Programa en incentivos forestales en República Dominicana

FICHA TECNICA No. 6
“FUNDAMENTOS CONCEPTUALES PARA LA IMPLEMENTACION FUTURA
DE UN PROGRAMA
EN INCENTIVOS FORESTALES
EN REPUBLICA DOMINICANA (PIF-RD)”
B
ELABORADO POR:
MARVIN MELGAR CEBALLOS
CONSULTOR ESPECIALISTA EN
PLANIFICACION Y MANEJO DE AREAS PROTEGIDAS.
ENERO, 2006.
Índice general
Acrónimos, siglas y abreviaciones 04
1. Introducción 05
2. Objetivos 07
3. Fundamentos conceptuales 08
3.1 Entorno forestal mundial 08
3.1.1 Tendencias en el desarrollo de plantaciones 08
3.1.2 Mercado mundial de maderas 09
3.2 Características generales del manejo forestal en 10
Republica Dominicana
3.2.1 Deforestación 10
3.2.2 Manejo Forestal 11
3.2.3 Breve resumen del proceso de política forestal en el país 12
3.2.3.1 Impactos de las políticas gubernamentales 13
3.2.3.2 Alcances del desarrollo forestal dominicano 16
3.2.3.3 Impactos de las prácticas, proyectos y 18
programas de reforestación
3.2.4 Análisis Económico de Bosques 19
3.2.4.1 Impactos del aprovechamiento forestal 19
3.2.4.2 Conversión de terrenos forestales 21
3.2.4.3 Impactos ambientales de los desmontes 21
3.2.4.4 Costos estimados asociados a los impactos 23
3.2.4.5 Beneficios cuantificables y no cuantificables 23
3.2.4.6 Tabla de beneficios 23
3.3 Análisis Estratégico Situacional (AES) de un futuro 24
Programa de Incentivos Forestales
3.3.1 Criterios de selección de especies para reforestación 26
3.3.2 Criterios de selección de regiones para reforestar 27
4. Descripción general de un futuro Programa 28
de Incentivos Forestales en Republica Dominicana (PIF-RD)
4.1 Misión 28
4.2 Visión 28
4.3 Objetivos 28
4.4 Metas 28
4.5 Grupos de beneficiarios 29
4.6 Lineamientos estratégicos para un futuro 30
plan estratégico quinquenal
4.6.1 Acciones Inmediatas 31
4.6.1.1 Priorizar especies 31
4.6.1.2 Priorizar regiones 33
4.6.1.3 Institucionalizar criterios de elegibilidad de Proyectos 33
4.6.1.3.1 Para plantaciones 33
4.6.1.3.2 Para manejo de bosques naturales 35
4.6.1.3.3 Evaluar estrategia utilizada por el Programa 36
en la aplicación de incentivos para manejo
de bosques naturales
4.6.1.3.4 Consolidar sistema administrativo del PIF-RD 36
5. Conclusiones 37
5.1 Dinámica del bosque a través del tiempo 38
5.2 Aprovechamiento forestal. Número de árboles
aprovechados. Sus impactos ambientales
5.3 Papel presente y futuro del bosque en la economía 39
dominicana
Bibliografía 41
Acrónimos, siglas y abreviaciones
AP Área Protegida
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BM Banco Mundial
BMZ Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo
CARICOM Comunidad Caribeña
CDE Corporación Dominicana de Electricidad
CATIE Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza
CDM Comité de Desarrollo Municipal
CCP Consultor de Corto Plazo
CV Curriculum Vitae
CSR Caracterización Socioeconómica Rápida
DED Deutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación Social- Técnica)
DAP Dirección Nacional Áreas Protegidas
Euro Moneda Europea
EPOE Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva
EA Educación Ambiental
FAO Food and agricultura Organisation – Organización Mundial de Alimentación y Agricultura
GTZ Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica Alemana)
HELVETAS Asociación Suiza para Desarrollo y Cooperación
IICA Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
INAB Instituto Nacional de Bosques
IPCC Panel Intergubernamental de Cambio Climático
KfW Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)
M&E Monitoreo y Evaluación
MLD Mecanismos de Desarrollo Limpio
OG Organización Gubernamental
ONG Organización No Gubernamental
OIT Organización Internacional de Trabajo
OT Ordenamiento Territorial
OTN Oficina Técnica Nacional (Delegación de CATIE)
PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
PIF-RD Programa de Incentivos Forestales de Republica Dominicana
POA Plan Operativo Anual
POG Plan Operativo General
POT Plan de Ordenamiento Territorial
PROCARYN Proyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte
PSA Pago de Servicios Ambientales
RB Reserva de Biosfera
RECODES Región de Conservación y Desarrollo Sostenible
SNAP-RD Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominicana
SEA Secretaría de Estado de Agricultura
SEMARN Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
TdR Términos de Referencia
TNC The Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)
UCA Universidad Católica –El Salvador-
UE Unión Europea
UICN Unión Mundial para la Conservación
USAID United States International Development Cooperation Agency
WWF-CA Fondo Mundial para la Naturaleza Centro América
1. Introducción
Esta ficha técnica, inicialmente surgió con la intención de colectar la mayor información
posible sobre los diferentes “sistemas” a nivel latinoamericanos sobre “incentivos” para la
reforestación y manejo forestal (producción y protección), como siempre pasa al avanzar en
la revisión de la literatura secundaria y sobre todo de la experiencia vivida en Guatemala y
Costa Rica sobre el éxito de los “programas de incentivos forestales” desea integrar en
una forma analítica y lo mas resumida posible las opciones que tiene Republica
Dominicana” para implementar a mediano plazo su propio programa de “incentivos
forestales”.
Es meritorio indicar que este es un primer esbozo de un futuro programa de incentivos
forestales, que de hecho se que no es nuevo en cuanto a enfoque y si consideramos el
Proyecto de Manejo y Conservación de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte
(PROCARYN), que plantea una gran gama de incentivos no solo a la “reforestación” y/o
“manejo” sino también a otras áreas agroproductivas.
Pero los esfuerzos aislados desarrollados por proyectos aunque beneficiosos en el sentido de
crear los posibles instrumentos y herramientas, como dirigir sobre las “lecciones
aprendidas” nuevas alternativas para mejorar los sistemas y hasta el propio enfoque de
incentivos financieros para el desarrollo. Lo importante es considerar que Republica
Dominicana, posee una serie de características biofísicas y geográficas que la sobrepone a
otros países de la región brindándole una serie de “ventajas comparativas” a nivel forestal
que están siendo en este momento subutilizadas.
Los recursos naturales renovables y particularmente los forestales, en países como
Republica Dominicana, representan una opción de satisfacción de necesidades y
constituyen una de las bases fundamentales para el desarrollo de sus pobladores. No
obstante su importancia, por diferentes causas presenta diferentes estados de deterioro
poniendo en riesgo su renovación y la estabilidad de los ecosistemas que constituyen.
Bajo esta perspectiva, es reconocida la necesidad de intervención del Estado en la
gestión de conservación de los recursos naturales renovables, con el propósito de
garantizar la recuperación y mejoramiento de esta base y permitir su utilización para
diferentes fines. Un mecanismo para impulsar cambios de actitud o comportamiento en
torno a actividades de largo plazo como el uso, mantenimiento y mejoramiento de los
recursos forestales, lo constituye el uso de incentivos, los que deben ser otorgados en
modalidades y cantidades suficientes para propiciar una participación activa de diferentes
actores ligados al recurso y especialmente aquellos que deciden sobre el uso de una
unidad de tierra.
La utilización de incentivos en Republica Dominicana, basado en ejemplos de países como
Chile, Costa Rica, Bolivia y Guatemala, permitirá:
aprovechar, mejorar y potenciar la disponibilidad de tierras y suelos de vocación
forestal sin usos sustitutos;
el empleo de mano de obra cesante o subempleada;
incrementar el número de empleos rurales forestales y con ello fortalecer el
enfoque de manejo de la ruralidad;
restaurar la función hidrológico-forestal y con ello contribuir a la regulación del
ciclo hidrológico y la generación de otros servicios ambientales (conservación de
suelos, calidad de agua, fijación de carbono, entre otros); y
generar conglomerados forestales y a partir de estos el desarrollo de la industria
de la silvicultura. Con el impacto nacional y regional positivo que genere la
existencia de estas plantaciones se estará consolidando la posibilidad de
obtener bienes y beneficios ambientales y sociales ligados a estos.
El Programa de Incentivos Forestales (PIF-RD), es un instrumento de la Política
Forestal Nacional de largo plazo, a ser promovida en forma estatal a través del Servicio
Forestal Nacional”, con miras a impulsar el fomento de la producción forestal sostenible en
el país, mediante el estímulo a la inversión en las actividades de forestación, reforestación y
manejo de bosques naturales. Responde a una urgencia para promover la reforestación y
manejo forestal a través de pagos en efectivo a aquellos propietarios, individuales o
comunales, que decidan invertir en la actividad forestal productiva. En casos excepcionales
se incentiva la actividad forestal con fines de protección. De manera indirecta el Estado está
canalizando recursos financieros, en compensación por bienes y servicios que se derivan de la
actividad forestal.
Para concluir la presente ficha técnica esta dedicada al “actual asesor forestal
presidencial” de Republica Dominicana, el Ing. Bernabé Mañon y a su apreciada
esposa Sra. Marisela De Mañon, esperando contribuir con este documento a
delinear acciones que fortalezcan el rol del “sector forestal” en la Republica
Dominicana.
2. Objetivos
Estructurar una propuesta conceptual que permita orientar acciones que a mediano plazo
puedan constituirse en un programa nacional de incentivos forestales, orientados a la
reforestación, manejo y protección forestal;
Considerar que la implementación futura de un Programa de Incentivos Forestales en
Republica Dominicana (PIF-RD), su implementación no solo se basa en aspectos
ambientales, la verdadera sostenibilidad del programa tal como se ha demostrado en otros
países de América latina se basa en el cambio de cultura y sobre todo en demostrar la
viabilidad económica de la foresta;
Brindar en forma genérica información, instrumentos y herramientas de gestión que
permitan orientar a los gestores y planificadores del recurso forestal de la Republica
Dominicana
3. Fundamentos conceptuales
3.1 Entorno forestal mundial
3.1.1 Tendencias en el desarrollo de plantaciones1.
Según FAO, en 1995, había s de 119 millones de hectáreas de plantaciones forestales en
el mundo. Se estima que dicha cifra ha seguido aumentando ante el incremento de la
población mundial, la creciente escasez de oferta de madera proveniente de bosques
naturales y la pérdida de rentabilidad de la agricultura y ganadería extensiva.
En Latinoamérica, países como Guatemala, Costa Rica, Bolivia, Brasil, Chile y más
recientemente Argentina y Uruguay han surgido como importantes reforestadores. La
historia del desarrollo de la reforestación en esos países tiene en común, que las fuerzas
impulsoras del desarrollo forestal fueron sus Gobiernos los que con gran visión
aprovecharon las ventajas comparativas que poseían para la producción forestal,
impulsaron y apoyaron la inversión en plantaciones, crearon instrumentos de incentivo
financiero, tecnológicos y fomentaron la inversión extranjera.
Estos países realizan actualmente fuertes inversiones en genética y silvicultura, porque
existe una clara comprensión que si se quiere ser competitivo en el desarrollo de
plantaciones forestales con fines industriales, es necesario aumentar la productividad en
toda la cadena de valor de la industria de la silvicultura, convencidos que la única
estrategia genérica ganadora es la de liderazgo en costo. Además, desarrollan una fuerte
transferencia y movilidad de capital y tecnología, para la creación de nuevos bosques.
En Argentina, Chile y Uruguay, las zonas reconvertidas hacia el uso forestal han mejorado
sustancialmente los índices sociales, lo que demuestra que una silvicultura intensiva genera
mejores ingresos para los campesinos que una agricultura extensiva con bajo valor agregado.
En estos países los incentivos no segregan tamaños de propiedad y no limitan las especies a
plantar, pero si dan señales claras al reforestador, a través de transferencia de tecnologías
adecuadas, para que planten las especies de mayor demanda en el mercado de tal manera
de no tener una alta dispersión de materia prima y así asegurar la rentabilidad en el negocio.
La gran industria forestal mundial normalmente establece y cultiva las plantaciones con alta
tecnología porque, a partir de ellas, genera trozas de alta calidad a bajos costos. La
necesidad de ser competitivos a nivel mundial ha llevado a los reforestadores, con el apoyo
de instituciones de investigación, a desarrollar y adaptar tecnologías de punta en los aspectos
de gestión y operación.
Paralelamente la industria ha presionado a los productores de bosque, a especializar su
manejo en función de los productos finales, desde el material genético hasta la cosecha final
y transporte. En ambos casos existe una fuerte cooperación financiera y humana del Estado
con las empresas privadas.
1 Basado en lo descrito en el documento: Cerda, I. 1999. Asistencia a la elaboración y seguimiento de la Estrategia del
PINFOR. INAB. Guatemala.
La experiencia de países forestalmente desarrollados como Chile, muestran que cuando se
logra una masa critica de plantaciones, empieza un ritmo de inversión de agentes locales e
inversionista extranjeros que vienen a apoyar el desarrollo de nuevos proyectos, lográndose
sinergia, porque encuentran un
cluster
emergente, con empresas conexas de clase mundial
(servicios), capaces de hacer eficiente el sistema productivo de la industria de la silvicultura.
Además, muestra que para alcanzar la competitividad del sector forestal son claves los
siguientes factores:
Reglas del juego estables en el plano macro-económico;
Un mercado transparente que ofrece oportunidades de negocios al dueño del bosque para
vender toda la madera que produce;
Una estructura de la propiedad de plantaciones que cuenta con un mercado internacional y
local transparente, integrada a una industria eficiente;
Condiciones forestales favorables para el establecimiento de nuevas plantaciones;
Existencia de una buena red de servicios, a través de industrias de apoyo o relacionadas e
infraestructura carretera y portuaria.
A nivel competitivo, en el mediano plazo se espera una silvicultura cada día más vinculada al
uso final de la madera, siendo el factor “precio-calidad” el que determine la pérdida o
ganancia en el negocio de la plantación. Esto queda demostrado en las orientaciones y
formas en que se desarrolla la plantación en éstos países, en los cuales el mercado premia
con precios superiores de dos o más veces a un manejo tradicional.
3.1.2 Mercado mundial de maderas.
El mercado mundial de maderas, revela un constante aumento de la demanda de productos
forestales, tanto por el crecimiento demográfico como la preferencia de los consumidores por
productos naturales y amistosos con el medio ambiente, requisitos que colocan en muy
buena posición a la madera respecto a productos de uso frecuente por la humanidad
(plástico, hierro, cemento, aluminio, otros).
Las señales del marco de referencia del mercado mundial revelan una demanda creciente de
madera de plantaciones y una oferta decreciente de madera originada en bosques naturales.
Por otra parte el cambio de paradigmas industriales se ha acelerado; actualmente, la “eco-
sustentabilidad” convierte al sector forestal en un importante actor, por lo que se
presentan muchos desafíos para países como Republica Dominicana, en los cuales las
características de aptitud forestal del territorio, le dan un gran potencial para satisfacer
necesidades crecientes de la humanidad, tanto en productos de la madera, como en servicios
ambientales.
El mercado de productos forestales más grande del mundo está representado por los Estados
Unidos de América, el que conjuntamente con países como Japón y Corea del Sur
representan un mercado potencial cercano a los 50,000 millones de dólares.
Países vecinos a Republica Dominicana, como Cuba, Jamaica, México y el Salvador son un
mercado potencial para productos forestales. En el caso de México el consumo de productos
forestales maderables registró un crecimiento del 5.6 % de 1998 a 2003, y el déficit en la
balanza comercial forestal de 1999 fue de 1335 millones de dólares2.
3.2 Características generales del manejo forestal en Republica Dominicana
3.2.1 Deforestación
En el año de 1994, una evaluación ambiental del Banco identificó a la deforestación como la
principal prioridad ambiental. En los últimos diez años, la deforestación neta parece haber
disminuido o incluso cesado por completo, gracias a una combinación de una política de
mano dura contra la deforestación, subsidios al gas licuado de petróleo, migración a la zona
urbana y esfuerzos de reforestación. Las consecuencias de la reforestación del pasado aún se
sienten. Grandes áreas se encuentran vulnerables a la erosión provocada por los huracanes
en virtud de la falta de una capa forestal.
Las causas de la desaparición de la mayor parte de los bosques dominicanos son variadas y
dinámicas. El aprovechamiento irracional de los bosques de caoba y pino a partir de la
segunda mitad del siglo XX y hasta 1967 es señalada como una de las principales causas de
pérdida de los bosques del país. A pesar de que el país se considera como eminentemente
forestal por poseer más de la mitad de su territorio de vocación forestal, durante la Era de
Trujillo las estrategias de desarrollo subordinaron la presencia de los bosques a la
colonización de tierras para otros usos. Esta tendencia continuó hasta la promulgación de la
Ley 206 en 1967 que prohibió el corte de árboles. Generalmente, se cita a los siguientes
aspectos como causas de pérdida de masa forestal, presente e histórica:
Agricultura extensiva
Agricultura de tala y quema en terrenos de montaña
Producción de carbón vegetal y leña
Ganadería extensiva
Tala ilegal de bosques
Incendios forestales
Plagas y enfermedades forestales
Condiciones naturales (abt, 2002)
3.2.2 Manejo Forestal
El manejo actual de los bosques comporta varias fallas. Mientras aumentan significativamente
las tasas de reforestación (
entre 1990 y 1999, se certificaron alrededor de 10.600
hectáreas de plantación de árboles nuevos y este número llegó a 16.000 entre
2000 y 20023
), el impacto real de las campañas de reforestación ha sido cuestionado. En
particular, los esfuerzos de reforestación se han concentrado en la incorporación de especies
2 Secretaría de Recursos Naturales, México. 2000. Producción Forestal e Incentivos para el bosque natural y plantaciones
comerciales, resultados de 1995-2000.
3 Eckelman C. 2003.
A Rapid Assessment of the Forestry Sector in the Dominican Republic
. Barbados: FAO (procesado).
exóticas (70%), lo que ciertamente ha reducido la biodiversidad general y no ha
incrementado la calidad de los suelos o contribuido a controlar el escurrimiento4. La actividad
agroforestal se limita a la plantación de una exigua variedad de frutales. Además, una muy
baja proporción de los bosques nativos cuenta con planes de manejo menos de 2.000
hectáreas.
Los bosques de hoja ancha constituyen, particularmente, un recurso “olvidado”. A pesar de
su potencial forestal, RD es un importador neto de productos de madera, por un valor que
ronda los US$ 50 millones anuales. Una mejor administración de los bosques y un manejo
más efectivo del crecimiento secundario convertirían a la actividad forestal en un sector
económico pujante y proveerían sustento sostenible.
De acuerdo con IITO (1991), el manejo forestal sostenible está definido como
“el proceso
de administrar en forma permanente la tierra forestal y lograr uno o más
objetivos claramente especificados, para alcanzar un flujo continuo de bienes y
servicios deseados del bosque, sin una reducción indebida en sus valores
inherentes, ni en su productividad futura y sin efectos indebidos no deseables en
el ambiente físico y social”.
El aprovechamiento de los bosques existentes que se dio en la década de 1940 y hasta 1967,
que posibilitó la instalación de más de 100 aserraderos en la República Dominicana, no prestó
mucha atención al manejo forestal sostenible. Puede afirmarse que el sector forestal
dominicano se caracterizó por una devastación masiva de los bosques, su sobreuso y por su
escasa contribución al bienestar socioeconómico de la población, además de una baja
valoración social de los servicios ambientales proporcionados por los recursos forestales.
En 1982, mediante la Ley 705 se estableció la obligatoriedad de los planes de manejo para el
aprovechamiento de los bosques, lo cual sirvió de base para que el Plan Sierra elaborara el
primer plan de manejo puesto en ejecución en el país. El concepto de manejo forestal fue
introducido en la Ley 118-99 y reformulado en el Reglamento Forestal, el cual expresa que
“Plan de manejo forestal es el documento de planificación que contiene el
conjunto de acciones y procedimientos que tiene por objeto el ordenamiento de
un predio para el logro del manejo sostenible, y que incluye las actividades de
cultivo, protección, conservación, restauración y aprovechamiento de los recursos,
de tal manera que se respete la integridad funcional y las capacidades de carga de
los ecosistemas de los que forma parte
”.
Desde el punto de vista técnico, recientemente la SEMARN ha elaborado por primera vez las
“normas técnicas de planes de manejo forestal” que establecen los procedimientos
técnicos y administrativos para la formulación y ejecución de los planes de manejo. Partiendo
se los principios, criterios e indicadores de sostenibilidad para el manejo sostenible, en dichas
normas se incorporan las directrices de las intervenciones silviculturales que se ejecutarán
dentro del bosque y se establecen medidas para proteger los recursos hídricos, el suelo, las
especies amenazadas y los ecosistemas de alto valor para la protección de la biodiversidad.
4 Cherrett I. 2003.
Watershed Management in the Dominican Republic – Scoping Mission Report
. Santiago de Chile: FAO (procesado).
Un aspecto innovador es la creación de la figura del regente forestal, que permite incorporar
el conocimiento técnico al aprovechamiento forestal tradicional y realizar un seguimiento
mucho más eficiente al manejo. (abt, 2002)
Tabla 1: Tierra forestadas (miles de hectarea)
Bosques en
áreas
protegidas
Bosques fuera de las
áreas protegidas
Total Bajo
planes
de manejo
Bosques en
producción
Bosques con
restricciones
de manejo
Bosque de coníferas 176.9 90.7 34.9 302.5 0.9%
Bosque húmedo
de hoja ancha
158.0 253.3 108.8 520.1 0.1%
Bosque nuboso 71.6 0.0 38.9 110.5 --
Bosque seco 70.4 20.1 89.2 367.7 0.8%
Total de bosques
nativos
476.9 552.1 271.8 1,300.8 1.8%
Bosque de plantación 0.0 36.0 12.3 48.3
Fuente: Eckelman C. 2003. Una Evaluación Rápida del
Sector Forestal en República Dominicana. Barbados: FAO (procesado).
3.2.3 Breve resumen del proceso de política forestal en el país
La política forestal es una declaración general del Gobierno sobre los objetivos generales,
estado y situación deseada con respecto a los recursos forestales, dentro de un plazo
determinado y legitimada mediante los mecanismos legales vigentes. Esta política se
manifiesta en leyes, decretos, regulaciones, estándares, programas y proyectos específicos.
Los bosques constituyen el recurso que mayor atención ha merecido por parte de la
legislación dominicana:
Más de 100 instrumentos legales han sido creados desde que
Gregorio Billini estableciera el primero en el siglo XVIII. Un análisis de la
legislación forestal permite afirmar que el Estado ha orientado su política
básicamente a la protección y control del recurso. En los últimos 10 años, debido a
la conciencia ambiental adquirida por la sociedad dominicana se ha puesto énfasis
en el establecimiento de plantaciones con fines de protección, mediante
campañas con grupos de estudiantes, voluntarios, ambientalistas, militares,
empleados gubernamentales, entre otros.
Los incentivos a la inversión forestal han sido ineficaces para atraer al sector productivo y
estimularlo al manejo sostenible del bosque. Las plantaciones forestales requieren de reglas
claras y una correcta aplicación de las leyes forestales. Además es necesario cambiar la
actitud policíaca y represiva del Estado hacia una que incentive la inversión productiva de
grandes, medianos y pequeños productores forestales. (abt, 2002)
Se debe destacar que aunque numerosos sitios y bosques del país han sido declarados bajo
diversas categorías de áreas protegidas, alcanzando actualmente cerca del 16% del territorio
nacional, la destrucción de las áreas boscosas sigue siendo una realidad alarmante. En
muchos casos, la participación de los comunitarios en la delimitación y los beneficios han sido
nulos.
