Educación financiera para niños en contextos de crisis

Este artículo dirigido especialmente a padres y maestros, ofrece pautas para comprender cómo puede ser una educación financiera dada a los niños en situaciones de crisis, resaltando la importancia de centrarnos en valores, actitudes de prosperidad y en los comportamientos financieros de generar ingresos y administrarlos.

Cambio y crisis

Vivimos en constantes cambios, entendidos como procesos inevitables, normales, necesarios y constantes en la vida. Un cambio es el paso de una situación específica a otra diferente. Por ejemplo, el solo hecho de que un niño crezca físicamente con el transcurrir del tiempo, es un cambio que viven él y todos los seres vivos. Los cambios no son buenos ni malos, son solo cambios. Como algunos de ellos producen dolor, suelen asociarse con algo negativo de lo cual debe huirse. Sin embargo, el cambio es el único medio para que una persona o un grupo se desarrollen y se superen.

Todo cambio genera una crisis. Una crisis es un cambio brusco en algún aspecto de la vida. Cuando algo transcurre con normalidad y sin alteraciones, se habla de estabilidad. Y cuando una situación estable incorpora un cambio significativo de índole negativa, se dice que hay una crisis. La idea de crisis se aplica a cualquier contexto humano en el cual sucede algo imprevisto, negativo o grave, cuando surge un cambio que interrumpe la estabilidad y se presenta así una crisis[1]. Para los chinos, el término crisis está compuesto de dos símbolos, como lo muestra la figura que sigue[2]. Un símbolo es Wei, que significa peligro y el otro símbolo es Ji, que significa oportunidad[3].

Todo cambio genera una crisis - Educación financiera para niños en contextos de crisis

Todo cambio genera una crisis – Educación financiera para niños en contextos de crisis

Esto quiere decir que la crisis se puede constituir en un peligro, si frente a la misma tomamos decisiones que nos hacen daño, o a los demás, o que no nos permiten salir adelante, ya sea porque ignoramos la crisis (Hacemos como si esta no existiera), la minimizamos (Pensamos que no tiene consecuencias negativas, que no nos afecta o que es algo insignificante), o la maximizamos (Dándole una connotación catastrófica, pensando que no podemos salir de la misma, que vamos a sufrir por siempre y que no tiene solución).

Por el contrario, la crisis se puede constituir en una oportunidad, cuando la persona, el grupo, la sociedad, el país, utilizan sus recursos, dones y talentos para manejarla, aprenden de ella, crecen con la misma y son resilientes: Salen de la crisis o la superan con optimismo y siendo mejores personas.

Clases de crisis

Una crisis puede ser individual (Afecta a una persona), grupal (Afecta a un grupo), puede ser nacional (Afecta a un país), o puede ser global (Afecta a todo el planeta).

También pueden presentarse crisis en distintos ámbitos de la vida: Por ejemplo, pueden darse crisis económicas, políticas, ambientales, de salud, espirituales, etc.

Si tenemos en cuenta de dónde proviene el cambio que genera la crisis, podemos hablar de crisis internas o endógenas (provienen del interior del individuo, del grupo…) o crisis externas o exógenas (aquellas que provienen de afuera), que son provocadas por un factor externo a la persona, al grupo, a la sociedad, etc.

La crisis de la pandemia del coronavirus

El Coronavirus se constituye en una crisis global o mundial, porque afecta a todo el planeta; es una crisis sanitaria, pero también afecta el medio ambiente y la economía de los países, de las empresas y de las personas; es externa, porque proviene de un virus que contagia a los seres humanos y se transmite entre ellos.

En el contexto actual del Coronavirus, la crisis surge por los cambios que vivimos, los cuales afectan las vidas de las personas: Hay cuarentena en casi todos los países… muchos individuos están confinados en sus casas, otros han perdido seres cercanos, los estudiantes han dejado de asistir a las instituciones educativas y estudian de manera virtual en la casa, algunos empleados y trabajadores independientes hacen teletrabajo, la mayoría de las personas pasamos más tiempo con nuestros padres, parejas y/o hijos, usamos más las tecnologías para comunicarnos, etc. Otras han perdido seres queridos, o sus empleos y los más vulnerables tienden a caer en una situación de mayor pobreza. Uno de los cambios que viven las personas se dan en su vida financiera.

Los viajes aéreos se suspendieron y solo se llevan a cabo algunos vuelos humanitarios y otros comerciales en países que abrieron ya sus aeropuertos

Hay medidas tomadas por las autoridades que solo permiten salir a la calle a comprar alimentos y medicinas, a hacer vueltas bancarias, al cajero automático… y en algunas ciudades, únicamente puede salir una persona por familia y/o según el género, o según el número en que termina su documento de identidad. Se debe permanecer en la calle con un tapabocas y algunos suelen adicionalmente usar caretas para protegerse del contagio.

Las personas que trabajan en la informalidad, requieren salir de sus casas a ganarse el sustento para sí mismos y para sus familias, otras personas desobedecen las normas y salen o hacen reuniones con bastantes asistentes, lo cual es una invitación al contagio.

Al estar permanentemente con una persona o varias en un recinto cerrado (casa), se generan conflictos, disputas, surgen emociones no siempre bien expresadas y se agudizan los problemas existentes antes de la pandemia.

En este contexto, de crisis específica, se afecta también la educación financiera que damos a nuestros hijos. Es importante que nosotros como padres o educadores la abordemos como una oportunidad y no como un peligro y enseñar a los niños que las personas que viven la crisis como una oportunidad, se reinventan y la toman como un momento de hacer cambios en su vida personal y financiera. Reinventarse, es buscar nuevas alternativas para afrontar la crisis que se está viviendo y crear oportunidades que beneficien a otras personas, a empresarios, trabajadores[4]. Por ejemplo, frente a la crisis vivida por el Coronavirus, algunas empresas textileras están dedicando sus esfuerzos a elaborar y surtir de tapabocas a hospitales, personal de salud y personas que quieran adquirirlos. O algunos dueños de restaurantes que antes de la crisis solo vendían a personas que iban a sus locales, ahora hacen domicilios, para poder vender sus productos. Así, cambiando sus formas de hacer negocios, evitan despedir empleados y pueden generar ingresos que les permiten seguir con sus empresas.

Frente a la situación anterior, puedes reflexionar acerca de la manera en que puedes reinventarte como padre y/o como maestro, preguntarles  a tus hijos o estudiantes, cómo pueden ellos hacerlo y cómo pueden abordar la situación financiera, de acuerdo con las nuevas circunstancias. Al centrarte en este último punto estás enfocándote en la Educación Financiera.

Aspectos de la educación financiera que podemos enseñar en una crisis

Ante todo es importante darnos cuenta de que enseñamos con el ejemplo. Los niños aprenden más de lo que nos ven y nos escuchan hacer, que de lo que les decimos que hagan. Nada sacamos con decirle a nuestro hijo que sea honesto, si él observa que nos quedamos con dinero que no es nuestro o no pagamos nuestras deudas.

Cuando digo que enseñamos con el ejemplo que les damos, quiero decir que formamos financieramente a los niños con lo que nosotros como padres o educadores hacemos o dejamos de hacer y con lo que decimos o dejamos de decir. Y esta formación la damos muchas veces sin darnos cuenta. Quiero dar un ejemplo: En una ocasión en que yo iba en un transporte público había una madre sentada con su hijo, a quien le había dado una moneda. El niño estaba jugando con ella: La miraba, se la metía a la boca, se la pasaba por su carita y ojos y la mamá no decía nada. De pronto al niño se le cayó la moneda al suelo y la mamá al alzarla lo regañó y le dijo: “El dinero no se bota”. Esta madre al no decir nada al principio, le estaba enseñando al niño de manera implícita hábitos poco higiénicos relacionados con el dinero y cuando lo regañó, también le dio una enseñanza financiera explícita y seguramente no se dio cuenta de que le estaba dando Educación Financiera, tanto implícita como explícita.

Para tener un poco más de control sobre lo que les enseñamos, es importante preguntarnos: ¿Qué queremos que nuestros hijos aprendan en relación con la Educación Financiera?

Es importante que revisemos nuestros valores, actitudes y comportamientos financieros y decidamos si esos son los que queremos enseñar o no. Si estamos de acuerdo en enseñar esos valores, actitudes y comportamientos, perfecto. En caso contrario, primero cambiemos nosotros y después abordemos la Educación Financiera que sí queremos darles a nuestros hijos y que ellos aprendan.

¿Qué aspectos queremos que nuestros niños aprendan a nivel financiero y cómo enseñarlos?

En una Educación Financiera es importante enseñar actitudes, valores, comportamientos económicos, procesos cognitivos y un conjunto de conocimientos económicos, todo esto orientando a los niños a ser prósperos o a tener una mentalidad de prosperidad.

Creo que durante una crisis, podemos abordar todos los aspectos mencionados, aunque quizás es mejor priorizar unos y postergar otros, que pueden retomarse en momentos de estabilidad. Personalmente, pienso que en una crisis es básico abordar ciertos valores, actitudes y comportamientos financieros.

En el siguiente cuadro presento algunos ejemplos de los aspectos que podemos enseñar a los niños durante una crisis:

ASPECTOS QUE DESEAMOS ENSEÑAR META A ENSEÑAR EJEMPLOS
ACTITUDES Desarrollar actitudes de Prosperidad
  • Cuidar y mantener limpios su cuerpo, sus juguetes, objetos personales y los de los demás.
  • Reconocer lo que tienen, agradecerlo, utilizarlo, disfrutarlo, compartirlo y/o disponer de ello.
Desarrollar actitudes emprendedoras
  • Encontrar aprendizajes en los errores que cometen.
  • Mostrar curiosidad ante situaciones desconocidas.
  • Generar ideas acerca de cómo obtener dinero desde la casa.
VALORES Ser honestos Decir la verdad aunque los regañen.
Ser responsables Cuidar los juguetes que les prestan
Ser cumplidos Entregar a tiempo sus tareas virtuales.
Ser generosos Compartir con su familia el dinero que tienen.
Encontrar formas adecuadas de ganar el dinero Comprender que existen muchas maneras de

obtener dinero.

COMPORTAMIENTOS FINANCIEROS Hacer una lluvia de ideas acerca de cómo obtenerdinero durante la crisis. Pagarse a sí mismos un porcentaje, de cualquier ingreso que reciban.
Administrar o manejar adecuadamente el dinero que se tiene Hacer un presupuesto para distribuir adecuadamente su dinero.

Durante una crisis, si queremos brindar Educación Financiera a nuestros hijos y/o estudiantes, es importante hablar con ellos:

  1. Sobre dicha crisis y cómo ésta afecta nuestro bolsillo (Tanto ingresos, como egresos),
  2. Acerca de la importancia de adaptarnos a la nueva situación y de tomarla como una oportunidad para desarrollar maneras diferentes de generar ingresos y de administrarlos.

Enseñar valores y actitudes durante una crisis

Durante una crisis hay valores importantes a resaltar, como la paciencia frente a situaciones generadas por la cuarentena, tales como no poder verse con los amigos, no poder comprar algo que deseaban antes de la crisis, no recibir mesada por la situación económica que sus padres están viviendo, o tener padres que ahora son sus maestros etc.

Otros valores importantes son la generosidad, colaboración y solidaridad, que podemos reunir en un solo valor: La empatía por los demás.

Dos actitudes de prosperidad que podemos enseñar son la gratitud y el cuidado de lo que se tiene.

Lo anterior podemos enseñarlo con nuestro ejemplo: Si hacemos donaciones, si compartimos nuestro dinero en especie o en efectivo con personas que lo necesitan, nuestros hijos ven y aprenden.

Podemos hacer una lluvia de ideas para que nuestros hijos mencionen cómo pueden ser empáticos, pacientes, o agradecidos en esta época de crisis. Elegir cuál de esas ideas es la más factible de llevar a cabo teniendo en cuenta la situación y cómo pueden hacer para llevarla a la práctica manteniendo los cuidados que se requieren por la crisis, en este caso por la pandemia del corona virus.

También podemos utilizar cuentos en los que los personajes muestran los valores y actitudes que deseamos transmitir.

Algunas sugerencias al idear y/o al narrar cuentos existentes, son:

  1. Iniciar el cuento con “Había una vez…”, es sorprendente la actitud de alerta y la expectativa de los niños y niñas cuando escuchan estas palabras.
  2. Incluir animales como personajes y si utilizamos características que apreciamos en cada animal, es más fácil elaborar el cuen Por ejemplo, la lealtad de los perros, el gusto por la limpieza de los gatos, la habilidad para hacer malabarismos de los hámsters, el trabajo en equipo que realizan las hormigas, la habilidad para construir de los castores, etc.
  3. Utilizar las habilidades de los animales para relacionarlas con valores y/o comportamientos financieros que deseamos enseñar. Por ej. Una oveja que se hace trasquilar, vende la lana y con ese dinero ayuda a su familia a conseguir algo que necesitan (Resaltando el valor de compartir), o una ardilla que guarda nueces para el invierno, como una manera de enseñar el comportamiento financiero del ahorro, resaltando que es importante guardar durante la época de vacas gordas, para usar en épocas de vacas flacas (Como puede ser el caso de una crisis o de las consecuencias de la misma).
  4. Podemos invitar a los niños a que digan qué enseñanza les deja cada cuento narrado.

También podemos reflexionar con nuestros hijos acerca de cómo cambiar para ser en el futuro, más solidarios, o más agradecidos, o más pacientes… (Eligiendo un valor o una actitud que para los niños sea importante).

Cómo enseñar a los niños el comportamiento económico de ganar dinero, durante una crisis

En una crisis en la que los ingresos pueden disminuir, se requiere desarrollar nuestra creatividad para generar ingresos que nos ayuden a seguir adelante, durante y después de la crisis. Asimismo, los niños pueden poner al servicio de sus padres y de ellos mismos, su propia creatividad, respondiendo preguntas diversas, que apunten al propósito de generar ingresos en este momento.

Antes de la crisis los niños podían recibir dinero a través de:

  • Una mesada, llamada también asignación, propina o en inglés “allowance”, la cual podía ser diaria, semanal o mensual.
  •  Trabajos que realizaban en la casa o para otras personas.
  •  Regalos ocasionales: Por el cumpleaños, la primera comunión, la navidad, etc.
  •  Negocios que se ingeniaban.
  •  Préstamos que solicitaban.

Durante la crisis, algunas de estas formas pueden no servir (Por ejemplo, la mesada, si los ingresos de sus padres han disminuido), pero quizás otras, sí. Una manera de encontrar formas de generar ingresos, es mediante ciertas preguntas, tales como:

  • ¿Qué trabajos virtuales pueden llevar a cabo los niños, que las personas a las que se los ofreces, estarían dispuestas a pagar?
  • ¿Pueden realizar algún trabajo en la casa, por el que sus hermanos o padres les paguen algo de dinero?
  • ¿Qué dones, conocimientos o habilidades, pueden desarrollar durante la cuarentena, por las cuales otros niños les paguen?
  • ¿Qué necesidades observan que tienen sus padres, vecinos o maestros y que los niños puedan ayudar a satisfacer?
  • ¿Existe algún negocio que los niños puedan llevar a cabo, para ayudar en esta crisis?

Si los padres van a pagar algún trabajo a sus hijos(as), es importante que lo hagan sólo por aquellos trabajos por los cuales le pagarían a otra persona. También es esencial solicitarles a los niños(as) realizar algunos trabajos en casa, sin recibir pago, sólo por ser parte de la familia y para colaborar con ella. Si los niños aportan en sus casas sin cobrar dinero por ello, pueden aprender, entre otras cosas, a:

  • Valorar el esfuerzo de ellos y de los demás,
  • Sentirse orgullosos y saberse capaces de realizar bien una labor que les ha sido encomendada
  • Comprender que el trabajo (Sea remunerado o no) es la oportunidad que nos da la vida para aportar nuestros dones, conocimientos, habilidades y dejar el mundo diferente y mejor de como lo encontramos.

