Necesidades personales, deseos y valores humanos

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PREFACIO

Hoy en día todo el mundo habla de Calidad. En particular, la Calidad Total es un requisito sine qua non para la supervivencia de cualquier empresa, institución o sociedad, pero, cuando se habla de Calidad Total, se está hablando de Calidad en todos y cada uno de los componentes de la organización, institución o sociedad.

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Esto implica que necesariamente hay que desarrollar la Calidad Humana. No puede haber Calidad Total en una organización, institución o sociedad, si no hay Calidad Personal o Maestría Personal. La Calidad Personal involucra el desarrollo permanente del Ser Humano. Es por ello que cuando hablamos de Desarrollo Personal o más propiamente del Desarrollo del Ser Personal se requiere comenzar por identificar cuales son los elementos que permiten ese desarrollo. En este trabajo hemos decidido establecer un modelo de desarrollo que comience desde la satisfacción de las necesidades, hasta llegar a lograr una Visión, como la máxima expresión de lo que son nuestros deseos. El modelo parte del Ser, que se obtiene a partir de las necesidades, como punto de inicio y debe llegar hasta la obtención de la Visión (el deseo).

El Desarrollo del Ser Personal implica conocer quiénes somos, como seres humanos, hacia donde vamos, cómo lograrlo y cuáles son las acciones que debemos realizar para lograrlo. Esto lleva a conocer los elementos del Ser, cómo influyen en nuestra vida, cómo podemos hacernos conductores de nuestra existencia, cuál es nuestro compromiso con el otro, a todos los niveles y cómo manejar nuestros recursos para lograr los objetivos que nos hemos trazado.

A partir de este proceso, se debe lograr una significativa mejora de nuestra autoestima y una elevación de nuestro compromiso como ser humano en mis cinco contextos, ya que dicho compromiso es parte de la esencia de nuestra vida, permitiéndonos mejorar nuestra interrelación con los diferentes contextos.

DE LA NECESIDAD AL DESEO

En la primera parte establecemos el modelo de Necesidades, Deseos y Expectativas. La segunda parte nos introduce en el conocimiento de los elementos del Ser, nuestros contextos y nuestras necesidades, pasando por los procesos de autovaloración, comunicación, toma de decisiones y trato con los demás. La tercera y última parte, nos lleva por el camino del establecimiento de nuestros objetivos de vida, a partir del sentido que queremos darle a esta y la visión de futuro que deseemos construir como seres humanos.

Recorrer el camino del desarrollo personal es un reto fascinante que  debemos asumir, para mejorar de  manera constante nuestra propia calidad de vida. Hacerlo implica un LA EXCELENCIA ES UN CAMINO, cambio total en nuestra forma de ver y enfrentar el mundo que nos  NO UNA META. rodea. Ayudarlos a hacerlo es la Lao Tsé.   importante tarea que nos hemos propuesto lograr con este trabajo. Esperamos ser lo suficientemente útiles para su desarrollo personal y el mejoramiento de su calidad de vida.

I. INTRODUCCIÓN

Algunos autores que se han dedicado a hablar del futuro, coinciden en decir que este nuevo milenio es el milenio del desarrollo del ser. Todo ese vuelco hacia lo natural y el llamado movimiento de la nueva era, nos permite observar que algo está sucediendo en el ambiente, en lo que se refiere al significado del ser humano como eje de una nueva y mejor sociedad. Sin embargo, nos interesaría saber, ¿quiénes son esos seres humanos que forman esa sociedad que queremos cambiar y cuáles deben ser sus nuevas características?.

En el modelo que se maneja en nuestra sociedad occidental, ésta es una pregunta que no tiene una respuesta precisa, ya que los individuos que conformamos esta sociedad, en términos generales, no tenemos una clara conciencia de quienes somos. El modelo de sociedad en el que vivimos es el de una sociedad basada en el Tener y no en el Ser. Tenemos cosas como consecuencia de nuestros deseos de posesión, es por ello que tenemos trabajo, tenemos hijos, tenemos pareja, tenemos casa, tenemos ahorros, etc., pero no necesariamente somos trabajadores, ni padres, ni parejas, ni parte de un hogar, ni ahorrativos.

