Protección social del sector informal urbano peruano

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27Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
A tras de una exploración de los mecanismos exis-
tentes de protección social en salud en el sector infor-
mal urbano, se busca determinar sus alcances para la
elaboración de una propuesta de solución a este pro-
blema. La propuesta consiste en la implementación
de un modelo de promoción económica de la micro y
pequeña empresa, con la participación de las munici-
palidades de cada distrito, cuya base es el incremento
de la productividad del trabajo. Las acciones conside-
radas esn vinculadas a la mejora de las condiciones
de trabajo y de lascnicas de gestión y producción,
con la participación de otros agentes locales (como
profesionales independientes y municipalidades), po-
tenciando el capital social existente.
Mecanismos de protección social
Los mecanismos de protección social son aquellos
que protegen a los trabajadores en caso de enferme-
dad, de accidentes en el trabajo y que otorgan los
beneficios de retiro o jubilación correspondientes a
los años de servicio. A tras de los años, la cobertu-
ra de estos riesgos ha sido elevada a la categoría de
derecho humano por la Organización de las Nacio-
nes Unidas (ONU) y ha recibido un impulso funda-
mental por la Organización Internacional del Traba-
jo (OIT), mediante la realización de campañas y pro-
moción legal, y desde diversas instituciones guber-
namentales, que supervisan y regulan su aplicación;
así como desde organizaciones no gubernamentales,
que promueven programas para los trabajadores no
cubiertos por estos mecanismos.
En el Perú, los niveles de afiliación a los sistemas de
protección social formales han disminuido debido a
una serie de transformaciones económicas y sociales
que provocaron un impacto singular en las condicio-
nes de trabajo en el sector urbano. Los cambios son
tales que, en la actualidad, se estima que casi el 60%
de la PEA ocupada de Lima Metropolitana forma parte
de la economía informal y que el producto pertene-
ciente a este sector equivale al 58% del PBI. Es así que
la mayoría de las relaciones laborales y de autoem-
pleo se desarrollan fuera del alcance de cualquier re-
gulación, lo cual implica la ausencia de mecanismos
de seguridad social. Dadas las características del ac-
tual sistema de seguridad social, solo los trabajadores
del sector formal pueden acceder a este porque, aun-
que es posible que los trabajadores independientes se
afilien, resulta muy costoso para los trabajadores del
sector informal, que en su mayoría son pobres.
En la actualidad, la demanda por servicios de salud y
pensiones crece a un ritmo que supera ampliamente
la tasa de crecimiento efectivo del PBI, lo que obliga
a poner en la agenda política y en el debate acadé-
Henry Espinoza y Vanessa Ríos CEDEP
Protección social en salud para trabajadores
del sector informal urbano1
1/ Resumen del documento homónimo (Lima: CIES-CEDEP, 2004).
Podrá descargar la versión completa, en http://www.consorcio.org
/CIES/html/pdcs/wiego_EspinosaRios.pdf
«en la actualidad [] casi el
60% de la PEA ocupada de
Lima Metropolitana forma
parte de la economía
informal y el producto
perteneciente a este sector
equivale al 58% del PBI»
Foto: MINSA
28 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
mico diversas alternativas de protección social para
este grupo demográfico.
La exclusión de los trabajadores
del sector informal
El proceso de reformas estructurales de la década pa-
sada no fue capaz de resolver los problemas de em-
pleo, pobreza y sostenibilidad del crecimiento eco-
mico de nuestro país; traduciéndose en un leve
aumento de la tasa de pobreza y en un incremento
sustancial de los niveles de desigualdad. Adicional-
mente, los shocks provenientes de la crisis financiera
internacional y la mala gestión económica de enton-
ces condujeron a la economía peruana a un severo
proceso recesivo, que se inició en 1998 y se prolon-
gó hasta el año 2002.
Según el INEI, más del 50% de los peruanos vive en
situación de pobreza, cifra similar a la de la década
de 1980. Para finales de 2003, el porcentaje de la
población económicamente activa limeña que se
encontraba desempleada y subempleada bordeaba
el 10% y 56%, respectivamente. En el área urbana,
para el año 2001, estas tasas fueron de 7,9% y 47,6%.
