Incidencia de los incendios forestales en un parque natural.

  1. Introducción

 Una preocupación constante por parte de la administración de las Áreas Protegidas de la Cordillera Central, es la incidencia de los “incendios forestales” durante los últimos 6 años el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (PNJBPR) no ha sido objeto de incidencia de incendios forestales favorecido por las acciones de interacción comunitaria, pero principalmente las condiciones climáticas.

Lo cual puede considerarse aceptable y hasta provechoso para la conservación de los ecosistemas y biodiversidad de área protegida, pero en realidad se ha estado acumulando grandes cantidades de material  combustible en los ecosistemas de sabana de pajonal y bosques de coníferas, lo que pone en riesgo la estabilidad biológica y ecológica del área protegida.

Considerando la experiencia del año 2005 donde grandes incendios afectaron grandes extensiones del Parque Nacional Armando Bermúdez y Parque Nacional José del Carmen Ramírez, hace necesario considerar acciones de “prevención, vigilancia, control y combate” que permita disminuir o si es factible anular la incidencia de incendios forestales dentro del área protegidas.

evaluacion-de-la-incidencia-de-incendios-forestales-del-parque-nacional-juan-bautista-perez-rancier-temporada-2006

La presente ficha técnica es producto de acciones de “planificación y coordinación” gestadas por el administrador del PNJBPR, el Sr. Carlos Antonio Abreu (Cachimbo), él cual solicito apoyo para desarrollar un documento que tuviera tres características básicas:

  1. inventario de las capacidades actuales físicas, logísticas y de equipo;
  2. un mapa de riesgo de incendios forestales para el año 2006; y
  3. una lista de requerimientos que permitan el desarrollo de acciones preventivas, vigilancia, control y de ser el caso combate de incendios forestales.

Después de realizar una rápida coordinación se logro convocar a un grupo de miembros del equipo de protección y vigilancia, como técnicos de soporte que han apoyado a Consultor Marvin Melgar, en el desarrollo de diversos estudios socioambientales con el fin de desarrollar un “microtaller de revisión y evaluación” del PNJBPR, con el fin de evaluar su situación actual, la zonas de riesgo a incendios forestales y la lista de prioridades para desarrollar acciones de prevención, vigilancia, control y combate de incendios forestales.

Producto del “microtaller” se desarrollo la presente ficha técnica, que tiene como un valor adicional (agregado) el poder servir de herramienta metodológica para poder replicar el ejercicio en otras áreas protegidas de la “Cordillera Central”, es importante indicar que a pesar de lo interesante de los resultados deben considerarse como preliminares y pendientes a desarrollar talleres y trabajos de campo para poder obtener los resultados finales.

  1. Objetivos 
  • Desarrollar de una manera de fácil compresión una herramienta de planificación que permita evaluar el estado actual y necesidades relacionadas a la prevención, evaluación, control y combate de incendios forestales para la temporada 2006 del PNJBPR;
  • Desarrollar una metodología que pueda ser extrapolada a otras Áreas Protegidas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y en forma prioritaria de la Cordillera Central;
  • Tener una herramienta de monitoreo y evaluación para afrontar las acciones a corto plazo a nivel de prevención, control y combate de incendios forestales en las zonas consideradas de alto riesgo para la ocurrencia de incendios forestales.
  1. Antecedentes históricos de incidencia de incendios forestales

Hoy en día el fuego es considerado como parte de los procesos naturales en ecología.  El origen, la frecuencia y la inmensidad de los incendios forestales son las principales características a tomar en cuenta. La Hispaniola y en especial en el área del PNJBPR no es una excepción. Muy por el contrario, desde el Holoceno ya los fuegos eran comunes en la cuenca del Caribe (Horn y Sanford 1992) y en la zona alta de la Cordillera Central también se ha encontrado evidencias de fuegos holocènicos de ocho mil y cuatro mil años como resultados preliminares de la investigaciones realizadas en el PNJBPR, Parque Nacional Armando Bermúdez y Parque Nacional José del Carmen Ramírez, por un equipo de la Universidad de Tenesse, de los Estados Unidos, en colaboración con la Fundación Moscoso Puello.  Nuevas y más amplias investigaciones hacen falta para saber si los aborígenes de la isla ya en tiempos precolombinos tuvieron algún impacto en la zona del altiplano del PNJBPR y en el valle de Constanza. (EEI, 2002).