Cómo enseñar a los niños el comportamiento económico de administrar el dinero, durante una crisis

El manejo del dinero en una crisis también se transmite especialmente a través del ejemplo, que damos los padres.

Al manejar el dinero, es importante tener en cuenta las categorías en las que podemos distribuirlo, que son cinco: Gastar, Ahorrar, Invertir, Compartir y Manejar deudas.

Durante una crisis, nuestros gastos se centran en lo esencial: Alimentos y medicinas. No estamos comprando otras cosas como ropa, juegos, celulares, etc., en parte porque los almacenes que los venden, considerados no esenciales, están cerrados y en parte porque no podemos salir por la cuarentena. Los niños aprenden que es un momento de austeridad y que no tienen que comprar (ni pueden hacerlo), todo lo que desean. Es un buen momento para resaltar la diferencia entre necesidades y deseos.

El Ahorro: Para las personas cuyos ingresos han disminuido, el ahorro tiende también a disminuir. Quizás algunos tengan que usar en este momento lo que hayan ahorrado para situaciones de emergencia o para imprevistos. O quizás tengan que utilizar lo que han ahorrado para cumplir una meta en el futuro. De esta manera el ahorro pasa a formar parte de sus gastos. Ya no para un gasto que haremos en el futuro, sino para un gasto presente. A la vez, es básico no perder los sueños y enseñarles a los niños que aunque se postergue la consecución de los mismos, estos están presentes en todos nosotros y tarde o temprano los vamos a hacer realidad. Una crisis puede cambiar los sueños, pero no eliminarlos.

Para aquellas personas cuyos ingresos siguen intactos o aumenten en esta época, su ahorro puede seguir incrementándose para cumplir sus sueños en el futuro.

Los niños aprenderán que ahorrar sigue siendo importante en momentos de crisis, ya sea porque el ahorro previo que se hizo se constituye en un “colchón” para apoyar en las necesidades presentes o ya sea para comprender que el ahorro que hagan en el futuro, les permitirá conseguir sus metas.

La Inversión: Para algunas personas, cuyos ingresos bajan, la inversión también tiende a disminuir, por las mismas razones que en el ahorro. Si han sido disciplinados previamente a la hora de invertir, pueden usar las ganancias obtenidas y ojalá no tengan que tocar el capital invertido. Pero esto depende de las circunstancias de cada uno.

Para aquellos individuos cuyos ingresos siguen igual o aumentan, existen algunas inversiones que pueden hacer. Por ejemplo, algunas personas están comprando acciones ahora que han bajado, esperando que el día de mañana cuando esta pandemia sea parte del pasado, las acciones que compraron se valoricen.

Los niños aprenderán, que siempre hay posibilidad de ahorrar e invertir y que si lo hemos hecho con anterioridad, estos dos rubros pueden fortalecernos en una situación crítica, como la del Covid 19.

Compartir: Aunque la solidaridad es un valor, mencionado antes, también es un comportamiento económico. Al administrar nuestro dinero, una forma de hacerlo es destinando una parte de nuestros ingresos a compartirlo con otros y aprender a hacerlo de manera inteligente.

En un momento de crisis, el dinero asignado a compartir, tiende a aumentar. Se requiere de nuestra solidaridad a través de donaciones que hacemos a personas menos favorecidas, sean de nuestra familia, vecinos o personas vulnerables. La crisis es una oportunidad para que nuestros hijos aprendan la importancia de la colaboración: Ya sea quedándonos en casa (Para protegernos y proteger a otros), apoyando en las tareas hogareñas (Sin recargarnos en una sola persona), compartiendo lo que tenemos con otras personas y siendo solidarios de maneras diferentes. Por ejemplo, es inspirador lo que en Colombia hicieron algunos taxistas de recoger a médicos y enfermeras que salen tarde de sus trabajos y no encuentran medios de transporte. Algunos llevan al personal de salud a sus casas, de manera gratuita o por la mitad del precio. Eso es solidaridad.

¿Qué significa compartir de manera inteligente? Es colaborar sin generar dependencia en el individuo que recibe nuestro aporte. No se trata de ser paternalistas y que las otras personas terminen dependiendo de nuestras donaciones o peor aún, exigiéndolas, como si fuera la única manera que tienen para salir adelante. Un ejemplo lo vivió una amiga a quien después de navidad le sobró un dinero, se acordó de una tía que vivía en otra ciudad y en Enero le envió el dinero sobrante. La tía, no le escribió para agradecerle el regalo. Cuando llegó Febrero, le escribió a mi amiga, diciéndole que le enviara el dinero de ese mes.

A veces para evitar estas situaciones es preferible donar a instituciones que ayudan a otros (sea a ancianos, a bebés abandonados, a habitantes de la calle, etc.), en lugar de hacerlo directamente a una persona.

Compartir inteligentemente es actuar en forma solidaria en un momento específico de crisis, pero evitando obrar como si los demás fueran incapaces de encontrar sus propios recursos, talentos y dones para solucionar sus problemas. Como dice el dicho: “No se trata de dar el pescado sino de enseñar a pescar”. Una manera de enseñarles a los niños a compartir sin generar dependencia, es decirles que si escogen a una persona para darle dinero, la siguiente vez, deben elegir a alguien diferente para compartirlo y no darle siempre a una misma persona.

Otra forma, es decirles a los niños algo como: “Cada dificultad o cada problema tiene muchas soluciones. Inventemos cinco maneras de colaborar con una persona para ayudarle a resolver la falta de dinero en este momento de cuarentena, sin que comience a depender de nosotros”. Es importante que no juzguemos como negativa ninguna de las soluciones planteadas por los niños. Todas son opciones factibles para resolver la situación. Después de encontrar cinco alternativas, podemos analizar con ellos las consecuencias de cada una, para elegir y llevar a cabo la que más consecuencias positivas tenga.

Pagar deudas: Si podemos cumplir con nuestras obligaciones, hagámoslo. Si no podemos hacerlo, hablemos con nuestros acreedores, para reprogramar nuestros pagos. El hecho de que estés pendiente de tus deudas, hará que tu acreedor se sienta confiado y tranquilo. Esa es otra forma de ser solidarios con quienes lo fueron con nosotros cuando necesitamos el dinero y nos lo prestaron. Cuando los niños observan que nuestra actitud es la de pagar las deudas contraídas, aprenden la importancia de esto y asimismo si ellos están debiendo dinero, aprenderán a devolverlo.

Endeudarnos: Personalmente creo que este no es un buen momento para hacerlo y los niños deben aprender esto. No sabemos cuánto tiempo dure la pandemia ni cómo quedarán nuestras finanzas después de la misma. Quizás cuando todo esto pase y enfrentemos nuestra situación económica, analizaremos antes de pedir un préstamo si lo requerimos y si tenemos la manera de pagarlo.

Si los niños nos piden prestado dinero es importante averiguar para qué lo quieren y hacerles preguntas sobre cómo piensan devolverlo, cuándo lo piensan hacer, cómo van a conseguir el dinero para pagar sus deudas, etc. Insistir también que durante una crisis no es conveniente endeudarnos, especialmente si la deuda es para hacer un gasto o un consumo.

Cuando nuestros hijos ven que seguimos pagando nuestras deudas, los servicios públicos que necesitamos (Agua, luz, gas, etc.), que somos solidarios con otras personas, que al gastar nos centramos en lo básico y que evitamos endeudarnos, aprenderán a manejar mejor su dinero… en tiempo de crisis.

Si la cuarentena se prolonga, también sigue siendo importante enseñarles a los niños a elaborar un presupuesto y que nos vean hacerlo. ¿Cómo vamos a distribuir nuestros ingresos durante esta época en que estamos encerrados? Por ejemplo, si tenemos un automóvil, quizás el dinero que dedicábamos a la gasolina, no sea tan importante, porque no lo estamos utilizando. O el dinero que usábamos para salir con amigos, también puede pasar a segundo plano, porque durante unos meses no lo haremos. A la vez, puede ser importante aumentar el dinero que vamos a usar en alimentación, porque todos estamos comiendo en el hogar, incluso los niños que antes almorzaban en el colegio. Asimismo, podemos incrementar el dinero para elementos de aseo, ya que estamos más tiempo en la casa, nos lavamos más seguido las manos, etc.

Cuando los niños se dan cuenta que cambiamos nuestra forma de distribuir el dinero, de acuerdo con las situaciones que vivimos, aprenden que un presupuesto no es rígido, sino que es flexible y que es importante adaptarlo a las necesidades de cada momento.

Probablemente si la cuarentena se prolonga, algunas personas pueden llegar a tener dificultades económicas, ya sea porque quedan desempleadas o porque la disminución de sus ingresos se vuelve permanente. Es importante mostrarles a los niños que la situación que vivamos, por ejemplo perder el empleo, es una oportunidad ya sea para conseguir un mejor trabajo, o para poner nuestra creatividad a funcionar y conseguir ingresos de manera emprendedora.

La idea es mostrarles a nuestros hijos, que aunque a lo largo de  la vida se presentan situaciones financieras difíciles, nosotros contamos con los recursos y los talentos necesarios para saber enfrentarlas y superarlas.

Esta pandemia, es una oportunidad para poner en orden nuestras finanzas y para dar educación financiera a nuestros hijos, mostrándoles que:

  1. El hecho de invertir y ahorrar en tiempos normales es un soporte para épocas difíciles como las que vivimos
  2. Gastar en lo esencial es básico y hacerlo en lo suntuoso es más un deseo que una necesidad. Si suprimimos los gastos superfluos, no pasa nada.
  3. Pagar nuestras deudas es importante en todos los tiempos y una crisis puede no ser el mejor momento para endeudarnos.
  4. Compartir es un valor indispensable para que todos podamos salir adelante, especialmente en un momento como el que vivimos frente al Covid 19.
  5. Elaborar un presupuesto aplica en todas las situaciones por las que pasamos. Éste es flexible y debe adaptarse a cada una de nuestras circunstancias.
  6. Toda situación que vivamos podemos convertirla en una oportunidad de cambio que beneficie nuestras finanzas, nuestras vidas y las de los demás.

Si aprovechamos para dar Educación Financiera a nuestros hijos en esta situación difícil, una vez que la hayamos superado, podremos decir al menos desde el punto de vista económico: “No hay mal que por bien no venga” y no todo será negativo con el Covid 19.

Quiero agradecerles por acompañarme en este curso; espero que hayan aprendido y les haya gustado. A la vez, me gustaría recibir sus comentarios, inquietudes y sugerencias.

[1] https://definicion.mx/crisis/

[2] Imagen tomada de: https://es.slideshare.net/jcfdezmx5/dinamica-psicosocial-crisis-y-cambio-presentation

[3] http://itemsweb.esade.edu/webalumni/docs/prensa/2crisis.pdf

[4] https://noticias.caracoltv.com/coronavirus-covid-19/empresarias-dan-vuelta-sus-negocios-y-son-ejemplo- de-tenacidad-pesar-de-la-crisis-por-covid-19

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Sarmiento Díaz María Inés. (2020, agosto 24). Educación financiera para niños en contextos de crisis. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/educacion-financiera-para-ninos-en-contextos-de-crisis/
Sarmiento Díaz María Inés. "Educación financiera para niños en contextos de crisis". gestiopolis. 24 agosto 2020. Web. <https://www.gestiopolis.com/educacion-financiera-para-ninos-en-contextos-de-crisis/>.
Sarmiento Díaz María Inés. "Educación financiera para niños en contextos de crisis". gestiopolis. agosto 24, 2020. Consultado el . https://www.gestiopolis.com/educacion-financiera-para-ninos-en-contextos-de-crisis/.
Sarmiento Díaz María Inés. Educación financiera para niños en contextos de crisis [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/educacion-financiera-para-ninos-en-contextos-de-crisis/> [Citado el ].
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