Recientemente la SMRN estableció los “lineamientos de política forestal” como marco
orientador para integrar los esfuerzos institucionales, del sector privado y de la sociedad en
general, en la búsqueda de soluciones económica, social y ambientalmente factibles. De
acuerdo con SEMARN la política forestal que se plantea pretende contribuir en la búsqueda de
soluciones sostenibles, de manera que pueda establecerse un verdadero compromiso
nacional de reactivar el sector forestal para garantizar la estabilidad y un mejor desarrollo
humano para las generaciones presentes y futuras y en especial para la población rural.
En dicho documento se plantea una estrategia constituida por ocho elementos fundamentales
en los cuales se basa el cumplimiento de la política forestal: Ordenamiento de las tierras
forestales, adecuación del marco legal e institucional, desarrollo de instrumentos eficaces
para el financiamiento e incentivos, fomento al manejo sostenible de bosques, adecuado
control y fiscalización, educación, capacitación y divulgación, promoción de la competitividad
del sector y la coordinación Interinstitucional. (abt, 2002)
3.2.3.1 Impactos de las políticas gubernamentales
Positivos
En primer lugar se tiene la aplicación de políticas gubernamentales, planes y proyectos que
han favorecido algún desarrollo en el sector. Citamos las más relevantes:
1. Diseño, reglamentación y establecimiento del “Certificado de Plantación con
Derecho a Corte.”
2. Creación e implementación del Plan de Desarrollo de la Sierra (Plan Sierra), para manejo
de bosques de pinos en un sector de la cordillera central.
3. Sostenimiento de la Escuela Nacional Forestal, preparando técnicos de base y personal
auxiliar calificado.
4. Capacitación de más de 100 técnicos y profesionales en el exterior, que apoyan las
acciones de desarrollo forestal del país
5. Autorización y apoyo técnico para el proyecto comunitario manejo de bosque seco.
6. Autorización para pequeños aserraderos y apoyo técnico a varias ONG’s que trabajan
agroforestería con pequeños productores
7. Campañas publicitarias con motivación para sensibilizar a la población sobre la
importancia de la reforestación y reconocimiento y apoyo para algunas iniciativas
privadas y comunitarias.
8. Creación de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales,
aglutinando a más de 10 instituciones o departamentos que actuaban sobre los recursos
forestales de forma aislada y semi-autónoma.
9. Redacción, aprobación y publicación del compendio de normas y reglamentos forestales,
lo cual dota al sector de una herramienta altamente útil, para el procedimiento objetivo
en cualquier actividad de desarrollo forestal.
10. Participación del sector privado y la sociedad civil en las actividades de fomento y control
forestal
11. Interés creciente por las cuestiones forestales a todos los niveles de la sociedad
dominicana
12. El aumento de la oferta de madera procedente de bosques manejados tanto
intervenidos, secundarios y plantaciones.
13. Experiencia en manejo sostenible de bosques y desarrollo forestal comunitario
14. La disponibilidad de áreas de expansión de las plantaciones y los bosques secundarios Se
considera que la República Dominicana ha hecho notables progresos en la última década
en materia de instituciones, políticas y herramientas para la expansión y manejo de sus
bosques que pueden posibilitar sin duda alguna, el desarrollo forestal del país. Incluso la
antigua ley forestal 5856 de 1967 ofrecía posibilidades para iniciar un desarrollo forestal
con una base sólida. (abt, 2002)
Negativos
1. La deforestación del país ha sido influenciada por la aplicación de políticas de desarrollo
rural inadecuadas y /o erróneas. La expansión de la frontera agrícola está basada en
cultivos extensivos sustentados por subsidios estatales, en el contexto de una mayor
demanda de bienes y servicios requeridos por una población creciente. (abt, 2002)
2. Los profesionales forestales y los propietarios de terrenos forestales que entienden y
aspiran a darle un uso sostenido a sus predios, sienten una frustración verdadera y una
impotencia expresa, al ver pasar los años, gobiernos y cambios y quedarse por fuera de
toda posibilidad de desarrollo forestal, limitados por la penalización y la restricción de la
misma ley al ser aplicada de forma diferente y caprichosa sobre el terreno y los cambios
obligados de personal y estrategias que arrastra y aplica cada cambio de gobierno. (abt,
2002)
3. Los pequeños y medianos productores no han tenido mejor suerte y la opción tomada ha
sido la emigración con venta o abandono de las propiedades, la subsistencia, tratando de
sacar productos agrícolas y pecuarios donde el sentido común, la capacidad productiva
de los suelos, el conocimiento científico ambiental y forestal le indican que la capacidad
de producir de esos suelos es la forestal. Algunos de ellos han logrado vincularse con
ONG’s locales y desarrollar ejemplares proyectos agroforestales hasta llegar a empresas
comunitarias basadas en la forestería social comunitaria, rescatando la capacidad
productiva, al asociar el árbol a sus cultivos tradicionales. (abt, 2002)
El cambio más significativo logrado por el país en los últimos años lo constituye la Ley
64-00, que promueve el uso sostenible de los recursos naturales, en lugar de prohibir el
uso. No obstante, en la última década ha predominado una aplicación de las políticas
marcada por dos puntos clave, que van en contra de avance real del sector forestal:
El desarrollo forestal con base en el número elevado de árboles plantados, sin un
adecuado mecanismo de seguimiento y mantenimiento de tales plantaciones.
La conservación absoluta, basada en el no tocar, en prohibir, reprimir, en gravar,
penalizar, limitar, restringir, burocratizar, hasta imposibilitar cualquier acción dirigida a un
desarrollo forestal.
En ambos casos, la aplicación como estrategia gubernamental ha venido por líneas
verticales, sin la participación ni la determinación local o regional ni mucho menos de
actores involucrados. Simplemente todos los gobiernos quieren mostrar al público
millones de árboles producidos en viveros y plantados en cualquier lugar visible. De esa
forma se quiere ilustrar con volumen y vista que se está trabajando en desarrollo
forestal. Todo eso está alejado totalmente de un verdadero desarrollo forestal. Las
especies, han sido seleccionadas con algunos criterios técnicos. La planificación, el
objetivo y el plan de manejo son poco considerados en la reforestación estatal, salvo
algunos proyectos como Sabana Clara y Novillero-Catarey y una mínima parte de
plantaciones en Constanza y Jarabacoa.
Los “operativos de reforestación” han sido realizados con brigadas de personas,
algunas voluntarias y con carácter educativo (colegios, voluntarios, empleados privados)
otras por mandato (soldados, empleados). Estas no aportan mucho al establecimiento de
plantaciones, ni mucho menos al desarrollo del sector, por carecer de planes de
seguimiento, propietarios que las protejan y la manejen posterior mente. Todavía no se
ha entendido al parecer, que no basta con plantar un árbol; se requiere un dueño que lo
proteja y lo cuide hasta que éste su servicio. En esos operativos, millones de árboles
han sido plantados en terrenos sin preparar y sin protección, dentro de pastizales o en
márgenes de ríos, sin el resultado buscado.
Plantaciones como las ubicadas en Loma de la Sal y Manabao en Jarabacoa y Loma
Novillero en Villa Altagracia, han sido establecidas y manejadas en forma inadecuada,
provocando la madurez o muerte por enfermedades, ligadas al debilitamiento y /o
inadaptabilidad de las especies plantadas. Algunas plantaciones han sido raleadas por vez
primera por un fenómeno natural, como el caso de Villa Altagracia, cuyas plantaciones
fueron raleadas por el huracán Georges en 1998, luego de 18 años de haber sido
plantadas.
La segunda actitud, de limitación y restricción, ha impactado negativamente en el sector
forestal. La inseguridad y desprotección para la inversión forestal, la no aplicación de las
leyes y reglamentos establecidos, los cambios constantes de leyes y decretos desmotivan
a medianos y pequeños propietarios de terrenos forestales, limitando el despegue
definitivo del sector forestal.
4. Las facilidades a la importación de productos forestales y derivados preferidas por el
Estado sobre el desarrollo forestal local, desfavorece y penaliza cualquier intento de
inversión en el sector, al competir en desventaja. Esto junto a la falta de incentivos a la
producción local, falta de reglas claras aplicadas y falta de voluntad manifiesta con
inversión presupuestaria desde el gobierno central, mantienen el sector rezagado,
aportando una suma ínfima en el Producto Interno Bruto (PBI) para autoconsumo y
ningún valor para la exportación en los últimos 30 años. (abt, 2002)
3.2.3.2 Alcances del desarrollo forestal dominicano
La situación de uso inadecuado de los recursos forestales del país no debe conducir a
conclusiones que descarten las potencialidades de desarrollo futuro que ofrecen las
actividades forestales, especialmente en el desarrollo económico y la creación de fuentes de
empleo. En efecto, se dispone de grandes extensiones de terrenos apropiados para el
establecimiento y manejo de bosques secundarios y plantaciones forestales, con rendimientos
potenciales altos, debido al excelente clima y a la privilegiada ubicación geográfica.
Los pocos aserríos establecidos en el país, la industria del mueble y la ebanistería que ha
sobrevivido, junto a los proyectos comunitarios agroforestales y de manejo de bosque seco y
coníferas, así como algunas iniciativas privadas, en su conjunto sustentan bases sólidas para
un incipiente desarrollo forestal que puede crecer a corto plazo y consolidarse en pocos años.
Un punto crítico limitante se presenta coincidencialmente en el primer paso: disponer de
semillas forestales en calidad y cantidad adecuada. No obstante, los esfuerzos del Proyecto
de Semillas Forestales (PROSEFOR) implementado por el CATIE en el país, persiste la falta
de fuentes semilleros que garanticen semilla forestal local para una industria o empresa
rentable. (abt, 2002)
Aunque internacionalmente existe una alta oferta, no parece aconsejable depender de la
importación de semillas para el despegue del sector. Por ello, desde ahora, la demanda de
semillas para especies seleccionadas para reforestación del sector privado y parte del
gobierno comienza a suplirse con semillas del exterior.
Los niveles tecnológicos empleados en la producción de plantas en viveros están a nivel
competente de países con algún desarrollo forestal en el continente: Chile, México y Brasil,
principalmente. Puede concluirse que este paso no es un limitante para el desarrollo forestal.
La aplicación de tecnologías de manejo, desde la preparación de terreno, dominio de las
técnicas de plantación, podas, aclareos y cortas intermedias y aprovechamiento final son
dominados de forma aceptable a buena. Los aclareos y la poda pueden ser los puntos con
más divergencias de criterios al ser aplicados y por lo tanto los que necesitan mayor número
de ensayos para especies y sitios diferentes.
Los niveles tecnológicos de aprovechamiento y aserrado superan a muchas industrias de la
América Latina, pues los pocos equipos que han ingresado al país lo han hecho en los últimos
10 años. De ello se deduce que son equipos de motosierra, sierras de discos, sierras de cintas
y combinadas, de reciente fabricación. La tendencia de los propietarios forestales privados es
la de modernizar sus pequeñas industrias con equipos de alto rendimiento en aserrado. Este
nivel tecnológico no es comparable con los países del norte, sin embargo, para una incipiente
industria forestal, se puede considerar que inicia a buen nivel.
Respecto a las técnicas de ordenación forestal, los alcances locales han sido mínimos. La
oferta de especies, determinación de sitios y calidades de sitios, estudios de rendimientos,
delimitación y registros de predios forestales, ordenación forestal, valoración de bosques,
economía forestal, están todavía ausentes de los actores del sector. En relación a los
aspectos económicos, el dominio de costos de producción, flujos de caja, indicadores
financieros, préstamos bancarios, amortizaciones, incentivos, impuestos locales, no existen
como aplicación sobre la práctica en la producción forestal local.
Respecto a las técnicas de ordenación forestal, los alcances locales han sido mínimos. La
oferta de especies, determinación de sitios y calidades de sitios, estudios de rendimientos,
delimitación y registros de predios forestales, ordenación forestal, valoración de bosques,
economía forestal, están todavía ausentes de los actores del sector. En relación a los
aspectos económicos, el dominio de costos de producción, flujos de caja, indicadores
financieros, préstamos bancarios, amortizaciones, incentivos, impuestos locales, no existen
como aplicación sobre la práctica en la producción forestal local. (abt, 2002)
3.2.3.3 Impactos de las prácticas, proyectos y programas de reforestación
El impacto de los proyectos y programas forestales implementados en el país ha sido positivo.
Sin embargo, es importante diferenciar dos tipos de programas o proyectos:
A) Proyectos forestales gubernamentales. Los proyectos están ubicados en sitios estratégicos,
como modelos para el sector; en los mismos se ha dado énfasis en la conservación de suelos
y aguas, por lo que se ha dado el manejo en forma limitada.
El programa “Selva Negra” desarrollado en la década del 80 hizo un mayor énfasis en la
prohibición del uso, mientras que “Quisqueya Verde” desarrollado a finales de la década
del 90 enfatizó más el aspecto de concientización y promoción de la reforestación.
B) Proyectos y plantaciones privadas. Este grupo de proyectos y programas agrupa a una
pequeña cantidad de pequeños productores rurales, apoyados por Organizaciones No
Gubernamentales (ONG’s), a medianos y grandes productores rurales que han iniciado la
conversión de uso de sus tierras desde uso pecuario o agrícola a uso forestal. Algunos
latifundistas han optado por efectuar plantaciones forestales en sus predios, debido al temor
de invasión de sus tierras por agricultores sin tierra; pueden citarse como ejemplo el caso del
Sr. José Lucas en Nagua.
Se registran unas 16,000 hectáreas con”Certificados de Plantación y Derecho a Corte” y
se estima que otro tanto está aun sin registrar. Algunos casos han superado los numerosos
obstáculos que le surgen, siendo los mayores las trabas legales y burocracia estatal, arreciada
cada cuatro años con los cambios de gobierno. Pocos de ellos, presentan subsistencia
económica, siendo otro gran problema la falta de regulación y la competencia de mercado.
Sin embargo, el fomento privado del bosque sigue creciendo, basado más en esperanzas que
en resultados. El impacto ambiental de las plantaciones privadas ha sido más positivo que el
económico, por el beneficio social, a la biodiversidad, a la restauración de suelos
abandonados y restauración de la capacidad productiva de la tierra que se ha logrado. Por
otra parte, la asociación del árbol con la producción agrícola en varias zonas del país ha sido
otro logro en el desarrollo de la forestería social. (abt, 2002)
3.2.4 Análisis Económico de Bosques
Hasta el momento, la primera parte de este trabajo ha consistido en la identificación de los
recursos forestales y de los bienes y servicios derivados del bosque. Esta segunda parte está
enfocada en la valoración de esos bienes, servicios y recursos identificados.
La base para la consulta consistió en la revisión y comparación de varias experiencias de
evaluaciones y análisis económicos de proyectos y empresas forestales, como son los
ejemplos de FAO, Subsecretaria Forestal, experiencias propias y consultas a profesionales
internacionales y nacionales.
El método para la valoración utiliza un proceso aplicable a la altura de desarrollo forestal que
presenta el país. Contrario a lo que normalmente hacen los analistas financieros, que solo
incluyen valores comerciales, en este trabajo se intenta establecer una valoración económica
de aquellos insumos y recursos forestales identificados en el diagnóstico, que aportan directa
e indirectamente un valor o servicio, por una suma cuantificable o un valor descriptivo. (abt,
2002)
En consulta de textos de la FAO, todavía en 1995 se negaba la asignación de valores
económicos a servicios ambientales tales como al secuestro de carbono y la biodiversidad.
Hoy día estos temas hacen parte del día a día en el comercio ambiental y forestal cotidiano y
la tendencia va en ascenso. (abt, 2002)
Hay que distinguir entre el valor del mercado y el valor económico. El primero se refiere a los
montos que pagan o reciben los ciudadanos por bienes o servicios forestales en la actualidad.
Los valores económicos se refieren al monto que es dispuesto a pagar el ciudadano por un
bien o servicio indiferente al hecho de que haya un cambio dentro de un mercado o no. (abt,
2002)
3.2.4.1 Impactos del aprovechamiento forestal
La cuantificación de los daños y el conocimiento de la reacción del bosque a los impactos
causados por el aprovechamiento es útil para evaluar la producción futura del bosque. En las
labores de aprovechamiento como parte de las acciones de manejo sostenible, es esencial
que las actividades asociadas al mismo no comprometan en forma irreversible la capacidad
del bosque para seguir suministrando madera industrial, productos forestales no maderables,
servicios ambientales, beneficios sociales y valores globales como el mantenimiento de la
biodiversidad.
En este espacio se describen los efectos que se pueden presentar sobre el suelo, la fauna, la
flora y el medio ambiente, cuando se realizan aprovechamientos de masas boscosas. Se trata
de PMF ejecutado bajo las normas establecidas por la Secretaría de Estado de Medio
Ambiente y Recursos Naturales.
La influencia de los bosques sobre el medio ambiente es determinante. Si se analiza primero
el extremo no deseado, donde se hace el aprovechamiento total de la masa boscosa, se
tendrán cambios abruptos de los indicadores ambientales (suelos, temperatura, infiltración,
biodiversidad, vientos, escorrentía superficial, entre otros). Bajo esta situación extrema se
obtiene una degradación brusca del medio ambiente y los recursos naturales y una pérdida
de la capacidad productiva. Se presenta una baja calidad ambiental y por ende, de la salud
humana misma. Todo esto de acuerdo a condiciones topográficas, edáficas y climáticas
específicas.
El aprovechamiento del bosque aumenta la disponibilidad de recursos como luz, agua y
nutrimentos, favoreciendo la regeneración del bosque. El grado de apertura del dosel influye
sobre la abundancia de la regeneración de especies de los diferentes grupos ecológicos y por
lo tanto sobre el volumen y calidad de la madera que se produce. Los claros provocados por
el aprovechamiento pueden mejorar las condiciones ambientales para el establecimiento de
especies heliófitas durables y en menor grado de las heliófitas efímeras, en aperturas
mayores En el otro extremo se puede analizar el aprovechamiento mínimo. Aquel donde la
extracción de productos forestales maderables y no maderables es relativamente mínimo con
relación a la disponibilidad de biomasa total. (abt, 2002)
Se refiere a cortes y extracciones artesanales en bosques primarios. Las cantidades de leña,
madera para la construcción rural o artesanía y los productos no maderables del bosque
cosechados en pequeñas cantidades. En esta situación el impacto del aprovechamiento es
casi imperceptible, y los efectos del aprovechamiento se recuperan a corto plazo con
extrema.
Entre esos dos extremos se tienen varias situaciones intermedias. Un manejo forestal óptimo,
debe iniciar con el ordenamiento territorial del país, ubicar estratégicamente el punto de
equilibrio entre un extremo y otro, que le permita a la sociedad hacer uso máximo del
servicio ambiental y del recurso boscoso sin llevarlo al punto de incapacidad de recuperación.
Los principales factores ambientales afectados por las labores de aprovechamiento forestal
son:
Composición florística o biodiversidad vegetal y fauna
Densidad del bosque (expresada en m3 por hectárea, área basal por hectárea en
m2 o número de árboles por hectárea)
Cobertura total de copas proyectadas
Composición del sotobosque (regeneración natural y especies propias del piso
del bosque)
Altura y diámetro promedio del bosque
Suelos (estabilidad, estructura, propiedades químicas, protección, conservación
y mejoramiento)
Temperatura
Climáticos (infiltración, interceptación de lluvia, escorrentía superficial, vientos,
albedo solar y evapotranspiración real)
Incremento volumétrico corriente anual
El hecho de que sean afectados no quiere decir que sea negativamente. Al contrario, varios
de esos factores pueden resultar favorecidos por un buen manejo forestal. Un
aprovechamiento forestal bien planificado y ejecutado deberá afectar cada uno de esos
factores de forma favorable o a un grado que permita su recuperación a corto plazo y con el
esfuerzo mínimo.
El equilibrio entre estos factores es facilitado por el aprovechamiento forestal. Por ejemplo,
cuando el factor de densidad del bosque llega a su máximo, el incremento o producción de
madera se estabiliza y prácticamente se paraliza el crecimiento. Un bosque virgen tiene una
capacidad de absorción de CO2 casi nula ya por falta de espacio físico o de luz. Al realizar un
aprovechamiento por entresaca de árboles maduros se crea un espaciamiento que permite al
bosque retomar el crecimiento, favoreciendo el desarrollo de árboles jóvenes, de otras
especies y el incremento más rápido de los medianos. Si bien esta intervención puede afectar
momentáneamente la estabilidad del suelo, favorece el equilibrio entre este factor y el
crecimiento del bosque, a la vez que cumple su papel de producción. (abt, 2002)
3.2.4.2 Conversión de terrenos forestales
Cuando se convierte el terreno forestal en otro uso (pecuario, agrícola, urbano, agroindustrial
o turístico) se obtiene un beneficio. Este beneficio puede ser directo, a la hora de la corta
total del bosque. Otro beneficio posterior, viene dado por el uso alternativo o de sustitución.
Aquí se permite hacer una comparación para cada caso. Los terrenos forestales con
diferentes calidades de sitios (terrenos buenos y terrenos pobres) que permiten diferentes
desarrollos y rendimientos, juegan un papel importante en esta comparación. Los criterios de
ubicación geográfica, especie, tipo y calidad de madera, uso oportuno y conveniente del lugar
son determinantes que sirven para hacer una comparación entre terrenos convertidos y el
uso potencial forestal. Los servicios ambientales del bosque aportan un valor muy
significativo a la hora de hacer las comparaciones. (abt, 2002)
3.2.4.3 Impactos ambientales de los desmontes
El desmonte total de los bosques transforma el ecosistema natural, de forma tal que su
recuperación es costosa en recurso y tiempo. Cuando un área cubierta de bosques se
transforma en pastos, agricultura, u otro uso, las consecuencias principales aparecen de
inmediato y se van agudizando a medida que pasa el tiempo. La influencia de los bosques en
la calidad del ambiente es determinante. (abt, 2002)
Así, los desmontes alteran directamente y de forma inmediata, los indicadores ambientales
que dependen de los bosques. A continuación se presenta una lista de factores ambientales
afectados negativamente por desmontes totales:
1. Régimen hídrico, infiltración, evaporación y transpiración.
2. Régimen de la temperatura
3. Los suelos, su pH, la capacidad productiva, contenido en materia orgánica, humus,
textura, estructura, humedad, drenaje, equilibrio de nutrientes
4. Escorrentía superficial, nivel de corrientes permanentes, manantiales, capa freática
5. Iluminación del suelo, composición florística, hábitat de especies valiosas
6. Régimen de los vientos, erosión eólica, cambios climáticos y fenómenos atmosféricos
7. Cantidad de CO2 que fija
8. Microflora y microfauna del suelo
9. Biodiversidad, equilibrio ambiental de especies, niveles de plagas y autocontrol de
plagas y enfermedades
10. Fauna nativa, sus nichos, equilibrios y fuentes de vida
11. Aspecto escénico, paisaje, entorno y ambiente para vida humana
12. Protección de suelos, conservación y proceso de mejoramiento y evolución de suelos
13. Calidad del agua y del aire (niveles de pureza y contaminación)
14. Calidad de vida humana. (abt, 2002)
De esos factores, todos afectan en menor o mayor grado el medio ambiente en la República
Dominicana. Por su calidad de territorio insular, las pendientes dominantes en el territorio
nacional y la alta densidad poblacional, todos los indicadores que tienen que ver con suelos y
aguas son los que afectan con mayor incidencia y ofrecen mayor dependencia a la vez, para
el medio local.
Si los desmontes se hacen bajo planificación tomando en cuenta los niveles de alteración de
los anteriores indicadores, favoreciendo a cada uno de ellos, o alterándolos al menor nivel
posible con el manejo forestal, entonces el impacto de los desmontes tiene efecto mínimo.
Para ello, se deben diseñar en todas las áreas forestales el país, los planes de manejo, los
planes de manejo de cuenca y los planes de manejo con ordenamiento territorial. Un
aprovechamiento forestal bien planificado y ejecutado deberá afectar cada uno de esos
factores de forma favorable o a un grado que permita su recuperación a corto plazo y con el
esfuerzo mínimo.
El equilibrio entre estos factores es facilitado por el aprovechamiento forestal. Por ejemplo,
cuando el factor de densidad del bosque llega a su máximo, el incremento o producción de
madera se estabiliza y prácticamente se paraliza el crecimiento. Un bosque virgen tiene una
capacidad de absorción de CO2 casi nula. Ya por falta de espacio físico o de luz. Al realizar un
aprovechamiento por entresaca de árboles maduros, se crea un espaciamiento que permite al
bosque retomar el crecimiento, favoreciendo el desarrollo de árboles jóvenes, de otras
especies y el incremento más rápido de los medianos. Si bien esta intervención puede afectar
momentáneamente la estabilidad del suelo, favorece el equilibrio entre este factor y el
crecimiento del bosque, a la vez que cumple su papel de producción. La experiencia
dominicana en aprovechamiento forestal planificado, bajo planes de manejo, es tan reducida
(6% del potencial forestal está bajo planes de manejo), que su impacto se hace imperceptible
sobre el país, en términos ambientales y económicos. (abt, 2002)
3.2.4.4 Costos estimados asociados a los impactos
Cada vez que se tala una hectárea de bosque se produce un impacto negativo sobre los
ecosistemas del país. Este impacto puede traducirse en un valor económico. El valor se
calcula directamente por la pérdida del recurso o servicio o bien por el costo de impactos
directos que provoca. En la actualidad, como se ha dicho, el país presenta una tasa de
deforestación negativa. Sin embargo, existe la posibilidad de una pérdida constante de la
calidad del bosque.
Para estimar los costos asociados con los impactos de la deforestación o el aprovechamiento
forestal no planificado, se deben tener indicadores cuantificados. Por tal razón quedarán
como una de las recomendaciones prioritaria de este estudio. (abt, 2002)
3.2.4.5 Beneficios cuantificables y no cuantificables
Los árboles agregan y acumulan madera año tras año mientras viven, hasta el momento en
que son cortados o alcancen un tamaño utilizable de acuerdo a los objetivos previamente
fijados por el silvicultor. Así, todas las producciones anuales de madera generadas por el
árbol durante un largo tiempo adquieren un carácter de ser un “bien en proceso” que
esperan determinado número de años para llegar a ser un producto como tal, la madera.
Asimismo, el productor silvícola no solo produce madera sino que produce también otros
beneficios y servicios, llamados economías externas, como recreación, higiene, agua,
regulación de caudales, protección del suelo y la biodiversidad, los cuales tienen valores que
no están determinados por los procedimientos normales de mercado de la economía de
intercambio y debido a su naturaleza son particularmente difíciles de valorar. Cada vez que se
tala una hectárea de bosque y se sustituye por otro uso, se elimina un valor para crear otro.
En este punto se va a analizar el valor eliminado. Este valor está representado por un
conjunto de valores. Lo constituyen la madera y los servicios ambientales. Se intentará
asignar un valor a cada producto o servicio identificado. (abt, 2002)
3.2.4.6 Tabla de beneficios
El producto principal por el cual se conoce el bosque es la madera. Sin embargo, este trabajo
siempre considerará los valores asociados, como los servicios ambientales y valor de otros
recursos que dependen del bosque. A continuación se presenta en detalle la valoración del
recurso maderero calculado para la República Dominicana, con base en el documento
“Inventario Forestal del 2001”. Los precios han sido calculados con base en promedios
de consulta a diferentes proyectos de productores forestales nacionales, privados y
gubernamentales (Bosque Seco, Plan Sierra, Microempresa Forestal de Zambrana, Raúl
Martínez Mera, Vivero Forestal Loma Grande, Proyecto Novillero). El valor total es la
valoración económica del bosque en pie, sin deducir coste de aprovechamiento, transporte y
administrativos. Si bien cabe reconocer que los valores potenciales agregados por
transformación y transporte son muy significativos en esta valoración, la falta de información
sobre estos valores éstos no a permitido su inclusión en los cálculos presentados en la tabla
que se presenta a continuación. (abt, 2002)
Tabla 2: Cálculos de valor del mercado de la madera en bosques
Tipo de bosque Área (Ha) Vol./Ha (m2) Volumen total
(m2)
Precios ($RD) Valor total ($RD)
Conifero 90,686 127 11,471,779 800 9,177,423,200
Latifoliado húmedo 253,251 33 8,230,658 1,200 9,876,789,600
Bosque seco 208,151 25 5,191,286 700 3,633,900,200
Plantaciones 24,000 70 1,680,000 750 1,260,000,000
Total 576,088 26,573,722 23,948,113,000
FUENTE: Elaboración propia con base en (SEMARN, 2001)
consulta de precios promedios del mercado local en RD$.
Ahora, para mostrar la valoración conjunta de los recursos forestales (la madera, los servicios
ambientales y recursos naturales asociados), se ha desarrollado el siguiente esquema para
una hectárea. Algunos datos se han estimado con base al precio local o regional que
prevalece en los servicios y recursos. (abt, 2002)
3.3 Análisis Estratégico Situacional (AES) de un futuro Programa de Incentivos
Forestales
Como parte de un evaluación desarrollada a nivel de la información de “Programas de
Incentivos Forestales” colectada en México, Guatemala, Costa Rica, Bolivia y Chile, se logro
en forma unilateral (Melgar, M.) establecer una análisis FODA (Fortalezas,
Oportunidades, Debilidades y Amenazas), con el objetivo de establecer cuales en forma
genérica el potencial intrinsico que la operativización de un Programa de Incentivos
Forestales, pudiera desarrollar en Republica Dominicana. En la tabla No. 3, se resume el
análisis FODA desarrollado.
Tabla 3: Análisis FODA de un futuro programa de incentivos forestales
Fortalezas
Respaldo juridico a través de legislación genérica (ley ambiental) y especificas (ley forestal);
Alto potencial para generar empleo rural
Potencial para convertirse en el eje directivo del accionar de los “servicios forestales y de sector forestal nacional”
Alto potencial para generar servicios ambientales
Principal impulsor del crédito forestal
Conocimiento de programa
Credibilidad en el instrumento a nivel internacional
Marco de funcionamiento técnicamente definido a nivel internacional
Acceso a diferente tipo de beneficiario (pequeño, mediano y gran agricultor o propietario de tierra)
Debilidades
Monto consolidado para todas regiones de un mismo país para reforestación y manejo, con precios fluctuantes de mano de obra
y materia prima
Acceso en la mayoría de los países (todos de hecho) solo a propietarios con registro de propiedad de tierras
En la mayoría de las leyes forestales o sectoriales existe un área máxima anual para reforestación, manejo o protección de
bosques naturales, lo que limita la amplicaciòn exponencial de los proyectos forestales
Falta de integración de los Programas de Incentivos Forestales a otros programas y proyectos de gestión ambiental a nivel
nacional, lo que puede limitar o disminuir el grado de impacto
Alta dispersión de especies plantadas en proyectos de reforestación, en países como Guatemala, México y Costa Rica, se utilizan
hasta 15 especies diferentes, mientras que en Chile se concentraron en un máximo de 3 especies forestales
Atomización de las áreas reforestadas, por falta de un “Plan de Ordenamiento Territorial” en la mayoría de los países de
latinoamérica, no han permitido dirigir adecuadamente áreas para concentración de reforestaciones productivas
Reforestación con especies poco promisorias para el fomento industrial, en algunos países tropicales (excepto Guatemala) se ha
permitido la implementación de reforestaciones con especies forestales de usos limitados como eucalipto, grabilea robusta,
casuarina, etc.
Desconocimiento (falta de investigación) de sistemas silviculturales para plantaciones
Falta de aplicación de criterios e indicadores para la elegibilidad de proyectos
Mayor énfasis en la planificación que en la ejecución y seguimiento de proyectos, se solicita grandes estudios técnicos a veces
muy poco aplicados y durante la ejecución el seguimiento y asistencia técnica es limitado
Falta de adecuación de herramientas operativas según tipo de usuario, en la mayoría de países no existe las herramientas para
cada tipo de posible beneficiario para reforestación, manejo o protección de bosques naturales
No existen modelos de incentivo para manejo de regeneración natural
Débil organización de beneficiarios directos
Escasa demanda de proyectos para manejo y/o protección de bosques naturales
Oportunidades
Opinión pública favorable a actividades de reforestación y manejo forestal
Recursos financieros del Estado disponibles para apoyar la reforestación y el manejo forestal sostenible
Demanda creciente de productos forestales en el mercado nacional e internacional
Crisis en el mercado de los principales productos de exportación a nivel latinoamericano (Café, Azúcar, Caucho, etc.)
Apertura de crédito para el sector forestal por diferentes instituciones privadas y publicas en los diferentes países donde se
implementa los programas de incentivos forestales
Regulación de títulos de propiedad de la tierra, es muy sabido que los programas de incentivos forestales es una estrategia del
“Banco Interamericano de Desarrollo” para acelerar los programas de regularización de la tierra en los países donde existen los
programas de incentivos forestales
Aumento significativo en la mano de obra rural, lo que ha permitido la disminución del fenómeno migratorios hacia las áreas
urbanas o fuera de los países
Amenazas
En algunos países (Guatemala, Costa Rica y Chile) existe porcentajes elevados de abadono de proyectos de reforestación
Baja capacidad de respuesta de beneficiarios, al aumentar el existo de los programas de incentivo forestales, la capacidad de los
“servicios forestales nacionales” sufren por la poca capacidad logística y de recursos humanos
Deficiente asistencia técnica por pare de los “asesores privados” (regentes) y del personal de los “servicios forestales nacionales”
Escasa innovación tecnológica, la mayoría de los proyectos de reforestación siguen aplicando tecnología tradicional rudimentaria
(producción de planta en bolsa, trazo y ahoado, limpias manuales). Esta situación da como resultado una baja productividad en
los insumos y jornales invertidos. Por otra parte existen muy pocas opciones para la transformación de productos diámetros
menores (productos de raleos), lo cual hace poco rentable el manejo de las plantaciones.
Deficiente calidad de plantaciones, la calidad de las plantaciones expresada en el vigor, sanidad y uniformidad en el crecimiento,
sigue siendo un factor crítico en muchas de las plantaciones establecidas por los diversos programas latinoamericanos de
incentivos forestales, sino se desarrolla una reforestación eficiente en términos de calidad de plantas, con adecuado seguimiento
de prácticas silviculturales y manejo, es posible, que nuevamente los países se vea frustrado por una mala inversión y el sector
forestal no logre obtener un sitial de liderazgo en el contexto internacional.
Fuente: Melgar, M. 2006.
El FODA, se utilizara como la principal herramienta para el desarrollo de la líneas estratégicas
y de acción de un futuro programa de incentivos forestales para la Republica Dominicana,
una ventaja que en la actualidad posee el país es el poder ver fuera de su territorio y poder
tomar lo mejor de los modelos que hasta la fecha se han implementado en otros países de la
región Latino Americana y principalmente en la región Mesoamericana, con ello además
permite omitir los errores que pudieran haber comitido por omisión o falta de información los
“servicios forestales nacionales”. (Melgar, M. 1996)
3.3.1 Criterios de selección de especies para reforestación
Una de las principales debilidades y limitaciones en los Programas de Incentivos Forestales
analizados, fue la selección de especies para programas de reforestación, la mayoría de los
programas analizados no cuentan con los instrumentos y herramientas de gestión necesarias
para lograr una adecuada selección de especies, considerando este punto, se presenta la
tabla No. 4 una propuesta de criterios e indicadores de selección de especies asignándole una
ponderación, que permita orientar futuros proyectos de reforestación.
Tabla 4: Criterios de selección de especies para reforestación
Factor Ponderación Parámetros Ponderación
Distribución natural o
capacidad de adaptación
de la especie 17
En áreas reducidas de una provincia
Por lo menos en dos provincias, regiones
En 4 provincias, regiones
En áreas de 6 provincias, regiones
En 8 o más provincias, regiones
3.4
6.8
10.2
13.6
17.0
Demanda Nacional 17
Especie no demandada
Únicamente demanda local
Escasa Demanda nacional
Buena demanda nacional
3.4
6.8
10.2
17.0
Demanda Internacional
volumen 17
Especie no demandada
Demanda ocasional en pequeños volúmenes
Demanda ocasional en grandes volúmenes
Demanda constante en pequeños volúmenes
Demanda constante en grandes volúmenes
3.4
6.8
10.2
13.6
17
Precio de mercado
internacional
$/m3
15
Menos de 500
Entre 500 y 1500
Entre 1500 y 2000
Mayor de 2000
6
9
12
15
Experiencia silvícola sobre
la especie
17
Especie poco conocida
Especie exitosa en otros países(condiciones similares)
Especie conocida y adaptada a condiciones Nacionales
Especie conocida y promisoria
Especie exitosa en condiciones nacionales
3.4
6.8
10.2
13.6
17.0
Disponibilidad de semilla
17
No existen fuentes semilleras seleccionadas
Escasas fuentes semilleras no registradas
Existen fuentes semilleras identificadas
Existen rodales semilleros seleccionados
Existen fuentes semilleras seleccionadas y mejoradas
3.4
6.8
10.2
13.6
17.0
Total 100
Fuente: Melgar, M. 2006.
3.3.2 Criterios de selección de regiones para reforestar
Otro punto a considerar es la “selección de regiones para reforestar” la mayoría de los
programas de incentivos forestales en Latino América, no se enmarcan sobre parámetros
tangibles de “ordenamiento territorial”, debido a que es casi imposible el esperar que se
elabore a corto plazo un Plan de Ordenamiento Territorial a nivel nacional es posible
considerar una serie de criterios e indicadores (asignándole un ponderación básica) que
permita la ubicación geográfica dentro del Republica Dominicana.
Tabla 5: Criterios e indicadores se regiones para proyectos de reforestación
Factor Ponderación Parámetro Ponderación
por parámetro
Factores que afectan el establecimiento y
crecimiento de plantaciones forestales
1 Vocación forestal
1.1 Superficie con vocación forestal productiva 12
Menos de 1%
Del 1 al 3%
Del 3 al 6%
Del 6 al 10%
Mayor de 10%
2.4
4.8
7.2
9.6
12.0
1.2 Superficie susceptible de Reforestar 16
Menos de 1%
Del 1 al 3%
Del 3 al 6%
Del 6 al 10%
Mayor de 10%
3.2
6.4
9.6
12.8
16.0
2. Condiciones climáticas
2.1 Superficie con zonas de vida de Bosque húmedo o
muy húmedo. 12
Menos de 1%
Del 1 al 2%
Del 2 al 3%
Del 3 al 5%
2.4
4.8
7.2
9.6
Mayor al 5% 12.0
2.2 Duración de época lluviosa
5
Menor a 100 días
De 100 a 120 días
De 120 a 140 días
De 140 a 160 días
Mayor de 160 días
1.0
2.0
3.0
4.0
5.0
Factores que afectan el manejo, mercadeo y
comercialización
1. Superficie con plantaciones ya establecidas
10
Menos del 4%
Del 4 al 8%
Del 8 al 12%
Del 12 al 15%
Mayor al 15%
2.0
4.0
6.0
8.0
10.0
2. Distancia a principales mercados
14
Más de 350 km.
De 250 a 350 km.
De 150 a 250 km.
De 100 a 150 km.
Menos de 150 km.
2.8
5.6
8.4
11.2
14.0
3. Distancia a puertos de embarque 12
Más de 350 km.
De 250 a 350 km.
De 150 a 250km
De 80 a150km
Menos de 80 km.
2.4
4.8
7.2
9.6
12.0
4. Accesibilidad 12 No accesible
Acceso temporal
Acceso permanente
Buen acceso
2.4
4.8
7.
12.0
5. Densidad de vías de acceso 7
Menos de 12 km/100 km2
De 12 a 24 km/100 km2
De 24 a 36 km/100 km2
De 36 a 50 km/100 km2
Más de 50 km/100 km2
1.4
2.8
4.2
5.6
7.0
Total 100
4. Descripción general de un futuro Programa de Incentivos Forestales en
Republica Dominicana (PIF-RD)
4.1 Misión
El Programa de Incentivos Forestales de Republica Dominicana (PIR-RD), contribuye a
reducir la deforestación, impulsa la oferta de productos forestales competitivos, genera
servicios ambientales y empleo en el área rural, mediante el fomento de la creación de
núcleos de producción forestal regional de alta productividad.
4.2 Visión
El Programa de Incentivos Forestales es un instrumento de la política forestal que
promueve una mayor incorporación de la población dominicana a la actividad forestal
formal incentivando la inversión para el establecimiento y manejo de plantaciones
forestales, el manejo sostenido de bosques naturales y la silvicultura con fines
ambientales.
4.3 Objetivos
El Programa de Incentivos Forestales constituye un instrumento financiero de la política
forestal, al igual que los incentivos crediticios contemplados tanto en la política como en
la legislación forestal vigentes. Bajo este enfoque, y para cumplir su Misión, el PIF-RD
plantean los siguientes objetivos:
Mantener y mejorar la producción forestal sostenible, incorporando los bosques
naturales a la actividad económica productiva.
Incorporar tierras de vocación forestal desprovistas de bosque a la actividad forestal, a
través del establecimiento y mantenimiento de plantaciones forestales y/o regeneración
natural.
Generar una masa crítica de bosques productores de materia prima, para el desarrollo de la
industria forestal.
Incentivar el mantenimiento y la creación de bosques para la generación de servicios
ambientales.
4.4 Metas
Con base en los fondos asignados al PIF-RD, y los resultados obtenidos en los primeros tres
años de ejecución, se espera que en el período de duración del Programa (que pudiera
oscilar de 10 a 20 años), se alcance una meta de 285,000 hectáreas con plantaciones e
incorporar al régimen de manejo forestal sostenible 572,000 hectáreas de bosques naturales,
tal como se aprecia en la tabla 5.
Tabla 5: Proyección de metas en reforestación y bosque natural manejado
Actividad
Año
Reforestación
(ha/año) Manejo Bosques Naturales
(ha/año)
1 1103 486
2 4258 4535
3 6643 3500
4 8500 12500
5 7000 15000
6 7000 17500
7 7116 19000
8 8905 20000
9 10110 22500
10 10856 25000
11 15026 27500
12 16015 30000
13 17268 32000
14 18818 35000
15 20460 40000
16 22172 45000
17 24016 50000
18 26040 52500
19 28299 55000
20 25394 65000
Total 285,000 572,021
Fuente: Proyecciones desarrollados en base al “Diagnostico ambiental
Y análisis económico/fiscal” del Sector Forestal (Capitulo 7),
abt, 2002, desarrollado por Melgar, M. 2006.
4.5 Grupos de beneficiarios
El programa de incentivos forestales debe considerar diferentes niveles de beneficiarios
para generar una sinergia que permitan el cumplimiento
Pequeños y grandes propietarios:
Pequeños propietarios: propietarios de tierras de vocación forestal con proyectos de 2 a
15 hectáreas.
Grandes propietarios: propietarios de tierras de vocación forestal con proyectos de más de
15 hectáreas.
Municipalidades, comunidades y grupos organizados:
Ayuntamientos: posesionarios de tierras municipales que cuentan con el aval de la
corporación municipal para desarrollar proyectos forestales en tierras municipales de
vocación forestal.
Comunidades: miembros de comunidades que tengan derechos de propiedad sobre tierras
comunales registradas.
Grupos sociales organizados: Cooperativas, comités, asociaciones u otra forma de
organización de la sociedad civil, cuyos miembros sean propietarios de terrenos de vocación
forestal.
4.6 Lineamientos estratégicos para un futuro plan estratégico quinquenal
Con base al análisis FODA del PIF-RD de programas de incentivos en América Latina, y
para dar cumplimiento a la misión, objetivos y metas del Programa de Incentivos
Forestales, se han definido los siguientes lineamientos estratégicos:
Priorizar especies y regiones para el establecimiento de plantaciones forestales:
en función de la productividad, disponibilidad de tierras de aptitud forestal, demanda en el
mercado nacional e internacional y potencial competitivo del sector forestal. Para los
próximos cinco años es conveniente reducir el número de especies a incentivar de tal forma
que se puedan alcanzar economías de escala, necesarias para ganar poder de negociación
frente al mercado internacional de productos forestales y para atraer la inversión privada,
tanto en temas de producción forestal, como de transformación y prestación de servicios de
apoyo.
Orientar al menos el 80% de los fondos destinados a proyectos de reforestación
a las regiones y especies prioritarias: de esta manera, se logrará el desarrollo de una
masa crítica de plantaciones en dos o tres polos de desarrollo forestal.
Consolidar los criterios de elegibilidad de proyectos a incentivar: en función de la conformación
de núcleos competitivos de producción forestal.
Mantener sin variación los montos actuales por hectárea otorgados para
reforestación: por lo menos para el primer quinquenio, como manera de obligar a los
silvicultores a una mayor eficiencia y compromiso en la inversión.
Consolidar alianzas y coordinar acciones a lo interno del servicio forestal
nacional: principalmente con aquellos programas y proyectos que deben estar
estrechamente vinculados al PIF-RD.
Establecer alianzas con ONGs, Programas y Proyectos vinculadas al subsector
forestal: para la organización de pequeños productores (menos de 15 hectáreas)
beneficiarios del PIF-RD, para mejorar su capacidad de gestión y negociación.
Orientar a beneficiarios del PIF-RD hacia la formación de alianzas en torno a
objetivos comunes: productores de teca, coníferas, caoba, etc.
Fortalecer la divulgación del PIF-RD: dar énfasis hacia los incentivos para el manejo
de bosques naturales en función de los potenciales beneficiarios del Programa.
Consolidar los incentivos para manejo de bosques naturales: implica establecer
montos atractivos y mecanismos e implementar propuestas de mejora, que incluyan
además manejo de bosques secundarios y regeneración natural.
Establecer la obligatoriedad de la Regencia Forestal vinculada al PIF-RD: apoyar
el fortalecimiento de su capacidad técnica, y el desarrollo y aplicación de una normativa
que regule el accionar de los regentes en proyectos beneficiarios del PIF-RD, desarrollando
un programa nacional de registro forestal.
Establecer contratos con beneficiarios del PIF-RD: como medio para garantizar el
cumplimiento de compromisos y reducir el riesgo de abandono de proyectos
Orientar los proyectos de reforestación y de manejo de bosques naturales
(producción y protección): ubicados fuera de las regiones definidas como prioritarias, a
zonas de importancia para el funcionamiento del Corredor Biológico que interconecten las
áreas protegidas que conforman el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP-RD) y
otros ecosistemas estratégicos para el país, en apoyo a su operativización y consolidación,
por lo menos durante el primer quinquenio
4.6.1 Acciones Inmediatas
Con base en el diagnóstico FODA y los lineamientos estratégicos descritos, el servicio
forestal nacional (Subsecretaria de Estado Forestal) deberá impulsar las siguientes
acciones:
4.6.1.1 Priorizar especies
Para lograr la creación de una masa crítica de plantaciones forestales que permita ganar
sinergia entre beneficiarios del PIF-RD, desarrollar economías de escala y especialización
de los factores de producción, es necesario seleccionar cuidadosamente las especies a
plantar. El establecimiento de plantaciones forestales con fines industriales implica
desarrollar una cadena de valor productiva eficiente y eficaz. Para ello se necesita:
Actividades de apoyo: infraestructura de soporte, dirección de recursos humanos,
desarrollo de tecnologías y compras de insumos y materiales.
