Evaluación económica, social y ambiental de un proyecto cunícola en Cuba

El estudio y evaluación de los proyectos de inversión constituye una de las aristas que da solución al problema de asignación de los recursos escasos. En este sentido, actualmente resulta de vital importancia evaluar los proyectos de inversión no solo desde el punto de vista económico-financiero, sino también medir su impacto social y ambiental, a fin de lograr un desarrollo verdaderamente sostenible.

Uno de los sectores a los que más le urge evaluar su sostenibilidad es al sector agropecuario, no solo por su relación de dependencia con el medio ambiente, sino también dada su función primordial de producir alimentos y contribuir a la seguridad alimentaria.

En este sentido el objetivo de la presente investigación constituye demostrar la sostenibilidad (el impacto económico, social y ambiental) de un proyecto de inversión para iniciar la explotación de un sistema cunícola en la UBPC Aguadita, del municipio de Rodas, provincia de Cienfuegos.

Introducción

Todas las sociedades de este nuevo siglo presentan un gran “problema económico-social-ambiental” con respecto al consumo de los recursos cada vez más escasos para satisfacer las crecientes necesidades de la humanidad. Los recursos que nos provee el medio ambiente son limitados, es por ello que los asuntos referidos a su administración, distribución y los límites de su disponibilidad, así como a los daños que se le ocasionen, digamos la contaminación y la reducción de la diversidad entre las especies, se erigen como primordiales, de manera tal que el afán por lograr un desarrollo económico que beneficie a las generaciones actuales no erosione la capacidad de producción de las generaciones futuras y se logre alcanzar un desarrollo verdaderamente sustentable.

El estudio y evaluación de los proyectos de inversión constituye una de las aristas que da solución al problema de asignación de los recursos escasos, pues proporciona información útil para la elección de la alternativa de inversión más viable. Tradicionalmente estos estudios se realizan solo desde el punto de vista económico, sin embargo, esto en la actualidad ya no es suficiente, resulta de vital importancia también evaluar en qué medida el proyecto en cuestión, además de reportar un crecimiento económico, es capaz de representar un impacto social favorable y de no impactar de manera agresiva o desfavorable sobre los recursos del medio ambiente que emplea, lo que en otras palabras se resume a: evaluar si el proyecto es sostenible.

Uno de los sectores a los que más le urge evaluar su sostenibilidad es al sector agropecuario, dada las múltiples funciones que cumple la agricultura: en el orden económico sigue siendo una fuerza importante en el mantenimiento de la actividad y el desarrollo de la economía en su conjunto, aún en los países muy industrializados; en el orden social, además de asegurar la supervivencia, mantener la agroecología y mejorar la calidad de vida de la población rural, sobre todo de los jóvenes, que son fundamentales para la conservación del legado cultural y el dinamismo de las comunidades rurales; en el orden ambiental es necesario recordar la relación de dependencia que tiene la agricultura con el medio ambiente, pues para la producción emplea enorme cantidad de recursos naturales y, al mismo tiempo, su gestión tiene gran impacto sobre el entorno natural, que puede ser positivo, pero que mayormente resulta negativo trayendo como consecuencia la contaminación de las aguas y los suelos, la erosión de los mismos, la pérdida de la biodiversidad, entre otras catástrofes.

No hay que olvidar tampoco la función primordial de la agricultura de producir alimentos y contribuir a la seguridad alimentaria, que hoy toma un carácter estratégico para muchos países que cubren su déficit de producción de alimentos con importaciones, como es el caso de Cuba, debido a la crisis mundial relacionada con el incremento de los precios de los alimentos. De ahí el gran reto del sector agropecuario cubano de diseñar nuevos proyectos que permitan explotar todas las potencialidades existentes, incrementar las producciones y sustituir importaciones, en aras de ahorrar recursos económicos al país y al mismo tiempo satisfacer la creciente demanda de alimentos de la población, pero sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades.

En este sentido el objetivo de esta investigación es evaluar la sostenibilidad (el impacto económico, social y ambiental) de un proyecto de inversión para iniciar la explotación de un sistema cunícola en la UBPC Aguadita, del municipio de Rodas, Cienfuegos.

1. Metodologías Empleadas en la Evaluación

Para la realización de la evaluación económica se determinó emplear los criterios e indicadores clásicos que se utilizan en la evaluación económico-financiera desde el punto de vista privado, es decir, el Valor Actual Neto, la Tasa Interna de Retorno, la Rentabilidad del VAN, el Período de Recuperación Descontado, el Punto de Equilibrio de la Inversión. Para el caso de la evaluación del riesgo se realizaron análisis de sensibilidad. A fin de evaluar los efectos del financiamiento se realizó una evaluación financiera desde el punto de vista del inversionista.

Asimismo para la evaluación social se determinó emplear el Criterio del Ingreso Nacional (CIN) que propone la ONUDI, y que considera el ingreso nacional y no la ganancia, es decir, permite visualizar cómo contribuye el proyecto al incremento de los beneficios del país o la región, midiendo la rentabilidad nacional a través de un índice agregado, el Valor Agregado Actualizado Neto (VAAN), que evalúa el impacto principal del proyecto en la economía, y otros criterios complementarios y cualitativos, tales como: el efecto en el empleo, en la distribución del ingreso por regiones y por grupos sociales y su impacto en la balanza de pagos, aspectos que pueden asumir gran importancia socioeconómica, en particular, en los países subdesarrollados, como Cuba, por la valiosa información que pueden reportar. Los criterios cualitativos abarcaron todas aquellas valoraciones de los efectos del proyecto que por su magnitud, carencia de información o sus particularidades no pudieron ser cuantificadas.

Para la evaluación de los impactos ambientales se utilizó la metodología que emplea el Instituto Latinoamericano y del Caribe de Planificación Económica y Social (ILPES) que explica claramente, paso por paso, cómo realizar este tipo de evaluaciones, dando alternativas para el caso de países subdesarrollados como Cuba, donde tal vez el volumen de información existente respecto a la evaluación, es escaso, y no existen los recursos suficientes para generar la información necesaria. Además, propone el uso de indicadores, en los casos que sea posible, que cuantifiquen el impacto que ya ha sido determinado, a fin de hacer más explícito la magnitud que alcanza el mismo, y sobre esta base desarrollar las acciones pertinentes para evitar o contrarrestar el impacto, en caso que sea negativo, o aprovechar sus beneficios en el caso de un impacto positivo.

El primer paso de esta metodología consiste en la identificación de los procesos físicos, biológicos, socioeconómicos y culturales que pueden ser afectados por la acción propuesta. Es en este momento donde se llevan a cabo los Estudios de línea de base que dan cuenta del “estado del medio ambiente” antes de que se inicie un proyecto. El enfoque fundamental es el de juntar la información disponible, o generar la necesaria dentro de un área determinada, a fin de utilizarla para la fase siguiente de la EIA: la predicción de impactos.

Para países como Cuba, donde no hay una gran disponibilidad de información ni tampoco de recursos para los estudios, se recomienda partir por la identificación de problemas críticos en la relación proyecto-entorno, descartando de un principio lo no relevante y yendo a los problemas que aparecen como realmente significativos.

El segundo paso es la predicción. Se trata de seleccionar entre los impactos identificados aquellos que efectivamente pueden ocurrir, y merecen una preocupación especial. Este paso requiere definir o seleccionar los indicadores de impacto ambiental. Para ello se emplea una matriz de causa-efecto ponderada que se estructura en torno a los objetivos posibles del proyecto en las líneas horizontales, mientras en las columnas verticales figuran los distintos sectores del medio ambiente: tierra, agua, atmósfera, flora y fauna, que pueden subdividirse a su vez en componentes o aspectos parciales de esos sectores.

En la intersección queda una casilla donde se inscriben los grados en que el objetivo afecta al componente. Se utilizan los siguientes conceptos para la evaluación:

Impacto: Beneficioso (B), Perjudicial (D)
Certidumbre: Cierto (C), Probable (P), Desconocido (N)
Magnitud: Menor (1), Medio (2), Mayor (3)
Reversibilidad: Temporal (T), Permanente (P)
Plazo: Inmediato (I), Mediano (M), Largo (L)
Acción: Sí (Y), No (N)

Cada uno de estos símbolos es ubicado en el casillero respectivo de intersección. El llenado de la matriz permite una identificación bastante completa de los impactos, y una primera calificación que permite definir tópicos para estudios más detallados.

Para evaluar la magnitud del impacto, es decir, su volumen o tamaño, se debe utilizar algún tipo de indicador.

Los impactos pueden ser establecidos cuantitativamente cuando los indicadores correspondientes son susceptibles de medición directa o absoluta; o cualitativamente de acuerdo a criterios de valoración preestablecidos.

El tercer y último paso consiste en intentar cuantificar los beneficios y costos ambientales ocasionados por la inversión, a partir de los planes de neutralización, mitigación y compensación de impactos, de restauración y manejo ambiental, así como los planes de seguimiento y monitoreo, que tienen los fines de proteger y conservar el medio ambiente, y cuyos costos y beneficios deben contemplarse como parte de la evaluación económica. La cuantificación de los beneficios y costos ambientales se realizó a través del método de los costos preventivos o defensivos.

Todas estas metodologías empleadas de una manera conjunta, permiten observar y analizar las diferentes aristas del proyecto, poniendo a relieve todos los beneficios y perjuicios que el mismo podría acarrear de forma directa e indirecta, y en este sentido determinar su sostenibilidad en el tiempo, o planificar nuevas alternativas más sostenibles.

2. Análisis de los resultados de la evaluación económica

Analizándose los indicadores económicos calculados a partir de los flujos de caja expresados en moneda total, se observa que el VAN del proyecto asciende a 43308,91 pesos, resultado que evidencia que el proyecto es viable económicamente, y se corrobora cuando observamos que la TIR del proyecto es de un 32%, muy superior al costo de oportunidad del capital que es de un 15%.

Asimismo la rentabilidad del VAN arroja que el proyecto por cada peso invertido es capaz de generar 0,80 centavos de ganancia neta, es decir, ya deducidos el costo de la inversión y el costo de oportunidad del capital.

Por otro lado el período de recuperación asciende a 2,9 años, lo cual es aceptable si se considera el horizonte temporal del proyecto que es de 10 años.

Asimismo, el análisis del punto de equilibrio del proyecto nos muestra que el nivel de producción, o lo que es lo mismo, los kilogramos de carne que debe producir el sistema para al menos recuperar la inversión, el costo de oportunidad del capital y remunerar todos los costos, sin que se incurra en pérdidas, asciende a la cantidad de 57009 Kg., lo que se traduce en 41407 gazapos que deberán nacer, y sobrevivir a la ceba al menos 26355. A partir de este punto, en que el VAN se iguala a cero con un nivel de ventas de $622799,13, es que todos los ingresos que se generen pasarán a ser ganancias netas del proyecto.

Sin embargo cuando se calculan los mismos indicadores a partir de los flujos de caja expresados en CUC, se encuentra con que el proyecto en realidad estaría siendo subvencionado por el estado, ya que la UBPC no percibe ningún ingreso en divisa, pero sí incurre en algunos gastos por concepto de alimentación y prevención de la salud de los conejos, cuyos pagos realiza completamente en moneda nacional, cuando una buena parte de estos gastos tiene su costo real en divisa, ya que el país tiene que importar algunos de los insumos para preparar el pienso de conejos, así como algunos medicamentos y desinfectantes.

Entonces se observa que para los flujos de caja expresados en CUC se obtiene un VAN negativo por un valor ascendente a 63593,29 dólares, lo que significa, en los términos de la rentabilidad del VAN, que por cada dólar invertido, se generaría una pérdida de 6,46 dólares. Por tanto, desde este ángulo, y analizando solo los efectos directos del proyecto, el mismo no resulta tan atractivo, pues no es capaz de generar ninguna divisa para al menos cubrir los gastos en que se incurren en esta moneda.

No obstante, más adelante, en el análisis de los resultados de la evaluación social, se verá que cuando se incluyen los efectos indirectos, el proyecto sí es capaz de generar dólares.

