Liderazgo, poder, autoridad y empatía según Max Weber

Los tipos de liderazgo según Max Weber

El liderazgo según Max Weber está dividido en tres tipos que van desde el más cómodo y el más tenaz y comprensivo hasta los que son opresivos y tiránicos.

Para entender mejor el concepto de liderazgo primero hay que describirlo brevemente; un líder es la persona encargada de guiar a otras por el camino correcto para alcanzar objetivos específicos o metas que comparten, el líder es la persona que guía al grupo y es reconocida como orientadora.

  • El líder carismático es aquel al que sus seguidores le atribuyen condiciones y poderes superiores a los de otros dirigentes.
  • El líder tradicional es aquel que hereda el poder ya sea por costumbre o por jerarquía.
  • El líder legal es aquel que asciende al poder por métodos democráticos o es elegido por que muestra la calidad de experto que es en la materia que le compete. Esta figura es comúnmente vista en el campo de la política y de las empresas privadas en las que se implementa el modelo burocrático, en el cual las decisiones están establecidas por un sistema de reglas precisas (un protocolo a seguir).

Algunas de las características con las que cuenta un líder son las siguientes:

  • El líder debe de tener el carácter de un miembro, es decir, debe pertenecer al grupo que encabeza compartiendo con los demás miembros los patrones culturales que existen.
  • Su conocimiento y habilidad debe de ser los de una persona plenamente capacitada.
  • Trata a las personas como un talento que se puede potencializar.
  • Tiene visión de objetivos, horizonte fijo y sentido de dirección.
  • Es de mente abierta preparado al cambio y a la adaptación.
  • Es proactivo; la proactividad consiste en el desarrollo autoconsciente de proyectos activos y audaces para la generación de mejores oportunidades para la empresa.

Empatía

El ser humano está lleno de capacidades ya sea físicas, intelectuales, morales o de otra índole como la percepción. La capacidad que tiene el hombre para ponerse en el lugar de otro, es la empatía. Saber lo que siente la otra persona o incluso lo que puede estar pasando son cualidades que forman este concepto.

La empatía requiere por tanto prestar atención a la otra persona, a lo que ella transmite a través de su expresión corporal y facial (lenguaje no verbal), sus palabras y tono de voz, su atuendo; esta información le puede hacer saber a los demás la situación en la que se encuentra, especialmente a las personas empáticas

El desarrollo de la empatía puede darse de manera inconsciente, a veces resulta fácil darse cuenta que es lo que está pasando con la otra persona, debido a que probablemente se haya pasado por experiencias similares y de esta forma identificar rápidamente las “características comunes” que describen perfectamente esa situación.

Para muchos la empatía está relacionada con la compasión, la empatía te permite sentir el dolor o sufrimiento de los demás y desear prestarle tu ayuda.

El detalle y la observación son herramientas elementales para poder ser una persona empática; si se presta toda la atención, a los mensajes que la otra persona transmite, tratando de ponerse en su lugar y “leer” lo que siente. Pero, si mientras hablas a alguien, estás más pendiente de tus propias palabras, de lo que dirás después, de lo que hay a tu alrededor o de ciertas preocupaciones que rondan tu mente, tu capacidad para “leer” a la otra persona no será muy alta.

Cuando una persona está principalmente centrada en sí misma, en satisfacer sus deseos y en su propia comodidad, no se preocupa por lo que los demás puedan estar sintiendo y no tiene una respuesta empática ante ellos.

“Tal vez vivamos en una sociedad donde la gente es cada vez menos empática (según estudio de la Universidad de Michigan, los niveles de empatía de estudiantes universitarios cayeron un 40% entre el año 2000 y el 2010). No obstante, el único modo de hacer que el mundo sea cada vez más empático y no al revés, consiste en que cada persona se esfuerce por ser más empática, prestando más atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden estar sintiendo o pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.”

Poder y autoridad

La diferencia en cómo se desenvuelven las personas que están al frente de una organización se encuentra en el tipo de liderazgo que ejercen sobre los que son parte de la organización, si está más relacionado con el liderazgo de poder o con el de autoridad. ¿Pero qué marca la pauta para saber diferenciarlos?

Un líder de la vertiente del poder tiene las siguientes características:

  • Nace de las ansias de tener más para ser más.
  • Pertenece al orden de la privacidad individualista.
  • Expresa la fuerza.
  • Se arrebata por la fuerza.
  • Se fortalece en el menosprecio y la exclusión.
  • Ejerce mediante la imposición que domina.
  • Rechaza la diferencia.
  • Opera desde la lógica del individualismo.
  • Cohesiona por el miedo.
  • Inspira temor y terror.
  • Se impone.
  • La praxis del poder es la intimidación, que nubla la conciencia y paraliza la proyectividad.

El poder es voluntad de acción dominativa que, al margen de los intereses y el querer de la sociedad, se impone por la fuerza de quien decide actuar y dominar.

Un líder con autoridad, al contrario:

  • Nace de la voluntad de la comunidad que quiere ser regida por los mejores.
  • Pertenece al orden de la relación que dice referencia a la persona.
  • Expresa la trascendencia.
  • Es conferida por la comunidad conocedora de los méritos personales.
  • Escucha a la empatía.
  • Se ejerce mediante la palabra dialogal, generadora de consensos.
  • Procura la convergencia en la diversidad.
  • Opera desde la lógica del pluralismo y la complacencia.
  • Unifica por el acuerdo.
  • Inspira respeto y confianza.
  • Se acepta.
  • La praxis de la autoridad es el derecho, que respeta la libertad y promueve el crecimiento.

La autoridad es el ejercicio del poder delegado por la comunidad en aquellos que considera capaces de interpretar su voluntad y realizar lo que conviene para el bien común.

Podemos comprender entonces, que el poder es la capacidad de forzar a alguien, para que éste, aunque preferiría no hacerla, haga nuestra voluntad debido a nuestra posición o fuerza, mientras que la autoridad es el arte de conseguir que la gente haga voluntariamente lo que uno quiere debido a su influencia personal.

“Para liderar es necesario que alguien quiera hacerlo; luego es necesario que ese alguien crea que puede hacerlo, seguidamente es bueno saberse líder y finalmente, todo esto es posible si uno sabe hacerlo, es decir si hay capacitación. Lo más importante es no olvidar que dentro de una organización, lo que se lidera es a personas, seres emocionales y pensantes, lo que debe llevar a un liderazgo vinculado totalmente a la autoridad y no al poder” agrega Margarita Chico, Directora General de Trabajando.com México

La utilización que los individuos hacen del poder no debe confundirse con el poder en sí mismo. De hecho, en las organizaciones, toda interacción entre sus miembros implica el ejercicio del poder. Pero, ¿Qué necesidad tiene el hombre del poder?, se dice que el de impactar a los demás. Sin embargo, de la forma como se emplee es como impactará en los demás ya que si no se hace de forma adecuada suele ser percibido por los otros miembros de la organización como una característica negativa que merma autoridad, por ejemplo:

  • No hacer uso del poder cuando es preciso, es decir no actuar cuando ocurre un conflicto y todos los subordinados están esperando que por ejemplo “el supervisor tome medidas”, es motivo de pérdida de autoridad.
  • Los directivos que imponen una serie de normas y restricciones excesivamente rígidas hacen un uso inútil del poder y acaban también perdiendo autoridad.

Por último, podemos decir que:

  • El poder puede existir sin la autoridad ni el liderazgo. (más aún en un sistema NO democrático)
  • La autoridad es la fuerza moral que permite generar liderazgo.
  • El Liderazgo sólo se puede ejercer con autoridad y ayuda a incrementar el poder

Conclusión

La estructura de una persona que está al frente de una organización o de cierto grupo de personas debe contener elementos, morales, intelectuales, sociales, culturales, sensitivos, de acción y experiencia, de coordinación y control, etc. Es fácil diferenciar que tipo de líder se pretende ser o ya se es según la corriente de Max Weber. Pero saber si se está uno desenvolviendo con poder o con autoridad es lo que generalmente más importa ya que al ejercer un liderazgo solo con poder, no es posible lograr los objetivos adecuadamente, pero si a este le agregamos autoridad entonces tendremos un líder completo, sin necesidad de que a la fuerza disponga de su poder. Ante todo, el líder no debe olvidar que la razón de ser de su grupo es mejorar y para ello debe tomar en cuenta las necesidades de los demás.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Hernández Toscano Victoria Stephanny. (2013, julio 12). Liderazgo, poder, autoridad y empatía según Max Weber. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/liderazgo-poder-autoridad-y-empatia-segun-max-weber/
Hernández Toscano, Victoria Stephanny. "Liderazgo, poder, autoridad y empatía según Max Weber". GestioPolis. 12 julio 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/liderazgo-poder-autoridad-y-empatia-segun-max-weber/>.
Hernández Toscano, Victoria Stephanny. "Liderazgo, poder, autoridad y empatía según Max Weber". GestioPolis. julio 12, 2013. Consultado el 6 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/liderazgo-poder-autoridad-y-empatia-segun-max-weber/.
Hernández Toscano, Victoria Stephanny. Liderazgo, poder, autoridad y empatía según Max Weber [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/liderazgo-poder-autoridad-y-empatia-segun-max-weber/> [Citado el 6 de Diciembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de davidr_ en Flickr