Problemas de acceso y financiamiento a la educación superior en el mundo

Autor: Ernesché Rodríguez Asien

Formación y capacitación

28-03-2011

Introducción

Un aspecto importante que hay que tener en cuenta para hablar de educación superior relacionado con el desarrollo de las naciones, es que el desarrollo hay que verlo de forma integral, no se puede valorar solamente desde el aspecto económico, sino desde el punto de vista social, cultural, medioambiental, etc.

Las estadísticas generales de educación en todos los niveles que presenta la UNESCO que van desde la educación primaria hasta la universitaria, es bastante preocupante, sobre todo las de los países subdesarrollados. Por mucho que se escribe y se plantea por algunos organismos internacionales la necesidad de una vida digna y culta para todos los seres humanos de la tierra, todavía no se logra llegar ni remotamente a lo que se aspira a alcanzar.

El segundo objetivo del milenio que es lograr una educación universal, no se cumplirá mientras los Estados nacionales no hagan nada con respecto a incrementar el Índice de Desarrollo Humano (IDH).

Precisamente el objetivo de este trabajo es hacer un análisis de cómo se está comportando la educación superior en el mundo y su implicación en el desarrollo de los países, así como lo que Cuba ha realizado este campo. Hay que tener claro que no se puede hablar de educación superior sin haber tenido en cuenta una buena base de educación primaria, secundaria y preuniversitaria.

¨Es necesario ajustar un programa nuevo de educación, que empiece en la escuela de primeras letras y acabe en una universidad brillante, útil, de acuerdo con los tiempos, estado y aspiraciones de los países en que enseña" José Martí

La educación constituye un factor clave en el desarrollo económico de los países, pues contribuye al incremento de la productividad del trabajo y por lo tanto al crecimiento económico, la enseñanza primaria es la base del conocimiento posterior del individuo en su etapa adulta, de ahí la importancia de la primera etapa de vida.

Invertir en la infraestructura científica y en los recursos humanos son los dos pasos primarios para obtener los resultados óptimos en la sociedad. La falta de atención a este último aspecto se manifiesta en los países en desarrollo, donde se destinan recursos públicos escasos en la inversión para la preparación profesional.

Un ejemplo de lo anterior es lo que ocurre con las universidades públicas en América Latina, las cuales pocas de estas instituciones son de alto nivel internacional.

La financiación de la educación es un sacrificio social que se tiene que hacer del modo más racional posible y a medida de las necesidades. Para que haya enseñanza se necesita dinero, que se obtiene del trabajo, por lo que no cuesta igual a todas las familias. Esto da lugar a la desigualdad de oportunidades educacionales.

Los gastos en educación dependen de:

a) La tasa de crecimiento económico.
b) El % de renta y recursos destinados a educación.
c) Los costos de la educación por alumno.
d) En los países subdesarrollados, dependen además del volumen de asistencia educacional recibida de fuentes externas.
e) La prioridad dada a la educación tanto por la población como por los dirigentes del país.

La rentabilidad de la educación es un sistema productivo, que produce grados académicos y capacita a la población, además de otros servicios. El factor trabajo está compuesto por 4 grupos: profesores, estudiantes, administradores e investigadores.

Así en el sector de la educación hay una oferta y una demanda. En la oferta hay que distinguir:

• Oferta global (nº de grados que puede producir un sistema según el nº de plazas),
• Oferta real (nº de grados que podría dar en un año concreto, según el nº de plazas ocupadas)
• Oferta efectiva (nº de grados que realmente se producen, según el nº de alumnos que han aprobado).

En la demanda hay:

• Demanda global (necesidades y deseos de la población con respecto a la educación),
• Demanda real (nº de individuos escolarizados),
• Demanda efectiva (nº de alumnos que obtienen grados).