Tendemos a pensar además, que la diferencia es lingüística y no conceptual y nos negamos a entender que no es lo mismo tener trabajo que ser trabajador, que no es lo mismo tener hijos que ser padres, que no es lo mismo tener pareja que ser pareja, que no es lo mismo tener casa que ser parte de un hogar feliz o tener ahorros que ser ahorrativos. El tener es algo que podemos perder como consecuencia de acciones externas a nosotros, pero lo que se es no se pierde de ninguna manera, a menos que seamos nosotros mismos quienes tomemos la decisión de hacerlo.

DE LA NECESIDAD AL DESEO

Existe una profunda diferencia entre el valor agregado de Ser y el valor agregado de Tener. Por ejemplo, si tomamos un montón de bloques, cemento, cabilla, arena, cerámica, madera y metal, se requiere agregar un valor tangible para convertirlo en una casa. La agregación de valor tangible es algo que se puede realizar dentro del concepto de objeto. Tanto los materiales de construcción como la casa construida siguen siendo objetos y la segunda es consecuencia de la agregación de valor tangible a la primera. Si ahora agregamos a la casa un valor intangible, podemos convertirla en un hogar, que ya no puede seguir siendo concebido como objeto, sino como concepto de valor. Sin embargo, aún cuando existe una profunda diferencia entre casa y hogar la mayoría de nosotros, cuando hablamos del hogar lo hacemos pensando en el objeto casa y no en el valor hogar, tanto es así, que por ejemplo, muchas parejas tardan mucho tiempo en tomar la decisión de casarse, simplemente porque aún no tienen una casa en la que formar un hogar, de manera, que pareciera que lo importante no es ser parte de un hogar feliz, sino tener una casa.

De esta manera podemos apreciar que el concepto Ser está asociado fundamentalmente al concepto de Necesidad. Es a través de la verdadera identificación y atención de nuestras necesidades como seres humanos que podemos definir nuestro Ser. Si descubrimos cuáles son nuestras necesidades como seres humanos e identificamos cuáles son las acciones que agregan el mayor valor posible en la satisfacción de las mismas, estaremos describiendo nuestro Ser. Un Ser debe ser capaz de describirse a sí mismo, aceptarse y valorarse como tal.

El segundo elemento que conforma el Ser, es la Capacidad que poseemos de realizar acciones para atender necesidades y satisfacerlas, ya que el cúmulo de necesidades que poseemos, requiere jerarquización y saber usar adecuadamente nuestros propios recursos para satisfacerlas de la mejor manera. Tenemos que jerarquizar y evaluar, ya que debemos hacernos conscientes de nuestras limitaciones y aceptarlas como tal, valorizando nuestras fortalezas, para hacer uso apropiado de ellas. Quien desarrolla la capacidad de atender sus propias necesidades, está desarrollando su Ser.

Un tercer elemento importante en el Ser, lo representa la Experiencia. Esto sucede porque la experiencia es una fuente permanente de aprendizaje que permite ahorrar tiempo y energía en la satisfacción de nuestras necesidades. Por supuesto, se requiere un manejo adecuado e inteligente de la experiencia para que la misma sea realmente útil a nuestro propósito de satisfacer necesidades y no se convierta en un obstáculo. Desarrollar un manejo adecuado de nuestras experiencias es parte fundamental de lo que significa Ser.

Hemos partido de un modelo del Ser, basado en tres elementos: nuestras Necesidades, las Capacidades que tenemos para atenderlas y el uso apropiado de nuestras Experiencias para propiciar aprendizajes. Bajo este modelo trataremos de entender como se puede generar una forma diferente de vivir, más adecuada y con mayores posibilidades de producir bienestar y prosperidad.

Está claro que si no sabemos quiénes somos los que formamos la sociedad, no podemos saber qué somos como sociedad. Es nuestro objetivo desarrollar una mejor comprensión de nosotros mismos, para propiciar una mejor comprensión de nuestra sociedad actual y crear a partir de ella una sociedad mejor.

Esperamos satisfacer esta necesidad de una manera apropiada.

DE LA NECESIDAD AL DESEO

II. LAS NECESIDADES

No quisiéramos iniciar este trabajo, sin definir previamente y con mucha claridad lo que significa la palabra Necesidad; para ello vamos a hacer uso del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, (XXI Edición, Espasa-Calpe). Según este Diccionario, la palabra NECESIDAD proviene del latín necessitas, -atis y tiene los siguientes significados:

  1. Impulso irresistible que hace que las causas obren infaliblemente en cierto sentido.
  2. Todo aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir.
  3. Carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida.
  4. Falta continuada de alimento que hace desfallecer.
  5. Especial riesgo o peligro que se padece, y en que se necesita pronto auxilio.
  6. Evacuación corporal de orina o excrementos.
  7. que se aplica a las cosas de las que no se puede prescindir.
  8. Estado en que ciertamente perderá uno la vida si no es auxiliado o no sale de él.
  9. Teol. Estado en que uno está expuesto a peligro de perder la vida temporal o eterna. Esta última llámase necesidad grave espiritual.
  10. fig. Obrar como exigen las circunstancias, por necesidad

Observemos que la mayoría de los significados (itálicas nuestras) de la palabra Necesidad, tienen que ver con un sentido de indispensabilidad. Cuando se dice que atender una necesidad es menester para la vida, se está diciendo que el no atenderla podría llevarnos hacia la muerte.

En este momento, vale la pena señalar que la mayoría de nosotros, piensa en las necesidades desde el punto de vista de las definiciones marcadas con los números 3, 4, 5, 8 y 9. ¿Qué significa esto?. Que pensamos en la necesidad, solo cuando se manifiesta abiertamente su carencia. Si uno le pregunta a una pareja feliz si necesitan amor, la respuesta inmediata es NO. ¿Por qué?, porque ya lo tenemos. El hecho de TENER AMOR nos hace percibir que el amor ya no es una necesidad, al menos por ahora. Sin embargo, desde el punto de vista conceptual, el hecho de poseer en un momento dado mucho amor, no significa que uno no lo necesite.

Tenemos una percepción materialista de lo que son las necesidades.

¿Qué consecuencias nos puede traer este hecho?. Algo muy simple, nos impide el desarrollo personal integral. Si cuando yo me analizo, determino que ya poseo una serie de necesidades bien atendidas, pierdo el estímulo para seguirlas atendiendo. Esto hace que si uno, por ejemplo, es muy responsable, pero es poco tolerante, es posible que al ponerle mucho énfasis al querer ser tolerante, pierda algo o mucho de la capacidad de ser responsable. Es necesario tomar conciencia de que la mejora continua del ser humano, pasa por mejorar no solo aquello que está mal, sino también aquello que consideramos que está bien, ya que todo es mejorable. Es necesario comprender que lo que hago bien hoy, debo hacerlo mejor mañana, que lo que no hago bien hoy, debo hacerlo bien mañana y que aquello que nunca he hecho, debo aprender a hacerlo, si es que de verdad deseo ser cada vez una mejor persona.

Es importante señalar, que a pesar de que el no atender nuestras necesidades puede llevarnos a la muerte, normalmente no tenemos conciencia de cómo nos estamos suicidando de manera involuntaria, poco a poco, al no atender nuestras necesidades y aunque parezca una exageración, la palabra suicidio es la que mejor explica nuestra actitud normal ante la vida.

Pero, ¿cómo podemos entender este suicidio involuntario?, ¿De que manera podemos comprender que esto es una realidad de nuestra vida diaria?. Para hacerlo, comenzaremos por clasificar las necesidades, según su urgencia, en cuatro tipos:

  1. Necesidades de corto plazo.
  2. Necesidades de mediano plazo.
  3. Necesidades de largo plazo.
  4. Necesidades de plazo indefinido.

La existencia de estas categorías determina la forma solapada como los seres humanos provocamos ese suicidio antes mencionado.

Veamos a continuación, a través de las definiciones, por qué realizamos esta afirmación.

NECESIDADES DE CORTO PLAZO

Llamaremos Necesidades de Corto Plazo a aquellas que tienen un efecto inmediato (en minutos o en pocas horas) sobre nosotros. Estas necesidades no requieren un período largo de espera, sino que actúan de manera inmediata produciendo la muerte. Un ejemplo de ello se puede ver en la necesidad de respirar. Algunas personas con pulmones muy bien desarrollados y utilizando técnicas adecuadas quizás puedan estar hasta cinco minutos sin respirar. Sin embargo, si se espera un poco más, la consecuencia es la muerte. Ninguna necesidad de corto plazo puede quedar insatisfecha, pues la muerte se produce en forma instantánea o casi instantánea.

