La calidad empieza con el cambio de valores, ética, disciplina, orden, limpieza y puntualidad de uno mismo. Luego conviértase en un agente de cambio al trasmitir a través del ejemplo; no exija cambio, sea usted el cambio.
En la actualidad, la industria moderna busca la calidad de sus productos ofertados mediante la mejora de eficiencia de sus procesos. Directivos de pequeñas, medianas y grandes empresas están inmersas en la inversión de fuertes sumas de dinero en la implantación de sistemas de gestión y consultorías en general que permitan la disminución de tiempos, costos y fallas en los productos finales.
Se ven constantemente la oferta de complejos sistemas de indicadores
que permiten poder medir en tiempo real el estado de los diferentes
procesos internos, externos y de la satisfacción del cliente para tomar
decisiones eficaces.
Pero estos sistemas en muchos casos, en vez de convertirse en
simplificadores de control y facilitadores de información real para la
toma de decisiones, se convierten en celdas cada vez más estrechas para
los directivos al tomar mucho de su tiempo en hacerle seguimiento y,
sobre todo, en lograr que los integrantes de las organizaciones tomen
acciones correctivas ante cualquier desviación significativa. Los
directivos perciben un vacio en estilo y herramienta de gestión, siente
la falta del aceite que lubrique los engranajes entre personal y
políticas, procedimientos y controles establecidos. Esto sucede por una
simple y a la vez compleja razón, estos sistemas de gestión e
indicadores están aumentando el trabajo de la organización en vez de
sustituir y simplificar parte de este. Esto sucede porque no se está
atacando la causa raíz directamente, la calidad humana de las personas
que integran cada organización.
El primer paso antes de comprar e
implementar sistemas de gestión y/o indicadores es trabajar en la
calidad humana de las personas. Hay que partir desde el aspecto que las
organizaciones son entidades sociales, es decir, están compuestas por
personas y son estas últimas quienes harán que los sistemas de gestión,
indicadores, procedimientos, políticas y otros elementos que se
apliquen, funciones realmente como una solución o como un problema más.
La calidad humana se puede medir bajo criterios como valores, ética,
responsabilidad, puntualidad, disciplina, orden y limpieza, motivación,
capacidad de relacionamiento y otros aspectos fundamentales. Una persona
con una calidad humana elevada puede llegar a tener el mismo éxito
profesional que una persona corrupta, con la diferencia que la primera
sentirá orgullo interno real y motivante por lo conseguido además de la
conciencia tranquila, aspecto que no se puede llegar a valorar
monetariamente. Una persona con disciplina, pro actividad, ética y otros
elementos importantes ya indicados anteriormente puede llegar a
sobresalir mucho más como un líder real y digno de imitar ante los
funcionarios. Mucha gente daría más de la mitad de sus logros por poder
estar con la conciencia en paz y sin esto último el éxito en la vida no
está completo.
Para trabajar en la mejora de la calidad humana de los funcionarios la
estrategia más efectiva para un directivo es lograr el cambio positivo,
real y duradero en los criterios mencionados anteriormente pero en sí
mismo. Cada directivo debe cambiar primero para saber exactamente lo que
desea que se cambie dentro de la cultura organizacional para que se
convierta en una cultura de calidad y sobre todo para ser un ejemplo. La
Alta dirección de una organización debe convertirse en un espejo de los
que pretende que sus trabajadores sean.
Cambie primero, será mucho más fácil trasmitir el comportamiento que
se desea. Se evidencia constantemente directivos que exigen puntualidad,
pulcritud, disciplina, respeto y otros a sus funcionarios cuando ellos
mismos son los primeros en estar alejados de lo deseado.
Propietarios de empresas con una enfermiza persecución a sus
trabajadores en busca de encontrar fraudes, robos e indisciplinas, de
tal forma que llegan a dañar la honorabilidad de las personas en vez de
estar ocupando ese tiempo en la búsqueda de crecimiento y nuevas
oportunidades de negocios. Esto refleja que cada persona piensa que los
demás podría hacen lo que esta haría. Como directivo pida lo que usted
puede dar como persona, de otra forma no logrará las metas con la
eficacia que espera. Es importante tomar en cuenta que la empresa es lo
que su Alta Gerencia es.
Para lograr la calidad de sus productos y/o servicios, de sus procesos y
de su organización en general de forma sostenible y real comience
cambiado usted mismo. Una vez logre ese cambio y sea capaz de
transmitirlo, la implantación de sistema de gestión y/o indicadores será
exitoso puesto que ya tiene lo fundamental listo, las personas.
Para empezar este cambio fijase metas fáciles de cumplir. A continuación
hay algunos ejercicios que puede realizar para lograr un cambio hacia la
calidad humana:
-Llegar puntual toda la semana a la oficina, no significa 10 ó 15
minutos después de la hora de ingreso sino estar en el puesto de trabajo
listo para empezar la jornada a la hora establecida. Es importante que
todo directo o gerente de la empresa tenga la moral de poder pedir
puntualidad y disciplina a sus funcionarios, cumplir las normas y
horarios primero dará mucho más fuerza y validez a su solicitud.
-Respete la agenda temaría de las reuniones programadas para la semana,
documéntese adecuadamente previo a su ingreso y no toque otros temas
mientras no se terminen los agendados; y sobre todo respete el tiempo de
los demás. No programe más reuniones de las que pueda llegar puntual y
preparado para si no fallar o llegar tarde a ninguna.
-Mantenga la pulcritud en su apariencia, no es necesario llevar traje y
corbata para mantener una buena presentación en cada momento.
-No tome decisiones apresuradas sin analizar al menos 2 alternativas o
analizar a fondo las causas del problema. Converse con sus funcionarios,
tenga escucha activa, no recrimine antes de saber a fondo los motivos de
cada situación.
-No deje ninguna actividad a medio terminar, aun si se da cuenta que no
es la mejor alternativa realice el seguimiento hasta que se cierre o
clausure. No permita que exista incertidumbre sobre las actividades
emprendidas.
-Practique el cumplir todas las normas establecidas inclusive si le
significa 1 minuto más de trabajo, olvídese que usted es el jefe y siga
los pasos establecidos, aprenderá lo que significa que todos realicen
las actividades correctamente.
- Ordene su escritorio antes de trabajar y al finalizar la jornada, la
primeras jornadas tardará quizás más de 20 minutos, pero con el tiempo
no durara más de 5 minutos. Trate de tener lo que usará durante ese día
según su agenda lo que necesitará. El orden y la limpieza es esencia en
el logro de la calidad, que incluye a su vez una buena imagen. La
calidad no solo se hace, también debe parecer que usted la hace.
Consulte el método de las 5S, conviértalo en un estilo de vida.
Estos cambios no solo afectan la parte laboral, cuando se convierte en
una forma a de vida también afecta de forma positiva su ambiente
familiar.
Lo importante es que cada directivo debe tener claro que la calidad se
la debe exigir cada uno antes de exigirla a los demás, puesto que estará
evaluada y percibida por el personal en base a los que el demuestre como
calidad. A su vez, para que cualquier sistema de gestión no solo mejore
la imagen externa de la empresa por la certificaciones que pueda
obtener, sino que traiga resultados positivos, empiece por cambiar la
calidad humana de quienes aplicarán ese sistema de gestión, este último
será reflejo de lo que la alta dirección y los funcionarios son.