La calidad del personal en la empresa

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1. Concepto

Celia Rodríguez Chávez  en su antología, nos dice que Moller Claus define a la calidad personal de la siguiente manera:

“La calidad personal puede ser definida como la respuesta a las exigencias y expectativas “tangibles” e “intangibles” tanto de las otras personas como de las propias.”

Siendo las “tangibles” todas aquellas expectativas concretas por ejemplo: tiempo, durabilidad, seguridad, garantía, finanzas, función, etc.

Las “intangibles” se pueden definir como deseos emocionales, como son: actitudes, compromiso, atención, lealtad, credibilidad, comportamiento, etc.

En la misma antología , el Maestro en Ciencias José de Jesús Vázquez Bonilla, la calidad personal es:

“Una persona con un buen grado de autoestima, autorrealizada o en proceso de autorrealización, es decir consciente de lo que es y de lo que quiere y satisfecha con el camino adaptado para realizarse en la vida, pudiéramos decir que es una persona de calidad”.

“En otras palabras: una persona que en principio esta bien alimentada, que se siente satisfecha con lo que hace y lo hace no sólo para percibir recursos económicos sino para proporcionar un servicio el cual es útil al prójimo o a una sociedad, es una persona de calidad”.

Kauru Ishikawa  nos comenta que:

“El hombre es bueno por naturaleza. Si se le educa, puede convertirse en una persona confiable en quien se puede delegar autoridad”.

Podemos llegar a la conclusión de que la calidad personal es:

Estar bien consigo mismo y satisfecho o casi satisfecho de las  labores realizadas durante el día, tanto en el trabajo como con la familia, no sólo por la necesidad de tener una retribución económica sino por el servicio proporcionado.

2. Características de la calidad personal

Para el Maestro en Ciencias José de Jesús Vázquez Bonilla  nos dice que hay una serie de características para diferenciar a una persona que tiene calidad y son las siguientes:

  • Podemos afirmar que una persona sujeto y objeto de la ética, tiene calidad.
  • Un individuo humano en equilibrio de sus rasgos internos con su medio ambiente, tiene calidad.
  • Una persona consciente de sus habilidades y en ejercicio de ellas, tiene calidad.
  • Una persona libre espiritual y emocionalmente pero respetuosa de su condición jerárquica y de su estado civil y social, tiene calidad
  • Una persona satisfecha en su trabajo, con armonía familiar, suficiente diversión y relaciones sociales satisfactorias, consciente de su condición de criatura y por lo tanto dependiente de un ser supremo, es una persona de calidad.

Una persona de calidad logra unificar todas las características y las lleva a cabo íntegramente. Esto ayuda a tener un equilibrio perfecto entre los entornos que lo conforman, es decir, lo psicológico, lo social y lo fisiológico.

3. Importancia de la calidad personal

De acuerdo a los conceptos anteriores, la calidad es el cumplimiento de las expectativas del cliente o usuario. Partiendo de esto, la calidad en las personas desembocará en mejores resultados a los clientes internos y externos.

Cuando existen altos niveles de calidad en las personas que integran una organización se perciben importantes avances positivos, los departamentos producen calidad de acuerdo a los usuarios, la calidad en todas las áreas lleva a una cultura organizacional, las personas que integran la organización mantienen satisfechos a los clientes y a las personas de la comunidad.

Esto trae como consecuencia que exista armonía en las relaciones laborales y por lo consiguiente aumenta la productividad, ocasionando óptimos resultados financieros, una imagen organizacional impecable y un próspero futuro, que se traduce en mejoras para los accionistas y los colaboradores.

La calidad personal tiene que empezar por la dirección, ya que ellos son los guías de la institución; a su vez, la dirección debe realizar la tarea más importante que es motivar a las personas que laboran en la empresa para que realicen mejor sus tareas dentro de ella.

4. Objetivos de la calidad personal

Una de las características del ser humano es el soñar despiertos, de imaginarnos como será nuestra pareja, donde queremos vivir, cuantos hijos queremos tener, a donde queremos viajar, que carro queremos manejar, o simplemente soñar en un puesto de trabajo que sea bien remunerado; la mayoría de las fantasías pueden convertirse en realidad , si logramos establecerlas como metas.

Para alcanzar alguna meta propuesta se requiere de acciones. Nuestros sueños  son sólo eso hasta que las proponemos como metas y usamos parte de nuestro tiempo en actividades que las conviertan en realidad.

