En la sección de management de una conocida librería he contado
expuestos 9 libros que a través del título prometen felicidad, dinero, o
directamente "el éxito", signifique lo que signifique. Siempre que veo
estos libros, me maravillo de lo barato que se venden, en apenas 200
páginas se dice cómo ser feliz y rico, y eso ¡por menos de 20 euros! Por
otro lado me asalta una pregunta: Si lo que prometen es cierto, ¿cómo es
que todavía hay gente infeliz, buscando el éxito, o con salarios
"normales"?
Cambiar supone pasar de una situación incómoda conocida a otra mejor,
imaginada, atravesando un estado de incertidumbre.
A nuestra mente le atemoriza la incertidumbre. Parte de ese temor
proviene de nuestro cerebro más arcaico. Es muy difícil para nosotros,
que hemos logrado someter a toda la naturaleza animal, imaginar la
sensación de vivir en constante amenaza de convertirnos en la cena de
otro. Sin embargo la mayor parte de nuestra historia hemos sido animales
en esa situación. No es extraño que ocultos bajo nuestro cerebro
pensante, sobrevivan fuertes instintos de conservación.
Una situación de incertidumbre recuerda a nuestro instinto que las
posibilidades de perecer han aumentado. Lo que está en juego es tan
fundamental que el pensamiento lógico es considerado un estorbo: ¡quedar
parado a reflexionar dos segundos puede costarte la vida!. De ahí que
aunque se reconozca que es necesario acometer un cambio para mejorar, no
se pueda evitar sentir cierta ansiedad difícil de atribuir a algo
concreto que, en ocasiones, llega a ser tan fuerte que bloquea el
pensamiento racional.
Si la incomodidad de partida supera la incertidumbre, se acometerá el
cambio. Para una organización, esta opción puede ser muy costosa y en
casos extremos llevar a una situación de gran debilidad o incluso
conducir a su desaparición; a veces, aún habiendo decidido cambiar,
puede ser ya tarde cuando el acumulo de tensión emocional es tanta que
impida el pensamiento.
Otra opción más ventajosa, es rebajar la ansiedad provocada por la
incertidumbre: considerando, hablando, reflexionando sobre las emociones
asociadas al cambio y previendo posibles mecanismos para contener esa
ansiedad. Con esta segunda opción, cuando racionalmente se estime que un
cambio es necesario, no hará falta esperar a que un agravamiento de la
situación ponga en marcha el proceso.
Como la ansiedad no es bien recibida por nadie, es, desde luego, mucho
más fácil y tranquilizador pensar que un brujo o un libro mágicamente
lograrán introducir las mejoras necesarias sin que tengamos que pasarlo
mal, sin que nos esforcemos. A pesar de lo que el profesor Mane o los
libros con soluciones increíbles prometan, la realidad es que solo
mejoran aquellos que están dispuestos a soportar la incertidumbre que
conducirá a ese estado mejorado.
Pero no se apure, si usted no se ve capaz de tomar la autoridad para
adentrarse en la mejora pero aún así la necesita, siempre puede recurrir
a la magia del doctor Mane. No cambiará nada pero ¡por lo menos le hará
sentir durante un ratito más que todo está bajo control!
Artículo propiedad de ocelata consultores S.L. www.ocelata.com prohibida
su reproducción total o parcial sin consentimiento expreso del
propietario.
ocelata consultores S.L.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |