La escuela del comportamiento surge de las modificaciones realizadas por
varios autores a las aportaciones realizadas a los estudios realizados
por los pensadores pertenecientes a la escuela de las relaciones
humanas.
Entre ellos encontramos a pensadores y estudiosos como Elton Mayo, Mary
Parker Follett. Henry Gantt y Hugo Munsterberg a quienes se reconoce en
el mundo del conocimiento organizacional como pioneros de conceptos que
se clasificarían dentro de la corriente de pensamiento que se interesa
por conocer, comprender y explicar los comportamientos humanos dentro
del ámbito laboral. A estos autores se les reconoce como los primeros
pensadores organizacionales que se interesaron en la búsqueda de
estrategias que humanizaron los procesos productivos, por lo tanto,
estas ideas generaron el interés de otros autores por profundizar en el
entendimiento del comportamiento humano dentro de las instituciones
dando como resultado investigaciones que hoy en día guían la práctica
administrativa de los directivos que se interesan por hacer de la
instituciones a las cuales dirigen instituciones que brindan a su fuerza
laboral la oportunidad de acrecentar la calidad de vida.
La búsqueda de conocimiento sobre la conducta humana en las
organizaciones se vincula actualmente a que dentro del mundo
organizacional se a puesto de manifiesto que la fuerza laboral es
determinante para el éxito o fracaso de la organización. Por otra parte,
se ha logrado entender que el trabajo del administrador es lograr
objetivos mediante la dirección adecuada del grupo de trabajo, por lo
tanto, el administrador adecuado es aquel que entiende que su labor como
tal es adecuada si sabe motivar al grupo de personas que dirige hacia la
consecución de los resultados previstos y por ello requiere de
conocimiento, habilidades y valores sobre administración de grupos de
trabajo, inteligencia emocional, establecimiento de relaciones humanas
adecuadas y motivación en los centros de trabajo.
Los estudios del comportamiento humano dentro del trabajo tomaron como
objeto de estudio las motivaciones, la dinámica de grupos, las
necesidades e intereses individuales, las relaciones de grupos al
interior de las instituciones. La escuela neohumanorelacionista es
ecléctica ya que utiliza aportaciones teórico-metodológico de ciencias
sociales como la administración, la psicología, sociología, psicología
social, neurolinguística y antropología. Su rango es amplio e incluye
desde como influir sobre el comportamiento individual hasta un análisis
detallado de relaciones psicológicas. Centrándose en la fuerza laboral,
se interesa por una parte en la comprensión de los fenómenos relevantes
en las relaciones intrapersonales e interpersonales en cuanto a la
situación de trabajo, y por otra parte, se interesa en observar los
grupos de trabajo como subculturas antropológicas, así como entender el
efecto de las formas de hablar en el comportamiento de los trabajadores.
Los estudios de Hawthorne realizados por Elton Mayo lanzaron muchas
investigaciones nuevas sobre las necesidades de los trabajadores y las
relaciones humanas. Dicha investigación realizada a principios de siglo
XX dió paso a la humanización de la teoría de la administración al
convertirse en la principal preocupación de los administradores las
personas y no las máquinas como planteaba Taylor. Los mismos aspectos
anteriormente colocados frente a la máquina pasaron a colocarse frente
al hombre y surgieron algunas investigaciones alrededor de los
siguientes cuestionamientos:
¿Cómo conocer y medir la potencialidad del hombre?
¿Cómo llevarlo a aplicar totalmente ese potencial?
¿Qué conduce al hombre a ser mas eficiente y productivo?
¿Cuál es la fuerza básica que impulsa sus energías a la acción?
¿Cuáles son sus necesidades de mantenimiento para un funcionamiento
estable y duradero?
¿Cuál es el ambiente mas adecuado para su funcionamiento?
Con las primeras respuestas a estas interrogantes y con los estudios
sobre la motivación humana surgió la “Teoría Behaviorista de la
Administración”, la cual se preocupa tanto por el comportamiento
individual del hombre dentro de la empresa así como por el propio
comportamiento organizacional.
