Relación empresa – consultor para mantener la salud organizacional

El objetivo de este trabajo es “tratar de sensibilizar a los directivos del mundo empresarial de la necesidad de apoyar su trabajo con especialistas capaces de estudiar la empresa como un organismo vivo que requiere de salud y calidad de vida de manera humanizada”, tanto como cualquier persona necesita cuidar su organismo con el apoyo de un médico o grupo de trabajadores de la salud, Clínica.

Aunque la humanidad siempre ha tenido la necesidad de administrar sus recursos, en el marco histórico la “teoría de la administración” hay que ubicarla en los finales del siglo XIX, o inicios del XX. Cuando el desarrollo de la revolución industrial exigió cierta organización de los procesos productivos porque la producción masiva se diferenciaba significativamente a las producciones de los artesanos.

Fue así que dos ingenieros se convirtieron en los máximos representantes de lo hoy se conoce como la teoría de la llamada “dirección científica”. Ellos fueron: Federic Taylor y Henry Fayol. La teoría de la dirección científica, después de determinados estudios en la práctica, derivó en la necesidad de hacer ciertas evaluaciones de las actividades a realizar en los diferentes puestos de trabajos y estructurarlas en un marco organizacional según los procesos que se llevan a cabo.

Pero, este proceso que se llevaba a cabo a inicios del siglo partía de una cultura prevaleciente y de un tipo hombre y una forma de trabajar, el conocido como el hombre económico, el que trabajaba para obtener determinados ingresos a través del salario y satisfacer sus necesidades más primarias.

Esta teoría de dirección en el tiempo ha evolucionado a través del desarrollo de diferentes escuelas, que le han hecho aportes y contribuciones, pero que, en esencia, ha mantenido el sistema de creencias y valores sobre las cuales descansa la dirección científica. Es decir, se mantienen las organizaciones con una estructura muy verticalizada, donde el poder viene determinado por la cantidad de autoridad que se tenga o se haya delegado en un nivel de la estructura.

Sin embargo, la situación en el mundo moderno es muy diferente, estamos en un nuevo milenio, las personas hoy se han formado dentro de un gran desarrollo tecnológico, tiene otro nivel educacional, otras expectativas de vida, sus necesidades básicas presentan otra proyección y tienen necesidades superiores que están más enmarcadas en el ámbito de la satisfacción interna de sus expectativas y de sus necesidades de logro. Es esto lo que hace que hoy estemos en presencia de un gran cambio de paradigma: del paradigma de la verticalización al paradigma de la horizontalización; del paradigma del autoritarismo al paradigma de la democratización o lo que es lo mismo del paradigma del ordeno y mando al paradigma de la participación y el compromiso; del paradigma de los muchos niveles organizativos al paradigma del achatamiento estructural; del paradigma de una estructura piramidal al paradigma de la inversión de la pirámide; del paradigma donde el producto lo determina el productor al paradigma donde el producto lo determina el cliente.

En fin, hoy en día, las organizaciones no tienen nada más constante que el cambio.

Si partimos de que la empresa es un organismo vivo, diríamos que estos cambios de paradigmas están repercutiendo en las células de la empresa, o lo que es lo mismo, estamos en presencia de una transformación en la evolución de la especie, donde los diferentes cambios cualitativos que se han ido produciendo están conllevando a un salto cuantitativo en la especie. Un salto no sólo biológico, sino también psicológico.

Aclaro que cuando empleo el término de empresa no me ciño al concepto estrecho de una organización con fines de lucro. Una empresa es también para mí una universidad, un hospital o cualquier otra organización pública que no busque lucrar pero, que igualmente emprende una actividad para satisfacer a un público objetivo que requiere de sus servicios.

