La responsabilidad social compartida como factor de competitividad organizacional

Introducción
Resulta difícil hacer mención a “desde inicios de la humanidad” cuando nos
basamos únicamente en repetir lo que alguien más dijo, sin estar totalmente
convencido de ello. Sin embargo, con la experiencia que se tiene de algunos años
de vida, siempre ha estado presente un concepto que ha servido de referencia al
momento de realizar cualquier actividad, la responsabilidad.
Desde aspectos que van desde la niñez al momento de ordenar la habitación, al
jugar con niños de menor edad, al hacer las tareas y al asumir los errores cometidos,
siempre estuvo presente este término como impulsor para la obtención de los
buenos resultados. Al pasar de los años, naturalmente, el tipo de actividades van
cambiando, de jugar a los carritos o a las muñecas se pasa a la responsabilidad de
tener una relación con la pareja, el saber ganarse la vida honradamente y poder
disfrutar de la vida con responsabilidad.
Con esto, se puede analizar lo extenso y la gran importancia que tiene la
responsabilidad en la vida del ser humano. La responsabilidad es un valor formativo
que brinda las posibilidades de obtener los resultados esperados con ayuda de la
paciencia y las buenas intenciones, en donde no solamente nosotros obtengamos
los beneficios, sino también aprender a compartir y llenarse de satisfacción por el
beneficio de los demás.
Con el transcurrir de la vida del ser humano, la responsabilidad se va exteriorizando
cada vez más. Hasta los cinco años de edad, ni siquiera éramos responsables de
nosotros mismos, cuando teníamos 12 años teníamos la responsabilidad del amigo
que llevábamos en los “diablos” de la bicicleta, en cambio, en la etapa adulta, se
tiene la responsabilidad de las personas que llevamos en el coche así, como de los
peatones.
Por eso se argumenta que la responsabilidad, cada vez tiene un mayor impacto y
alcance en nosotros, hasta constituirse la Responsabilidad Social Compartida, el
cual es el tema de estudio.
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL COMPARTIDA COMO FACTOR DE
COMPETITIVIDAD ORGANIZACIONAL.
NÉSTOR IVÁN ESCOBAR PANTOJA
Definición de Responsabilidad Social Compartida RSC
La palabra responsabilidad proviene del latín “responderé” y se refiere a la acción y
capacidad de responder ante cualquier situación o acción que en su momento sea
ejecutada. La responsabilidad puede ser vista desde las tres fases del tiempo en
que se desenvuelve el ser humano:
Pasado: Es la habilidad del ser humano para reconocer las consecuencias
de un episodio que se llevó a cabo en plena conciencia y libertad.
Presente: Tomar una serie de decisiones de manera consiente.
Futuro: Asumir las consecuencias que surgirán de las decisiones tomadas.
Se entiende por responsabilidad a la habilidad del ser humano para medir y
reconocer las consecuencias de acciones que se realizaron con plena conciencia y
libertad. Se puede asumir que una persona que se caracteriza por su
responsabilidad es aquella que tiene la virtud no sólo de tomar una serie de
decisiones de manera consciente sino también de asumir las consecuencias que
tengan las citadas decisiones y de responder a las mismas ante quien corresponda
en cada momento.
Por otra parte, la Responsabilidad Social, abarca más allá de la propia persona.
Durante su vida, el hombre tiene ciertos deberes que cumplir para con él mismo y
también para con la sociedad en la cual habita, en tanto, para regir esta cuestión se
propone la ley de la razón, la cual impulsará a los hombres a cumplir con los
pertinentes deberes y evitar el mal.
Finalmente, al hacer mención de Responsabilidad Social “Compartida”, es recordar
y reforzar la relación que siempre va a existir entre dos personas en la cual, se
deben garantizar los acuerdos necesarios para que ambas parten obtengan los
beneficios esperados. En donde, además, se definan los derechos y obligaciones
de cada uno para una relación duradera y efectiva.
La aplicación de la RSC en la Organización
¿Cuál es la finalidad de que estudiemos? Aprender, adquirir conocimientos, quizá
sean posibles respuestas. ¿Pero qué sucede con ese conocimiento y aprendizaje?
