Ética profesional y empresarial

ÉTICA PROFESIONAL Y
EMPRESARIAL
José Ángel Maldonado
Existe una relación entre la ética como filosofía moral y la conducta social del individuo,
que le posibilita estructurar claramente el concepto de la responsabilidad que adquiere
ante sí mismo, ante la organización y ante la propia sociedad en su actuar profesional como
individuo y como miembro de una entidad productora de bienes y servicios.
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PRÓLOGO
Hemos preparado esta cuasi antología contentiva, en parte, de una selección de trabajos
específicos de uno o varios autores, sobre la temática de la ética en su doble presentación
conceptual y en su aplicación práctica aplicada al desempeño profesional y al actuar de la
empresa. Reiteramos, a lo largo del texto, sobre la conceptualización de la ética y por eso, en
el transcurso de la temática, volvemos a definir, en todas las formas posibles lo que es la ética
y su importancia. Nuestra intención es la de ubicar a los estudiantes, específicamente de la
carrera de administración de empresas, y en forma general a los lectores, en un sendero
estructurado de lo que es la ética profesional y empresarial en este siglo XXI.
La ética ha adquirido en nuestra época nuevas dimensiones de responsabilidad. Hans Jonas
en su obra “El Principio de Responsabilidades”, sostiene que la ética hasta ahora se aplicaba a
la evaluación de la acción con un alcance inmediato. Eso tenía que ver con el aquí y el ahora,
con situaciones concretas de los hombres tanto en la esfera pública como en la privada. Hoy el
hombre ha ampliado la esfera de su acción, ya que mucho de lo que hace traerá
consecuencias para la vida futura de los seres humanos.
Hay un inmenso poder que se está desplegando y adoptamos, como preocupación, el impacto
que la ciencia y la tecnología, pueden tener, tanto en el plano de la vida humana como en el
de la naturaleza en general. Por ello propugnamos por la necesidad de que se genere un
modelo ético que parta del impacto de la tecnología en la naturaleza, de modo tal que se pueda
regular el costo futuro de las acciones.
La tecnología está impulsada por el progreso constante, se supera a misma día a día, y su
finalidad es lograr un mayor dominio sobre las cosas. Por esto si la esfera de la producción
invadió el ámbito de la acción, la moral tendrá que penetrar el ámbito de la producción y
concretarse en políticas públicas que tengan como sujeto de la ley a las generaciones futuras.
Debemos tener en cuenta un principio fundamental: "Obra de tal manera que quieras que lo
que hagas permita seguir manteniendo la vida del planeta". La obligatoriedad estará puesta en
que la acción que se realizará debe garantizar una conducta que facilite la continuidad de la
existencia humana.
Entonces la ampliación de la esfera de la responsabilidad está dada porque la ética hoy nos
exige:
Responder por un acto del cual se es causa, o por su omisión;
Responder ante los otros, es decir, por el poder que se tiene sobre los demás;
Responder por el futuro, por los efectos de nuestras acciones a largo plazo, en las
generaciones por venir.
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CONTENIDO:
LAS NECESIDADES HUMANAS Y SU SATISFACCION ............................................... 7
Teoría de las necesidades humanas ................................................................. 8
Finalidad de la economía: la satisfacción de las necesidades humanas ............ 14
La satisfacción de las necesidades a través del mercado .................................. 15
La sociedad de consumo y la defensa del consumidor ...................................... 16
LA ÉTICA COMO CIENCIA ........................................................................................... 17
Evolución de la ética ........................................................................................... 18
La ética como ciencia teórica y práctica ........................................................ 22
La ética como indagación de los principios últimos y racionales ........................ 24
La ética como una moda .................................................................................... 26
El carácter normativo de la ética ......................................................................... 28
La rectitud de la ética .......................................................................................... 29
División de la ética .............................................................................................. 30
Fundamentación de la ética ................................................................................ 31
Racionalidad ética .............................................................................................. 32
Formulación de los principios morales ................................................................ 32
Conciencia .......................................................................................................... 33
El enfoque de la ley natural ................................................................................ 34
Ética y moral, desde la etimología ...................................................................... 34
Ética y moral, hoy: dos niveles diferentes ........................................................... 35
LA PERSONA, SUJETO DE LA ÉTICA ........................................................................ 37
El objeto material de la ética ............................................................................... 37
Los actos humanos como objeto de estudio de la ética ..................................... 38
Afirmaciones que definen al hombre integral ...................................................... 41
La decisión ética ................................................................................................. 43
LA TEORÍA DE LOS VALORES ................................................................................... 47
Importancia de los valores............................................................................... 47
El horizonte del valor ....................................................................................... 48
El valor y sus características ........................................................................... 49
3
Clases de valores ............................................................................................. 50
Los valores morales ......................................................................................... 51
Las normas morales como expresión de los valores morales ..................... 53
Valores Organizacionales ................................................................................ 55
¿QUÉ ES UNA PROFESIÓN? ..................................................................................... 57
La profesión ........................................................................................................ 58
¿Qué es ser profesional?.................................................................................... 60
La profesión como actividad con finalidad .......................................................... 61
La profesión como actividad comunitaria ............................................................ 63
La profesión como expresión de la sociedad civil ............................................... 64
La responsabilidad profesional ....................................................................... 67
Deontología profesional ................................................................................... 67
El devenir de las profesiones .............................................................................. 69
LA ÉTICA PROFESIONAL ........................................................................................... 71
La excelencia como modo de realizar el fin ........................................................ 71
El papel de la ética en las profesiones ............................................................... 73
Necesidad de la Ética ......................................................................................... 74
De la ética a la ética profesional ......................................................................... 78
Lo moral y los usos sociales ............................................................................... 79
Hacia una ética de la excelencia ........................................................................ 80
Ética profesional del administrador de empresas ............................................... 82
Problemas éticos ................................................................................................ 83
Doce principios para una ética profesional ......................................................... 84
Principios básicos de actuación y prácticas de conducta profesional en la
empresa .............................................................................................................. 86
Lealtad profesional ............................................................................................. 87
Confidencialidad ................................................................................................. 89
Operaciones particulares de los empleados ....................................................... 91
La ética y su conexión con la Inteligencia Emocional .................................. 93
La Inteligencia Emocional ................................................................................... 93
La importancia de la Inteligencia Emocional para administrativos y técnicos ..... 97
4
Características de la Inteligencia Emocional ...................................................... 97
La Conciencia Emocional ................................................................................... 99
Ética profesional: la tercera inteligencia ...................................................... 100
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EMPRESA ............................................... 103
Paradigma en la responsabilidad social ........................................................... 104
Paradigma reto para las empresas ................................................................... 105
La responsabilidad social ................................................................................. 107
La responsabilidad social de las empresas ...................................................... 108
Alcances de la responsabilidad social de la empresa ....................................... 110
Problemas actuales por acciones no responsables socialmente ...................... 111
Acciones de solución y responsabilidad social ................................................. 115
La responsabilidad de la empresa en los problemas actuales.......................... 115
Influencia de la empresa en la cultura .............................................................. 119
Actos responsables de la empresa ................................................................... 120
La ISO y la Responsabilidad Social de las Empresas ...................................... 121
LA ÉTICA EMPRESARIAL ......................................................................................... 122
Introducción .................................................................................................... 122
La ética de la empresa ................................................................................... 126
El sentido de la ética empresarial ................................................................. 128
La ética en los negocios ................................................................................... 130
La ética en la gestión ........................................................................................ 133
La ética no supone un límite a las oportunidades de negocios......................... 134
La ética empresarial como fuente de ventajas competitivas ............................. 136
Ética empresarial y estabilidad de mercado ................................................ 136
La creación de valor en las empresas .......................................................... 137
Los componentes de una empresa ética ...................................................... 138
La ética empresarial es posible ........................................................................ 139
Pasos a seguir para forjar una cultura ética organizacional ............................. 140
ÉTICA, LIDERAZGO Y DIRECCIÓN .......................................................................... 140
El Liderazgo Ético ........................................................................................... 142
La ética debe surgir en una empresa en cualquier momento ........................... 144
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El nivel ético, factor clave para la competitividad .............................................. 146
La competencia y la ética............................................................................... 146
Empresa y misión del Estado en la ética pública y privada ........................ 147
Climas y Normas de Valores .......................................................................... 148
Ganar lo justo ................................................................................................... 149
La normas muertas ........................................................................................... 149
Código de Ética ............................................................................................... 150
PROBLEMAS DE ÉTICA APLICADA .......................................................................... 151
Modernidad y posmodernidad .......................................................................... 152
La posmodernidad y la cultura de los medios ................................................... 153
La avaricia de las empresas frente a las necesidades humanas ...................... 153
Los cuatro mitos de la corrupción ..................................................................... 155
Ética y finanzas ................................................................................................. 161
La ética y los impuestos ................................................................................... 165
La pobreza y la ética ......................................................................................... 168
La condición femenina y la ética ....................................................................... 175
Secreto y derecho a la información .................................................................. 178
Ética de la publicidad ........................................................................................ 182
La ética ambiental, un camino para la supervivencia ....................................... 185
Comportamiento anticompetitivo ...................................................................... 190
El espionaje industrial ....................................................................................... 191
Piratería. Violación de los derechos de autor ................................................... 194
Malicia sanitaria .............................................................................................. 196
Implicaciones éticas del proyecto GENOMA .................................................... 197
EJEMPLOS NEGATIVOS ........................................................................................... 204
La dignidad empresarial................................................................................. 204
Liberalidad empresaria ..................................................................................... 205
Casos de competencia desleal ........................................................................ 206
Casos de espionaje industrial ........................................................................... 208
Corrupción en Alemania: el caso Siemens deja amargas huellas (2009) .. 210
La crisis de las hipotecas subprime .................................................................. 211
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Corrupción en la City ..................................................................................... 214
Enron ................................................................................................................ 215
Barclays. .......................................................................................................... 216
Corrupción en la industria automovilística ........................................................ 217
Microsoft.......................................................................................................... 218
Atentados contra la salud ................................................................................. 221
Comportamiento antiético de empresas multinacionales........................... 226
Engaño salarial y negación de servicios esenciales ......................................... 228
Algunos casos de corrupción en nuestro entorno ...................................... 231
Casos para discusión ..................................................................................... 234
Pena capital para las empresas ........................................................................ 239
BIBLIOGRAFÍA .......................................................................................................... 241
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LAS NECESIDADES HUMANAS Y SU SATISFACCION
En la época actual, la vida no se concibe sin una serie de satisfactores como las aspirinas, los
pañales desechables, el café instantáneo, comida para microondas, los productos para
adelgazar, como tampoco sin la computadora, el teléfono celular, el iphone, las laptops, las
tablets, las redes sociales, etc.
No es de extrañarse que cuando se vive inmerso en una sociedad de consumo (de producción
y consumo en serie) se ideen formas cada vez más creativas para ejercer comercio, tales como
la globalización de los puntos de venta, canales de distribución más complejos, etcétera,
esfuerzo que realiza simultáneamente todas las industrias.
Bajo la lógica de la sociedad de consumo, se estudia por tanto psicológicamente no sólo la
conducta del consumidor (dónde compra, cuándo, por qué, quién es el decidor de compra etc.),
sino además, qué sucede con la imagen de marca que lleva en su mente.
Para ello se idean sensuales formas de presentación del producto garantizando la plena
satisfacción de sentidos profundos a través de su consumo, ya que es objeto de múltiples
campañas publicitarias y de presiones diversas (promoción de venta) a la que apenas puede
resistirse.
En una sociedad caracterizada por su transformación en sociedad de consumo a partir de la
revolución industrial y el auge económico consecuente en que ahora se accede al bienestar
creciente basado en el consumo de bienes más o menos duraderos, se convierte en el
ambiente psicológico en el que se desenvuelve nuestra sociedad.
La necesidad se define simplemente como la carencia de algo. Esta carencia puede ser de tipo
material, espiritual u otra, pero cualquiera sea su origen, las personas buscan su satisfacción.
La satisfacción parte por el deseo y búsqueda (y disposición) de los medios capaces de calmar
la angustia que genera la carencia.
Producto del avance de la economía, la tecnología, las telecomunicaciones, informática y
entretención, la cibernética, el transporte, la medicina etc. y en general del nivel de vida, es que
se pone al alcance de las personas consumidoras objetos materiales cuya finalidad es
aumentar el bienestar. Al momento de su uso cotidiano, la necesidad se transforma de lo
aparente y superfluo hacia lo "necesario para vivir".
En este sentido es lícito cuestionar si existe alguna diferencia entre lo que es una necesidad
real o aparente y cuándo cabe hablar de una u otra. ¿Podría ser una necesidad real contar con
un computador para trabajar o guardamos celosamente la definición para definir lo que
exclusivamente nos permite seguir viviendo, como es el caso del alimento, aunque tengamos
que preguntarnos también ¿qué clase de comida entra en esta categoría (si las exquisiteces
entran o no en esta definición).
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El progreso económico ha descubierto nuevas posibilidades para la persona y un despliegue
tan variado de necesidades que ha provocado en el hombre moderno la obsesión del consumo.
Sus deseos ya no están circunscritos a la mera necesidad de subsistencia sino que aspira a
satisfacer sus necesidades como persona humana. Aspira a vivir como hombre (genérico), y
como tal arraigado a una cultura.
Sin embargo, este progreso ha animado a la búsqueda frenética por bienestar material que
entregue satisfacción permanente e inmediata. Para su obtención se debe ejercer un poder de
adquisición donde se debe estar dispuesto a entregar algo a cambio (dinero).
La materialización de la adquisición es los que llamamos el "consumo" y al demandante un
"consumidor", psicológicamente la conducta del consumidor se refleja en la apropiación de
bienes no solo por el bienestar que representa sino por la obtención de "puntos positivos" frente
a la sociedad, es decir "dime qué (cuánto) tienes y te diré quién eres".
La distinción entre necesidades reales y aparentes no es superflua ni subjetiva y aun cuando
no son independientes de la organización económica y social, se puede hablar de necesidades
sin tener que hacer distinción entre deseos o preferencias. Es útil además la distinción entre
necesidades preferentes e indeseables en términos de optar por aquello que nos provocará
satisfacción más de largo plazo (educación) que de corto plazo y duradero e incluso que va en
contra de la racionalidad pero de satisfacción inmediata (consumo de droga).
Teoría de las necesidades humanas
El estudio de la satisfacción de las necesidades humanas ha dado lugar a la elaboración de
diferentes teorías. Trataremos sobre la “Teoría de las necesidades humanas” que fue
elaborada por el sicólogo estadounidense Dr. Abraham Maslow (1908-1970) máximo
exponente de la sicología humanística, en su obra “Motivation and Personality” o más bien
dicho en español “Motivación y Personalidad” en 1λ54, con lo cual pretendía dar a conocer que
el hombre es un ser que tiene necesidades para sobrevivir, además de ser un ser
biopsicosocial, Maslow agrupa todas las necesidades del hombre en 5 grupos o categorías
jerarquizadas mediante una pirámide, las cuales son;
1) Necesidades fisiológicas (aire, agua, alimentos, reposo, abrigos etc.)
2) Necesidades de seguridad (protección contra el peligro o el miedo, etc.)
3) Necesidades sociales (amistad, pertenencia a grupos, etc.)
4) Necesidades de autoestima (reputación, reconocimiento, respeto a sí mismo, etc.)
5) Necesidades de autorrealización (desarrollo potencial de talentos, dejar huella, etc.)
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Maslow en 1971 agrego a su jerarquía de necesidades 2 clases más a saber:
6) Necesidad de saber y comprender
7) Necesidades estéticas
Maslow cree que el hombre es un ser cuyas necesidades crecen y cambian a lo largo de toda
su vida. A medida que el hombre satisface sus necesidades básicas o primarias, otras más
elevadas como las secundarias ocupan el predominio de su comportamiento y se vuelven
imprescindibles.
Maslow plantea que el ser humano está constituido y compuesto por un cuerpo físico, cuerpo
sociológico y cuerpo espiritual y que cualquier repercusión o problema que ocurre en cualquiera
de estos cuerpos repercute automáticamente sobre el resto de los cuerpos de la estructura. Por
esto Maslow propone dentro de su teoría el concepto de jerarquía, para así darle orden a las
necesidades a nivel del cuerpo físico, sociológico y espiritual.
Las necesidades se encuentran organizadas estructuralmente con distintos grados de poder.
Respirar, comida, agua, sexo, sueño, homeostasis y
excreción
Fisiológicas
Seguridad
Amor/pertenencia
Seguridad corporal, de empleo, recursos, moralidad,
familia, salud y propiedad
Amistad, familia, intimidad sexual
Estima Autoestima, confianza, logros, respeto
de/por los demás
Autorealización
Moralidad, creatividad,
espontaneidad, solución
de problemas, falta de
prejuicios, aceptación de
los hechos
PIRÁMIDE DE MASLOW
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Decide darle un orden de pirámide (ver figura anterior) a su teoría, encontrándose, las
necesidades de sobrevivencia en las partes más bajas, mientras que las de desarrollo en las
partes más altas. La teoría de Maslow plantea que las necesidades inferiores o primarias
(fisiológicas, de seguridad, sociales y autoestima) son prioritarias y por lo tanto más influyentes
e importantes que las necesidades superiores o secundarias (autorrealización; trascendencia).
Existen una serie de diferencias entre las necesidades superiores y las inferiores según la
pirámide de Maslow:
Cuanto más elevada es la necesidad menos imprescindible es para la supervivencia del
individuo.
A medida que se cubren las necesidades superiores existe un mayor nivel de supervivencia
de la persona.
Si se cubren las necesidades superiores se producen resultados subjetivos más deseables,
por ejemplo más felicidad, pero depende de cada individuo.
Es necesaria una serie de condiciones externas buenas para la cobertura de las
necesidades superiores, son precisas unas condiciones muy buenas para hacer posible la
autorrealización.
La satisfacción de las necesidades inferiores es mucho más palpable, más tangible que la
satisfacción de las necesidades superiores, y se mide más en términos cuantitativos.
Las necesidades superiores son desarrollos de evolución tardía; son menos exigentes y se
pueden retrasar más en el tiempo.
Las necesidades de Maslow, de acuerdo a la estructura ya nombrada son;
Necesidades Fisiológicas
Dentro de estas necesidades se encuentran las relacionadas con la sobrevivencia del individuo,
es decir, las primordiales, básicas, esenciales, elementales, en fin como se les quiera llamar,
las más importantes para la vida, de las cuales el ser humano necesita para vivir, y se
encuentran dentro de estas necesidades: alimentación, abrigo, deseo sexual, respiración,
reproducción, descanso o sueño, acariciar, amar, comportamiento maternal, mantenimiento de
la temperatura corporal, homeostasis(esfuerzo del organismo por mantener un estado normal y
un constante riego sanguíneo), alivio de dolor, etc.
Las necesidades fisiológicas pueden definirse a partir de tres características principales: origen
somático, independencia relativa, y potencia.
a) Origen somático: el adjetivo 'fisiológicas' va al hecho de que estas necesidades tienen un
origen corporal, y en este sentido se diferencian del resto de las necesidades como las de
seguridad, de amor, etc. En algunos casos, como en los clásicos ejemplos del hambre, la
sed y el deseo sexual, hay una base somática localizada específicamente en ciertas partes
del cuerpo, cosa que no sucede en otros casos como la necesidad de descanso, de sueño
o las conductas maternales.
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b) Independencia relativa: las necesidades fisiológicas son relativamente independientes entre
sí, así como con respecto a otras necesidades no fisiológicas y con respecto al conjunto del
organismo. Con esto, es probable que Maslow haya querido decir que el hambre, la sed y el
deseo sexual, por ejemplo, se satisfacen independientemente porque saciando la sed no se
deja de estar hambriento, ni sexualmente insatisfecho, aunque puede hacer a estas
necesidades momentáneamente más soportables.
c) Potencia: Si una persona carece de alimento, seguridad, amor y estima, probablemente
sentirá con mayor fuerza la ausencia del alimento antes que otra cosa, y por tanto intentará
satisfacer en primer lugar la necesidad fisiológica. Las necesidades fisiológicas son, por
tanto, las más potentes.
