Recurso humano, la verdadera riqueza

Autor: William Jiménez Lemus

Gestión del talento

31-08-2010

‘...las empresas funcionan básicamente con el aporte que entregan los hombres y las mujeres que la conforman. Las máquinas solas, con su propia energía, no podrían producir plenamente los resultados esperados por el cliente’ (1).

Cuando leemos sobre los objetivos de toda empresa, sean estas comerciales, industriales o de servicios, amen de lo relacionado con la supervivencia, el crecimiento y el servicio a la comunidad desde el punto de vista social, no deja de sobresalir en ellos, el factor económico: toda empresa para lograr todo lo anterior necesita obtener utilidades, es decir ganancias. Hasta ahí, todo, no es más que una filosofía. El meollo empieza cuando surge la pregunta: ¿cómo lograrlo?.

Nos apegamos a las teorías administrativas (planear, organizar, ejecutar, dirigir y controlar) y ajustamos nuestro accionar al concepto de la moderna administración: prevenir resultados y controlar las coincidencias entre nuestras previsiones y los hechos que a diario se sucederán.

Los mercados responden. Las ventas crecen. El producto o el servicio alcanzan su mejor posición. El dinero ingresa en grandes cantidades. La diferencia ingresos-costos-gastos arroja un gran margen de utilidad. La empresa se estabiliza en todo sentido. Y la empresa, la empresa, la empresa...

Y se habla del éxito de la empresa. Su logotipo y nombre social son reconocidos. La dirección gana merecida fama. Son hombres y mujeres inteligentes, capaces, dotadas de una gran sagacidad, visionarias, emprendedoras, intrépidas y ante todo triunfadoras.

‘...la brillante y potente organización se convierte en un museo de máquinas y escritorios solitarios e inertes, que demuestran la debilidad de quienes colocan la organización por encima del hombre’.(2)

Detrás de tanto triunfo y alborozo, escondidos sin quererlo, están los héroes anónimos: los trabajadores (léase personal operativo y personal administrativo), que con su capacidad, empeño, dedicación, entrega, enjundia y sacrificios, han contribuido a los logros de la empresa.

‘...lo que las personas entregan en la empresa para que esta funcione es ‘energía’. Si las personas no entregan ‘su energía’, obviamente la empresa no funcionaría’. (3)

‘Cuando una persona no sabe, o no puede o no quiere hacer bien su tarea, ¿es por culpa suya o por culpa de la empresa?

Esto no da lugar a discusiones. La empresa tiene en sus manos toda la responsabilidad. Si las personas no saben hacer su tarea es por que no le han enseñado, o porque no aprenden por no tener capacidad, lo cual habla de un error en la selección de personal. Si no puede, es porque no tiene los medios o herramientas, es decir, que la organización no los pone a su disposición. Y, si no quiere, es porque algo ocurre en la organización que no incentiva su voluntad para hacer las cosas bien. Por lo tanto, las empresas tienen la mayor influencia para que la energía humana’ sea bien aprovechada, y rinda de manera tal que pueda contribuir al logro de la calidad total.’ (4)

Sin duda detrás de ese cúmulo de factores, están la motivación (5) y los motivadores (6)., y la presencia de ellos no es accidental. Sin duda obedece a un propósito de la administración de la empresa, que paralelamente a la consecución de los objetivos mencionados antes, y el consecuente éxito obtenido por la organización en todo orden, fueron conscientes de la importancia del recurso humano en el desarrollo de todas y cada una de las actividades realizadas.

Pero, ser conscientes de la importancia del recurso humano, no es suficiente. Para obtener de las personas sus mejores resultados o lo que la empresa espera de ellos, es necesaria la implantación de una adecuada administración de personal, en manos de personas capacitadas para tal menester, que no solo los conciban como recursos dotados de habilidades, capacidades, destrezas y conocimientos necesarios para desarrollar las actividades a ellos encomendadas, sino también como personas dotadas de personalidad e individualidad, aspiraciones, valores, actitudes, motivaciones y objetivos individuales.

Los resultados esperados de las personas, tendrán siempre una relación directa con su actitud (7) (comportamiento humano). ‘Es decir a pesar de que los patrones de comportamiento varían, el proceso que los origina es básicamente el mismo para todas las personas. En este sentido, existen tres premisas que hacen dinámico el comportamiento humano:

1. El comportamiento humano es causado. Existe una causalidad del comportamiento. Tanto la herencia como el ambiente influyen de manera decisiva en el comportamiento de las personas, el cual se origina en estímulos internos o externos.

2. El comportamiento es motivado. En todo comportamiento humano existe una finalidad. El comportamiento no es casual ni aleatorio, siempre está dirigido u orientado hacia algún objetivo.

3. El comportamiento está orientado hacia objetivos. En todo comportamiento existe un ‘impulso’, un ‘deseo’, una ‘necesidad’, una ‘tendencia’, expresiones que sirven para indicar los ‘motivos’ del comportamiento (8).

Administrar recurso humano y obtener de ellos los resultados esperados puede parecer complejo, y de hecho así seguirá pareciendo si no aprendemos las técnicas apropiadas para lograrlo. (9). Esta disciplina multidisciplinaria es fundamental para el desarrollo de nuestras actividades en la empresa, para entender las organizaciones, para comprendernos nosotros mismos y entender que el recurso humano en la empresa es la verdadera riqueza.

(1)(2)(3)(4) Las personas la clave para el éxito de su empresa. Heberto Mahon. Javier Vergara Editor S.A. Bogotá. 1992.

(5) Motivación: Factor psicológico, consciente o no, que predispone al individuo para realizar ciertas acciones, o para tender hacia ciertos fines (una necesidad o una tendencia) Diccionario enciclopédico Océano. Ediciones Océano. Volumen II.

(6) Motivadores: Fuerzas que inducen a las personas a actuar o realizar algo; fuerzas que influyen sobre la conducta humana. Administración, una perspectiva global. Harold Koontz. McGraw-Hill. 1998.

(7) Actitud: disposición de ánimo manifestada exteriormente. Diccionario Océano.

(8) Managerial Psychology. Harold J. Leavitt.University of Chicago Press. 1964.

(9) Los conceptos básicos para la administración del Recurso Humano en la Empresa, hace parte del temario que se desarrolla en la asignatura Procesos Administrativos.

William Jiménez Lemus - wjlemusarrobaetb.net.co

Administrador de Empresas.

Asesor Recursos Humanos.

Docente.

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