Actividad logística: abastecimiento (plantas mejoradas de alto rendimiento, fertilizantes,
insecticidas, materiales, insumos), operaciones de producción (viveros de producción de
plantas de alta calidad, transporte al terreno), plantación (preparación del terreno, cercos,
cuidados, plantación, limpieza, fertilizantes), tratamientos de manejo (podas raleos y
cosecha), transporte (desde la finca hasta el lugar elegido por el cliente), transporte
(menor y mayor), cosecha, transformación y comercialización de productos y
subproductos.
Esa cadena de valor productiva (semilla, producción de planta, silvicultura,
aprovechamiento) no es posible desarrollarla por lo menos en el mediano plazo, para
un número significativo de especies; por lo tanto es necesario que el PIF-RD se
concentre, en el primer quinquenio, en aquellas especies con las que hay mayor
seguridad de establecer plantaciones forestales exitosas.
En ese sentido es estratégico concentrarse en aquellas especies de las cuales se conoce
plenamente su silvicultura, que presentan una amplia ductilidad en productos (trozas
debobinables, trozas aserrables, postes), con tecnologías industriales para producir
productos con un alto valor agregado y que tienen un buen mercado nacional o
internacional.
Con base en las consideraciones anteriores, la aplicación de criterios de selección de
especies, las características bioclimáticas y edáficas de las regiones con mayor potencial para
establecer plantaciones forestales, la distribución natural o capacidad de adaptación de las
especies, y fundamentalmente la experiencia.
Las especies seleccionadas, constituyen un elemento orientador para los usuarios del PIF-RD
y para las acciones de apoyo a su implementación (oferta de semilla, proyectos de
investigación en silvicultura y mejoramiento genético). Esta priorización no implica la
exclusión de otras especies que por condiciones locales revistan importancia económica,
ecológica y social.
Un factor importante en la selección de especies para proyectos de reforestación es el
sitio. Cada sitio tiene características propias de clima, fisiografía, suelo y vegetación, que
le permiten proveer determinados factores de crecimiento al árbol. Por otra parte, cada
especie se desempeña mejor que otras en un sector forestal determinado dentro de las
gradientes ambientales. En la medida que las condiciones de sitio se alejan de los
gradientes óptimos requeridos por una especie, la calidad de ese sitio para esa especie
disminuye. La productividad forestal varía considerablemente en función de la calidad de
sitio. Por tal razón, en los proyectos de reforestación beneficiarios del PIF-RD es
importante analizar las variables de sitio que más influyen en la productividad de la
especie seleccionada.
4.6.1.2 Priorizar regiones
La priorización de regiones para la ejecución del PIF-RD, es fundamental para lograr un éxito
a corto plazo de un futuro programa de incentivos forestales,
en su concepto más amplio,
el término productividad forestal puede considerarse como la capacidad de
producir bienes forestales, maderables y no maderables, y servicios ambientales,
bajo la presencia de condiciones biofísicas que afectan al crecimiento (clima,
suelo, fisiografía), condiciones que afectan al manejo (extracción,
comercialización, mercadeo, industrialización) y la conservación (riesgo de
erosión, condición hidrológica especial).
En este sentido, la productividad forestal en una zona o sitio está afectada no sólo por las
características biofísicas de las tierras, sino también por las características socioeconómicas
ligadas a un sistema de producción que definen la existencia o no, de la aptitud para la
actividad forestal, especialmente para el caso particular de plantaciones con fines industriales.
Con base en las consideraciones anteriores, se definieron los criterios para la selección de
regiones prioritarias (tabla 4), éstos a su vez se combinaron con los requerimientos
edafoclimáticos de las especies priorizadas mediante la aplicación de sistemas de Información
Geográfica, lo que permitirá definir las zonas potenciales o regiones prioritarias para
establecer plantaciones con cada una de las especies priorizadas (tabla 5), determinándose
en cada región y para cada especie.
4.6.1.3 Institucionalizar criterios de elegibilidad de Proyectos
El equivocarse en la estrategia de colocación de incentivos mediante la segregación de
elegibilidad de los proyectos a incentivar, ya sea por tamaño, dispersión de especies,
tecnologías tradicionales respecto a calidad de plantas, etc, llevan a serios problemas de
eficiencia para el productor forestal.
La elegibilidad consiste en un análisis previo a la evaluación de los proyectos solicitados para
acogerse al incentivo, el objetivo es descartar a los que no cumplan con criterios objetivos.
Entre los criterios que se han identificado están:
4.6.1.3.1 Para plantaciones
Regiones prioritarias: desde el punto de vista de desarrollo de polos de industrialización
competitivos, tendrán prioridad aquellos proyectos que se ubiquen en las regiones
prioritarias ha identificado por los actores involucrados en el desarrollo del sector forestal
en la Republica Dominicana. Proyectos dentro de esas regiones son prioritarios con relación
a proyectos ubicados en otras regiones del país, pero también deben responder a los otros
criterios de elección que se describen a continuación.
Especies prioritarias: el programa debe concentrar la reforestación en el corto plazo
(primer quinquenio) en un número reducido de especies y de más alto valor para disminuir
costos y desarrollar tecnologías duras y blandas5. El Servicio Forestal (Subsecretaria de
Estado Forestal) debe suspender temporalmente el fomento de aquellas especies forestales
sobre las cuales existe incertidumbre en desarrollar plantaciones industriales y
competitivas. En ese sentido, el criterio en cuanto a que especies plantar se determina en
función de las especies que deben de identificarse según criterios fenológicos, ecológicos,
económicos y sociales. Cualquier proyecto de reforestación con especies diferentes a las
priorizadas, para ser objeto de incentivos forestales, deberá fundamentar la viabilidad
económica, ecológica y social del proyecto y, además cumplir con los otros criterios de
elección.
Condiciones de sitio:
la productividad forestal de una especie determinada, varía
considerablemente en función de la calidad de sitio
, por lo tanto este debe ser un criterio a
evaluar. En este sentido, se debe dar prioridad a aquellos proyectos que además de
58 Tecnología dura: es aquella referida a máquinas, herramientas y hardware en general.
Tecnología blanda: es aquella relativa a la gestión, software y conocimiento.
ubicarse en las regiones priorizadas presentan condiciones óptimas de sitio para la especie
elegida y que además cumplan con los otros criterios de elección. Proyectos ubicados en
sitios marginales (al limite de lo tolerable) no deberán ser incentivados, salvo cuando las
condiciones de tipo ambiental (específicas para el sitio) lo justifiquen.
Objetivo de producción: el reglamento del PIF-RD deberá establecer los tipos de
proyectos que pueden incentivarse en función del objetivo de producción. Sin embargo,
según expertos en el tema la orientación hacia la producción de trozo aserrable de alta
calidad es la estrategia que aplican hoy las grandes industrias de la silvicultura mundial,
buscando el uso integral de la troza (optimizando el precio de esta en función de productos
de la mejor relación precio calidad) mientras que la industria que utiliza astillas tiende a
abastecerse de residuos. Por lo tanto, bajo las condiciones de Republica Dominicana (no
existe una industria de astillas desarrollada) y considerando el tipo de especies a fomentar;
durante el primer quinquenio deberá darse prioridad a proyectos para producción de troza
aserrable o debobinable. Proyectos de plantaciones con fines ambientales o energéticos,
dentro de las regiones prioritarias se incentivaran solamente cuando las condiciones de tipo
ambiental o social lo justifiquen.
Soporte técnico: la experiencia adquirida en los países con programas de incentivos
forestales, muestran que el apoyo técnico del silvicultor (por conocimiento propio o por
asistencia técnica de un Regente Forestal) en gran medida hace la diferencia entre buenos
proyectos o proyectos deficientes (desde el punto de vista técnico). En ese sentido es
importante considerar entre los criterios de elegibilidad con relación al soporte técnico los
siguientes aspectos:
o
Capacidad de gestión y de administración del silvicultor.
o
La coherencia de las actividades propuestas en el plan.
o
La metodología y cronogramas de trabajo.
o
Los antecedentes de gestión del silvicultor en proyectos similares.
o
Infraestructura de producción forestal en la finca
o
Respaldo técnico para la ejecución del Proyecto (Regente, ONG, otro).
o
La prioridad la tendrán aquellos silvicultores con mejores
antecedentes y soporte técnico para la ejecución del proyecto.
Ubicación del proyecto: en función de la distancia y del costo de llegada al mercado
objetivo, del producto, ya sea local (industrias) o internacional. En ese sentido el criterio es
darle prioridad a proyectos de menor costo, con relación a proyectos que estén en igualdad
de condiciones, en los otros criterios evaluados.
Tecnología: la tecnología debe analizarse desde la calidad del material genético a plantar,
calidad de plantas, técnicas de plantación y manejo y el valor de producto a obtener. El
criterio a aplicar es dar prioridad a aquellos proyectos que en igualdad de condiciones con
los otros criterios evaluados presenten la mejor tecnología planificada.
Seguridad jurídica de la tenencia de la tierra: este criterio considera no solamente el
régimen de propiedad, sino también las amenazas y riesgos potenciales (invasiones, litigios,
fragilidad ante desastres naturales). Se dará prioridad a aquellos proyectos que no
presenten ningún grado de amenaza sobre la propiedad de la tierra, sobre aquellos en los
cuales se determine que existe algún grado de incertidumbre.
4.6.1.3.2 Para manejo de bosques naturales
En las condiciones actuales el manejo de los bosques naturales debe ser incentivado
independientemente del tipo de bosque, calidad y ubicación geográfica, hasta que la
demanda supere la oferta de recursos financieros para tal efecto. Sin embargo, cuando la
demanda supere a la oferta de recursos financieros, se deberán aplicar los siguientes criterios
de selección:
Ubicación: para bosques con fines de producción, se dará prioridad en función del menor
costo de transporte de la materia prima a los centros de transformación. Para bosques con
fines de protección se dará prioridad a aquellos ubicados en ecosistemas forestales
estratégicos y/o relacionados a la futura implementación de Corredores Biológicos
asociados al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP-RD).
Tamaño del bosque: expertos en el tema de manejo de bosques naturales coinciden en
señalar, que un factor crítico, para alcanzar el manejo sostenible de un bosque es su
extensión. En este sentido, en el caso de bosques de coníferas, debe darse prioridad a
proyectos con una superficie igual o mayor a 45 hectáreas; mientras que para bosques de
latifoliadas como mínimo deberán ser 90 hectáreas.
Es importante señalar que en el caso de bosques naturales importa más el tamaño del
bosque que el tamaño de la propiedad. Por lo tanto, pequeños propietarios asociados
pueden conformar grandes masas de bosque.
Calidad de bosque: un factor común entre los remanentes de bosque natural es su baja
carga maderable, lo que limita el manejo forestal sostenible. Deberá darse prioridad a
bosques, que presenten una carga maderable superior a 100 m3/ha, en el caso de
coníferas, mientras que para latifoliadas deberá considerarse un área basal superior a 15
m2/ha para las especies comerciales.
4.6.1.3.3 Evaluar estrategia utilizada por el Programa en la aplicación de
incentivos para manejo de bosques naturales
Esa estrategia deberá considerar entre otras cosas:
Revisión y simplificación de procedimientos y requisitos para el manejo de bosques
naturales con PIF-RD (incentivos y desincentivos).
Establecer alianzas para la identificación y mapeo de los bosques potenciales para manejo
forestal.
Apoyo a iniciativas de grupos organizados ligados al manejo de bosques naturales para
reconvertir con el apoyo de PIF-RD, bosques naturales degradados en bosques de mejor
calidad.
Promoción de los incentivos, dirigida a potenciales usuarios propietarios de bosque.
Fomento de paquetes tecnológicos de manejo, en función de tipos de bosques.
Promoción de la técnica y los fundamentos del negocio forestal.
Apoyo al desarrollo industrial y comercial de maderas latifoliadas poco conocidas para dar
mayor valor a los bosques latifoliados.
Revisión de los montos otorgados con PIF-RD para incentivar el manejo de bosques
naturales
Apoyar el desarrollo de incentivos complementarios (créditos, pago de servicios
ambientales), que estimulen el manejo forestal sostenido de los bosques naturales.
4.6.1.3.4 Consolidar sistema administrativo del PIF-RD
Significa entre otras cosas:
Validar y oficializar el manual de procedimientos administrativos del PIF-RD.
Consolidar mecanismos de evaluación y certificación de proyectos a nivel de campo (definir
sistemas de muestreo, subcontratación de servicios, otros).
Consolidar mecanismos de pago.
Monitorear la aplicación de la normativa ligada al PIF-RD.
Establecer auditoria técnica externa.
5. Conclusiones
5.1 Dinámica del bosque a través del tiempo
Para fines de evaluación de la dinámica interna del bosque, los indicadores de incremento
corriente anual (ICA) e incremento promedio anual (IMA), tanto para volúmenes, altura y
diámetros en el bosque, se deben tener en cuenta. Estos indicadores indispensables no
aparecen en la literatura consultada, por lo cual su determinación es crucial.
Para manejar estos indicadores, se requiere de parcelas forestales permanentes de
investigación, con diseños estadísticamente validados, que acumulen datos por varios años.
Este proceso todavía no se ha instalado en el país. Sin embargo, hay dos ejemplos que deben
considerarse. Primero, el Plan Sierra tiene una aproximación para los bosques de pino criollo
(Pinus occidentali
s) con pequeños propietarios. Dobler y Torres (1999) presentan un uso
adecuado de indicadores como diámetros, alturas, área basal, volúmenes, incrementos de las
anteriores medidas y tablas de rendimiento, para pino crioll
o
.
Para ilustrar la dinámica histórica del manejo empírico del bosque a través del tiempo, se
debe remontar a la historia dominicana desde la colonia. Sin dudas, que los colonizadores
recibieron un país cubierto de bosque en su casi totalidad. El cultivo de la caña de azúcar y
los cultivos agrícolas de los colonizadores desplazaron las masas boscosas de las planicies
cercanas a las primeras ciudades coloniales. Las explotaciones madereras y el ganado de
carne siguieron a la caña de azúcar y también desplazaron grandes masas boscosas durante
los siglos que siguieron a la colonia.
Los bosques latifoliados húmedos y secos fueron los que mas sufrieron esta transformación,
básicamente por la extracción de especies valiosas como el guayacán
(Guaiacum oficinale),
la
caoba
(Swietenia mahagoni),
el campeche
(Haematoxylon campechianum
), que
fueron productos de exportación. Los patriotas y libertadores (Luperón, Báez) generaron
muchos ingresos y riquezas a costa del recurso boscoso.
Todavía a inicios del gobierno dictatorial de 30 años, el país poseía una considerable masa
boscosa, estimada en el 70 % (Chardón, 1937.). Durante el periodo de Trujillo hubo los
bosques fueron “explotados” sin ningún manejo haciendo homología con la explotación
mineral. Las concesiones forestales prosperaron haciendo de los bosques una fuente de
enriquecimiento personal, sin aplicar el mínimo criterio de manejo sostenible ni devolver en
reinversión en las zonas o el país. El pino criollo
(Pinus occidentalis)
fue la especie base de
este período. En este período se acelera la desaparición de la masa boscosa con el
incremento poblacional y ya para fines de los 50’s y durante los 60’s se une la agricultura de
tala y quema y el crecimiento de la ganadería, para hacer del bosque una sistema en
extinción. OEA (1965) señala que solo el 11% del país quedaba con cobertura boscosa.
En 1967, siendo presidente Joaquín Balaguer, se clausuran todos los aserraderos del país y se
traspasa la Dirección General Forestal a la Secretaría de las Fuerzas Armadas. El inventario
forestal de FAO, 1973, señala que el 22.95 del país tiene algún tipo de cobertura boscosa.
Los métodos de las Fuerzas Armadas, ya descritos anteriormente, no dieron los resultados
esperados. La deforestación continúa progresivamente, aumentada por el incremento de
incendios forestales, sumado a las causas anteriores. Pero al final de los ’80 y en la década
de los ’90, se retoma el concepto forestal desde dos puntos de vista importantes: por un lado
se inicia el período de más de 10 años de reforma legal, de forma participativa.
El Plan Nacional Quisqueya Verde, aunque, hizo sus aportes valederos, desde el punto de
vista de masas boscosas (aunque sin planes de manejo) al facilitar la reforestación a
asociaciones, pequeños productores y empresarios y la popularización de la reforestación en
todos los rincones del país.
La dinámica del bosque en el pasado no se puede describir completamente en base a los
inventarios, pues estos no son comparables, ya que utilizaron metodología y criterios muy
diferentes. Sin embargo es cierto que la dinámica del bosque en el futuro necesita ser
determinada con criterios objetivos, unificados y sistemáticos, utilizando fotointerpretación
con datos de campo actual. (abt, 2002)
5.2 Aprovechamiento forestal. Número de árboles aprovechados. Sus impactos
ambientales
El número de árboles aprovechados de forma legal se puede calcular con base en los planes
de manejo. No obstante, en términos forestales el indicador más relevante tiene que ver con
el volumen extraído, expresado en m3 por hectárea. Para fines de control de densidad de
bosques, se tiene el indicador de área basal, expresado en m2 por hectárea. Para estimar el
número de árboles a aprovechar a futuro, se puede pensar en un árbol promedio, conífero o
latifoliado. DAP 25 cm (rango de 18 a 40), altura comercial de 6.5 m (rango de 4 a 9), con
factor de forma 0.41 (rango de 0.38 a 0.44). A un árbol promedio tendrá un volumen de
0.13 m3. Luego se necesitan 7.5 árboles para cada m3 de madera comercial.
Si el volumen autorizado en los PMF de 558,379 m3 corresponde a árboles promedios (cada
7.5 árboles aportan un m3), se tendrían que cortar 4, 187,842 árboles en 18 años. Esto es
una cantidad insignificante de árboles, pues se trata de un promedio 232,658 árboles
anuales. Esta cifra está muy por debajo de la actual tasa de reforestación, analizada desde el
punto de vista de árboles que llegan al turno final, solamente en plantaciones. Eso dice, que
se puede aumentar considerablemente los PMF basado en las existencias actuales y la tasa
de reforestación.
Todavía los manejos se autorizan para entresacas, cortas selectivas, raleos, los cuales casi
nunca se hacen a tala rasa. Estos aprovechamientos al contrario, pueden presentar impactos
positivos para el ambiente al sanear bosques, favorecer el crecimiento de árboles
regenerados y suprimidos por los viejos, renovar masas, favorecer la germinación y desarrollo
de diversas especies aumentando la biodiversidad.
El verdadero impacto ambiental negativo no lo hacen los árboles aprovechados con
autorización. Son los cortes ilegales, los incendios que destruyen miles de hectáreas, las talas
y quemas, los contrabandos de especies valiosas, con cortas selectivas, dejando la peor
calidad biológica en el terreno y las especies menos apreciadas. (abt, 2002)
5.3 Papel presente y futuro del bosque en la economía dominicana
El aporte del sector forestal a la economía dominicana todavía es imperceptible. Sin embargo,
un importante aporte al Producto Interno Bruto (PIB) puede existir, aunque no se encontró
dato registrado. Este aporte concretamente se puede determinar contabilizando los productos
directos del bosque, legales y no autorizados, como madera, PFNM y servicios ambientales. El
caso de la producción maderera, que actualmente trata de restablecerse, ahora con enfoque
diferente al pasado, cuenta con algunas empresas comunitarias (Plan Sierra, Microempresa
Forestal de Zambrana, Proyecto de Manejo Bosque Seco), con índices considerables de
producción, empleos y crecimiento. Existen numerosas empresas privadas, pequeñas,
medianas y microempresas, para aserrado, transformación y mercadeo de productos
forestales.
Se puede esperar que con un registro eficaz esta producción pueda reflejar un aporte al PIB
que si bien no es muy significativo, comparado con los demás renglones, por lo menos
aparece como el inicio de un renglón que potencialmente puede ir creciendo y convertirse
entre los más importantes para el futuro inmediato del país.
Sin embargo, pese al incipiente desarrollo de la empresa forestal, las pocas experiencias
registradas, junto al dominio y el interés público cada vez más claro sobre el sector, y gracias
al potencial para crecer, el sector presenta un panorama positivo. Sin embargo, la apertura
comercial del mundo, con liberación de aranceles a partir de 2006, la tendencia histórica de
los gobiernos dominicanos de preferencia importaciones de madera a producirla localmente,
por una parte y la falta de reglas y estrategias en los sectores internos, dejan en el escenario
un reto, más bien comercial que técnico o ambiental. La inversión privada en el sector
forestal, no es ajena a la inversión en cualquier otro sector. Los recursos económicos
compiten con otros sectores preferenciales en la actualidad (turismo, zonas francas) y a su
vez compiten con empresas extranjeras que colocan sus productos en el país sin obstáculos.
Para el futuro inmediato no se puede esperar algo muy diferente al panorama forestal actual.
Incluir el sector forestal en los importantes rubros de inversión de recursos del presupuesto
nacional del Gobierno Dominicano parece una tarea poco probable. Por otra parte lograr que
el sector privado acepte y respalde la inversión en el sector queda supeditado a la iniciativa
gubernamental. Romper las barreras de la penalización, la represión y las limitaciones del
sector, requiere de una educación general, entre políticos, funcionarios, economistas y
público en general, hasta lograr la decisión general de aprovechar el potencial forestal del
país.
La crisis ambiental de la República Dominicana, por otro lado, demandará una reparación
urgente en el futuro inmediato. La deuda con el bosque, tend una oportunidad, así que la
inversión en el sector forestal no será solo para productos tangibles, pues los servicios
ambientales, como agua, biodiversidad, fijación de CO2, toman importancia cada vez mayor.
El potencial esta listo. Falta la decisión para la inversión en el sector y algunas
reglamentaciones adicionales a las existentes. Se requieren una institucionalidad forestal
pública con crecientes niveles de eficiencia, con una clara percepción de los roles que
corresponden a los sectores público y privado, con alta cooperación entre organismos,
aplicando enfoques multidisciplinarios y participativos y conscientes que la actividad forestal
ya no es privativa de los profesionales forestales, ya que en ella participan múltiples grupos
de interés, incluida la sociedad que debe estar debidamente orientada e informada.
Bibliografía
Abt. Associates Inc., 2002. Dominican Republic Environmental Diagnostic (elaborado en el
marco del PAI para el Manejo ambiental Nacional del Banco Mundial).
-------, 2002. Dominican Republic Legal and Institutional Study (elaborado en el marco del
PAI para el Manejo ambiental Nacional del Banco Mundial).
Asociación para el Desarrollo de San José de Ocoa, Inc. (ADESJO), 2002. Impactos de los
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Ficha Técnica 6
FUNDAMENTOS CONCEPTUALES UN FUTURO PROGRAMA
DE INCENTIVOS FORESTALES
EN REPUBLICA DOMINICANA
“PIF-RD”
Enero, 2006.
Marvin Melgar Ceballos
“Escuela de Planificación Orgánico Evolutiva
-EPOE-”

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Melgar Ceballos Marvin. (2006, enero 16). Programa en incentivos forestales en República Dominicana. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/programa-en-incentivos-forestales-en-republica-dominicana/
Melgar Ceballos, Marvin. "Programa en incentivos forestales en República Dominicana". GestioPolis. 16 enero 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/programa-en-incentivos-forestales-en-republica-dominicana/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Programa en incentivos forestales en República Dominicana". GestioPolis. enero 16, 2006. Consultado el 12 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/programa-en-incentivos-forestales-en-republica-dominicana/.
Melgar Ceballos, Marvin. Programa en incentivos forestales en República Dominicana [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/programa-en-incentivos-forestales-en-republica-dominicana/> [Citado el 12 de Diciembre de 2018].
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