Así, si todas las necesidades están sin satisfacer, el organismo estará dominado por las
necesidades fisiológicas, mientras que las otras podrán ser inexistentes o simplemente quedar
desplazadas al fondo
Necesidades de Seguridad
Cuando se satisfacen razonablemente las necesidades fisiológicas, entonces se activan estas
necesidades.
Por su naturaleza el hombre desea estar, en la medida de lo posible, protegido contra el peligro
o la privación, cubierto de los problemas futuros; requiere sentir seguridad en el futuro, estar
libre de peligros y vivir en un ambiente agradable, en mantenimiento del orden para él y para su
familia.
También se encuentran dentro de esta categoría, las necesidades de: estabilidad, ausencia de
miedo, ausencia de ansiedad, miedo a lo desconocido, miedo al caos o a la confusión, a perder
el control de sus vidas de ser vulnerables o biles a circunstancias, nuevas, actuales o por
venir, entre otras. El aspecto de la seguridad es particularmente importante para los niños.
Puesto que no posee una gran dosis de control sobre sus alrededores, el niño es víctima, con
frecuencia, de situaciones que le producen miedo.
Maslow creía que a los niños se les debería educar en un medio ambiente que sea protector,
que le dé confianza y que este firmemente estructurado. Se les debería proteger contra
experiencias dolorosas hasta que hayan adquirido las facultades suficientes para hacer frente a
la tensión. Los sentimientos de inseguridad de la infancia podrán transportarse a la edad
adulta.
En los niños adquiere la forma de búsqueda de una rutina ordenada y previsible, y en los
adultos puede verse reflejada en la búsqueda de la estabilidad económica y laboral, seguro
médico para él y su familia, pensión de jubilación, etc.
Necesidades Sociales
También llamadas de amor, pertenencia o afecto, están relacionadas con las relaciones
interpersonales o de interacción social, continúan luego de que se satisfacen las necesidades
12
fisiológicas y de seguridad, las necesidades sociales se convierten en los motivadores activos
de la conducta, las cuales son; tener buenas relaciones con los amigos y sus semejantes, tener
una pareja, recibir y entregar afecto, pertenecer y ser aceptado dentro de un grupo social, las
necesidades de tener un buen ambiente familiar, es decir un hogar, vivir en un buen vecindario
y compartir con los vecinos, participar en actividades grupales, etc.
Necesidades de Estima
También conocidas como las necesidades del ego o de reconocimiento. Incluyen la
preocupación de la persona por alcanzar la maestría, la competencia, y el estatus. Maslow
agrupa estas necesidades en dos clases: las que se refieren al amor propio, al respeto a
mismo, a la estimación propia y la autoevaluación; y las que se refieren a los otros, las
necesidades de reputación, condición, éxito social, fama, gloria, prestigio, aprecio del resto, ser
destacado dentro de un grupo social, reconocimiento por sus iguales, entre otras que hacen
que el hombre se sienta más importante para la sociedad y con esto suba su propia
autoestima.
Cuando satisfacemos esta necesidad de autoestima se conduce a sentimientos de
autoconfianza, fuerza, capacidad, suficiencia y a un sentimiento de ser útil y necesario,
mientras que su frustración genera sentimientos de inferioridad, debilidad y desamparo.
Necesidades de Autorrealización
También conocidas como necesidades de auto superación, auto actualización.
Las necesidades de autorrealización son más difíciles de describir porque son distintas y
únicas, y varían además de un individuo a otro.
Para Maslow la autorrealización es un ideal al que todo hombre desea llegar, se satisface
mediante oportunidades para desarrollar el talento y su potencial al máximo, expresar ideas y
conocimientos, crecer y desarrollarse como una gran persona, obtener logros personales, para
que cada ser humano se diferencie de los otros.
En este contexto, el hombre requiere trascender, desea dejar huella de su paso en este mundo,
una manera de lograrlo es crear y realizar su propia obra.
Para que una persona se realice a sí misma han de satisfacerse numerosas condiciones
previas, es decir, todas las anteriores.
Los hombres que logran la autorrealización óptima, para Maslow se consideran seres íntegros.
Necesidad de saber y comprender
Estas necesidades de orden cognoscitivo no tienen un lugar específico dentro de la jerarquía,
pero a pesar de ello fueron tratadas por Maslow. Estas necesidades serían derivaciones de las
necesidades básicas, expresándose en la forma de deseo de saber las causas de las cosas y
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de encontrarse pasivo frente al mundo. Se basa en la necesidad que tiene el hombre por saber
y descubrir cosas nuevas y de las que ya lo rodean en el mundo, así como también explorar lo
desconocido.
Necesidades estéticas
Las necesidades estéticas están relacionadas con el deseo del orden y de la belleza, tanto de
lo que lo rodea como de mismo. Estas necesidades estéticas incluyen: necesidad por el
orden, necesidades por la simetría, la necesidad de llenar los espacios en las situaciones mal
estructuradas, la necesidad de aliviar la tensión producida por las situaciones inconclusas y la
necesidad de estructurar los hechos, necesidad de tener ambientes gratos que rodeen a los
hombres, etc.
En resumen
Una necesidad es algo que es imprescindible para el desarrollo y el buen funcionamiento del
ser humano, es algo que se necesita satisfacer, ya sea de manera física, sicológica o espiritual,
eso depende del tipo de necesidad que el hombre desee satisfacer.
Todas las necesidades del individuo son igualmente importantes, lo que varía es el grado de
urgencia de la necesidad y las necesidades que el hombre haya saciado anteriormente, pero
no se debe dejar de lado que el hombre nace con necesidades innatas o hereditarias que son
las fisiológicas y a medida que va creciendo y desarrollándose comienza la búsqueda de
nuevas necesidades de nivel superior.
Cada hombre tendrá una manera diferente de satisfacer de sus necesidades y esto dependerá
de cada persona, ya que habrá personas motivadas por buscar la satisfacción de las
necesidades fisiológicas y de seguridad, así como habrá otras que solo buscaran satisfacer las
necesidades de autorrealización, tratando de satisfacer de manera rápida las necesidades
inferiores.
Las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento y en los objetivos que tenga
cada hombre a lo largo de su vida. Las necesidades más bajas requieren un patrón que es más
rápido y más fácil de saciar, ya que es mucho más accesible conseguir alimento y seguridad,
que estatus social, realización o reconocimiento en alguna obra hecha por alguien. Para
alcanzar los niveles superiores se necesita mucho más tiempo y que el individuo realice más
esfuerzo y más dedicación que para los niveles inferiores de la pirámide.
Un obstáculo para satisfacer una necesidad o la falta de satisfacción de una por completo,
puede llevar a la persona a la frustración, convirtiéndose en una gran amenaza sicológica para
el individuo. Lo que lo puede llevar a atentar contra su vida o la del resto de las personas que lo
rodean.
Para finalizar pondré una frase de Maslow la que me interesante de analizar posteriormente
para las personas que lean mi trabajo;
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"Es cierto que el hombre vive solamente para el pan, cuando no hay pan. Pero ¿qué ocurre con
los deseos del hombre cuando hay un montón de pan y cuando tiene la tripa llena
crónicamente”. A. Maslow.
Finalidad de la economía: la satisfacción de las necesidades
humanas
La actividad económica es en primer lugar una actividad humana realizada por personas y por
lo tanto debe estar al servicio de las mismas. El bienestar humano y social es la finalidad de la
economía. El problema económico es la búsqueda de la mejor distribución de los recursos
escasos y Paul A. Samuelson intentó dar su respuesta planteando algunas interrogantes
básicas. Siguiendo su esquema pero formulando las interrogantes introduciendo un criterio
ético, se divide el desarrollo del tema por medio de los siguientes apartados:
¿Qué bienes deberían producirse?
La satisfacción de las necesidades humanas como finalidad de la economía: Todos aquellos
bienes que los recursos (materiales y espirituales) escasos lo permitan para la satisfacción de
las necesidades humanas:
Deberán aumentar su condición de vida. En efecto, las necesidades básicas (elementales o
primordiales) no son ya las biológicas sino el respeto a la dignidad, alimento y vestido, vivienda,
educación, salud de cuerpo y alma.
El bienestar material se equipara al bienestar humano en la medida que el fin de la producción
sea para el servicio del hombre integral, es decir, tomando en cuenta sus necesidades
materiales, sus exigencias intelectuales, morales, espirituales y religiosas (carácter
multidimensional). Las aspiraciones del hombre de hoy: verse libres de la miseria, mayor
seguridad para la propia subsistencia, salud, estabilidad laboral, más responsabilidades,
respeto a la dignidad, hacer más, conocer más, tener más para ser más.
El hombre tiene derecho a satisfacer sus necesidades materiales, ya que es una de las
condiciones de la vida social que permiten al hombre el logro más pleno y más fácil de la propia
perfección. Los demás derechos, tanto personales como económicos, sociales políticos,
culturales, deben quedar incluidos en el ámbito de lo que se considera fundamental para el
desarrollo de una vida plena.
Los anteriores preceptos dejan de lado la lógica de los mecanismos ciegos del mercado
dirigidos a la acumulación de riquezas. También deja de lado la finalidad puramente económica
cifrada exclusivamente en la satisfacción de necesidades materiales medidas en dinero. Se
destaca que todo el sistema capitalista se basa en esto.
15
a) ¿Cómo debería producirse?
El proceso productivo deberá organizarse de manera que favorezca la humanización de la
persona, esto es por sobre la ciencia y la técnica, que muchas veces ponen en juego la
prudencia del hombre. La ciencia y la técnica han conllevado al hombre en ver los métodos
técnicamente posibles de producción mecánica, la perfección de la cultura y de la felicidad
terrena. El error del materialismo consiste en subordinar lo espiritual y lo personal a lo material
(materialismo práctico).
El hombre debe primar sobre todos los bienes creados, la propiedad, la ciencia y la técnica. Al
participar en el proceso productivo, los trabajadores deberían tener una activa participación en
los beneficios, propiedad y gestión.
b) ¿Para quién debería producirse?
Equivale a cuestionarse sobre la justa distribución. Mientras quede regulada por las leyes del
mercado jamás habrá distribución equitativa, y por lo tanto prevalecerán las desigualdades.
Estas se superarán en la medida que cambie el sistema de mercado actual por uno que vele
por la igual dignidad de todos los hombres. Es decir, no basta con implementar políticas al
interior del sistema actual, sino cambiar el sistema mismo.
La satisfacción de las necesidades a través del mercado
Hay dos situaciones en que el mercado no garantiza la satisfacción de la demanda:
La teoría reclama que la demanda se satisface por medio de la equilibrada oferta de bienes
satisfactores. Dicha relación determina el precio de equilibrio al cual el demandante está
dispuesto adquirir el satisfactor. La demanda es el cliente y éste es el Rey, aunque su reinado
estará sujeto al ejercicio del poder adquisitivo. En otras palabras, se asume que la demanda a
la cual aludimos, posee solvencia suficiente para ejecutar la adquisición.
Las empresas preparan su existencia pensando en venderle a esta demanda que, en la medida
que es "solvente" se considera como "mercado". La solvencia del mercado es clasificada en
estratos socio-económico y se estudia su comportamiento. Sea cual sea el estrato, también se
asume que la adquisición de un bien se hace con exclusividad de pago, en el sentido que si se
ha pagado por el bien, se paga por la exclusividad de uso. Quiero hacer la distinción entre bien
individual y colectivo. Los individuales son aquellos bienes únicos a los cuales solamente
accede el adquirente. Un bien colectivo es cualquier servicio (ejemplo, TV Cable), en donde no
hay exclusividad de contenido, en cuanto otros también pueden acceder, pero hay exclusividad
en el derecho intransferible de uso. Es decir, una vez que se paga por su uso, la señal es
exclusiva.
Aquellos bienes que no llevan capacidad de pago no son apropiables en exclusiva y por lo
tanto no hay demanda por ellos (respirar el aire). Es decir si el mercado no responde a la
demanda del consumidor, no se reconoce demanda.
16
De acuerdo a estas dos situaciones, el modelo económico de satisfacción de demanda no
funciona por si solo sino en la medida de la intervención por medio de elementos que actúan
con móviles diferentes.
La sociedad de consumo y la defensa del consumidor
En una sociedad caracterizada por su transformación en sociedad de consumo a partir de la
revolución industrial y el auge económico consecuente en que ahora se accede al bienestar
creciente basado en el consumo de bienes más o menos duraderos. El crecimiento continuo
medido en términos de renta real disponible, se convierte en el ambiente psicológico en el que
se desenvuelve nuestra sociedad. El hombre pone todo su afán en tener cada día mayor
bienestar.
Hoy la vida no se concibe sin las aspirinas, los pañales desechables, la leche instantánea, el
Scotch tape y los parches de curitas, como tampoco el computador y muy luego el acceso a
Internet, el teléfono celular, los iPhones, las Tablets, etc. El hombre, por lo tanto, trabaja para
consumir bienestar y entretención. No es de extrañarse cuando se vive inmerso en una
sociedad de consumo, de producción y consumo en serie; se idean formas cada vez más
creativas para ejercer comercio, tales como la globalización de los puntos de venta, canales de
distribución más complejos, etc., esfuerzo que realiza simultáneamente todas las industrias; y
ya que el demandante es escaso, los oferentes deben competir arduamente.
Se estudia, por tanto, psicológicamente no sólo la conducta del consumidor (dónde compra,
cuándo, por qué, quién es el decidor de compra etc.), sino además, qué sucede con la imagen
de marca que lleva en su mente. Para ello se idean sensuales formas de presentación del
producto garantizando la plena satisfacción de los sentidos profundos a través de su consumo,
ya que es objeto de múltiples campañas publicitarias y de presiones diversas (promoción de
venta) a la que apenas puede contrapesar.
En esta sociedad de consumo se debe proteger y defender al consumidor. Puesto que en el
mercado no existe la competencia perfecta por carecer de atomicidad (no existe transparencia
y el consumidor es impotente para descubrir fraudes), el consumidor se ve enfrentado a
múltiples abusos, aun cuando sean evidentes (incluso a partir de la simple determinación de los
precios o de la pobre calidad encubierta). Es por esto que el consumidor no es el Rey, sino más
bien el súbdito del aparato mercantil y por lo tanto se le debe proteger. El principio de la
soberanía del consumidor, tan defendida por los economistas liberales, apenas tiene vigencia
en esta sociedad de consumo.
17
LA ÉTICA COMO CIENCIA
Introducción
La ética (del griego antiguo  οσοφα] "filosofía moral", del adjetivo de ος êthos
"costumbre, hábito") proviene del griego "ethikos" cuyo significado es "carácter". Ella tiene
como objeto de estudio la moral y la acción humana. Su estudio se remonta a los orígenes de
la filosofía moral en la Grecia clásica y su desarrollo histórico ha sido diverso.
Conviene diferenciar, no obstante, entre los términos ética y moral: aunque en el habla común
suelen ser tomados como sinónimos, se prefiere el empleo del vocablo moral para designar el
conjunto de valores, normas y costumbres de un individuo o grupo humano determinado. Se
reserva la palabra ética, en cambio, para aludir al intento racional (vale decir, filosófico) de
fundamentar la moral entendida en cuanto fenómeno de la moralidad o êthos (carácter,
manera de ser). En otras palabras: la ética es una tematización del êthos, es el poner en
cuestión los postulados sobre los cuales se basa la acción moral, con esta crítica se logra que
estos preceptos sean más adecuados a un determinado proyecto de sociedad.
Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o juicios. Esta sentencia ética, juicio moral o
declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como malo, bueno,
correcto, incorrecto, obligatorio, permitido, etc., referido a una acción o decisión. Cuando
se emplean sentencias éticas se está valorando moralmente a personas, situaciones, cosas o
acciones. De este modo, se están estableciendo juicios morales cuando, por ejemplo, se dice:
"Ese político es corrupto", "Ese hombre es impresentable", "Su presencia es loable", etc. En
estas declaraciones aparecen los términos corrupto, impresentable y loable que implican
valoraciones de tipo moral.
La ética puede definirse como la ciencia normativa de la rectitud de los actos humanos
según principios últimos y racionales. La ética estudia la moral y determina qué es lo bueno
y, desde este punto de vista, cómo se debe actuar. Es decir, es la teoría o la ciencia del
comportamiento moral.
En el ámbito conceptual de la ética, tenemos un círculo correlacionado entre êthos - hábitos -
actos. En efecto si êthos es el carácter adquirido por hábito, y hábito, nace por repetición de
los actos iguales, êthos es a través del hábito "fuente de los actos" ya que será el carácter,
obtenido (o que llegamos a poseer - héxis) por la repetición de actos iguales convertidos de
hábito, aquel que acuñamos en el alma.
El concepto ética en este libro se analizará desde el punto de vista de Fagothey (1991) que
establece que ésta “es el conocimiento de lo que está bien y de lo que está mal en la
conducta humana”. A diario se enjuicia moralmente un acto y se afirma que es o no es ético,
o sea bueno o malo, si este acto está a favor o en contra de la naturaleza y dignidad del ser
humano.
18
Según Escobar (1λλ2) “la ética nos ilustra acerca del porq de la conducta moral y los
problemas que estudia son aquellos que se suscitan todos los días en la vida cotidiana, en la
labor escolar o en la actividad profesional”έ
Evolución de la ética
No sabemos casi nada de la vida de los seres primitivos de los comienzos de la época glacial y
de fines del período terciario: lo único que se sabe es que vivían en pequeñas sociedades y
sacaban con gran dificultad de los lagos y de los bosques los escasos alimentos de que se
nutrían, sirviéndose de instrumentos de hueso y de piedra.
Pero ya en esos períodos el hombre primitivo tuvo que acostumbrarse a identificar su yo con el
nosotros social, elaborándose de este modo las primeras leyes de la moral. Se acostumbró a
concebir su tribu como algo de la cual él mismo constituía tan sólo una parte, y ciertamente una
parte secundaría, puesto que veía toda su impotencia frente a la naturaleza severa y
amenazadora al encontrarse aislado, fuera de la tribu. Por esta razón se acostumbró, poco a
poco, a limitar su propia voluntad ante la voluntad de los demás, y este hecho constituye ya la
base fundamental de toda moral individual.
En efecto, sabemos que los hombres primitivos de la era glacial y de los comienzos de la post
glacial vivían ya en sociedades; en cavernas, en las hendiduras de las montañas o debajo de
las rocas; que cazaban y pescaban en común sirviéndose de sus instrumentos primitivos.
Ahora bien la convivencia y la colaboración suponen ya la existencia de ciertas reglas de moral
social.
Esta educación del hombre primitivo continuó durante decenas de millares de años y
paralelamente a ella siguió elaborándose el instinto de sociabilidad, que con el tiempo se hizo
más fuerte que todo razonamiento individual. El hombre se acostumbró a concebir su yo
solamente en relación con su grupo. A continuación veremos la alta significación educativa de
este razonamiento.
Ya en el mundo animal constatamos que la voluntad individual se armoniza con la voluntad de
todos. Los animales comunicativos lo aprenden ya a una edad muy precoz, en sus juegos, en
los cuales es preciso someterse a las reglas generales. Así, por ejemplo, se observa que los
animales al jugar no se atacan con los cuernos, no se muerden unos a otros, no faltan al turno
establecido por el juego, etc.
En cuanto a los animales adultos la absorción de la voluntad personal por la social se nota
claramente en muchas ocasiones; los preparativos de los pájaros para las migraciones de norte
a sur y viceversa, los vuelos de ejercicio por las tardes durante algunos días antes de
emprender las grandes migraciones; el acuerdo visible entre las fieras y los pájaros durante la
caza; la defensa de los animales que viven en rebaño contra los ataques de las bestias feroces;
las migraciones de los animales en general y en fin la vida social de las abejas, avispas,
hormigas, de los pájaros, loros, castores, monos, etc. son otros tantos ejemplos de la sumisión
de la voluntad individual. En ellos se ve claramente la concordancia de la voluntad de los
19
individuos aislados con la voluntad y las intenciones de la comunidad y esta concordancia se
transforma no tan sólo en costumbre heredada sino también en instinto.