3. Análisis de los resultados de los estudios de sensibilidad

En un sistema de explotación de conejos existen algunos factores incidiendo directamente en los resultados productivos, determinando el nivel de riesgo presente en el sistema. Entre ellos se encuentran:

  • Insuficiencias en el sistema de alimentación, ya sea por la escasez de alimentos debido a los altos precios de la importación de determinadas materias primas para la elaboración del concentrado y/o debido a que no se garantizó la base alimentaria de forrajes; o por otro lado debido a una incorrecta formulación de la dieta. Sea cual fuere la causa, todo trae como consecuencia una insuficiencia de proteínas, fibras y energías y/o enfermedades gastrointestinales que derivan tanto en el incremento de la mortalidad como en un bajo índice de natalidad de gazapos por reproductora.
  • Incumplimientos en el programa de Medicina Preventiva, aplicación inadecuada de los tratamientos terapéuticos, así como deficiencias en las medidas higiénico-sanitarias y de bioprotección, todo lo cual finalmente conlleva a la muerte de los animales.

Para analizar el efecto que sobre los resultados económicos del proyecto ejercen todos estos factores, es que se hace necesario realizar el análisis de sensibilidad. Ahora bien, resulta un tanto difícil en ocasiones evaluar directamente los factores causales del riesgo, pues como se puede apreciar algunos son cualitativos (a excepción de los precios de las materias primas para la elaboración del concentrado), y no hay cómo relacionarlos con la evaluación económica para conocer sus efectos. No obstante sí es posible evaluar las consecuencias de estos factores causales, tales como las tasas de mortalidad y natalidad, a fin de visualizar los efectos de la variación de estas variables en los indicadores económicos del proyecto.

Es así entonces que se realizaron cuatro análisis de sensibilidad, uno para la alta mortalidad, otro para la baja natalidad, otro para la subida de los precios del maíz y un último para la subida de los precios de la soya. Para ello se variaron en un 5% cada una de las variables por separado para ver la magnitud de sus efectos en los indicadores VAN, TIR, R-VAN y PRD. Los resultados se muestran en las tablas que aparecen a continuación:

Como se puede apreciar, las variables de mayor cuidado parecen ser la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad pues, a diferencia de los precios del maíz y la soya que ante una variación del 5% en ambos precios el VAN solo varió en un 3% y un 2% respectivamente, las variaciones de las tasas de natalidad y mortalidad sí tienen una alta incidencia en los resultados del proyecto, ya que ante una variación del 5 % de la natalidad, el VAN varió en un 24%, y ante la variación del 5% de la mortalidad, el VAN varió en un 28,6%. Observándose que la mortalidad es la variable de mayor influencia en los resultados del proyecto, lo cual es lógico, pues en lo que la baja natalidad solo afecta a los ingresos previstos, la alta mortalidad afecta a los ingresos y a los costos, pues representan los conejos que dejaron de venderse pero en los que también se incurrieron en costos por concepto de alimentación, de medicamentos, etc.

Esto presupone, por tanto, vigilar y controlar todos los factores (suficiencia en la alimentación, prevención de la salud) que influyen en estas variables a fin de reducir la probabilidad de que se presenten situaciones desfavorables como una mortalidad creciente o una baja natalidad.

Se puede concluir entonces que, aún con estas variaciones realizadas a cada una de las variables, el proyecto sigue siendo atractivo en todas las situaciones analizadas, pues los indicadores económicos continúan mostrando valores positivos.

Sin embargo, es válido aclarar que solo se está analizando la sensibilidad, ante la variación de las variables, de los indicadores económicos calculados a partir de flujos de caja expresados en moneda total. Si se analizara también la sensibilidad de los indicadores calculados a partir de flujos de caja expresados en CUC, se observaría que los precios del maíz y la soya tienen una mayor incidencia en los resultados del proyecto que lo que realmente parece, pues son materias primas que se utilizan en la formulación del pienso para los conejos, y que actualmente se importan, por tanto si sus precios suben, el país tiene que erogar una mayor cantidad de divisas, lo que incrementaría el nivel de subsidio que recibiría la UBPC. Se puede visualizar mejor esta explicación a partir de los resultados del análisis de sensibilidad, efectuado para los indicadores que se calcularon sobre la base de los flujos de caja expresados en CUC, y que se muestran en la siguiente tabla:

No obstante, lo importante es que se logra determinar la relevancia de garantizar la suficiencia alimentaria, suministrar a los animales en la medida de sus requerimientos la cantidad de energía, proteína y fibra necesarias para el mantenimiento de su salud y la ganancia de peso en el tiempo establecido, así como cumplir con el programa de salud preventivo a fin de evitar la presencia de parásitos y enfermedades diversas.

Por otro lado es posible planificar otra alternativa económicamente más sostenible en lo que respecta a la formulación de la dieta para la alimentación de los conejos, pues puede garantizarse una base alimentaria de forrajes variados, que permita prescindir o depender menos de la importación de materias primas para elaborar el pienso que complemente los forrajes. Es decir, se puede formular una dieta estrictamente forrajera, o que incluya hasta un 70% de forrajes y un 30% de pienso.

4. Análisis de los resultados de la evaluación financiera para el inversionista

La diferencia de la evaluación financiera para el inversionista respecto a la evaluación económica, está dada en este caso por el monto total de la inversión, que en la evaluación para el inversionista solo se considera el capital social, es decir, los 51617,04 pesos erogados por la UBPC para la ejecución del proyecto, constituidos por los gastos en que se incurren en moneda nacional y el pago del contravalor, correspondiente al 72% del monto total de la inversión en divisa. Esta inversión en divisa se financiará mediante una donación, sin que ello presuponga el pago de intereses ni la devolución del principal, sino solo el pago del 72% de su contravalor por parte de la UBPC. El monto de la inversión en divisa se consideró entonces solo para la evaluación económica del proyecto.

Considerando lo anteriormente expuesto se pasará entonces a mostrar y analizar los resultados de la evaluación financiera para el inversionista, en este caso la UBPC Aguadita.

Al analizarse los indicadores calculados, se observa que el VAN, al disminuir el costo de la inversión respecto a la evaluación económica, resulta mayor, con un valor de $55871,99, o sea que desde el punto de vista del inversionista el proyecto es más rentable que desde el punto de vista económico, lo que está determinado por la peculiaridad de este proyecto de estar financiado mediante una donación, y solo pagarse el 72% del monto de la inversión en divisa como contravalor. Asimismo la tasa de rentabilidad interna del proyecto, del orden del 38%, es igualmente superior a la obtenida en la evaluación económica, lo que es consistente con el resultado arrojado por el VAN.

Por otro lado la rentabilidad del VAN, de la evaluación financiera realizada desde el punto de vista del inversionista, muestra que por cada peso invertido por la UBPC en el proyecto, se genera una ganancia neta de $1,08, en contraposición a los 0,80 centavos que se generan desde el punto de vista económico.