Nuestra vida, salud, felicidad y los resultados de las metas fijadas, dependen de la claridad de los objetivos que cada quien se trace. Si nos encontramos confundidos, nos sentimos inquietos y desorientados, somos presa fácil de la ansiedad y la angustia se apodera de nosotros, sentimos que no avanzamos y nos frustramos.

Cuando sabemos que queremos, nuestra vitalidad y entusiasmo crecen; nos sentimos optimistas y gozamos la felicidad de realizarnos y de lograr lo que queremos; nos sentimos capaces, avanzamos y, por lo tanto, nuestra vida nos satisface.

En el siguiente esquema se amplía más el concepto:

La calidad del personal en la empresa
La calidad del personal en la empresa

(Tomado del libro “Un proyecto de vida para directivos”; autor: María Elisa Acosta.)

De acuerdo con los objetivos expuestos por María Elisa Acosta , se dividen en tres partes importantes que son:

1. Objetivos de salud y vida.

Nuestro cuerpo y nuestra mente son una unidad, no podemos tener un cuerpo sano si nuestros pensamientos no lo son y viceversa, no podemos pensar con claridad y realizar trabajos mentales de calidad si nuestro cuerpo está enfermo.

Las preocupaciones que sufrimos intensa y prolongadamente dañan a nuestro organismo al igual que lo hacen nuestras emociones destructivas crónicas. Ni el ejercicio más adecuado ni la alimentación más adecuada logra revitalizar nuestro cuerpo si nos sentimos fracasados, rechazados o con alguna emoción destructiva similar que no sólo impide el buen funcionamiento de nuestro cuerpo, sino también el de nuestros procesos mentales.

Por nuestra salud, nos conviene más ocuparnos que preocuparnos y una de esas ocupaciones es el ejercicio, que revitaliza todo nuestro cuerpo.

Otro punto para ocuparnos de él, es la buena alimentación, el descanso adecuado, los pensamientos y las emociones que favorecen nuestro bienestar y paz interior.

Todo esto es primordial que los llevemos a cabo como los objetivos más importantes para nuestra vida.

2. Objetivos familiares.

En este objetivo, podemos contemplar dos aspectos: el de ser pareja y el de ser padre.

El primer aspecto, podríamos considerar como uno de los objetivos centrales de ser pareja la posibilidad de crecer juntos compartiendo y disfrutando ese crecimiento. Esta relación requiere intimidad, que sólo se da cuando logramos ser auténticos. Al enfrentar aquí también la confrontación entre lo que deseamos ser, nuestros sueños, y lo que realmente somos, logramos ser auténticos en el reconocimiento de nuestra propia realidad y en plena aceptación de todo lo que verdaderamente somos. Esta aceptación nos ayuda a ser reconocidos plenamente por nuestra pareja y nos ayuda a disfrutar de la intimidad de la relación.

Cuando pasa lo contrario, es decir, que no somos auténticos y nuestra relación se basa en suposiciones de lo que ambos quisiéramos ser, creamos una distorsión de la realidad interna de cada uno y de la realidad externa en la que vivimos. De esta manera, eliminamos la posibilidad de comunicación y de relación que apoye nuestro mutuo crecimiento, satisfaga nuestras necesidades reales y nos brinde bienestar y disfrute compartidos.

Por el contrario, dentro de un clima de aceptación mutua de lo que realmente somos, podemos reconocer y aceptar los anhelos, motivaciones, deseos, valores, sueños, limitaciones, necesidades, etc., de ambas partes y de esta forma encontrar un equilibrio satisfactorio.

En el terreno de ser padre, como pareja actualizamos nuestra filosofía y los principios de educación que promuevan el desarrollo de nuestros hijos en su preparación para su propia vida independiente. También contribuimos a satisfacer sus necesidades, establecer limites y estándares de desempeño razonables.

Este objetivo trata de que lleguemos a ser unas personas reales consigo mismos y a parte a ser reales con la persona que compartimos nuestra vida, ya que nuestra pareja comparte todos nuestros triunfos y fracasos en gran parte de nuestra vida.

3. Objetivos de carrera de trabajo ó profesionales.

Nuestra carrera laboral está conformada por nuestras características individuales, que interactúan con las de la empresa.