De acuerdo con este nuevo enfoque se percibe que el hombre mediante el
trabajo vislumbra consciente o inconscientemente las perspectivas de
satisfacción y de autorrealización que las actividades desarrolladas le
permitirán alcanzar.
Innumerables investigaciones revelaron ciertas aspiraciones
fundamentales que condicionan el comportamiento del hombre dentro de las
organizaciones:
Deseo de sentirse necesario e importante para la organización a la que
pertenece
Deseo de sentir el interés del jefe por su éxito o bienestar.
Deseo de recibir reconocimiento y aprobación por lo que realiza,
principalmente cuando tiene éxito y cuando produce provecho a la
organización.
Deseo de recibir consideración y respeto por medio de un trato capaz de
mantener el amor propio y la autoapreciación.
Deseo de participar y sentirse integrado y satisfecho dentro de un
ambiente de relaciones humanas compatibles.
Deseo de sentirse comprendido por sus superiores en cuanto a los
problemas personales que lo afectan y que muchas veces condicionan su
pensamiento y su acción.
Percepción de posibilidades claras de permanencia en la organización, de
progreso y de futuro,
Visualización de los objetivos organizacionales capaces de hacerlo
sentirse orgulloso de ser miembro de la organización.
La escuela o teoría del neohumanorrelacionismo o teoría del
comportamiento es una teoría de oposición a la teoría clásica que presta
especial atención al comportamiento humano. Se considera una
continuación de la teoría de las relaciones humanas. Critica tanto a la
burocracia como a la teoría de las relaciones humanas, porque considera
que nunca trató al factor humano en forma individual.
El Neohumanorrelacionismo o teoría del comportamiento analiza a las
personas y a su comportamiento en forma individual y grupal, basándose
en que la motivación mejora la productividad de la empresa. Entre los
autores más destacados dentro de esta corriente de pensamiento
encontramos a:
Abraham Maslow
Frederick Herzberg
Douglas McGregor
Chris Argyris
Rensis Likert
David McClelland
Strauss y Sayles
A continuación de forma breve se explica la utilidad de las aportaciones
teóricas de estos autores.
A través de la indagación de Maslow hoy en día en el mundo de las
organizaciones se entiende que la productividad de la fuerza laboral se
encuentra ligada a la satisfacción de las necesidades explicitadas por
este autor. Es imposible crear el compromiso de los empleados si no se
toma en cuenta el modelo teórico de la pirámide de las necesidades
construido por Maslow, en el cual claramente se puede inferir que si la
práctica y política administrativa implementada al interior de la
institución no se encamina por lo menos a satisfacer la necesidad
tercera de dicho modelo de análisis conductual no se puede lograr el
compromiso y por ende que se “ponga la camiseta el empleado”. Para mayor
información consulte sobre esta Pirámide de necesidades.
Las aportaciones de Herzberg ayudan a los administradores a entender que
existen dentro de las instituciones factores de higiene mental y
emocional y factores de motivación. Los primeros son extrínsecos, es
decir, son incentivos que la empresa debe mantener de manera adecuada
para no causar insatisfacción, más sin embargo los administradores
entienden que otorgar estos incentivos a los empleados no hace que ellos
se motiven para trabajar mejor. Los factores motivacionales son
imputables a la propia naturaleza de la persona ya que se consideran
intrínsecos. Por lo tanto, dentro de las instituciones es importante
considerar tomar estos factores al momento de la selección de personal
así como instrumentar prácticas y políticas administrativas sobre
enriquecimiento de puestos y programas de reconocimiento que estimulen
el valor que la institución le da a aquella fuerza laboral que posee
fuerza interna para motivarse en su trabajo. Para mayor profundidad
consultar las aportaciones de Frederick Herzberg.
Douglas McGregor permite con su modelo teórico de X y Y entender que
dentro de las instituciones y/o jefes y subordinados existe una
filosofía que impulsa la acción. Ambas posturas son totalmente
antagónicas pero de acuerdo a la que se posea será el tipo de dirección
que se ejerza. Consultar sobre Teoría X y Y.
