Importancia del perfil ético de un supervisor

¿Cuáles son las competencias, características y actitudes que definen el perfil ético del supervisor/a?

Podemos definir la ética, como la ciencia que tiene por objeto de estudio la moral y las conductas humanas, que permite a las personas actuar de manera correcta. Resulta de gran satisfacción elaborar el presente ensayo, con la finalidad de exponer la importancia, las competencias, características y actitudes que definen  el perfil ético del supervisor/a, el mismo va dirigido a aquellas personas que están inmersas en el proceso de formación y a los que desempeñan la función de supervisión, ya que  los supervisores/as son piezas claves dentro de las organizaciones y a quienes les corresponde velar por cumplir y hacer cumplir las normas éticas que les competen en el desempeño laboral.

En este contexto, la labor que desempeñan los supervisores en las organizaciones, requiere de la implementación de conocimientos científicos, teóricos y prácticos, así como también, de experiencias, destrezas y habilidades, las cuales construyen el perfil profesional de los mismos, sin embrago, se está en la obligación de propiciar un ambiente favorable, a fin de que los supervisados adquieran las competencias básicas con la visión de enfrentar los retos de la sociedad cambiante y globalizada, por lo que las organizaciones requieren de profesionales capacitados, con elevado valor moral y ético que los distinga de los demás.

Lorente, (2004, pag. 45), cita a Reizábal, V.,  y  Fiérrer, S. (1993), quienes  sostienen que una conducta ética basada en el quehacer profesional, ha de contribuir con el establecimiento a través de la implementación de normas de moral pública y eficiencia administrativa.

Sin lugar a dudas, es pertinente resaltar, que las personas que manifiestan  una buena conducta ética, son aquellas que en su proceder actúan muy apegados a los estatutos legales que les competen en el ámbito laboral y que tienen la capacidad de reconocer que el perfil ético no nace repentinamente en la vida de las personas, sino más bien, se construye a lo largo de la trayectoria profesional de cada individuo, lo que favorece  la reflexión y  concientización de las propias acciones. De ahí, la  importancia de que los profesionales realicen su mayor esfuerzo por mantener los valores y conductas éticas, tanto dentro como fuera de la institución a la que prestan servicios.

En cuanto,  a las competencias del supervisor/a,  Pérez E., (2005),   destaca las científicos técnicas, autonomía profesional, talento democrático, prudencia, exponer y mantener la verdad ante todas las posibles situaciones que pudiera enfrentar, a fin de mantener la credibilidad ante los supervisados y sobre todo, con la mirada puesta en centro de los objetivos de la educación, los cuales giran en torno al alumno.

En el mismo tenor, Aguilar (1994), se inclina hacia la doble vertiente que tiene el perfil de un buen supervisor/a, que son las capacidades y condiciones técnicas que tienen que ver con la función de supervisión y las cualidades humanas que requiere este oficio. En ese aspecto, cabe mencionar, la importancia de que el supervisor/a pueda poner en evidencia las competencias técnicas que respaldan su buen desempeño profesional.

A su vez, Bounds y Woods (1999), citados por  Pérez E., (2005, pag. 46), sostienen que el perfil y la ética del supervisor quedan expuestos cundo se llevan a cabo actividades destinadas a fomentar la confianza, trabajo en equipo y el compromiso, con el objetivo de hacer más productivo y satisfactorio el trabajo del personal. De la misma manera, ambos autores en sus teorías, argumentan que cuando los empleados se sienten comprometidos y enamorados de su trabajo, conjuntamente con el rol que desempeñan dentro de la organización, trabajan más motivados, cooperan con eficacia, eficiencia y dedicación no solo con la institución como tal, sino también, con los demás miembros del equipo logrando así los objetivos y metas propuestas. De modo que, lograr la confianza, el compromiso, la equidad y poner en marcha el código de ética, describe la mejor manera de proceder del supervisor/a.

En otro aspecto, se considera relevante destacar que todo supervisor debe poseer dentro de su perfil, características relacionadas a sus  funciones y responsabilidades, conocimientos que no dependan exclusivamente de su experiencia acumulada como supervisor/a, sino que debe esforzarse por adquirir conocimientos científicos y tecnológicos que promuevan su desarrollo profesional.

En ese sentido, Pérez E.,( 2005, p. 47) cita a Aguilar (1994), sosteniendo que, además de los conocimientos generales de supervisión,   se requiere  que el supervisor/a tenga conocimientos de cultura general, cultura profesional, buena preparación metodológica y técnica, conocimientos de bibliografía, pedagogía, metodologías y técnicas de la evaluación de rendimiento del personal.