NECESIDADES DE MEDIANO PLAZO

Llamaremos Necesidades de Mediano Plazo a aquellas que actúan en el lapso de días o semanas sobre nosotros. Estas necesidades pueden ser desplazadas durante un tiempo prudencial por otras necesidades, pero sin exceder de cierto límite. No actúan de manera inmediata, pero aún así pueden producirnos la muerte si nos tomamos demasiado tiempo para atenderlas. Un ejemplo de ello se puede ver en la necesidad de alimentación. Podemos pasar hasta unos cuatro o cinco días sin comer ni beber, pero pasado este plazo, si no se atiende la necesidad, lo que viene es la muerte. Igual sucede con la necesidad del descanso diario (dormir). Una vez excedido el límite de horas que se puede soportar sin dormir, el cuerpo entra en un estado de sopor, que puede llevar a tener un accidente capaz de producir la muerte.

NECESIDADES DE LARGO PLAZO

Llamaremos Necesidades de Largo Plazo a aquellas que actúan en un lapso de meses o años sobre nosotros. Estas necesidades pueden ser desplazadas por mucho tiempo por otras necesidades y a veces pueden dar la impresión de que no es importante atenderlas. Sin embargo, si no se atienden en algún momento, también pueden producir la muerte. Lo peligroso de estas necesidades es que generan una percepción equivocada de la realidad. Producen la sensación de que no son indispensables y sus consecuencias generalmente se manifiestan de forma tal que no es fácil asociarlas con la necesidad insatisfecha. Un ejemplo de ello se puede observar en la necesidad de descansar mental y emocionalmente (vacaciones). Cada ser humano tiene un límite de cuánto puede trabajar sin descansar, pero el promedio general es de alrededor de unos siete años. Si no se descansa, el cuerpo comenzará a manifestar una serie de dolencias y problemas, que generarán malestar y que minarán finalmente la salud física. El resultado final de ello es la muerte. Todas las necesidades de largo plazo se comportan de esta manera.

NECESIDADES DE PLAZO INDEFINIDO.

Llamaremos Necesidades de Plazo Indefinido a aquellas que aún cuando no tienen un lapso de tiempo definido para actuar, pasan su factura en forma imprevista a través de eventos de la vida cotidiana, tales como accidentes, problemas con las demás personas, despidos, etc. Estas necesidades son las más despiadadas, por la forma trágica en que se manifiestan. El no atenderlas apropiadamente lleva a la muerte. Estas necesidades al igual que las del punto anterior también generan una percepción equivocada de la realidad. El problema es que en la vida diaria algunas veces somos intermitentes en el manejo de estas necesidades (generalmente asociadas con valores humanos) y existen algunas de ellas que son violentadas más que otras. Esto sucede por ejemplo con las necesidades de honestidad, responsabilidad, sinceridad, etc. Igual sucede con el amor, el cariño y otras por el estilo. Si, por ejemplo, se es consecuentemente irresponsable, en algún momento se puede tener un accidente capaz de producir la muerte. Si se es consecuentemente deshonesto, es posible que en algún momento se pueda ser descubierto robando, por ejemplo, y que eventualmente ese hecho produzca la muerte, como sucede cuando un atracador es muerto en la acción. Si se es consecuentemente insincero, es posible que alguien que se sienta afectado por la falta de sinceridad, se sienta amenazado y reaccione de forma violenta causando la muerte del insincero. Sin embargo, como estos hechos no son usuales y siempre los vemos lejanos a nosotros, pensamos que nunca nos van a suceder y actuamos como si eso fuera así.

El problema fundamental de los seres humanos, es la incapacidad para visualizar los hechos de la vida en forma sistémica, relacionando los efectos con las correspondientes causas. Todo lo que somos o dejamos de ser los seres humanos, está en función de las necesidades que satisfacemos o dejamos de satisfacer.

 ¿Cómo actúan las necesidades sobre la salud?

La salud del ser humano pasa por tres estados diferentes, uno de plenitud, uno de propensión y uno de enfermedad. El siguiente estado (que vendría a ser el cuarto), ya no es de salud sino de muerte. Procedamos a definir cada uno de ellos para saber de que se trata.

ESTADO DE PLENITUD (SALUD PLENA).

El estado de plenitud se da cuando todas las necesidades están siendo satisfechas de manera adecuada. Este estado permite sentirse positivos, enfrentar la vida con energía y con motivación. Por supuesto que los mejores momentos de la vida se logran en el estado de Plenitud. El estado de plenitud está asociado con las actitudes positivas ante la vida. Cuando se mantienen actitudes positivas se produce el menor desgaste posible de energía. Los estados positivos nos permiten ver el vaso “medio lleno” y no “medio vacío”, ver oportunidades en vez de amenazas y actuar positivamente en todos los aspectos de nuestra vida.