Es incuestionable que el fuego ha jugado un papel determinante en la distribución de los pinares de la cordillera central (Darrow y Zanoni 1993), pero aún no se conoce el régimen natural de los mismos. Holdridge (1947) no cree que los fuegos naturales sean muy frecuentes, por lo menos en zonas altas, debido a la alta humedad relativa del aire.  El Pinus occidentalis no resiste los fuegos en su estadio de plántula aunque de adulto, la gruesa corteza que lo caracteriza le ayuda a resistir bastante bien lo incendios (Darrow y Zanoni 1993). Los citados autores reseñan investigaciones hechas en Haití, donde se observo que la regeneración del pino era mejor después de un incendio forestal. (EEI, 2002)

Si bien es cierto que el fuego es un componente natural de la dinámica de cualquier pinar, cierto es también que los fuegos producidos o provocados por el impacto humano pueden provocar un cambio de equilibrio en los sistemas ecológicos que puede también conllevar una contrastante perdida en la biodiversidad nativa.  Ya en 1930 Juan Bautista Pérez Rancier, reportaba el impacto de incendios en el área del PNJBPR donde “por cada pino erecto, hay diez carbonizados en tierra” y noto diferencias entre los pinares y las sabanas a donde no había llegado la fea incendiaria del “ociosos” montero, las cuales se mantenían limpias mientras que las sabanas que habían sido incendiadas se cubren de maleza (podría referirse a Pteridium aquilinum).  En 1943 el Ing. José Luna denuncio los daños creados por los incendios forestales en la zona de Valle Nuevo.  El Dr. Litgow, reseña durante una excursión al monte Tina en 1946, saliendo de la casa de Trujillo en el propio PNJBPR y tomando “el camino del Maniel (San José de Ocoa) con dirección general hacia el Sur”, observo que “las sabanas de pajòn rodeadas de pinos se sucedían y durante horas enteres vimos esas enormes extensiones de terreno selladas en pinos quemados, recuerdo de los incendios que provocan caminantes descuidados al hacer fogones y fogatas”. (EEI, 2002)

Es lógico suponer que los incendios en la región durante esa época fueron causados por monteros descuidados, o por campesinos quienes descuidaron la candela usada para limpiar el conuco o el potrero. Sin embargo, también podemos suponer que, con el aumento de la población y de actividad humana en la zona en las últimas cuatro décadas, no solamente la frecuenta de incendios provocados por el impacto humano o en la región ha aumentado, sino también que él número de causas de incendios y motivos para quemar ha aumentado. Como ejemplo tenemos una causa política detrás de uno de los más grandes fuegos ocurridos en la zona que hoy es parte del área protegida de Vallen Nuevo en los últimos 40 años. (EEI, 2002)

Según De Lancer (1979), en los meses de junio y julio de ese año Ramfis, hijo del Dictador Trujillo, quien estaba al mando de la superaciones militares para contrarrestar la invasión guerrillera anti-Trujillista del catorce de junio por Constanza, Maimon y Estero Hondo, mando bombardear con napalm la zona norte del área protegida para matar a los guerrilleros que se escondían en los montes de la zona. Durante el mismo evento, según el mismo auto, los campesinos en varias zonas incendiaron los cerros para hacer que huyeran los “barbudos”, (seguramente para evitar los problemas que podrían traer una visita de estos a sus comunidades). Informantes ancianos de la comunidad de El Convento, punto de entrada al PNJBPR desde Constanza, testimoniaron que los fuegos ocasionados por los bombardeos continuaron por casi un mes.  Los guías de la loma de El Pichón y Mechesito, de los cuales fueron “cocuyos”, es decir, agentes de Petan Trujillo (otro miembro de mala fama de la familia dictadora), también testimoniaron sobre los bombardeos y confirmaron que la zona de El Pichón, actualmente la parte noreste del área protegida, fue afectada por los mismos.  Se debe conseguir la localización exacta de esos bombardeos para hacer un análisis de los cambios en la vegetación y el paisaje, información esta que puede ser muy útil para recomendaciones de manejo. (EEI, 2002)

Otro incendio importante fue el que acaeció en el año 1983 en la zona de Sabana Queliz, punto central del PNJBPR (llamada también Valle Nuevo), el cual devasto 51,200 tareas de pinos y otros ecosistemas. Este fuego provocó que se emitiera el decreto inicial que dio origen a la Reserva Científica Valle Nuevo. Hay rumores no substanciados acerca de la causa de este fuego, incluyen el de que fue provocado por políticos o terratenientes deseando poder aprovecharse de los pinares en luz de las leyes estrictas que controlaban el corte de madera, o deseando limpiar los terrenos para poder darles un uso agropecuario. Estos casos demuestran que hay otras causas que han aumentado la intensidad de fuegos en la región (y en el país en general), y un que se ha hecho común, es el uso de fuego como “arma de resistencia” por parte de campesinos o terratenientes más grandes, en contra de estrictas políticas forestales que fueron establecidas a fines de la década de los 60s por el gobierno de Balaguer que limitan el acceso y aprovechamiento de los recursos naturales, especialmente maderables y tierras para sembrar. (EEI, 2002)

Sin duda, estos incendios provocados por actividades humanas en la región del PNJBPR han tenido un impacto importante en el paisaje de la región, Vélez (1984) describe en cuatro eslabones los cambios en la sucesión de la vegetación en la Cordillera Central después de uno o varios incendios. Un pinar con latifoliadas en el sotobosque, al quemarse pasa a convertirse en un pinar abierto con pajòn (Danthonia domingesis y otras hierbas endémicas). Si se sigue quemando con frecuencia se convertirá en un pinar abierto con pastos, Yaraguà o Melinis minituflora, y/o Panicum nitidum y otras gramíneas introducidas o no típicas de zonas altas. Eventualmente, si la secuencia de los fuegos aumenta, los pinos pueden desaparecer o ser muy esporádicos y convertirse en pastos o potreros abiertos como puede verse en la vertiente sur del área protegida por el lado de Guayabal en los poblados de Palma Cana, La Finca, Las Cuevas y la margen izquierda del arroyo Pinar Bonito en Pinar Parejo. Un buen botón de muestra de esta práctica, lo constituye los frecuentes fuegos catastróficos o no en la historia reciente del PNJBPR. (Ver anexo 2 y 3) (EEI, 2002)

La información recopilada sugiere que el Pinus occidentalis esta mejor adaptado a condiciones de moderada a alta humedad y posiblemente a un régimen de fuego de no menos de vente años. En la zona han ocurrido incendios catastróficos más o menos cada cinco o diez años, por lo menos en algunas zonas como la Cuevita y Pajòn Blanco. Ha sido sugerido que los cambios en el régimen de fuegos altérala distribución de la flora asociada a los pinares de Florida e incluso se ha propuesto que algunas sabanas secas son el resultado del impacto antropico (Abrhamson y Hartnett 1990).

  1. Resultados de microtaller de revisión y evaluación

 El presente documenta es respuesta de la “comunicación” girada al personal técnico de la Dirección de Áreas Protegidas con fecha 24 de enero de 2006, donde se solicita la preparación de “una lista de lo efectivamente disponible y las necesidades prioritarias” considerando dicha solicitud, la administración del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (PNJBPR), considero prudente el desarrollo de un “microtaller de revisión y evaluación” con el fin de:

  1. inventariar las capacidades actuales físicas, logísticas y de equipo;
  2. establecer un mapa de riesgo de incendios forestales para el año 2006; y
  3. una lista de requerimientos que permitan el desarrollo de acciones preventivas, vigilancia, control y de ser el caso combate de incendios forestales.

Para el éxito los “fines propuestos” se realizo el día de hoy un microtaller donde participaron:

La administración del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (PNJBPR), solicito al Lic. Marvin Melgar Consultor Especialista en Areas Protegidas, su colaboración para facilitar el taller y redactar el informe técnico correspondiente.

A continuación se desglosan los puntos tratados en el “microtaller de revisión y evaluación”.

4.1 Inventario de capacidades físicas, logísticas y de equipo

Al desarrollar una lista a priori de la capacidad actual para acciones preventivas, de control y posible combate de incendios forestales, podemos en forma general indicar que actualmente el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier no se encuentra debidamente fortalecido, la lista por renglón se desglosa en la tabla 1, que se presenta a continuación:

Tabla 1: Inventario de capacidades físicas, logísticas y de equipo del PNJBPR

a. Recursos humanos
6 Guarda Parques

1 Supervisor

1 Administrador

2 Observadores de torre de control de incendios (1 suspendido por enfermedad)

b. Logística
Actualmente el PNJBPR no cuenta con ningún vehículo de dos ruedas o cuatro, por lo que dificulta las acciones de prevención, control, vigilancia y posible acciones de combate.
c. Equipo
No se cuenta con un inventario preciso de equipo de combate de incendios forestales, pero en las oficinas administrativas se cuenta con:

– Machetes o colines;

– Hachas;

– Equipo de radio transmisores (solo radio base)

– Equipo de acampar para guarda parques (carpas, sleeping bag, colchas, etc.)

Fuente: Microtaller de revisión y evaluación PNJBPR, 2006.

Como se puede observar el PNJBPR “no cuenta con el recurso humano, logística y equipo” necesario para cualquier acción de prevención y contingencia para la temporada de incendios forestales 2006.

4.2. Mapa de riesgo de incendios forestales temporada 2006

Una herramienta que ha demostrado ser eficaz en el desarrollo de “modelos” de planificación para acciones de prevención y combate de incendios forestales es el desarrollo de “mapas de riesgo de incendios forestales”. El objetivo principal para el desarrollo de un mapa de riesgo “es determinar a través de factores socioambientales, socioproductivos, bioclimaticos y ecológicos” sectores cuya factibilidad de ocurrencia de incendios sea mayor. Con ello se puede delinear acciones en las fases de prevención (principalmente) que permitan la generación de sinergias con los actores claves (si existieran) para prevenir la ocurrencia de incendios forestales o involucrarlos a través de brigadas voluntarias de control y combate de incendios forestales a nivel comunitario.