Igualmente, el período de recuperación es mucho menor, previéndose la recuperación de la inversión en un período de 2,6 años, resultado más aceptable que los 2,9 años esperados según la evaluación económica.

Asimismo el análisis del punto de equilibrio del proyecto nos muestra que el nivel de producción, o lo que es lo mismo, los kilogramos de carne que debe producir el sistema para al menos recuperar la inversión, el costo de oportunidad del capital y remunerar todos los costos, sin que se incurra en pérdidas, ascienden a la cantidad de 54893,37 Kg., lo que se traduce en 39851 gazapos que deberán nacer y 25297 que deberán sobrevivir a la ceba. A partir de este punto en que el VAN se iguala a cero con un nivel de ventas de $599527,1, todos los ingresos que se generen pasarán a ser ganancias netas del proyecto. Lo que representa un punto de equilibrio bastante menor al que exige la evaluación económica. Toda esta información se encuentra resumida en la siguiente tabla:

5. La evaluación social. Análisis de sus resultados

Para llevar a cabo la evaluación social del proyecto es preciso profundizar en algunos aspectos no tomados en cuenta o vistos desde un ángulo diferente en la evaluación económica, por tanto, a continuación se brinda información adicional sobre estos aspectos:

Un 32% de los costos de inversión son importados.

Para la fabricación del concentrado se hace necesaria la importación de algunos insumos como maíz, soya, diferentes tipos de vitaminas y proteínas, a fin de garantizar que los conejos lleguen al peso requerido en el tiempo estipulado para el caso de una explotación semi intensiva.

Asimismo, para controlar el crecimiento de plantas indeseables alrededor de los pastos y forrajes, se precisa la aplicación del herbicida conocido comercialmente como Potrerón, el cual es también importado.

Todos los medicamentos para el cumplimiento del programa preventivo de salud, así como para los tratamientos terapéuticos, son producidos nacionalmente, no así el desinfectante empleado para mantener la limpieza de las jaulas y la nave, el CID-20, que debe importarse.

La tasa oficial de cambio empleada para la evaluación social será de 1 peso por dólar.

El proyecto tendrá los siguientes efectos indirectos:

La fábrica de piensos deberá incrementar las toneladas de pienso de conejo que produce anualmente. El costo de producir una tonelada de pienso para conejos es de 352,84 dólares y 22,57 pesos, pero se comercializa a la EGAME municipal a un precio de 385,29 pesos la tonelada.

La EGAME municipal Rodas se encargará de proveer a la UBPC de todos los insumos necesarios para la producción (reproductoras y sementales, concentrado para la alimentación y los medicamentos), así como comprará a la UBPC, a los mismos precios empleados para la evaluación económica, los conejos que ya tengan el peso requerido y las reproductoras y sementales que hayan culminado su vida útil, transportándolos hasta el matadero.

Los precios de cada uno de los insumos se relacionan a continuación:

La EGAME provincial se encargará del almacenamiento, venta y distribución de la carne hasta su destino final, una vez que los conejos se encuentren en el matadero. El precio al que adquiere el conejo a la EGAME municipal Rodas es a 13 pesos el kilogramo, y los costos de comercialización de EGAME ascienden a 25,53 pesos por kilogramo de carne. Seguidamente se relacionan los precios de venta a los que comercializa la EGAME provincial la carne de conejo según su destino final.

Como se puede observar uno de los destinos finales de esta carne es el turismo. Los ingresos del turismo vienen dados por la venta del plato de conejo (232 g de carne) a los turistas a un precio promedio de 11 CUC. El insumo fundamental para la elaboración del plato es precisamente la carne de conejo, que se adquiere a 4,05 CUC el kg. Para presentar en el plato los 232 g de carne requeridos se necesita cocinar 1 lb. A partir de estos datos se puede conocer los ingresos que obtendría el turismo por la oferta de platos a base de conejos, así como los egresos en que incurre para la fabricación de los mismos.

Respecto al efecto indirecto de los salarios no podrá ser medido debido a que se desconoce si será relevante debido a la dificultad para obtener esa información. Por tanto solo se tomará en cuenta el efecto directo en los salarios dado por la creación de 5 nuevos empleos, 4 trabajando directamente en la conejera (de los cuales al menos tres serán mujeres a fin de fomentar la equidad de género y por las condiciones de trabajo más asequibles y favorables a la fuerza de trabajo femenina), y un obrero laborando en el mantenimiento de la base alimentaria de forrajes.

Del total de la nueva fuerza de trabajo sólo habrá un trabajador calificado (veterinario).

La tasa social de descuento será del 15%.

Anualmente se distribuirá el 50% de las utilidades que se obtengan en la UBPC entre todos sus socios, denominación que otorgan a sus trabajadores.

La evaluación social se realiza sólo a precios de mercado, dada la dificultad para determinar la tasa de cambio ajustada, los precios de importación de algunos insumos fundamentales para el caso de los efectos directos del proyecto, así como la totalidad de subsidios que reciben los efectos indirectos del proyecto, pues se conoce que para el desarrollo de estas actividades se requiere de algunos insumos que se pagan en moneda nacional, pero sus costos reales, cuyos montos se desconocen, son en divisa. En orden de disminuir el efecto de esta limitante en la investigación, se realizará un análisis de sensibilidad tomando en cuenta variaciones en la tasa de cambio oficial, particularizando en el conocimiento de la tasa de cambio crítica que hace el VAN=0.

Los resultados de la evaluación arrojan que el VAAN del proyecto, bajo los supuestos de que no existen distorsiones de precio, es positivo, del orden de los $222359,77; cumpliendo la condición de eficiencia, pues el valor presente del excedente económico es de $130094,73, muy superior al valor presente de los salarios que alcanza un valor de $92265,04. Por lo que desde el punto de vista social se observa que el proyecto incrementa la riqueza de la provincia y el país en general, lo que constituye el criterio fundamental para aceptar el proyecto, sobre todo en Cuba donde la riqueza que se genera se intenta distribuir de manera equitativa, lo que se constatará más adelante mediante los indicadores de distribución del valor agregado.

Asimismo, cuando se observan los resultados de los criterios que maximizan el VAAN por unidad de recursos, estos son: la eficiencia relativa del capital, eficiencia relativa de la fuerza de trabajo y la eficiencia relativa de la divisa, se obtiene respectivamente, que por cada unidad de peso invertida se generan ganancias de 4 pesos con 9 centavos, que por cada trabajador empleado se genera una ganancia de 44471,95 pesos, sin embargo en el caso de la eficiencia relativa de la divisa, por cada dólar invertido en el proyecto, el mismo no es capaz de generar ninguna ganancia en divisas, esto es evaluando solo su efecto directo.

Esto último por supuesto afecta los resultados del proyecto, pues para su ejecución sí se necesitan insumos que se adquieren en divisas, ya sean mediante la importación o de la producción nacional. Si por ejemplo se realiza un análisis de sensibilidad para la tasa de cambio, a fin de conocer su influencia sobre los resultados del proyecto, pues se conoce que la tasa de cambio empleada es la estipulada para las operaciones empresariales, pero no es la tasa de cambio que expresa cuánto le cuesta al país generar u obtener una unidad monetaria de divisa, y por tanto no es la tasa de cambio más apropiada para realizar la evaluación social, se encuentra con que el proyecto, desde el punto de vista de su efecto directo, no resistiría una tasa mayor a 2,62 pesos por dólar, es decir, la tasa que hace cero el excedente económico se encuentra entre los 2,62 y los 2,63 pesos por dólar, y esto es debido justamente a que no genera divisas de manera directa, y sin embargo su costo de inversión tiene varios componentes en divisas, incluso algunos gastos de operación tienen también componentes en divisas.

Los resultados del VAAN para los efectos directos se resumen en la siguiente tabla:

Ahora bien, al analizarse el VAAN conjunto de los efectos directos e indirectos, evaluado a una tasa de cambio de un peso por un dólar, resulta un VAAN negativo, del orden de $391782,35, que evidencia que los ingresos en moneda nacional obtenidos por ambos efectos, así como los ingresos en divisas generados por los efectos indirectos, valorados a una tasa de cambio del 1×1, aún no son capaces de compensar todos los gastos en moneda nacional en los que se incurren de manera conjunta, incluyendo efectos directos e indirectos. En cambio, cuando se valoran los ingresos en divisa, a una tasa igual o mayor a 2,92 pesos por dólar, se obtiene un VAAN positivo, ascendente a 94323,41 pesos, capaz no solo de remunerar los salarios directos, que alcanzan un monto de 92265,04, sino también de generar un excedente económico por $2058,37.

Por otro lado, ya considerándose los ingresos en divisas que generan los efectos indirectos, sí se está en condiciones de calcular la eficiencia relativa de la divisa, que ascendería a 7,98, es decir, que por cada dólar invertido en el proyecto, se generan 7,98 dólares. En este sentido se evidencia que los ingresos generados por los efectos indirectos compensan los gastos en divisas en que se incurren debido a los efectos directos.

Los resultados del VAAN evaluado tomando en cuenta de manera conjunta todos los efectos que genera el proyecto, directos e indirectos, se resumen en la siguiente tabla:

Asimismo, el efecto en el empleo directo podemos visualizarlo de manera resumida en la siguiente tabla:

Es importante destacar que este proyecto también tiene entre sus objetivos potenciar la equidad de género, pues el personal que se pretende trabaje directamente en la conejera es femenino, ya que, aunque no es un trabajo simple, tiene mejores condiciones y resulta menos duro que el trabajo con la tierra o el manejo del ganado mayor. En este sentido, de los 5 trabajadores a contratar, 3 serán mujeres, lo que representa el 60%. Este indicador también se considera relevante para evaluar los beneficios que reportará el proyecto a la sociedad.

Asimismo cuando se observa la distribución de los ingresos generados por los efectos directos entre los grupos sociales, se determina que los obreros se quedan con un 52%; la empresa recibe un 20%; el gobierno se queda con un 26% tomando en cuenta todos los impuestos que recauda; la región recibe el 74% de los beneficios y el país en general se queda con el 100% de los ingresos pues no hay ningún ingreso repatriado.

Se debe señalar que estos resultados que se muestran corresponden solo a los efectos directos, pues si se incluyeran los efectos indirectos habría que tomar en cuenta el porcentaje de ingresos obtenidos por las empresas proveedoras y distribuidoras, y que tanto los porcentajes del gobierno como de los obreros cambiaría, para este último habría que precisar si hay algún incremento en el empleo como parte de los efectos indirectos del proyecto.

Al observar el efecto en el ingreso neto en divisas, se comprueba que el flujo neto en divisas actualizado es de 222.287,46 CUC, lo que significa que el proyecto en su totalidad, considerando efectos directos e indirectos, ejerce un impacto positivo en la balanza de pagos.

Otro indicador cualitativo de importancia a considerar en la evaluación social de este proyecto, es que el mismo es capaz de garantizar el consumo de proteína de buena parte de la población cienfueguera, al destinarse el 45,5% de la producción pronosticada del proyecto a hogares maternos, hogares de ancianos, escuelas, hospitales, cadenas gastronómicas y empresas que desean garantizarle una adecuada alimentación a sus trabajadores.

Por todo lo analizado anteriormente es que se considera que el proyecto es socialmente pertinente y sostenible.

A continuación y para culminar la evaluación de la sostenibilidad del proyecto, se procederá a analizar los resultados de la evaluación ambiental.

6. La evaluación ambiental. Análisis de sus resultados

Partiendo de la utilización de la matriz de causa-efecto ponderada, se pudieron identificar, con la participación de numerosos expertos , los impactos más significativos que ocasionaría el proyecto, tanto de manera directa como indirecta.

A continuación se enumeran las causas y efectos de los posibles impactos que generarían las acciones del proyecto.

Acción # 1: Aseguramiento de la base alimentaria mediante la siembra de pastos y forrajes.

Causas del impacto:

  1. Sistema de arado que se emplea.
  2. Aplicación de herbicidas.
  3. Tipo de fertilizantes a aplicar.

Efectos del impacto:

a) Se ha demostrado que los sistemas de arados de profundidad favorecen la erosión del suelo, sobre todo las que invierten el perfil del suelo (arado de vertedera, grada de disco), pues remueven las capas más bajas del suelo.

b) Los herbicidas se acumulan y, mediante infiltración, contaminan el suelo y las aguas subterráneas. Además, el uso indiscriminado de los agroquímicos, al largo plazo, atenta, paradójicamente, contra la fertilidad y productividad de los suelos. Es un hecho que solo el 28% de los suelos cubanos se encuentran en las categorías de productivos o muy productivos.