¿Cuál es su finalidad? Sin duda, ponerlo en práctica. Con las diferentes formas o
estrategias adquiridas para hacer negocio, se necesita indudablemente de una
Organización, Empresa o Compañía que nos permita llegar a tales fines.
El trabajo colectivo por medio de una organización al día de hoy es indispensable.
Prácticamente todo lo que usamos, vestimos y comemos proviene del trabajo
establecido por una Empresa. Hoy en día ya son pocas las cosas que se hacen de
forma individual. Para estudiar, tener empleo, generar ingresos y adquirir productos
y servicios necesitamos de equipos de trabajo.
La RSC en relación al medio ambiente
Por lo regular, cuando mencionamos Responsabilidad Social enfocado a la
organización -la cual es uno de los principales elementos de estudio- en lo primero
que se piensa es, en el Medio Ambiente -esto no significa que la RSC esté enfocada
únicamente a este aspecto-. Queremos e inclusive exigimos que las organizaciones
tengan la empatía y responsabilidad con las cuestiones ambientales.
Como clientes o consumidores nos damos cuenta de la difícil situación ambiental
que enfrenta el planeta y sabemos que el mayor daño es generado por los procesos
de fabricación, producción y distribución que las Compañías llevan a cabo.
Por tal motivo, generamos un abanico amplio de posibilidades para combatir tan
difícil perspectiva ambiental. Mediante el reciclaje, la reingeniería e ingeniería
inversa se fabrican todos los días nuevas alternativas más amigables con el medio
ambiente, que lo dañan menos y que inclusive, muchas veces su adquisición implica
un menor costo económico.
Sin embargo, a pesar de pretender un cambio por parte de las Organizaciones, está
comprobado que el 30% del daño que produce un producto al medio ambiente se
origina a partir del momento en que lo adquiere el consumidor. Es decir, del total de
contaminación que puede generar la fabricación de ropa, el 70 % se origina hasta
el momento en que la empresa nos lo vende y el 30 % restante es producto del trato
que nosotros le damos en cuanto a la forma de lavarla, secarla o reutilizarla.
Está pronosticado que para el año 2050 habitaremos en el planeta 9,000 millones
de personas, la mayor población que jamás ha tenido la tierra, ¿Bajo qué
condiciones llegaremos al 2050? ¿O es que acaso la tierra es capaz de soportar las
peores condiciones ambientales sin que genere ninguna reacción?
Nos podemos dar cuenta que se carece de un involucramiento en el proceso de
fabricación y producción de los productos, en donde únicamente exigimos que sean
empresas Socialmente Responsables con el Medio Ambiente, pero no nos damos
a la tarea -y el gobierno no nos da las facilidades- de indagar cómo es que realmente
se elabora un refresco, un bulto de cemento, plásticos, etc., y el daño que esto
origina.
Resulta difícil asumir la responsabilidad debido a que es parecido a la pregunta
¿Qué fue primero el huevo o la gallina? ¿Quien hace más daño, la empresa o
nosotros? Por lo tanto, nadie está dispuesto a cambiar mientras el mundo entero no
cambie, siempre usaremos de argumento el daño que causan los demás para
justificar nuestras acciones.
Stakeholders
Se le denomina Stakeholders a los “interesados”, es decír al conjunto de personas
de los que depende la organización y con los que tiene una relación de interéses en
común. A partir de la relación que logre establecer la organización con los
stakeholders, serán las acciones que se puedan llevar a cabo para la generación de
una Responsabilidad Social Compartida.
Entre los principales stakeholders se encuentran los siguientes:
Derechos y Obligaciones
Organización
Stakeholders
Medio Ambiente
Cuidado, preservación
y fomento del medio
ambiente.
Generación de las
condiciones, del lugar y
de materia prima para
las actividades
empresariales.
Clientes
Respetar y hacer frente
a los acuerdos y
politicas de venta
establecidas.
Respetar y hacer frente
a los acuerdos y
politicas de compra
establecidas.
Proveedores
Atenderlos en tiempo y
forma.
Proporcionar calidad y
Buenos precios.