El contar con un mapa además posibilita al equipo a desarrollar dentro de su planificación mensual y anual, el desarrollo de acciones de monitoreo con el fin de dirigir los escasos recursos humanos, físicos y logísticos a considerar aquellas áreas con mayor incidencia de incendios, sin olvidar o considerar que un mapa de riegos se basa en probabilidades y conjeturas, lo que trae en si mismo un “factor de incertidumbre” que debe ser siempre considerado. Para la elaboración del “mapa de riesgo de incendios forestales 2006” para el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier, se siguieron los siguientes pasos metodológicos:

Paso 1: Sectorización del área del PNJBPR en cuadrantes geográficos

Sobre el “mapa de cobertura y uso de la tierra”, elaborado por la Fundación Moscoso Puello (FMP), se procedió a sectorizar en cuadrantes geográficos el área del PNJBPR, con el fin de facilitar el análisis de información, para ello se consulto al equipo el número ideal de sectores y cual seria la nomenclatura que pudiera ser comprensible para miembros del PNJBPR, como para comunidades que habitan dentro del área protegida como en su periferia. Se decidió utilizar un cuadrante del “plano cartesiano” sobre el cual sectorizaría en cuadrantes geográficos el mapa de cobertura del área protegida, tal como se muestra en la figura que se presenta a continuación:

Figura 1: Ejemplo de sectorización de cuadrantes geográficos del PNJBPR

Paso 2: Identificación de variables sociales, económicas, ambientales y ecológicas

A partir de la sectorización en cuadrantes geográficos el equipo participante en el microtaller procedió a identificar las variables sociales, económicas, ambientales y ecológicas a cualificar y cuantificar, lo que permitirá establecer niveles de priorización por cuadrante geográfico y con ello establecer estrategias y acciones a nivel preventivo, control y/o combate en la temporada de incendios forestales 2006. En la tabla No. 2, se presenta las variables identificadas por el equipo de trabajo, para simplificar el análisis no se concentraron en aquellas “variables” fácil de identificar y reconocer por parte de los actores involucrados en el “microtaller de revisión y evaluación”, es importante resaltar que para una “evaluación” a mayor profundidad a ser integrada en el “Plan Temático de Control y Vigilancia” como herramienta de gestión del futuro “Plan de Manejo del PNJBPR” se debe desarrollar un ejercicio a mayor profundidad considerando un mayor número de variables por “ámbito” a poder se cualificada y cuantificar. Nuevamente es necesario resaltar que la “premisa” de “prevención y no reacción” fue la columna vertebral con la cual se construyó la tabla de variables, su ponderación y subsiguiente análisis.

Tabla 2: Variables a cualificar y cuantificar

No.VariableDescripción
1.Casco urbano de comunidades internas o externasPresencia de infraestructura para vivienda o agroproductivas, de comunidades que se ubican dentro o en la periferia de los limites del PNJBPR, se consideraron solamente las 33 comunidades identificadas en la CSR 2005, donde el principal medio para cocción de alimentos es el llamado fogón, así como también se reporta a nivel de RD que un 43 % de la población rural fuma cigarrillos uno de los principales responsables de fuegos en AP y reservas forestales. (Ver anexo 1)
2.Áreas de producción agrícolaZonas dedicadas por las comunidades internas o externas para el desarrollo de actividades agrícola, lo que pudiera ocasionar riesgo por la manipulación de envases de insecticidas que al contacto con otros elementos inorgánicos del suelo o bien a la interacción con los rayos solares pudiera ocasionar incrementos de temperaturas que ocasionaran fuego de malezas, considerando además que el efecto de “borde” ocasiona en dichas áreas la presencia de especies de sotobosque y pioneras que son mas susceptibles la ignición.
3.Áreas de producción pecuaria.Una de las herramientas utilizadas para la renovación de pastizales por parte de los criadores de ganado mayor y/o menor es el fuego, por ello aquellas áreas dedicadas a la crianza de ganado, cabras u ovejos, son consideradas de alto riesgo.
No.VariableDescripción
4Ausencia de acciones de educación, concientización y prevención.Lógicamente el mayor éxito de cualquier plan, estrategia o acción debe basarse en la “prevención” se debe de considerar que el PNJBPR posee 33 comunidades ubicadas dentro de sus limites (20 comunidades) y en la periférica cercana (13 comunidades) como además un total de 17 propietarios con acciones recreativas y agroproductivas. El no contar con acciones de educación, concientización y prevención genera automáticamente zonas de alto riesgo para la incidencia de incendios forestales.
5Área frecuentadas por turistas para acampar.La mayoría de turistas utilizan la clásica “fogata” para la cocción de sus alimentos o bien para pernotar, muchos de ello fuman o bien utilizan elementos que pueden ser buenos combustibles o ignizores, aunado a la falta de capacidad de atención, educación y concientización ambiental pueden ser declaradas zonas de alto riesgo para la ocurrencia de incendios forestales.
6Cercanía a caminos rurales principales.La cercanía de las caminos rurales principales, donde el tránsito continuo de vehículos automotores pone en riesgo la vegetación, debido a que las personas pueden desechar desde colias de cigarros, botellas de vidrios que pudiera funcionar como lupas de concentración de rayos solares o hasta incendios premeditado.
7Área con concertación de elementos combustiblesEs conocido a nivel técnico y empírico que en aquellas zonas donde no han ocurrido incendios naturales o provocados por más de tres años la acumulación de elementos orgánicos (principalmente en bosques de coníferas) es el crisol para los grandes incendios forestales “tipo rastreros”. La FAO obtuvo durante las evaluaciones de la temporada de incendios de 1998 y 2000 en Centro América que aquellas áreas que sufrieron el impacto de los incendios de 1998 no fueron afectadas durante el año 2000, en algunos casos como en la “Parque Nacional Laguna del Tigre” (Guatemala) el incendio del año 2000 bordeo la zona de incendio 1998 sin ingresar, dicha ares fue respetada por las temporadas de incendios subsiguiente hasta las ocurridas en el año 2005 donde penetro debido a la recuperación y acumulación del materiales combustibles. Debemos de recordar que el PNJBPR no ha reportado incendios de gran magnitud desde el año 2000, por lo que la concentración de material combustible en especial en los llamados “pajonales” y bosques de coníferas puede considerarse de alto riesgo. (Ver anexo 2 y 3)

 

No.VariableDescripción
8Áreas con cobertura vegetal de difícil acceso.A pesar de que el PNJBPR posee una amplia red de caminos internos, existe zonas donde se dificulta el acceso desde la zona interna del AP, pero existen comunidades perimetrales o internas que habitan o trabajan en dichas áreas, pudiendo considerarse como áreas de alto riesgo para la ocurrencia de incendios forestales.
9Ecosistemas a fines a la ecología de fuego.Mas del 40 % del territorio del PNJBPR pertenecen a ecosistemas de “Coníferas” donde el “fuego” forma parte de su evolución natural, por ende la incidencia de incendios forestales será mayor que en otros ecosistemas como los “bosque latifoliados húmedos” o “bosques de neblina”.

Fuente: Metodología AES, con datos de Microtaller, Melgar, M 2006.

Es importante resaltar que para la identificación de las variables a cualificar y cuantificar, se consideraron solamente las características intrínsecas del área protegida, a nivel socioambiental, socioproductivo y ecológico. No se consideraron variables externas tales como la presencia o falta de logística, equipo, recurso humano capacitado (pagado o voluntario), condiciones climáticas del año, etc.

Paso 3: Ponderación de las variables a cualificar

 Con el fin de presentar a los asistentes al microtaller se procedió a desarrollar una ponderación numérica y descriptiva que fuera de fácil comprensión, para ello se tomo parte del método de análisis “multivariable” donde se asigno una ponderación de “0 a 4” según el grado de incidencia para la ocurrencia de “incendios forestales”. Así los asistente pueden en el cuarto paso desarrollar en una tabla de vaciado la priorización de los cuadrantes geográficos susceptibles a riesgos de incendios forestales. La tabla No. 3 presenta la ponderación por grado de incidencia.

Tabla 3: Ponderación por grado de incidencia de incendios forestales

PonderaciónGrado descriptivo de incidencia
0Nula
1Baja
2Media
3Alta
4Muy alta

Fuente: Metodología AES, Melgar, M 2006.

La simple sumatoria de la ponderación para cada uno de los cuadrantes cruzados con las nueve variables evaluadas nos permite establecer aquellos cuadrantes que pudieran tener mayor susceptibilidad a la ocurrencia de incendios forestales durante el año 2006, debemos considerar que los seis miembros que participaron en el microtaller conocen muy bien el AP, aunque la evaluación puede considerarse a priori.

Paso 4: Análisis de incidencia de variables por cuadrante

Después de establecer las diferentes herramientas de gestión el equipo de planificación, procedió a desarrollar con los asistentes al microtaller una ponderación sobre las variables y cuadrantes geográficos determinados.

Como producto de dicho proceso se presenta en la tabla No. 3, producto de la valoración basada en el conocimiento técnico, histórico y empírico del territorio que ocupa el PNJBPR, es importante recalcar que el ejercicio se basa en el “modelo de análisis de multivariable” lógicamente modificado para simplificarlo lo máximo posible por el número de participantes y sobre todo el tiempo relativamente corto para el desarrollo del ejercicio y la redacción del presente documento.

Tabla 3: Ponderación de variable de incidencia de incendios forestales

Cuadrante

geográfico

Variable de incidencia de incendios forestalesTotal
123456789
1.A22240322320
1.B34430211119
1.C33341432225
1.D13330222218
2.A34440321122
2.B34443444434
2.C23244333327
2.D44440121222
3.A34440121120
3.B44440343228
3.C32131344223
3.D33330223221
4.A13320000009
4.B33230223321
4.C24441333327
4.D23330222219

Fuente: Ponderación resultado de microtaller

De revisión y evaluación, temporada de

Incendios forestales 2006, PNJBPR,

Melgar. M.

 Paso 5: Desarrollo de tabla semáforo para identificar cuadrantes con mayor posibilidad de incendios forestales

Partiendo de la tabla No. 3, el equipo realizo una identificación de aquellos cuadrantes que pudieran ser mas susceptibles a la ocurrencia de incendios forestales debido a la presencia de “variables de incidencia”, conjuntamente se decidió para que fuera mas practico y sobre todo comprensible asignar un color por grado de susceptibilidad, para lo cual se desarrollo la tabla No. 4, que se presenta a continuación:

Tabla 4: Priorización tipo semáforo de cuadrantes de probabilidad de incendios forestales

No.Grado de probabilidad de ocurrencia de incendiosRango de puntajeColor asignadoSemáforo
1Alto riesgo25 – 36Rojo
2Mediano riesgo20 – 24Naranja
3Bajo riesgo15 – 19Amarillo
4Nulo riesgo00 – 14Verde

Fuente: Metodología AES, Melgar, M 2006.

Tabla 5: Semaforización de cuadrantes

Cuadrante

geográfico

Variable de incidencia de incendios forestalesTotal
123456789
1.A22240322320
1.B34430211119
1.C33341432225
1.D13330222218
2.A34440321122
2.B34443444434
2.C23244333327
2.D44440121222
3.A34440121120
3.B44440343228
3.C32331444226
3.D33330223221
4.A13320000009
4.B33230223321
4.C24441333327
4.D23330222219

Fuente: Ponderación resultado de microtaller

De revisión y evaluación, temporada de

Incendios forestales 2006, PNJBPR,

Melgar. M.

En conclusión se pudieron determinar seis (6) cuadrante con “alto riesgo” para la incidencia de incendios forestales, debido a las variables de incidencia analizadas, los cuadrantes y su ubicación se presentan en la siguiente tabla resumen:

Tabla 6: Semaforización de cuadrantes

Cuadrante

geográfico

Puntos geográficos de referencia
1.CÁrea entre la microcuencas de Pinalito, Tireo, Madre Vieja, bordeando la construcción de la nueva “Hidroeléctrica Pinalito”, con diversos puntos de entradas desde la ruta de Portezuelo, Tireo, Tireo en Medio, La Paloma, Los Sánchez. En la actualidad se construye parte de la carretera Bonao – Constanza.
2.BEntrada principal que conduce de Constanza al PNJBPR, bosques secundarios, de coníferas cerrados y abiertos y mixtos que bordean las comunidades agrícolas de Monte Llano, El Castillo, La Siberia, Pinar Bonito, Pinar Parejo, etc.
2.CZona con cobertura de bosques de coníferas abierto, cerrado y mixto, además existencia de sabanas de altura y los llamadas área degradas de “pajonales”, toma gran parte de la zona central de Valle Nuevo, Alto de Banderas, Área administrativa del PNJBPR, Propietarios Privados (PURAMA, Flores Antillanas, Villas el Pajonal, Jardines Juna, Familia Villella, etc.).
3.BÁreas con gran incidencia agrícola por parte de comunidades perimetrales del PNJBPR, especialmente La Finca, Palmar Cana y provenientes del Guayabal. Bosques altamente degradados con áreas de pastoreo para ganado y en general agricultura de subsistencia.
3.CÁrea con mayor incidencia turística, debido a la presencia de las “Pirámides” además de otros atractivos paisajísticos, además gran acumulación de material combustible. Forma también parte de las zonas agroproductivas de la comunidad de Las Espinas, donde existe una gran resistencia en la protección y manejo del PNJBPR.
4.CTrayecto final de la carretera Constanza – San José de Ocoa, integrando gran parte de las áreas agroproductivas de la comunidad de Las Espinas y La Nuez, como se indico, comunidades donde no existe un afianzamiento sobre la necesidad de proteger y conservar el área protegida, además de existir una gran acumulación de material combustible.

Fuente: Ponderación resultado de microtaller

De revisión y evaluación, temporada de

Incendios forestales 2006, PNJBPR,

Melgar. M.

Figura 2: Mapa de cuadrantes de riesgo para temporada de incendios forestales 2006. 

Fuente: Mapa modificado

de FMP, por Melgar, M.

2006

  • Lista de requerimientos que permitan el desarrollo de acciones preventivas, vigilancia, control y de ser el caso combate de incendios forestales.

 Después de identificar en el “mapa de riesgo” la posibles Áreas susceptibles a incendios forestales, se procedió con el equipo de técnicos y operativos asistentes al “microtaller de revisión y evaluación” a considerar cuales deberían de ser las necesidades prioritarias a cubrir. Para lograr determinar con objetividad los requerimientos se propuso a los miembros del equipo basarse en los siguientes supuestos:

  1. La SEMARN y específicamente la Dirección de Áreas Protegidas, no cuenta con los recursos financieros para ser frente a todas las demandas de recurso humanos, logístico y de materiales;
  2. Las acciones de prevención pueden generarse con pocos recursos financieros, pero es necesario contar con logística de movilidad;
  3. Existe basado en los antecedentes históricos (Anexo 2 y 3) y condiciones bioclimáticas una alta probabilidad de incendios para la temporada 2006;
  4. Consideraremos la participación voluntaria de comunidades internas y externas ubicadas en los cuadrantes de alto riesgo para la ocurrencia de incendios forestales en la temporada 2006;
  5. Probablemente se cuente con el apoyo directo para el PNJBPR del Proyecto de Manejo y Conservación de la Cuenca Alta del Río Yaque del Norte (PROCARYN), aunque esta talvez no llegue en el periodo de viabilidad de incendios forestales.