Los suelos pueden ser analizados químicamente para saber qué residuos de herbicidas tienen, pero esto es caro, complicado y puede hacerse solamente en laboratorios especializados. Más aún, los resultados de los análisis no indicarán los efectos en el siguiente cultivo.

c) Los abonos sintéticos (urea, nitratos, fosfatos, cloruros, etc.) deben ser usados con moderación y cálculo, pues su abuso intoxica y mata la fauna (lombrices, insectos, ácaros) y flora (hongos, bacterias) del suelo. Con el agua los abonos llegan a los ríos, a los lagos y al mar, afectando a los animales acuáticos y causando un crecimiento exagerado de las plantas acuáticas que conlleva a la eutrofización del medio. Esto trae como consecuencia un elevado consumo de oxígeno y su reducción en el medio acuático, y dificulta la incidencia de la radiación solar por debajo de la superficie. Estos dos fenómenos producen una disminución de la capacidad autodepuradora del medio y una merma en la capacidad fotosintética de los organismos acuáticos.

Indicadores a medir:

  • Aplicación de fertilizante (kg/ha).
  • Aplicación de herbicidas (kg de componente activo/ha).
  • Costo promedio de fertilizante/ha.
  • Costo promedio de herbicidas/ha.
  • Tipo de arado a emplear.
  • Costo mejoramiento y recuperación futuros de los suelos ($/ha).

Evaluación del Impacto:

Para llevar a cabo la siembra de pastos y forrajes, se tiene previsto el uso de abono orgánico (compost) creado en la misma UBPC, a partir de los residuos de cosechas, de las excretas de los animales, entre otras materias primas generadas por el sistema, que ya no puedan utilizarse ni siquiera como alimentación para los animales, pero que puedan reciclarse para la conformación de materia orgánica que nutra los suelos y coadyuve a obtener mejores rendimientos en la cantidad de pastos y forrajes a cosechar.

La cantidad de abono a aplicar será de 3 ton/ha.

Asimismo se prevé el uso del herbicida conocido comercialmente como Potrerón, en la cantidad de 2,5 litros por hectárea. Este químico se emplea actualmente en nuestro país por su alta efectividad en la erradicación de plagas tan persistentes y dañinas como el marabú y el aroma, sin perjudicar a las cosechas de nuestro interés, pero para su empleo deben seguirse con disciplina todas las orientaciones brindadas por el MINAGRI, ya que de lo contrario no surte el efecto deseado sobre las plagas, y tanto el obrero agrícola como el ganado pueden sufrir de contaminación. Es un herbicida muy efectivo, pero a utilizar con sumo cuidado, y se recomienda profundizar en posteriores investigaciones en el estudio de los efectos que tiene en los suelos, el nivel de absorción en estos, las posibilidad de escurrimiento y contaminación del manto freático, así como la existencia de herbicidas alternativos, pues los ingredientes activos de este herbicida son el picloram y 2,4 D, mezcla conocida como agente blanco, una versión del agente naranja empleado en la guerra de Vietnam , y muy recomendado actualmente para el control de los pastizales por su gran efectividad, aunque en concentraciones mucho menores.

En cuanto al tipo de arado que emplea la UBPC Aguadita se encuentra:

  • Grada de púas.
  • Carretones.

Al no contarse con un arado de vertedera, que implica la inversión del suelo, no se daña tanto al mismo durante la preparación para la siembra, por tanto se garantiza la conservación del potencial productivo del suelo, y se evita la erosión, resultado típico de la excesiva labranza.

Costos de la prevención de los impactos:

El costo de aplicar las 3 toneladas de abono por hectárea, estará dado por los salarios a pagar a los obreros destinados a esta actividad de manejo y control de los pastizales. Asimismo faltaría incluir el costo de emplear un herbicida alternativo al Potrerón pues se desconoce los efectos al mediano y largo plazo del mismo.

Los costos se resumen en la siguiente tabla:

Los costos por el uso del abono orgánico para el manejo de los pastizales, se encuentran ya incluidos en la previsión de los flujos de caja elaborados para la evaluación económica, por tanto se tomaron en cuenta para el cálculo de los indicadores de rentabilidad del proyecto.

Los beneficios asociados a la prevención de este impacto, corresponden al ahorro económico que representa el hecho de no incurrir en el futuro en costos relacionados con el mejoramiento y recuperación de los suelos por los posibles daños ocasionados (contaminación y erosión). Esto no pudo tomarse en cuenta dada la falta de información sobre la clasificación y alcance de los costos en los que se incurriría, así como la incertidumbre respecto a la magnitud de los futuros daños ocasionados.

Acción # 2: Manejo del conejo y las instalaciones.

Causas del impacto:

  1. Inadecuada disposición de los residuos (orina y excreta de los conejos, desinfectantes resultados de las limpiezas e higienización de jaulas y nave en general, sangre de las autopsias realizadas).
  2. No observación de las medidas higiénico-sanitarias del programa de prevención de la salud, en lo que respecta a la prevención del contagio mutuo de enfermedades (conejo-criador).

Efectos del impacto:

a) Los desinfectantes como el ácido sulfúrico, ácido fosfórico, hipoclorito de sodio, agua amoniacal, formol, potasa, ácido acético tienen efectos crónicos sobre la salud del criador que van desde producir sensación de quemazón por inhalación, tos, dificultad respiratoria, jadeo, dolor de garganta, pérdida de conocimiento, edema pulmonar hasta la muerte en caso de alta exposición.

Asimismo algunas de estas sustancias son volátiles, evaporan fácilmente a la atmósfera provocando diferentes problemas ambientales: como la destrucción de la capa de ozono y el traslado del riesgo tóxico dispersándose a otras zonas mediante las corrientes atmosféricas.

Por otro lado, los compuestos clorados de algunos productos como la lejía y el ácido clorhídrico, son tóxicos o se descomponen en sustancias tóxicas para la fauna de los ríos. Muchas son sustancias persistentes y se acumulan en los tejidos grasos de los seres vivos.

a.1)Los residuos sólidos y líquidos de los conejos (en una conejera de 100 reproductoras se produce diariamente entre 35 y 40 kg de excreta), constituyen un perfecto abono para los suelos, pero si se aplican directamente pueden existir toxicidades debido a elementos y desequilibrios internutrientes, desfavorables para el aprovechamiento de las complementariedades y sinergismos, los cuales supuestamente son la herramienta de que se vale la agroecología en la fundamentación del abonado orgánico.

b) Zoonosis: contagio del criador con enfermedades del conejo como la sarna, y contagio del conejo con enfermedades presentes en otros animales u otras conejeras, trasmitidas a través del criador.