Es decir, durante los últimos años se han generado
empleos de baja calidad, en sectores de baja pro-
ductividad laboral. Así, la población, ante la necesi-
dad de un ingreso con el cual cubrir sus necesida-
des, empezó a crear sus propios puestos de trabajo o
aceptaba cualquier empleo, sin importar si estaba de
acuerdo con la legalidad vigente o si le brindaba los
beneficios que por ley le correspondían.
Es cierto que existe una amplia gama de modalida-
des de aseguramiento en EsSalud y muchos servi-
cios ofrecidos por el Ministerio de Salud, pero a
pesar de esto, el 25% de la población peruana no
tiene acceso a los servicios de salud, principalmen-
te por barreras económicas (Guzmán 2003)2. Y, tal
como lo señala un estudio de la Organización Pa-
namericana de Salud, los principales excluidos son
los desempleados y los trabajadores del sector in-
formal. Esto se debe a que la obligatoriedad de los
planes de seguro se da en el caso de los trabajado-
res asalariados dependientes, los cuales son pocos.
Y los planes de seguro potestativos a los cuales po-
drían acceder los trabajadores del sector informal
de manera voluntaria suelen estar fuera de su al-
cance económico o simplemente no están bien di-
fundidos, de manera que resulta muy dicil que ellos
terminen afiliándose a la seguridad social.
La experiencia en el tema
Sobre los mecanismos que han sido utilizados para
enfrentar la situación de desprotección en salud en
que se encuentran los trabajadores informales, las
experiencias organizadas con mecanismos dinerarios
son diversas en el nivel internacional. Mas no así en
el nivel nacional, donde la gran mayoría de iniciati-
vas, provenientes de la misma población, han sido
mecanismos no dinerarios.
Entre los casos revisados en el ámbito internacio-
nal, se encontraron distintos elementos en común:
la organización, el también llamado capital social;
el asistencialismo, en algunos casos; mientras que
en otros, existe un elemento mixto que cuenta con
la iniciativa de los beneficiarios y asistencia o sub-
sidios del Gobierno e instituciones no gubernamen-
tales. De esta manera, las experiencias vistas se han
clasificado en mecanismos de iniciativa propia o
capital social fuerte, mecanismos asistenciales o de
capital social débil y mecanismos mixtos o de capi-
tal social en proceso.
Uno de los casos más resaltantes para el caso del
mecanismo de capital social fuerte, es el de los Fon-
dos de Bienestar de Kerala, formado por los trabaja-
dores del sector informal de la India. Los aportes a
estos fondos son efectuados de manera obligatoria
por los trabajadores y empleadores; mientras que
los aportes del Gobierno son ocasionales y míni-
2/ Guzmán, Alfredo (2003). Alisis comparativo de modelos de
aseguramiento público y propuesta de un sistema solidario de
seguridad social en salud, Serie Cuadernos de Trabajo 3. Lima:
ForoSalud y Observatorio del Derecho a la Salud-CIES.
Foto: CIES
29Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
mos. Kannan (2002)3 reporta que existen a la fecha
más de 20 fondos de bienestar en Kerala, que agru-
pan a más de 40 millones de trabajadores del sector
informal. Cabe señalar que no todos los fondos pro-
veen los mismos beneficios a sus asociados; pero sí
existe, aunque no de la misma forma, en todos los
casos: cobertura por enfermedad o accidente de tra-
bajo. Entre otros beneficios, algunos fondos proveen
pensiones en caso de invalidez permanente, cober-
tura de salud, pensión temporal de desempleo, asis-
tencia educativa para los hijos y asistencia en servi-
cios funerarios.
Otro es el funcionamiento de mecanismos como el
Seguro Universal de Salud-IPTK en Bolivia (ILO
2000)4, que consiste en un subsidio del Instituto Po-
licnico Tos Katari y otras organizaciones donan-
tes para la atención médica y entrega de medicinas a
los trabajadores pobres de las zonas urbano margi-
nales, quienes también hacen un aporte periódico al
fondo. Este programa funciona desde 1996, bajo el
esquema de micro seguros de salud y cuenta con un
capital social débil.