Ciertos naturalistas conocidos hicieron recientemente tentativas y experimentos para averiguar
si existen o no ideas morales deliberadas entre los perros, caballos y otros animales que viven
en contacto estrecho con el hombre, y obtuvieron resultados bastante positivos. Por ejemplo,
los hechos que relata Spencer en el segundo volumen de sus Datos de la Ética conducen
sugestivamente a importantes conclusiones. Hay también numerosos hechos convincentes en
la obra de Romanes sobre la inteligencia en los animales. Pero no vamos a detenernos en ellos
puesto que basta establecer que ya en las sociedades animales, y con más razón aun en las
humanas, se elaboran inevitablemente, gracias a la fuerza de las costumbres de sociabilidad,
conceptos que identifican el yo individual con el nosotros social y a medida que estos
conceptos se transforman en un instinto social el yo individual se somete al nosotros social.
Pero una vez llegados al convencimiento de que ha existido una identificación semejante entre
el individuo y la sociedad, aunque sólo sea en un grado reducido, fácil es comprender que, si el
instinto social era realmente útil a la Humanidad, su consolidación y desarrollo en el hombre
tenía que producirse forzosamente, ya que se trataba de un ser que poseía el don de la palabra
y la facultad de crear leyendas. Además este instinto social hubo de servir, más tarde, para el
desarrollo de un instinto moral firme.
Una afirmación de esta naturaleza despertará probablemente ciertas dudas. Muchos
preguntarán: ¿Es posible que la sociabilidad semianimal haya podido dar lugar a que surgieran
doctrinas morales tan elevadas como las de Sócrates, Platón, Confucio, Buda y Jesucristo sin
la intervención de una fuerza sobrenatural?
La Ética tiene que contestar a esta cuestión. Buscar argumentos en la Biología para demostrar
que los organismos microscópicos pudieron, durante decenas de miles de años, transformarse
en organismos más perfeccionados hasta los mamíferos y el hombre no es suficiente. Por lo
tanto la Ética tiene que realizar un trabajo análogo al que Comte y Spencer llevaron a cabo en
la Sociología y al que muchos investigadores han realizado en la historia del Derecho. Por lo
menos la Ética tiene que indicar cómo las ideas morales pudieron desarrollarse surgiendo de la
sociabilidad propia de los animales superiores y de los salvajes primitivos hasta alcanzar las
doctrinas morales de más elevado idealismo.
Edad antigua
Ética griega: Denominada etapa antropológica de la filosofía griega. Sobresale Sócrates y los
sofistas, quienes rechazan la tradición cosmológica y su interés por el hombre.
Protágoras: uno de los principales sofistas, con su doctrina relativista manifestó: "el hombre
es la medida de todas las cosas" según él cada persona ve las cosas de acuerdo a su modo
de ser y sentir, nada es verdad, nada es mentira, todo es según el cristal con que se mire.
Sócrates: (470-399 a.c.) ateniense, quien hace descansar su pensamiento en dos divisas
fundamentales: "conócete a ti mismo" (nosce te ipsum), según él el fin último del hombre
20
consiste en que cada quien encuentre su vocación, su virtud, aquello para lo que ha nacido, no
hay seres inferiores y que tan digno es el saber del zapatero como el gobernante. "Sólo
que nada sé" da importancia a la ética, exaltando el conocimiento el cual tiene los siguientes
rasgos: universal, orientado hacia el aspecto moral, práctico, quien domina el conocimiento
ejecuta el êthos, ya que es capaz de buscar el bien último del hombre, o sea dios, por otro lado
su intelecto será más recto y moral, virtuoso y sabio, termina diciendo que “el ocio es
ignorancia y error”έ
Aristóteles: (384- 322 a.c.) Macedonia: Manifestó que la felicidad es un bien supremo y
consiste en el ejercicio interrumpido de una vida activa contemplativa o teórica, que es superior
a la vida de placeres y diferente a la vida política que busca honores, la felicidad, requiere de
otras condiciones como la madurez, los bienes externos, la libertad personal y la salud.
Destaca que el bien es una virtud que consiste en hábitos constantes y prudentes, de allí que
distingue entre virtudes éticas (producto del hábito, el carácter, la valentía, la templanza, la
mansedumbre, la libertad, la magnificencia, la veracidad, la reserva o el pudor, etc. Y las
virtudes dianoéticas o intelectuales que son producto de la educación y se adquieren por la
experiencia y el tiempo, gracias a la razón.
Ética Helenístico Romana: este período se subdivide en dos a saber:
a) Periodo ético: fines del siglo IV a mediados del siglo I A.C. Comprende el crecimiento y
desarrollo del estoicismo, del escepticismo y del intelectualismo, así como la lucha interna
entre estas corrientes.
b) Periodo religioso: mediados del siglo I A.C. Hasta a fines del siglo III A.C. En el que se
destacan: Epicuro de Samos: (341-o 342- 270 a.c.) Se le atribuye escritos sobre la
naturaleza, el amor, los dioses, la percepción, las imágenes, la música, etc. Su ética
presenta un eudemonismo (la felicidad como supremo fin del hombre) hedonismo (identifica
el bien con el placer), considera el placer como el bien que permite alcanzar la felicidad,
ultimo bien del hombre. Clasificó los placeres en: naturales y necesarios (bienestar social y
personal), naturales pero no necesarios (permite variar o elegir entre una cosa y otra), los
placeres ni naturales ni necesarios (los insaciables: la ambición, la sensualidad, las fuentes
del mal), y los placeres corporales o relativos al alma (la paz interior).
Edad media
Ética Cristiana: sobresale el cristianismo, es la etapa decisiva del pensamiento humano, por
su nueva concepción de hombre y mundo. Sobresale una sola religión procedente del
judaísmo, revelada por DIOS y en consecuencia la única que pretende encerrar la verdad.
Según la ética cristiana, la perfección en la vida radica en el amor a DIOS, perfección que se
logra cumpliendo fielmente la ley Divina.
21
Las corrientes de pensamiento que sobresale aquí son:
a) Cristianismo Primitivo: hace énfasis en las enseñanzas morales de Cristo (nobleza,
sencillez y serena grandeza de Cristo), se fundamenta en la Ley Mosaica considerado aún
como el documento más eficaz que se haya producida en la historia de la humanidad y que
aun regula las relaciones humanas. También se habla de la ética pastoral cristiana, que
consiste en la práctica de los sacramentos, espíritu de pobreza, la paz, la pureza, la justicia,
el cumplimiento de la voluntad de DIOS.
b) La patrística: se da con el crecimiento de los fieles cristianos, surgen las discusiones sobre
los dogmas, que son explicados por los padres de la iglesia, pensadores teólogos de la
época como lo es San Agustín, quien considera que el alma contiene una normativa divina
que debemos seguir por medio del amor, de allí que surge su imperativo fundamental "ama
y haz lo que quieras".
c) La escolástica: época de la madurez cristiana, surgen las escuelas y las universidades.
Entre los destacados está San Anselmo, quien fundamenta su ética en el saber y dice que
"no basta en creer, si no en comprender lo que se cree". También está, Santo Tomás
de Aquino, quien fundamentó su ética en la Summa Teológica (toca problemas relativos al
fin de los valores morales, a la obligación, a la conciencia) y en su libro tercero contra los
gentiles, manifiesta que el intelecto abre los ojos del alma; por otro lado él trata las virtudes
morales (prudencia, justicia, fortaleza, templanza, etc.) Las virtudes advierten sobre la
realización del bien.
Edad moderna
Se inicia con el renacimiento (siglo XVI) hasta finales del siglo XVIII y principios del XIX.
Se caracteriza por su antropocentrismo, en todos los campos (política, arte, ciencia, moral,
etc).Nace el humanismo autónomo y racional con los rasgos de esta época:
a) Lo Social: creación y fortalecimiento de la burguesía, el banquero, el comerciante,
reemplazaron al terrateniente y al eclesiástico y al guerrero.
b) Lo Científico: la ciencia reemplaza a la religión y se convierte en el factor principal de la
nueva mentalidad humana.
c) Lo Filosófico: se da primacía al uso de la razón.
d) Lo Político: se logra crear los estados modernos, fragmentando la sociedad feudal.
e) Lo religioso: la iglesia deja de ser el poder central. El más destacado es Emmanuel Kant,
con la ética formal, que se encuentra expuesta en tres obras principalmente en la
fundamentación metafísica de las costumbres, la cual está dividida en teoría de las
costumbres y teoría del derecho. No considera lo empírico, sino la razón es una ética
estrictamente racional. El manifiesta que toda significación moral emana de la voluntad y la
rectitud de los propósitos. Concluye diciendo: "dos cosas llenan el ánimo de admiración,
de respeto, siempre nuevos y crecientes: el cielo estrellado y la ley moral sobre mi";
para él la validez del acto moral está en la voluntad y no en la acción misma. Es decir en el
sujeto y no en la acción misma, de allí que no hay actos buenos o malos, sino que bueno o
malo es el sujeto que lo ejecutaέ Dice: el hombre no es una cosa, no es algo que pueda
usarse, debe ser considerado en todas las acciones como un fin en sí”έ
22
Edad contemporánea
Es la edad actual: sin límites cronológicos definidos y con un pensamiento en gestación, donde
se destacan algunas corrientes como:
a) El Existencialismo: manifiesta que el hombre es lo que él se hace.
b) El Anarquismo: dice que toda forma de gobierno y principios religiosos limitad la libertad
natural del individuo.
c) El Pragmatismo: resalta al Homo Faber, aquel hombre que está para actuar más que para
teorizar, la acción del hombre es asunto de la ética, el término Moral abarca la vida del
hombre.
d) El Marxismo: la moral es el reflejo de las relaciones sociales en desarrollo y expresada por
las clases progresistas, fundamenta los principios comunistas de la moral de la ayuda
mutua, la camaradería.
e) El Colectivismo y el neopositivismo: intenta liberar la teoría de la moral del dominio de la
metafísica y concentrarse en el análisis del lenguaje moral, en los términos de lo recto, lo
justo, lo bueno, la obligación etc. Los cuales sólo pueden ser aprendidos mediante la
práctica conjunta.
La ética como ciencia teórica y práctica
Algunas teorías recientes consideran a la ética ciertamente como un estudio interesante pero
que nunca podrá ser catalogado como un conocimiento científico. En efecto, la ética se ocupa
de los juicios de valor, estos juicios han sido calificados como meras expresiones de
preferencia personal y de actitud subjetiva, de modo que todo estudio objetivo científico de los
mismos debería rechazarse como vano.
Estas posturas dan ejemplos de cómo en las matemáticas o en geografía todos los científicos
están siempre de acuerdo en lo fundamental, en cambio las opiniones nunca serán unánimes
en relación al deber ser o la vida buena. Así por ejemplo algunos aseguran que lo más noble
es vivir para los demás y otros señalan que lo más útil es lograr que los demás vivan para el
logro de los propios intereses, otros consideran que lo único importante en la vida es tener
dinero a cualquier costo, otros argumentan que el dinero sin salud y sin amor y tranquilidad no
vale nada, pareciera que en lo único que se puede estar de acuerdo en torno a la ética es en
que nadie está de acuerdo.
Quienes así se expresan, al negar el carácter científico que le corresponde a la ética, se
encuentran todavía bajo la influencia del modo de pensar del siglo XIX iniciado por Auguste
Comte y conocido como positivismo, el cuál restringe el conocimiento científico a hechos y
relaciones entre hechos. Para el positivismo el método científico es un método de medición
matemática exacta, en tanto que la virtud y el vicio, al nunca poder ser medidos, no podrá ser
ciencia un análisis sobre las virtudes y vicios en la conducta humana, por otra parte al ser el
23
comportamiento humano demasiado imprevisible sólo queda a la ética ocuparse de las
diferentes opiniones acerca del deber ser.
La ética ha enfrentado muchos ataques en su historia de 2 500 años. Es razonable, pues,
esperar que sobreviva a los intentos de desacreditarla. Lo primero es establecer una definición
de ciencia para después juzgar si la ética es una ciencia.
Ahora bien, si se define la ciencia de modo que sólo se aplique a las ciencias físicas y
experimentales, entonces la ética no podrá ser una ciencia. Ya en la antigua Grecia Aristóteles
tenía alguna intuición de esta problemática cuando advertía que la ética no podía ser
catalogada como una ciencia exacta. Con todo, aunque no sea una ciencia exacta, la ética
puede designarse como ciencia en el sentido amplio y filosófico del término.
La palabra ciencia en el sentido de cualquier cuerpo de conocimientos sistematizados sigue
siendo de uso corriente y no cabe duda que la ética bajo este aspecto es una ciencia. En
cuanto a la definición de la ciencia como el conocimiento cierto de las cosas en sus causas la
ética, descubre explica y demuestra las reglas de la conducta apropiada, y al igual que toda
otra ciencia, trata de establecer sus conclusiones con precisión demostrativa, por tanto, la ética
es la ciencia de lo que debe ser. Por tanto, si se designa a la ética como una ciencia, no es en
el sentido de las ciencias experimentales, sino en el de las ciencias filosóficas.
Ahora lo que conviene es pasar al análisis de cómo la ética es, a la vez, una ciencia teórica y
práctica. Las ciencias son teóricas, si su objeto está en la mera contemplación de la verdad, y
prácticas si se orientan también hacia la acción. Puesto que la ética tiene por objeto orientar al
ser humano en su actuar y vivir como es debido, es una ciencia práctica y normativa, que se
sitúa en algún punto cercano al de una ciencia puramente teórica.
Es claro que la ética al estudiar el acto humano y las condiciones para que éste sea un acto
moralmente bueno, hace afirmaciones teóricas pero no para quedarse en una ciencia
especulativa y teórica puesto que estas afirmaciones se propone ser una ciencia normativa de
la vida humana. Por otro lado la ética no es una ciencia puramente práctica que busque
soluciones transitorias y válidas para un período de tiempo sino que el análisis de la ciencia
ética profundiza en la esencia de la naturaleza humana.
Resumiendo, la ética no es una ciencia que busque el conocer por el conocer ni el hacer por el
hacer, la ética es una ciencia del conocer para el hacer, esto quiere decir que no trata de un
conocimiento experimental porque aunque analice el comportamiento humano señala la
normatividad de lo que se debe hacer y lo que se debe evitar.
Por último cabe mencionar la relación de la ética con la religión, tema que forma parte de una
larga historia de relaciones entre la fe y la razón. La dificultad no se encuentra tanto del lado de
la razón, que empezó a especular mucho antes del advenimiento de la fe cristiana en la
historia. En este sentido la ética filosófica constituirá un estudio valioso de aquello que la razón
humana puede enseñar que es la vida buena para el hombre y si al mismo tiempo la ética
reconoce una aceptación del conocimiento proveniente de un origen superior no habrá ninguna
polémica entre la ética y la religión, esta actitud no convierte a la ética en una ciencia
24
dependiente, sino que conserva adecuadamente su autonomía dentro de su propia esfera,
fuera de la cual no debería ostentar pretensión alguna.
La ética como indagación de los principios últimos y racionales
Cuando se habla de que la ética busca la rectitud de los actos humanos, es decir, que éstos
sean conformes con lo bueno, lo bello, lo verdadero, lo santo, etc., es porque la ética (aun
cuando sea una parte práctica de la filosofía) especula sobre todo aquello que subyace o se
oculta detrás de los hechos o las apariencias.
Por eso la ética intenta adherirse a "principios" que expliquen los actos humanos según un
punto de partida, un fundamento o una causa. Este principio u origen de los actos que trata de
determinar la ética es siempre "último y racional", al tratar de ir hasta las raíces más profundas
para alcanzar una mejor interpretación de su significado. Si un hombre comete un crimen, las
leyes y el derecho lo castigarán porque el acto que realizó está prohibido; en cambio, la ética
indagará las causas psicológicas, políticas, sociales, ideológicas, económicas, religiosas,
pasionales e instintivas que impulsaron ese acto.
Estas razones últimas significan un criterio más amplio para juzgar los actos humanos a partir
de un análisis exhaustivo. Por eso la ética recurre y se relaciona directamente con otras ramas
del conocimiento y de la cultura como la metafísica y la antropología filosófica, y de manera
incidental con la religión, el derecho, la psicología, la política y la biología, entre otras. Un
presupuesto básico de la ética es que es autónoma (de autós, mismo; y de nómos, ley), es
decir, que no está subordinada a lineamientos rígidos y tajantes presentes en otras disciplinas,
aunque pueda tomar de ellas lo que juzgue necesario.
En este sentido, la ética no puede ser heterónoma (de héteros, otro; y de nómos, ley), es decir,
que sigue al pie de la letra las leyes, normas o principios dados por otros conocimientos,
ideologías o religiones. La ética debe darse a misma, con entera libertad, sus propios
principios, aunque alguna parte de ellos se hayan nutrido con otras formas del saber cultural.
Podemos destacar las relaciones de la ética con otros saberes de acuerdo con los
siguientes aspectos:
a) Ética y Metafísica: La ética como disciplina filosófica que procura encontrar principios y
normas de carácter universal, debe obtenerlos de la realidad misma. La ética desciende de
las abstracciones generales al orden de lo concreto y lo práctico. No puede edificarse sobre
imaginaciones subjetivas ni sobre conveniencias meramente individuales y utilitarias, sino
que debe fundarse en la propia realidad del ser.
Cuando Tomás de Aquino refiere que las propiedades del ser son lo bueno, lo bello y lo
verdadero, indica una naturaleza de la realidad a la cual deben adherirse las acciones
humanas. La conducta humana tendrá que ser igualmente buena, bella y verdadera. La
ética, al no poder partir de la nada para formular sus propuestas, se vincula estrechamente
con la "metafísica" (de metá, más allá; y de fysis, naturaleza, realidad).
La metafísica es el conocimiento de lo que es común y esencial a todo lo existente, o de
los caracteres que todo ser tiene y no puede dejar de tener. También puede entenderse
25
como la indagación de los fundamentos permanentes que componen la realidad en medio
del cambio.
La metafísica estudia el ser en general y constituye un saber que está más allá de la
experiencia, al abordar temas como la naturaleza de Dios, las características y el destino
del alma humana, así como el origen y fin del universo. También se utiliza la palabra
"ontología" (de óntos, ser; y de lógos, tratado), para referirse al ser en general, abarcando
desde el ser más excelente hasta los seres más insignificantes, o los seres cuya
composición es de naturaleza espiritual o material.
b) Ética y Antropología Filosófica: Aun cuando la ética no está atada a otras formas de
conocimiento, tampoco es una disciplina aislada y completamente pura. De esta manera, la
ética tiene más afinidades con unas ramas del saber que con otras. En este caso guarda
una proximidad con la "antropología filosófica" (de ánthropos, ser humano; y de lógos,
tratado).
La ética, a la hora de regular la conducta, presupone necesariamente una concepción del
hombre y de la esencia o naturaleza humana. Antes de elaborar una teoría sobre los actos
humanos, debe haber una teoría que responda a la pregunta qes el hombre y cuál es el
sentido de su existencia. Por tanto, la ética es una teoría sobre la acción del hombre que
lleva implícita la respuesta a la incógnita de "ser hombre".
La antropología filosófica estudia una serie de problemáticas como la existencia corpórea
del hombre, su dimensión social e histórica, la libertad, la felicidad, la muerte como misterio
fundamental de la existencia y la inmortalidad personal, entre otros. En este sentido, las
posibles respuestas a esas preguntas, nos llevan a edificar un conjunto de valores éticos,
religiosos, cognoscitivos, estéticos, volitivos, vitales y sociales como fin primordial de
nuestra vida.
c) Ética y Religión: La ética, aun cuando se nutra con otras ramas del conocimiento, siempre
es independiente al emitir sus puntos de vista. En cambio, existen una serie de morales de
índole religiosa que están subordinadas a determinadas creencias, ritos y tradiciones. La
moral religiosa es el resultado del acatamiento de dogmas de fe (verdades únicas e
inamovibles) y no de una razón que busca probar y cuestionar las cosas. Por eso se habla
de morales religiosas como "moral judía", "moral cristiana", "moral musulmana", etc., para
referirse a un conjunto de comportamientos consecuentes con lo que la divinidad les ha
revelado; mientras que el término ética se suele utilizar para las morales racionales o
filosóficas, como en el caso de la "ética platónica", la "ética aristotélica", la "ética kantiana",
etc.
Tanto la moral religiosa como la moral racional, pueden diferir o coincidir en sus
conclusiones. Lo importante estriba en reconocer que el hombre religioso cumple con unas
reglas que le son dadas por la religión a la que pertenece, mientras que el hombre que es
poseedor de una ética sigue reglas de conducta que son dadas por su propia razón. En
este orden de cosas, la razón y la fe, a pesar de que son distintas, no son mutuamente
excluyentes.
Por tanto, la ética no se cierra a la trascendencia, a la religión y a la fe. Sin embargo, se
permite revisar y cuestionar presupuestos religiosos que no son consecuentes con un
auténtico desarrollo de la naturaleza humana, como pueden ser formas de culto en donde
existan sacrificios humanos, superstición, intolerancia, fanatismo, enajenación o búsqueda
del poder político y económico usando como mascarada la religión.
26
d) Ética y Derecho: Estas disciplinas coinciden en su carácter obligatorio y regulador de las
relaciones humanas. Pero una de las diferencias más ostensibles es que en la ética las
obligaciones son internas, pues pertenecen a la esfera privada del yo, mientras que en el
derecho son externas, pues las obligaciones están dirigidas hacia los otros.
Kant hace la importante distinción entre legalidad y moralidad: la primera son deberes
impuestos por la legislación jurídica y son solamente externos; la segunda implica una idea
universal del deber, que es enteramente interna En este sentido, hay que distinguir el
ámbito externo de la acción coercitiva, como propio del derecho, y el ámbito interno de la
intención o de la conciencia, como propio de la ética.
La exterioridad del derecho y su naturaleza rigurosamente coercitiva suscitan un carácter
imperfecto e incompleto de la acción legal frente a la acción moral. Sin embargo, el derecho
cuenta con un respaldo institucional y con estructuras de poder que sancionan la
transgresión a la ley; la ética en este sentido se halla desvalida, pues la observancia de sus
principios depende de la interiorización que cada sujeto libre haga de ellos.
La única sanción es el remordimiento o la necesidad de la conciencia por resarcir la ruptura
de alguna norma moral. Por eso la ética vive en la intemperie y se realiza al margen del
aparato coercitivo de los estados políticos, cuyo derecho está establecido para que las
leyes se cumplan muchas veces a través de la fuerza y la represión.
Hay que indicar que en esta aparente "debilidad" de la ética, puede radicar su "fuerza", pues
los seres humanos actuamos más efectivamente por convicción, siguiendo valores éticos
aprendidos en la experiencia e inculcados mediante una buena educación, que por la estricta
imposición externa. Así, por ejemplo, si no botamos basura en lugares públicos y cooperamos
por la preservación de la flora y la fauna, es porque nuestra formación cultural le asigna un
valor a lo ecológico y ello nos mueve a actuar voluntariamente hacia ese fin y no porque la ley
lo dicte.
Una inversión educativa de los estados en la ética genera mayor eficacia en el desarrollo
humano y la estabilidad social, que una legislación escrita con letras de oro. Por eso el derecho
debe derivarse de los principios éticos que están fundados en la naturaleza humana y no ser
meramente casuístico. Ahora bien, el objeto jurídico del Estado es la seguridad de sus
miembros, pero esto no se alcanza si las estructuras políticas carecen de una subordinación al
ideal ético de la justicia, que es no sólo una categoría jurídica, sino también un ideal de
perfección moral en el seno de la comunidad. El derecho no se fundamenta en mismo o por
solo, pues las normas del derecho sin una base en la vida moral y virtuosa, son enunciados
vacíos.
La ética como una moda
El director general grita al gerente de recursos humanos: "¡y me contratas una persona que
distinga el bien del mal, aunque tengas que secuestrarlo!". Y es que (como bien dice un amigo)
la sociedad de consumo es tan consumista, que hasta la ética se cotiza a la alza. Una
verdadera revolución en el "cruel y despiadado" mundo de los negocios.
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Una ojeada a la sección de Negocios de cualquier librería basta para constatar que la ética de
los negocios está de moda. Los terribles CEO's (Chief Executive Officer) y los Deans de las
mejores escuelas de negocios están preocupados por el tema de la ética. Por ejemplo, hace
poco, se publicó el artículo "Reingeneering the MBA" en la revista Fortune. El Autor, Brian
O'Reilly, incluye a la ética como una cualidad del MBA demandado por el mercado. Algo
novedoso, si se tiene en cuenta que hace poco, las convicciones morales eran consideradas un
estorbo en los negocios. ¿No se repetía Business are Business (negocios son negocios)?
Hoy por hoy, hay mayor sensibilidad ética en el entorno empresarial. Pero es igualmente cierto
que esta "sensibilidad ética" no es tan sólida como podría suponerse ingenuamente. La enorme
cantidad de libros publicados sobre el tema no implica un aumento de moralidad empresarial. A
la mayoría de los estudiantes (futuros profesionales y hombres de negocios) hay que obligarlos
a asistir a los cursos de ética. Los alumnos ven a estos cursos como “pastillas amargas"έ Si
esto piensan los selectos estudiantes ¿qué podemos esperar de los menos selectos?
Me temo que la ética de negocios es en la mayoría de los casos una moda. Así como en su
momento estuvo de moda hablar de liderazgo japonés, de la administración por objetivos, de la
excelencia y la calidad total, ahora también se habla de ética.
Moda se opone de alguna manera, a necesidad. Es superflua. Lo necesario no se "pone de
moda". No decimos que "está de moda comer", "está de moda dormir" o "están de moda los
movimientos intestinales". está de moda en cambio comer en haute cuissine (alta cocina) o
dormir con un antifaz.
Es pasajera, circunstancial. Por tanto está destinada a desaparecer. No es algo negativo en la
vida de las personas y las organizaciones. Sin embargo, la vida humana no puede estar fincada
por las modas.
Cuando todos los lineamientos de una persona u organización son puro producto de ella, esa
persona u organización está condenada a desaparecer con la moda. La cultura y consultoría
empresarial no están eximidas de modas. Tampoco lo están la literatura, la filosofía o el cine.
Así como en el cine hay estrellas, de quienes nadie se acordará mañana, en la consultoría
empresarial hay gurús de moda.
No está mal que la empresa tenga sus modas. El riesgo es que su cultura y filosofía obedezcan
exclusivamente a su capricho. Para no ir más lejos, a principios del siglo XX, "estaba de moda"
carecer de ética en el mundo de los negocios. ¿No llevará la recesión mundial a prescindir
nuevamente de la moda de la ética? Al fin y al cabo, es una moda bastante incómoda
Yo no puedo decir si la recesión llevará a hacer a un lado la preocupación ética. Pero estoy
seguro que sin un mínimo de ingrediente ético no puede funcionar el libre mercado. En este
sentido, es impresionante la miopía de algunos neoliberales (como Von Misses), cuando
afirman que los valores éticos del "microcosmos", como la familia, se convierten en un lastre
cuando se trasladan a la empresa o el Estado.
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Para muestra basta un botón: ¿No confiamos ciegamente en el hotel o el hospital al entregarles
un voucher firmado en blanco? La sociedad de libre mercado es una sociedad de contratos. La
premisa de todo contrato es la buena fe. Todos sabemos por experiencia, que una empresa no
puede funcionar por mucho tiempo, si tiene que litigar siempre para lograr el cumplimiento de
los contratos con sus clientes y proveedores. Sus utilidades deben originarse porque vende
bienes o servicios, no porque gana sus pleitos. Cuando el departamento jurídico lleva el peso
de la empresa, algo anda mal.
El derecho no basta para que funcione la sociedad de libre mercado. Los mecanismos coacción
(embargos, policía, cárcel, etcétera) suplen la buena voluntad de algunos, pero no pueden
suplir la ausencia de buena voluntad de todos los miembros de la sociedad. El sistema judicial
más cruel y eficaz no garantiza el cumplimiento de todos los contratos.
Aún más, aunque los sistemas de coacción pudieran garantizar su cumplimiento quedan dos
problemas:
Los sistemas de coacción proceden con lentitud exasperante. Si la Coca-Cola tuviera que
recurrir siempre a los abogados para cobrar sus carteras, pronto tendrían una crisis
financiera, pues los tribunales no rigen sus procedimientos tomando en cuenta los flujos de
efectivo.
Los sistemas judiciales de coacción sólo pueden obligar a cumplir lo estrictamente
acordado. Es una paradoja: ningún documento recoge explícitamente todas las condiciones
supuestas por la buena fe de los contratantes. Por ello, la sociedad de libre mercado
requiere de un mínimo de buena fe en la mayoría de sus miembros.
La ética no es un obstáculo para la libre empresa, sino su condición de posibilidad. El éxito de
una empresa no está en proporción directa a su falta de ética. La existencia de organizaciones
que pueden funcionar sin ética es algo muy relativo y cuestionable.
Ninguna organización ni persona carece completamente de ética. Incluso los delincuentes
tienen unas normas éticas. Piénsese, por ejemplo, en la cosa nostra. Los mafiosos, cuyo
negocio es esencialmente inmoral, funcionan y subsisten gracias a que tienen un sentido de
lealtad muy hondo. Las guerras de pandillas perjudican a la mafia y favorecen a "los
intocables".
Las organizaciones que programáticamente funcionan al margen de la ética, requieren de otras
organizaciones o personas que sí funcionen éticamente. Un estafador difícilmente puede ganar
dinero a costa de otro estafador. Si yo vendo a un sinvergüenza una casa que no me
pertenece, muy probablemente me pagará con un cheque falso.
El carácter normativo de la ética
El carácter normativo de la ética tiene como fundamento un aspecto esencial de la naturaleza
humana, a saber: que el hombre es un ser imperfecto pero perfectible. Si además de ser
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imperfectos, fuéramos imperfectibles, no tendríamos ningún problema moral, al no estar
obligados a desarrollar todas nuestras potencialidades. Por eso los principios éticos tienen una
dimensión imperativa, pues son mandatos u órdenes que nos damos para movernos a la
realización de actos que mejoren nuestra condición humana. Porque somos seres incompletos
buscamos perfeccionarnos y dirigir nuestras acciones hacia lo que debe ser. Este deber se nos
presenta como una necesidad de plenitud, de cristalizar al máximo todas nuestras
capacidades. Por tanto, en la ética el deber se manifiesta como la conciencia de que no se es,
pero que se puede llegar a ser. Por eso se trazan metas o fines dados por la razón y se
ejecutan a través de actos que perfeccionan y ennoblecen al hombre.
La ética queda plasmada como la exigencia de perfección integral de la naturaleza humana, lo
cual implica la búsqueda de la excelencia como seres individuales, familiares y sociales. Como
ya se ha señalado, muchas veces los fines y deberes no surgen como fruto de una reflexión
propia, sino que son elegidos e impuestos de antemano por la colectividad. Incluso suelen
constituir patrones de conducta que disminuyen y empobrecen el ser propio del hombre, al
limitar todas sus capacidades sólo a aquellas a las que una determinada época demanda,
como puede ser el "éxito" económico.
El hombre, como animal que habla y piensa, también está supeditado a los apetitos,
sentimientos, emociones, estados de ánimo, prejuicios o acondicionamientos sociales y
psicológicos, que lo inhiben de promocionar su dimensión específicamente humana. Por eso se
hace indispensable que hagamos un análisis racional y crítico, el cual reexamine los fines y
deberes vigentes, ya sea para eliminarlos, fortalecerlos o crear nuevas posibilidades. Para ello
no es suficiente la razón por sola, sino también un coraje y una tenacidad para rectificar
formas de pensamiento y conducta que la mayoría de las personas, por costumbre o por temor
al riesgo y a la soledad, no estarían dispuestas a cambiar.
La rectitud de la ética
La ética busca que los actos humanos se orienten hacia la rectitud. Con esto se indica el
estudio de aquellos actos que contribuyen al perfeccionamiento humano. La rectitud puede
entenderse como la concordancia entre nuestras acciones con la verdad o el bien, y significa la
pauta apropiada para el desarrollo de nuestra naturaleza. Los seres humanos nos
perfeccionamos cuando nuestras acciones son rectas, buenas o virtuosas. Los actos humanos
no son moralmente indiferentes, pues en vistas de mejorar como persona, no da lo mismo
hacer una cosa que otra.
Si asumimos una actitud solidaria frente a otras personas que padecen injusticias, crecemos en
nuestra dimensión auténticamente humana. En cambio, si el sufrimiento humano nos es
indiferente y preferimos buscar sólo nuestro beneficio, esto constituye un acto que nos
desorienta y aparta del camino de nuestra perfección humana. En este sentido, lo bueno y lo
virtuoso es lo que nos hace ser más, lo que fomenta nuestro desarrollo autointegral y que de
manera indudable nos conduce a la felicidad. Por el contrario, el mal y el vicio es lo que nos
hace ser menos, lo que nos destruye y nos hace infelices. El bien y la virtud, al igual que el mal
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y el vicio, no son algo relativo y subjetivo, sino algo universal y objetivo. Con los vicios y las
injusticias nos alienamos (de "alienus", otro), es decir, nos convertimos en seres distintos en
relación con nuestra verdadera naturaleza.
División de la ética
Cuando se habla de la ética como ciencia normativa sobre la rectitud de los actos humanos
según principios últimos y racionales, se trata de una "ética general" que se mueve
principalmente en el campo de la metafísica y la antropología filosófica, y que intenta explicar
cuestiones como la libertad, la naturaleza del bien y del mal, la virtud y la felicidad, entre otros.
Por otra parte, existe la "ética especial" o "ética aplicada" que pretende llevar a la práctica los
fundamentos generales de la ética. Sin embargo, la ética como tal es una sola y esta
clasificación no obedece más que a fines didácticos.
ÉTICA GENERAL ÉTICA APLICADA
Ética Individual Ética SocialÉtica Familiar
Ética ProfesionalÉtica Económica
Ética Médica
Ética
Internacional
Ética para
Educación
Ética para
Periodismo
ÉTICA GENERAL
ÉTICA
El terreno donde se concretan estos principios es en el plano individual, familiar y social. A nivel
social la ética puede subdividirse en diversas ramas, como por ejemplo: "ética internacional",
"ética económica" y "ética profesional", entre otras. En el caso de la ética profesional, puede
hablarse de "ética para ciencias de la salud", "ética para ciencias de la comunicación colectiva",
"ética para educación", etc. Para estos efectos, cabe apreciar la división de la ética según el
gráfico anterior.
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Fundamentación de la ética
Las categorías básicas que permiten la elaboración de un pensamiento ético son la Libertad y
la Responsabilidad.
1. La Libertad ética
La capacidad del hombre de auto determinarse, de asumir la dirección de su vida, y de ejercer
esta capacidad en una acción concreta, lo determina como hombre libre y en cuanto libre, un
sujeto ético. La posibilidad de la autodeterminación introduce lo ético en lo que se refiere al
hombre.
Para que haya una acción moral, es necesario que junto a la acción voluntaria (libertad de
voluntad) haya una elección (libertad de elección o libre albedrío). La libertad por lo tanto, no es
una acción física sino una cuestión moral (es intrínseca a la acción moral) y en el ámbito de la
moral no solo hay libertad, sino que, no puede no haberla.
La libertad moral es la posibilidad de ejercer una acción moral. No consiste solo en la
posibilidad de elegir, sino que en la medida de esa elección, que contribuya al crecimiento
verdadero de la persona. Esa elección no solo se refiere al enfrentamiento de posibilidades
elegibles, sino además, significa una elección sobre misma a favor o en contra del bien o de
la verdad. Por lo tanto el referente de la libertad humana no es la ley sino la verdad, ya que sólo
por medio de ésta, se encuentra la misma libertad. La verdad orienta la libertad, la encamina a
su plenitud y permite la convivencia humana.
Libertad es la facultad de disponer de mismo; de obrar (o no obrar) por mismo acciones
deliberadas. Estas alcanzan su perfección cuando se realizan en virtud del bien supremo.
Caracteriza los actos propiamente humanos, actos voluntarios y responsables del autor, es
decir, hace al ser humano responsable de los actos de que es actor voluntario (es propio del
hombre actuar deliberadamente).
2. La Responsabilidad
La responsabilidad significa la ejecución reflexiva de los actos, ponderando las consecuencias
del bien y del mal en cuanto a alcanzar cuotas mayores de humanización, crecimiento
individual y social.
En el campo cristiano se estima la ausencia de principios seguros, que garanticen las
relaciones justas entre los hombres, de no ser por la existencia de una verdad trascendente,
por medio de la cual, el hombre conquista su plena libertad. De no reconocer esta verdad
trascendente, triunfa la fuerza del "poder interesado" que no respeta el derecho de los demás.
Hasta que el hombre no llegue a encontrarse definitivamente con su último bien que es Dios, la
libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, y de por lo tanto crecer en
perfección, o de flaquear y de pecar. La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la
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medida que éstos son voluntarios. El progreso de la virtud y el conocimiento del bien hacen
crecer el dominio de la voluntad.
Libertad humana significa responsabilidad del sujeto (que a su vez supone libertad). La mayor o
menor libertad del sujeto implica mayor o menor responsabilidad conductual.
El derecho al ejercicio de la libertad es una exigencia inseparable de la dignidad del hombre.
En la medida que la persona hace más el bien, se va también haciendo más libre.
Racionalidad ética
La ética es una consecuencia de la razón, ya que dentro de la racionalidad busca descubrir el
significado auténtico de la realidad humana. Sólo la razón da válida cabida al discurso ético.
De la acción humana, se constatan sentidos que se convierten en fines conseguidos por previa
aceptación de preferencias. Las preferencias éticas son elegidas racionalmente con
imparcialidad y bajo estricta "pureza original". Sólo así se puede configurar la justicia como
imparcialidad racional, criterio por medio del cual se orienta éticamente la historia humana.
Además, la racionalidad ética se concreta en el principio de responsabilidad.
De lo anterior se deduce que la ética se mueve dentro de la racionalidad crítica (organizada
mediante el diálogo entre las personas), orientada a descubrir el auténtico significado de la
realidad humana. La ética dialógica puede ser la base para construir y vivir la racionalidad ética
en el momento presente.
Formulación de los principios morales
a) El razonamiento moral culmina con la formulación de principios éticos.
b) El juicio moral es el acto mental que afirma o niega el valor moral frente a una situación o
comportamiento. Por medio del juicio moral se pretende la búsqueda de la verdad.
c) El juicio moral se pronuncia sobre la presencia (o ausencia) de un valor ético, en una
situación o comportamiento concreto.
Principios
Los principios morales se entienden como direcciones del valor. Por ejemplo " ama a tu prójimo
como a ti mismo", es decir, lo que quieras para ti, hazlo a los demás.
Los principios éticos orientan y dirigen al sujeto. Se visualizan, en una realidad concreta sus
consecuencias, identificando la presencia de un valor.
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Necesidad de Normas
La norma establece el contenido del comportamiento (mientras que el principio dirige las
actitudes). Las normas morales son necesarias para discernir lo que está bien y lo que está
mal. Desde el punto de vista moral, se entiende por norma la obligación del valor moral.
Toda persona necesita conocer los límites precisos de respetar. Para ello utiliza mediaciones
(valores morales) que se apliquen al comportamiento concreto.
En la aplicación de la norma existen dos posturas:
a) La deontológica, que postula la validez de la norma, independientemente de las
consecuencias. Deja lugar para las excepciones o recurre a principios interpretativos que
asumen la importancia de las circunstancias concretas para resolver problemas éticos
conflictivos. (ejemplo de excepción: matar en legítima defensa, la guerra justa, la pena de
muerte).
La ética cristiana, que privilegia la atención al objeto moral y que defendiendo la postura
deontológica, no rechaza considerar la teleología interior del obrar en cuanto orientado a
promover el verdadero bien de las personas, sino que reconoce que éste sólo se pretende
realmente cuando se respetan los elementos esenciales de la naturaleza humana.
b) La Teleológica, que se atiene a las consecuencias previsibles. Cae en el
"consecuencialismo" si desconoce el discurso objetivo de la norma porque reduce a la ética
a una apreciación subjetiva a partir de las solas circunstancias, negando la posibilidad de
elaborar un discurso capaz de orientar al sujeto en las distintas situaciones.
También se hace la distinción entre la actitud moralmente buena o mala de la persona, y
que depende de la voluntad o falta de voluntad de tender hacia el bien; y del
comportamiento moralmente recto o erróneo, que depende del juicio en virtud, del cual una
acción debería o no cumplirse.
Conciencia
La conciencia es el núcleo más secreto y sagrado del hombre, en el que está solo con dios,
cuya voz resuena en lo más íntimo. Es aquella capacidad moral de la persona que le dice
subjetivamente lo que es bueno y malo, y que le manifiesta su obligación moral.
Es un juicio de la razón por el que la persona reconoce la calidad moral de un acto concreto. La
conciencia bien formada es recta y veraz; formula sus juicios según la razón, conforme al bien.
Frente a una decisión moral, la conciencia puede formar un juicio recto, conforme a razón y a la
ley divina, o al contrario un juicio erróneo, que se aleja de ellas... El ser humano debe obedecer
siempre el juicio cierto de su conciencia. La conciencia moral puede formar juicios erróneos por
ignorancia (no siempre exentos de responsabilidad).
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El enfoque de la ley natural
De acuerdo con este enfoque, existen siete valores fundamentales que se identifican con la
esencia del ser humano.
La vida. Respeto a todo lo que tiene vida (humana, vegetal, etc.).
La amistad. Amor al prójimo.
El conocimiento. Derecho a la instrucción.
Belleza. Participación en lo que uno considera bello y alimenta el espíritu.
Alegría. Tener buen ánimo
Religión. Participación activa de la espiritualidad y purificación del alma.
Racionalidad práctica. Ejercicio de una vida consecuente en la búsqueda de los valores
fundamentales.
Participar de estos valores fundamentales, hacen del hombre un ser más pleno, más humano.
Atentar a los mismos significa ser menos humano, se actúa anti-éticamente; se contradice la
voluntad divina pretendida para cada ser.
Toda persona esta llamada al compromiso con estos valores fundamentales. De dicho
compromiso se derivan cuatro principios (éticos) de justicia personal a seguir por todo hombre:
No contrariedad. No actuar directamente en contra de un valor fundamental.
Libertad. A mayor libertad mayor es el compromiso con los valores fundamentales.
Reacción. Toma de medidas para evitar acciones contrarias a estos valores.
Bien común. Contribuir al bien común facilitando la participación de los demás de los
valores fundamentales.
Estos principios son independientes de la cultura y tradición en la que se está inserto.
Ética y moral, desde la etimología
Hemos dicho que la palabra ética proviene del griego êthos y significaba, primitivamente,
estancia, lugar donde se habita. Posteriormente, Aristóteles afinó este sentido y, a partir de él,
significó manera de ser, carácter. Así, la ética era como una especie de segunda casa o
naturaleza; una segunda naturaleza adquirida, no heredada como lo es la naturaleza biológica.
De esta concepción se desprende que una persona puede moldear, forjar o construir su modo
de ser o êthos.
¿Cómo se adquiere o moldea este êthos, esta manera de ser? El hombre la construye
mediante la creación de hábitos, unos hábitos que se alcanzan por repetición de actos. El êthos
o carácter de una persona estaría configurado por un conjunto de hábitos; y, como si fuera un
círculo o una rueda, éste êthos o carácter, integrado por hábitos, nos lleva en realizar unos
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determinados actos, unos actos que provienen de nuestra manera de ser adquirida.
Construimos nuestra manera de ser o êthos.
La palabra moral traduce la expresión latina moralis, que derivaba de mos (en plural mores) y
significaba costumbre. Con la palabra moralis, los romanos recogían el sentido griego de êthos:
las costumbres también se alcanzan a partir de una repetición de actos. A pesar de este
profundo parentesco, la palabra moralis tendió a aplicarse a las normas concretas que han de
regir las acciones.
Así, pues, desde la etimología, hay poca diferencia entre ética y moral: una y otra hacen
referencia a una realidad parecida. Pero hoy, pese a que a menudo se usan de manera
indistinta como si fuesen sinónimos, se reconoce que tienen significados divergentes.
Ética y moral, hoy: dos niveles diferentes
Tan antiguo como la misma humanidad es el interés por regular, mediante normas o
códigos, las acciones concretas de los humanos; en todas las comunidades, en todos los
pueblos, sociedades o culturas se encuentran prescripciones y prohibiciones que definen su
moral.
En cada comunidad, incluso en la tripulación de un barco pirata, hay acciones obligadas y
acciones prohibidas, acciones loables y acciones reprobables. Un pirata tiene que mostrar
valor en el combate y justicia en el reparto del botín; si no lo hace así, no es “un buen
pirata”. Cuando uno hombre pertenece a una comunidad más grande, el alcance de sus
obligaciones y prohibiciones se hace más grande; siempre hay un código al cual se ha de
ajustar bajo pena de deshonra pública. Bertrand Russell, Sociedad humana: ética y política.
Ahora bien, junto al nacimiento de la filosofía apareció otro tipo de interés, el de reflexionar
sobre las normas o códigos ya existentes, comparándolos o buscando su fundamento.
Estos dos diferenciados niveles de interés o de actividad humana constituyen lo que
conocemos hoy, respectivamente, por moral y ética. Veamos.
La moral es un conjunto de juicios relativos al bien y al mal, destinados a dirigir la conducta
de los humanos. Estos juicios se concretan en normas de comportamiento que, adquiridas
por cada individuo, regulan sus actos, su práctica diaria. Ahora bien, ni las normas o códigos
morales se proclaman como el código de circulación, ni cada persona asume o incorpora
automáticamente el conjunto de prescripciones y prohibiciones de su sociedad, ni cada
sociedad o cultura formulan los mismos juicios sobre el bien y el mal. Es por todo eso que la
moral a menudo es un conjunto de preguntas y respuestas sobre qué debemos hacer si
queremos vivir una vida humana, es a decir, una vida no con imposiciones sino con libertad y
responsabilidad.
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Moral: normas que regulan nuestros actos
La ética, por otro lado, es una reflexión sobre la moral. La ética, como filosofía de la moral,
se encuentra en un nivel diferente: se pregunta por qué consideramos válidos unos y no
otros comportamientos; compara las pautas morales que tienen diferentes personas o
sociedades buscando su fundamento y legitimación; investiga lo qué es específico del
comportamiento moral; enuncia principios generales o universales inspiradores de toda
conducta; crea teorías que establezcan y justifique aquello por el que merece la pena vivir.
Ética: ¿por qué estas normas?
La moral da pautas para la vida cotidiana, la ética es un estudio o reflexión sobre qué origina y
justifica estas pautas. Pero las dos, si bien son distinguibles, son complementarias. Del mismo
modo que teoría y práctica interaccionan, los principios éticos regulan el comportamiento
moral pero este comportamiento incide alterando los mismos principios. A menudo los
conflictos de normas morales que aparecen cuando tenemos que tomar decisiones son el
motor que nos impulsa a una reflexión de nivel ético. Es por ello que Aranguren,
reconociendo la vinculación entre teoría y práctica, llama a la ética moral pensada y a la moral,
moral vivida.
Estamos a nivel moral cuando:
Estamos a nivel ético cuando:
Cumplo una promesa hecha ayer pese a
que hoy me doy cuenta de que su
cumplimiento me crea problemas.
Razonamos que los pactos han de
cumplir siempre, del contrario, en lugar
de acuerdos entre amigos, tendríamos
que hacer contratos legales.
Ayudo voluntariamente a un compañero
de clase si bien me arriesgo a herir su
orgullo.
Me pregunto sobre qué tiene más valor
moral, la intención que inspira un acto o
los resultados que con él se obtienen.
Decido si tengo que ser o no sincero con
un compañero de clase que parece
quiere ser amigo mío.
Reflexiono sobre valores, preguntándome
si el valor de la autenticidad es preferible
el valor de la amistad.
Rechazo robar la calculadora de un
compañero de clase sabiendo que nadie
me ve.
Tengo presente la máxima o regla de oro:
"No hagas a los demás lo que no quieras
que te hagan a ti".
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LA PERSONA, SUJETO DE LA ÉTICA
El objeto material de la ética
El objeto material de la ética son los actos humanos (desde el punto de vista del bien),
libres y deliberados, debido a que determinan el carácter (modo de ser adquirido por hábito y
por lo tanto determinantes de nuestras vidas). Por dichos actos me refiero a los actus hominis y
humanis, pero no a los primo primi, ya que al ser provocados por causas naturales son ajenos
a la ética.
Santo Tomás distingue los actos de voluntad respecto al fin (que tienden al fin en cuanto tal) y
los referentes al medio (aquellos que son por decisión de los medios, o de consejo o
deliberación, complacencia o deleite o por razón o voluntad). Estos actos, sin embargo serán
válidos cuando la voluntad proceda reflexivamente.
La ética es una racionalización del comportamiento humano, es decir, un conjunto de principios
o enunciados dados por la luz de la razón y que iluminan el camino acertado de la conducta.
Aristóteles define al hombre como un "animal racional". En tal caso la razón o el logos es lo que
le indica al hombre lo beneficioso o lo dañino, y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto.
Pero al mismo tiempo es poseedor de una parte animal que lo hace mantener una conducta no
racional y que muchas veces lo aparta de su verdadera naturaleza. En este sentido, existe una
dimensión instintiva que, si no está subordinada a la razón, provoca que se adopten conductas
basadas en la opinión ajena, en comportamientos temperamentales o en tempestuosas
perturbaciones del alma.
Si la parte irracional del ser humano no se halla gobernada por la razón, a éste se le multiplican
desmesuradamente las necesidades y los apetitos relativos a la comida, la bebida, los placeres
sexuales y el dinero. Esta conducta irreflexiva deberá ser normada o disciplinada por la razón y
la voluntad. Por eso hay que reconocer los "impulsos", "tendencias" o "fuerzas" que determinan
al hombre en contra de su verdadera naturaleza, para que puedan ser encauzadas por sus
mejores facultades en una medida compatible con el bienestar de la totalidad de la persona.
Existe una anécdota en la que un extranjero, que pretendía conocer los caracteres a partir de
los rostros, decía que observaba en los rasgos de Sócrates muchos indicios de una naturaleza
viciosa y lasciva. Los que se hallaban presentes se rieron de aquél, por lo que sabían de la vida
virtuosa y continente de Sócrates, pero éste mismo se puso de su parte: dijo que todos esos
placeres los había tenido en germen, pero que había llegado a dominarlos por medio de la
razón. Por eso la ética es una filosofía práctica que busca reglamentar la conducta con vistas a
un óptimo desarrollo humano.
La ética se propone perfeccionar al hombre en su acción. Aun cuando la ética sea un
conocimiento teórico, es, en última instancia, más importante el resultado de los actos que
mejoren la condición humana, que la más perfecta elaboración especulativa de principios éticos
que nunca se aplican a la vida práctica. Sin embargo, es necesario saber cuáles son los
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medios para lograr la meta que significa el desarrollo de lo genuinamente humano, y por eso se
requiere de un previo conocimiento del hombre (filosófico, científico, histórico y psicológico,
entre otros).
En este sentido, si la ética busca alcanzar fines nobles, justos y buenos, los medios para
conseguirlos también deben ser nobles, justos y buenos. Por el contrario, Maquiavelo asumía
que el fin justificaba los medios, los cuales no eran precisamente de índole ética. Tampoco
deben aprobarse medios injustos aun cuando el fin a obtener sea el más justo, pues ello
encierra un proceso de corrupción que termina perdiendo de vista el objetivo, o que también
puede convertirse en una máscara de ideologías políticas que legitiman el uso de la violencia
en aras de beneficiar a determinados grupos sociales.
Los actos humanos como objeto de estudio de la ética
La ética tiene como propósito fundamental indagar y explicar los "actos humanos". Una
distinción que realizan los escolásticos es la que se refiere a los actos humanos y los actos del
hombre. De los actos que realiza el hombre, se llaman humanos solamente los que son propios
del hombre en cuanto tal. El hombre se diferencia de los demás seres irracionales en que
puede llegar a ser dueño de sí. De esta manera, sólo pueden ser actos humanos los que
impliquen un dominio del hombre sobre ellos. Ahora bien, el hombre es soberano de sus actos
gracias a la conjunción de la razón y la voluntad.
Cualquier otro acto que no implique la posibilidad de adquirir un mando racional y volitivo no es
un acto específicamente humano. En este caso se estaría hablando de actos que corresponden
con nuestra naturaleza animal, con sus diversas manifestaciones orgánicas y fisiológicas. Por
eso la ética tiene como objeto de estudio los actos que se originan de la concordancia entre la
inteligencia y la voluntad, mientras que los procesos físicos y químicos del cuerpo son
abordados por disciplinas como la medicina, la biología y la microbiología, entre otras. Son
actos propiamente humanos los que se realizan sabiendo o teniendo conciencia de ellos y
queriendo por nuestra propia voluntad hacerlos.
En la afirmación "yo amo a Sofía", se trata de un acto humano porque mi razón y mi afectividad
tomaron la decisión de amar a Sofía y mi voluntad lo puso en práctica. En cambio, si digo
"tengo hipo", se trata de un acto del hombre porque no es algo que depende de lo que pueda
hacer o pensar.
Los actos humanos son una ordenación hacia las virtudes y los valores. Por consiguiente,
consideramos que no sólo la razón y la voluntad son los dos aspectos que caracterizan el acto
específicamente humano. Como hemos apuntado, existen otras dimensiones del ser humano
que, con la práctica de determinadas virtudes y valores, lo perfeccionan de manera integral. Por
eso un acto humano implica también aspectos espirituales, afectivos, físicos, estéticos y
sociales. Asentarse sólo en lo estrictamente intelectual y volitivo conlleva el limitar y fragmentar
la naturaleza humana. Todas las virtudes y valores que se puedan desplegar en cada una de
estas dimensiones, hacen que el ser humano sea el propio constructor de su personalidad
ética, pues no depende para desarrollarla de otra instancia más que de sí mismo.
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La exigencia de perfección no puede estar centrada en un solo aspecto de nuestra
personalidad, pues la naturaleza humana es algo sumamente amplio y complejo. Por eso,
alcanzar una vida plena significa alcanzar un autodesarrollo integral, es decir, la
realización de nosotros mismos de manera completa. Para ello existe una serie de elementos
que nos configuran, que nos esculpen como personas y que estamos impelidos a desplegar.
En este sentido podemos enumerar los siguientes:
1) Espiritual: El ser humano busca desarrollar valores y virtudes relacionados con actividades
espirituales que enriquecen su alma, no sólo para la vida presente, sino para después de la
muerte física. La espiritualidad humana es la postulación del alma como sede principal, en
cuyo terreno crecen la libertad y la responsabilidad, las obligaciones morales, la virtud
desinteresada, la majestuosidad de la justicia, la superioridad del amor y la conciencia de
un Dios bondadoso y activo, que constituye un modelo para la humanidad. El crecimiento
de la espiritualidad se fomenta en la persecución de causas buenas y nobles, así como en
la disposición para tener una comunión con lo divino, eterno y perfecto, practicando virtudes
como la fe, la esperanza, la caridad, la piedad y la santidad.
2) Físico: se trata del mantenimiento y desarrollo del cuerpo humano, visto no como un simple
instrumento del alma sino como su complemento. Resulta erróneo exaltar el alma para
menospreciar el cuerpo, como han supuesto algunas concepciones religiosas y filosóficas,
ni tampoco debe plantearse una oposición o dualismo entre el alma y el cuerpo. Este último
no es una máquina que se mueve por misma, separada del alma, como dice Descartes.
Debemos orientarnos, más bien, según la máxima de Juvenal: "mens sana in corpore sano"
(mente sana en cuerpo sano).
Se trata de la armonía existente entre un estado psíquico y espiritual deseable y la buena
salud física. Un cuerpo saludable y robusto favorece la obtención de un mayor vigor moral e
intelectual. Como señala Spinoza, el alma y el cuerpo son dos manifestaciones distintas de
una misma realidad, pues el orden y la conexión de los fenómenos corpóreos corresponden
perfectamente con el orden y la conexión de los fenómenos anímicos. Con ello se establece
un paralelismo o una unidad psicofísica del hombre, es decir, la indisoluble relación entre
los procesos psíquicos y físicos.
3) Intelectual: Consiste en el desarrollo de la mente, la inteligencia o el entendimiento. Para
ello, el hombre se perfecciona a través de la educación o cultura, que lo dispone a juzgar la
validez de las cosas y a pensar por mismo sin la guía de otros. El perfeccionamiento
intelectual supone la profundización en determinados campos del conocimiento, pero
implica también la adquisición de una cultura general o humanista, como ideal de la
formación humana completa. Nuestra educación no debe consistir en acumular
información dispersa, sino en adquirir una visión de conjunto que nos capacite para
comprender y transformar el mundo.
4) Desarrollo intelectivo. En este elemento es fundamental la no fragmentación científica o
cultural, pues difícilmente se podrán enfrentar problemas más allá de la rama o disciplina
específica, lo que puede generar un desequilibrio de la personalidad al concentrarse en una
única dirección, y sin interés, sin tolerancia y sin comunicación con los que se encuentran
fuera de ella.
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El conocimiento es uno solo y su división en asignaturas o materias, corre el peligro de
convertirse en compartimentos estancos no estructurados ni interrelacionados
ordenadamente, hasta el punto de que pueden perder interés y sentido para la vida de la
persona. Por otra parte, el hombre culto que fomenta el crecimiento de su inteligencia, es
alguien abierto a la comprensión de las ideas de los demás, pues ello encierra un
enriquecimiento aun en el caso de que no les reconozca validez.
5) Volitivo: La voluntad es la apetencia o el deseo racional del hombre, y debe distinguirse de
la apetencia como deseo sensible, que está dirigido sólo por los instintos irracionales.
Puede observarse que la voluntad es el principio motor que pone en práctica las decisiones
de la razón, al estar siempre subordinada a ella. Dice Platón que los tiranos no hacen lo
que quieren, al hallarse gobernados por deseos sensibles que son contrarios a la
naturaleza y a la ley y que no han sido dados por la razón, y, por consiguiente, no actúan
conforme a la voluntad, es decir, conforme a lo bueno. De ello podemos derivar que quien
se deja arrastrar sin medida ni orden por apetitos de comida, bebida, placeres amorosos y
dinero, no sigue la voluntad sino el puro deseo.
6) Afectivo: El ser humano debe pulir sus emociones no desde una perspectiva egoísta y
utilitaria, sino teniendo apertura hacia las necesidades de los demás. Ser "afectuoso"
significa un conjunto de actos o actitudes que demuestren sentimientos tales como la
bondad, la benevolencia, la devoción, la protección, la comprensión, la compasión, el
cariño, la gratitud, la ternura, la confianza, y se caracterizan cuando la persona, en una
situación dada, "toma cuidado de" o "se preocupa por" otra persona. En este sentido, el
afecto es una de las formas del amor. Este último puede entenderse, en primer lugar,
cuando se da una relación selectiva entre los sexos y que se halla acompañada por efectos
positivos (amistad, ternura, fidelidad, pasión, etc.). Para ello debe haber un compromiso
personal recíproco y no una simple relación sexual ocasional o anónima, es decir, debe
atenderse a que existe una relación en donde lo que se busca es compartir y comunicarse
en lugar de dominar, y en donde cada uno trata al otro como persona y no como objeto.
7) Estético: El ser humano también se perfecciona cuando busca relacionarse con lo bello y
lo sublime, ya sea cuando contempla la naturaleza y las obras artísticas, o cuando es capaz
de crear cosas bellas. El nexo con el arte se da como una experiencia en donde
perfeccionamos nuestro gusto y sensibilidad. Las creaciones artísticas también pueden
apreciarse como otras formas de educación y conocimiento, tanto para fines morales como
de compromiso social y de crítica política. En todo caso no debemos vincularnos con la
belleza como un simple objeto de consumo, siguiendo irreflexivamente el gusto dominante.
Nuestra relación con el arte no debe consistir en una imposición de los medios de
comunicación que, al intentar masificar y uniformar nuestra sensibilidad, buscan que
respondamos a intereses comerciales y no tanto estéticos. Por eso el vínculo con la belleza
puede representarnos una experiencia profunda y transformadora de todo nuestro ser,
permitiéndonos descubrir y comunicar a los demás una infinidad de significados y símbolos.
En este sentido, resulta fundamental pulir nuestra sensibilidad y relacionarnos con la
literatura, la pintura, el teatro, el cine, la danza, la música, la escultura y la arquitectura. Por
otra parte, la naturaleza representa para nosotros no sólo algo bello, sino también un valor
ecológico que debemos preservar, así como algo sublime (aquello que desborda nuestra
capacidad de comprensión y que nos hace sentir la dimensión infinita y divina de la
naturaleza).
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8) Social: Los seres humanos buscan asociarse por naturaleza, pues su perfeccionamiento
completo sólo puede lograrse como seres sociales. En esta tónica, Kant insistió en la
necesidad de las relaciones intersubjetivas, como parte esencial del desarrollo humano: "El
hombre tiene una inclinación a asociarse, porque en el estado de sociedad se siente más
hombre, o sea, siente poder desarrollar mejor sus disposiciones naturales".
De esta manera, existe una disposición del hombre hacia el hombre, gracias a la cual el
uno se siente vinculado con el otro por la paz, la amistad, la cooperación, la libertad, el
pluralismo, la igualdad, la dignidad, la fraternidad, la generosidad y la solidaridad. Nuestra
misión social no consiste en fomentar antivalores como la intolerancia, el individualismo
egoísta o la dominación en cualquiera de sus formas, sino en asumir los grandes problemas
de la humanidad como si fueran nuestros propios problemas. Nuestro bienestar económico
y social nunca debe construirse sobre las espaldas de aquellos que hayan sido víctimas de
la explotación, la miseria y el hambre. Por eso la aspiración suprema como seres sociales
es la de forjar en forma conjunta el desarrollo de los valores verdaderamente humanos. Ello
significa erradicar la discriminación, el racismo y la xenofobia, pues sólo de esa manera la
sociedad humana puede evolucionar hacia la integración universal.
Afirmaciones que definen al hombre integral
El Hombre es una Unidad Totalizante, es decir el sujeto moral es "todo" el hombre (no hay
separación de cuerpo y espíritu sino se refiere a la integridad): concurre el hombre integral y se
expresa el hombre total. En efecto, al acto singular debe atribuírsele mayor o menor valoración
ética cuanto más profunda o superficialmente se exprese la persona en él. A mayor o menor
profundidad con que intervenga "toda" persona en un comportamiento moral, mayor o menor
importancia tendrá sus actos.
El hombre en cuanto a un todo aparece como una inteligencia sentiente (que siente): esto
significa que:
El hombre es un ser vivo en cuanto a que tiene actividad propia e interacción adaptativa con
el medio.
Es Original ya que tiene la capacidad de pensar abstractamente; comunicarse.
Es Inteligente, porque tiene la facultad de entender realidades. Ya que la intelección es una
habitud1 del hombre, lleva incluido el sentir, es decir la habitud del hombre es la inteligencia
sentiente. Posee una habitud que se manifiesta como intelectiva y como sensitiva al mismo
tiempo. La sensibilidad está intrínsecamente en la inteligencia humana.
La comprensión del hombre como inteligencia sentiente debe ser asumida dentro de la
antropología moral. En ella se ve que en todo comportamiento moral la manifestación unitaria
del hombre es dimensión sensitiva e intelectiva. En todas las acciones humanas, actúa siempre
esta actividad de la inteligencia sentiente.
1 Hábito, costumbre
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Posee además una Estructura Personal ya que el hombre es una realidad personal
Tenemos dos aspectos de la persona:
a) La estructura del ser personal: tiene que ver con su conformación, su individualidad y su
personalidad.
Persona significa conformación, es decir, sus elementos son conectados en estructura y
función, donde cada una de sus partes subsiste desde el todo y el todo subsiste desde las
partes.
Individuo significa una entidad cuya unidad se aplica negativamente, en el sentido que alguien
es individuo en cuanto no es otro, es decir está determinado a su ser. Persona, en cambio, se
refiere en cuanto dicha unidad es definida positivamente ya que es libre y aún consistente en
su tal.
La personalidad lleva consigo una interioridad de autoconsciencia y auto posesión.
Persona es el ser conformado, interiorizado, espiritual y creador, siempre que esté en sí mismo
y disponga de . Para el hombre entender que "él es él y yo soy yo" es algo natural, ya que
cada persona es un centro dinámico único de los actos.
b) En cuanto a las Propiedades del ser personal, podemos señalar:
El ser personal es único e indefinible debido a su complejidad. No termina de abarcar ni de
acabar, lo que lo hace inaccesible; es nombrable pero no numerable. ¡Él es él! , sin ser más
que otro, haciéndolo incuantificable. Al revelarse desde su interior y en el interior del otro, no
puede ser indiferente ya que le atañe en lo más vivo.
La noción de persona juega un papel decisivo en la moral ya que el sujeto y objeto de la moral
es la persona, es decir se trata de personalismo moral.
La importancia del concepto de persona para la moral se entendería en todo los niveles, esto
es, en el contenido y en la estructura. El contenido es primero y fundamental, de donde se
derivan todos los demás.
El sujeto del comportamiento moral es la persona, es decir, la unidad como un todo, con todas
las características mencionadas.
El hombre es un ser para el encuentro. Ya que es en el encuentro consigo mismo, con lo
trascendente, con los demás y con el mundo que la persona se va descubriendo frente a
misma y frente a los otros.
Aristóteles concibe al hombre como animal político en cuanto ser social, ya que se realiza
dentro de la polis, en el Estado-Ciudad, conviviendo con sus conciudadanos y realizándose en
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cargos cívicos. En el pensamiento aristotélico la comunidad política se identifica con la ciudad
"ya que ella es la causa de todos los bienes del hombre".
El hombre es un ser indigente porque precisa de los demás al interactuar en la comunidad,
formar familia etc. Está destinado por naturaleza a vivir políticamente. La indigencia se
fundamenta en el carácter sintáctico de su naturaleza (genitivo o dependencia de; ablativo o
existencia de; dativo o existencia de misión hacia y tendencial).
Por último el hombre es una realidad inter-subjetiva (inter-personal), es decir, la persona
tiene una estructura de diálogo, donde el "yo" se constituye en la referencia a "tu".
¿Quién soy?
La pregunta de ¿quién soy?, inmediatamente connota su referencia a los demás, al tiempo y al
espacio. Es imposible no hacer referencia a las otras personas ya que ésta es una interrogante
sobre la identidad inter-personal (en referencia a los demás) y social (tiempo y espacio),
¿Qué debo hacer?
Pregunta de autodefinición que entra en el campo del "deber ser", por lo tanto si quién soy,
sé que debo hacer.
¿Qué sentido tiene la vida?
Esta pregunta se plantea por el sentido de las cosas, de los acontecimientos. El descubrir el
sentido de la vida, facilita la construcción de la propia identidad e ilumina el "qué hacer". A la
vez el crecimiento personal (decisiones correctas), orientan la búsqueda por éste sentido.
La pregunta por el qué debo hacer, pertenece a la dimensión ética como búsqueda por realizar
lo correcto y lo debido frente a las distintas alternativas que se presentan.
La decisión ética
Todo comportamiento moral comienza con una decisión (que también es el primer acto
voluntario). Dicha decisión genera una acción donde el hombre se hace causa, se identifica y
se compromete. Por medio de la intención motivada inaugura un camino de acción sobre un
proyecto futuro. En su decisión se enfrentan instintivamente todos los valores y que por medio
del consentimiento dan origen al surgimiento de algo nuevo.
Aplicaciones de la acción moral
La intención moral debe tener una orientación hacia un fin (determinante de la vida moral) y
hacia una concreta voluntad. La intención es moral cuando el fin es moral. De las tres fuentes
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de la moralidad (objeto, fin, circunstancias), el objeto es la fuente inmediata. La intención debe "
llenarse" con el contenido del objeto moral.
La acción moral objetiva (finis operis), requiere de una intención moral concreta (finis operantis)
que involucre un fin moral (bondad o maldad). Cuando la acción e intención moral se
complementan, emerge la perfección moral.
Para alcanzar un fin moral, los medios utilizados deben ser también morales, ya que cuando el
fin moral no es justificado por la moralidad de los medios, dichos medios crean un mal moral.
No se puede admitir que una intención buena sea capaz de crear una estructura organizativa
donde acciones desordenadas se justifiquen por la orientación hacia un fin moralmente bueno.
Causas del dinamismo moral
Cuando la personalidad moral (êthos) se pone en acción o actúa, se vale de procesos de
moralización que son los causes del dinamismo ético:
1. La opción fundamental
La opción (elección) fundamental (proyecto general de vida), expresa el sentido moral de la
persona. Mediante ella la persona expresa la decisión global de su dinamismo ético, dándole
sentido a sus actos, ya que elegir (opción fundamental) la personalidad moral (sentido moral),
significa tomar una dirección de toda la vida hacia un fin.
En la concepción cristiana, la opción fundamental es optar por una actitud moral; es contar con
la posibilidad (gracia) que Dios otorga para la realización plena (llegar a Dios por medio de la
vida en caridad, en cuanto a opción de vida).
2. La actitud moral
La actitud (hacer) moral es la instancia en que se concreta la opción fundamental, la dimensión
totalizante del êthos y del sentido moral.
Dicha actitud no debe ser entendida como una posición corporal capaz de ser comprendida por
los demás (psicología) sino que en cuanto a la disposición que nos lleva a reaccionar positiva o
negativamente ante valores éticos.
Características y rasgos de las personas de éxito
Para ilustrar su tesis, el autor toma nota de varias investigaciones en las que se recogen las
características de lo que se denominan "trabajadores estrella" así como las características que
los empresarios buscan actualmente en los trabajadores.
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Las investigaciones que a lo largo de las décadas han tratado de rastrear los talentos de los
trabajadores “estrella” nos indican que existen dos habilidades que se han vuelto cruciales
en los noventa: la formación de equipos y la capacidad de adaptarse a cambios.
Existen un conjunto completamente nuevo de capacidades que están comenzando a
perfilarse como rasgos distintivos de los trabajadores estrella, entre las que cabe destacar
la capacidad de servir de catalizador del cambio y el aprovechamiento de la
diversidad.
Descubrimos que existen algunas competencias que diferenciaban a los trabajadores estrella
de los otros. A saber: empatía, autodisciplina, iniciativa.
Para afrontar adecuadamente las situaciones emocionales en sumo grado hace falta ser un
buen mediador, es decir, hay que ser capaz de despertar la confianza de los demás y de
establecer un adecuado rapport2 con ellos, es decir, saber escuchar, ser capaz de persuadir y
saber aconsejar. En palabras de este mismo directivo: "para poder alentar la confianza de los
demás usted debe ser consciente de mismo, asumir el punto de vista de los demás y ser
también capaz de estar plenamente presente".
La única habilidad cognitiva que diferencia a los directivos "estrella" de los mediocres es la
capacidad de reconocer pautas, es decir la capacidad de extraer la información necesaria para
comprender las tendencias más relevantes y forjarse una "visión global" que permita planificar
estrategias de acción para el futuro.
Los mejores siempre están dispuestos, por ejemplo, a quedarse un tiempo extra para ayudar a
sus compañeros a concluir un proyecto y no se guardan para sí los pequeños descubrimientos
que pueden facilitar el trabajo sino que los comparten abiertamente. Son personas que no
compiten, sino colaboran.
Las competencias emocionales más relevantes para el éxito caen dentro de los tres grupos
siguientes:
Iniciativa, motivación de logro y adaptabilidad
Influencia, capacidad para liderar equipos y conciencia política
Empatía, confianza en uno mismo y capacidad de alentar el desarrollo de los demás.
En un mundo tan cambiante encontramos que la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al
cambio es más importante que la experiencia.
Sólo cuando una persona muestra un amplio ramillete del espectro total de las competencias
emocionales existe la posibilidad de que alcance lo que Mc Clelland denominó "punto crítico",
2 El Rapport (la relación) es uno de los ingredientes imprescindibles para establecer una comunicación efectiva con
los demás. Utilizamos la palabra "acompasar" para describir el proceso de acercarnos al modelo del mundo de la
otra persona. Este proceso, utilizado de forma intuitiva por muchísimas personas, puede ser aprendido y practicado
para mejorar la comunicación
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una condición que permite descollar como un trabajador "estrella" y desempeñar una función
semejante a la de los catalizadores en ciertas reacciones químicas.
¿Qué buscan actualmente los empresarios de los trabajadores?
Capacidad de escuchar y de comunicarse verbalmente.
Adaptabilidad y capacidad de dar una respuesta creativa ante los contratiempos y los
obstáculos.
Capacidad de controlarse a mismo, confianza, motivación para trabajar en la
consecución de determinados objetivos, sensación de querer abrir un camino y sentirse
orgulloso de los logros conseguidos.
Eficacia grupal e interpersonal, cooperación, capacidad de trabajar en equipo y habilidad
para negociar las disputas.
Eficacia dentro de la organización, predisposición a participar activamente y potencial de
liderazgo.
Características y rasgos de las personas que fracasan
Pero si estas son las competencias de los trabajadores estrella y por tanto, las que los
empresarios valoran más en la actualidad, las características y rasgos de las personas que
fracasan son:
Las conclusiones de una investigación realizada con altos ejecutivos que había acabado
fracasando arrojaban los siguientes rasgos en común:
Rigidez: incapacidad para adaptarse al cambio e imposibilidad para asimilar o responder
adecuadamente a la retroalimentación sobre los rasgos que deben cambiar o mejorar. Con
poco desarrollo de la capacidad de escuchar y aprender.
Relaciones muy pobres: personas que critican muy severamente, insensibles o exigencias
exageradas que terminan confundiendo a sus subordinados.
Las diferencias entre los directivos que triunfan y los que fracasan suele girar en torno a dos de
las principales dimensiones de las competencias emocionales que enumeramos a
continuación:
Autocontrol: los jefes que fracasan soportan mal la presión y tienden al mal humor y los
ataques de cólera. El directivo con éxito no pierde el equilibrio durante las situaciones
tensas, sino que aun en medio de la crisis mantiene su serenidad.
Responsabilidad: los fracasados reaccionen defensivamente ante los errores y las críticas,
negándolas, encubriéndolas o intentado descargar su responsabilidad sobre otras personas
Fidelidad: los errores están ligados al exceso de ambición, al deseo de seguir adelante a
expensas de los demás. Los directivos que triunfan muestran un profundo interés por las
necesidades de sus subordinados.
Habilidades sociales: los que fracasan muestran un exceso de arrogancia, agresividad o
prepotencia.
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Establecimiento de vínculos y aprovechamiento de la diversidad: los directivos que
fracasan son incapaces de crear una red de cooperación y relaciones provechosas.
LA TEORÍA DE LOS VALORES
Los valores están por encima de los postulados del derecho positivo o sea las normas
prescritas por una ley determinada, para regular la convivencia entre los hombres; superan al
derecho de gentes, limitado a una cultura regional o continental. Los valores se equiparan
únicamente a los derechos humanos, de vigencia universal.
En toda convivencia humana bien organizada y fecunda, hay que colocar como fundamento el
principio de que todo ser humano es persona, es decir una naturaleza dotada de inteligencia y
libertad, y que por lo tanto, de esa misma naturaleza directamente nacen al mismo tiempo,
derechos y deberes que, al ser universales e inviolables, son también absolutamente
inalienables.
Las diferencias no están en el color, en el sexo, en la posición social ni en ninguna otra
circunstancia. La diferencia sustantiva radica en los valores integrantes de cada una de ellas,
en el grado de desarrollo humano que hayan conseguido y en la capacidad de servicio a los
intereses de la sociedad. Además el índice de madurez o de evolución a que haya llegado el
individuo, determinará la calidad de sus relaciones con su medio. Sin los valores, las relaciones
entre los hombres, entre los grupos y entre las naciones se tornarían difíciles y eminentemente
peligrosas.
Importancia de los valores
Los valores en una organización se podrían definir como la personalidad misma de la
empresa, la forma cómo se comportara y cómo vivirá; son esas las partes del espíritu de la
organización, un fiel reflejo de las personas ejecutivas que manejan el liderazgo de la
compañía.
Es igual al esquema que utilizamos al educar a nuestros hijos en el seno de la familia, que
buscamos la formación como seres humanos íntegros, con valores, con moral y ética en su
comportamiento humano.
Cuando tenemos definidos los valores, y los hemos comunicado, para lograr una vivencia de
parte de todos y cada uno de los integrantes de la empresa, esto nos garantiza una actuación
uniforme, lo cual es una medida importante en nuestra organización, ya que nos permite crecer
y participar en forma activa dentro de la compañía. El conocimiento de todos los valores por
parte de nuestros asociados nos permitirá desarrollarnos dentro de un marco que hemos
trazado.
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Al definir los valores es que tenemos una responsabilidad social como empresarios, ya que
nuestra personalidad y cultura organizacional están fomentados y son los que marcan el
camino por el cual debe actuar nuestra empresa, para poder cumplir con el esquema de
nuestra visión, misión, filosofía y cultura.
Entre ls valores que tiene toda organización, podríamos considerar la integridad, confianza,
enfoque en el cliente, trabajo en equipo, compromiso, entrega, relaciones interpersonales,
relaciones interfuncionales, innovación, apertura, respeto, comunicación.
La importancia del valor radica en que se convierte en un elemento motivador de las acciones y
del comportamiento humano, define el carácter fundamental y definitivo de la organización,
crea un sentido de identidad del personal con la organización.
Los valores deben ser claros, iguales compartidos y aceptados por todos los miembros y
niveles de la organización, para que exista un criterio unificado que compacte y fortalezca los
intereses de todos los miembros de una organización
El horizonte del valor
El valor se define como aquello que es apetecible, amable, digno de aprobación, de admiración
o útil para un fin determinado.
La ética del valor tiene una raíz neokantiana (el deber como fin en sí mismo) y fenomenológica
(considera la experiencia moral como intuición emocional y material de los valores).
Como concepto, el valor dice siempre relación a la persona en cuanto constituye un bien para
ella en lo que se refiere a la persona individual en cuanto tal y a la sociedad (valor social o lo
que dice relación de la persona a otras personas) ya que el valor moral otorga el adjetivo de
bondad o maldad.
El valor ético, es decir lo que dice relación a la persona en relación a sí misma, en conformidad
con el ser humano, la recta razón, la auténtica realización o con el fin último de la persona,
dependerá de lo que su valor supremo considera como referente dentro de un pensamiento
ético, y por lo tanto debido a su relatividad, el pensamiento ético es divergente y en ocasiones
absoluto.
La moral pertenece al orden de la acción humana (praxis), se relaciona con la actividad en
cuanto es producida por el hombre ya que la acción humana (conforme al valor moral)
define al hombre mismo. El valor moral coincide con la determinación de cuál es el valor
supremo dentro del orden moral y por lo tanto "desde él se organiza el universo objetivo de la
moralidad", por ejemplo, los sistemas legales, la felicidad como consecución del fin, la armonía
interior, el altruismo o la utilidad social; o lo que constituye el valor moral cristiano como la
caridad, la imitación y seguimiento de Cristo o la realización del reino de Dios.
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El valor y sus características
Cuando hablamos de valor, generalmente nos referimos a las cosas materiales, espirituales,
instituciones, profesiones, derechos civiles, etc., que permiten al hombre realizarse de alguna
manera.
El valor es, entonces, una propiedad de las cosas o de las personas. Todo lo que es, por el
simple hecho de existir, vale. Un mismo objeto (persona o cosa) puede poseer varios tipos de
valores, por ejemplo, un coche puede ser útil además de bello.
El valor es pues captado como un bien, ya que se le identifica con lo bueno, con lo perfecto o
con lo valioso.
El mal es, entonces, la carencia o la ausencia de bien. Se llama mal al vacío, es decir, a lo que
no existe. Por ejemplo, el agujero en el pantalón, es la falta o ausencia de tela.
Existen dos tipos de bienes; los útiles y los no útiles:
Un bien útil se busca porque proporciona otro bien, es el medio para llegar a un fin. Por
ejemplo, si voy a comprar un coche para poder ir al trabajo (utilidad) busco un coche de buena
marca, de buen precio, que me sirva para mi fin, ir al trabajo.
Un bien no útil, por el contrario, es el que se busca por mismo. Por ejemplo, las personas
son bienes no útiles, porque valen por sí mismas, por el hecho de existir como seres humanos,
tienen dignidad y no pueden ser usadas por los demás.
Los valores valen por mismos, se les conozca o no. Van más allá de las personas, es decir,
trascienden, por lo que son y no por lo que se opine de ellos.
Todos los valores se refieren a las necesidades o aspiraciones humanas. Las personas
buscamos satisfacer dichas necesidades.
Para recordar, éstas se pueden clasificar de la siguiente manera:
Necesidades primarias: Son las necesidades fisiológicas que todo ser humano tiene que
satisfacer, por ejemplo, el alimento, el vestido, la vivienda.
Necesidades de seguridad: Se refieren al temor a ser relegados por los demás.
Los valores físicos, como el afecto y la salud, así como los valores económicos, el poseer
una existencia con un mínimo de confort, satisfacen en gran medida estas necesidades
básicas.
Necesidades sociales: Es cuando un núcleo familiar ya no es suficiente para el desarrollo
de la persona por lo que tendemos a formar nuevos grupos de pertenencia. Se busca ser
digno ante uno mismo y ser alguien ante los demás. Aquí encontramos valores como la
fama, el poder, el prestigio, el amor y el afecto.
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Necesidades de autorrealización: Se refieren a encontrar un sentido a la vida, trascender
en una obra creativa, luchar por un ideal, como la verdad, la belleza o la bondad. Estas
necesidades se satisfacen por medio del cultivo de la ciencia, el arte, la moral y la religión.
Clases de valores
Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su
dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral. Recordemos que bien es aquello
que mejora, perfecciona, completa.
El valor moral perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en
su razón. Se puede tener buena o mala salud, más o menos cultura, por ejemplo; pero esto no
afecta directamente al ser hombre. Sin embargo vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia
o el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, lo deshumanizan. Por
el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia, le
perfeccionan.
El valor moral nos lleva a constituirnos como hombres (y mujeres), a hacernos más humanos.
Depende exclusivamente de la elección libre, el sujeto decide alcanzar dichos valores y esto
sólo será posible basándose en esfuerzo y perseverancia. El hombre actúa como sujeto activo
y no pasivo ante los valores morales, ya que se obtienen basándose en mérito.
Estos valores perfeccionan al hombre de tal manera que lo hacen más humano, por ejemplo, la
justicia hace al hombre más noble, de mayor calidad como persona.
Para lograr comprender plenamente los valores morales debemos analizar la relación que
éstos guardan con otro tipo de valores. Siendo el ser humano el punto de referencia para los
valores, cabe ordenarlos de acuerdo con su capacidad para perfeccionar al hombre. Un valor
cobrará mayor importancia en cuanto logre perfeccionar al hombre en un aspecto más
íntimamente humano.
Los valores infrahumanos: Son aquellos que perfeccionan al hombre, pero en aspectos
más inferiores, en aspectos que comparte con otros seres, con los animales, por ejemplo. Aquí
se encuentran valores como el placer, la fuerza, la agilidad, la salud.
Los valores humanos inframorales: Son aquellos valores que son exclusivos del hombre, ya
no los alcanzan los animales, únicamente el hombre. Aquí encontramos valores como los
económicos, la riqueza, el éxito, por ejemplo. La inteligencia y el conocimiento, el arte, el buen
gusto. Y socialmente hablando, la prosperidad, el prestigio, la autoridad, etc.
Valores Instrumentales: Son comportamientos alternativos mediante los cuales conseguimos
los fines deseados.
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Valores Terminales: Son estados finales o metas en la vida que al individuo le gustaría
conseguir a lo largo de su vida.
Hay tres factores generales que influyen en el individuo al tomar decisiones éticas o antiéticas,
los cuales son:
Valores individuales - La actitud, experiencias y conocimientos del individuo y de la cultura
en que se encuentra le ayudará a determinar qué es lo correcto o incorrecto de una acción.
Comportamiento y valores de otros - Las influencias buenas o malas de personas
importantes en la vida del individuo, tales como los padres, amigos, compañeros, maestros,
supervisores, líderes políticos y religiosos le dirigirán su comportamiento al tomar una
decisión.
Código oficial de ética - Este código dirige el comportamiento ético del empleado,
mientras que sin él podría tomar decisiones antiéticas.
Las características de los valores son:
Independientes e inmutables: son lo que son y no cambian, por ejemplo: la justicia, la
belleza, el amor.
Absolutos: son los que no están condicionados o atados a ningún hecho social, histórico,
biológico o individual. Un ejemplo puede ser los valores como la verdad o la bondad.
Inagotables: no hay ni ha habido persona alguna que agote la nobleza, la sinceridad, la
bondad, el amor. Por ejemplo, un atleta siempre se preocupa por mejorar su marca.
Objetivos y verdaderos: los valores se dan en las personas o en las cosas,
independientemente que se les conozca o no. Un valor objetivo siempre será obligatorio por
ser universal (para todo ser humano) y necesario para todo hombre, por ejemplo, la
sobrevivencia de la propia vida. Las valores tienen que ser descubiertos por el hombre y
sólo así es como puede hacerlos parte de su personalidad.
Subjetivos: los valores tienen importancia al ser apreciados por la persona, su importancia
es sólo para ella, no para los demás. Cada cual los busca de acuerdo con sus intereses.
Objetivos: los valores son también objetivos porque se dan independientemente del
conocimiento que se tenga de ellos. Sin embargo, la valoración es subjetiva, es decir,
depende de las personas que lo juzgan. Por esta razón, muchas veces creemos que los
valores cambian, cuando en realidad lo que sucede es que las personas somos quienes
damos mayor o menor importancia a un determinado valor.
Los valores morales
Como ya lo mencionamos son aquellos valores que perfeccionan al hombre en lo más
íntimamente humano, haciéndolo más humano, con mayor calidad como persona.
Los valores morales surgen primordialmente en el individuo por influjo y en el seno de la
familia, y son valores como el respeto, la tolerancia, la honestidad, la lealtad, el trabajo, la
responsabilidad, etc.
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Para que se dé esta transmisión de valores son de vital importancia la calidad de las relaciones
con las personas significativas en su vida, sus padres, hermanos, parientes y posteriormente
amigos y maestros. Es además indispensable el modelo y ejemplo que estas personas
significativas muestren al niño, para que se una coherencia entre lo que se dice y lo que se
hace.
Además es de suma importancia la comunicación de la familia. Cuando el niño ha alcanzado la
edad escolar se hará participe de esta comunicación abierta, en la toma de decisiones y en
aportaciones sobre asuntos familiares.
Posteriormente estos valores morales adquiridos en el seno de la familia ayudarán a
insertarnos eficaz y fecundamente en la vida social. De este modo la familia contribuye a lanzar
personas valiosas para el bien de la sociedad.
Recordemos que una persona valiosa, es una persona que posee valores interiores y que vive
de acuerdo a ellos. Un hombre vale entonces, lo que valen sus valores y la manera en como
los vive.
Ya en el ámbito social, la persona valiosa buscará ir más allá de "mi libertad", "mi comodidad o
bienestar" y se traducirán estos valores en solidaridad, honestidad, libertad de otros, paz, etc.
Veamos:
La libertad: La libertad parece ser el bien más preciado que posee el hombre. Libertad de
conciencia, para alcanzar una vida coherente y equilibrada desde el interior, libertad de
expresión, para poder difundir nuestras ideas y promover el debate y la discusión abierta,
libertad de reunión como garantía para asociarme con aquellos que comparten ideales y
trabajar por los mismos, libertad para elegir responsable y pacíficamente a nuestros
gobernantes.
La solidaridad: Surge cuando mi libertad, mi desarrollo y mi bienestar ya no son
compatibles con las necesidades y desgracias de los demás. Ya no nos limitamos a
compartir en el seno familiar, sino con los demás.
A escala internacional supone que nuestro país debe ser solidario con los demás países
más necesitados del planeta, compartir no sólo en el ámbito económico, también en el
educativo y cultural.
Compartir el conocimiento para combatir el analfabetismo y la incultura, para reducir
enfermedades y epidemias, por ejemplo.
La paz: Es quizás prioridad esencial de nuestro mundo, un mundo que ha sufrido dos
grandes guerras, con consecuencias devastadoras para los pueblos y las personas, un
mundo que todavía se enfrenta a un sinnúmero de conflictos locales y regionales.
Una persona con altos valores morales promoverá el respeto al hombre, la cooperación y
comprensión, una actitud abierta y de tolerancia, así como de servicio para el bienestar
común
53
Las normas morales como expresión de los valores morales
Sin asumir posturas pesimistas o cínicas, sino propositivas, es necesario reconocer una
realidad: en gran medida el comportamiento de la sociedad indica que se están dejando de
asumir los valores morales, y en cambio se introyectan3 otros que podemos llamar antivalores,
lo cual mina o denigra las relaciones humanas. Las causas pueden ser diversas y combinadas,
como: el egoísmo excesivo, la influencia de algunos medios de información, conflictos
familiares, padres irresponsables en la crianza de sus hijos, presiones económicas, pobreza,
etc.; pero sobre todo el funcionamiento de un Sistema Educativo desvinculado de las
necesidades actuales de los ciudadanos.
Sin embargo, la formación escolar debe ser el medio que conduzca al progreso y a la armonía
de toda nación; por ello, es indispensable que el Sistema Educativo Nacional, concretamente,
renueve el currículum y las prácticas educativas desde el nivel básico principalmente,
otorgando prioridad al ámbito problemático referido.
El proceso de desvalorización siempre ha estado presente en todos los tiempos y
civilizaciones; empero no tan acentuadamente como en la contemporaneidad. Aunque todavía
existen personas que revelan una gran calidad humana, es decir, que asumen las normas
universales de toda sociedad, tales como la responsabilidad, la humildad, la honradez, la
solidaridad, el respeto, entre otras; la mayor parte de la población reproduce lo opuesto: la
negligencia, el engaño, la agresividad, la envidia, etc. Sobran los ejemplos cotidianos que
pueden comprobar esta hipótesis. Veamos tres casos:
1) la escuela,
2) la familia y
3) la pareja.
En el primero, lo único que se ha conseguido es reproducir una instrucción tradicional,
desvinculada de las demandas efectivas de los nacionales, y que, además, soslaya la
enseñanza y práctica de los valores. Comúnmente, los problemas típicos de los alumnos
pertenecientes a las instituciones de educación básica (particularmente en el grado de
secundaria) son: irresponsabilidad en la elaboración de tareas escolares, falta de respeto a los
profesores, agresividad física o verbal hacia los compañeros, vandalismo y demás. Para
algunos adultos las actitudes anteriores podrían ser normales e incluso justificables ya que los
cambios emocionales y físicos de la infancia a la adolescencia son diversos; pero tal no es una
verdad absoluta sino circunstancial puesto que los individuos son impredecibles, distintos entre
sí, únicos, y se desarrollan conforme a las variables y situaciones de su entorno. Por ello, los
3 La introyección es un proceso psicológico por el que se hacen propios rasgos, conductas u otros
fragmentos del mundo que nos rodea, especialmente de la personalidad de otros sujetos. Es apropiarse
de “algo” que no es suyo (creencias, valores, expectativas, deseos, sentimientos, necesidades,
pensamientos) generalmente provenientes de sus padres o de otras personas y vivir como si todo esto
fuese suyo, sin cuestionarlo, sin analizarlo.
.
54
profesionales de la formación escolar deberán promover ambientes áulicos agradables y
educar para evitar toda manifestación anémico social o de pérdida de valores. Desde esta
perspectiva, la nueva educación del siglo XXI tendrá que ser esencialmente preventiva.
Acerca del segundo, a pesar de ser considerada como primordial núcleo socializador y
potencial transmisor de normas morales al sujeto, en varias ocasiones ha transitado por un
proceso de degradación; tal es el caso de los que viven diversos niveles de violencia intra
familiar, la desintegración, la envidia entre hermanos, la deshonestidad, la desigualdad o
preferencia hacia algún hijo, la desconfianza o escasa comunicación, etc. Para contribuir
activamente a la solución de estas problemáticas, una alternativa viable es que las instituciones
educativas de dicho nivel fortalezcan sustantivamente y renueven cursos, asesorías
pedagógicas generales y especializadas referentes a la enseñanza de los principios
universales, con el fin de impartir una educación moral a los padres, en diferentes horarios y de
acuerdo a su tiempo libre. De ahí que la familia tendrá que sostener correspondencia directa
con la escuela.
Respecto al tercero, tanto el matrimonio como la unión libre son loables sólo si son honestos y
vislumbran proyección, es decir, si existe plenamente el sentimiento sincero y mutuo. No
obstante, también se presentan condiciones contrarias: la infidelidad y el interés meramente
material o económico, por ejemplo, lo cual resulta ser una relación bastante superficial,
mundana, efímera en esencia. Ante esto, una vez más, se plantea necesariamente y con mayor
alcance la impartición de los principios mencionados.
Con base en la experiencia, las situaciones en las que se distinguen los llamados antivalores
son diversas y permanentes; tal es el estilo de vida actual. Nuestro caso no es de los más
extremos; el de los estadounidenses sí, basta consultar sus altos índices de criminalidad,
prostitución, drogadicción, narcotráfico, alcoholismo, infidelidades conyugales, etc., para
constatarlo". Así, las generaciones de estos tiempos se orientan hacia la decadencia.
Todo lo anterior nos proporciona elementos para conformar el perfil del hombre contemporáneo
o también llamado sujeto posmoderno. "La posmodernidad no destruye lo axiológico, sino
solamente su fundamento absoluto, su punto de referencia. La posmodernidad inventa nuevos
valores, pero todos ellos andan huérfanos de fundamento: hedonismo, egoísmo, ausencia de
sentido, individualismo, agresividad, entre otros" (Colom y Mèlich, 1995: 53). Es el individuo de
la contradicción: por un lado es quien produce y domina la nueva tecnología, posee ciertas
aptitudes, ejecuta órdenes; por el otro, es un ser enajenado, alejado de los ideales,
desmoralizado, que con facilidad estalla con violencia e intenta "aplastar" a sus semejantes. El
panorama es desalentador, y los esfuerzos reivindicatorios tienen que centrarse en la escuela.
Por último, la educación básica, sin dejar de considerar las subsiguientes, no es sólo una de
tantas etapas de formación, sino también es la base en la que se constituye la personalidad del
individuo, o sea, el fundamento intelectual, moral, emocional, etc., que orientará su posterior
desarrollo; lo principal.
De ahí la importancia de la transformación de este nivel académico, que debe consistir en una
reestructuración del currículum y las prácticas escolares en las que los profesores y los
55
alumnos aborden crítica y reflexivamente (Paulo Freire, 1997:40), mediante técnicas grupales,
los diversos temas de actualidad: el racismo, las crisis económicas, la identidad nacional, la
globalización, la sexualidad, etc., otorgando primordial importancia al fomento de los valores en
coordinación con la familia. Sólo así es posible construir un nuevo modelo de sociedad, que se
distinga por la justicia, la igualdad y la armonía.
Valores Organizacionales
Los valores representan la base de evaluación que los miembros de una organización emplean
para juzgar situaciones, actos, objetos y personas. Estos reflejan las metas reales, así como,
las creencias y conceptos básicos de una organización y por lo tanto forman la medula de la
cultura organizacional.
Los valores son los cimientos de cualquier cultura organizacional, definen el éxito en términos
concretos para los empleados y establecen normas para la organización Como esencia de la
filosofía que la empresa tenga para alcanzar el éxito, los valores proporcionan un sentido de
dirección común para todos los empleados y establecen directrices para su compromiso diario.
Los valores inspiran la razón de ser de cada Institución, las normas vienen a ser los manuales
de instrucciones para el comportamiento de la empresa y de las personas
Por lo tanto, toda organización con aspiraciones de excelencia debería tener comprendidos y
sistematizados los valores y las ideas que constituyen el comportamiento motor de la empresa.
Los Valores de una cultura organizacional
La palabra valor viene del latín valere (fuerza, salud, estar sano, ser fuerte). Cuando decimos
que algo tiene valor afirmamos que es bueno, digno de aprecio y estimación, en el campo de la
ética y moral, los valores son cualidades que podemos encontrar en el mundo que nos rodea.
En una persona (una persona honesta) en una sociedad (una sociedad tolerante), en un
sistema político (un sistema político justo), en una acción realizada por alguien (una acción
buena), en una empresa (una organización responsable).
Los valores finales son esenciales para darle sentido y cohesionar el esfuerzo hacia dónde va
la organización a largo plazo y hacen referencia al tipo de empresa que se quiere llegar a ser,
la dimensión a alcanzar, la diferenciación que se pretende conseguir. Normalmente dentro de
los aspectos estratégicos de una empresa como son la Visión y la Misión, están considerados
los factores de ética, valor, filosofía que deben formar como parte de las políticas de la
organización.
La idea de concebir las organizaciones como culturas dentro de las cuales hay sistemas de
significados que son comunes entre sus integrantes. En el pasado las organizaciones eran
consideradas como un medio el cual era utilizado para coordinar y controlar un grupo de
personas. Tenían niveles verticales, departamentos, relaciones de autoridad etc.
56
Pero a las organizaciones debemos considerarlas más que eso, ya que la función de los
integrantes en cada una de ellas va más allá de la labor de ejecutar un proceso o sistemas
dentro de la organización para un fin determinado que es la producción de un bien o servicio.
Al referirnos que su papel va más allá de esa etapa obedece a que cada una de las partes que
conforman la estructura de una organización, tiene un papel fundamental en la construcción,
desarrollo de los valores éticos de la empresa.
El concepto de cultura de las organizaciones abarca esquemas que van a conjugar con el
entorno externo e interno de las organizaciones, por lo tanto la responsabilidad social que se
tiene hacia afuera, para velar y preservar los valores enfocados a mantener y mejorar los
esquemas de las fuentes de salud de los habitantes, representa para los integrantes una
responsabilidad.
La cultura es el conjunto de creencias y valores compartidos por los miembros de la
organización, la cultura existe a un alto nivel de abstracción y se caracteriza porque condiciona
el comportamiento de la organización, haciendo racional muchas actitudes que unen a la gente,
condicionando su modo de pensar sentir y actuar.
Lo original de una persona, se expresa a través de su comportamiento y la individualidad de las
organizaciones puede expresarse en términos de la cultura. Dentro de una organización hay
prácticas que nos indican que la cultura es aprendida y por lo tanto es importante crear culturas
con un hábito de aprendizaje continuo.
La cultura dentro de una organización cumple varias funciones:
Primero: cumple la función de definir los limites es decir que los comportamientos
difieren unos de otros.
Segundo: trasmitir un sentido de identidad de sus miembros
Tercero: facilita la creación de un compromiso personal con algo más amplio que los
intereses egoístas de los individuos.
Cuarto: incrementa la estabilidad del sistema social
La cultura es el nculo social que ayuda a mantener unida a la organización al proporcionar
normas adecuadas de lo que deben hacer y decir los empleados.
Con base al anterior planteamiento, se puede mover hacia un enfoque más concreto del tema.
Es decir mencionar los efectos de los fenómenos culturales sobre la efectividad empresarial y
la situación del individuo.
Podemos decir que los efectos de un mal conocimiento de la cultura son tristemente obvios en
el ámbito internacional. El mal conocimiento de la cultura puede ser causa de guerras y de
hundimiento de la sociedad.
57
¿QUÉ ES UNA PROFESIÓN?
