes opciones estratégicas de posicionamiento, se encuentran el diseño exterior e interior del local, la estructura del surtido, los precios, las promociones de ventas, las cualidades de los productos, los proveedores, la calidad del servicio al cliente, los servicios complementarios, la ubicación del negocio, la responsabilidad social empresarial, el personal, y las tecnologías de la información y comunicación.

Atributos clave del negocio - Cómo posicionar pequeños establecimientos comerciales

El diseño exterior del local

Entre los factores relevantes que configuran la imagen o «personalidad» de un negocio comercial se encuentra el diseño exterior e interior del local, el cual, además de ser un instrumento esencial de diferenciación de la competencia, es una herramienta que influye positivamente sobre aspectos relacionados con el acto de compra como son el atraer al cliente, su tiempo de estancia en el interior, el deseo de ser atendido por los vendedores y de probar los productos exhibidos, el motivarlo a realizar un gasto mayor al originalmente planeado y el favorecer nuevas visitas al establecimiento.

Por consiguiente, el fortalecimiento de los elementos externos e internos de la tienda puede contribuir al logro de un mejor posicionamiento competitivo. En el caso de la arquitectura externa conformada primordialmente por la identidad, aparadores, entradas, los anuncios luminosos, los toldos o marquesinas y los materiales y colores exteriores, habrá que tener presente que muchas personas valoran un negocio comercial basándose en su aspecto externo, en la fachada, en sus características y en las condiciones físicas en que se encuentra. Se sienten atraídas o repelidas, según perciban que en él pueden encontrar lo que desean o algo que los atraiga. En el caso de una persona que transita por una zona que no frecuenta habitualmente, el juicio que hace de las tiendas por las que pasa se sustenta básicamente en su imagen exterior, en el primer contacto visual que establece con éstas.

La identidad se concreta en un nombre, un logotipo y la actividad a la que se dedica el negocio, ya sea por alguno de ellos o en forma combinada, los cuales conformarán los rótulos externos. Éstos deberán ser simples y legibles y estar en consonancia con la imagen que se desea proyectar de forma tal que constituya un elemento de identificación e individualización del establecimiento. Es importante que la entrada esté diseñada apropiadamente para potenciar la facilidad de acceso al local de modo que ésta no suponga una barrera para el transeúnte sino una llamada invitándole a entrar.

Los aparadores o escaparates desempeñan el papel de presentadores de los artículos que ofrece el establecimiento al público. Su principal función es por tanto el mostrar la mercancía estéticamente y ser capaces de atraer a los clientes para que ingresen y compren. En general todos los elementos externos del establecimiento deben estar en completa armonía, compartir el mismo diseño y estilo de sus materiales y en consonancia con el entorno arquitectónico donde se encuentra.

El diseño interior del local

Con el diseño interior del local se intenta configurar un espacio y crear ambientes y estilos igualmente afines con la imagen que se pretende transmitir. Lo anterior implica crear un ambiente interno estético y emocional propicio para la compra ya que los consumidores actuales, sin importar cuáles sean sus principales motivos de compra, se sienten atraídos hacia entornos seguros, atractivos y cómodos. Este tipo de ambientes se crean generando, entre otros aspectos, atractivos estilos y temas de decoración, estímulos que capten los sentidos, comodidad y confort, una buena distribución del espacio disponible, una exposición de los productos y un mobiliario y equipo atrayentes y funcionales.

Entre los estilos decorativos para establecimientos comerciales se encuentran, por ejemplo, el clásico, rústico, retro, moderno, minimalista, pop, vanguardista y kitsch. En cuanto a los temas de decoración más comunes se tienen los que se centran alrededor de estilos de vida, países, culturas, personajes reales o imaginarios, creaciones artísticas, periodos históricos y la naturaleza. O bien, según la temporada de que se trate enfocados a las estaciones de año o festividades importantes. Para crear una atmósfera que contribuya al fomento de las compras, el comerciante puede usar el atractivo del sonido y las imágenes de diferentes maneras ya sea para incidir en el estado de ánimo de los clientes como para llamar su atención o transmitirle información

Las fragancias atrayentes son también ingredientes relevantes para colaborar en la creación de entornos que estimulen al cliente a comprar, a tener la sensación de que los artículos de ese comercio son superiores a los de otros establecimientos. Una ventilación bien colocada en una dulcería, una tienda de productos de panadería o de alimentos gastronómicos empuja a los transeúntes hacia estos aromas sugestivos e inevitables. El tipo y nivel de iluminación pueden crear ambientes que mejoran el aspecto de los exhibidores: por ejemplo, pueden resaltar estantes de productos de compra de impulso sin importar en donde se encuentren ubicados y presentaciones especiales; para ayudar a destacar los colores y aliviar la monotonía de la luz uniforme o el exceso de ésta. La climatización permite generar en el establecimiento condiciones de temperatura y limpieza del aire requeridos para la comodidad de los clientes y del personal según la temporada del año de que se trate.

Con una correcta exposición de los productos, la cual es conveniente que ocupe la mayor parte del espacio del local, se trata de atraer la atención del cliente mediante la variedad, tonalidades diversas y una colocación estratégica de la mercancía en el mobiliario de exhibición cuyo diseño, color forma y material deberán estar en consonancia con la personalidad de los artículos a contener. Asimismo, el mobiliario es el elemento sustantivo que debe ayudar a captar la atención de los clientes, posibilitar que los artículos expuestos sean percibidos sin dificultad y a impulsar su deseo de compra.

Aunque el área de exposición de los productos debe ser la principal protagonista en las tiendas modernas, no siempre es así. Aún persisten reminiscencias de negocios conformados como simples locales de depósito: insuficientemente iluminados, mal acondicionados, con accesos que dificultan la entrada de los clientes y en donde las mercancías se apilan en los estantes de manera desordenada con un espacio de almacén que ocupa la mayor parte de la tienda y en donde se guarda una gran cantidad de productos ocultos a la vista de los potenciales compradores, a la espera de su venta.

En el caso de establecimientos en los que los clientes acceden a los productos a través de un vendedor situado detrás de un mostrador y las características de los artículos ofrecidos lo permitan, es muy recomendable sustituir esta forma de venta por un sistema de autoservicio o por uno mixto: de mostrador y de autoservicio.

La estructura del surtido

El surtido comprende el conjunto de productos que un establecimiento comercial ofrece para la venta. La estrategia de surtido consiste, entre otros aspectos, en conformar una estructura que permita alcanzar los siguientes propósitos:

  • Que contribuya a diferenciar el negocio de sus competidores.
  • Que satisfaga la mayoría de las necesidades de los clientes.
  • Que aporte apropiados márgenes de rentabilidad.

La estructura que adopte el surtido de mercancías se deriva de la conjugación de sus dimensiones que, en términos agregados, se constituye por dos magnitudes: amplitud y profundidad. La amplitud refleja el número de líneas o familias de productos diferentes que se ofrecen a los clientes y la profundidad indica la cantidad de artículos distintos que integran cada una de las líneas de productos. Una línea se constituye por un grupo de productos catalogados como homogéneos en función de sus características y/o necesidades del consumidor que satisface.

Por consiguiente, las alternativas estratégicas para la configuración de la estructura del surtido se referirán, esencialmente, a la agregación o disminución de las líneas de productos y/o al aumento o acortamiento de la variedad de los artículos que las integran dando lugar al desarrollo de acciones como las siguientes:

  • Agregar nuevas líneas de productos (amplitud) que pertenezcan al mismo segmento de actividad comercial u a otro segmento como sería el caso de una zapatería para dama que incorpora una línea de prendas de vestir.
  • Ampliar la variedad de artículos de las líneas existentes (profundidad).
  • Disminuir la profundidad de las líneas existentes y agregar nuevas líneas con características similares de profundidad.
  • Disminuir la cantidad de líneas a una sola (tiendas de línea única) o a un número muy limitado y ampliar significativamente la variedad de artículos en cada una de ellas. En este caso se está asumiendo un formato comercial que corresponde a establecimientos especializados cuyos productos generalmente están dirigidos a segmentos de mercado muy específicos. Por ejemplo, los dedicados a la venta de artículos para el golf, lentes para sol, peluches, corbatas, perfumes, equipamiento para montañismo, telas, artículos de baño y cuidado del cuerpo, vestidos para XV años, pantalones de mezclilla, libros de medicina, de alimentos orientales y de uniformes ejecutivos.

Los precios

Las estrategias de fijación de precios de los productos a ofrecer a los clientes tienen una gran relevancia por el hecho de ser medios que inciden directamente en los niveles de ingresos a alcanzar. En el caso del pequeño comercio al por menor sobresalen las estrategias de determinación de precios descritas a continuación:

  • Precios basados en las sugerencias de los fabricantes de los productos o intermediarios del comercio.
  • Precios definidos mediante la agregación de un margen de utilidad a los costos de adquisición de los productos.
  • Precios derivados de la multiplicación del costo de adquisición de los productos por una cierta cantidad. Por ejemplo, por 1.5, 2 o 3.
  • Establecimiento de precios “gancho”. Con esta estrategia se pretende atraer a los clientes ofreciéndoles productos con significativos descuentos, incluso por debajo de su costo, con la finalidad de inducirlos a comprar otros artículos con márgenes normales de utilidades.
  • Utilizando precios de prestigio en los cuales se trata de colocar precios elevados a productos incorporando modificaciones en su presentación para que los clientes los perciban como artículos de superior calidad.
  • A través de precios impares que terminan en dígitos como el 5 y el 9. Por ejemplo, $8.99 en lugar de $9.00 o $14.95 en vez de $15.00.
  • Precios basados en los precios de la competencia ya sea por debajo, similares o por encima de los precios de la competencia.
  • Fijación de un solo precios para todos los productos que se ofrecen.
  • Determinación de los precios en función de los niveles de demanda existentes.
  • Según el tipo, apariencia y grado de obsolescencia de los productos.

Las promociones de ventas

Como parte de las estrategias de posicionamiento se pueden llevar a cabo acciones para incorporar nuevas prácticas promocionales y consolidar las ya existentes. Las promociones de ventas comprenden el conjunto de técnicas utilizadas para estimular las ventas de los productos mediante incentivos de corto plazo implementados en periodos determinados del año. Lo anterior con la finalidad, en primera instancia, de captar clientes de la competencia. Adicionalmente, pueden ser de utilidad para aumentar la frecuencia y el volumen de compra de los actuales consumidores, mejorar las ventas en los periodos críticos del año y dar salida a los excesos de inventarios.

Entre las técnicas de promoción de ventas cuya aplicación requerirá en buena parte de las mismas de la estrecha colaboración de los proveedores destacan las basadas en incentivos monetarios y las sustentadas en regalos en especie. Entre las basadas en incentivos monetarios están las mencionadas a continuación:

  • Productos con etiquetas de descuento.
  • Dos productos por el precio de uno o tres por el precio de dos.
  • Precio especial por un paquete o caja que contiene varios productos del mismo género.
  • Aceptar el artículo usado como parte del pago de uno nuevo.
  • Ofrecer toda la mercancía de un determinado tipo al mismo precio.
  • Precio especial de lanzamiento de un nuevo producto.
  • Cupones o vales de descuento aplicables al adquirir un cierto producto.
  • Tarjetas para acumular puntos por las compras realizadas con un valor monetario aplicable a posteriores adquisiciones.

Las promociones sustentadas en regalos en especie se refieren a ofertas como las siguientes:

  • Incluir en el envase o empaque una cantidad adicional del producto gratis.
  • Obsequiar con el artículo adquirido un producto adicional diferente pero relacionado, o bien, no relacionado.
  • Muestras gratis.
  • Entrega de artículos promocionales de la propia empresa o de los proveedores.
  • Canje de envases por regalos.
  • Boletos para sorteos incorporados en los productos.

Las cualidades de los productos

Un producto puede definirse como un conjunto de atributos que el comprador en principio acepta como algo que va a satisfacer sus necesidades y expectativas. Estos atributos pueden ser funcionales, físicos o simbólicos. Los primeros guardan relación con la utilidad de uso, los físicos con sus características tangibles y los simbólicos con su significado.

La diferenciación a través de los productos puede establecerse a través de la introducción de marcas de líneas de artículos con atributos distintivos a los de la competencia y que impliquen cambios en aspectos como los siguientes:

  • En los tipos de marcas que se ofrecen en cuanto su origen: extranjeras, nacionales, regionales o locales, en su exclusividad y en su grado de reconocimiento por parte de los consumidores.
  • En sus precios, referidos, por ejemplo, a la incorporación de líneas económicas, de precios medios o altos.
  • En otros atributos de las líneas de productos en lo relativo a su calidad, a cuestiones de carácter físico y funcional como los diseños, estilos, originalidad, grado de novedad, usos, rendimiento, facilidades, comodidad y seguridad en el uso; reparabilidad y sus costos, garantías, vida útil, tamaños, capacidades, composición, acabados, formas, pesos, tallas, fragancias, sabores, frescura, envases, eficiencia energética y funciones incorporadas, entre otros.

Los proveedores

Por lo general las mercancías que los pequeños comerciantes adquieren para su venta provienen de muy diversas fuentes de abastecimiento como son las tiendas de autoservicio de muy diverso tamaño, las departamentales, las especializadas en diferentes líneas de productos, los establecimientos mayoristas de menor tamaño, empresas industriales de distintas dimensiones y ramas de actividad, unidades agropecuarias y mercados públicos. Asimismo, una vía de suministros que ha cobrado una significativa relevancia es la de proveedores que ofrecen una gran variedad de artículos en plataformas de internet.

Como parte de la gestión de compras y para competir con mayor efectividad es recomendable instrumentar acciones que coadyuven a tal fin. Por ejemplo:

Diversificar las fuentes de abastecimiento de mercancías

Con la diversificación de proveedores se pretende identificar y seleccionar de manera sistemática aquellos que nos ofrezcan mejores condiciones generales de compra en aspectos como los siguientes:

  • Ubicación geográfica.
  • Facilidades de comunicación.
  • Disponibilidad, variedad y novedad del surtido de mercancías.
  • Velocidad de respuesta a las solicitudes de compra.
  • Entrega oportuna de los pedidos.
  • Calidad de los productos.
  • Promociones de ventas.
  • Garantías.
  • Embalaje y seguros.
  • Sistemas de distribución y transporte.
  • Asistencia técnica.
  • Cantidades mínimas para precios al mayoreo.
  • Condiciones de pago: en forma anticipada al solicitar la mercancía, al momento de recibir la mercancía, a crédito, etcétera.
  • Requisitos para el otorgamiento de crédito.
  • Plazos de pago de la mercancía comprada a crédito: a 15 días, a 30 días, a 45 días, a fin de mes, etcétera.
  • Descuentos por pronto pago. Generalmente, a los proveedores que ofrecen crédito les gusta que los adeudos se los cubran lo más pronto posible. Para ello, están dispuestos a ofrecer a sus clientes rebajas porcentuales contra el precio de factura si reciben pagos en forma anticipada a la fecha originalmente pactada.
  • Tiempo de entrega o periodicidad con la cual los proveedores visitan a los clientes.
  • Condiciones de entrega: el comprador paga los gastos de carga, transportación y descarga de la mercancía o ésta es entregada en el domicilio del comprador sin costo adicional.
  • Condiciones por contingencias: venta garantizada y estimación de rebajas. Cuando el proveedor está de acuerdo en permitir que el comerciante devuelva la mercancía ya pagada que no se vendió a cambio de efectivo u otros productos o crédito se le llama venta garantizada. Asimismo, algunos proveedores conceden rebajas llamadas estimación de rebajas para costear la pérdida de dinero que sufren los comerciantes al tener que liquidar a precios por debajo del costo lotes de mercancías de difícil realización.

Establecer alianzas para compras en común

En el caso del pequeño comercio las alianzas interempresariales se realizan a través de agrupaciones de compras las cuales son asociaciones de comerciantes de tipo horizontal que informal o formalmente se organizan para fortalecer su poder de negociación con proveedores, para lograr mejores condiciones generales en la adquisición de sus mercancías.

La calidad del servicio al cliente

La calidad del servicio se define como el grado en que el cliente percibe que este satisface sus necesidades y expectativas. En términos generales un comprador decidirá que un servicio “es de calidad” cuando su apreciación sobre lo que ha recibido en su interacción con la empresa iguale o supere sus expectativas. Reforzar las acciones para proporcionar un superior servicio de calidad al cliente puede contribuir a lograr una más amplia diferenciación con respecto a la competencia, facilitar la captación de nuevos consumidores, acrecentar su fidelidad y aumentar las ventas.

La calidad del servicio se concreta en una serie de categorías e indicadores de desempeño que norman el funcionamiento del establecimiento comercial y sirven además de base para medir periódicamente el nivel de satisfacción de los clientes con el servicio proporcionado e implementar acciones para su perfeccionamiento. Entre las categorías que la conforman se encuentran las siguientes:

  • Cortesía. Referida principalmente al comportamiento atento y respetuoso que el personal debe asumir con los clientes.
  • Comunicación. Relativo a la información a proporcionar a los clientes sobre políticas de la empresa que les atañen y concernientes a los productos y servicios que se ofrecen. Asimismo, a la recepción de las sugerencias e inquietudes de los clientes sobre los mismos.
  • Comprende aspectos vinculados a procedimientos de trabajo y medios para evitar los posibles riesgos o daños que vulneren la privacidad, salud, integridad física y bienes del cliente durante su estancia en el negocio.
  • Accesibilidad. Alude a las formas de facilitar el acceso y contacto del cliente con el establecimiento y los productos que se exponen, incluyendo los horarios del negocio que pueden ser un factor esencial de diferenciación.
  • Confiabilidad. Incluye cuestiones relacionadas con la integridad y comportamiento ético de la empresa.
  • Infraestructura. Se constituye por elementos que involucran a recursos físicos y humanos que contribuyen a sustentar la calidad del servicio.

Los servicios complementarios

Una modalidad que puede significar una ventaja para el establecimiento es la de incorporar servicios que sean complementarios de su actividad central. A manera de ejemplo, y según el caso, éstos pueden referirse, entre otros, a servicios:

  • técnicos en una ferretería (electricistas, plomeros, albañiles, etc.),
  • de instalación, mantenimiento y reparación en un comercio de electrodomésticos,
  • de fotocopiado e Internet en una papelería,
  • de capacitación en una tienda de manualidades,
  • de estética en un local de venta de artículos de belleza y el cuidado personal,
  • de alojamiento en un negocio de artículos para mascotas,
  • de preparación de alimentos en una tienda de abarrotes,
  • de confección de prendas y cortinas en un comercio de telas,
  • de organización de eventos en un establecimiento de artículos para fiestas,
  • de preparación de formulaciones en una farmacia.