ESTADO DE PROPENSION

El estado de propensión se produce cuando algunas o muchas de las necesidades (sobre todo las que tienen un alto componente emocional o espiritual) no están siendo satisfechas adecuadamente y el organismo comienza a reaccionar físicamente frente a ellas. Este estado coloca el cuerpo en estado de alerta general. Cuando se está en estado de alerta es cuando uno se siente estresado. El estrés es la manera como representamos dicho estado. En esta condición se está proclive a pasar de manera rápida al siguiente estado (enfermedad).

El estado de Propensión crea una situación de inmunodeficiencia temporal que no permite al organismo una defensa adecuada de sus agresores. El ver amenazas permanentemente genera un enorme desgaste emocional que nos coloca en situaciones límites para nuestra salud.

ESTADO DE ENFERMEDAD

El estado de enfermedad se produce como consecuencia de no atender el llamado que hacen las necesidades durante el estado de propensión. El estado de alerta debe ser interpretado adecuadamente, para conocer cuales necesidades están insatisfechas a fin de atenderlas para no entrar en el estado de enfermedad. El estado de enfermedad es la máxima manifestación en vida de la insatisfacción de las necesidades. Normalmente se entiende la enfermedad como un hecho físico, pero todas tienen su origen en la incapacidad mental / emocional / espiritual que poseemos para atenderlas adecuadamente. En las enfermedades, normalmente vemos el hecho o consecuencia, pero no vemos las causas y estas están normalmente en nuestras manos y son debidas a algo que hemos hecho o dejado de hacer.

Existe una relación sistémica (Figura 1) entre no satisfacer nuestras necesidades y los daños a la  salud. Estos daños se manifiestan en forma de estrés, angustia, mal humor, agotamiento, depresión, etc.  Analice con cuidado sus estados de ánimo y de salud, e intente identificar cuáles son las necesidades insatisfechas que están asociadas a ellos. Verá que no es una tarea nada sencilla. La mayoría de las

terapias alternativas que se conocen hoy en día, están basadas en la búsqueda de esa relación sistémica que existe entre la causa hasta ahora normalmente desconocida (necesidades insatisfechas) y el efecto (estados de propensión o enfermedad) que genera el ciclo reforzador.

Es por esta razón que muchas veces se ven dichas terapias alternativas como cosa de magia, ya que normalmente sus resultados son inmediatos. Eso sucede porque al atacar la causa, el efecto es controlado en forma inmediata. La magia de dichas terapias, consiste en que logran identificar algo que para nosotros es difícil de hacer, como lo son nuestras necesidades insatisfechas. Es por ello que la Aromaterapia, la Biodanza, la Programación Neurolingüística, la Medicina Adaptogénica y otras, son vistas con asombro y curiosidad.

Los seres humanos, normalmente nos movemos a lo largo de estos tres estados. El mayor porcentaje de tiempo que se permanece en alguno de esos estados, determina si se es una persona sana (mayor parte del tiempo en estado de plenitud), si se es una persona estresada (mayor parte del tiempo en estado de propensión) o si se es una persona enfermiza (mayor parte del tiempo en estado de enfermedad).

Si bien el estado de enfermedad es el peor de todos, es en el estado de propensión en el que la mayoría de la gente pasa más tiempo. Cuando se pasa mucho tiempo en este último estado, el cuerpo se acostumbra a la generación de sustancias producidas por el cerebro (drogas tales como la Adrenalina, Epinefrina, Norepinefrina, etc.), que permiten preparar al cuerpo para la acción (huida, incremento de la fuerza física, preparación emocional, etc.). Recordemos que el cerebro produce esas drogas con el fin de brindarle al ser humano elementos para su supervivencia. Estas drogas, al actuar en forma prolongada sobre el ser humano, producen estados de dependencia o adicción, de los cuales es difícil escaparse. Una de estas adicciones comunes es el llamado trabajoholismo(1) (adicción al trabajo), producto del permanente estrés que se produce durante el tiempo de trabajo.