En cuanto a la protección social en salud en el Pe,
las experiencias del tipo visto en la sección anterior
son escasas y han estado orientadas a grupos especí-
ficos (canillitas, comerciantes ambulantes, lustrado-
res de zapatos). Lamentablemente, no han formado
parte de una política integral, sino que han funcio-
nado como programas aislados.
Una de las experiencias más recordadas de protec-
ción social para trabajadores del sector informal apa-
rece en 1985: el Fondo Municipal de Apoyo al Am-
bulante (FOMA), promovido a través de una orde-
nanza municipal para Lima Metropolitana y cuya
acción se extendió hasta inicios de los años 1990.
El fondo era generado a tras del tributo llamado
sisa y de contribuciones municipales. Además, el
programa tea tres componentes: campañas de sa-
lud, capacitación para dirigentes y apoyo organiza-
cional. En el tema de la salud, las campañas consis-
tían en consultas médicas itinerantes. Con el fondo
se financiaba a un médico, para que vaya a los dis-
tintos lugares donde se ubicaban los comerciantes
y les brindara atención médica general. En muchos
distritos, como San Martín de Porres, La Victoria,
Puente Piedra, Carabayllo, entre otros, los resulta-
dos de este programa fueron positivos, en el sentido
de que muchos trabajadores participaron de él. El
problema radicaba en que el servicio no era siste-
matizado y que en caso de enfermedades graves,
las personas tenían que atenderse en un hospital y
asumir el costo del servicio. Debido a la rotación
natural de los funcionarios municipales, el FOMA
fue dejado de lado.
Hasta este punto, cabe preguntarse: ¿mo han so-
brevivido los trabajadores del sector informal sin
mecanismos adecuados ni niveles de organización
fuertes? En muchos casos, existen otros mecanismos
denominados no dinerarios y que consisten en con-
tribuciones solidarias de las personas más cercanas
a los trabajadores del sector informal, amigos y fa-
miliares, pero que no son de dinero sino de bienes
o servicios. Por ejemplo, si alguien se enferma, las
personas que conforman su círculo socials cer-
cano van a atender en su negocio o empresa, ayu-
dan a cuidar a sus hijos, preparan la comida dela,
consiguen hierbas medicinales para curarlo o un des-
cuento para la atención médica en el hospital, en-
tre otras actividades; y, en conjunto, alivian a la per-
sona de muchos de los costos en los que hubiera
incurrido, si no contara con esta ayuda. Lamenta-
blemente, estos mecanismos no están documenta-
dos, pero existen, son importantes y están presentes
en la cultura de los trabajadores del sector informal
en el Perú.
3/ Kannan, K. P. (2002). The Welfare Fund Model of Social Security
for Informal Workers: The Kerala experience, Working Paper 332.
Trivendrum, India: Centre for Development Studies.
4/ International Labor Office-ILO (2000). Health Micro-insurance:
A Compendium, Working Paper. Ginebra, Suiza: Strategies and
Tools against Social Exclusion and Poverty Programme, ILO, So-
cial Security Department.
«el 25% de la población
peruana no tiene acceso a los
servicios de salud,
principalmente por barreras
ecomicas»
Foto: MINSA
30 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
La situación de la protección
social en salud de los trabajadores
del sector informal
Para la elaboración de la propuesta, que se presenta
en la siguiente sección, se desarrollaron dos instru-
mentos: un grupo focal de comerciantes informales
en el distrito de Comas (Cono Norte de Lima) y una
encuesta a microempresarios del sector informal,
pertenecientes a dos distritos: Ate-Vitarte y Villa El
Salvador.
Los resultados de la encuesta indican que los princi-
pales problemas de salud, ocasionados a raíz del ejer-
cicio laboral, esn relacionados con el tipo de giro;
así en el caso de la metalmenica, los problemas
más comunes son los oculares; en tanto los proble-
mas respiratorios y ergonómicos son más frecuentes
en el caso de confecciones; mientras que en el caso
de maderas, los problemas más preocupantes son
aquellos que afectan lasas respiratorias. En el caso
de las artesanías, los problemas ergonómicos, de mi-
grañas y oculares son los más frecuentes.
