Sindicatos y relaciones laborales

  • Talento
  • 3 minutos de lectura
La necesidad de asociación dentro de una organización para buscar mayores beneficios, genera una idea poco clara del papel de los sindicatos en una empresa

Para nadie es un misterio que cuando escuchamos la palabra sindicato, vienen a nuestra mente otras no muy positivas como discusión, pelea, enfrentamiento, huelga, etc. Pero, ¿es en realidad un sindicato sinónimo de todas las palabras anteriores? El siguiente artículo tratará de despejar las dudas que sobre el tema del sindicalismo hayan, explicando el por qué es importante éste dentro de una organización.

La necesidad de organizar los sindicatos

Desde temprana edad, una de las necesidades más básicas de los seres humanos, es poder contar con alguien para realizar cualquier labor; jugar, conversar, trabajar, viajar, no es lo mismo si lo hacemos solos que con un amigo o un grupo de éstos.

En la parte laboral, la necesidad de agruparse en sindicatos ha surgido por la idea de que solamente uniendo esfuerzos se pueden conseguir mejores condiciones de trabajo y el trato será mucho mejor, entendiendo esto como la búsqueda de mejores salarios, horas, condiciones laborales y prestaciones.

Los sindicatos primero que todo buscan seguridad para ellos mismos, son el agente negociador ante cualquier situación problemática o de contratación de personal y luchan por mejorar la situación de cada uno de sus miembros. Son como un gran clan en el cual cada miembro vela por la seguridad de los demás y se lucha por la satisfacción de todos.

Reconocimiento de un sindicato

Así como en cualquier sociedad democrática en donde la campaña y posterior elección de un candidato son la base de la misma, para que un sindicato busque el reconocimiento de representar a los empleados, se deben seguir ciertos pasos, el primero de ellos llamado contacto inicial en donde el sindicato determina los intereses de los empleados en cuanto a organización y se establece un comité organizador en el cual se instruirá a futuros prospectos sobre los beneficios de formar un sindicato, además se creará todo un ambiente de “mercadotecnia” ya que se piensa “vender” la idea de que una agrupación sindical es buena y se distribuirá propaganda y se contratarán asesores para incentivar la participación de todos los empleados.

Un segundo paso es la obtención de tarjetas de autorización, las cuales deben ser firmadas por los obreros que estén de acuerdo con el proceso de elección. En cada empresa es diferente el porcentaje de firmas necesarias para llevar a cabo este proceso. Para motivar a los trabajadores, los sindicalistas, como cualquier candidato político, prometen mejorar las condiciones de trabajo, elevar los sueldos, mejorar prestaciones y en general ofrecen gran cantidad de beneficios si se adhieren al sindicato.

No sobra recordar que todo lo anterior debe estar enmarcado dentro de un clima de concordia donde no existan amenazas, ni sobornos o se implante un ambiente de terror dentro de la organización.

El deseo de luchar por mejores condiciones de trabajo y mayores beneficios, ha sido el mayor aliciente para la creación de sindicatos

Como tercera actividad para el reconocimiento de un sindicato, se encuentra el realizar una audiencia, la cual se realizará si la empresa no está de acuerdo con la elección de un sindicato que represente a todos los trabajadores. Si por el contrario las tarjetas de autorización muestran un gran apoyo al movimiento y la empresa percibe que se puede contar con un buen grupo ante una posible negociación, este paso será obviado.

Ya entrando en la recta final, se encuentra la campaña, en la cual el sindicato tratará de convencer con más fuerza a los empleados para que voten a favor de la representación del sindicato en los temas netamente laborales a que haya lugar. Se repartirán panfletos, mensajes, indicando los muchos beneficios que generaría la implantación de un grupo sindical. Pero no sólo hace campaña este último, también la empresa podrá persuadir a los empleados haciéndoles caer en cuenta que un sindicato no es necesario o que no aportará nada a las relaciones laborales o que se presentarán problemas y huelgas, derivando esto en un problema tanto para los trabajadores como para la empresa.

Finalmente llegamos al último y más importante paso, el proceso de elección que como cualquier votación existente, es secreta y gana el que más votos tenga. El sindicato se convierte en representante de los trabajadores si vence en la elección o de lo contrario tendrá que ahorrar esfuerzos hasta otra oportunidad.

Como se vio anteriormente, el “poder” está en las manos de los trabajadores, ellos son los que deciden si quieren ser representados o no, lo importante es que exista siempre un trato justo por parte de la organización y un trabajo serio y responsable que luche por los intereses de los trabajadores, por parte del sindicato.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Salinas Oscar Javier. (2000, noviembre 20). Sindicatos y relaciones laborales. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/sindicatos-relaciones-laborales/
Salinas, Oscar Javier. "Sindicatos y relaciones laborales". GestioPolis. 20 noviembre 2000. Web. <https://www.gestiopolis.com/sindicatos-relaciones-laborales/>.
Salinas, Oscar Javier. "Sindicatos y relaciones laborales". GestioPolis. noviembre 20, 2000. Consultado el 20 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/sindicatos-relaciones-laborales/.
Salinas, Oscar Javier. Sindicatos y relaciones laborales [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/sindicatos-relaciones-laborales/> [Citado el 20 de Junio de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de sinnfeinireland en Flickr
DACJ