Indicadores a medir:

  • Tipo y cantidad de desinfectante a emplear.
  • Disposición final de los residuos.
  • Cumplimiento de las medidas de prevención para la zoonosis.

Evaluación del impacto:

El desinfectante que se empleará en la limpieza de las jaulas y el mantenimiento de la higiene de la instalación será el CID-20, un desinfectante biodegradable, menos nocivo que el formol y el ácido acético, que son los más comunes a emplear en nuestro país. Aunque para la desinfección de las jaulas lo más conveniente sería el flameo de las mismas, al no contarse con el equipo necesario para el flameo tiene que optarse por el empleo de desinfectantes, en este caso en la cantidad de 1L/3m2. Con termonebulizador 1,5 litro del producto más 3 litros de agua/1000m3.

No obstante para evitar una posible irritación debido al empleo del CID-20, deberán usarse guantes durante el proceso de limpieza, y previamente deberá diluirse en agua en una proporción de 1:200 (5 ml/L), para evitar usarlo en altas concentraciones que aumenten su peligrosidad.

Los residuos generados por la limpieza, la sangre resultado de las autopsias realizadas a los animales que mueren, así como los residuos generados por los conejos, que no puedan ser empleados en la elaboración del abono orgánico, se recogerán mediante una fosa séptica, que cada cierto tiempo será vaciada mediante la solicitud del carro fosa. Estas aguas residuales pasarán por un proceso de tratamiento, a partir del cual podrán ser dispersadas en los sembrados que se autoricen. La eliminación de cadáveres de los animales muertos o sacrificados y despojos del sacrificio sanitario que se realice se hará mediante la incineración y posterior enterramiento en un foso.

Para la prevención de la zoonosis se determinaron a nivel nacional una serie de medidas que deberán seguirse y se listan a continuación:

  • Control de accesos a la instalación de personas, solo se debe permitir la entrada de los criadores y el veterinario.
  • Desinfección del calzado y de las manos al entrar a la instalación.
  • Delimitación entre el área sucia y el área limpia.
  • Filtros sanitarios ubicados en el límite entre el área sucia y el área limpia.
  • Ropa sanitaria para el personal.
  • Garantizar que todo el personal con acceso al área de producción utilice ropa y calzado sanitariamente tratado.
  • Disponer de una puerta única de acceso al área.
  • Cajuelas de desinfección para el paso obligado del personal.
  • Servicios sanitarios limpios, higiénicos y en número suficiente para el personal asociado a la conejera.
  • Cumplimiento del programa de prevención de la salud del rebaño, respetando las inspecciones físicas requeridas al conejo, así como las dosis de los medicamentos necesarios tanto en los tratamientos preventivos como en los terapéuticos.

Costos y beneficios de la prevención del impacto:

Los costos de la prevención de la zoonosis y del empleo de desinfectantes, se encuentran considerados dentro de los flujos de caja elaborados para analizar la viabilidad económica del proyecto, como parte de los costos en los que se incurre con el fin de dar seguimiento al programa de prevención de la salud del rebaño, y se muestran en la tabla que aparece a continuación:

No se incluyeron los costos en la construcción y acondicionamiento de la nave y demás instalaciones aledañas a la conejera, como el filtro sanitario y el crematorio, pues los costos no se encuentran desglosados por tipo de instalación a construir, sino que engloban los egresos totales a incurrir en el momento de la inversión para financiar de conjunto la construcción del total de las instalaciones.

Los beneficios relacionados con la prevención de este impacto, se cuantifican mediante el ahorro económico que representa el hecho de no incurrir en el futuro en costos asociados a la recuperación de ríos y lagos contaminados por un mal manejo de los residuales, así como la pérdida del rebaño y/o criadores enfermos debido a la zoonosis.

El beneficio correspondiente a la prevención de la zoonosis asciende anualmente a un mínimo de $64844,92, en caso de que solo uno de los ciclos productivos del año se vea afectado, e incluye costos totales de producción (excepto los asociados a la siembra de pastos y forrajes, así como el mantenimiento de la salud del rebaño), los costos de inversión en sementales y reemplazos, la pérdida por no poder vender las reproductoras al final de su vida útil, pérdida por la mortalidad de los gazapos (un ciclo de producción).

El beneficio correspondiente a la prevención de la contaminación de ríos y lagos, asciende a 300 mil USD, tomando como referencia los costos pronosticados hasta el momento para el saneamiento del Río Almendares, a falta de otra experiencia concreta más relacionada con la restauración de paisajes y ecosistemas afectados por la agricultura.

Acción # 3: Recepción y sacrificio de los animales en el matadero.

Causas del impacto:

  1. Disposición final de los residuos (orina y excreta de los conejos durante el período de reposo antes del sacrificio, desinfectantes resultado de la limpieza e higienización de las instalaciones, sangre resultado de los sacrificios, pelos, patas y subproductos no consumidos por el ser humano: cabeza, pulmones, estómago e intestinos).
  2. No observación de las medidas higiénico-sanitarias requeridas para la manipulación de las carnes.
  3. Fugas o derrames de agua.
  4. Uso ineficiente de la energía.

Efectos del impacto:

  1. Contaminación de los suelos y las aguas a partir de la inadecuada disposición de los residuos.
  2. Carnes contaminadas.
  3. Excesivo consumo de agua.
  4. Alto consumo de energía.

Indicadores a medir:

  • Disposición final de los residuos en el matadero.
  • Consumo de agua (Lt).
  • Calidad del agua.
  • Consumo de energía (kw).
  • Observación de las medidas higiénico-sanitarias previstas.

Evaluación de los impactos:

El matadero fue recientemente evaluado con el objeto de renovarle su licencia sanitaria, tomándose en cuenta los siguientes elementos:

  • Abasto de agua en calidad y cantidad suficiente.
  • Buena disposición de los residuales líquidos y sólidos, pues estos van a parar a la fosa de tratamiento.
  • Desinfección de la instalación mediante el uso de desinfectantes.
  • Buenas condiciones estructurales de la instalación.
  • Buenas condiciones higiénicas de las naves de recepción y reposo de los animales.
  • Buenas condiciones higiénicas del baño.
  • Correcto fregado de las cajas en las que se transporta el rebaño.
  • Buen porte y aspecto de los manipuladores.
  • Presencia de certificado veterinario de los animales sacrificados.
  • Presencia de los ganchos para el desangrado animal.