Por otro lado, los resultados obtenidos en el grupo
focal indican que la salud no es un tema prioritario
en las decisiones diarias de los comerciantes de Co-
mas. Es asumida como un hecho y no como un ries-
go inherente al desarrollo de sus actividades. Por las
condiciones y el rubro en que trabajan, las personas
privilegian la inversión de dinero y tiempo en los pa-
sos para la formalización del negocio y en los meca-
nismos para su mejora.
Los mecanismos de protección social en salud pro-
movidos por las directivas de las asociaciones no
han logrado consolidarse. Estos mecanismos, según
referencia de los participantes, funcionan en un ini-
cio, pero el desinterés, los pocos recursos y la des-
confianza de los socios hacia los dirigentes impi-
den, en muchos casos, su éxito. Además, el Sistema
de Salud EsSalud se evalúa como poco accesible y
de baja calidad, y existe un desconocimiento mar-
cado de los programas que esta institución ofrece y
que esn disponibles para ellos. Sobre los progra-
mas de las ONG y la municipalidad, se señaló que
estos no han mostrado mayor intes por desarro-
llar proyectos o acciones concretas en lo que refie-
re al tema de salud de los comerciantes informales
y sus familias, sino más bien que existe un sesgo
marcado hacia los programas de gestión y capacita-
ción productiva.
Finalmente, las expectativas de los participantes no
son claras, mencionan que efectivamente estarían
dispuestos a hacer un pago por la protección de su
salud mas no convienen un monto definido, pues este
dependea de las condiciones (qué enfermedades,
cubre por ejemplo), el servicio y los beneficios que
otorgue el seguro. Más bien, se notó un sesgo prefe-
rencial hacia los programas de tipo asistencialita.
Además, muchos de ellos refieren que sus iniciativas
de ahorro y aportaciones solidarias no son exitosas
porque la municipalidad no los presiona para que
cumplan.
Una propuesta para el sector informal
Para fortalecer la protección social de modo de redu-
cir la vulnerabilidad y la pobreza de los trabajadores
del sector informal, las estrategias deben estar orienta-
das a la expansión de las capacidades de empleabili-
dad y la provisión de condiciones mínimas de protec-
ción en los centros de labores, con mecanismos que
promuevan la participación y el diálogo social inte-
grador. La vía natural de protección social en salud es
la seguridad social, pero esta vía parece no ser facti-
ble, por lo menos en el corto plazo. De allí el interés
en nuevas propuestas, puesto que la cobertura de ries-
Adicionalmente, en los rubros de artesaas, made-
ras y metalmecánica es extensivo el uso de produc-
tos químicos, aunque casi todos los microempresa-
rios señalan tomar las precauciones del caso. Al con-
sulrseles por estas últimas, señalaron que tomaban
leche y solo un grupo reducido refirió usar guantes
y/o mascarillas.
Cuando se consultó a los microempresarios sobre
su disposición a pagar por un seguro de salud para
ellos y/o sus trabajadores, el 60% manifestó una res-
puesta afirmativa, aunque no tea clara la forma
de pago; en tanto que el 40% restante dijo no estar
dispuesto a pagar un seguro, puesto que no cono-
a ninguno adecuado a sus necesidades o no con-
taba con los medios para financiarlo.
Es así que de las encuestas se pueden confirmar al-
gunas conclusiones ya obtenidas por otros estudios:
precariedad en el empleo, malas condiciones de los
locales de trabajo y desprotección social.
«los principales problemas
de salud, ocasionados
a raíz del ejercicio laboral,
están relacionados con el tipo
de giro»
31Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
gos de salud es un elemento importante en la mejora
de las condiciones de vida y el aumento de la produc-
tividad de las empresas y economías. La propuesta
presentada a continuación resalta la relevancia del
tema de las condiciones y seguridad en el trabajo (sa-
lud ocupacional). Esto debido a que su provisión no
es tan costosa, a diferencia de la curación y el trata-
miento de enfermedades y/o accidentes, y los benefi-
cios son observables en el corto plazo, mediante la
prevención de accidentes y enfermedades (McConnel;
Brue y Macpherson 2003)5.