Existen diferencias entre el sector de la educación y otros sectores públicos, pues hay que tener en cuenta que los recursos de la educación son adquiridos en el mercado y son financiados públicamente. En el caso de la enseñanza privada se vende en el mercado según la ley de la oferta y la demanda. Pero la enseñanza pública es un servicio público y no está sometido a la ley de la oferta y la demanda. Su ciclo de producción es más largo, consumiendo parte de su propia producción. La enseñanza pública no se explota como maximizadora de beneficio.

En la Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI: Visión y Acción, celebrada el 9 de octubre de 1998, se plantearon varios aspectos muy importantes, destacándose las misiones y funciones de la educación superior, que contiene varios artículos.

El artículo 14 titulado: La financiación de la educación superior como servicio público, enuncia que la financiación de la educación superior requiere recursos públicos y privados. El Estado conserva una función esencial en esa financiación. También plantea que el apoyo público a la educación superior y a la investigación sigue siendo fundamental para asegurar que las misiones educativas y sociales se llevan a cabo de manera equilibrada.

En el inciso b de ese artículo expresa que la sociedad en su conjunto debería apoyar la educación en todos los niveles, incluida la enseñanza superior dado el papel que esta desempeña en el fomento de un desarrollo económico, social y cultural sostenible. La movilización con este fin depende de la sensibilización y la participación del público, de los sectores públicos y privado de la economía, de los parlamentos, de los medios de comunicación, de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, de los estudiantes y de los establecimientos, de las familias y de todos los agentes sociales que intervienen en la enseñanza superior.

Como es lógico en los países subdesarrollados existen más problemas que en los países desarrollados para la financiación de la educación. A continuación se exponen algunos problemas fundamentales en la financiación de la Educación Superior en los países subdesarrollados y en los desarrollados:

Subdesarrollados:

• Uno de los factores fundamentales en la financiación es la situación económica de los países.

• Ausencia de políticas estatales a mediano plazo de financiación de la Educación Superior, la Ciencia y la Tecnología.

• La inversión pública en educación se centra prioritariamente en la educación primaria y secundaria.

• La Educación Superior no es una prioridad en la mayoría de los gobiernos dada la necesidad de invertir recursos públicos en ámbitos sociales prioritarios o más rentables a corto plazo.

• La sociedad atribuye poca importancia a la Educación Superior o la percibe como una cuestión de élites.

• La situación económica de pobreza limita la capacidad de recaudación del Estado y un bajo poder adquisitivo de la población que dificulta la contribución directa de las familias en la financiación de la Educación Superior.

• Falta de eficacia y eficiencia en la gestión de los recursos públicos destinados, inexistencia de modelos de asignación de recursos, falta de transparencia y control.

• Crecimiento incontrolado de la iniciativa privada en la Educación Superior, mayoritariamente de baja calidad y a costos reales de matrícula que dificulta el acceso.

• El Banco Mundial no otorga suficiente prioridad a la Educación Superior como un recurso para el desarrollo. (Consideración impuesta a los gobiernos de las regiones en desarrollo, como parte de los Programas de Estabilización y Ajuste Estructural).

• El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional no apoyan suficientemente el desarrollo de la ciencia y la formación de profesionales en países pobres que puedan quedarse en sus países de origen y contribuir a su crecimiento.

Desarrollados:

• Existencia de otras prioridades políticas, pues existe poco compromiso de las autoridades con la educación y la investigación.

• Inadecuación de las respuestas de los sistemas públicos a las necesidades sociales.

• Escaso control y rendición de cuentas de los sistemas públicos de la sociedad.

• Autonomía limitada de las universidades públicas, que dificulta la capacidad de autofinanciación y de los recursos de las universidades, que se traduce en excesos de control por parte de las autoridades.

• Reticencia social a la incorporación de fuentes privadas para la financiación de la Educación Superior pública.

• Los recursos públicos no pueden asumir mayor inversión sin sistemas impositivos crecientes.

Hasta la fecha y en sentido general en el mundo se ha hecho poco por la financiación de la Educación Superior, pues muchos gobiernos no han tomado la suficiente conciencia de la importancia que esto reviste. En la actualidad la educación está más en peligro que nunca, pues el impacto de la crisis financiera internacional se ha hecho sentir muy fuerte en este terreno. Sobre todo los países más pobres del mundo han sufrido en su sistema de educación un deterioro grave en este sentido.