Basados en los anteriores supuesto se elaboro la siguiente tabla de requerimientos:

Tabla 7: Lista de requerimientos para temporada de incendios forestales 2006

Fase preventiva
Recursos humanos:

1.    Contratación de al menos cuatro nuevos guarda parques;

2.    Entrenamiento en educación y concientización ambiental, como además en control y combate de incendios forestales a equipo de guarda parques antiguo y nuevo;

3.    Contratación de al menos dos extensionistas forestales de manera temporal, a través de fondos de PROCARYN;

4.    Integración de al menos 1 brigada de bomberos forestales “voluntarios” integrada por miembros de comunidades y propietarios privados.

 

Fase preventiva
Recursos de logística:

1.  Contar al menos con 2 motocicletas todo terreno;

2.  Reparar el radio base;

3.  Contar con al menos 4 radios móviles;

4.  Contar con al menos 2 celulares (en el PNJBPR existe señal en casi todo su

Territorio de Veraizon).

Promoción:

1.       Elaborar y reproducir al menos 1 panfleto y 1 bifoliar para repartirlo en las comunidades de alto riesgo;

2.       Participar en programas de radio y televisión de Constanza sobre la prevención de incendios forestales, con la participación de personal técnico de la Dirección de Áreas Protegidas y la Gerencia de Foresta;

3.       Desarrollar al menos un taller en comunidades ubicadas en los “cuadrantes de alto riesgo”;

4.       Desarrollar un taller sobre legislación ambiental y forestal dirigido a miembros del ejército nacional, policía nacional, policía ambiental, fiscaliza y miembros de la sociedad civil explicando las implicaciones legales y judiciales de aquellas personas identificadas como responsables de incendios forestales, debiéndolo promocionar para que la sociedad civil se entere.

Fase operativa
Recursos humanos:

1.    Contratación de al menos diez nuevos guarda parques (temporales o permanentes);

2.    Integración de al menos 1 brigada de bomberos forestales “voluntarios” integrada por miembros de comunidades y propietarios privados.

Recursos de logística:

1.  Contar al menos con 2 motocicletas todo terreno;

2.  Contar con un vehiculo doble tracción, preferentemente camioneta;

3.  Reparar el radio base;

4.  Contar con al menos 8  radios móviles;

5.  Contar con al menos 2 celulares (en el PNJBPR existe señal en casi todo su

territorio de Veraizon);

6.  Compra de equipo para al menos 1 brigada de bomberos forestales (32 piezas);

7.  Compra de al menos 1000 raciones de víveres para combatientes y brigadistas;

8.  Contar con al menos 6 botiquines de primeros auxilios;

9.  Contar con caja chica para compra de emergencia y en especial de combustible

ser utilizados en vehículos del área protegida o alquilado para acciones de

Combate.

Fuente: Ponderación resultado de microtaller De revisión y evaluación, temporada de Incendios forestales 2006, PNJBPR, Melgar. M.

Es importante considerar que los participantes en el “microtaller de revisión y evaluación” considerarlos pertinente la ejecución de acciones de “prevención” como principal herramienta lo que al parecer de los involucrados en el presente documento se estima factible y viable debido a las acciones desarrolladas dentro del proceso de elaboración del Plan de Manejo y Estudios Técnicos, lo que ha permitido generar una “sinergia” positiva que podría facilitar el desarrollo de acciones con los miembros de las comunidades y propietarios privados.

Es importante además considerar que si se forman brigadas de control y combate de incendios forestales estas se utilicen como una plataforma de “prevención” y no de “reacción”, como además el “NO” considerarse que deben de ser pagadas, se debe retomar el punto del “Enfoque de Compensación Ambiental” dando las comunidades del “Sector CAM 1” que integran Monte Llano, El Castillo, La Siberia, Pinar Parejo, están dispuestas a colaborar en las brigadas sin pago, como parte del esquema de “compensación ambiental” por las actividades agroproductivas que realizan dentro del área protegidas.

El desarrollo de acciones de “promoción” han demostrado que dan resultado, es importante utilizar los diferentes medios de comunicación que se encuentran a disposición en las comunidades principalmente la Radio como medio para trasladar información sobre los riegos de efectuar fuegos no controlados, además de utilizar la televisión en Constanza considerando que gran parte de las personas que trabajan en la 11 comunidades internas y externas viven en realidad en el municipio por ello su incidencia es alta.