De igual forma, las empresas, como organismo vivo, impulsan y dinamizan, una de las principales actividades de la sociedad moderna: la actividad económica. Por esta razón la empresa hoy en día es la célula básica que promueve e impulsa el desarrollo de la sociedad pero, donde las personas son la esencia de la misma y el elemento clave para conducirlas en un contexto de complejidad y competitiva crecientes.

Ante tales transformaciones y teniendo en cuenta el papel de las personas en los mismos, es por lo que pasa a jugar un papel de primordial importancia que “las empresas se esfuercen por adoptar técnicas avanzadas de gestión que conduzcan no sólo a su óptimo desarrollo, sino también, y fundamentalmente, a la realización humana y profesional de las personas que la componen”. Viendo en esto que las empresas son algo más que organismos generadores de beneficios, sino también poseedoras de fuentes inspiradoras que configuran la propia esencia humana que hacen que el cambio pueda desarrollarse o abordarse en toda su magnitud.

En tal sentido el objetivo de este trabajo es “tratar de sensibilizar a los directivos del mundo empresarial de la necesidad de apoyar su trabajo con especialistas capaces de estudiar la empresa como un organismo vivo que requiere de salud y calidad de vida de manera humanizada”, tanto como cualquier persona necesita cuidar su organismo con el apoyo de un médico o grupo de trabajadores de la salud. Clínica Empresaria no es una empresa, es una idea, busque usted la Clínica que mejor atención le de, es su decisión.

Clínica Empresaria

Clínica Empresaria es una idea, cuyo punto de partida es la empresa y su premisa fundamental, es que la misma es un organismo vivo cuyas células están en constante transformación. La idea también contempla que la complejidad de dichas transformaciones, tanto internas como externas, así como la agresividad del entorno debido a la creciente competitividad, requiere de un consultor externo que sobre la base “del traje a la medida” trabaje como ayuda para asumir los cambios y desarrolle la propia capacidad de cambio que tienen los integrantes de cada organización.

Clínica Empresaria hace un símil entre el cuerpo, como organismo vivo, y la empresa; entre el médico que diagnostica como clínico para mejorar el cuerpo humano y el consultor que es un especialista capaz de diagnosticar la salud empresarial y actúa como clínico.

Clínica Empresaria considera, en primera instancia, que el cuerpo humano es un sistema en el que existen diferentes subsistemas: el circulatorio, el nervioso, el ostiomuscular, el reproductor, el respiratorio, el renal, el digestivo, el endocrino, etc. los cuales son atendidos por diferentes especialidades: cardiología, neurología, ortopedia, urología o gineco-obstetricia, neumología, nefrología, gastroenterología, endocrinología, etc.

De igual forma, la empresa es un sistema en el que existen diferentes subsistemas: el financiero, el comunicativo, el cultural, el estructural, el de desarrollo y marketing, el de producción, el de proveedores, el de atención al cliente etc. los cuales deben ser atendidos por diferentes especialidades: contables y financieras, comerciales, computacionales o informativas, de comportamiento humano y organizacional, de capacitación, etc.

La similitud que se puede establecer entre las variables del cuerpo y las empresariales son, en muchos casos, casi directas. Si en una empresa hablamos de situaciones financieras no nos queda más remedio que asociarla con el sistema circulatorio, porque es precisamente este último el que permite oxigenar todas las partes del organismo, igual que sucede con las finanzas en la empresa.

Desde otro punto de vista orgánico podemos ver como el sistema ostiomuscular, que conforma la estructura sobre la cual descansa el cuerpo, tiene una relación directa con la estructura de cualquier organización. Ya no en el marco de los elementos biológicos, sino en el marco de los aspectos psicológicos, podemos ver como el sistema nervioso es al cuerpo como la comunicación a la organización. Sin un buen sistema nervioso, cualquier organización puede sufrir trastornos de personalidad, que son alteraciones difíciles de tratar y que pueden derivar en problemas neuróticos, sicóticos o psicopáticos, aspectos estos que crean angustia, susceptibilidad, esquizofrenia o paranoia con la correspondiente desconfianza, retraimiento o perfeccionismo.