Competencia
Honestidad en las estrategias de marketing y
ventas. Establecimiento de precios justos para el
cliente
Gobierno
Pago de impuestos,
Seguro social a los
colaboradores,
prestaciones que por
ley les corresponden.
Respetar y hacer valer
las leyes y garantias
mercantiles
Colaboradores
Trato justo, no
discriminativo, hacer
valer derechos y
obligaciones.
Que realice sus
funciones con la
eficiencia y eficacia que
se espera de él.
¿La RSC debe ser vista como un medio o un fín?
A pesar de que esta cuestión ha sido expuesta en más de una ocasión, todavía
sigue habiendo puntos de vista encontrados entre la postura y el actuar que debería
tener la organización al momento de tratar la RSC. De esta forma se comprenden
dos posiciones que la pueden adoptar dentro de la empresa, la primera es una
posición socioeconómica orientada a la protección y mejoramiento del bienestar de
la sociedad, mientras que la segunda es una posición más clásica orientada a la
maximización de las ganancias.
Para el primer grupo, debe ser vista como una herramienta o un medio que permita
alcanzar los objetivos establecidos, para ser exactos, que permita y contribuya a la
generación de utilidades.
Sin embargo, existe un segundo grupo de pensadores que difieren con esta idea,
argumentando que precisamente a esto se deben los escasos esfuerzos en el
beneficio social. Para este segundo grupo, no basta ver la RSC como un medio,
debe ser vista como una meta en donde los intereses sociales y ambientales
representen la misma importancia que los intereses económicos.
Los Stakeholders ocupan un lugar central para definer si la RSC realmente es un
medio o un fín, los colaboradores, clientes, gobierno, por ejemplo, tienen la
capacidad para en un determinado momento establecer la forma en que será
abordada la RSC.
La RSC vista como una estrategia
Se entiende por estrategia a la movilización de todos los recursos de la empresa
en el ámbito global tratando de alcanzar objetivos a largo plazo”.1
Al hablar de estrategia es lograr unificar y sumar fuerzas con todos los agentes y
sectores involucrados (Stakeholders) en la organización.
Para lograr tal fin es necesario tener en consideración los siguientes elementos:
Toma de decisiones. Muchas veces no se le da la importancia que
realmente tienen las decisiones, se cree que las acciones en las que está
inmersa la fuerza física son de mayor importancia, pero a decir verdad, es
gracias a las decisiones las que determinan la dirección y rumbo de la
organización.
11 CHIAVENATO, IDALBERTO Introducción a la teoría general de la administración. MacGrawHill.
Colombia, (2000). Pág. 276.
Diagnóstico: Lo que vuelve a las decisiones con mayores posibilidades de
éxito es el diagnóstico realizado en torno a diversos aspectos. Principalmente
tiene que ver con la detección de fortalezas, debilidades y amenazas de una
determinada situación o actividad.
Flexibilidad: Las decisiones que se toman dentro de un ambiente dinámico,
se encuentran con una gran posibilidad de cambios y modificaciones que
solamente va a ser posible obtener los resultados esperados cuando se tiene
la flexibilidad para moldearlos, adaptarlos y acoplarlos a las condiciones
presentes.
Control: Durante la implementación de la RSC es indispensable un correcto
control antes, durante y posterior a los planes y acciones direccionados al
bien común.
Integración: La comunicación y participación juegan un papel fundamental
al momento de emprender la estrategia de RSC, por sola la organización
no es capaz de lograr tales fines.
Alineación: La RSC se debe direccionar acorde a la filosofía, los valores,
misión, visión y objetivos que posee la Organización, con la finalidad de
mantenerse con la misma perspectiva e idea de negocio.
Filantropía
Tratando de encontrar cual debería ser la labor primordial y la manera en que la
Empresa realiza sus funciones, la filantropía es otro de los términos más debatidos
por los expertos y conocedores de esta temática.
Filantropía se define como “amor al nero humano o bienestar del prójimo”. La
palabra se origina de los vocablos griegos Philos y Antrophos, donde philos significa
querido o amado y antrophos humano u hombre.
Este sentimiento de benevolencia encaminado hacia el bien común, es
desinteresado, no existe en el algún tipo de ánimo de lucro y es además voluntario.