La ubicación del local

Contar con una ubicación comparativamente superior a los emplazamientos de los competidores puede representar una ventaja competitiva relevante. Se considera que una adecuada localización de un pequeño comercio reúne algunos de los siguientes atributos:

  • Presencia suficiente de clientes y con posibilidades de crecimiento de su potencial.
  • Ausencia o bajo nivel de intensidad competitiva.
  • Existencia de otros tipos de negocios que favorezcan la atracción de compradores.
  • Facilidades de acceso al sitio (vías de acceso suficientes y en buenas condiciones, sin congestionamiento de tránsito ni paso de frecuentes manifestaciones, lugares para estacionarse, transporte público, etc.).
  • Adecuada visibilidad del sitio en el que se ubica el local.
  • Seguridad en la zona, servicios de vigilancia y de alumbrado público de calidad.
  • Ausencia de actividades molestas, peligrosas o insalubres; de ruidos, olores desagradables, inundaciones o encharcamientos en tiempos de lluvia que afecten las operaciones y el acceso al local.
  • Apropiada calidad y disponibilidad de servicios internos y externos (agua, luz, internet, limpieza de las calles y recolección de basura, alumbrado público, vigilancia, instituciones bancarias, etc.).

Si un local comercial no cuenta con una buena ubicación los esfuerzos que se realicen para mejorar su posicionamiento mediante el desarrollo de otros atributos pueden resultar insuficientes. Por consiguiente, en este caso la acción más recomendable será el reubicar el negocio a un sitio que pueda contribuir al logro de un posicionamiento competitivo superior.

La responsabilidad social empresarial

La Responsabilidad Social Empresarial se puede definir como la incorporación voluntaria en la operación de la empresa de las preocupaciones sociales y ambientales en su interacción con los diferentes grupos de interés y el medio ambiente más allá de lo estipulado por las leyes, normas y reglamentaciones gubernamentales cuyo cumplimiento es obligatorio.

En este contexto, el concepto grupos de interés se refiere a los individuos o colectivos con los que la empresa tiene una relación cotidiana tales como sus trabajadores, clientes, proveedores y la comunidad en que se ubica los cuales pueden incidir favorable o desfavorablemente en su desempeño o verse afectados positiva o negativamente por su funcionamiento.

A manera de ejemplo, y sobre la base de prácticas empresariales existentes, a continuación, se describen una serie de acciones socialmente responsables.

Relaciones con los trabajadores

  • Proporcionar al personal un ambiente físico, higiénico y agradable para trabajar, así como un lugar apropiado para comer.
  • Promover un clima laboral participativo, transparente, respetuoso y comunicativo, que permita mejorar las relaciones entre el personal.
  • Facilitar el desarrollo del personal ofreciéndoles oportunidades de promoción laboral que les permitan mejorar sus condiciones de trabajo.
  • Fomentar una cultura de prevención de riesgos tendiente a reforzar la seguridad y salud del personal.

Relaciones con los clientes

  • Establecer rigurosos procedimientos para evitar la entrega de productos que no cumplan con las especificaciones acordadas con los clientes.
  • En los casos que así se requiera proveer a los clientes la máxima información permisible acerca del contenido, propiedad de los productos y de su uso a fin de evitar daños en las personas o al medio ambiente.
  • Prescindir de la publicidad engañosa que consiste en asociar a los productos atributos de los que carecen.
  • Apoyar las campañas de promoción comercial vinculadas con causas sociales (mercadotecnia con causa) comunicándoles a los consumidores que al adquirir ciertos productos parte de los ingresos por su venta se destinarán a fines altruistas.
  • Fomentar el consumo de productos ecológicos, más saludables y respetuosos con el medio ambiente.
  • Disponer de procedimientos transparentes y accesibles para recibir y dar respuesta justa y rápida a las reclamaciones de los clientes, así como para captar sus sugerencias.
  • Garantizar la protección de los datos personales de los clientes evitando fugas o un indebido uso de esta información que es de carácter confidencial.
  • Minimizar el empaquetado a clientes y ampliar el uso de bolsas biodegradables.