Debido a la heterogeneidad del sector informal, la
propuesta se centra en un determinado grupo de los
trabajadores del sector informal: los que se desem-
peñan como comerciantes, microempresarios o tra-
bajadores de microempresas, considerando que es-
tos concentran alrededor del 80% de los trabajado-
res de la economía informal en Lima. La heteroge-
neidad implícita de los trabajadores del sector infor-
mal representa en sí un obsculo difícil de sortear.
Es decir, por tratarse de unidades de producción y
comercio de tamaño pequeño, que desarrollan dis-
tintas actividades, esn expuestos a diferentes tipos
de riesgos de salud. Tal como hemos mencionado
previamente, los trabajadores del sector artesanía tie-
nen problemas de tipo ergonómicos, los de metal-
menica presentan problemas oculares, los made-
reros problemas dermatológicos, etc. La intención es
intentar prevenir estos problemas, gracias a una ma-
yor comunicación entre tres grupos principales: la
municipalidad, los profesionales independientes del
distrito y los trabajadores del sector informal.
En primer lugar, la municipalidad, a través de benefi-
cios tributarios, incentivará a los profesionales inde-
pendientes del distrito (ingenieros, médicos o aboga-
dos, etc.) para que, de acuerdo con su especialidad,
brinden charlas o pequeñas consultorías a los traba-
jadores del sector informal de la localidad (en el caso
de los médicos, se deja abierta la posibilidad de una
consulta dica ambulatoria) sobre los temas de sa-
lud y seguridad en el trabajo. En ese mismo nivel de
colaboración también se sitúan las universidades e
institutos tecnológicos de la zona.
La idea es cubrir un vao existente en las activida-
des de los trabajadores del sector informal, quienes
elaboran sus estrategias de trabajo con un horizonte
temporal diario y no distinguen entre el dinero de los
gastos dosticos de los que corresponden a los de
la empresa. Adicionalmente, sus estrategias produc-
tivas para lograr competitividad esn asociadas a la
reducción de los costos laborales, es decir, más ho-
ras de trabajo en desmedro de la calidad y producti-
vidad de su trabajo. Estas características de los traba-
jadores del sector informal y su nivel de pobreza ha-
cen que los problemas o precauciones que deban
tomar respecto de la salud y las condiciones de se-
guridad ocupacional pasen a un plano no trascen-
dente, pues como las consecuencias de estos no siem-
pre son vistas en el corto plazo, les es difícil asociar
estos riesgos en salud a su actividad laboral.
Sobre las charlas y capacitaciones, se espera que los
profesionales independientes aborden temas que al
parecer no son tan obvios para los trabajadores del
sector informal. Básicamente, cómo afectan las con-
diciones de trabajo a la calidad de su producto y a la
cantidad producida. Es decir, sensibilizarlos respec-
to del tema, corrigiendo de alguna forma esta asime-
tría de información. Una pequeña inversión en equi-
po (como puede ser el uso de máscara o guantes)
puede marcar una diferencia importante en ahorro
de horas perdidas o en el costo de conseguir otro
empleado y capacitarlo para el trabajo que hará.
En esta primera instancia se contempla que los gre-
mios de comerciantes informales y microempresarios
reciban estas capacitaciones y se resuelvan, o al me-
nos ayude a mejorar, los problemas de información
asitrica referidos a los temas de salud y salud ocu-
pacional. De esta manera conocen las opciones
disponibles en el mercado en cuanto a seguros y to-
man conciencia de los riesgos que enfrentan por el
desarrollo de su actividad. Asimismo, en forma con-
junta, con los profesionales independientes trabaja-
n en mecanismos de solución de bajo costo y ac-
cesibles para ellos. Por lo tanto, se estaría actuando
5/ McConnell, Campbell R.; Stanley L. Brue y David Macpher-
son (2003). Contemporary Labor Economics. Nueva York: Mc
Graw-Hill.
Foto: MINSA
32 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
de forma preventiva ante la ocurrencia de los distin-
tos riesgos a los cuales esn expuestos.
Otro componente importante de la capacitación, que
ya es siendo explorado por distintos municipios
(como el de Comas, por ejemplo), es el liderazgo de
los dirigentes de los trabajadores del sector informal.
