Toda organización, para permanecer en el mundo de los negocios, debe
prever los posibles cambios o transformaciones a través de un equilibrio
dinámico organización - entorno. Esta integración se observa en la
imagen que tiene el medio sobre la organización, que será positiva o
negativa en dependencia de la calidad con que la organización responda a
las exigencias de ese medio. Esa capacidad de respuesta está fuertemente
determinada por las características de la Cultura Organizacional
existente.
¿Qué es la Cultura Organizacional?
“Un conjunto de creencias o presunciones básicas y valores manifestados
en normas, actitudes, comportamientos que orientan la conducta de los
miembros y les permiten percibir, juzgar, sentir y actuar en las
diferentes situaciones y relaciones de forma estable y coherente dentro
de un ambiente organizacional”.[1]
Los dos enfoques básicos en el acercamiento al fenómeno de la cultura
organizacional (la cultura como algo que tiene la organización y la
organización como cultura) suponen dos posicionamientos diferentes
respecto al cambio cultural.
Las autoras coinciden con el segundo enfoque donde el cambio es visto
como un proceso mucho más lento, ya que es difícil cambiar valores,
creencias, comportamientos, expectativas y patrones de conducta. Ese
proceso requiere de mucho tiempo (de 5 a 10 años aproximadamente).
Todo cambio cultural, para llevarse a efecto de manera exitosa,
requiere, en primer lugar, que la organización haya hecho una adecuada
valoración sobre sí misma en función del los objetivos de lograr
efectividad en su relación con el entorno. Las organizaciones que
trabajan en busca de la excelencia desarrollan culturas de éxito para
responder de forma eficiente a las exigencias del medio.
Esto significa que, nunca se podrá afirmar que la cultura de una
organización es exitosa, si no se contrasta con la imagen que al
exterior de la organización existe acerca de ella. El interés por la
imagen tiene sus orígenes en el campo del marketing vinculado en un
principio al producto y sus marcas, pues su teoría está firmemente
arraigada en la noción de que el servicio y la actuación son tan buenas
como el cliente piensa que lo son. Es por ello que, escuchar a los
clientes constituye la regla de oro del marketing.
Con posterioridad, el interés por la imagen se extiende al mundo
organizacional en el que cobra especial connotación por el
reconocimiento de la incidencia que tiene en el comportamiento que
asumen los clientes (internos y externos) hacia la organización.
Actualmente, las empresas reconocen su significativa importancia por su
influencia en la confianza, permanencia y fidelidad del mercado y son
conscientes, de que el conocimiento del comportamiento de este fenómeno
en su organización, determina su futuro, favoreciendo la materialización
de la estrategia empresarial, orientándolos en el inestable mundo del
mercado y preparándolos para enfrentar los constantes cambios que
suceden.
Al analizar las definiciones se puede apreciar que la imagen presenta un
carácter subjetivo y global. Subjetivo, es decir intangible, porque
puede ser visto como un concepto receptor, emisor o como un producto de
las comparaciones que hacen las personas entre las expectativas y las
experiencias. Global porque sintetiza la idea que existe sobre la
organización, que será transmitida hacia los individuos, los que serán
capaces de establecer valoraciones y juicios acerca de la misma.
En nuestra opinión, la imagen organizacional constituye la valoración
cualitativa que hace un público determinado acerca de la cultura de una
organización y de sus diferentes elementos.
Para poder responder a las exigencias del medio, es muy importante que
la organización tenga una imagen interna o imagen de sí misma, es decir,
de sus características culturales, adecuada, lo cual le permitirá
cambiarlas o ponerlas en función de la respuesta más efectiva a la
situación externa.
Como plantea Salvador García, en toda cultura organizacional existen dos
niveles:
1. “Nivel nuclear o implícito:
constituido por las creencias o supuestos básicos y -sobre todo- los
valores esenciales.
2. Nivel explicito u observable,
denominado el nivel de los “artefactos culturales”, que está compuesto a
su vez por otros dos niveles:
· El nivel de lo que la empresa hace: procedimientos, conductas
organigramas, rituales, tecnologías, etc.