La forma en que desempeñamos nuestras tareas laborales, la orientación que le damos a nuestra carrera de trabajo, la eficiencia con que aprovechamos las oportunidades en la organización para proyectar nuestro crecimiento, dependen principalmente de nuestra auto percepción de quién somos y quién queremos ser.

Por lo general, aprendemos a reconocer nuestras propias capacidades sólo hasta que las ponemos a prueba en los retos en la vida general y del trabajo en particular. Por consiguiente, nuestro trabajo representa una oportunidad extraordinaria para retarnos y medirnos, para reconocernos y aceptarnos en nuestra realidad y nuestras posibilidades de realización.

Sin embargo, pocas veces analizamos y reflexionamos sobre nuestra carrera de trabajo para comprender la interacción de estos dos aspectos: las oportunidades de trabajo que podemos detectar y que tomamos para desafiarnos, valorarnos y hacernos crecer; y lo que somos como el conjunto de habilidades, experiencias, sentimientos, fuerzas, capacidades, gustos, preferencias, valores, etc. Hacer este análisis de manera periódica nos permite detectar las áreas de mayor aportación en beneficio propio y de la organización.

También resulta saludable reconocer que la orientación o actitud vital que damos a nuestra vida (la de motivación de logro o de evitar el fracaso), es la misma orientación que damos a nuestra vida profesional.

En conclusión, podemos decir que el primer objetivo es la base de los demás, ya que estamos cuidando un precioso tesoro que somos nosotros mismos, al que nunca o casi nunca, le damos el tiempo necesario por múltiples ocupaciones que cada persona adquiere, esto trae como consecuencia que no podemos descansar correctamente o que no podamos comer cosas nutritivas o comer a destiempo de nuestros horarios establecidos o simplemente descansar libremente sin preocupaciones.

Esto trae como consecuencia que las presiones y alteraciones adquiridas en el trabajo no sólo lleguen afectar nuestra propia salud, sino que podemos perjudicar a personas cercanas que queremos como son nuestra pareja e hijos con cambios bruscos de actitud e incluso llegar a la violencia.

Por esta razón, hay que ver la vida de una manera que no afectamos a las personas que queramos y sobre todo que no nos afectemos nosotros mismos.

5. La planeación de los objetivos de calidad

De acuerdo con María Elisa Acosta , esta planeación requiere de ser creativos para imaginar lo que no es obvio. Sin embargo, el beneficio que obtengamos para proyectar nuestra vida será mayor que el costo de nuestro esfuerzo.

Necesitamos de nuestra creatividad para construir el futuro en nuestra imaginación. Para pronosticarlo tenemos que dedicar parte de nuestro tiempo de hoy a la visión del mañana. Cuando hayamos anticipado esta visión del futuro, será posible decir que contamos con más recursos para hacer que suceda y se vuelva realidad.

Los pasos son los siguientes:

  • Inventar y construir nuestra visión del futuro, proyectada en nuestra imaginación.
  • Hacer que suceda en realidad:

Fijar metas

Establecer claramente hacia donde nos dirigimos.

Detectar fuerzas

Estas fuerzas pueden ser: nuestras capacidades, habilidades, buenos hábitos, etc.

  • Actuales (las que ya tenemos)
  • Potenciales (en las que pueden proyectar nuestras fuerzas actuales)

Precisar debilidades

Todas las debilidades que nos estorban para seguir desarrollándonos, como: limitaciones, incapacidades, malos hábitos, etc.

  • Actuales (las que ya tenemos)
  • Potenciales (en las que se pueden convertir nuestras debilidades actuales. También pueden ser fuerzas actuales que al no proyectarlas adecuadamente, para seguir desarrollándolas como fuerzas, se conviertan en debilidades potenciales)

Encontrar oportunidades

Todo lo que consideremos una oportunidad para continuar desarrollándonos y lograr nuestras metas más importantes.

  • Actuales (las oportunidades que vemos en este momento)
  • Potenciales (las que visualizamos que pueden presentarse en el futuro y que podemos aprovechar  para nuestro desarrollo)

Determinar amenazas

Todo lo que es un peligro para nuestro desarrollo y el logro de nuestros objetivos más importantes.

  • Actuales (las amenazas que vemos en este momento)
  • Potenciales (las que visualizamos como susceptibles de presentarse en el futuro)

Seguir planes de acción

Comprometernos con nosotros mismos para llevar acabo todos los objetivos establecidos mejorando nuestra calidad personal.

Es importante hacer un análisis a conciencia de nuestro comportamiento actual y empezar a hacer una planeación de nuestros objetivos, con el único fin de mejorar nosotros mismos y con las personas que nos rodean.

6. Actitudes positivas que generan calidad

Para poder tener calidad personal, necesitamos cambiar las actitudes negativas que tengamos, por actitudes positivas. Esto puede cambiar nuestra forma de ver la vida y hacerla más agradable tanto para nosotros mismos como para las personas que me rodean, ya que facilitan nuestro crecimiento y desarrollo para alcanzar los objetivos anteriormente dichos.

Según María Elisa Acosta , las actitudes que generan calidad son:

Receptividad.

Interesarme por lo que sucede, registrando lo que pasa dentro de mí y a mí alrededor.

Apertura.

Estar dispuesto a tener nuevas experiencias, a explotar posibilidades a encontrar oportunidades, sin limitarme con mis hábitos, costumbres y pensamientos ya establecidos.

Tomar riesgos.

Aceptar la posibilidad de fracaso y error como parte necesaria y riesgosa de mi crecimiento y del reto constante de lograr mis objetivos.

Curiosidad.

Buscar enfoque y posibilidades para conocer el cómo y para qué de las cosas y los hechos que me interesan.

Falta de temor.

Que el miedo que sentimos todos los seres humanos, no me detengan ni me impida tomar riesgos.

Gusto por experimentar.

Que el deseo de lograr algo sea mayor que el temor de fracasar y fortalezca mi gusto por nuevas experiencias.

Interés por los demás.

Reconocerme en los demás, sintiéndome parte de la humanidad e interesarme en mí y en los otros.

Responsabilidad.

Responder a lo que sucede sintiendo mi compromiso personal por cumplir con lo que a mí me corresponde.

Comunicación.

Interesarme en comunicarme conmigo mismo para conocerme, comprenderme, aceptarme y poder así comunicarme con los demás.

Colaboración.

Desear contribuir a satisfacer también las necesidades de otros.

Maria Elisa Acosta  nos comenta que las actitudes que debemos ignorar e incluso, eliminar dentro de nuestra mente son:

Desconexión emocional.

No saber que siento ni que sienten los demás.

Insensibilidad frente a mis necesidades y las de los demás.

No darme cuenta de cuáles son mis necesidades, ni las de los demás.

Incomunicación.

No comunicarme conmigo mismo para aclarar quién soy y qué quiero ser y, por lo tanto, imposibilidad de comunicarme con los demás.

Falta de colaboración.

Interesarme por competir con los demás para ganarles, en vez de colaborar con ellos para beneficio mutuo.

Desconfianza.

No sentir confianza hacia los demás para apoyarlos y viceversa.

Si ponemos en marcha un cambio de actitud, podemos decir que mejoraremos nuestra calidad personal, pero si hacemos lo contrario, podemos esperar una vida igual e incluso peor de lo que estábamos, al grado de odiar todo lo que hacemos.

7. Bibliografía

  • Ishikawa, Kaoru; “¿Qué es control total de la calidad?”; Editorial normal; Colombia, 1986.
  • Meneses, Jiménez Marcela Lucina; “Apuntes de métodos estadísticos de calidad.”; derechos reservados, 2002. (sin valor comercial)
  • Rodríguez Chávez, Celia; Antología de “La calidad personal base de todas las demás calidades”; derechos reservados, 2002. (sin valor comercial)
  • Viveros, Pérez Jesús Alberto; “Apuntes de principios y modelos de calidad.”; derechos reservados, 2002. (sin valor comercial)

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Méndez Rosey Julio César. (2013, mayo 9). La calidad del personal en la empresa. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/calidad-del-personal-en-la-empresa/
Méndez Rosey, Julio César. "La calidad del personal en la empresa". GestioPolis. 9 mayo 2013. Web. <http://www.gestiopolis.com/calidad-del-personal-en-la-empresa/>.
Méndez Rosey, Julio César. "La calidad del personal en la empresa". GestioPolis. mayo 9, 2013. Consultado el 7 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/calidad-del-personal-en-la-empresa/.
Méndez Rosey, Julio César. La calidad del personal en la empresa [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/calidad-del-personal-en-la-empresa/> [Citado el 7 de Diciembre de 2016].
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