Con la pregunta de lo qué es la profesión no queremos hacer una simple descripción, sino
que estamos preguntando por el sentido que tiene ésta. Max Weber, en su obra clásica La
ética protestante y el espíritu del capitalismo (1905), definía la profesión del siguiente modo:
“la actividad especializada y permanente de un hombre que, normalmente, constituye
para él una fuente de ingresos y, por tanto, un fundamento económico seguro de su
existencia.”
Esta definición acentúa dos características de las profesiones: su carácter individual y
económico. Las profesiones son un medio de subsistencia de los individuos. Eso hace de las
profesiones un “instrumento individual” de ganar dineroέ Sin embargo, como lo han señalado
otros autores, este enfoque resulta muy limitado, porque olvida los fines y la actividad social de
las profesiones. Adela Cortina, filósofa española, hace tres observaciones a esta definición:
a) La finalidad de la profesión no se limita a la “fuente de ingresos”, es decir, a una finalidad
subjetiva, sino que la profesión misma tiene su finalidad. El logro de dicha finalidad es lo
que le da sentido y legitimidad social a la profesión, por ello la misma sociedad puede
reclamarle que lo realice así como reclamar su calidad.
b) La profesión, además de ser una actividad individual, es una actividad colectiva, que
expresa una cierta comunidad profesional que tienen los mismos fines, utilizan un lenguaje
común, con métodos semejantes y con un êthos propio. Es decir, así como hay un êthos
(carácter, modo de ser) personal, también existe un êthos de la profesión.
c) Por lo anterior, “el ingreso en una actividad y en una comunidad profesional determinadas
dota al profesional de una peculiar identidad y genera en él un peculiar sentido de
pertenencia” (Cortina 2ίίί)έ Esto tiene que ver con que la profesión es una forma de
afirmación de la sociedad civil frente al poder político, así como una afirmación de un
espacio público frente a otros como el económico o religioso.
Por lo anterior, basada en las ideas de MacIntyre, una definición más integradora de lo que es
una profesión es la que ofrece Cortina. Una profesión es:
“...una actividad social cooperativa, cuya meta interna consiste en proporcionar a la
sociedad un bien específico e indispensable para su supervivencia como sociedad
humana, para lo cual se precisa el concurso de la comunidad de profesionales que como
tales se identifican ante la sociedad.” (Cortina 2000)
A partir de esta definición podemos darnos cuenta del sentido de una profesión. En primer
lugar, una profesión busca realizar un bien o finalidad, la cual es indispensable para la vida
social. Pero su realización exige el cultivo de hábitos o excelencias por parte del sujeto y de la
acción que realiza. Finalmente, la actividad profesional no es una actividad aislada sino
comunitaria, la cual le da una identidad profesional. Veremos más adelante estos
componentes.
58
A pesar que la palabra "profesión" tiene múltiples usos (porque sirve para designar tanto a un
médico, un profesor, como para un vendedor, un futbolista y hasta suele hablarse de un
delincuente profesional), la definición propuesta puede ayudarnos a discernir cuándo estamos
en presencia de una profesión. Lo que sucede es que en nuestra época se han difuminado los
antiguos límites entre “profesiones y oficios”έ Para darnos cuenta de esta complejidad de
profesiones, veamos una posible clasificación. Antonio Peinador ha clasificado las profesiones
teniendo en cuenta dos criterios: por razón de la actividad y por razón de los fines de cada
profesión (Peinador 1962, 8-10):
Por la actividad
Manuales: predomina el trabajo corporal, manual o mecánico. También denominadas
oficios.
Liberales: predomina el trabajo de la inteligencia. Denominada profesión propiamente tal.
Por los fines
Derecho a la vida física:
a) en un plano inferior: cocinero, zapatero, sastre, carpintero, labrador, artesanos, etc.;
b) en un plano superior: técnicos e investigadores de laboratorio, industriales,
comerciantes, banqueros, etc.
Derecho al cultivo progresivo e ilimitado de la inteligencia: científico, teólogo, filósofo,
artista, pedagogo, etc.
Derecho a vivir como individuos y miembros de la sociedad dentro del orden jurídico
y moral: políticos, sociólogo, abogados, jueces, notarios, historiadores, novelistas,
religiosos, etc.
En cualquier caso, para que algo sea considerado profesión o actividad profesional es que
dicha actividad está comprometida al logro del bien común, para lo cual requiere el cultivo de
ciertos hábitos o virtudes, dentro de un contexto comunitario. De ese modo, el componente
ético no es un añadido o un agregado que no afecta la esencia de la profesión. Aclaremos más
estos componentes.
La profesión
La profesión se puede definir como ʺla actividad personal, puesta de una manera estable y
honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulsos de la propia vocación y con
la dignidad que corresponde a la persona humanaʺέ En un sentido estricto esta palabra designa
solamente las carreras universitarias. En sentido amplio, abarca también los oficios y trabajos
permanentes y remunerados, aunque no requieran un título universitario.
59
En virtud de su profesión, el sujeto ocupa una situación que le confiere deberes y derechos
especiales, como se verá:
La Vocación. La elección de la profesión debe ser completamente libre. La vocación debe
entenderse como la disposición que hace al sujeto especialmente apto para una
determinada actividad profesional. Quien elige de acuerdo a su propia vocación tiene
garantizada ya la mitad de su éxito en su trabajo.
Finalidad de la Profesión. La finalidad del trabajo profesional es el bien común. La
capacitación que se requiere para ejercer este trabajo, está siempre orientada a un mejor
rendimiento dentro de las actividades especializadas para el beneficio de la sociedad. Sin
este horizonte y finalidad, una profesión se convierte en un medio de lucro o de honor, o
simplemente, en el instrumento de la degradación moral del propio sujeto.
El Propio beneficio. Lo ideal es tomar en cuenta el agrado y utilidad de la profesión; y si
no se insiste tanto en este aspecto, es porque todo el mundo se inclina por naturaleza a la
consideración de su provecho personal, gracias a su profesión. No está de más mencionar
el sacrificio que entrañan casi todas las profesiones: el médico, levantándose a media
noche para asistir a un paciente grave; el ingeniero, con fuertes responsabilidades frente a
la obra, etc. La profesión también gracias a esos mismos trabajos, deja, al final de cuentas,
una de las satisfacciones más hondas.
Capacidad profesional. Un profesional debe ofrecer una preparación especial en dos
sentidos: capacidad intelectual y capacidad moral. La capacidad intelectual consiste en el
conjunto de conocimientos que dentro de su profesión, lo hacen apto para desarrollar sus
labores. Estos conocimientos se adquieren básicamente durante los estudios universitarios,
pero se deben actualizar mediante las revistas, conferencias y las consultas a bibliotecas.
Es responsabilidad del profesional mantenerse actualizado en conocimientos. La
capacidad moral es el valor del profesional como persona, lo cual da una dignidad, seriedad y
nobleza a su trabajo, digna del aprecio de todo el que encuentra. Abarca no sólo la honestidad
en el trato, no sólo en el sentido de responsabilidad en el cumplimiento de lo pactado, sino
además la capacidad para abarcar y traspasar su propia esfera profesional en un horizonte
mucho más amplio, hacia la búsqueda y construcción de una sociedad más justa y equilibrada.
El profesional debe ejercer su función desde la más estricta honradez y fidelidad a los
principios. Junto a los conocimientos y habilidades para el buen desempeño, los profesionales
deben caracterizarse por sus principios éticos y morales, por su honestidad a toda prueba, por
su incorruptibilidad, por su disciplina, su espíritu colectivo, por su austeridad, modestia y estilo
de vida sencillo.
El ejercicio profesional demanda un amplio campo de autonomía, tanto personal como del
colectivo en su conjunto, cuyo correlato4 es la asunción de las responsabilidades inherentes al
desarrollo de la actividad.
4 término que corresponde a otro en una correlación
60
¿Qué es ser profesional?
Todos podemos ser profesionales en lo que hacemos, independientemente de la carrera u
oficio que desempeñamos. El ser profesional es una actitud y forma de vida que le distingue
por la manera en que se conduces en el ámbito de desempeño que realiza.
En primer lugar, entendemos como profesión, el grado es especialidad que tenemos en
determinada rama, el conocimiento y habilidad con que desarrollamos una actividad; sin
embargo, también la consideramos como la forma en que desempeñamos dicha actividad.
Ser profesional es realizar su profesión u oficio con gran calidad, cuidando los detalles desde
su presentación, desarrollo y evaluación de sus servicios. He aqalgunas recomendaciones
que le ayudaran en este camino que se construye día a día con su esfuerzo personal:
El ser profesional no solo se resume a tener un título, existen personas que creen que con el
simple hecho de tener un cartón pueden exigir sueldos bastantes altos, lo que no tienen en
cuenta es que para exigir esto tienen adquirir bastante experiencia, demostrar lo que
aprendieron y las capacidades que tienen.
Ser un profesional competente no es nada difícil para la persona que escoge la carrera que le
gusta y que en realidad le apasiona que sabe qes lo que quiere ser en la vida, que después
de pensar muy bien y descartar otras opciones se decide a estudiar una carrera con la que se
siente identificado, la combinación de todos estos factores hacen que existan profesionales
competentes, comprometidos con su profesión, y con el futuro de su país.
El término "profesional" y su respectiva valoración son algo que surge en la época moderna,
debido al proceso de secularización donde la vida mundana y sus actividades forman un campo
distinto de la fe. El calvinismo, como momento intermedio y como lo ha visto Max Weber, había
visto en las actividades profesionales el camino de salvación o condenación de una persona. Si
se había tenido éxito profesional indicaba que estaba salvada; si había fracasado, entonces
estaba condenado. Ello permitió que la modernidad sea un proceso de “afirmación de la vida
corriente” (Taylor), abriéndose un espacio a la revalorización de nuevas actividades humanasέ
Así, la cultura moderna asumió ciertas actividades como "profesiones", actividades seculares,
mundanas, sin relación con la religión.
De esa manera, nuevas actividades pasaron a ser profesiones, como ingeniero (de distintas
especies), economistas, administradores, contadores, etc. Además, se incluyó en esta
denominación medios de vida anteriores como médico, abogado, profesor, etc. Ahora, paralelo
a la profesión de fe (profesar una fe), estaba el profesar una actividad, es decir, el consagrarse
o comprometerse con una actividad y sus principios. Por eso se dice que la profesión aparece
como una proclamación pública, no es una actividad secreta sino abierta y tiene el respaldo de
la sociedad.
Por otro lado existen “profesionales” frustrados que escogieron su carrera por el afán de no
quedarse sin hacer nada, por la presión de sus padres o simplemente por no querer separarse
de sus amigos. Esta clase de profesionales son los que al salir de una universidad a ejercer su
61
profesión lo hacen porque les tocó y no porque sea lo que en realidad les apasiona, que en
muchos casos lo que medio hacen lo hacen mal, por ejemplo en el caso de un médico frustrado
puede provocar la muerte de personas inocentes que tienen que pagar por sus malas
decisiones.
Entonces antes de tomar la decisión de q vamos a estudiar primero debemos pensar y
reflexionar si esta carrera es con la que nos sentimos identificados.
La profesión como actividad con finalidad
La actividad profesional es una actividad social que contiene fines o bienes internos. Son los
fines lo que le da orientación y sentido a las prácticas profesionales. La importancia de los fines
la podemos encontrar en la definición de “profesión” que nos da Antonio Peinadorέ La profesión
es:
“la aplicación ordenada y racional de parte de la actividad del hombre al conseguimiento
de cualquiera de los fines inmediatos y fundamentales de la vida humana.” (Peinador
1962.)
Entonces, la profesión no es una simple actividad u ocupación, sino que ésta debe estar
orientada hacia un fin noble, es decir, el servicio a los demás: el curar, el enseñar, el informar,
la convivencia justa, etc., las profesiones no tienen sentido en mismas sino por los bienes
internos que contienen. Por eso, no se puede entender lo que es una profesión si no se
entiende que ésta tiene en su interior una función social: el bienestar común. De esa manera, el
profesional es aquel hombre
“...puesto al servicio de los demás, dentro del engranaje social, actuando con carácter público y
comprometiéndose, en cuanto responsable de sus actos, ante Dios y ante su conciencia; y,
además, ante aquellos a quienes sirve y de quienes se beneficia por ley de reciprocidad.”
(Peinador 1962, 7)
Así, una ética profesional requiere reconocer el bien interno que busca realizar determinada
profesión, de lo contrario la actividad no tendrá sentido y legitimidad social. Esta forma de
entender las acciones se enmarca en la tradición aristotélica. Para el estagirita, toda actividad
tiene una finalidad, la cual constituye su bien. Sin embargo, no todos los fines son iguales. Hay
fines que son internos a las actividades, es decir, en la realización de la actividad se encuentra
la realización de la finalidad. Es a esto que Aristóteles denomina praxis. Mientras que hay fines
que son externos a las actividades, por lo cual las actividades se convierten en medios para
62
lograr los fines. Es a esto que Aristóteles denomina poiesis5. En época reciente, Alasdaire
MacIntyre6 ha tomado dichos términos para definir la práctica.
Sostiene MacIntyre: “Por “práctica” entenderemos cualquier forma coherente y compleja de
actividad humana cooperativa, establecida socialmente, mediante la cual se realizan los bienes
inherentes a la misma, mientras se intenta lograr los modelos de excelencia que le son
apropiados a esa forma de actividad y la definen parcialmente, con el resultado de que la
capacidad humana de lograr la excelencia y los conceptos humanos de los fines y bienes que
conlleva se extienden sistemáticamenteέ” (MacIntyre: 1λκι)
Los elementos que componen una práctica son: i) el que sea una actividad cooperativa, ii)
establecida socialmente, iii) busca la realización de los bienes internos, iv) el logro de esos
bienes internos producen excelencias o virtudes en los sujetos que las realizan. No está
sosteniendo el autor una visión medieval de estatus y roles predeterminados, sino que en tanto
actores sociales ya nos encontramos realizando alguna actividad cooperativa. Somos
funcionarios públicos, profesores, empleados de una empresa, profesionales en ejercicio,
chóferes, padres de familia, etc. Cada actividad tiene bienes internos cuya realización hace que
ella tenga sentido. Si soy médico y me aprovecho de mi condición ante la debilidad de un
enfermo, entonces no realizo el bien interno de la medicina que es curar.
MacIntyre reconoce que existen también bienes externos legítimos que se obtienen de las
prácticas, como el dinero, el reconocimiento, etc., pero ellos no son el sentido de la actividad.
Justamente la corrupción de una actividad se produce cuando se reemplazan los bienes
internos por los externos. Entonces tenemos que el profesor ya no enseña bien porque le
pagan poco, el comisionado no cumple los reglamentos porque aprovecha su cargo para
realizar sus intereses personales, el policía ya no protege a la ciudadanía y prefiere la coima o
“mordida”, el abogado ya no sirve a la justicia sino a quien paga más, el político ya no le
interesa el bien común sino los negocios de grupos e intereses partidarios, etc. Los bienes
externos son legítimos, pero en tanto sean subordinados a los bienes internos, de lo contrario
la actividad profesional deja de tener sentido y legitimidad social.
Sin embargo, las exigencias sociales y los cambios científicos y tecnológicos, muchas veces
nos obligan a redefinir los bienes internos de nuestras actividades profesionales. Por ejemplo,
los avances de la medicina y las necesidades sociales hacen que la medicina ya no tenga sólo
como finalidad el curar, sino que ahora agrega la promoción de la salud y la prevención de las
enfermedades. Y es que el concepto mismo de salud ha sido redefinido, más de acuerdo con
una visión humana integral. Por otro lado, la globalización y el internet hacen que los
profesionales bibliotecarios también requieran redefinir sus finalidades. Cuando esto sucede, se
abre un necesario periodo de debate y reflexión, en los cuales también deberían participar los
afectados de las actividades profesionales.
5 Poiesis es un término griego que significa creación o producción”, derivado de ποω, hacer o
crear.
6 Alasdair Chalmers MacIntyre (Glasgow, Escocia, 12 de enero de 1929) es un filósofo principalmente
conocido por sus contribuciones a la filosofía moral y a la política filosófica, pero también es conocido por
sus obras sobre historia de la filosofía y teología.
63
Una observación adicional. ¿Cuál es el lugar del bien personal o autorrealización en la
actividad profesional? La realización de los bienes internos forma parte de nuestra realización
personal, de su proyecto de felicidadέ Y es que el horizonte de plenitud” hace referencia a la
vida humana como totalidad. Sin embargo, esto plantea serios problemas.
La sociedad moderna tiende a fragmentar la vida humana, a no asumirla integralmente. Por
ello, la vivencia de las actividades profesionales suele ser asfixiante, donde los sujetos
estresados pueden ser eficientes, pero no se sienten felices.
El problema no es de las actividades profesionales mismas, sino de la finalidad del sistema
económico: la ganancia. Por realizar la finalidad del capitalismo, los individuos en sus
actividades profesionales suelen ser explotados al punto de no encontrar sentido a su profesión
ni a su vida. Es ahí donde el poder político y las organizaciones profesionales deberían reducir
al máximo las injusticias que produce el sistema económico.
La profesión como actividad comunitaria
Las profesiones son expresiones de la “actividad humana cooperativa”, es decir, las prácticas
profesionales son comunitarias. Esto por lo menos en tres sentidos.
En primer lugar, porque el profesional comparte con otros profesionales un lenguaje común,
un método y hasta un modo de ser. La transmisión y la renovación del saber especializado
se realizan dentro de comunidades profesionales. Por eso resulta extraño, por decirlo
menos, cuando un profesional sociólogo, por ejemplo, dicta cursos de especialidad para
administradores. Ello sólo se admite cuando el sociólogo también tiene formación de
administrador.
En segundo lugar, la comunidad profesional se convierte en el referente del individuo
profesional, porque le da identidad y pertenencia. Este aspecto no es poca cosa, sino que
tiene que ver con la identidad de una persona, pues así como tenemos identidad religiosa,
nacional, política, también tenemos identidad profesional.
En tercer lugar, porque la comunidad de profesionales hace suya la tarea de realizar la
finalidad de dicha práctica. En otras palabras, las profesiones sirven a la sociedad para
realizar bienes específicos, pero lo hacen de forma institucionalizada. Por ello, los
profesionales forman corporaciones, colegios profesionales. Esto tiene ventajas y
desventajas. Los colegios profesionales sirven para autorizar y fiscalizar la práctica
profesional, procurando que llegue a dar un servicio de calidad. Además, vigila que dicha
actividad sea ejercida por personas que hayan pasado por un previo periodo de formación,
especialmente si son actividades con gran responsabilidad social. Por ello es que los
colegios profesionales son la instancia que autorizan el ejercicio profesional.
Sin embargo, este sentido de solidaridad puede degenerar en “corporativismo”, que se
manifiesta en el encubrimiento de las actividades ilícitas cometidas por los profesionales. Se
busca salvar el cuerpo, el colegio, protegiendo a individuos profesionales incompetentes o
64
inmorales o negligentes, dejando de tener en cuenta los mínimos niveles de calidad
profesional” (Vielva)έ También se manifiesta en la exigencia o defensa de privilegios
corporativos, relegando la solidaridad universal” por la “solidaridad grupal”έ Como lo señala
Cortina, la “elevada misión” que justifica privilegios a determinadas profesiones sólo tiene
sentido dentro de una visión gremial de la sociedad, muy típica de la edad media. Pero en una
sociedad con estado de derecho que por principio defiende la igualdad de la ley para todos los
grupos sociales, tal actitud resulta anacrónica. En cualquier caso, el corporativismo pierde el
sentido de la comunidad de profesionales.
Finalmente, el ejercicio de las profesiones puede hacer que se amolden a las instituciones
públicas o privadas, sólo respetando las normas y procedimientos de la institución y caen en la
rutina a tal punto que dejan de tener en cuenta la misión que tienen. Es lo que se ha llamado
“burocratismo”έ En palabras de Cortina:
“Frente al ethos burocrático de quien se atiene al mínimo legal, pide al ethos profesional la
excelencia, porque su compromiso fundamental no es el que les liga a la burocracia, sino a las
personas concretas, a las personas de carne y hueso, cuyo beneficio da sentido a cualquier
actividad e institución socialέ” (Cortina 2ίίί,2κ)
La profesión como expresión de la sociedad civil
Es céleb