Al igual que en la medicina, como un todo, el centro que determina la buena marcha del cuerpo humano en el sistema de salud es el corazón; en la dirección, como un todo, el centro que determina la buena marcha de la empresa en el sistema de dirección es la toma de decisiones. Por eso, al igual que para el cuerpo humano medicina y salud es calidad de vida, para la empresa dirección y decisiones es salud y calidad de vida. Sin medicina y salud, así como sin dirección y decisiones, tanto el cuerpo humano, como la empresa, fallecen. Y esto precisamente es lo que trata de evitar Clínica Empresaria, una muerte súbita y prematura o una malformación congénita.

La razón de ser de Clínica Empresaria es “diseñarle un traje a la medida que le brinde salud y mejor calidad de vida con alta sensibilidad humana”, mediante una prestación integral de sus servicios contables y financieros, de comercialización, de comportamiento organizacional y humano, de computación e información y de capacitación, que se caracterizan por el cumplimiento de la calidad deseada por los directivos y gerentes de las organizaciones que son atendidas en todas sus instalaciones y áreas.

A Clínica Empresaria usted puede entrar por la Sala de Urgencia, o por el Area de Consulta y puede solicitar Intervenciones Específicas (contables, computacionales, de capacitación, etc.) o Intervenciones Integrales (diagnóstico y proyecto estratégico, etc.). Según el diagnóstico de sus especialistas puede tener un tratamiento de Terapia Intensiva, Terapia Intermedia o Recuperación, así como puede pasar al Centro de Rehabilitación para capacitarse en habilidades gerenciales o instrumentos de gerenciamiento efectivo, también puede enviar a sus colaboradores más cercanos a nuestra Escuela de Atención al Cliente para que superen uno de los principales síndromes empresariales, que en ocasiones puede llegar a ser maligno.

Cada una de las Especialidades de Clínica Empresaria debe dar respuesta rápida a los traumatismos, físicos o mentales, que su empresa pueda presentar, mediante una solución creada en marcha compartida a sus problemas.

El Consultor Empresarial

Al igual que ante cualquier problema de salud física usted asiste a la consulta de un médico que evalúa su estado ante la información que usted le brinda, en Clínica Empresaria se cuenta con un cuerpo médico que está formado por un equipo de consultores capaces de, junto a usted y a la información que le brinde, poder diagnosticar el estado de salud de su organización y evaluar cuáles son las mejores acciones para alcanzar estado de salud que le es necesario. Como el médico, el consultor no es un agregado sino parte integrante del proceso. Es el clínico que debe ayudarle a descubrir mediante los mejores procedimientos cuáles son sus principales males, las causas que los motivan y qué capacidad de cambios debe poner en marcha para mejorar su salud empresarial.

Usted pudiera preguntarse ¿y por qué es necesario un consultor? Pudiéramos decir que por lo mismo que es necesario un médico cuando nos sentimos mal, para tratar de recuperar la salud o ganar en calidad de vida. Regularmente los dirigentes empresariales, conductores del organismo empresarial, están inmersos en la tradición y complacencia y no se les hace evidente el deterioro. Porque con la mayor voluntad del mundo, las parte involucradas no pueden realizar operaciones que sean coherentes con su posición en la empresa. Porque la situación es de tal complejidad que hay cosas que no pueden hacerlas.

Sin embargo, un consultor puede preparar el estado de ánimo de los implicados, realizar el intercambio exploratorio, conducir el proceso, utilizar las mejores herramientas o las más adecuadas según el caso, garantizar la concentración de los implicados, sacarlos si se estancan, dirigir la atención hacia las cosas verdaderamente interesantes, no permitir las discusiones periféricas, centrar la atención en cuestiones importantes, identificar las mejores ideas, mantenerse al mismo nivel de los principales dirigentes, proporcionar alternativas adicionales y brindar las mejor solución a las situaciones presentes de manera neutral.