Desde tiempos antiguos, la filantropía ha significado una virtud, un sentimiento de
concientización por la humanidad, de benevolencia, generosidad, amabilidad,
disposición, y esfuerzo activo de promover el bienestar de las demás personas,
causada por acciones altruistas.
Chris Marsden, de Chair Amnesty Internacional Business Group considera que la
filantropía no debe tener ninguna relación con la RSC, argumentando que: “La
Responsabilidad Social Compartida en una Organización gira en torno a conductas
esenciales de las empresas y la responsabilidad por su impacto total en las
sociedades en las cuales operan. La RSC no constituye una opción adicional ni un
acto de filantropía. Una empresa socialmente responsable es aquella que lleva
adelante un negocio rentable, teniendo en cuenta todos los efectos ambientales,
sociales y económicos -positivos y negativos- que genera en la sociedad”
Se considera que la RSC en la Organización no es filántropa, no son acciones
sociales independientes, ni son obligaciones ni imposiciones a las empresas. La
RSC más bien, es una estrategia o una forma de actuar de la empresa en su
interrelación con todos los actores que la rodean y que se convierten en una ventaja
competitiva.
Una forma de poder diferenciar y reconocer la importancia que se merece tanto la
Filantropía como la RSC es por medio de un modelo de conjuntos. Entendiendo a
la RSC como un conjunto de elementos A y a la filántropa como un conjunto de
elementos B, será pertinente aclarar que: A no es igual a B, algunos elementos de
B pueden ser incluidos en A, pero A no puede contener en su totalidad a B.
Estas características dan lugar a una intersección entre los dos conjuntos, un sub-
conjunto conformado por los elementos en común como se muestra a continuación:
El circulo donde convergen ambos conceptos se le denomina Filantropía
Estratégica.
Filantropía Estratégica
También denominada “Inversión Social” y que representa la evolución de la
Filantropía tradicional, se encuentra constituida por el uso planeado, vigilado y
voluntario de recursos privados en proyectos de interés público al momento de ser
llevadas las iniciativas por la empresa.
Lo que difiere a este concepto con la RSC es que se encuentra con mayores
limitaciones. Mientras la RSC pretende el beneficio de todos los involucrados,
-colaboradores, clientes, proveedores, etc.- la Filantropía Estratégica busca por
medio de la Inversión Social cumplir sus objetivos organizacionales.
La Filantropía Estratégica al ser el punto en que se entrelaza la RSC y Filantropía
tradicional, busca generar un beneficio social de la manera más adecuada, con el
correcto estudio y determinación de los mejores medios para contribuir al beneficio
social
Beneficios con la aplicación de la RSC
La competitividad es el factor más notorio en los beneficios que proporciona la RSC.
En la lucha por sobrevivir de las empresas, la RSC juega un papel protagónico al
generar una mejor empatía con cada uno de los elementos o stakeholders que
interactúan con la organización.
Se puede establecer una mejor relación y mejores acuerdos con los clientes,
proveedores e inclusive colaboradores al responder a las necesidades y
requerimientos que la parte demandante tiene.
De este modo el impacto positivo se verá mejorado en la:
Estrategia de imagen.
Reputación.
Marketing.
Con ello se garantiza la mayor obtención de utilidades. Por una parte se hace frente
a las necesidades y peticiones que el entorno y stakeholders tienen y como
resultado existe una mayor atractividad y aceptación hacia el Mercado.
La Organización vista como una gran familia
Una vez definida y detallada la RSC, la pregunta que surge es ¿A qué se debe, que
las organizaciones no pongan en práctica una RSC acorde a las necesidades que
la sociedad actualmente demanda?
La Organización, es uno de los conceptos que actualmente a todos nos incumbe,
de forma directa o indirecta, el aspecto económico y gran parte del social e inclusive
afectivo depende y es, gracias a ésta. Es considerada por muchos, una gran familia
que se encuentra llena de vida, energía y dinamismo.