La razón es que pareciera que han trasladado su des-
confianza hacia las autoridades de Gobierno a todos
los niveles de organización. Muchos trabajadores del
sector informal aún no logran superar la desconfian-
za en sus dirigentes, no porque hayan hecho algo
incorrecto, sino como consecuencia de malas ges-
tiones pasadas. La idea es que el capital social u or-
ganización es ahí, pues los trabajadores del sector
informal se siguen organizando, cuentan con estatu-
tos, pero necesitan potenciarlo de alguna manera, ya
que al parecer solo se hace más fuerte ante riesgos
extremos, como puede ser una amenaza de desalojo
municipal.
para cubrir gastos médicos y de hospitalización ante
la ocurrencia de riesgos de salud, el problema es que
no cumplen con hacer sus aportaciones y los diri-
gentes (que son los encargados de recoger las apor-
taciones, que incluso esn definidas en los estatu-
tos) no cuentan con mecanismos de enforcement para
hacer cumplir sus acuerdos.
La municipalidad también desempeñaa un papel
fiscalizador de las asociaciones y mutuales de traba-
jadores informales. Para hacer efectivas las capacita-
ciones, las organizaciones deberán estar inscritas en
un padrón municipal, desde el cual se vigilaría el
cumplimiento no solo de las capacitaciones sino tam-
bién de los acuerdos, se revisaa que el dinero re-
caudado de los fondos esté depositado en una cuen-
ta bancaria, así como los gastos efectuados ese mes
por concepto de salud.
Como es previsible, estos sistemas de aseguramiento
terminan repitiendo los mismos vicios del sistema
formal, por lo que se hace necesario el establecimien-
to de sistemas de premios y castigos, con el fin que
no solo se atraiga a los s propensos a adquirir en-
fermedades (aun así debe recordarse que el grupo
objetivo es, en general, un grupo vulnerable). Por
ejemplo, podrían otorgarse premios, como una com-
pensación económica, a los afiliados de los seguros
de vida que desps de un tiempo no han hecho uso
del servicio6.
En suma, organización y coordinación con las auto-
ridades locales forman los ejes de la propuesta. La
idea de aprovechar las ventajas de la provisión de
mecanismos de salud, incluyendo la ocupacional,
para elevar la productividad y los niveles de vida de
este sector, son sin duda un elemento importante para
la generación de políticas que acerquen a la formali-
dad a los informales, sin restarles su capacidad de
fuente primaria de empleo. No es que la propuesta
pretenda ser la receta, pero, en todo caso, pone en
evidencia dispositivos que tuvieron éxito en otras la-
titudes y su viabilidad frente a una realidad tan com-
pleja como la nuestra. De hecho, se espera que nue-
vas propuestas, apoyadas en la evidencia presentada
en el documento, ayuden a difundir el debate sobre
estos temas que, en la actualidad, parecieran haber
perdido vigencia, aun cuando la realidad indique lo
contrario.
6/ Otra alternativa que se analizó, en lo que respecta a salud, fue la
incorporación de los trabajadores del sector informal a un pool
de asegurados s grandes. Sin embargo, su alta vulnerabilidad,
heterogeneidad y poca disposición de pago no los convierte en
clientes atractivos para el sector privado y ni siquiera para el
blico, el cual implica trámites engorrosos y costos elevados en
los seguros facultativos que ofrece, los cuales funcionan como
una especie de barrera a la entrada.
Una segunda instancia estaría señalada por el poten-
ciamiento de mutuales o sindicatos, para que a tra-
s de mecanismos como el ahorro colectivo, por
ejemplo, se puedan cubrir de mejor manera las ne-
cesidades de salud. Los trabajadores del sector infor-
mal cuentan con mecanismos de ahorro colectivos
Foto: MINSA

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Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, marzo 27). Protección social del sector informal urbano peruano. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-sector-informal-urbano-peruano/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Protección social del sector informal urbano peruano". GestioPolis. 27 marzo 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-sector-informal-urbano-peruano/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Protección social del sector informal urbano peruano". GestioPolis. marzo 27, 2006. Consultado el 25 de Abril de 2018. https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-sector-informal-urbano-peruano/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Protección social del sector informal urbano peruano [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-sector-informal-urbano-peruano/> [Citado el 25 de Abril de 2018].
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