Una prueba de esas adicciones se puede observar en el hecho de que al desconectarse de la actividad adictiva, se produce una reacción física del cuerpo que lleva de manera inmediata al estado de enfermedad, igual como sucede con los adictos a las drogas. El ejemplo más evidente de ello, es lo que sucede cuando uno sale de vacaciones. Durante las semanas anteriores a la salida, se dedica un gran esfuerzo a dejar todo en orden, a fin de que no haya problemas durante la ausencia. Sin embargo, al día siguiente de la salida, al disminuir de manera violenta el estrés y la correspondiente producción de drogas, se comienzan a sentir los primeros síntomas de alguna enfermedad, como pueden ser el malestar de gripe, el malestar estomacal, la fiebre, el dolor de cabeza, etc.

Se puede reforzar aún más la afirmación anterior, observando que hoy en día muchas empresas se han visto obligadas a realizar programas especiales para sus empleados y ejecutivos a punto de jubilarse. Lo más sorprendente es que la mayoría de esos programas de prejubilación tienen dinámicas similares a las que se realizan en los programas diseñados para vencer la adicción en los drogadictos.

Se puede afirmar de manera tajante y precisa, que la salud está en manos de algunos aspectos claves de la vida diaria, tales como:

  • La alimentación.
  • El sueño.
  • El descanso.
  • El ejercicio físico.
  • El ejercicio mental.
  • El control emocional.
  • La espiritualidad.
  • La seguridad.
  • La aceptación propia y de los demás.
  • La adecuada interrelación con los semejantes.

De nuestra capacidad o incapacidad para atender estos aspectos, dependerá en gran medida la salud física y el adecuado manejo de la vida de cada uno de nosotros. Más adelante, cuando hablemos del ser, veremos con detalle lo que significan las necesidades en diferentes aspectos de la vida.   Sin embargo, en nuestra sociedad occidental, existe otro elemento que limita la satisfacción de las necesidades y este no es otro que el vivir constantemente dentro del mundo del deseo, como producto del goce sensual, al estar enmarcados dentro del paradigma del Tener. Dedicaremos el próximo capítulo a conocer qué son los deseos, a fin de entender como estos atentan contra la satisfacción de las necesidades como seres humanos y comprenderemos por qué es necesario conocer los dos modelos de comportamiento social del ser humano, vale decir, el que está basado en el paradigma del Ser y el que está basado en el paradigma del Tener. Esto permitirá comprender muchos de los grandes problemas que sufrimos día tras día.

NOTAS DEL CAPITULO:

(1) La palabra trabajoholismo la seleccionamos por ser lo más cercana posible a la traducción del modismo inglés work-holic. Nota del autor.

EJERCICIO 2:

IDENTIFICACION DE NECESIDADES

En muchas oportunidades, se nos hace difícil identificar cuáles son nuestras necesidades más importantes. Como ya lo mencionamos, generalmente pensamos que algo es una necesidad sólo cuando no la tenemos, ya que en ello está presente nuestro paradigma del TENER. Si le preguntamos a una persona sobre sus necesidades justo después del desayuno, difícilmente menciona la alimentación como una necesidad. Ello sucede debido a que no pensamos en la necesidad de alimentación, sino en la de comer, que se representa a través del “tener hambre”.

Debemos aprender a pensar en nuestras necesidades desde el punto de vista de su importancia para nosotros y no desde el punto de vista de su carencia. Es por ello que consideramos importante que Ud. comience desde este punto, a pensar en cuáles son las necesidades que más valoriza como ser humano; para ello, le pedimos que identifique al menos tres necesidades que Ud. considere fundamentales para su vida personal. La primera debe ser una necesidad para la supervivencia. La segunda una necesidad para vivir en forma activa. La tercera debe ser una necesidad para trascender como ser humano.

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Betancourt José. (2006, noviembre 3). Necesidades personales, deseos y valores humanos. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/necesidades-personales-deseos-y-valores-humanos/
Betancourt, José. "Necesidades personales, deseos y valores humanos". GestioPolis. 3 noviembre 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/necesidades-personales-deseos-y-valores-humanos/>.
Betancourt, José. "Necesidades personales, deseos y valores humanos". GestioPolis. noviembre 3, 2006. Consultado el 20 de Noviembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/necesidades-personales-deseos-y-valores-humanos/.
Betancourt, José. Necesidades personales, deseos y valores humanos [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/necesidades-personales-deseos-y-valores-humanos/> [Citado el 20 de Noviembre de 2019].
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