La integración del Proyecto de la Cuenca Alta del Río Yaque del Norte (PROCARYN), debido a su logística y recursos podría permitir la implementación de acciones en la “fase preventiva” y si se llegara el caso en la “fase operativa”. Debiendo considerar utilizar recursos de emergencia para lograr acciones a muy corto plazo (mes de febrero) que permita contar con la logística de transporte que es imperativa para el desarrollo de acciones de prevención, educación y concienciación ambiental en comunidades internas y externas.

Bibliografía

  • Ayuda de Memoria de “Microtaller de Revisión y Evaluación de Planificación de Temporada de Incendios Forestales 2006”, redactada por Melgar, M. 2006.
  • Chardòn, C. A través de La Cordillera Central, En: Ml. De Js. Tavares Sucs., C por A (1947). El Alpinismo en la Republica Dominicana. Editorial el Diario. Santiago, Republica Dominicana.
  • http:/eevoolucion.blogspot.com (Espacio Virtual de la Escuela de Planificación Orgánica Evolutiva) 2005.
  • Guerrero, A. y M.M Mcpherson, Historia Integrada de la Región del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo).  En: Evaluación Ecológica Integrada del Parque Nacional Juan B. Pérez Rancier (Valle Nuevo), Editor: Francisco Núñez.  Secretaria de Estado de medio Ambiente y Recursos Naturales / Fundación Moscoso Puello, 2002.
  • Melgar, M.:   Estudio Socioeconómico de las Comunidades Asentadas en la Zona de Amortiguamiento de las Áreas Protegidas de la Región de Conservación y Desarrollo Sostenible (RECODES) “Metapan”. Proyecto Ambiental de El Salvador (PAES), BID, CATIE. El Salvador, 2002;
  • Melgar, M. 2003. Diagnostico Línea Base del Departamento de Rivas Nicaragua, IAK-GOPA/GTZ.
  • SURENA, Breve Diagnostico del Impacto de las Actividades e Infraestructura Agropecuaria y Veraniega en el Área de la Reserva Científica de Valle Nuevo, Constanza, 1994.

Acrónimos, siglas y abreviaciones

APÁrea Protegida
BIDBanco Interamericano de Desarrollo
BMBanco Mundial
BMZMinisterio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo
CARICOMComunidad Caribeña
CDECorporación Dominicana de Electricidad
CATIECentro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza
CDMComité de Desarrollo Municipal
CCPConsultor de Corto Plazo
CVCurriculum Vitae
CSRCaracterización Socioeconómica Rápida
DEDDeutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación Social- Técnica)
DAPDirección Nacional Áreas Protegidas
EuroMoneda Europea
EPOEEscuela de Planificación Orgánica Evolutiva
EAEducación Ambiental
FAOFood and agricultura Organisation – Organización Mundial de Alimentación y Agricultura
GTZGesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica Alemana)
HELVETASAsociación Suiza para Desarrollo y Cooperación
IICAInstituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
IPCCPanel Intergubernamental de Cambio Climático
KfWKreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)
M&EMonitoreo y Evaluación
MLDMecanismos de Desarrollo Limpio
OGOrganización Gubernamental
ONGOrganización No Gubernamental
OITOrganización Internacional de Trabajo
OTOrdenamiento Territorial
OTNOficina Técnica Nacional (Delegación de CATIE)
PNUDPrograma de las Naciones Unidas para el Desarrollo
PIF-RDPrograma de Incentivos Forestales de República Dominicana
POAPlan Operativo Anual
POGPlan Operativo General
POTPlan de Ordenamiento Territorial
PROCARYNProyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte
PSAPago de Servicios Ambientales
RBReserva de Biosfera
RECODESRegión de Conservación y Desarrollo Sostenible
SNAP-RDSistema Nacional de Áreas Protegidas de Republica Dominicana
SEASecretaría de Estado de Agricultura
SEMARNSecretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
TdRTérminos de Referencia
TNCThe Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)
UCAUniversidad Católica –El Salvador-
UEUnión Europea
UICNUnión Mundial para la Conservación
USAIDUnited States International Development Cooperation Agency
WWF-CAFondo Mundial para la Naturaleza Centro América

 

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Melgar Ceballos Marvin. (2007, noviembre 26). Incidencia de los incendios forestales en un parque natural.. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/incidencia-de-los-incendios-forestales-en-un-parque-natural/
Melgar Ceballos, Marvin. "Incidencia de los incendios forestales en un parque natural.". GestioPolis. 26 noviembre 2007. Web. <https://www.gestiopolis.com/incidencia-de-los-incendios-forestales-en-un-parque-natural/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Incidencia de los incendios forestales en un parque natural.". GestioPolis. noviembre 26, 2007. Consultado el 20 de Abril de 2019. https://www.gestiopolis.com/incidencia-de-los-incendios-forestales-en-un-parque-natural/.
Melgar Ceballos, Marvin. Incidencia de los incendios forestales en un parque natural. [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/incidencia-de-los-incendios-forestales-en-un-parque-natural/> [Citado el 20 de Abril de 2019].
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