Todos quisiéramos tener una familia perfecta, que estuviera con nosotros en los
momentos más difíciles y que tuviera la capacidad y elementos suficientes para
responder a cada una de nuestras necesidades. Este tipo de ideas son posibles
siempre y cuando exista un trabajo previo para poder comprender su funcionalidad,
su razón de ser, sus reglamentos, lineamientos y aspectos que la definen y
caracterizan.
En el desarrollo y creación de familias organizacionales con una mejor constitución
y rentabilidad, es necesario hacer mención de la Responsabilidad Social que le
compete para la obtención de mejores beneficios.
La importancia de las personas en la RSC
Como se puede notar, lograr que alguien cambie de parecer o modifique su postura
es sumamente complicado. Aún más, es hacer cambiar la ideología de una
organización enfocada a la RSC, la cual está obteniendo las utilidades deseadas y
no estará dispuesta a realizar ningún cambio.
El cambio no se logra de la noche a la mañana y en este involucramiento hacia una
mayor participación en la RSC se requiere una disposición e inclusive una
mentalidad diferente por parte de las personas que de forma escalonada -en cuanto
al nivel de impacto de nuestras decisiones- tomamos las decisiones. Para tener una
Empresa que contemple a los Stakeholders, se necesita que sus elementos
humanos y de forma individual, practiquemos un conjunto de valores, de cultura y
actitudes, en pro del ecosistema natural y del resto de elementos involucrados.
Principal elemento que fomenta el desarrollo de la RSC
Se puede observar, en las tesis y trabajos desarrollados con anterioridad que todos
y cada uno de ellos tienen la mejor intención de evidenciar lo importante que es la
RSC dentro de la organización. Sin embargo, hace falta comprender las partes en
que se subdivide y de forma fraccionada toma vida la Empresa, estas partes son las
personas.
Todos sabemos de antemano que las principales problemáticas y las mejores
soluciones radican en las personas. El hombre genera sus propios males y a la vez
desarrolla sus propias soluciones. Las soluciones que al momento de hoy han
podido contrarrestar -pero no del todo- el caso omiso en la RSC han sido la
tecnología, los sistemas de innovación y el aspecto legislativo.
De una y otra forma, cuando se trata de las personas, siempre se busca otro tipo de
solución, otro tipo de salida. A pesar de ello la RSC y los stakeholders que
intervienen se encuentran constituidos por las personas. Los clientes,
colaboradores, gobierno, medio ambiente, etc., son las mismas personas en sus
diferentes roles o actividades empresariales.
Lo que vuelve tan complejo llegar a soluciones sanas y beneficas para ambas partes
radica en el concepto de “realidad que temenos. Cuando dos personas creen y
visualizan las cosas de manera diferente resulta practicamente imposible llegar a
un acuerdo, mayormente cuando es un negocios en donde nadie está dispuesto a
perder.
Para alguien, dentro de su concepto de realidad, le será muy normal ir sentado en
el camion sin cederle el lugar a una persona que lo necesita; tirar al suelo la basura
de la paleta que está por comerse; o no dirigirle la palabra a la hermana por una
diferencia que se tuvo con ella.
Este concepto de realidad fue creado durante toda nuestra vida en diferentes
aspectos de nuestra formación como lo son la familia y los valores impartidos en
ella, las amistades que se tienen, la escuela, la sociedad, e inclusive nos atrevemos
a decir que desde que nacemos ya diferimos en relación a los demás. Desde un
principio y en nuestra constitución genética se nota el cacter y personalidad de
aquel que le va a gustar mandar, el que tiene muchos miedos e inseguridades o
quien va a ser violento y agresivo, por mencionar algunos ejemplos.
Sin duda, con el transcurrir de los años y de los diversos aspectos en nuestra
formación ciertas cuestiones se aumentan, se disminuyen y algunas otras son
imposibles de modificar. Lo que es un hecho es que, independientemente de la
situación actual de cada uno de nosotros es nuestro deber, en beneficios propio y
de los demás acrecentar nuestras virtudes para estar realmente en condiciones de
practicar de la manera correcta la RSC.
