Para muchos de los estudiosos de las ciencias económicas se reviste de extrema importancia el abordar así como profundizar en investigaciones que concierne a la teoría del desarrollo. En este sentido, es válido contextualizar dicha teoría al plano latinoamericano y muy específicamente en América del Sur ya que se convierte en una necesidad urgente el conocer, analizar y proponer soluciones a los problemas de desarrollo que caracteriza a esta región en especial
En este orden de ideas se puede enfatizar en algunos de los factores
determinantes que contribuyen a agudizar y obstaculizar las vías de
desarrollo en los sistemas económicos, políticos, sociales, culturales,
entre otros y los cuales a su vez inciden sobre el comportamiento y los
patrones de desarrollo en dichos países.
En primer lugar puede remontarse al siglo XVI y cuya etapa impidió en
cierto grado el nivel de independencia de los países colonizados y donde
la explotación de sus recursos no era destinado y mucho menos
administrado para promover el desarrollo de esas regiones que eran la
fuente de aprovisionamiento y motor de desarrollo en otros continentes,
como era el caso de Europa, sin embargo se puede aludir la importancia
de este hecho histórico al desenvolvimiento y al primer contacto que en
términos comerciales tuvo América Latina con el resto del mundo.
Así profundizando en historia se pueden encontrar muchas razones que
pueden considerarse como impedimento para el desarrollo de América
Latina, sin embargo está muy bien definido que este no es el único
factor como tampoco es el elemento más característico de los problemas
derivados en la región, pero que epistemológicamente puede ser el punto
de partida en economía para abordar el estudio de la teoría del
desarrollo.
Por otra parte, la teoría económica conglomera un conjunto de investigaciones científicas que permiten dilucidar y puntualizar en la importancia de otros factores que han contribuido a lo largo del tiempo a reprimir y suprimir el desarrollo en algunos países.
Es por ello que es conveniente señalar algunos de los más relevantes
al momento de considerar y evaluar aquellas políticas de desarrollo que
orienten los objetivos económicos de la sociedad global.
En primer lugar se le ha adjudicado a los países de América Latina
características similares y que en su generalidad socavan el desarrollo
económico, político y social. Así se enfatiza en las consecuencias poco
positivas que tiene la dependencia de muchos países con respecto a
otros.
Este factor de dependencia agudiza lo que en muchas ocasiones se suscitan de las crisis en otras regiones, impidiendo hasta cierto punto la continuidad o el avance de procesos particulares.
En otras palabras, la dependencia comercial (la más común) por ejemplo en Venezuela con respecto a las exportaciones de petróleo hacia otros países crea signos de vulnerabilidad cuando potencias capitalistas presentan cuadros recesivos o crisis generales.
Es por este motivo que las fluctuaciones en dichos mercados agudizan los posibles desequilibrios internos que se presentan en las economías.
Por supuesto, que este grado de dependencia está estrechamente vinculado con la deformación estructural que existe en los países de la región, es decir, la anacrónica diversificación de los sectores productivos en la economía y por ende de las exportaciones tiende a ser un elemento crucial que rompería en un alto grado con la dependencia de un país en un sector (de enclave).
Pero a su vez esta deformación estructural o especialización en
sectores particulares está entrelazado al abandono por parte de los
países en las políticas de industrialización, así la
desindustrialización provoca y desencadena severos cuadros de retraso
productivo y tecnológico en las economías, cohibiendo a los países del
disfrute de altos niveles de crecimiento económico y bienestar.
En otro orden de ideas, los problemas de desarrollo vienen dado por una
serie de características entre las cuales las más comunes son:
a) el sector predominante es el primario, lo que significa que las exportaciones se concentran en bienes de dicho sector en donde las ventajas competitivas son prácticamente inexistentes considerando el alto volumen de exportaciones tecnológicas que existe en el comercio internacional;
b) la mano de obra en una considerable proporción es trabajo sin cualificar y con niveles educativos ínfimos esto por supuesto es conllevado por tasas de desempleo que no permiten una continua y adecuada formación profesional, pero que a su vez es producto del fraccionamiento y desorientación de la educación y los intereses nacionales;
c) los niveles de renta son bajos lo que acarrea bajas tasa de ahorro no contribuyendo en gran parte a estimular la inversión infiriendo de ello las consecuencias contractivas para la economía;
d) la organización institucional no es la más adecuada para fomentar la confianza, la mala administración y la ineficiente asignación de recursos lógicamente son los responsables de la descoordinación de las políticas de desarrollo (si existen) en la economía;
e) la fuga de capitales en los países de la región es creciente e
incontrolable lo que empeora aun más el desarrollo de la misma debido a
la inestable movilidad de flujos de capitales internacionales y el
llamado capital golondrino.
La complejidad del estudio en el área de desarrollo regional es un
desafío cada vez más presente pero que no desatina el deseo de
solucionar dichos problemas.
Sin embargo, la falta de coordinación y la poca determinación en
centrar los objetivos de la política económica en la búsqueda de un
sistema de interconexión en donde las medidas que se ejecuten en un
sector tenga a su vez incidencia directa sobre otros y que en general
contribuyan al fin último de la política, representan una debilidad en
los países.
Finalmente se puede exponer una extensa variedad de soluciones al
problema de desarrollo en América Latina, pero teniendo presente la
asimetría entre los países y la particularidad que merece cada uno.
Es necesario y primordial consolidar una política en donde el norte sea reestructurar y reformar los sectores institucionales y empresariales del país, de tal forma que ambos interactúen y armonicen en el sistema económico.
De igual forma se deben emprender proyectos de desarrollo endógeno, y establecer como uno de los más importante el problema del sistema educativo, ya que según mis convicciones muchas veces carece de objetividad, pero que a su vez representa la piedra angular del desarrollo en una sociedad.
Capacitando a la sociedad, formando capital humano productivo y con conciencia intelectual y profesional integral, se podrá emprender el viaje hacia muchas transformaciones. Al lograr este objetivo junto con otros no menos importantes, se contará con un eficiente y eficaz recurso humano que dinamice la economía y que al mismo tiempo sea apto de conducir el país hacia rumbos definidos.
Ciertamente la tarea carece de facilidad pero en las metas posibles
de la economía se reviste de suma importancia este elemento, simplemente
porque al momento de educar a la sociedad se podrá entonces concienciar
en la necesidad del cambio y de una u otra forma se logrará ir
reestableciendo ciertos patrones políticos, económicos y sociales acorde
a las condiciones y que en los momentos yacen perdidos.