En el mundo empresarial muchas razones se utilizan para no considerar al consultor como el mejor especialista para ayudarlo a resolver sus patologías. A veces se piensa que los problemas que tienen no son propios para esta persona, sin embargo, siempre que tenemos una dolencia en nuestros organismo buscamos y vamos a “la consulta” de un médico. Otras veces pensamos no sabe lo suficiente, cuestión que no pensamos con regularidad de un médico. También se considera que no arriesga nada y sólo es una diversión el trabajar para usted. Además, se suele considera es un académico y no conoce nada del mundo real, aspecto que no consideramos cuando vamos con algo grave a un médico. Finalmente, suele considerase poco probable que proponga algo diferente. En fin, que no solemos enjuiciar las capacidades de un médico pero, muchas veces sí enjuiciamos a los consultores y con eso no nos damos cuenta que lo necesitamos tanto como a un médico de cabecera.

Sin embargo, llamo la atención que si un médico se equivoca con un paciente, trauma a una persona y sus familiares pero, si un empresario que no se deja asesorar por un consultor se equivoca puede traumar a un grupo de personas y sus respectivas familias, por no saber manejar situaciones que pueden representar graves riesgos, ya que no tiene la suficiente experiencia o no saben manejar las herramientas adecuadas. Por eso, le llamo la atención que si usted para tomar un medicamento necesita un médico que le recomiende el medicamento preciso, en la dosis exacta. Para mejorar la salud de su empresa necesita un consultor que le recomiende el mejor camino para hacer lo correcto de manera correcta, de forma exacta y para ello debe asistir a una Clínica Empresaria para que se vea en consulta y pueda determinar cuáles son los males que aquejan a su empresa como organismo vivo. No lo olvide, usted necesita tanto de un consultor como un médico. Cuide su salud y la de su empresa.

Organizaciones

Los diferentes sectores económicos de un país no son ajenos a lo que hemos venido hablando. Cada sector es clave en el funcionamiento de cualquier país y la “estructura” de la organización económica y empresarial del país no puede darse el lujo de fracturarse o quebrarse en alguna de sus partes. Como organismos vivos los diferentes sectores son piezas de vital importancia, tanto en lo económico, como en lo político. En lo económico por lo que significa para la buena marcha de la salud financiera del país, en lo político porque la cara del país al exterior. Diría que son partes de la organización del país que tienen contacto con el cliente externo, luego como actividad de contacto con el mundo exterior deben partir del supuesto de gozar de buena salud física y mental. O lo que es lo mismo, se debe suponer que muestra un cuerpo y una mente que funcionan tan bien, de manera tan excelente, que su desempeño se hace legendario.

Pero, ¿es así o esto es solo un supuesto? Creo que las organizaciones de los diferentes sectores para poder tener mente sana tienen que tener un cuerpo sano y no me parece sea el caso. Realmente, a mi forma de ver las cosas, el mundo organizacional de los diferentes países de Latinoamérica tiene diferentes cuerpos en uno solo.

Por ejemplo, si observamos los ministerios de educación superior en sí mismo son algo para analizar, las universidades forman parte del mismo cuerpo pero, sin embargo, tienen sus particularidades como organismo vivo, las facultades tienen células propias, como lo tiene también los centros de investigación. En fin, que hay muchas partes acá que soy del criterio no son perfectas, sino perfectibles y en ese sentido requieren de un cuerpo médico tan bueno como el del Dr. House, que sepa penetrar en lo más profundo para hacer un buen diagnóstico y si no se logra restituir la salud, al menos lograr una mayor calidad de vida. De igual forma pudiéramos tener situaciones similares en los sectores de la salud, del turismo, industrial, de servicios, etc.