Todo a partir de lo cual se dictaminó que el matadero estaba en condiciones de continuar ofreciendo sus servicios.

Pero además el matadero recopila todos los subproductos de la matanza que no son consumidos por el ser humano, entiéndase cabeza, pulmones, intestinos y estómago, para venderlos como comida para perros.

Asimismo también se estudia la posibilidad de recoger la sangre generada por el sacrificio de los animales, a fin de elaborar suplementos alimenticios para los animales.

Sin embargo se considera de interés conocer el consumo de agua y energía del matadero para determinar si existe malgasto de estos recursos. Se necesita precisar el desinfectante empleado, a fin de determinar su nivel de toxicidad. Así como darle un destino seguro a las pieles, lo que generaría ingresos, ya que actualmente no están siendo aprovechadas, dado el desinterés hacia ellas por parte de los artesanos que comercializan a través del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

Costos de la prevención del impacto:

Actualmente, en las condiciones previamente descritas en que se encuentra prestando servicios el matadero, se incurre en un costo de comercialización de $25,53 por cada Kg. de carne vendido, lo que supone anualmente un costo promedio de $7169,07.

Pero sería relevante conocer también los costos en los que se incurriría como consecuencia de la inversión a ejecutar para lograr la recogida de toda la sangre que generan los sacrificios, los costos por concepto de la realización de inversiones para disminuir los consumos de agua y energía, así como los costos asociados a una alternativa posible de comercialización de las pieles.

Igualmente habría que considerar los ingresos obtenidos a partir de una mayor producción de carne aparejado a los suplementos reconstituyentes suministrados a los animales y producidos con la sangre recogida; los ahorros de recursos financieros debido al uso óptimo del agua y la energía, así como por el ahorro de insumos en el tratamiento de las aguas residuales dado que ya la sangre no pasa a formar parte de estas, y los ingresos generados por la venta de las pieles.

Debe quedar claro que cualquier mejora que se realice en las condiciones estructurales de las instalaciones del matadero, crearía condiciones favorecedoras no solo para este proyecto de explotación de un sistema cunícola, sino para todos los proyectos ganaderos que explotan otras especies: bovino, porcino, ovino, caprino, avícola, etc., por tanto los costos asociados a estas mejoras deben ser comparados con los ingresos o beneficios que traería a cada una de estas explotaciones, tomándose en cuenta también que constituiría un beneficio para la sociedad dada la disminución de la incidencia al medio ambiente.

No fue posible determinar los costos de prevenir el impacto causado por un mal manejo de los residuales originados en el matadero, así como tampoco los costos de prevenir la contaminación de las carnes, ni se pudo constatar si había derroche de agua y energía. Esto constituye una limitante de la investigación e imposibilita la conclusión de la valoración económica del impacto ambiental.

Los beneficios de evitar un mal manejo de los residuales son equiparables a los calculados para el caso de los residuales generados por la conejera. La cuantificación del resto de los beneficios no pudo realizarse dada la falta de información.

A manera de resumen, en la siguiente tabla se desglosarán los indicadores divididos en las categorías de cuantitativos y cualitativos, así como cuáles pudieron medirse y cuáles no:

Aún cuando no pudo concluirse la evaluación económica del impacto ambiental, se determinó que el proyecto es ambientalmente sostenible, puesto que el diseño en sí mismo del proyecto contribuye a la prevención de los posibles impactos ambientales.

Conclusiones

  1. El desarrollo sostenible en la agricultura se manifiesta en que el sector, además de garantizar la seguridad alimentaria, debe: socialmente garantizar la conservación y el dinamismo de las comunidades rurales, económicamente continuar contribuyendo al desarrollo de la economía en su conjunto, y en el ámbito ambiental mejorar al máximo su relación con las propiedades biofísicas del entorno natural.
  2. El empleo de metodologías tales como el Criterio del Ingreso Nacional, y la metodología que emplea el ILPES para evaluar los impactos ambientales, como complementos de la evaluación económica-financiera clásica de un proyecto, permite identificar todos los beneficios y perjuicios que el mismo podría traer de forma directa e indirecta, y en este sentido determinar su sostenibilidad.
  3. De acuerdo a los resultados obtenidos se ha podido constatar que el proyecto es sostenible económica, social y ambientalmente.
  4. Como resultado del análisis de sensibilidad se pudo corroborar que las tasas de natalidad y mortalidad son las variables de mayor incidencia en los indicadores económicos del proyecto, y por ende se deben vigilar y controlar todos los factores que determinan el comportamiento de estas variables claves.
  5. Como resultado de la evaluación ambiental del proyecto se determinó que las acciones del proyecto que pueden impactar negativamente al medio ambiente son: la siembra de pastos y forrajes, manejo del conejo y las instalaciones, así como la recepción y sacrificio de los animales en el matadero.
  6. Se constató que el diseño mismo del proyecto permite reducir considerablemente el impacto negativo hacia el medio ambiente.

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Fuentes Yuleinis Castro. (2008, diciembre 9). Evaluación económica, social y ambiental de un proyecto cunícola en Cuba. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/evaluacion-economica-social-y-ambiental-de-un-proyecto-cunicola-en-cuba/
Fuentes, Yuleinis Castro. "Evaluación económica, social y ambiental de un proyecto cunícola en Cuba". GestioPolis. 9 diciembre 2008. Web. <https://www.gestiopolis.com/evaluacion-economica-social-y-ambiental-de-un-proyecto-cunicola-en-cuba/>.
Fuentes, Yuleinis Castro. "Evaluación económica, social y ambiental de un proyecto cunícola en Cuba". GestioPolis. diciembre 9, 2008. Consultado el 21 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/evaluacion-economica-social-y-ambiental-de-un-proyecto-cunicola-en-cuba/.
Fuentes, Yuleinis Castro. Evaluación económica, social y ambiental de un proyecto cunícola en Cuba [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/evaluacion-economica-social-y-ambiental-de-un-proyecto-cunicola-en-cuba/> [Citado el 21 de Agosto de 2018].
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