En cuanto a la experiencia profesional,  Pérez E.,( 2005, p. 47)  hace referencia de que ‘‘el profesional que desee convertirse en supervisor/a  pero que solo tenga conocimientos teóricos, nunca podrá llegar a ser un buen supervisor/a ’’. Ciertamente,  el transcurrir de los tiempos y la experiencia profesional, dejan de manifiesto que los conocimientos teóricos jamás podrían sustituir los conocimientos previos, sino que por el contrario, se requiere que haya una mezcla de ambos para que el supervisor/a pueda desempeñar una buena función.

Pérez E.,( 2005, p. 47) cita a Aguilar (1994), afirmando que ‘‘la persona que lleve más tiempo en un puesto necesariamente no tiene que ser el mejor supervisor/a’’. Destacan además que, para ser supervisor es importante que el profesional haya realizados con anterioridad alguna de las funciones siguientes: experiencia del trabajo en equipo, experiencia laboral en el área a supervisar,  experiencia en responsabilidades de dirección, gestión de programas y proyectos, experiencias en la administración de servicios.

Siguiendo el mismo orden de ideas, la experiencia profesional y los conocimientos teóricos le  proporcionan al supervisor las habilidades y destrezas técnicas requeridas para el buen desempeño profesional, facilitando así  el uso adecuado de  los procedimientos técnicos que identifican su área de servicio.   A manera de aporte, es gratificante saber que cuando el supervisor se empodera de los conocimientos y logra evidenciar las destrezas y habilidades técnicas se gana el respeto de los demás y afianza su perfil ético profesional.

Pérez E., (2005), cita la secretaria de Estado de Educacion SEE (1996) , para describir el perfil deseado de un supervisor/a, lo que comprende la sumatoria de: alta moralidad, valores y actitudes, conocimientos elevados sobre educacion y tecnologias, pedagógicas ,sobre planificacion y evaluacion de proceso y sentido práctico de la realidad, actitud positiva frente a la vida y la sociedad, socialmente activo y sentido de participacion democratica y la funcion social de educacion, competencias cientificas y tecnológicas.

En esa direccion, se considera necesario destacar que cuando el supervisora esta capacitado y preparado mantiene la armonia dentro del grupo,  tiene confianza en si mismo y en los demas, puede dirigir de manera democratica y delegar funciones, logrando que las cosas funcionen bien aunque no este presente en todas las actividades y sobre todo, mantiene el control de situasiones problematicas que podrian presentarse y plantea las estrategias o alternativas para resolverlas.

En conclusión, es evidente la gran necesidad que tienen las organizaciones de contar con supervisores capacitados, competentes y comprometidos con los objetivos de las mismas. Personas que asuman de manera individual, la responsabilidad de mantener en el más alto nivel el perfil ético, principalmente  los supervisores, quienes dirigen grandes números de personas y sobre quienes recae la mayor responsabilidad dentro de las organizaciones, de manera que si no cumple con las funciones que le competen no tendrá calidad moral para exigir a los demás que lo hagan.

Además,  los supervisores deben trabajar en conjunto con los demás integrantes del equipo, para obtener el máximo rendimiento, mejor calidad y resultados productivos en el trabajo realizado, lograr metas y objetivos planteados a fin de satisfacer las más altas exigencias de la sociedad.  Es un reto para los supervisores, demostrar no solo las competencias y habilidades científicas técnicas requeridas, sino también,  las conductas éticas que definen su perfil profesional. ¡Asumamos el reto!

Bibliografía

  1. Pérez E., R. (2005). ¡ Supervisores a la carga! : Por la maxima eficiencia del proceso educativo. Santo Domingo.: Imp. Offset Serigrafía Rodríguez, S.A.
  1. http://eticaysupervision.blogspot.com/2010_11_01_archive.html, 04/09/2015.
  2. http://www.definicionabc.com/general/etica.php,28/08/2015.

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Rosario Pilar. (2015, septiembre 24). Importancia del perfil ético de un supervisor. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/importancia-del-perfil-etico-de-un-supervisor/
Rosario, Pilar. "Importancia del perfil ético de un supervisor". GestioPolis. 24 septiembre 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/importancia-del-perfil-etico-de-un-supervisor/>.
Rosario, Pilar. "Importancia del perfil ético de un supervisor". GestioPolis. septiembre 24, 2015. Consultado el 10 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/importancia-del-perfil-etico-de-un-supervisor/.
Rosario, Pilar. Importancia del perfil ético de un supervisor [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/importancia-del-perfil-etico-de-un-supervisor/> [Citado el 10 de Diciembre de 2016].
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