· El nivel más superficial de lo que la empresa aparenta que es a nivel
de aspectos físicos e imagen externa en general: logotipos, edificios,
zona de ubicación, etc.” [2]
Por tanto, al hablar de imagen organizacional nos referimos en este
trabajo a todos aquellos elementos de la cultura de la organización que
sean visibles para los diferentes públicos de ella:
a) Público Interno: Personas que
forman parte de la organización.
b) Público Externo: Personas que no
forman parte de la organización, pero sí están estrechamente ligados a
ella.
Una forma de estudio que se adapta perfectamente a la visión que se
define en este trabajo sobre la imagen de la organización es la
propuesta por Justo Villafañe, quien plantea que la imagen de la
organización está compuesta por tres dimensiones:
Ø Imagen Interna o Autoimagen.
Ø Imagen Externa.
Ø Imagen Intencional.
A continuación se presenta nuestra concepción acerca de los indicadores
a partir de los cuales se deben estudiar estas dimensiones y la forma en
que se debe realizar el análisis integrado de estas categorías.
La Autoimagen (Imagen Interna) de la organización consiste en las
representaciones compartidas acerca de las cualidades y potencialidades
de la organización, es decir, de sus características culturales.
En la autoimagen organizacional participan dos indicadores:
1.Nivel de coherencia; está condicionado por la cantidad de rasgos,
características en que los miembros de la organización coinciden con más
frecuencia al valorar la misma.
Aquellos aspectos de la organización en que las personas no coinciden
forman parte de la imagen de la persona sobre la organización pero no de
la autoimagen de la organización. En caso de que las representaciones
sobre determinados aspectos de la organización sean opuestas, según el
criterio de distintos grupos de personas, estas constituirán puntos de
conflicto interno en la organización.
2.Calidad de la coincidencia: valoración positiva o negativa que se hace
del contenido, la cual estará en dependencia de si esas cualidades, que
consideran los miembros que posee la organización, permiten la
satisfacción de las necesidades de los miembros, el cumplimiento de los
objetivos de la organización y la respuesta adecuada a las exigencias
del ambiente.
Una autoimagen desarrollada de la organización implica altos niveles de
coherencia en cuanto a la calidad, debido a que esto permitirá o no que
haya unidad para la acción.
La calidad de la coherencia puede ser de dos tipos:
1. Negativa: es decir, la mayoría de los miembros de la
organización valoran como negativas determinadas cualidades que esta
posee. Las actitudes derivadas de esto pueden ser de dos tipos:
a) Conformismo, apatía, desinterés.
b) Reconocimiento de dificultades y errores y actuar tratando de
superarlos.
2. Positiva: es decir, la mayoría de los miembros de la
organización valoran como positivas determinadas cualidades que esta
posee.
Las actitudes derivadas también pueden ser de dos tipos:
a) Conformista: la organización puede enamorarse de su producto o
servicio, de las cualidades que posee y estancarse en su desarrollo
porque deja de responder a las necesidades del mercado.
b) Optimista: ven esas cualidades como fortalezas y las aprovechan para
continuar perfeccionando su respuesta a las necesidades del mercado.
La autoimagen organizacional puede ser adecuada o inadecuada. En el caso
en que sea inadecuada, puede serlo por exceso o por defecto.
Se clasificará en uno u otro caso en dependencia de si la organización
evalúa sus rasgos culturales en función de en cuanto estos responden a
las necesidades del mercado.
Una autoimagen organizacional adecuada implicaría que la organización
cree ser para el mercado lo que verdaderamente es.
Una autoimagen organizacional inadecuada podría diagnosticarse en una de
las siguientes clasificaciones:
I. La organización se subvalora: es decir tiene muchas
mejores cualidades de las que reconoce y valora.
II. La organización se sobrevalora: es decir, cree tener mejores
cualidades o en más altos niveles de expresión que los que tiene en
realidad.
Como puede apreciarse la adecuación o inadecuación de la autoimagen
organizacional solo puede ser establecida a partir de la definición de
lo que es ésta para los diferentes públicos que no forman parte de ella:
clientes, distribuidores, proveedores, etc.
A esta imagen que tienen los públicos externos acerca de la organización
la llamamos Imagen Externa.
La imagen externa son todas aquellas características de la organización
que son identificadas y evaluadas (positiva o negativamente) de manera
semejante por el público externo (sean o no compartidas estas imágenes).
Las cualidades identificadas y evaluadas por el público externo a la
organización pueden pertenecer al nivel explícito o implícito de la
cultura, auque predominan las del nivel explícito.
Esta imagen es un producto de la interacción entre la imagen ideal que
posee un determinado público de una organización o servicio de este tipo
(que está estrechamente relacionado con las necesidades de ese público)
y las características que percibe de la organización o servicio que la
hacen más o menos capaz de satisfacer estas necesidades y por tanto, los
acercan o los alejan de ese ideal.
También la imagen externa de una organización es un producto de la
comparación que refleja el público del nivel en que la organización,
producto o servicio satisface sus necesidades en comparación con el
nivel en que las satisfacen otras organizaciones que ofrecen igual
producto o servicio.
Se puede concluir que los indicadores más importantes a la hora de
evaluar la imagen externa serían:
1) Nivel de conocimiento que tiene el público sobre la
organización y su producto o servicio.
2) Nivel de coincidencia entre la imagen ideal y real que tiene el
público acerca de organización y su producto o servicio.
3) Imagen comparativa.
Relaciones entre las Imágenes Pública e Interna
La organización debe lograr que estos dos tipos de imagen estén en
estrecha relación. Es importante aclarar que, la interconexión entre
estos dos tipos de imágenes es un resultado de los esfuerzos
sistemáticos y conscientes por parte de la organización y que no se da
fuera e independiente de la voluntad de esta, a la manera de las leyes o
las regularidades.
Para ello la organización puede emplear la Imagen Intencional que es la
proyección que se ofrece de la empresa y el producto a través del hacer
y el decir. Esta debe transmitirse a través de todos los medios de
comunicación como un mensaje singular repetidamente. Este mensaje
singular debe expresarse con símbolos, a través de medios escritos y
audiovisuales, en la atmósfera, en acontecimientos sociales y por el
propio personal.
Se realiza a través de los siguientes medios de comunicación:
1. Símbolos: Son aquellos que provocan un reconocimiento de la compañía
o de la marca, se deben diseñar para su reconocimiento instantáneo
2. Medios escritos y audiovisuales: Los símbolos escogidos deben
introducirse en la publicidad que comunica la personalidad de la empresa
o de la marca a través de la historia, deben utilizarse de forma
repetitiva y deben reflejar el tono de imagen que la empresa desea
comunicar.
3. Atmósfera: Aprovechamiento del espacio físico en el cual la empresa
produce y entrega sus productos o servicios para comunicar las
características del producto o servicio que ofrece (diseño correcto de
sus edificios, colores, materiales y mobiliario).
4. Acontecimientos: A través del patrocinio de diversos
acontecimientos.
La imagen intencional debe cumplir un papel orientador, informando al
público externo las cualidades que tiene la organización y su producto
que pudieran hacerlo más atractivo para ese público que busca satisfacer
necesidades específicas e informar, al público interno, la imagen que
tienen la organización y el producto en el público externo.
Esta relación entre la imagen interna y la externa puede manifestarse en
cuatro formas distintas las cuales quedan expresadas en la siguiente
matriz:
Fig. 1: Matriz Imagen Interna - Imagen Externa.
Según la matriz se pueden dar las cuatro situaciones siguientes, para
cada una de las cuales se recomiendan diferentes acciones de acuerdo al
caso específico:
Cuadrante 1: Imagen Interna Baja - Imagen Externa Alta (IIB-IEA).
Se manifiesta cuando hay una baja coherencia entre los criterios de
directivos y subordinados, es decir, existen criterios contradictorios
al evaluar los elementos culturales. Sin embargo la Imagen que tiene el
público acerca de los productos o servicios de la organización es
buena.
Pudiera darse en organizaciones de reciente creación o aquellas que
hayan introducido un producto o servicio nuevo que cubre necesidades del
mercado que hasta el momento no han sido satisfechas.
Por tanto, estas organizaciones deben rápidamente hacer un fuerte
trabajo interno para lograr ser coherentes en cuanto al reconocimiento
de sus problemas y pasar al Cuadrante 4 o de lo contrario pasarían al
Cuadrante 2.
Cuadrante 2: Imagen Interna Baja - Imagen Externa Baja (IIB-IEB).
Se manifiesta cuando hay una baja coherencia entre los criterios de
directivos y subordinados, es decir, existen criterios contradictorios
al evaluar los elementos culturales y la Imagen que tiene el público
acerca de los productos o servicios de la organización es mala.
Por tanto, la empresa debe primeramente lograr la coherencia entre todos
los miembros de la organización, en cuanto al reconocimiento de los
aspectos negativos de la Cultura que le impiden atender y solucionar
adecuadamente las necesidades de los clientes, para pasar de esta manera
al Cuadrante 3 y luego poder pasar al 4.
Cuadrante 3: Imagen Interna Alta - Imagen Externa Baja (IIA-IEB).
En este Cuadrante pueden darse 3 situaciones:
1. Existe unidad de criterios en directivos y trabajadores,
planteando ambos que la Cultura Organizacional tiene muy buenas
cualidades (Coherencia Alta con Calidad Buena) y la Imagen Externa es
baja.
Esto puede darse en organizaciones que a pesar de que trabajan muy bien
internamente, han descuidado el trabajo con su imagen intencional, lo
que ha redundado en una Imagen externa baja, debido al poco conocimiento
que existe en el público acerca de su producto o servicio. Estas
organizaciones tendrán que dedicarse a realizar un intenso trabajo en su
imagen intencional a través de la asignación de recursos y esfuerzos a
la comunicación dirigida a dar a conocer las cualidades que tiene su
producto o servicio apreciadas por su público consumidor.
También puede ocurrir que la organización se evalúa muy bien
internamente sin tener en cuenta el criterio de su público consumidor,
para el cual el producto o servicio que ofrece dicha empresa, no tiene
las cualidades que él desearía encontrar. En este caso, la organización
debe reajustar su Imagen Interna en función de lo que plantea su público
y tratar de incorporarle a su producto o servicio las cualidades que
este desea.
2 y 3. Las dos situaciones restantes, se dan cuando la Coherencia es
Alta con Calidad Regular y Mala, es decir, cuando existe un alto nivel
de coincidencia en el reconocimiento, por parte de directivos y
subordinados de los problemas que existen. Por tanto, primeramente la
organización debe atender como, los mismos, afectan la satisfacción de
las necesidades del consumidor y trabajar buscando solucionar los
problemas para luego comenzar a comunicar al consumidor los beneficios
que pudiera encontrar en el producto o servicio de la empresa, pasando
así al Cuadrante 4.
Cuadrante 4: Imagen Interna Alta - Imagen Externa Alta (IIA-IEA)
Al igual que en el Cuadrante anterior, pueden darse tres situaciones:
1. Estado Ideal: Existe una Alta Coherencia entre directivos y
trabajadores, al considerara que las cualidades culturales y la Imagen
Interna son muy buenas. Sin embargo, la organización debe trabaja para
mantener y perfeccionar s Imagen Interna y Externa, siempre tomando la
Imagen Externa como criterio fundamental para realizar los ajustes
necesarios.
2 y 3. En los otros dos casos, existe una alta coincidencia entre
directivos y subordinados, al considerar que se presentan problemas
internos y la Imagen Externa es buena.
Esto puede ocurrir en organizaciones que a pesar de confrontar algunos
problemas internos tienen una Imagen positiva bien establecida en su
público. Esto implicará que la organización debe reflexionar en cómo sus
problemas internos pudieran afectar la Imagen Externa y establecer
acciones para solucionarlos y de esta forma evitar que la organización
retroceda al Cuadrante 3.
Imagen Interna Alta o Baja - Imagen Externa Media (IIA o B-IEM):
Para el caso de que la Coherencia sea Media (Imagen Interna), la
ubicación de la organización pudiera observarse entre los Cuadrantes 2 y
3 ó 1 y 4.
Cuando existe una Coherencia Media, independientemente de su calidad, la
tarea sería hacer un fuerte trabajo interno para lograr incrementarla y
pasar de este modo al Cuadrante 3 ó 4. Una vez logrado esto, deberá
realizar las acciones indicadas para cada uno de ellos.
Imagen Interna Media- Imagen Externa Alta o Baja (IIM-IEA o B):
Cuando la Imagen Externa sea Media la ubicación de la organización
pudiera observarse entre los Cuadrantes 1 y 2 ó 3 y 4. En el primer
caso, las acciones más adecuadas serían las mismas que han definido para
las organizaciones que se encuentren en el Cuadrante 2. En el segundo
caso, las acciones a realizar serían las indicadas para el Cuadrante 3.
Podemos afirmar a partir de todo lo expuesto en el presente trabajo que
existe una relación indisoluble entre la imagen que proyecta la
organización y la cultura que la sustenta debido a que sus cualidades
culturales determinan si esta está o no orientada al mercado.
De manera ideal la imagen pública o externa debe ser el centro de
atención de la imagen interna. Se debe lograr que, internamente, se
evalúen la organización y los productos o servicios, teniendo en cuenta
el nivel en que estos satisfacen las expectativas del público. La imagen
interna debe orientarse hacia aquello que es más valorado por el público
acerca del producto, del servicio y de la organización, de manera que
las acciones internas se dirijan a fomentar en el producto y en la
organización estas cualidades. Hay que tener en cuenta que el personal
es determinante en la formación de la imagen del producto, del servicio
o la empresa ya que, los valores y las acciones que vive, los proyecta
con acciones convincentes a los diferentes receptores de la institución.
BIBLIOGRAFÍA.
1. DELGADO, C.E. La influencia de la cultura en la conducta del
consumidor/ C.E Delgado. – Caracas: [s.n], 1990. – 126p.
2. DIAZ, VICENTE. La dirección estratégica. Un enfoque para su
aplicación. Dirección por objetivos y dirección estratégica/ Vicente
Díaz, Miguel Ramírez, Angela Palacios. – Ciudad de La Habana: Ed. MES,
1998. – 240p.
3. DIEZ GUTIÉRREZ, ENRIQUE J. La cultura corporativa. < http:
//www.bibiotecas.while.cl/docushare/dscgl/ds.py/get/file.1566>.
(enero2003).
4. GARCÍA, SALVADOR: Dirección por valores/ Salvador García, Shiman
Dolan. – Ciudad de la Habana: Ed. Revolucionaria, [s.a]. – 307p.
5. GONZÁLEZ, CELIA: Relación entre la Cultura y la Imagen Organizacional
de la Fábrica de Helados Coppelia de Camagüey/ Celia González, Maydé
Oramas.- Tesis de Diploma. – Camagüey: Universidad de Camagüey, 2003,
83h.
6. GONZÁLEZ, GHADDRA. Imagen, diseño y comunicación Corporativa/ Ghaddra
González. - La Habana: Ed. Pablo de la Torriente, 1990. –52p.
7. IGLESIAS, ELIZABETH. Cultura empresarial. Importancia de su estudio /
Elizabeth Iglesias, Yoanka Frías. - Tesis de Diploma. –Camagüey:
Universidad de Camagüey, 2001, 53h.
8. IND. NICHOLAS. La imagen corporativa. Estrategias para desarrollar
programas de identidad eficaces/ Nicholas Ind. – Madrid: Ed. Díaz de
santos S.A, 1992. – 195p.
9. KAST, FREMONT. Administración en las organizaciones. Enfoque de
sistemas y de contingencias/ Fremont Kast, James Rosenzweig. – México:
[s.n], 1994. – 754p.
10. KOONTZ, HAROLD. Administración, una perspectiva global/ Harold
Koontz, Heinz Weihrich. – México: Ed. Mc Graw – Hill, 1995. – 745p.
11. KOTLER, PHILIPS. Dirección de Marketing. Análisis, planificación,
gestión y control/ Philips Kotler. – Madrid: Ed. Prentice May
Hispanoamericana, 1994. – 850p.
12. LEAVITT, HAROLD. Senderos corporativos. Como integrar visión y
valores en las organizaciones/ Harold Leavitt. – México: Ed. Continental
S.A, 1986. – 259p.
13. LEESEM, RONNIE. Gestión de la cultura corporativa/ Ronnie Leesem. –
España: Ed. Díaz de Santos S.A, 1992. – 300p.
14. MENGUZZATTO, MARTINA. La dirección estratégica de la empresa. Un
enfoque innovador del management/ Martina Menguzzatto. – Cuba: Libro
reproducido por el MES, 1991. – 427p.
15. PORTER, MICHAEL. Ventajas competitivas/ Michael Porter. – La Habana:
Ed. EMPES, 1985. – 550p.
16. REYES, AGUSTÍN. Administración de empresas. Teoría y práctica/
Agustín Reyes. – México: Ed. Limusa S.A, 1990. – 250p.
17. RODRÍGUEZ DEL BOSQUE, IGNACIO. La comunicación de la imagen de la
empresa/ Ignacio Rodríguez del Bosque. Revista Alta Dirección. 81:
79-95, 1995.
18. SCHEIN, EDGAR. La cultura empresarial y el liderazgo. Una visión
dinámica/ Edgar Schein. – Cuba: Libro reproducido por el MES, 1995. –
340p.
19. TABLADA PEREZ, CARLOS. El pensamiento económico de Ernesto Che
Guevara/ Carlos Tablada Pérez. – Cuidad de La Habana: Ed. Casa de las
Américas, 1987. – 210p.
20. VALDES, MIRLANDIA. Imagen del Helado de la Fábrica Coppelia de
Camagüey/ Mirlandia Valdés. – Tesis de Maestría. – Camagüey: Universidad
de Camagüey, 2002. 53h.
21. VERGARA. La cultura organizacional en una institución de Educación
Superior/ Vergara. – Caracas. - Tesis Doctoral, 1989. - p. 100.
22. VILLAFAÑE, JUSTO. Imagen corporativa. Gestión estratégica de la
imagen de la empresa/ Justo Villafañe. – Madrid: ed. Pirámide, 1993. –
p. 100.
[1] Celia González y Maydé Oramas. Relación entre la Cultura y la Imagen
Organizacional de la Fábrica de Helados Coppelia de Camagüey. Camagüey,
Tesis de Licenciatura, 2003, p. 24.
[2] Salvador García. La Dirección por Valores. Ciudad de la Habana, s/n,
s/a, p. 33.
Nota: Es probable que en esta página web no aparezcan todos los elementos del presente documento. Para tenerlo completo y en su formato original recomendamos descargarlo desde el menú en la parte superior
Profesora Asistente, Lic. Elizabeth Iglesias Huerta, Profesora Instructora y MSc. Vivian Gaviero Gutiérrez, Profesora Asistente. Centro de Estudios de Dirección Empresarial y Territorial, Facultad de Economía, Universidad de Camagüey.
Comparte tu conocimiento
Masters en línea - ISEAD
Una frase memorable
Acerca de GestioPolis: Qué es GestioPolis — Términos de uso y Política de privacidad — Mapa del sitio — Contácto — Aliados — Contratar publicidad
Derechos de Autor: Los contenidos están bajo la licencia Reconocimiento - No comercial - Compartir bajo la misma licencia 3.0 Unported de Creative Commons a menos que se indiquen derechos de autor específicos. Si desea citar o utilizar públicamente alguno de los contenidos le solicitamos ponerse en contacto con el respectivo autor.
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web GestioPolis.com © 2008 Carlos López