Para lograr tal intención se necesitan maximizar los siguientes valores:
Conciencia: Es uno de los valores más complejos ya que se trata en trabajar
con el concepto de realidad que tenemos. Se debe tener una mente abierta
para comprender que siempre habrá algo nuevo y mejor por aprender, que
nunca tendremos la verdad absoluta por lo tanto siempre debemos estar
abiertos al cambio y al aprendizaje. Únicamente se logra cambiar cuando se
adquiere un conocimiento de mayor peso que el actual.
Libertad: Para asumir la RSC debe ser por voluntad propia, sin forzar ni
obligar. Cuando las cosas no se realizan con entera libertad cuesta trabajo
asumir la Responsabilidad. Una persona que en un estado totalmente de
ebriedad embaraza a una mujer y a los nueve meses se entera de lo sucedido
es s difícil que asuma la responsabilidad que alguien que lo hizo en sus
cinco sentidos. Un gerente que firmó los documentos es más fácil que asuma
la responsabilidad que cuando los firmó alguien más porque éste se
encontraba ausente.
Valentía: Es necesario fortalecer este valor para que independientemente de
las consecuencias, por ejemplo, que se deba ir a la cárcel, se tenga el valor
de responder y hacer frente a la situación.
Humildad: Muchas veces tenemos la valentía, la libertad y la conciencia de
lo que se debe hacer y lo que no, pero tenemos un orgullo tan arraigado que
no estamos dispuestos a asumir la Responsabilidad de nuestras acciones.
Son cuatro elementos básicos, que suenan muy fáciles de poner en práctica, pero
quien logre realmente llevar una vida guiada por ellos, vivirá con una mejor calidad
de vida y contribuirá de mejor manera en la RSC que a todos nos compete.
Conclusión
La Responsabilidad se encuentra contenida en las decisiones que a diario tomamos.
Muchas veces, no nos damos cuenta de que en todo momento decidimos. Aspectos
tan simples como el color de ropa o si queremos bañarnos o no; hasta cuestiones
como despedir a un colaborador o realizar una nueva inversión.
De cada una de estas decisiones se debe tener la capacidad suficiente para asumir
las consecuencias y para ello es de gran importancia tener los conocimientos
necesarios para conocer los efectos de nuestras decisiones.
Para saber el impacto y lo que implica continuar llevando una vida como lo hemos
hecho hasta ahora, implica detenerse a reflexionar un momento para realizar un
diagnóstico de lo bueno y lo malo que hemos padecido y de qué tanto podemos
remediar o cambiar esto para un futuro próximo.
La responsabilidad se encuentra en transformación y evolución constante, si
tenemos una mentalidad cuadrada, en algún momento estará fuera de nuestro
alcance. El “Así soy y no pienso cambiar” es incompatible con la práctica de la RSC.
Es de vital importancia vivir en un aprendizaje y crecimiento continuo.
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Robbins, S., & Coulter , M. (2000). Administración (6a ed.). México: Prentice Hall.
Agradecimiento
Sincera gratitud al Instituto Tecnológico de Orizaba, por convertirse y continuar
imperando como el hogar progenitor de nuestra formación profesional. A la División
de Estudios de Posgrado e Investigación (DEPI), por alentarnos a la squeda de
un mejor futuro. Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) por el apoyo
y el respaldo que nos brinda. Finalmente, y de manera especial, al Dr. Fernando
Aguirre y Hernández, pionero en la construcción de una visión y resultados
diferentes.

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Escobar Pantoja Néstor Iván. (2017, junio 12). La responsabilidad social compartida como factor de competitividad organizacional. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-social-compartida-factor-competitividad-organizacional/
Escobar Pantoja, Néstor Iván. "La responsabilidad social compartida como factor de competitividad organizacional". GestioPolis. 12 junio 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-social-compartida-factor-competitividad-organizacional/>.
Escobar Pantoja, Néstor Iván. "La responsabilidad social compartida como factor de competitividad organizacional". GestioPolis. junio 12, 2017. Consultado el 13 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-social-compartida-factor-competitividad-organizacional/.
Escobar Pantoja, Néstor Iván. La responsabilidad social compartida como factor de competitividad organizacional [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-responsabilidad-social-compartida-factor-competitividad-organizacional/> [Citado el 13 de Diciembre de 2018].
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