Strauss y Sayless retomaron los postulados teóricos de McGregor y
construyeron la teoría Z del comportamiento humano. Mediante estas
aportaciones muchas organizaciones han comprendido los siguientes
factores:
A la gente le gusta sentirse importante.
La gente quiere ser informada de lo que sucede en la empresa.
La gente quiere que se le tome en cuenta el trabajo que efectúa en forma
bien hecha, reconociéndoselo.
De acuerdo con estos postulados teóricos muchas organizaciones exitosas
han emprendido prácticas administrativas en donde se reconoce el trabajo
bien realizado de manera monetaria y no monetaria, establecen programas
de incentivos que coadyuven a mejorar la calidad de vida laboral a
través de hacer sentir al personal coma parte importante en el logro de
los objetivos organizacionales. Por ejemplo, algunas empresas saben la
importancia que tiene para los empleados conocer, entender y actuar
conforme a la misión y visión planteada de manera estratégica. También
se preocupan por establecer acciones administrativas encaminadas hacia
tomar en cuenta a la fuerza laboral en la toma de decisiones, por
ejemplo, algunas empresas reconocen la importancia que tiene las
sugerencias de los empleados en cuanto a decisiones de lanzar nuevos
productos y servicios al mercado, solución de problemas y mejoras en los
procesos.
Chris Argyris ha enfatizado la importancia que tiene dentro de las
instituciones llevar a cabo el Aprendizaje Organizacional, lo que
permitirá que la organización se vuelva inteligente. Para lograr dicha
situación Argyris pone énfasis en instrumentar un programa de
capacitación así que permita a las personas tener conocimientos,
habilidades y valores que los ayuden a trabajar en equipo y con ello
desarrollar grupos maduros que sean capaces de autodirigirse al aprender
a desempeñarse de manera óptima. Para ello ha formulado una estrategia
de conscientización de los hechos o situaciones la cual consiste en
argumentar, preguntar y reflexionar. Argyris recalca mucho la
importancia que tiene en el individuo su experiencia ya que ésta guiará
las acciones emprendidas por la persona, es decir, Argyris reconoce que
las acciones de las personas son producto de las percepciones, por ello,
advierte sobre la heterogeneidad de los factores involucrados en las
acciones de las personas.
Este autor advierte: “Cualquier empresa que aspire a tener éxito en el
difícil entorno empresarial actual deberá resolver primero un dilema
básico: cada vez más, el éxito en el mercado depende del aprendizaje,
aunque la mayoría de las personas no saben aprender”.
También comenta lo siguiente: “Un equipo debe vivir y respirar el corto
plazo, planificar el largo plazo, pero actuar para el presente”. Es así
como se llegará a ser un grupo que ha pasado de la inmadurez a la
madurez. A continuación las etapas que vive un grupo que pasa de la
inmadurez a la madurez:
Formación: Es la más difícil ya que es donde se comienza a conocer e
interactuar
Tormenta: surgen preguntas tales como ¿por qué estoy aquí y qué hago
aquí?, en esta etapa el grupo necesita de mucho apoyo y seguimiento para
que así pueda dar el siguiente paso. El problema de muchas
organizaciones es que sus grupos se quedan en esta etapa.
Normativa: Se comienza a concensar las decisiones y se marcha hacia el
logro de los objetivos.
Óptima. El grupo a alcanzado la madurez y es capaz de trabajar de manera
autónoma logrando la autodirección.
El continuo madurez-inmadurez propuesto por este autor también da luces
sobre las necesidades humanas. El concepto se centra en el desarrollo
personal y natural de la gente para explicar las necesidades. Para
Argyris, a medida que la gente progresa de la inmadurez a la madurez
cambia:
De un estado de pasividad como infante, a un estado de creciente
actividad como adulto.
De un estado de dependencia de los demás como infante, a un estado de
relativa independencia como adulto.
De ser capaz de comportarse de unas pocas maneras como infante, a poder
comportarse de muchas maneras como adulto.
De tener intereses erráticos, casuales, superficiales y cambiantes como
infante a tener intereses profundos y duraderos como adulto.
De tener una perspectiva de corto plazo como infante, a tener una
perspectiva a largo plazo como adulto.