Relaciones con los proveedores

  • Tratar de seleccionar a proveedores que estén comprometidos con políticas socialmente responsables.
  • Promover que los proveedores realicen las labores de descarga de mercancía de forma tal que se evite al máximo las molestias que puedan causar a los vecinos y a la movilidad en general.
  • Tratar de aprovisionarse con productos cuyo embalaje sea reducido y preferentemente hecho con materiales reutilizables, reciclables y biodegradables.

Relaciones con la comunidad

  • Contribuir al desarrollo de la economía local privilegiando, en la medida de lo posible, la contratación de personal y las compras a proveedores del entorno territorial en el que opera el negocio.
  • Participar en iniciativas orientadas a resolver necesidades de la comunidad en la que se inserta la empresa, ya sea mediante la contribución con recursos económicos, físicos o la participación de los trabajadores en labores comunitarias.
  • Respaldar los esfuerzos locales en materia de conservación de la naturaleza y del medio ambiente en general.

Protección del medio ambiente

  • Llevar a cabo buenas prácticas de consumo energético.
  • Incorporar medidas destinadas a moderar el gasto de agua
  • Gestionar adecuadamente los residuos de diversa índole.
  • Utilizar en el mantenimiento del establecimiento detergentes y productos de limpieza biodegradables.
  • Evitar la generación de elevados niveles de ruidos que pueda resultar perjudicial tanto para los trabajadores como vecinos de la comunidad.

El personal

El personal de un pequeño establecimiento comercial se integra por el dueño y, según el caso, además por asalariados y/o trabajadores familiares. Para poder operarlo correctamente y además ser competitivo es fundamental que su personal cuente con los conocimientos, habilidades y las actitudes esenciales para estar en condiciones de realizar las acciones necesarias para crear, implementar y reconfigurar sistemáticamente estrategias que le permitan alcanzar y mantener posicionamientos superiores en su mercado mediante propuestas de valor que estén por encima de la media de sus principales rivales ya sea para situar el establecimiento como “el mejor” u ofreciendo a los clientes algo singular o único.

Las tecnologías de la información y comunicación

Es indudable que en la actualidad las tecnologías de la información y comunicación pueden contribuir de manera significativa en el desarrollo y éxito de los pequeños establecimientos del comercio minorista elevando la eficiencia operativa de las tareas básicas y muy particularmente apoyando las actividades clave vinculadas con los posicionamientos competitivos o propuestas de valor asumidos.

Entre estas tecnologías destacan los sistemas de cómputo, internet, dispositivos móviles, terminales puntos de venta, redes sociales, páginas web, bases de datos y muy diversas aplicaciones informáticas de posible uso en el sector comercio.  En específico tales herramientas tienen como campo de acción eslabones de la cadena de valor como la gestión de compras y aprovisionamiento (búsqueda, localización y selección de proveedores; negociación con proveedores, trámite y seguimiento de pedidos, procesamiento y control de pagos, etc.), administración de stocks, gestión comercial (operación de canales de venta, investigaciones de mercado, fidelización de clientes, manejo de caja, facturación, etc.), publicidad, promoción de ventas, búsqueda, selección y capacitación de personal; desarrollo de bases de datos y gestión con entidades financieras.

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García de León Salvador. (2020, septiembre 8). Estrategias de posicionamiento competitivo en establecimientos del pequeño comercio minorista. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/como-posicionar-pequenos-establecimientos-comerciales/
García de León Salvador. "Estrategias de posicionamiento competitivo en establecimientos del pequeño comercio minorista". GestioPolis. 8 septiembre 2020. Web. <https://www.gestiopolis.com/como-posicionar-pequenos-establecimientos-comerciales/>.
García de León Salvador. "Estrategias de posicionamiento competitivo en establecimientos del pequeño comercio minorista". GestioPolis. septiembre 8, 2020. Consultado el . https://www.gestiopolis.com/como-posicionar-pequenos-establecimientos-comerciales/.
García de León Salvador. Estrategias de posicionamiento competitivo en establecimientos del pequeño comercio minorista [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/como-posicionar-pequenos-establecimientos-comerciales/> [Citado el ].
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