Hay que tener también en cuenta las repercusiones de la desaceleración del crecimiento económico en la financiación de la educación de los países en desarrollo más pobres.

Los sistemas educativos de muchos países más pobres del mundo están sufriendo ahora las consecuencias de una crisis surgida en los sistemas financieros de los países desarrollados, produciéndose un retroceso, debido al aumento de la pobreza, la desaceleración económica y la presión que esto ejerce sobre los presupuestos gubernamentales.

A pesar de que los gobiernos de todo el mundo reiteran constantemente su compromiso a favor de la igualdad de oportunidades de educación, no se lleva a cabo en la realidad.

Las convenciones internacionales sobre derechos humanos les obligan a actuar de conformidad con ese compromiso.

Según el informe de seguimiento "Educación para Todos" en el mundo, plantea que tener la posibilidad de recibir una educación útil es un derecho fundamental de todo ser humano, y la oferta de esa posibilidad es una condición imprescindible para hacer progresar la justicia social. Las personas a las que se deja al margen de la educación afrontan la perspectiva de ver mermadas sus posibilidades de desenvolverse en la vida en otros muchos ámbitos, por ejemplo en los del empleo, la salud y la participación en los procesos políticos que les interesan. Además, la limitación de oportunidades en la educación es uno de los factores más poderosos de transmisión de la pobreza de generación en generación.

Se ha creado un nuevo instrumento en el 2010 que proporciona una idea de la marginación dentro de los países y de la composición social de los grupos marginados, a este instrumento se le denomina: Penuria de Educación y la Marginación en la Educación (PEME). A pesar de los esfuerzos realizados en el último decenio se sigue manteniendo a un nivel extraordinariamente elevado a lo que se le ha llamado la penuria absoluta de educación. Por ello se plantea que a cualquier escala global, el hecho de haber cursado menos de cuatro años de estudios –el tiempo mínimo para adquirir el conocimiento básico de la lectura, la escritura y el cálculo elemental– constituye un signo de extrema desventaja. El conjunto de datos PEME define esa duración de estudios como indicador de referencia de la “penuria de educación” y la duración de estudios inferior a dos años como indicador de la “penuria extrema de educación”.

Las conclusiones de un examen de la situación de sesenta y tres países en desarrollo muestran lo siguiente:

Penuria de educación. En veintidós países el 30%, o más, de los jóvenes de diecisiete a veintidós años han cursado menos de cuatro años de estudios. Este porcentaje se eleva al 50%, o más, en once países del África Subsahariana.

Penuria extrema de educación. En veintiséis países el 20%, o más, de los jóvenes de diecisiete a veintidós años han estado escolarizados menos de dos años, y en algunos países como Burkina Faso y Somalia esa proporción se cifra en un 50%, o más.

El conjunto de datos PEME ayuda a identificar no sólo la extrema penuria de educación, sino también algunas de las características esenciales de aquellos a los que se margina. Sobre la base de encuestas, este conjunto de datos sirve para identificar al quintil de la población de un país que ha cursado menos años de estudios en la escuela.

Los resultados ponen de manifiesto la gran influencia que tienen las circunstancias sociales en las oportunidades para la vida, circunstancias sobre las cuales los niños no tienen poder alguno. También atraen la atención sobre la existencia de niveles de desigualdad inaceptables.

La desigualdad en el grado de riqueza significa que, cuando se nace en una familia pobre, se duplica la probabilidad de formar parte del 20% de los más desfavorecidos en educación en toda una serie de países, que van desde la India hasta Filipinas, pasando por Vietnam. Las diferencias entre regiones significan, por ejemplo, que el hecho de vivir en las zonas rurales del Alto Egipto, del Camerún septentrional o de la Turquía occidental incrementa considerablemente las posibilidades de formar parte del 20% de los más desfavorecidos en educación.

