Sin darme cuenta a cabalidad de lo que estaba diciendo, hace ya muchos años, luego de un análisis de varias empresas en Centroamérica, le dije al presidente de la organización para la cual laboraba que teníamos que convertirnos en una "escuelita" y enseñar.
Esto para formar personal y a quienes tenían que dirigir la empresa hacia los objetivos que se fijaran.Pero, este fenómeno tan visible en las organizaciones de gran tamaño,
le ocurre con el tiempo a las empresa pequeñas, especialmente a las
empresas familiares, administradas en forma paternal.
Lo que se encuentra en la mayoría de las organizaciones es la estructura
comando y control, con comunicación de una sola vía, la cual crea
círculos viciosos en los cuales la información se esconde. Esto hace que
el desarrollo personal y colectivo se estanque y nadie progrese. Los
líderes no saben lo que sucede a niveles inferiores. Por su parte los
empleados se meten en sus compartimentos estancos y se crean situaciones
en las cuales nadie avanza, todo permanece igual, nada progresa.
No existen modelos o fórmulas para crear una organización que enseña y
aprende a la vez.
Cada cual refleja las ideas, valores y personalidad de la gente que la compone. Puede ser una gran empresa o una pequeña sin importar la actividad a la cual se dedique. Los buenas organizaciones sin fines de lucro, son un buen modelo de organizaciones en las cuales existe a todo nivel un ánimo claro y definitivo de enseñar y aprender.
En esas organizaciones se da una gran camaradería, espíritu de
cooperación, el dar sin recibir recompensa ni alabanza. Existe un
objetivo claro a seguir y todos los integrantes caminan hacia él,
seguros de alcanzarlo. Ayudar y enseñar es parte integral de esas
organizaciones, para conseguir sus fines no lucrativos.
El proceso continuo de la cadena de aprendizaje y enseñanza es
fundamental si cualquier organización quiere hacer uso del conocimiento
disponible y generar nuevos conocimientos. En cada acción de enseñar se
incrementan los conocimientos del que enseña y del que
aprende. Compartir conocimiento crea una cascada de enseñanzas y
aprendizajes, donde todos juegan el doble papel de fuentes y receptores
de valiosos conocimientos.
Esta cadena de entregar y dar conocimientos hace personas más capaces,
que comparten los objetivos, dándoles seguridad y confianza en sí mismos
como miembros importante de los grupos u organizaciones a los cuales
pertenecen.
Como ejemplo de este tipo de organizaciones que enseñan y aprenden,
citada por Tichy, es la GE (General Electric) que tiene 15,000
profesores de tiempo completo llamados cintas negras, que enseñan las
técnicas Sigma Six a 300,000 empleados de la empresa. Estos a su vez
enseñan, a los instructores cintas negras, los resultados de la
aplicación de las técnicas aprendidas en la generación de nuevos
proyectos, creación de nuevos productos y procesos para mejorar la
calidad.
Una empresa pequeña no requiere, como la GE, tener profesores de tiempo
completo. Lo que necesita es crear dentro de sí una cultura de
enseñanza-aprendizaje, en la cual la comunicación y el conocimiento
fluya desde arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba y
transversalmente. Esto debe darse necesariamente en cualquier
organización que pretenda estar orientadas al mercado.
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