Quisiera señalar una sola cosa a manera de cierre, si los diferentes sectores son organismos de contacto con el mundo exterior, por tanto tienen que vivir con ese mundo y para ese mundo. En tal sentido tienen que contar con un buen sistema nervioso o comunicativo que les permitan desarrollar un elemento clave en su funcionamiento, una cultura del detalle que satisfaga sus necesidades y para ello debe cuidar sus estados anímicos para evitar cualquier ataque neurótico, sicótico o psicopático.

Es sólo así que podemos preguntarnos ¿el cuerpo de los sectores organizacionales de cualquier país está preparado mentalmente para el detalle? Siempre tengo la posibilidad de compartir con profesores de otros países y por lo que me dicen, no parece haya un mente sana, ni un cuerpo preparado para asumir este reto del detalle en el mundo organizacional de muchos países. Los estados anímicos son cambiantes, según ellos, en función del país.

Creo, por tanto, que los sectores organizacionales, en cualquiera de sus partes, necesita una clínica empresaria que la atienda, ya sea por su Sala de Urgencias o por su Área de Consultas. Simplemente llamo la atención porque por lo poco que conozco, la salud organizacional de cualquier país está resentida y si no hay un cuerpo médico que se meta en profundidad en sus células, las consecuencias pueden dejarla parapléjica o con deformaciones congénitas o tal vez con graves trastornos psiquiátricos.

Lo dejo para que usted saque sus propias conclusiones y piense que una Clínica Empresaria con un buen equipo de consultores, para cualquier organización, Vale la Pena.

Conclusiones

  1. El mundo organizacional opera como un organismo vivo que impulsa y dinamiza una de las principales actividades de la sociedad moderna: la actividad económica. Pero, donde las personas son la esencia de la misma y el elemento clave para conducirlas en un contexto de complejidad y competitiva crecientes.
  2. Clínica Empresaria hace un símil entre el cuerpo, como organismo vivo y las organizaciones; entre el médico que diagnostica como clínico para mejorar el cuerpo humano y el consultor que es un especialista capaz de diagnosticar la salud organizacional y actúa como clínico.
  3. Trate de utilizar la medicina preventiva, no busque entrar a Clínica Empresaria por la Sala de Urgencia. Tenga un consultor de cabecera, considere que Clínica Empresaria cuenta con un cuerpo de especialistas que está formado por un equipo de consultores capaces de, junto a usted y a la información que le brinde, poder diagnosticar el estado de salud de su organización y evaluar cuáles son las mejores acciones para alcanzar la salud financiera que le es necesaria.
  4. Para tomar un medicamento usted necesita un médico que le recomiende el mejor medicamento, en la dosis exacta. Para mejorar la salud de su organización usted necesita un consultor que le recomiende el mejor camino para hacer lo correcto correctamente.
  5. No lo olvide, usted necesita tanto de un consultor como en su vida personal de un médico. Cuide su salud y la de su organización. No se automedique ni se atienda con curanderos, piense que existen especialistas capaces de ayudarle en la compleja situación que es la salud de su organización, que es a su vez la salud que las organizaciones de un país requieren en estos momentos.

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Diaz Llorca Carlos. (2009, agosto 27). Relación empresa – consultor para mantener la salud organizacional. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/relacion-empresa-consultor-para-mantener-la-salud-organizacional/
Diaz Llorca, Carlos. "Relación empresa – consultor para mantener la salud organizacional". GestioPolis. 27 agosto 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/relacion-empresa-consultor-para-mantener-la-salud-organizacional/>.
Diaz Llorca, Carlos. "Relación empresa – consultor para mantener la salud organizacional". GestioPolis. agosto 27, 2009. Consultado el 21 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/relacion-empresa-consultor-para-mantener-la-salud-organizacional/.
Diaz Llorca, Carlos. Relación empresa – consultor para mantener la salud organizacional [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/relacion-empresa-consultor-para-mantener-la-salud-organizacional/> [Citado el 21 de Agosto de 2018].
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