El sexo, la pobreza, el idioma y la cultura suelen conjugarse a menudo para incrementar radicalmente el riesgo de quedarse muy rezagado. En Turquía, el 43% de las niñas de idioma kurdo pertenecientes a las familias más pobres cursan menos de dos años de estudios, mientras que el promedio nacional de las personas que sólo han estado escolarizadas ese tiempo se cifra en un 6%. En Nigeria, el 97% de las niñas pobres de idioma hausa cursan menos de dos años de estudios.

En el conjunto de la Unión Europea, el 15% de los jóvenes de 18 a 24 años dejan las aulas tras haber cursado solamente la enseñanza secundaria. En España, ese porcentaje se eleva a un 30%. El nivel de ingresos de las familias guarda una relación importante con el aprovechamiento escolar. En Inglaterra (Reino Unido), los alumnos dispensados del pago del almuerzo escolar –un indicador importante de indigencia social– obtienen en las pruebas de matemáticas, por término medio, puntuaciones inferiores en un 29% al promedio nacional.

Algunas Conclusiones y Recomendaciones:

• Algo que es directamente proporcional a la salida de la pobreza, es el apoyo a los progresos de la educación, pero si los gobiernos no apoyan con sus presupuestos el desarrollo de la educación de sus países, difícilmente podrán alcanzar el suficiente crecimiento económico y desarrollo, ya que la preparación técnica y profesional tiene su base en lo que el Estado haya sido capaz de invertir en recursos humanos para que de esta forma se revierta en la economía y sociedad de cada país.

• Se plantea por algunos informes de la ONU que la comunidad internacional no ha respondido con eficacia a los problemas que presentan los países más pobres en cuanto a la Educación Superior. Los gobiernos de los países ricos y las cumbres sucesivas del G-20 y el G-8 han desplazado inmensos recursos financieros para estabilizar sus sistemas bancarios, pero sólo han prestado una ayuda muy modesta a las poblaciones más vulnerables del mundo. También la elaboración de informes ha exagerado los montos de la ayuda internacional destinada a los países de ingresos bajos.

• Los países ricos han carecido verdaderamente de una voluntad política para poner en práctica una colaboración que cambie la situación del mundo.

Recomendaciones:

• Los presupuestos nacionales tienen que desempeñar un papel fundamental en el intento de evitar que las crisis financieras degeneren en una crisis de desarrollo humano de larga duración. Como los países subdesarrollados son los más necesitados de asistencia al desarrollo, se requiere urgentemente una ayuda para poder afrontar la crisis y mantener sus planes de gasto en la Educación Superior.

• Hay que asegurar un mayor acceso a la Educación Superior con equidad, garantizando de esta forma una mejor respuesta a las necesidades sociales.

• La Educación Superior ha de tener de forma mayoritaria los fondos públicos como principal fuente de financiación.

Bibliografía Consultada

• Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo. UNESCO 2009
• Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo. UNESCO 2010.
• CEPAL, Naciones Unidas: ¨La Educación Superior y el Desarrollo Económico en América Latina¨. Juan Carlos Moreno y Pablo Ruiz-Nápoles.
• Economía de la Educación. Portal: http//:www.economiadelaeducación.com
• Educación y Desarrollo Económico: El papel de la Cooperación Internacional en el desarrollo del Tercer Mundo. Neira, Isabel, Facultad de Económicas, Universidad de Santiago de Compostela. ( En España)
• ¿Es sostenible la financiación de la Educación Superior? Cristina Escrigas Páez
• Economía, Sociedad y Educación: Marcelo Fabián Vitarelli,
• UNESCO (2004) “La conclusión universal de la educación primaria en América Latina: ¿Estamos realmente tan cerca?, Informe Regional sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio vinculados a la Educación.
• UNESCO (2005) “Links between the Global Initiatives in Education”

Anexo

Tasa de alfabetización

Ernesché Rodríguez Asien - rodriguezasienarrobayahoo.es

Profesor Principal Auxiliar. Master en Ciencias. Universidad de la Habana, Cuba.

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.