De tener una posición subordinada como infante, a aspirar a ocupar una
posición igual o superior como adulto.
De una falta de conciencia de conciencia como infante, a una toma de
conciencia y control sobre sí mismo como adulto.
De acuerdo con estos postulados muchas organizaciones los
administrativos han entendido que el convertir a la organización en una
institución inteligente requiere de individuos maduros, es decir, de
personas que sepan y valoren el aprender. Los individuos que maduran
tienen crecientes necesidades de actividad, de relativa independencia,
de comportamientos diversos; tienen intereses más profundos y duraderos,
pueden tener una perspectiva del tiempo relativamente larga, ocupar una
posición igual a la de otros individuos maduros y tener conciencia de sí
mismos y control de su propio destino, lo que implica que la
organización debe establecer prácticas administrativas acordes a esta
realidad.
Rensis Likert permite a los directivos entender que cada organización es
diferente,
por lo tanto, es importante que los directivos analicen el tipo de
organización para poder determinar el tipo de dirección que se debe
utilizar.
Este autor aporta los cuatro sistemas de administración, pero considera
que antes de determinar cuál es el adecuado, se debe de indagar sobre
las siguientes variables con el fin de hacer un diagnóstico que lleve a
reconocer el sistema administrativo más adecuado a la naturaleza de la
organización. Estas variables son:
El proceso decisorio.
La comunicación.
Las relaciones interpersonales.
Las recompensas y castigos.
De acuerdo al diagnóstico efectuado se está en posibilidades de decir
cual de los siguientes sistemas seria más adecuado a la naturaleza
organizacional.
Autoritario o coercitivo: Es un sistema cerrado, autocrático y
arbitrario. Es conveniente cuando las decisiones son tomadas por la la
alta . La comunicación no existe en este sistema; relaciones
interpersonales: no se dan debido a que la alta dirección toma todas las
decisiones; sistemas de recompensas: no existe.
Arbitrario o benevolente: Es una autocracia disimulada. El proceso
decisorio está en la alta dirección, pero hay cierta delegación en cosas
que no son importantes; la comunicación es precaria, pero se hace creer
que existe; las relaciones interpersonales se toleran; sistemas de
recompensas: se presta más atención a los castigos solamente.
Sistema Consultivo: Se hace por medio de participación. Proceso
decisorio: participativo, se permite que la gente intervenga; la
comunicación se da frecuentemente; las relaciones interpersonales son
constantes; sistemas de recompensas: se utilizan más recompensas que
castigos.
Participativo: es una democracia abierta. Proceso decisorio: se delega
responsabilidad hasta donde es posible; la comunicación se lleva a cabo
en todos los sentidos; las relaciones interpersonales con constantes y
en gran parte del proceso se basa en ellas; sistema de recompensas: sólo
se hace uso del castigo en cosas muy necesarias, pero constantemente se
utilizan las recompensas, es más, este sistema se basa en ellas.
Likert considera que para adoptar un modelo de dirección primero hay que
evaluar en base a los puntos anteriores y al tipo de organización de que
se trate y en base a esto determinar que sistema debe adoptarse. También
considera que en una misma organización pueden adoptarse diferentes
sistemas según el área funcional de que se trate. A su vez, es
importante saber que clima organizacional seria el adecuado a la
naturaleza de la organización y con ello emprender acciones
administrativas adecuadas al sistema administrativo que se desee.
Las aportaciones de David McClelland ayudan a los administradores a
entender desde esta perspectiva teórica que las personas dentro del
trabajo poseen necesidades que impulsan su acciones, por lo tanto,
reconociendo de las prácticas administrativas estas aportaciones se
puede reconocer como realizará su trabajo el empleado. Para mayor
profundidad consultar sobre esta teoría.
M.C. Luz Angélica Rodríguez Ebrard - ebrard_larearrobayahoo.com.mx
Maestra de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Cd. Juárez desde 1983. Cuenta con licenciatura en Economía y Administración de Empresas y una Maestría en Ciencias de la Educación. Imparte actualmente las materias de Teorías de la Administración, Administración de Recursos Humanos y Administración de Grupos de Trabajo.Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |