Estudio sobre las horas de trabajo en el Perú

Una de las dimensiones del empleo que no ha sido explorada, en profundidad, por la literatura económica peruana es la de las horas efectivamente trabajadas. La investigación desarrollada postula que es necesario rescatar esta variable para analizar de manera más completa el nivel objetivo y las percepciones de bienestar de la población.

55-situacion-y-reformas-laborales-en-el-peru

La pregunta eje del estudio fue si, como consecuencia de la reducción de la remuneración real por hora, producto de la crisis económica de largo plazo en el país, los individuos se han visto obligados a incrementar el número de horas de trabajo ofertadas con el fin de tratar de mantener un nivel mínimo requerido de consumo pero, a la vez, afectando su bienestar, por la mayor fatiga que sufren y el menor tiempo de ocio que gozan.

«…la remuneración promedio por hora se ha reducido en 71% en términos reales; mientras que ha ocurrido un incremento de 6,8% en las horas promedio trabajadas […] una proporción importante de trabajadores […] se podrían considerar con jornadas excesivas: […] 33,4% de los trabajadores tuvo jornadas de más de 60 horas semanales en el año 2002 y 18,5% tuvo jornadas de más de 70 horas»

Una oferta de horas de trabajo de pendiente negativa

Hemos encontrado evidencia empírica robusta de que la oferta de horas de trabajo en Lima Metropolitana y el resto de áreas urbanas del país es de pendiente negativa. De esta manera, cuando la remuneración real por hora cae (aumenta) se ofrecen más (menos) horas de trabajo. Este resultado, aparentemente inusual, es contemplado por la teoría microeconómica cuando el efecto sustitución (que señala que una remuneración por hora menos atractiva lleva a ofrecer menos horas de trabajo) es dominado por el efecto ingreso (que indica que la menor remuneración por hora empobrece a los trabajadores que, como consecuencia, disfrutan de menos ocio y ofrecen más trabajo).

La estimación de las funciones de oferta de horas trabajadas consideró un modelo empírico de tres etapas. Las dos primeras corresponden a la estimación insesgada de las remuneraciones por hora, mediante el procedimiento de Heckman. La tercera etapa, tobit, estimó las horas trabajadas en función de la remuneración por hora –predicha previamente– y un conjunto de variables sociodemográficas y económicas para diferentes grupos de la población.

Tanto la pendiente negativa de la oferta, así como otros hallazgos a partir de estas estimaciones, ayudarían a explicar el aumento promedio de las horas de trabajo registrado en el mediano plazo en el Perú. En efecto, tomando la serie comparable de la ENNIV 1985-2000, se observa que la remuneración promedio por hora se ha reducido en 71% en términos reales; mientras que ha ocurrido un incremento de 6,8% en las horas promedio trabajadas: pasaron de 47,4 horas a 50,6 horas entre 1985 y 2000 en Lima Metropolitana (véase el gráfico 1).

Este último promedio esconde una proporción importante de trabajadores que se podrían considerar con jornadas excesivas: así, 33,4% de los trabajadores tuvo jornadas de más de 60 horas semanales en el año 2002 y 18,5% tuvo jornadas de más de 70 horas.

¿Pero quiénes son los que individuos que trabajan más de 60 horas a la semana? Los resultados indican que en su mayoría son hombres, principalmente jefes de hogar y con niveles de educación menores al promedio de la población, pertenecen a hogares de escasos recursos y con un número mayor de miembros dependientes. En general, nos encontramos frente a trabajadores con un perfil de baja productividad y que, como consecuencia de ello, se ven forzados a incrementar su nivel de oferta de horas trabajadas con el fin de aspirar a un nivel de consumo mínimo de subsistencia.

Una interpretación alternativa extrema a la relación negativa encontrada entre las horas y la remuneración real por hora es que existiría un pago fijo total por semana o por mes para el trabajador, y que los empresarios se aprovecharían de la crisis en el empleo y de su mayor poder de negociación para exigir la extensión de la jornada laboral sin pagar más (cayendo, por tanto, la remuneración por hora). No se puede descartar la existencia de situaciones de abuso como las mencionadas, a pesar de que la legislación laboral establece un pago mayor por las horas extras que se debería estar respetando, al menos en el sector más formal de la economía.

Pueda ser que estas situaciones abusivas sucedan sobre todo en la micro y pequeña empresa, en donde la capacidad de fiscalización del Estado es casi nula. Por otro lado, también podría ser cierto que esta extensión en la jornada se considere un recurso necesario extremo para mantener la competitividad de empresas que enfrentan una intensa y creciente competencia local
e internacional.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

1+
Tu opinión vale, comenta aquí

Comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 26). Estudio sobre las horas de trabajo en el Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/estudio-sobre-las-horas-de-trabajo-en-el-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Estudio sobre las horas de trabajo en el Perú". GestioPolis. 26 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/estudio-sobre-las-horas-de-trabajo-en-el-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Estudio sobre las horas de trabajo en el Perú". GestioPolis. junio 26, 2006. Consultado el 21 de Septiembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/estudio-sobre-las-horas-de-trabajo-en-el-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Estudio sobre las horas de trabajo en el Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/estudio-sobre-las-horas-de-trabajo-en-el-peru/> [Citado el 21 de Septiembre de 2019].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de amverdulla en Flickr