El compromiso de la responsabilidad social empresarial
11-2005
RESUMEN
Es determinante en el análisis de la responsabilidad social de la
empresa, saber cómo el sector empresarial la está interpretando, qué
está haciendo al respecto, cómo maneja la gerencia y el equipo que lo
acompaña su compromiso no solo tanto para sus trabajadores, sino para la
comunidad, dentro de la ética y valores requeridos para prestar el
servicio que se han propuesto no afectando en ningún momento al medio
ambiente, entorno en donde se desenvuelven.
En este artículo nos adentramos en analizar el alcance. Importancia,
relevancia del la responsabilidad social en el presente.
CONSIDERACIONES BASICAS, ALCANCE, REPERCUSIONES
El programa de postgrado de la especialidad de Gerencia de Calidad y
productividad del Área de Postgrado de Faces de la Universidad de
Carabobo que coordino dentro de sus líneas de investigación abarca
todo lo concerniente a Ética, valores, responsabilidad social de las
empresas venezolanas, líneas que dentro de sus actores principales están
especialmente las Pymes a las que se les ha venido estudiando dentro
del marco de la responsabilidad social, específicamente en lo que
concierne a contaminación y medio ambiente, satisfacción de las
necesidades de sus consumidores, labores sociales que beneficien a la
comunidad, concretamente en todo lo relacionado en lo que favorezca a
la cultura, que evite el flagelo de la corrupción , y que se actúe
dentro de la ética, valores que el país demanda.
Estamos plenamente identificados con lo que ComunicaRse nos aporta, que
la responsabilidad social no consiste en mera filantropía, no se trata
de realizar acciones de beneficencia, desinteresadas, sino que debe
asumirse como una herramienta de gestión, como una medida de prudencia y
como una exigencia de justicia.
Se agrega, como señala la profesora Adela Cortina, como herramienta de
gestión, la responsabilidad social debe formar parte del "núcleo duro"
de la empresa, de su gestión básica, no ser "algo más", una especie de
limosna añadida, "que convive tranquilamente con bajos salarios, mala
calidad del producto, empleos precarios, incluso explotación y violación
de los derechos básicos". "La buena reputación se gana con las buenas
prácticas, no con un marketing social que funciona como maquillaje de un
rostro poco presentable".
Mientras sindicatos y organizaciones cívicas consideran "insuficientes"
las iniciativas voluntarias para salvaguardar los derechos de
trabajadores ciudadanos y piden un marco con unas normas mínimas que
garanticen reglas de juego equitativas, las empresas subrayan la
"naturaleza voluntaria" de la responsabilidad social, insistiendo en que
los mínimos "ya están legislados" y una ley no haría sino anular la
creatividad y el carácter innovador de la empresa, amén de la dificultad
que entraña legislar un "hasta dónde" en el ámbito social .
No hay que olvidar, insiste Cortina, que la empresa prudente, defiende,
intuye que si tiene en cuenta los intereses de los afectados en el
diseño de las estrategias de la empresa, también aumentará el beneficio
del accionista.
Consideremos también importante lo que nos lega Oded Grajew ,Director
ejecutivo del Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social,
cuando nos dice, que el sector empresarial posee un inmenso poder
(financiero, económico, tecnológico, cultural, de información y
comunicación, político y electoral). Mientras más grande sea el poder,
mayor debe ser la responsabilidad, especialmente en este momento
histórico de enormes desafíos sociales y ambientales. Al adoptar de
hecho y de forma seria una gestión socialmente responsable, las empresas
pueden transformarse en poderosas socias en la construcción de una
sociedad más justa, próspera y sustentable .
Nos agrega Grajew, que en los Estados Unidos y en varios países de
Europa, más del 40% de entrevistados sobre el tema de responsabilidad
social afirmaron, que en el último año realzaron alguna empresa que
consideraban socialmente responsable, comprando sus productos o hablando
bien de la empresa. Otras encuestas apuntan que la buena imagen de las
empresas facilita la contratación y retención de talentos, además de
propiciar un mayor compromiso de sus empleados con los objetivos de la
organización.
Por su parte, las empresas percibieron que la responsabilidad social
podía mejorar su imagen junto a la comunidad, a los consumidores, y a
los propios empleados, constituyéndose en un gran diferencial
competitivo. Fue así que el movimiento de la responsabilidad social
empresarial creció y se expandió por el mundo entero. En Brasil, el
Instituto Ethos, con cuatro años de existencia, reúne actualmente cerca
de 670 empresas –que, en suma, representan cerca del 30% del PBI
brasilero- interesadas en aprender y profundizar sus prácticas
empresariales para que se tornen socialmente responsables.
En el presente, no obstante comenta Grajew, se manifiestan grandes
riesgos que se alzan contra el trabajo de varios años de empresarios,
dirigentes empresariales, organizaciones empresariales e instituciones,
que llenos de buenas intenciones y reales compromisos con la ética,
intentan darle un sentido público a las actividades empresariales. El
primer riesgo es que las empresas confundan, algo que todavía es
frecuente, especialmente en Brasil, la diferencia entre responsabilidad
social y proyecto social. Por más importante que sea invertir en la
comunidad de un país con tantas carencias como el nuestro, no sirve de
nada contribuir con una iniciativa social si la empresa trata mal a sus
empleados, evade impuestos, tira desechos en un río, tiene prácticas
corruptas o engaña al consumidor. Todas las empresas denunciadas en los
escándalos de la Bolsa tenían proyectos sociales.
El otro gran riesgo es no adoptar a la responsabilidad social como una
cultura de gestión, abordando equitativamente todas las actividades de
la empresa y todas sus relaciones (empleados, consumidores, comunidad,
proveedores, inversores, acciones, concurrente, medio ambiente y
gobierno).
En concreto y refiriéndonos al caso venezolano, consideramos que es
necesario que la gerencia se identifique con la gestión de
responsabilidad social y genere acciones que hagan realidad que se
manifieste en beneficio de todos, especialmente de los trabajadores,
comunidad, que sabemos ha sido afectada por el comportamiento de muchas
empresas en la contaminación del entorno, en el trato no adecuado a sus
consumidores y desde luego a los trabajadores que no se le ha
considerado su rol significativo bajo la óptica de la responsabilidad
social.
Por último considérese lo que señala Peter Drucker, que la empresa
existe en interrelación con el medio. La visión de los motivos (el
lucro) deja de lado un hecho esencial: en ese medio hay también otros
actores, hay una comunidad, y la empresa es parte de ella .
A ello se agrega lo que el Financial Time expone, que las empresas que
se muestran socialmente responsables tienden a integrar todas sus
agendas -sus distintos objetivos- en una sola visión de su actividad y
su inserción en el medio; esto es, esas empresas se sienten responsables
ante sus accionistas, ante sus empleados, ante el gobierno, ante
cualquier sector social que pueda verse afectado por sus externalidades,
ante sus competidores -sobre todo cuando estos son pequeñas empresas
locales- y ante la comunidad en general.
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Ing.
Carlos Mora Vanegas
cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve
camv12arrobahotmail.com El
Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de
estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)