Estudio de capacidad de uso de la tierra de un plan de ordenamiento territorial en República Dominicana

REPUBLICA DOMINICANA
SECRETARIA DE ESTADO
DE MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
AYUNTAMIENTO MUNICIPAL DE JARABACOA
Cooperación Financiera Dominico - Alemana
PROYECTO
"MANEJO Y CONSERVACION DE LOS RECURSOS NATURALES
DE LA CUENCA ALTA DEL RIO YAQUE DEL NORTE"
"PROCARYN"
TOMO 5
ESTUDIO DE CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA (ECUT)
ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE LA CUENCA ALTA DEL RÍO YAQUE DEL
NORTE Y DEL MUNICIPIO DE JARABACOA
Preparado por GITEC / SERCITEC en cooperación con GTZ
Jarabacoa, Noviembre 2004
Documento elaborado:
Lic. Marvin Melgar Ceballos
Análisis y redacción técnica
Consultor en Ordenamiento Territorial
KfW-GITEC
Dr. Lothar Mairich
Revisión técnica
Consultor Principal
KfW-GITEC
Ing. Oscar Salazar Carabantes
Apoyo en desarrollo de mapas temático
Consultor KfW-GITEC
Índice general
1. Introducción 01
2. Objetivos del estudio 02
3. Justificación del estudio 02
4. Metodología 03
5. Marco descriptivo del área de estudio 05
5.1 Características generales de la Cuenca Alta del Rio 05
Yaque del Norte
5.1.1 Zonas Ecológicas 05
5.1.2 Hidrológica 06
5.1.3 Aspecto biofísico 06
5.1.4 Aspectos tecnológicos/productivos 07
5.1.5 Aspectos socioeconómicos 08
5.2 Características generales del Municipio de Jarabacoa 10
5.3 Características geomorfoloicas, geológicas 10
y edáficas de la área de estudio
5.3.1 Características generales del suelo de la 10
República Dominicana
5.3.2 Suelos de la Cordillera Central 11
5.3.2.1 Suelos de los Valles Intramontanos de la 21
Cordillera Central
5.3.3 Características, geológicas, geomorfológicos 25
y edáficas de la CAY
5.3.3.1 Geología de la CAY 25
5.3.3.2 Geomorfología 25
5.3.3.3 Suelos 26
6. Presentación de resultados 28
6.1 Area de desarrollo del estudio 28
6.2 Sectorización del área de estudio 29
6.3 Clasificación de la categoría de capacidad 30
de uso de la tierra
6.4 Variables de suelo consideradas en el ECUT 31
6.5 Discusión de resultados 33
6.5.1 Resultados del Sector 1 34
“Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte”
6.5.2 Resultados del Sector 2 35
“Nor-oeste del municipio de Jarabacoa”
6.5.3 Resultados del Sector 3 “Nor-este Jarabacoa” 36
6.5.5 Resultados del Sector 4 “Sur-este de Jarabacoa” 37
7. Conclusiones 38
8. Bibliografía 42
9. Anexos 46
Anexo 1: Capacidad productiva del suelo de la Republica Dominicana
Anexo 2: Clasificación taxonómica sistema USDA de la Republica Dominicana
Anexo 3: Mapas temáticos
Anexo 4: Formato para colecta de información de campo
Anexo 5: Cuadro resumen formato Excel de ECUT
Índice figuras
Figura 1. Proceso de elaboración de un mapa de
capacidad de uso de la tierra
Figura 2: Contexto geográfico de la CAY
Figura 3: Area de desarrollo del estudio
Figura 4: Sectores del área de estudio
Figura 5: Zonas de conflicto de uso
Figura 6: CAY: Cobertura vegetal y uso de suelo (2003)
Índice de cuadros
Cuadro 1: Distribución de pendiente de la CAY
Cuadro 2: Resumen de categorías capacidad de uso de la tierra
Cuadro 3: Resultados de ECUT por microcuenca
Cuadro 4: Resultados ECUT, Sector 2
Cuadro 5: Resultados ECUT, Sector 3
Cuadro 6: Resultados ECUT, Sector 4
Cuadro 7: Resultados generales de ECUT de
Índice de fotografías
Fotografía 1: Suelos accidentados de la Serie Baiguate,
las pendientes son bastante
Fotografía 2: Suelos de Valle Nuevo, Constanza;
intensamente utilizados en agricultura.
Fotografía 3: Suelos utilizados en cultivos, nótense las
labores de conservación establecidas
Fotografía 4: Vista panorámica de la parte alta de la CAY
observando el potencial
forestal para protección y producción.
AGRADECIMIENTOS:
En el desarrollo de los diferentes estudios intermedios y acciones participativas, que sirvieron
de base pare la elaboración del presente documento, colaboraron una serie de personas,
instituciones y organizaciones que es meritorio hacer mención:
1. Miembros del Comité Regional de Beneficiarios Campesinos (COREBECA);
2. Ing. José Ureña Director Ejecutivo del Cluster Ecoturistico de Jarabacoa;
3. Sr. Joselito Abreu Sindico Municipal de Jarabacoa;
4. Ing. Telesforo González Rector de Universidad UAFAM de Jarabacoa;
5. Estudiantes de Universidad UAFAM de Jarabacoa;
6. Extensionistas del Proyecto de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte;
7. Lic. Karina Acevedo Encargada del Componente de Areas Protegidas de
PROCARYN;
8. Srta. Rafaelina Canela, Asistente secretarial de equipo de consultores KfW/GITEC
9. Ing. Pablo Ovalles Encargado del Componente Forestal de PROCARYN;
10. Ing. Smerlin Paulino Encargado del Componente Agroforestal de PROCARYN.
11. Dirección de Fundación Plan Cordillera;
12. Miembros de la sociedad civil organizada del municipio de Jarabacoa y de la
Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte.
ACRONIMOS, SIGLAS Y ABREVIACIONES
AGANA Asociación Nacional de Ganaderos
AP Area Protegida
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BM Banco Mundial
BMZ Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo
CARICOM Comunidad Caribeña
CDE Corporación Dominicana de Electricidad
CDM Comité de Desarrollo Municipal
CF Cooperación Financiera
CFD Cámara Forestal Dominicana
CIM Centrum für Internationale Migration und Entwicklung
COI Comité Operativo Intersectorial
COREBECA Comité Regional de Beneficiarios Campesinos
CCP Consultor de Corto Plazo
CMM Comité de Manejo de Microcuenca
CP Consultor Principal
CT Cooperación Técnica
CV Curriculum Vitae
DAC Diagnóstico de Areas Críticas
DED Deutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación
Social- Técnica)
DGF Dirección General Forestal
ECUT Estudio de Capacidad de Uso de Tierra
ETA Equipo Técnico Administrativo
ETOT Equipo Técnico de Ordenamiento Territorial
EN Equipo Núcleo
Euro Moneda Europea
EdL Expedientes de Licitación
EPAM Extensión Participativa como Aprendizaje Mutuo
FAO Food and Agriculture Organisation – Organización Mundial de Alimentación
y Agricultura
FdD Fondo de Disposición
FECAJA Federación de Campesinos de Jarabacoa y Jánico
FED Fondo Europeo de Desarrollo
FSC Forest Steward Council – Consejo de Manejo Forestal
GITEC Empresa Consultora Alemana
GTZ Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica
Alemana)
HELVETAS Asociación Suiza para Desarrollo y Cooperación
INDESUR Instituto de Desarrollo del Suroeste
INDRHI Instituto Nacional de Desarrollo de Recursos Hidráulicos
IDIAF Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales
ISA Instituto Superior Agrario
JD Junta Directiva
JICA Japanese International Cooperation Agency
KfW Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)
M&E Monitoreo y Evaluación
MACFTN Red Mesoamericana de Productos Forestales (Red de Comercio)
MAC Mapeo de Actores Claves
MF Medidas Financieras
MFS Manejo Forestal Sostenible
OE Organización Ejecutora del Proyecto Alto Río Yaque del Norte
ONG Organización No Gubernamental
ONAPLAN Oficina Nacional de Planificación, Secretaría Técnico de la Presidencia
OT Ordenamiento Territorial
PEDM Plan Estratégico de Desarrollo Municipal
PFFG Programación Física y Financiera General
Plan Sierra Asociación de Conservación y Uso Adecuado de Recursos Naturales
PLUT Planificación de Uso de Tierra
PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
POA Plan Operativo Anual
POG Plan Operativo General
POT Plan de Ordenamiento Territorial
PROCARYN Proyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte
PRODAS Proyecto de Desarrollo Agrario en San Juan de la `Maguana
PROGRESSIO ONG Dominicana de Conservación de Areas Protegidas
PSA Pago de Servicios Ambientales
RECODES Región de Conservación y Desarrollo Sostenible
SEA Secretaría de Estado de Agricultura
SECRETARIA DE MEDIO
AMBIENTE
Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
SICA Sistema de Integración Centroamericana
TdR Términos de Referencia
TDAC Taller para Diagnostico de Areas Criticas
TNC The Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)
UE Unión Europea
UICN Unión Mundial para la Conservación
UGAM Unidad de Gestión Ambiental
USAID United States International Development Cooperation Agency
WWF-CA Fondo Mundial para la Naturaleza Centro América
COMPOSICION DEL KIT DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
A. KIT DE DOCUMENTACION DEL PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIA DE LA CUENCA ALTA DEL
RIO YAQUE DEL NORTE Y MUNICIPIO DE JARABACOA
PARTE 1: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1.1 RESUMEN EJECUTIVO
1.2 PASOS A SEGUIR
1.3 MAPAS BASICOS
PARTE 2: PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
2.1 INFORME PRINCIPAL
2.2 MAPEO DE ACTORES-ARQUITECTURA PRINCIPAL
2.3 CARACTERIZACION SOCIOECONOMICO RAPIDO (CSR)
2.3.1 CSR RURAL
2.3.2 CSR URBANA
2.4 ESTUDIO DE CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA (ECUT) (Presente documento)
2.5 DIAGNOSTICO DE AREAS CRÍTICAS (DAC)
2.3.1 DAC RURAL
2.3.2 DAC URBANO
2.6PROPUESTA DE ORDENAMIENTO A NIVEL DE CUENCA Y MICROCUENCA
PARTE 3: DOCUMENTACION DEL PROCESO PARTICIPATIVO (ARQUITECTURA
INSTITUCIONAL)
PARTE 4: CONCERTACION Y EJECUCION DEL PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
PARTE 5: MANUALES DE METODOLOGIA Y AJUSTES
MANUAL # 1 “GUIA METODOLOGICA GENRAL
MANUAL # 2 “ESTUDIO DE CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA” (ECUT)
MANUAL # 3 “DESARROLLO DE DIAGNOSTICO DE AREAS CRITICAS” (DAC)
MANUAL # 4 “DESARROLLO DE CARACTERIZACION SOCIOECNOMICA RAPIDA.
(CSR)
MANUAL # 5 “DESARROLLO DEL MAPEO DE ACTORES CLAVES” (MAC)
B. KIT PLANIFICACION DE DESARROLLO DEL MUNICIPIO DE JARABACOA (A desarrollar en el 2005)
PARTE 1: DOCUMENTACION DEL PROCESO PARTICIPATIVO DEL PED
PARTE 2: ANALISIS SECTORIAL PARA EL DESARROLLO
PARTE 3: PLAN ESTRATEGICO DE DESARROLLO DEL MUNICIPIO DE JARABACOA
3.1 LINEAS ESTRATEGICAS DE DESARROLLO
3.2 PROYECTOS ESTRATEGICOS DE DESARROLLO
1. Introducción
El desarrollo del “Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra” (ECUT), forma parte de los
“estudios supletorios” desarrollados en el proceso de elaboración del Plan de Ordenamiento
Territorial de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte (CAY) y del municipio de Jarabacoa.
Conjuntamente con el Mapeo de Actores Claves (MAC), el Diagnostico de Areas Criticas
(DAC), la Caracterización Socioeconomica Rápida (CSR) y la revisión de la información
secundaria existente, permitira el desarrollo del POT que después de validado en forma
condensada y participativa, promoverá el desarrollo sostenible del territorio.
Para el desarrollo del ECUT, se contó con el apoyo conjunto de PROCARYN como proyecto
marco de la consultoría, la Unidad de Gestión Ambiental (UGAM) del Ayuntamiento de
Jarabacoa, la Universidad Agroforestal (UAFAM) y el Cluster Ecoturistico de Jarabacoa.
Conceptualmente la “Capacidad de Uso de la Tierra” es la determinación en términos físicos,
del soporte que tiene una unidad de tierra de ser utilizada para determinados usos o
coberturas y/o tratamientos. Generalmente se basa en el principio de la máxima intensidad
de uso soportable sin causar deterioro físico del suelo (Klingebield y Montgomery 1961). La
Capacidad de Uso de la Tierra permite definir la zonas de conflicto de uso en un territorio
determinado, con ello se puede dirigir acciones que permitan mitigar y corregir el uso del
suelo para lograr un uso deseable que en algunas ocasiones puede considerarse como un
subuso, pero que en la lógica de la fragilidad ecológica es deseable por los beneficios
directos sobre el un recurso prioritario en el manejo de cuencas que es el “agua”.
Establecer la verdadera capacidad de uso de la tierra se puede considerar como de vital
importancia, pues ello hace posible la planificación del desarrollo sostenible de las diferentes
actividades productivas, para lo que es necesario aplicar una metodología adaptada a las
condiciones propias del territorio (cuenca, región, país, etc.), la cual debe ser completa, de
acatamiento y utilización practica, con lo que se permitira unificar criterios y eliminar las
diferencias de interpretación. El ECUT conjuntamente con otros “estudios supletorios” (DAC,
MAC, CSR), permite el desarrollo de un proceso de planificación tendiente al desarrollo de
sistemas de manejo sostenible e integral de los recurso naturales, orientados principalmente
al manejo de cuencas, subcuencas y microcuencas hidrográficas.
Los resultados del ECUT confirma que en los 960.09 km2 que componente la CAY (753 km2)
como el Municipio de Jarabacoa (690.53) se encuentran en una zona con alto nivel de
fragilidad ecológica, por lo que el desarrollo agrícola, pecuario y urbanístico debe considerar
que tanto la capacidad de uso como el potencial del suelo en mas de un 65 % se orienta para
la conservación y la promoción de la cobertura forestal para protección y producción.
El ECUT de la CAY y el Municipio de Jarabacoa debe considerarse como se expuso
anteriormente como un logro colectivo de los principales actores del territorio, no debe ser
considerado como un esfuerzo personal de una Consultora o de un Consultor especifico.
El valor agregado que se debe considerar es además el proceso de adaptación de la
metodología como una herramienta o instrumento para proceso similares de Ordenamiento
Territorial, así también las diferentes fases de capacitacion a nivel conceptual, practico y
analítico que un grupo de estudiantes seleccionados de la Universidad Agroforestal (UAFAM)
y miembros del Ayuntamiento Municipal de Jarabacoa al participar en la elaboración del
presente estudio.
Al finalizar debemos considerar que el principal fin del ECUT es servir como instrumento
complementario para el desarrollo de un sistema de planificación territorial, considerándolo
como un sistema no estático, sino que estar sometido a constantes modificaciones que
reflejan tanto procesos de cambios sociales como nuevas problemáticas o una percepción
modificada de un problema.
2. Objetivos del estudio
Desarrollar el Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra como una herramienta
complementaria a otros estudios supletorios (MAC, DAC y CSR), para ser integrado al
analisis del proceso de Ordenamiento Territorial de la CAY y del Municipio de Jarabacoa;
Identificar la capacidad de uso de la CAY y del Municipio de Jarabacoa, permitiendo la
identificación de los usos deseables del suelo;
Establecer en base a la capacidad de uso del suelo y la cobertura y uso existente en la
actualidad las zonas de conflicto de uso del suelo;
Elaborar un instrumento para los actores con toma de decisión y actividades directas
sobre el manejo y conservación de los recursos naturales de la CAY y del Municipio de
Jarabacoa;
Generar capacidades locales para el desarrollo de estudios similares en otras áreas del
país;
Adaptar y validar la metodología para el desarrollo de Estudios de Capacidad de Uso de
la Tierra para la región de la Cordillera Central y en un futuro para la Republica
Dominicana.
3. Justificación del estudio
Durante el desarrollo de la fase preliminar del proceso de elaboración del Plan de
Ordenamiento Territorial de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte y del Municipio de
Jarabacoa, se pudo identificar que no se contaba con un instrumento que permitiera definir la
capacidad de uso de la tierra en la zona rural, lo que no permitía establecer en forma
confiable el área que presentaba conflicto de uso.
Lo anterior fue considerado por el Equipo Técnico de Ordenamiento Territorial (ETOT) para
establecer las “lagunas de información” existentes, por lo que se determino la necesidad de
realizar el Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra de la Cuenca Alta del Rio Yaque del
Norte y del Municipio de Jarabacoa.
4. Metodología
Determinación en términos físicos, del soporte que tiene una unidad de tierra de ser utilizada
para determinados usos o coberturas y/o tratamientos. Generalmente se basa en el principio
de la máxima intensidad de uso soportable sin causar deterioro físico del suelo. Determinada
a través de una clasificación de capacidad de uso que básicamente es el agrupamiento de
interpretaciones que se hacen principalmente para fines productivos y de conservación y
comienza por la distinción de unidades de mapeo. Permite hacer algunas generalizaciones
con respecto a las potencialidades del suelo, limitaciones de uso y problemas de manejo.
Se refiere solo a un nivel máximo de aplicación del recurso suelo, sin que este se deteriore,
con una tasa mas grande que l tasa de su formación. En este contexto, el deterioro del suelo
se refiere sobre uso por el hombre. Incluye la geología, la fisiográfica, los suelos, el clima, la
vegetación.
A través del ECUT se podrá determinar en forma de mapa temático “el conflicto de uso” al
comparar los resultados de “uso ideal” y cruzarlo con el mapa de “cobertura y uso actual”. Al
concebir el mapa de “conflicto de uso” permitira orientar acciones que permitan guiar las
áreas identificadas hacia un uso adecuado o deseable. Para un detalle mayor de la
metodología se puede consultar el “Manual No. 2” del Kit de OT de la CAY y Municipio de
Jarabacoa.
Para el desarrollo de presente estudio se siguieron los siguientes pasos metodológicos:
Paso 1: Adecuación de metodología de Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra a la
características biofísicas de la Cordillera Central de la Republica Dominicana;
Paso 2: Primera fase de gabinete y analisis geoespecial;
Paso 3: Capacitacion a estudiantes de UAFAM y PROCARYN para la aplicación de
metodología;
Paso 4: Primera fase de campo, colecta de información de variables biofísicas
(profundidad efectiva del suelo, pedregosidad, pendiente, cobertura y uso del
suelo);
Paso 5: Segunda fase de gabinete, analisis de la información colecta y cruzamiento con
información geoespacial;
Paso 6: Segunda fase de campo, verificación de puntos de información no coincidencial
y de lagunas de información;
Paso 7: Elaboración de mapa de capacidad de uso de la tierra (USO OPTIMO O
DESEABLE) y mapa de conflicto de uso de la tierra.
Paso 8: Elaboración de documento final de Estudio de Capacidad de Uso de la Tierra
(ECUT).
Figura 1. Proceso de elaboración de un mapa de capacidad de uso de la tierra
INGRESO (Insumo) PROCESO PRODUCTO
Fotografía aérea. Mapa cartográfico.
Mapa de registro
Fotointerpretación y
análisis fisiográfico.
Mapa de Unidades fisiográficas. Leyenda
fisiográfica. Mapa 1
Mapa de Pendientes
Mapa 2
Análisis visual de curvas de
nivel o digitalización.
Procesos de SIG
Mapa cartográ-
fico, plantillas de pendientes
Mapa de Unidades de tierra con datos de
profundidad y factores limitantes.
(Mapa 1 revisado y validado)
Mapa 3.
Mapa de Unidades Fisiogra
ficas.
Mapa 1
Chequeo de campo:
pendientes, profundidades
y factores modificadores
por unidad delimitada.
Análisis de los niveles por
cada factor principal.
Utilización de matrices.
Mapa de Unidades de Tierra
Mapa 4
Sobreposición (manual o
automatizada) de ambos.
Mapas 2 y 3
Mapa preliminar de Capacidad
de Uso de la Tierra.
Mapa 5
Mapa de Unidades de Tierra
Mapa 4
Mapa definitivo de Capacidad de Uso de la
Tierra. MAPA 6.
Mapa preliminar de
Capacidad
de Uso de la Tierra, CUT.
Mapa 5
Análisis de limitantes
por factores modificados
(pueden sobreponerse áreas
con limitaciones sobre el mapa
preliminarde CUT). Vaciado,
rectificación fotogramétrica.
Traslado a escala de publicción
5. Marco descriptivo del área de estudio
El área donde se desarrollo el ECUT, comprende dos territorios específicos el primero es la
Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte (CAY) que comprenda además parte de los municipios
de Jarabacoa, Janico, Tireo, Bonao y La Vega y de manera particular se completo el restante
30 % del municipio de Jarabacoa, considerado el núcleo del proceso de Ordenamiento
Territorial.
5.1 Características generales de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte
El área donde se concentro las acciones para el Estudio de Capacidad de Uso del Suelo se
denomina parte alta de la Cuenca, parte donde nace el “rio matriz” que va interceptándose
con todos los afluentes que culminan en la parte del delta de la zona ribero-costera.
La Cuenca Alta del Río Yaque del Norte (CAY) esta ubicada en la pendiente norte de la
Cordillera Central, que se encuentra en la parte central del país. La CAY se encuentra entre
las coordenadas 18 55’ hasta 19 17’ latitud norte y 70 31’ a 70 50’ longitud oeste. La
mayor parte de la superficie de la CAY pertenece al municipio de Jarabacoa (70%). Sus
limites geográficos son: al Sur con las cuencas de los ríos Grande o del Medio, Las Cuevas
y Yaque del Sur; al Sur con la Presa de Taveras, al este con la cuenca del río Camu y al
Oeste con la cuenca del río Guanajuma. Se ubica entre las provincias de La Vega y
Santiago.
La altitud varía desde 400 msnm en la presa de Taveras, aumentando a 529 msnm en la
ciudad de Jarabacoa y llegando hasta los 1600 msnm en la zona de amortiguamiento del
parque José del Carmen Ramírez. La cuenca tiene una extensión total de hasta la presa de
Taveras de 830 km2. El comportamiento climatológico de la cuenca se caracteriza por:
temperaturas promedio 21.4 C, un promedio anual de precipitaciones de 1502 mm, aunque
en la zonas aledañas a la presa de Taveras se presentan condiciones menos humedad con
prolongados periodos de sequía
5.1.1 Zonas Ecológicas
Las zonas ecológicas de la cuenca se presentan en el cuadro clasificadas de acuerdo a los
rangos de altitud.
Zonas Ecológicas
Zonas Ecológicas Superficie Ubicación Vegetación
Natural
Ha %
Bosque muy húmedo
montano bajo
22,575 30.1 Zona de amortiguamiento del parque
A.B. hasta Manabao
Pino (Pinus occidentalis), Ebano (Diospyros
ebanister) y almendro (Prunas accidentalis)
Bosque húmedo montano
bajo
31,500 42.0 Desde Manabo hasta Paso Bajito Pino (Pinus occidentalis) y sabina (Juniperus
graciflor
Bosque muy húmedo
subtropical
18,00 2.4 Delgada faja cerca del Guayabo Pino (Pinus occidentalis) y capa (Catalpa
longisima
Bosque húmedo subtropical 19,125 25.5 Desde Pedregal hasta la presa Capa (Catalpa longissima) y caoba (Switwnia
mahogani)
Total 75,000 100.0
Fuente: Holgridge, citado por GFA, 1997
5.1.2 Hidrológica
De las aguas recogidas y drenadas de la cuenca del Rio Yaque del Norte se suplen obras de
infraestructura hidráulicas de las más importantes de la región. Por su potencial hidráulico,
en esta cuenca se han establecido numerosas infraestructuras y se espera que se realicen
otras, de gran provecho para el país. Entre las obras de mayor volumen físico se encuentran
enumeradas en el cuadro siguiente:
Infraestructura productiva hídrica de la CAY
No. Nombre Descripción
1 Complejo hidroeléctrico Tavera-
Bao López-Angostura
Esta constituido por tres lagos de almacenamiento de agua para la producción
energética de 228 MW, agua potable y agua para riego. De aquí se suple el acueducto
del Cibao Central que abastece las ciudades de Santiago y Moca con sus respectivas
Comunidades.
2 Canal Ulises Francisco Espaillat
(CUFE)
Con obra de toma ubicada en La Otra Banda en Santiago, recorre unos 32 Km. Y una
capacidad de diseño de 30 metros cúbicos por segundo, para suplir de agua a mas de
25,000 ha.
3 Canal Navarrete Es una obra vieja ya abandonada, pero que aun se usa para regar algunas áreas que
son cubiertas por el CUFE
4 Canal Anima Con obra de toma ubicada en el rio del mismo nombre, consiste en un dique derivados
que alimenta dicho canal, cuyo caudal de diseño es de 4.0 metros cúbicos por
segundo. Recorre 14 kilómetros para regar 1,800 ha.
5 Canal Villa Vázquez Su obra de toma esta ubicada en la CAY. Tiene una longitud de 9.4 Km y un caudal de
diseño de 12.0 metros cúbicos por segundo para regar un área de 9,000 ha
6 Canal General Fernando Valerio Su obra de toma se ubica en la CAY. Cubre las tierras del proyecto Bajos del Norte.
Tiene una longitud de 27 Km y un caudal de diseño de 16.5 metros cúbicos pro
segundo cubriendo un área de 15,000 ha.
Fuente: PROCARYN, 2002
5.1.3 Aspecto biofísico
Area geográfica: 753.00 Kilómetros cuadrados.
Microcuencas: 18
Clima: Precipitación entre los 800 a 2,000 mm promedio anual, con
temperaturas que oscilan entre una máxima de 32 grados Celsius y
una mínima de 15 grados Celsius.
Hidrografía: La cuenca del Río Yaque del Norte incluye dentro de su área de
influencia geográfica la segunda ciudad del país, Santiago, la cual
según diversas estimaciones, tenía una población de 816,489
personas en el año 2000 (Mott McDonald, 1999). Estimaciones de
demanda de agua para Santiago estiman que la demanda de agua
potable es de alrededor de 235 lcd para aquellos consumidores
residenciales cuyo consumo es medido y de 319 lcd para aquellos
usuarios cuyo consumo no es medido. Asimismo, estadísticas de la
CORAASAN indican que la demanda de agua para fines industriales
en Santiago alcanza un 10% de la demanda total de agua
Suelos Se agrupan los suelos con topografía muy accidentada, de origen volcánico
y está situada en la parte nororiental de la Cordillera Central, bordeando el
Valle de Jarabacoa y flanqueando, por el lado occidental el Valle de Bonao.
Se han reunido en esta asociación suelos que se caracterizan por su
topografía accidentada, su poca profundidad al material originario y muy
especialmente, por su bajo nivel de fertilidad. El material originario está
formado, por lo general, por rocas que contienen cuarzo y feldespatos en
proporcione variables y que dan lugar a suelos de características
semejantes.
La escasa profundidad de la arcilla superficial no permite almacenar
suficiente humedad en el suelo, por lo que aun en época de lluvias pueden
observarse síntomas de deficiencia de agua. El drenaje superficial es
bueno a excesivo y la vegetación natural es predominantemente pinos. El
uso de estas tierras está limitado generalmente a explotación forestal
Los suelos que forman esta asociación son, en orden de importancia,
los correspondientes a las series Baiguate, Hondo, Auyamas y
Jimenoa. Los suelos de las tres primeras series son derivados de
materiales ígneos con diferente contenido de cuarzo y feldespato; los
suelos Jimenoa son derivados de basaltos. También se han incluido
en esta asociación suelos de las serie Mata Puerco y Yamí, formados
a expensas de hornablenda y de leucotonalita respectivamente y que
ocurren en pequeña extensión al nordeste de Jarabacoa.
5.1.4 Aspectos tecnológicos/productivos
Sistema de
cultivo:
Predomina los cultivos agrícolas tales como habichuela, tayota,
hortalizas, las acciones desarrolladas por PROCARYN y otros
proyectos han fortalecido el nicho de sistemas agroforestales a
través de cultivos principalmente de cítricos, además existe dispersa
en la cuenca ganadería de manera extensiva, principalmente con
fines lecheros. En el valle de Jarabacoa se realizan los cultivos con
mayor grado de tecnología a través de invernaderos para cultivo
principalmente de flores y hortalizas, a nivel de campo existen
experiencias incipientes de invernaderos rústicos principalmente en
la microcuenca de Los Dajaos.
Foresteria: La Cuenca Alta Río Yaque del Norte tiene un alto potencial forestal
de aproximadamente 20,000 ha. Las áreas con tierras de vocación
forestal se concentran en primer lugar en las zonas Manabao y
Jumunuco que pueden ser considerados como polos de producción
forestal en la CAY. Los bosques de pino existentes con buenas
expectativas de producción de madera se estima a un área de 8,000
ha que corresponde a un 40% de las tierras con vocación forestal.
Existe un potencial de 12,000 ha (60%) de vocación forestal. Sin
embargo, grandes partes de estas tierras se usan para la ganadería
extensiva. Estos terrenos se consideran en un conflicto de uso y
deben ser transformados en plantaciones forestales a través de
medidas de reforestación. Solo un en 16 productores con un área
estimado de 1,600 ha (20%) de los pinares existentes tiene planes
de manejo forestal aprobados. 69 nuevos propietarios de bosque
con un área de 800 ha son asimismo interesados en el manejo
forestal.
Infraestructura: La mayor parte de la CAY, cuenta con acceso permanente todo el
año a través de carreteras de asfalto y terracería, existe caminos
vecinales en buen estado y transitables aun en invierno en vehículos
de doble tracción, por medio de potencial hídrico de la CAY se han
generado infraestructura productiva que en su mayor parte es
aprovechada fuera del territorio para producción de energía
eléctrica, riego y agua potable, entre la infraestructura mas
importante se encuentra: 1. Complejo hidroeléctrico Tavera-Bao
López-Angostura; 2. Canal Ulises Francisco Espaillat (CUFE); 3.
Canal Navarrete; 4. Canal Anima; 5. Canal Villa Vázquez; 6. Canal
General Fernando Valerio.
Capacitacion e
investigación:
Existen varias organizaciones de base, no gubernamentales y
proyectos (PROCARYN) que se encuentran generando actividades
de asistencia técnica y capacitacion a nivel de agricultores. Se han
generado en forma empírica procesos de investigación a través de
agricultores modelo tal es el caso del Sr. José Maria Cruz en la
microcuenca Los Dajaos, además existen iniciativas de investigación
en temas específicos como el Café dirigidas por IDIAF y CONIAF.
5.1.5 Aspectos socioeconómicos
Numero de
comunidades
112 comunidades dentro del perímetro de la CAY
Numero de
personas
52,800 (incluye haitianos)
Migración e
inmigración
Existe tendencias de problemas de migración de habitantes
jóvenes de la CAY a otras regiones del país y preferiblemente al
extranjero (Estados Unidos), se calcula a través de la DSR (KfW-
GITEC/2004) que un 5 % de la población esta compuesta por
haitianos que inmigraron en búsqueda de empleo en las fincas
rurales.
Tenencia El saneamiento predial es necesario para fomentar el manejo
sostenible de los recursos naturales, principalmente el suelo.
Mano de obra No existen problemas de mano de obra por la existencia de un
gran número de haitianos trabajando a nivel rural.
Comercializació
n
La mayoría de agricultores son productores, no existen una
arquitectura organizativa que permita el fomente de valor
agregado a productos agrícolas, pecuarios y forestales, existen
iniciativas tal como ocurre con la creación del Cluster de Café.
Municipios 1. Municipio de Jarabacoa;
2. Municipio de Constanza a través del Distrito Municipal de Tireo;
3. Municipio de Janico;
4. Municipio de Santiago;
5. Municipio de la Vega.
Gubernamentale
s
Secretarias de Estado, Gerencias Regionales y Municipales, etc.
Numero de
Actores Claves
No. total de actores claves: 298
No. total de actores claves
ourbanos: 203
No. total de actores claves
orural: 095
o
Cooperación
internacional
Banco de Reconstrucción Alemán (KfW)
Cooperación Técnica Alemana (GTZ)
Cooperación Social-Técnica Alemana (DED)
Agencia Internacional de Colaboración (AID)
Centro de Cooperación e Investigación Francés (CIRAD)
Plan Nagua (Cooperación Canadiense)
Cuerpo de Paz Estaunidense
Agencia de Cooperación Japonesa (JICA)
Agencia de Cooperación Española (AECI)
Figura 2: Contexto geográfico de la CAY
Fuente: Equipo de consultores KfW/GITEC
5.2 Características generales del Municipio de Jarabacoa
El municipio de Jarabacoa pertenece a la provincia de La Vega. Comprende una superficie
de 690 km². La población es de 56,931 habitantes, de los cuales 27,856 personas son
mujeres (48.9%). Alrededor de un 60% de la población vive en las zonas rurales. La
población económicamente activa es de 18,988 habitantes (33,4%) (Censo 2002).
El municipio posee 11 secciones y 125 parajes de los cuales 59 pertenecen a las zonas
rurales de la CAY. Los limites geográficos son: al norte La Vega; al sur Constanza; al este
Monseñor Nouel y al oeste Jánico y Santiago. Pertenece a la zona de vida de bosque
húmedo subtropical. Las precipitaciones promedios anuales son de 1,980mm y la
temperatura promedio anual es de 22 C.
La economía del municipio de Jarabacoa depende en primer lugar de la agricultura y sus
principales líneas de producción: vegetales tradicionales, café, habichuela, tayota, flores,
vegetales de exportación en grandes partes bajo riego. Además se desarrollan actividades
comerciales, turismo de montaña, agroindustria y servios de banca. El cuadro 8 indica las
comunidades de la CAY que pertenecen al municipio de Jarabacoa. (CSR, 2004)
5.3 Características geomorfoloicas, geológicas y edáficas de la área de estudio
5.3.1 Características generales del suelo de la República Dominicana
La República Dominicana ocupa aproximadamente las dos terceras partes de la isla de la Hispaniola
(La Española) con una extensión superficial de 48,442 km2. Su costa norte está bañada por el Océano
Atlántico, su costa sur por el Mar Caribe, al este por el Canal de la Mona y al oeste por la República
de Haití.
Fisiográficamente la República Dominicana consiste de cuatro cadenas de montañas casi paralelas
con orientación este sudeste a oeste noroeste y están relacionadas con la parte oriental y central de
Cuba y las montañas de Puerto Rico. Asimismo se intercalan cinco cuencas de deposición y
llanuras comprendiendo los suelos más fértiles de la República Dominicana.
Estas cadenas de montañas así como las cuencas de deposición y llanuras son las siguientes:
Montañas Cuencas y Llanuras
a) Cordillera Septentrional a) Valle del Cibao
b) Cordillera Central, Sierra de Yamasá y b) Valle de San Juan
Cordillera Oriental c) Llanura de Azua
c) Sierra de Neiba d) Hoya de Enriquillo
d) Sierra de Bahoruco e) Llanura Costera del Cribe
d) Llanura de la Península de Barahona
5.3.2 Suelos de la Cordillera Central
La Cordillera Central es el principal sistema montañoso del país y ocupa gran extensión superficial en
su porción central, extendiéndose con rumbo noroeste a sureste desde la frontera con Haití hasta
concluir cerca de la costa sur en las proximidades de Baní. Hacia el nororiente la cordillera termina al
este de la loma La Guadalajara y al este de la loma La Naviza.
Los suelos de la Cordillera Central tienen en su mayor parte topografía accidentada que los hace
inadecuados para el cultivo, excepto para los que son típicamente de montaña o para agricultura de
subsistencia, en zonas asiladas. En zonas donde las condiciones topográficas son menos limitantes
y los suelos más profundos, es posible obtener cosechas económicas siempre que se usen y
manejen adecuadamente. (Tirado, G. 2003)
Los suelos de la cordillera, son por lo general, de poca profundidad efectiva y con texturas ligeras.
Estas condiciones, conjuntamente con la alta precipitación de la región y con las pendientes muy
pronunciadas de los terrenos, propician la erosión acelerada de los suelos que son inmediatamente
desbrozados para su utilización agrícola
El uso más adecuado para la mayor parte de los suelos de la cordillera, es la explotación forestal,
con métodos racionales y prácticas de conservación. Sin embargo, por razones especialmente de
tipo social, en los últimos años los agricultores se han dedicado en forma casi sistemática, a la
destrucción del bosque en un intento desesperado para lograr nuevas tierras para establecer una
precaria agricultura de sustento. Después de algunas cosechas estos terrenos desprovistos de su
cubierta vegetal protectora y sujetos a la acción erosiva del agua de escurrimiento, se convierten en
terrenos erodados e improductivos.
Los suelos de la cordillera presentan tanta complejidad como las rocas que los originan, aunque
tienen el factor topográfico que es determinante para la mayoría de ellos. Sin embargo, es posible
encontrar suelos marcadamente diferentes, aun cuando han sido originados por el mismo tipo de
roca y en las mismas condiciones de lluvia y topografía, y en otros casos es posible encontrar
suelos más o menos semejantes en cuanto a desarrollo del perfil y fertilidad inherente, pero que han
sido originados por rocas diferentes.
La Cordillera Central está dividida en dos macizos principales por el Valle de Constanza.:
oEl macizo de occidente que se define en los montes de Jicomé y se eleva a 2500 m en
el Monte Gallo, a 3190 en Pico Duarte y decrece lentamente en dirección sudeste en
la loma La Rusilla a 3125 m y en el Piquito del Yaque a 2860 m, y
oEl macizo de oriente que culmina en los picos Culo de Maco a 2230m, Cucurullo a
2250 m y Monte Tina a 2700 m.
La cordillera está formada principalmente por un complejo de rocas ígneas, volcánicas,
metamórficas y algunas sedimentarias. Se encuentra flanqueado por sedimentos más modernos
que pertenecen en su mayor parte al terciario marino, lo que da a todo el conjunto geológico de la
isla la apariencia de un gigantesco anticlinal.
La cordillera constituye un nudo en el que convergen y funcionan los varios canales estructurales
occidentales del sistema Caribe Antillano que se extiende hacia el Oriente por Puerto Rico e Islas
Vírgenes y al Occidente hacia Cuba.
La Cordillera Central está formada morfológicamente por una serie de lomas, valles y mesetas que
presentan en su mayor parte caracteres de bosque, aunque es posible también encontrar pequeñas
zonas con características de sabana, de gran altitud. El área que ocupa esta región geomórfica
recibe una precipitación anual que varía de 750 mm a más de 2250 mm. Las zonas de mayor
precipitación están situadas en las proximidades de Bonao y Villa Altagracia, con un registro de más
de 2000 mm anuales y hacia el sudeste de Restauración, también con más de 2000 mm de lluvia
anual. Las zonas de menos lluvia están situadas en las proximidades de Azua. (Tirado, G. 2003)
Los suelos de la Cordillera Central se agruparon en las asociaciones que a continuación se
relacionan:
Suelos con topografía muy accidentada de origen volcánico, poca profundidad y
baja fertilidad (Asociación Baiguate Hondo Auyamas Jimenoa)
Suelos de topografía irregular, formados a expensas de materiales calcáreos y
volcánicos, arcillosos, color pardo muy oscuro compactos y duros (Asociación El
Cercado Sabana Larga)
Suelos en cerros de poca elevación y pendientes suaves desarrollados a expensas
de rocas intrusivas granulares arenosos gruesos (Asociación La Cruz Buena Vista)
Suelos formados a expensas de conglomerados calcáreos, poco profundos colores
pardos muy susceptibles a la erosión (Asociación Las Lavas)
Suelos formados de tobas andesíticas, muy profundos, baja fertilidad inherente y
mal drenaje interno (Asociación Limón)
Suelos formados a expensas de serpentinas, topografía accidentada a ligeramente
inclinada (Asociación Nipe Martí)
Suelos franco arenoso fino, pardo oscuro, estructura granular sustentado por caliza
en bloques interestratificada con arenisca calcárea ambos friables (Asociación
Palma)
Suelos desarrollados a expensas de granitos, esquistos, andesitas y tobas, poca
profundidad efectiva, y muy baja fertilidad inherente (Asociación Restauración
Anacaona)
Suelos residuales, poco profundos, topografía de ondulada a alomada (Asociación
Rincón Yuboa)
Suelos arcillosos derivados de rocas volcánicas, color pardo o pardo rojizo, escaso
desarrollo del perfil, gran cantidad de fragmentos angulares de roca en la superficie
(Asociación Valle Nuevo)
Terreno Escabroso de Montaña.
Se agrupan los suelos con topografía muy accidentada, de origen volcánico y está situada en la
parte nororiental de la Cordillera Central, bordeando el Valle de Jarabacoa y flanqueando, por el
lado occidental el Valle de Bonao. Se han reunido en esta asociación suelos que se caracterizan por
su topografía accidentada, su poca profundidad al material originario y muy especialmente, por su
bajo nivel de fertilidad. El material originario está formado, por lo general, por rocas que contienen
cuarzo y feldespatos en proporcione variables y que dan lugar a suelos de características
semejantes. La escasa profundidad de la arcilla superficial no permite almacenar suficiente
humedad en el suelo, por lo que aun en época de lluvias pueden observarse síntomas de
deficiencia de agua. El drenaje superficial es bueno a excesivo y la vegetación natural es
predominantemente pinos. El uso de estas tierras está limitado generalmente a explotación forestal
Los suelos que forman esta asociación son, en orden de importancia, los correspondientes a las
series Baiguate, Hondo, Auyamas y Jimenoa. Los suelos de las tres primeras series son derivados
de materiales ígneos con diferente contenido de cuarzo y feldespato; los suelos Jimenoa son
derivados de basaltos. También se han incluido en esta asociación suelos de las serie Mata Puerco
y Yamí, formados a expensas de hornablenda y de leucotonalita respectivamente y que ocurren en
pequeña extensión al nordeste de Jarabacoa. (Tirado, G. 2003)
Los suelos de la serie Baiguate, que ocupan principalmente la parte sur de la asociación, se han
formado a expensas de materiales parecidos a la diorita, pero conteniendo más feldespato y menos
cuarzo, que los hace más básicos que aquella. Son suelos muy poco profundos, textura arcillosa. El
material basal ha sido parcialmente meteorizado hasta profundidades apreciables, pero la
profundidad efectiva del suelo es escasa. Algunas áreas son utilizadas en agricultura de sustento.
Tienen topografía muy accidentada con pendientes que varían de 50 a 70 por ciento; la vegetación
está compuesta predominantemente de pinos y pajón.
Fotografía 1: Suelos accidentados de la Serie Baiguate, las pendientes son bastante
pronunciadas
Los suelos de la serie Hondo ocupan por lo general la parte occidental y septentrional de la
asociación. Son suelos poco profundos, por lo general de sólo 10 cm de profundidad, textura franco
arcillosa, muy gravilloso, topografía alomada y muy baja fertilidad inherente. La topografía
accidentada, con pendientes pronunciadas, facilita el escurrimiento acelerado de las aguas de lluvia
que arrastra consigo el material friable del suelo superficial; la escasa profundidad de su suelo no
permite una retención adecuada de la humedad. Estas condiciones de drenaje excesivo limitan aún
más la utilización agrícola de los suelos de esta serie por lo que su uso está orientado a producción
forestal y particularmente a pinares. En algunas áreas donde la topografía y la profundidad del suelo
lo permiten, se desarrolla una agricultura basada especialmente en la exigua producción de frijoles
y yuca
Los suelos de la serie Auyamas ocupan la parte occidental de la asociación y se han desarrollado a
expensas de tonalita hornablenda. Son suelos con textura arenosa gruesa, de escasa profundidad,
con baja fertilidad inherente y con topografía muy alomada, de pendiente pronunciada, por lo
general mayor de 50 por ciento. Estos suelos son susceptibles a la erosión. La acción erosiva del
agua de escurrimiento es facilitada por la friabilidad del suelo. (Tirado, G. 2003)
´
Los suelos de la serie Jimenoa, ocurren en una faja que se extiende en dirección este a oeste,
bordeando el lado sur del Valle de Jarabacoa. Estos suelos tienen topografía muy alomada y se han
formado a expensas de basaltos; su profundidad efectiva es muy escasa y su textura franco
arcillosa. Son suelos litosólicos de baja fertilidad inherente.
Los suelos Yamí, ocurren poco extensivamente al noroeste de Jarabacoa, ocupan una extensión
menor que los suelos Hondo, siendo el nivel de fertilidad más bajo que estos últimos. El suelo
menos alomado que los suelos anteriores presenta un horizonte franco arcilloso con menor
contenido de feldespatos. La profundidad efectiva, que es escasa y su baja fertilidad son los
factores limitantes más destacados de estos suelos.
Los suelos Yamí están íntimamente relacionados con los suelos de la serie Mata Puerco que son
los menos extensivos de la asociación pero se diferencian de éstos principalmente en su topografía
y productividad. Los suelos Mata Puerco son poco profundos y están formados a expensas de
materiales más ricos en hornablenda y con topografía más alomada. Los suelos Yamí presentan
topografía ondulada y admiten cultivos, principalmente de plátanos y batatas, mientras que los Mata
Puerco están en su mayor parte dedicados a pastos o bosques de pinos y planifolias
Los suelos de esta asociación ocupan una superficie alargada de gran extensión, situada en el
extremo noroccidental de la Cordillera Central, confinada al norte por los suelos suavemente
alomados de naturaleza calcárea de la asociación Carbonera Habana Quemados y al sur por los
suelos con topografía variada y de naturaleza ígnea de la asociación La Cruz Buena Vista. El área
que ocupa esta asociación al igual que el de la asociación Carbonera Habana Quemados está
situada en una zona intermedia formada por lomas de poca elevación que separa los terrenos con
topografía llana del Valle Occidental del Cibao de los terrenos muy alomados de la Cordillera
Central. Esta condición topográfica, además de las condiciones climáticas y ecológicas, aconseja la
necesidad de considerar esta zona dentro de la Cordillera Central en lugar del Valle del Cibao.
El área de la asociación El Cercado Sabana Larga recibe precipitación media anual que varía de
1000 mm a 1400 mm, correspondiendo el promedio más baja su parte septentrional y el más alto a
su porción meridional. La topografía es también irregular, es accidentada en la porción oriental pero
hacia el occidente es de pendientes más suaves y en algunos casos llanos con aisladas
elevaciones compuestas por rocas volcánicas y sedimentarias. Los suelos más extensivos de esta
asociación son los correspondientes a los de las series El Cercado y Sabana Larga pero se han
incluido pequeñas áreas de suelos serie Zamba.
Los suelos serie El Cercado se han formado a expensas de materiales arcillosos de deposición de
naturaleza calcárea y de depósitos de gravas de naturaleza volcánica. Son suelos arcillosos, color
pardo muy oscuro y consistencia dura que a 15 cm pasa a arcilla plástica cuando húmeda y dura
cuando seca, color pardo claro con alguna grava tobácea de color pardo rojizo, limitada cantidad de
perdigón pequeño de color negro y escasos nódulos blancos de naturaleza calcárea; a los 45 cm y
hasta profundidades de más de 105 cm están sustentados por una capa de arcilla friable, color
pardo ligeramente calcárea que contiene cristales de cuarzo y menor cantidad de nódulos calcáreos
que la capa anterior. (Tirado, G. 2003)
La topografía de estos suelos varía de llana a ondulada; el drenaje superficial es malo y está
determinado por la topografía; su drenaje interno es deficiente y establecido por la dureza e
impermeabilidad de la arcilla del subsuelo, que impide el movimiento interno del agua. Las
condiciones de la zona donde ocurren estos suelos que inicialmente eran de sabana arcillosa, han
sido modificadas intensamente por el riego que se utiliza actualmente para la producción de arroz,
especialmente en la zona situada al norte de Dajabón. Las áreas que no han sido dotadas de riego
se utilizan para pastos, entre los que se destaca la pangola.
Estos suelos tienen semejanza con los de la serie San Juan que ocurren en el Valle de San Juan
(Ver 14) y con los de la serie Hato Mayor que se presentan al Pie de Monte de la Cordillera Oriental.
Para una mejor y más amplia utilización agrícola de estos suelos con subsuelo duro, es aconsejable
el uso de arados toperos o de subsuelo. Con la remoción de los horizontes bajos de los suelos, sin
invertirlos, se consigue una modificación de las características físicas de los mismos. Una práctica
conveniente para la mayor parte de los suelos de subsuelo firme es el aumento progresivo de las
araduras incrementándose anualmente 5 cm. Se puede empezar en 25 cm y llegar después de
unos años hasta 50 ó 70 cm.
Los suelos Sabana Larga ocupan, por lo general, la parte central de esta asociación y se han
desarrollado a partir de materiales sedimentarios y volcánicos al igual que los suelos El Cercado. El
área en que ocurren estos suelos presenta característica de sabana establecida en grado
apreciable por la baja fertilidad inherente de los suelos y por el mal drenaje. Estos suelos ocupan
áreas onduladas con pequeño declive y consisten esencialmente en una capa superior con textura
arcillosa color pardo muy oscuro, casi negro, muy compacta y con grava angular de naturaleza
volcánica, sustentada a poca profundidad por una capa de arcilla oliváceo que contiene inclusiones
calcáreas; a profundidades de 20 cm se encuentra el material basal, arenoso, friable y apreciable
contenido de gravas de cuarzo. El bajo nivel de fertilidad de estos suelos ha orientado su uso a
producción de pastos.
La zona en que encontramos los suelos El Cercado y Sabana Larga es de naturaleza muy
compleja, tanto por la interacción de materiales de diverso origen como por la trama excesiva de las
áreas de suelos correspondientes a estas dos series. Esta complejidad se hace más evidente al
nordeste y hacia el este de Dajabón donde también se presentan pequeñas áreas de suelos
poco profundos desarrollados a expensas de tobas volcánicas semejantes a los de la serie La Larga
que ocurren más extensamente en el Pie de Monte de la Cordillera Oriental y suelos rojos coluviales
más profundos de origen ígneo. En esta zona se levantan pequeñas elevaciones formadas por toba
volcánica en los bordes y caliza dura en la cima, como sucede en el Cerro de Jácuba
Otros suelos incluidos en esta asociación son los correspondientes a la serie Zamba, ocurren
principalmente al noreste de Santiago Rodríguez. Tienen topografía ondulada con pendientes
suaves y presentan características de sabana. Consisten esencialmente en suelo franco arcilloso
calcáreo, dolor pardo claro, sustentado a profundidades que varían de 10 a 30 cm por arenisca dura
y de color gris. En algunas áreas se presenta una capa intermedia de arenisca con nódulos
calcáreos blandos. Estos suelos, a causa de su fertilidad inherente baja y a la dificultad de
proveerles de agua mediante riego, tienen potencial agrícola muy bajo.
Suelos que consisten en serie de cerros de poca elevación y de suaves pendientes, con alargados
valles y estrechas terrazas, situados en la vertiente nororiental de la Cordillera Central. Se han
desarrollado a expensas de rocas intrusivas granulares entre las que destacan las granodioritas.
(Tirado, G. 2003)
Estos suelos se han correlacionado con suelos de la serie Guáimaro que ocurren en la Provincia de
Camagüey en Cuba y suelos serie Pandura Vieques en Puerto Rico. Los primeros se han utilizado
para el cultivo del algodón con resultados negativos a los pocos años, fracasos causados a la falta
de prácticas de conservación, muy necesarias en estos suelos friables. Los segundos han sido
utilizados en algunas partes para el cultivo de la caña de azúcar, con resultados poco alentadores,
pero con intensa fertilización y otros cultivos han producido resultados satisfactorios.
Los suelos de esta asociación presentan caracteres agrológicos uniformes variando solamente
estos debido a la topografía. El área de esta asociación limita al occidente en la frontera con Haití y
está confinada por el norte por los terrenos sabaneros de la asociación El Cercado Sabana Larga y
al sur y al este con los suelos de naturaleza ígnea y con topografía muy accidentada el Terreno
Escabroso de Montaña. Recibe precipitación media anual de 1250 a 2000 mm, correspondiendo el
promedio más bajo a los terrenos situados al norte de la asociación y el más alto a los situados en
el flanco sur, que son los de mayor elevación.
Los suelos de esta asociación presentan caracteres agrológicos más o menos uniformes variando a
condiciones pluviométricas y topográficas. La porción oriental de la asociación tiene topografía más
accidentada que la occidental, con pendientes más pronunciadas que limitan algo más su uso
agrícola. En la parte central de esta asociación, hacia el este de Loma de Cabrera, los terrenos
tienen elevación mayor que determina una divisoria de aguas; el drenaje de los terrenos del oeste
va a engrosar el caudal del Río Dajabón y el drenaje de la parte este va hacia el Río Guayubín. Los
suelos que integran esta asociación son los correspondientes a las series La Cruz, que es el más
extensivo y por lo general ocurren en la parte oriental de la asociación y los de la serie Buena Vista
que son los menos extensivos y ocurren en su parte occidental.
Los suelos de la serie La Cruz son, en su mayor parte de color parduzco, con textura franco
arenosa muy gruesa, gravas de cuarzo y fragmentos de diorita, parcialmente meteorizada, muy
friable; a profundidades de 30 cm está sustentada por una capa de suelo franco arenoso grueso,
con grava angular y color pardo más claro que el anterior; a 50 cm se encuentra diorita basal color
gris claro y pardo amarillento que en su masa contiene bolsones de material con textura franco
arcillo arenosa color pardo rojizo. Ocupan casi toda el área de la asociación y varían muy poco en
sus características generales, excepto por la profundidad efectiva del suelo. Los suelos en las
partes altas de las elevaciones son menos profundos que los situados en las partes bajas de las
ondulaciones causadas, en gran parte a que en el proceso de erosión continuada los materiales
erodados son depositados en las posiciones bajas. A un kilómetro al este de Loma de Cabrera, en
las partes altas de las lomas, la profundidad de la capa superficial del suelo es muy escasa y está
sustentada directamente por el material basal. Más hacia el este, en las proximidades de La Peñita,
el suelo tiene coloración rojiza, aunque presenta las mismas características de perfil que identifican
a los suelos de esta serie.
Estos suelos presentan, por lo general, mejores características en la zona situada hacia el este de
Loma de Cabrera, donde la lluvia es mayor que en la parte occidental y las condiciones topográficas
no son tan accidentadas como en la parte más oriental y septentrional de la asociación. En esta
zona la precipitación media anual varía de 1500 a 1750 mm y la topografía varía de ondulada a
poco alomada con pendientes poco pronunciadas. Estas condiciones permiten el desarrollo de una
agricultura de sustento, con cierta tendencia a la agricultura orientada hacia el mercado. Los
principales productos agrícolas de la zona son: yuca, plátano, cocos tabaco y maní. (Tirado, G.
2003)
Los suelos Buena Vista son menos extensivos que los de la serie La Cruz y por lo general ocurren
en su parte noroccidental, al sur de Dajabón, con topografía que varía de llana a ondulada y que
presentan cerros aislados de poca elevación. Presentan características de aridez a causa de su
baja fertilidad inherente y a la impermeabilidad de su subsuelo. Se han desarrollado a expensas de
arcillas de deposición y de depósitos de materiales cuarzo dioríticos; consisten principalmente de
suelos con textura arenosa gruesa, friable, color pardo y gran contenido de grava angular de cuarzo
de 2 a 5 mm; a los 30 cm está sustentada por una capa de grava de cuarzo que contiene algún
material de la capa superior; a los 50 cm y hasta 105 cm este suelo presenta una capa compuesta
solamente de grava angular de cuarzo de 5 mm a más de 105 cm el suelo presenta el material
basal con textura arcillosa y moteada de colores rojo y gris.
El potencial de desarrollo agrícola de estos suelos es muy bajo. Su uso más adecuado es,
posiblemente, para pastos con métodos de fertilización intensa. A causa de su susceptibilidad a la
erosión han de ser manejados con extremo cuidado.
En esta asociación se han incluido pequeñas áreas de suelos que ocurren en su parte nororiental,
al sureste de Santiago Rodríguez y que difieren de los suelos de las otras series que la integran.
Estos suelos tienen buen drenaje superficial e interno, topografía que varía de ondulada a poco
alomada y vegetación natural en la que predomina la palma cana; se han desarrollado a expensas
de materiales tobáceos y consisten esencialmente de un horizonte franco arenoso color pardo,
sustentado a los 15 cm por un suelo franco arcillo arenoso color pardo rojizo con grava angular y a
los 30 cm por el material original. Estos suelos están limitados para el cultivo por su profundidad y
baja fertilidad inherente y en algunos casos por su topografía. Sin embargo, en terrenos ondulados
con pendientes suaves y de mayor profundidad del suelo, se utilizan para el cultivo de tabaco,
aunque no con resultados satisfactorios.
Esta asociación agrupa suelos formados a expensas de conglomerados calcáreos; ocupan
principalmente las elevaciones situadas en la porción norte de la Cordillera Central en las
proximidades de Monción. Son suelos calcáreos, poco profundos, colores pardos, muy susceptibles
a la erosión y de limitada utilización agrícola, excepto tal vez para usos forestales.
Caracterizan esta asociación los suelos de la serie Las Lavas, que se presentan igual que en el
Valle Occidental del Cibao. Los suelos de esta asociación ocurren en terrenos con características
de meseta, situados en la parte occidental de la Cordillera Central, al norte de Restauración. Estos
suelos, formados por intensa meteorización de tobas andesíticas, son muy profundos. Los
principales factores limitantes para uso agrícola son su baja fertilidad inherente y mal drenaje
interno, en algunos casos su topografía accidentada. El uso más conveniente parece ser el forestal,
en algunos casos para pastos. Los suelos representativos de esta asociación son los
correspondientes a la serie Limón que ocurre más extensamente en la Cordillera Oriental.
Esta asociación ha sido reconocida principalmente a lo largo de un área que bordeando el Valle de
Bonao por su flanco oriental, se desplaza hacia el norte hasta las proximidades de La Vega y hacia
el sur hasta Piedra Blanca. Los suelos que forman esta asociación se han formado a expensas de
serpentinas, pero tienen caracteres morfológicos que los diferencian. (Tirado, G. 2003)
Los suelos más extensivos de esta asociación son los correspondientes a la serie Nipe, que están
bien caracterizados y pueden correlacionarse con los suelos del mismo nombre que ocurren en
Cuba y Puerto Rico. En menor grado integran esta asociación los suelos de la serie Martí, que
también se correlacionan con suelos del mismo nombre en Cuba y Puerto Rico. Ambos suelos
presentan topografía, generalmente, alomada a muy alomada, aunque existen zonas casi llanas de
suelos Martí.
Los suelos Nipe son los más destacados por el grado de madurez que han alcanzado.
Corresponden al nuevo orden de Oxisoles y se caracterizan por no presentar cambios a través de
todo su profundo perfil desde la superficie hasta la roca que los origina. Esta capa profunda y
uniformemente meteorizada esta constituida por una arcilla de color rojo intenso con estructura
fuertemente desarrollada.
A pesar de las excelentes condiciones físicas de estos suelos, entre las que se cuenta una fuerte
resistencia a la erosión, el uso agrícola es muy limitado a causa de su topografía accidentada y bajo
nivel de fertilidad. Por lo general estos suelos están dedicados a la explotación forestal de pinos.
Los suelos Martí se presentan en pequeñas zonas aisladas, con perfil de arcilla oscura, casi negra,
que alcanza apenas 10 cm de profundidad sobre la serpentina poco meteorizada e inmediatamente
la roca originaria en forma masiva. Estos suelos ocupan totalmente el área de la asociación
cartografiada al oeste del arroyo Jumunucú. A causa de la naturaleza del material originario y
escasa profundidad son suelos poco productivos y su uso está generalmente limitado a pastos.
La asociación se extiende hacia el norte del Valle de Bonao para incluir un grupo de suelos
formados a expensas de materiales coluviales provenientes de las áreas de suelos Nipe y Martí de
la parte alta de las lomas. Estos suelos presentan topografía ligeramente inclinada, textura franco
arenosa fina. A causa de su profundidad y al excelente estructura granular es posible obtener en
estos suelos cosechas de tabaco, mediante manejo basado en fertilidad intensiva.
Esta asociación está caracterizada, por su notable susceptibilidad a la erosión laminar y ocupa una
extensa zona de colinas bajas y calizas al sureste de Santiago de los Caballeros, en la parte
nororiental de la Cordillera Central. A causa de la naturaleza friable del subsuelo, a la poca
profundidad del suelo, a la topografía compuesta por pendientes pronunciadas, a la intensa y
continuada explotación agrícola a que han sido sometidos, estos suelos presentan alto grado de
erosión, posiblemente el área más erosionada del país.
La asociación está constituida por suelos de un solo grupo, que corresponde a la serie Palma,
aunque por diferentes fases d la misma, que se presentan en forma extensiva. En algunas zonas
donde puede observarse un perfil completo de estos suelos residuales, se aprecia un suelo franco
arenoso fino color pardo oscuro, estructura granular de poco espesor, sustentado por caliza en
bloques, interestratificada con arenisca calcárea, ambos de naturaleza muy friable. Sólo pueden
cultivarse con relativo éxito las depresiones donde se ha acumulado el suelo arrastrado por la
erosión de las colinas. La producción agrícola de esta zona ha decrecido considerablemente en los
últimos años, sin duda a causa de la ausencia de prácticas adecuadas de manejo, al punto que al
presente apenas hay suelo.
Se agrupan los suelos desarrollados a expensas de granitos, esquistos, andesitas y tobas, que
ocurren en una extensa área en la frontera con Haití, desde el Río Gurabo, al norte de Restauración
hasta el arroyo Pío al sur de Sabana Cruz. (Tirado, G. 2003)
La zona de esta asociación recibe una precipitación media anual de 1250 a 2000 mm; el promedio
más alto corresponde a los terrenos situados al norte de la asociación, el más bajo a los del sureste.
Los suelos que forman esta asociación, a pesar del complejo material volcánico que los origina, se
han agrupado a causa de sus características comunes de topografía accidentada, poca profundidad
efectiva y muy baja fertilidad inherente.
Algunas fases de estos suelos son correlativas de los suelos correspondientes a las series Pandura,
Ciales, Descalabrado y Teja de Puerto Rico.
Los suelos más representativos de esta asociación son los de las series Restauración y Anacaona.
Los primeros ocurren principalmente en la parte norte de la asociación, los segundos en la parte
sur.
Los suelos Restauración son de escasa profundidad, fertilidad inherente muy baja y topografía
alomada. Su vegetación natural se compone principalmente de pinos y pajón. Estos suelos se han
desarrollado a expensas de granitos y tienen semejanza con los de la serie Teja, fase alomada, de
puerto Rico.
El potencial agrícola de estos suelos es muy bajo, el uso más conveniente es para la explotación
forestal, con prácticas de conservación y manejo apropiados.
Los suelos Anacaona se han formado a expensas de esquistos y materiales calcáreos. Su escasa
profundidad, topografía accidentada y baja fertilidad inherente son las características más
destacadas de estos suelos y constituyen otros tantos factores adversos para su utilización agrícola.
El uso más conveniente es para la explotación forestal, con prácticas de conservación y buen
manejo, entre los que ha de considerarse, el control de incendios.
Esta asociación ocupa una importante extensión de terreno de colinas altas al nordeste del Valle de
Bonao y una zona pequeña al sureste de la ciudad de Bonao. Está compuesta por suelos
residuales, poco profundos, de topografía que varía de ondulada a alomada. Los suelos
predominantes de la asociación corresponden a la serie Rincón, que se caracterizan por su poca
profundidad efectiva y por su gran profundidad de meteorización incompleta de la roca basal de que
se derivan. Esta última está constituida por esquistos que dan lugar a suelos ácidos y de baja
fertilidad, con topografía alomada y uso limitado generalmente a explotación forestal.
Otro suelo que integra esta asociación, aunque en menor extensión, es el de la serie Yuboa, que
ocupa zonas menos alomadas. Son suelos residuales, cuarcíticos y muy poco profundos. Están
sustentados por una arcilla moteada muy plástica e impermeable. Las pocas profundidades del
suelo y la topografía, combinadas con un bajo nivel de fertilidad, limitan severamente su uso
agrícola.
Esta asociación abarca la meseta o firme de la Cordillera Central que atraviesa el camino de San
José de Ocoa a Constanza. Son suelos arcillosos, derivados de rocas volcánicas de color pardo o
pardo rojizo, con escaso desarrollo y gran cantidad de fragmentos angulares de roca en la
superficie, corresponden al Gran Grupo de los Litosoles. Presentan características típicas de
sabana elevada, con vegetación de espartillo y pinares, en altitudes de alrededor de los 2000
metros. (Tirado, G. 2003)
Los suelos de esta asociación solamente fueron observados en el área señalada, pero sin duda hay
otras zonas de la Cordillera Central con elevación, topografía y materiales originarios semejantes.
La capacidad productiva de estos suelos está muy limitada por el escaso desarrollo del perfil, la
poca profundidad efectiva y la abundancia de fragmentos de roca; su uso más indicado es para
fines forestales.
Con esta denominación se han agrupado suelos con topografía muy accidentada y que por lo
general, presentan pendientes mayores del 100 por ciento, aunque el material originario sea
diferente, variando desde rocas volcánicas metamórficas básicas al noroeste de la cordillera, a
rocas ácidas de cuarzo, mica y esquistos al extremo oriental; roca sedimentaria, volcánica y
posiblemente metamórfica al este de Constanza; calizas y esquistos al sureste; cuarzo diorita en la
parte central y granitos y dioritas al extremo occidental.
A la condición topográfica se une, comúnmente, la poca profundidad efectiva de estos suelos para
limitar su uso par fines forestales o recreativos.
Los suelos más importantes por su extensión, son los correspondientes al grupo de Terreno
Escabroso de Montaña no calcáreo, los cuales han derivado de rocas ígneas y metamórficas. Estos
suelos presentan características variadas de acuerdo con su material de origen, pero en general
son de poca profundidad, fertilidad inherente baja y gran susceptibilidad a la erosión. En muchas
áreas prácticamente no hay suelo y la roca basal aflora extensivamente.
Por lo general, los suelos sobre basaltos son de colores pardos y muy rocosos, los suelos
provenientes de esquistos son poco profundos, textura franco arenosa y muy gravillosos, los suelos
desarrollados a expensas de cuarzo diorita son de colores pardos o pardo grisáceos, rojizos y
textura arenosa gruesa; los suelos desarrollados a expensas de tobas andesíticas son de color
rojizo, gran profundidad, textura arcillosa y los suelos provenientes de serpentina son en unos
casos, rojos, profundos, muy resistentes a la erosión y en otros, poco profundos, erosionables,
textura franco arcillosos y color pardo oscuro.
El uso de estos suelos se limita a fines forestales, especialmente, con especies de pinos,
empleando prácticas de conservación y métodos racionales de explotación. El control de incendios
ha de ser considerado como práctica elemental.
El otro conjunto de suelos de esta agrupación es el Terreno Escabroso de Montaña calizo, que
consiste de suelos de escasa profundidad, friables, textura franco arenosa o franco arcillosa, color
pardo, que se han formado a expensas de conglomerados calcáreos, calizas, areniscas calcáreas y
materiales calcáreos no consolidados.
Tienen alta susceptibilidad a la erosión. Por lo general tienen fertilidad inherente algo superior que
los Terrenos Escabrosos de Montaña no calcáreos, pero su uso es también limitado a fines
forestales, principalmente latifoliadas.
Dentro de la zona delimitada como Terreno Escabroso de Montaña, también se han incluido por
razones de escala, pequeños valles, terrazas y terrenos de suelos coluviales que presentan
condición topográfica menos accidentada y que permite utilización agrícola más amplia, pero por
condiciones de inaccesibilidad tienen potencialidad agrícola limitada. (Tirado, G. 2003)
5.3.2.1 Suelos de los Valles Intramontanos de la Cordillera Central
Confinados por las altas elevaciones de las montañas de la Cordillera Central se encuentran cuatro
valles principales, que en orden de importancia son el Valle de Bonao, el Valle de Constanza, el
Valle de Villa Altagracia y el Valle de Jarabacoa.
El Valle de Bonao ocupa una superficie rectangular mayor de 128 km2, en la parte nororiental de la
Cordillera Central. Tiene promedio superior a 2000 mm de lluvia anual, habiéndose registrado en la
ciudad de Bonao, situada en la parte central del valle una media anual de 2184 mm. Los suelos
principales de este valle son los: a) Aluviales recientes indiferenciados y b) suelos correspondientes
a la serie La Vega.
Los suelos aluviales recientes del Valle de Bonao están formados por los depósitos de los ríos
Yuna, Jima y Yuboa y de los arroyos Ajiaco, Hormiga, Catubey, Cañabón, Masipedro y otros de
menor caudal.
El Valle de Bonao está formado, en su mayor parte, por una sucesión de suelos aluviales, de ríos y
arroyos que corren casi paralelamente. Estos suelos son por lo general de color pardo, textura
franco arenosa, gran contenido de grava redondeada. El nivel de fertilidad de estos suelos es alto y
se ha sostenido por los continuos aportes de materiales depositados por ríos y arroyos.
En esta asociación se incluyen los suelos correspondientes a la Serie La Vega que ocurren en
forma extensiva en el Valle Oriental del Cibao. Los suelos de esta asociación ocupan la parte sur
del Valle de Bonao y se utilizan, bajo riego, en la producción de arroz, aprovechando las
características de permeabilidad lenta de las arcillas.
a) Suelos del Valle de Constanza
El Valle de Constanza es un valle de montaña alta, situado a 1190 m sobre el nivel del mar y
determina una división de la Cordillera Central en dos grandes macizos: el macizo de occidente,
que alcanza su altura máxima en el Pico Duarte (3190 m) y el macizo oriental, que culmina en el
monte Tina( 2700 m).
Este valle recibe una precipitación pluvial media anual de 1070 mm. Los altos bordes que la
circundan están formados de rocas de origen ígneo, volcánico y metamórfico, pero tienen, además,
alguna estratificación de rocas sedimentarias. Estas calizas afloran también en algunas lomas bajas
situadas al centro del valle. Tiene como suelo representativo a la Asociación Constanza.
El Valle de Constanza está constituido por una faja de suelos aluviales que pasa
insensiblemente al suelo Constanza, desarrollado a expensas de materiales de deposición de
origen volcánico. Este suelo está representado por una arcilla de color negro rojizo (10R 2/1), que a
los 15 cm pasa a color rojo sombreado (10YR 2/2) con alguna gravilla fina de origen ígneo. El suelo
pasa gradualmente al material de depósito que le origina, aumentando la cantidad y tamaño de la
gravilla con la profundidad. (Tirado, G. 2003)
Fotografía 2: Suelos de Valle Nuevo, Constanza; intensamente utilizados en agricultura.
Estos suelos presentan estructura granular bien desarrollada en los horizontes superiores y en
bloques subangulares en la parte inferior del horizonte B. Son suelos muy productivos a causa no
sólo de su fertilidad inherente y a las excelentes condiciones físicas y topográficas, sino también al
alto nivel de manejo con que son aprovechados.
En los bordes del valle ocurren suelos coluviales que representan transiciones hacia el Terreno
Escabroso de Montaña circundante, dependiendo sus características de los materiales de estos. Su
capacidad productiva esta limitada por razón de su topografía y por la acumulación de fragmentos
de roca. El uso de estos suelos ha de ser en cultivos permanentes, particularmente de frutales.
El Valle del Convento presenta suelos similares a los de la asociación Constanza, pero de color más
rojizo o amarillamiento en la superficie y mayor extensión de los terrenos pedregosos. (Tirado, G.
2003)
Fotografía 3: Suelos utilizados en cultivos, nótense las labores de conservación establecidas
b) Suelos del Valle de Villa Altagracia
Este valle está situado en la porción oriental de la Cordillera Central, próximo su límite con la Sierra
de Yamasá. Ocupa una superficie alargada con orientación noroeste a sureste a lo largo del curso
de los ríos Guananitos y Haina, desde el poblado de La Cumbre, al norte hasta aproximadamente
Madrigal por el sur. Este valle recibe promedio anual de lluvia mayor a los 2250 mm. La ciudad de
Villa Altagracia, es la que le da el nombre al valle, tiene precipitación anual media de 2368 mm.
Los suelos del valle son predominantemente de colores pardos y pardos rojizos, que ocupan
posiciones de terrazas alargadas, flanqueando los suelos aluviales recientes, formados por la
deposición fluvial. Estos suelos tienen potencialidad agrícola que varía de mediana en las terrazas
residuales y coluviales, a alta en los suelos aluviales. Los suelos son utilizados en la actualidad para
frutales, en especial cítricos.
En el valle se han reconocido solamente dos asociaciones: los Aluviales Recientes Indiferenciados y
la asociación Guanuma Elmhurst. (Tirado, G. 2003)
c) Aluviales recientes indiferenciados
Este grupo comprende los suelos del primer plano aluvial de los ríos Haina, Guananitos y Básima,
así como de otros arroyos que forman el sistema de drenaje del valle. Estos suelos son profundos,
friables, buena fertilidad inherente; color pardo oscuro, textura franco arcillosa y estructura granular;
tienen buen drenaje y topografía llana. A menudo en su perfil se encuentran capas de arena gruesa.
Estos suelos son muy productivos y su fertilidad es mantenida por los continuos aportes de
materiales finos que transporta el río.
d) Asociación Guanuma Elmhurst
Se agrupan los suelos pardos rojizos que ocupan casi la totalidad del valle. Consisten en suelos con
drenaje bien establecido que ocupan posiciones de terrazas escalonadas flanqueando los suelos
aluviales recientes. Los suelos de esta asociación corresponden a las series Guanuma, que son los
más extensivos y Elmhurst que ocurren en menor extensión. Estos suelos tienen las mismas
características que en la Sierra de Yamasá y fueron utilizados al igual que en aquella región, para el
cultivo de caña de azúcar, hoy se utilizan para el cultivo de frutales permanentes, cítricos. Se han
incluido también en esta asociación, con criterio cartográfico, pequeñas extensiones de suelos
Pimentel.
e) Suelos del Valle de Jarabacoa
El Valle de Jarabacoa está situado en la porción occidental de la Cordillera Central y es de menor
extensión que el Valle de Bonao; tiene una superficie aproximada de más de 23 km2, incluyendo las
terrazas que le bordean y sus suelos aluviales recientes. El promedio de lluvia anual que recibe este
valle es de 1500 mm. Los suelos reconocidos en este valle fueron agrupados en dos asociaciones:
los suelos Aluviales Reciente Indiferenciados y la Asociación Jarabacoa.
f) Aluviales Recientes Indiferenciados
Los suelos aluviales recientes ocupan una faja muy estrecha a lo largo de casi 7 Km. del curso
superior del Río Yaque del Norte. Estos suelos se han formado por la deposición de los sedimentos
fluviales arrastrados desde las partes altas de la cordillera, que por lo general, están compuestos
por partículas de rocas ígneas y volcánicas. Tienen textura arenosa y buen drenaje. En algunas
partes contienen gran cantidad de grava y de piedra redondeada. El valor agrícola, aunque es
mayor que el de los suelos vecinos, es comparativamente menor que el de otros suelos aluviales
del país.
g) Asociación Jarabacoa
Los suelos de esta asociación ocupan posiciones de terrazas escalonadas, en el Valle de
Jarabacoa. Estos suelos son color pardo oscuro con textura arenosa, desarrollados a expensas de
areniscas y ofrecen baja potencialidad de desarrollo agrícola a pesar de sus condiciones físicas
favorables. La fertilidad inherente de estos suelos es muy baja. Su vegetación natural estaba
compuesta en su mayor parte por pinos hasta hace más o menos 60 años, en que fueron
deforestados para utilizarlos en cultivos agrícolas. Actualmente producen maní y frijoles, aunque
con resultados poco satisfactorios. Sin embargo, con riego y fertilización intensiva es posible
mejorar la capacidad productiva de estos suelos. (Tirado, G. 2003)
5.3.3 Características, geológicas, geomorfológicos y edáficas de la CAY
5.3.3.1 Geología de la CAY
La mayor parte del área de estudio, desde la parte alta de la CAY hasta cerca de Las
Guamas presenta roca tonalita del cretácico superior en mezcla con rocas magmáticas
volcano sedimentarias indiferenciadas del cretácico inferior. El proceso de meteorización
diferencial ha permitido establecer algunos mites asociados a la dinámica de formación de
los suelos. En el área de Jarabaco se encuentran materiales sedimentarios como
consecuencia del depósito de aluviones transportados por los ríos Baiguate, Jimenoa y
Yaque que confluyen en esta zona relativamente baja. (GFA, 97)
Cerca de la comunidad La Piña se encuentra un intrusión de rocas magmáticas del cretácico
inferior fuertemente metamorfoseadas con presencia de anfíbol, en transición hacia
depósitos sedimentarios de conglomerados, arenisca con intrusiones de caliza arrecifal y
presencia de turbidita calcárea, de edades entre el oligoceno superior hasta el mioceno
inferior, en la zona de de Taveras Abajo, justo en limite inferior de la presas. (GFA, 97)
5.3.3.2 Geomorfología
La CAY presenta las características típicas de las regiones tectónicas jóvenes intertropicales
con la presencia de paisajes resultantes de una actividad diastrofia que empezó en un
pasado muy reciente y parece que aun perdura en la actualidad. En el aparte oeste de la
cuenca, hacia el nacimiento de los ríos Yaque y Los Guano, se presenta un paisaje de
grandes montañas con alturas de hasta 3,000 metros en la Loma La Rucilla y Pico Yaque,
bajando a 1,900 metros en el limite sur de la CAY. Las enormes dimensiones de las
vertientes y la ausencia de tierras llanas estan relacionados con la modernidad tectonica de
la zona. Los pliegues anticlinales presentan una linealidad esperada en este tipo de regiones
y de varios deslizamientos y hundimientos de terreno en las facetas triangulares de la
margen derecha del Yaque, en camino a su nacimiento. (GFA, 97)
Los valles abruptos y angostos son una evidencia de la actividad tectónica y de la fuerte
incisión fluvial de cada uno de los grandes nacimientos de ríos de la cuenca (Yaque, Los
Guanos, Arroyo Grande, Los Dajaos , Yujo, Baiguate, Jimenoa, etc.). Algunos valles
estrechos han logrado desarrollar superficies de acumulación importantes como son los
casos de La Cienega y Manaboa, esto se debe a un fuerte cambio local de la pendiente del
terreno que origina un nivel de base local y permite la formación de estas estructuras
sedimentarias. (GFA, 97)
La parte madia de la CAY esta constituida por una extensa área de colinas y montañas bajas
no lineales, de relieve abrupto y caracterizado por vertientes angulares que presentan
elevaciones hasta 1,000 metros y valles estrechos y profundos en los ríos Jimenoa y Las
Palmas. En l zona de la ciudad de Jarabacoa se presenta un importante valle intramontano
con elevaciones entre 500 y 600 metros, formado por materiales depositados por la
confluencia de los ríos Yaque, Baiguate y Jimenoa. Este valle fluvial con una extensión
aproximada de 25 kilómetros cuadrados constituye el área mas importante de la cuenca para
asentamientos humanos y producción intensiva de cultivos agrícolas. Hacia la parte mas
baja del área de la CAY se presenta una serie de colinas altas y medias con alineamiento
muy irregular y alturas de 600 a 900 metros. Tanto en la microcuenca del rio Yujo como en la
zona de Arroyo Largo. Varios ríos y cañadas tallan las vertientes de los plegamientos
anticlinales, que atraviesan esta zona, sin llegar a formar valles importantes. (GFA, 97)
5.3.3.3 Suelos
La parte alta de la CAY, hacia el limite Sur, presenta suelos superficiales a moderadamente
profundos, con baja a moderada saturación de base y pH ácidos. La pendiente general
parece ser el factor mas limitante par su uso y desarrollo. Otras características físico
químicas comunes son: textura franco arcillosa, excesivamente drenados, permeabilidad
moderadamente lenta y muy baja disponibilidad de agua, es poco productiva y su uso esta
limitado por la pendiente, la profundidad a la roca madre y la acidez, pertenecen a los
grandes grupos troporthents y Clase VII y VIII (Ver anexo 1 y 2 ECUT), es decir que son
sitios con una orientación forestal tanto para producción como protección. (GFA, 97)
Fotografía 4: Vista panorámica de la parte alta de la CAY observando el potencial
forestal para protección y producción.
Los suelos de las colinas y laderas de las montañas que rodean la CAY son moderadamente
profundos, con un rango de saturación que va de moderada a alta y una variabilidad en su
pH que varia de ácido a neutro. La pendiente general es de 15 a 30 %, considerándose un
factor limitante para su uso y desarrollo. (GFA, 97)
Otras características físico-químicas comunes son: textura franco a franco arcillosa, bien
drenados, permeabilidad y disponibilidad de agua moderada, su productividad y uso estan
limitados por la pendiente y en algunos casos por la disponibilidad de agua. Pertenecen a
los grandes grupos troporthents, dystrpepts y eutropepts (ver anexo 2, ECUT). De acuerdo a
su capacidad productiva se clasifican como Clase IV (ver anexo 1, ECUT), es decir que
sirven para pastos cultivos perennes y bosques productivos. (GFA, 97)
El valle intramontano de Jarabacoa esta constituido por terrazas fluviales de los grandes ríos
de la zona y llanuras inundadas y no inundadas con suelos de textura fina (franco-arcillosa,
franco arenosa a arcillosa), profundos, con pendiente baja (2 a 10 %), pH cerca de la
neutralidad, moderadamente bien drenados, buena saturación de bases y alta capacidad de
agua disponible, Su uso esta limitado por el drenaje y la textura. Son muy productivos
especialmente para la siembra de vegetales. Estan clasificados dentro de los grandes
grupos hapludolls, hapludalfs, eutropets, dystropepts y troporthentes. (ver anexo 2, ECUT).
De acuerdo a su capacidad productiva se clasifican II y III, que son aptos para cualquier
cultivo anual o perenne. Algunas áreas tienen graves problemas de drenaje y en
consecuencia integran a los subropos acucios y cambian su capacidad productiva a V, es
decir que sirven para pasota, cultivos perennes y bosques. (GFA, 97)
Hacia la parte mas baja de la cuenca los suelos son bien drenados moderadamente
profundos, con pendientes muy variables, pH moderadamente alcalino, textura franca a
franco arcillosa, con alta capacidad de agua disponible. Su uso esta limitado por la
pendiente y la sequía ya que la Pluviometria puede baja hasta 600 milímetros anuales en
ciertos años. Ocupa las colinas y llanuras aluviales. El material subyacente esta constituido
por calizas y aluviones recientes. Estan clasificados dentro de los grandes grupos
ustorthents y haplustoll y tiene una capacidad productiva de II y IV, es decir tienen vocación
para cultivos anuales (III) y para pastos, cultivos perennes y bosques productivos. (ver anexo
1 y 2, ECUT) (GFA, 97)
Cuadro 1: Distribución de pendiente de la CAY
Correlativo Pendiente en % Hectáreas % de superficie
con respecto a la
CAY
1 60 % 7,500 10
2 40 a 60 % 37,500 50
3 26 a 40 % 16,500 22
4 16 a 25 % 6,750 9
5 7 a 15 4,500 6
6 menor 6 % 2,250 3
Total 75,000 100
Elaboración propia (2004) con datos de GFA, 1,997
CAY
753.00 Km2
207.09
30 %
MUNICIPIO DE JARABACOA
690.53 Km2
483.21 Km2
70 %
960.09 Km2
6. Presentación de resultados
6.1 Area de desarrollo del estudio
El ECUT se desarrolla en dos límites territoriales:
1. La Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte; y
2. Municipio de Jarabacoa.
A pesar que la CAY traspone con varios municipios (Tireo, Constanza, La Vega, Janico,
Jarabacoa, etc.) el 70 % del territorio del Municipio de Jarabaco se ubica dentro de la Cuenca
Alta del Rio Yaque del Norte. El área total del estudio es de 960.09 Km2, compuesto de los
753 Km2 de la CAY (que incluye 483.21 Km2 ¨-70 %- del municipio de Jarabacoa) y 207.09
Km2 el restante 30 % del territorio del Municipio de Jarabacoa.
Figura 3: Area de desarrollo del estudio
6.2 Sectorización del área de estudio
Para el desarrollo del estudio, analisis y presentación de resultados la zona de estudio se
dividió en cuatro sectores:
Sector No. 1:Incluye todo el perímetro interno de la CAY
Sector No. 2:Se ubica en la parte nor-oeste del municipio de Jarabacoa
Sector No. 3:Delimitado en la parte nor-este del municipio de Jarabacoa
Sector No. 4 Pequeño sector ubicado en la parte sur-este del municipio de Jarabacoa
La división por sectores de estudio y presentación de resultados pude ser vista en la figura
No. 4
Figura 4: Sectores del área de estudio
Sector No. 3
Sector No. 2
6.3 Clasificación de la categoría de capacidad de uso de la tierra
Las categorías de capacidad de uso que se emplean en la metodología, se ordenan en
forma decreciente en cuanto a la intensidad de uso soportable sin poner en riesgo la
estabilidad -física- del suelo, se presentan a continuación.
No se incluyen criterios de fertilidad de suelos, ni aspectos ligados a la producción (acceso,
mercados y costos), por lo que son categorías indicativas de usos mayores en términos de la
protección que ofrecen a las capas superiores del suelo. Bajo este contexto, las categorías
son las siguientes:
Cuadro 2: Resumen de categorías capacidad de uso de la tierra
Correlativ
o
Nombre de la
categoría de
uso
Abreviatura Descripción
1 Agricultura sin
limitaciones
A Areas con aptitud para cultivos agrícolas sin mayores limitaciones
de pendiente, profundidad, pedregosidad o drenaje. Permiten
cultivos agrícolas en monocultivo o asociados en forma intensiva
o extensiva y no requieren o, demandan muy pocas, prácticas
intensivas de conservación de suelos. Pueden ser objeto de
mecanización
2 Agricultura con
mejoras
Am Areas que presentan limitaciones de uso moderadas con
respecto a la pendiente, profundidad, pedregosidad y/o drenaje.
Para su cultivo se requieren prácticas de manejo y conservación
de suelos así como medidas agronómicas relativamente intensas
y acordes al tipo de cultivo establecido.
3 Agroforestería
con cultivos
anuales
Aa Areas con limitaciones de pendiente y/o profundidad efectiva del
suelo, donde se permite la siembra de cultivos agrícolas
asociados con árboles y/o con obras de conservación de suelos y
prácticas o técnicas agronómicas de cultivo.
4 Sistemas
silvopastoriles
Ss Areas con limitaciones de pendiente y/o profundidad, drenaje
interno que tienen limitaciones permanentes o transitorias de
pedregosidad y/o drenaje. Permiten el desarrollo de pastos
naturales o cultivados y/o asociados con especies arbóreas.
5 Agroforestería
con cultivos
permanentes
Ap Areas con limitaciones de pendiente y profundidad, aptas para el
establecimiento de sistemas de cultivos permanentes asociados
con árboles (aislados, en bloques o plantaciones, ya sean
especies frutales y otras con fines de producción de madera y
otros productos forestales).
6 Tierras
forestales para
producción
F Areas con limitaciones para usos agropecuarios; de pendiente o
pedregosidad, con aptitud preferente para realizar un manejo
forestal sostenible, tanto del bosque nativo como de plantaciones
con fines de aprovechamiento, sin que esto signifique el deterioro
de otros recursos naturales. La sustitución del bosque por otros
sistemas conllevaría a la degradación productiva de los suelos.
Tierras
forestales de
protección
Fp Areas con limitaciones severas en cualquiera de los factores
limitantes o modificadores; apropiadas para actividades
forestales de protección o conservación ambiental exclusiva.
Son tierras marginales para uso agrícola o pecuario intensivo.
Tienen como objetivo preservar el ambiente natural, conservar la
biodiversidad, así como las fuentes de agua. Estas áreas
permiten la investigación científica y el uso ecoturístico en ciertos
sitios habilitados para tales fines, sin que esto afecte
negativamente el o los ecosistemas presentes en ellas. También
se incluyen las áreas sujetas a inundaciones frecuentes,
manglares y otros ecosistemas frágiles. Las áreas cubiertas con
mangle, están sujetas a regulaciones reglamentarias especiales
que determinan su uso o protección.
KfW-GITEC, MANUAL ECUT, 2004
Sector No. 4
Sector No. 1
Esta categoría también incluye las zonas denominadas bosques de galería, las cuales son
áreas ubicadas en las márgenes de los ríos, riachuelos o quebradas y en los nacimientos de
agua. Tienen como función, retener sedimentos que proceden de las partes altas, la
protección de los cauces, espejos de agua y captación del agua de lluvia, a través de la parte
aérea de la vegetación existente.
Los bosques de galería, pueden delimitarse con una franja de 15 a 30 metros de ancho de
cobertura vegetal a partir de las márgenes de los ríos, riachuelos, quebradas y nacimientos
de agua, a lo largo de los mismos.
Con base en el principio en que se basa la presente metodología, una unidad de tierra
clasificada dentro de una categoría de uso intensivo no excluye el hecho de que pueda ser
utilizada para otra categoría menos intensiva, así, una unidad de tierra clasificada para usos
agrícolas intensivos perfectamente puede ser utilizada para arreglos de sistemas
agroforestales o aun para usos forestales productivos.
Lo contrario no se considera técnicamente posible, es decir, una unidad clasificada con
capacidad de uso forestal, no soporta usos más intensivos, tales como los agrícolas o
pecuarios sin que se ponga en riesgo la estabilidad del recurso suelo, principalmente en
nuestro país donde este recurso es muy vulnerable a procesos erosivos y el deterioro
general del terreno.
Para efectos de la aplicación de la ley forestal, en materia del programa de incentivos
forestales, se consideran tierras de vocación forestal aquellas clasificadas en las categorías
Forestal para Producción (F), Forestal para Protección (Fp) y Agroforestería con cultivos
permanentes (Ap), entendiendo que en el caso de esta última, será sujeta a incentivos
siempre y cuando sea utilizada para usos netamente forestales, productivos o protectivos;
en ningún momento serán incentivados los arreglos agroforestales. Esta decisión es de tipo
institucional, en ningún momento la define el método de clasificación utilizado.
6.4 Variables de suelo consideradas en el ECUT
Las variables consideradas en la toma de datos de campo y su subsiguiente analisis se
presenta a continuación:
a. Pendiente: Se refiere al grado de inclinación de los terrenos (unidades de tierra)
expresado en porcentaje. Los rangos de pendiente son variables dentro de cada
una de las regiones naturales que se han definido en la presente metodología. A
nivel de gabinete se estima por medio de técnicas cartográficas utilizando mapas de
curvas a nivel. En el caso de extensiones relativamente pequeñas o en áreas muy
complejas como las kársticas, debe estimarse también la pendiente con técnicas
cartográficas a manera de guía, pero deben ser medidas en campo mediante
procedimientos topográficos: nivelaciones con nivel de mano o aparatos rústicos,
entre otros, a menos que existan levantamientos topográficos. No debe olvidarse
que lo que va a determinar la clasificación en una unidad cartográfica, es la
pendiente máxima, es decir la mayor inclinación que presenta la unidad,
expresada en porcentaje.
b. Profundidad efectiva del suelo: Se refiere a la profundidad máxima del suelo
susceptible de ser penetrada por sistemas radiculares de plantas, nativas o
cultivadas, dentro de toda la gama de usos agropecuarios y forestales posibles. No
se considera parte de la profundidad efectiva horizontes R o capas endurecidas en
forma natural o por efectos de la labranza. Se considera como limitante de la
profundidad, las capas endurecidas cuya dureza no permitan ser rayadas (en
estado seco), con una moneda de cobre. En forma práctica, la mayoría de capas
“R” del suelo o bien los horizontes parcialmente alterados que no permiten la
penetración de las raíces, son las que determinan la profundidad efectiva dentro del
suelo. La profundidad efectiva, también está limitada por capas freáticas cercanas a
la superficie del suelo.
c. Pedregosidad: Se refiere a la presencia de fracciones mayores a las gravas (0.045
metros de diámetro) sobre la superficie del suelo y dentro del perfil del mismo.
Incluye afloramientos rocosos, ya sea de materiales de origen o transportados como
materiales aluviales. Los criterios para definir a este factor como limitante o no, son
los siguientes:
Pedregosidad superficial no Limitante:
1. Libre o ligeramente pedregosa: con ninguna o muy pocas rocas de tamaño
pequeño dispersas sobre el suelo (menos del 5% de la superficie).
2. Moderadamente pedregosa: con pocas rocas distribuidas sobre la superficie
(entre 5% y 20%)
Pedregosidad superficial limitante:
3. Pedregosa: rocas distribuidas sobre el área o en grupos cubriendo del 21% al
50%.
4. Muy pedregosa: rocas de todo tamaño cubriendo un 50 a 90% de la
superficie.
5. Extremadamente pedregosa: rocas de todo tamaño repartidas por todas
partes (90% al 100%).
Pedregosidad interna no limitante: Cuando se encuentren rocas, gravas o
fragmentos de roca en una cantidad de 35% o menos, por volumen en el perfil del
suelo.
Pedregosidad interna limitante: Será limitante cuando dentro del perfil del suelo se
encuentren fragmentos de grava o roca en más de 35% por volumen.
Con fines de clasificación, se considera limitante si está en alguna de estas
categorías, superficial, interna o ambas.
d. Drenaje: Se refiere a la facilidad con la que el agua se infiltra y/o percola en el
interior del perfil del suelo. Su calificación se hace a través de indicadores del
drenaje como: presencia directa de capas de agua sobre la superficie del terreno,
procesos de reducción dentro del perfil del suelo (moteados grisáceos), clase
textural, presencia de capas endurecidas.
No Limitante:
1. excesivo: suelos porosos como las arenas o las laderas pronunciadas que
permiten un escurrimiento inmediato del agua.
1. bueno: suelos cuya estructura física o pendiente moderada permiten un
escurrimiento del agua en pocas horas.
2. imperfecto: suelos con alto porcentaje de arcilla o capas freáticas y pendientes
ligeras que no permiten el escurrimiento en un día.
Limitante:
4. pobre: suelos con alto porcentaje de arcilla, capas freáticas cerca de la
superficie del suelo y pendientes suaves o planas que impiden el escurrimiento
por varios días.
4. nulo o cenegado: suelos con las capas freáticas a nivel del suelo, o por
encima, durante períodos de varias semanas a meses. El color del suelo es
generalmente gris.
6.5 Discusión de resultados
A pesar de las limitaciones tecnológicas a nivel de los “Sistemas de Información Geográfica”
(SIG), recurriendo a metodología tradicionales, como la elaboración de mapas manuales y su
sobreposicion física, se logro determinar en forma aceptable la capacidad de uso de la tierra
por cada uno de los sectores identificados. De forma preferencial se decidió que como
unidad básica de analisis se utilizaría la “microcuenca hidrográfica”, lo cual fue factible utilizar
en el Sector 1, por que se contaba con los cortes digitales de las microcuencas, mientras que
en los Sectores 2,3 y 4, no se contó con los cortes por lo que se desarrollo en forma global.
A continuación se presenta los resultados por sector:
6.5.1 Resultados del Sector 1 “Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte”
Incluye los 753.00 kilómetros cuadrados de la CAY, con su división interna de 18
microcuencas, es importan establecer que el fin principal del ECUT a nivel del proceso de
Ordenamiento Territorial es obtener los datos sobre las área de conflicto de uso de la tierra,
permitiendo establecer acciones puntuales a nivel de microcuencas. (Ver anexo 3, mapas)
Cuadro 3: Resultados de ECUT por microcuenca
Fuente: KfW-GITEC, 2004
Es notorio que el 43 % (33,455.91 ha) de la Cuenca Alta del Rio Yaque del Norte se
encuentra con algún tipo de conflicto de uso, las principales microcuencas con conflicto son:
1. Microcuenca El Caimito con 100 %
2. Microcuenca El Salto con 100 %
3. Microcuenca Jimenoa con 061 %
4. Microcuenca Yujo con 061 %
5. Microcuenca La Descubierta con 058 %
6. Microcuenca La Guazara con 058 %
7. Microcuenca Alto Jimenoa con 054 %
No se puede establecer solamente con el ECUT, la prioridad de microcuenca, para ello
se debe retrocruzar los resultados de la CSR, DAC e información secundaria para la
priorización de acciones, pero puede ser un buen parámetro para orientar acciones para
mitigar o corregir los sobreusos que estan ocurriendo.
Como era de esperar, considerando las características geológicas, geomorfológicas y
edáficas de la Cuenca Hidrográfica, las capacidades de uso de la tierra dentro del perímetro
de la CAY solamente se concentran en:
1. Forestal de protección (Fp);
2. Forestal de producción (F);
3. Agricultura con Mejoras (Am)
4. Agroforesteria (Ap)
No presentado a nivel de la escala de detalle con el cual se desarrollo el estudio
(semidetalle), áreas con capacidades de uso Agrícola sin mejoras (A), Agroforesteria con
cultivos anuales (Aa) y Sistemas Silvopastoriles (Ss), que son considerados las capacidades
de uso mas intensivas del suelo. Lo que nos permite establecer la fragilidad ecológica de la
CAY y en general el sobreuso que se viene desarrollado al establecer cultivos agrícolas,
ganadería extensiva e intensiva, crecimiento urbanístico, entre otros.
Claramente se define que la CAY, posee una capacidad de uso de la tierra para Forestal de
protección y producción de 54,513.37 ha un 72 % del territorio de la CAY, lo que confirma
estudios anteriores que estimaba el potencial forestal del suelo en mas del 60 % (GFA,
1997).
Mientras que las área con capacidad de uso de la tierra agroforestal se estima en 14,411.74
ha, un 19 % de las CAY y 7,420.15 ha se estiman que poseen una capacidad de uso de
Agricultura con mejoras (9 %).
Los datos anteriores permiten reflexionar sobre las actividades que deberían de impulsar las
instituciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, programas y proyectos
para el manejo apropiado de los recursos naturales y en especial el suelo, al dirigirá acciones
al fomento del manejo forestal, sistemas agroforestales y de conservación de suelo.
6.5.2 Resultados del Sector 2 “Nor-oeste del municipio de Jarabacoa”
Sector de importancia agrícola y agropecuario, debido a que dentro de su perímetro se
encuentra gran parte del valle intermontano de Jarabacoa, lo que diversifica en forma amplia
las capacidades de uso que se encuentran dentro de su perímetro. (Ver anexo 3, mapas)
Cuadro 4: Resultados ECUT, Sector 2
Fuente: KfW-GITEC, 2004
Es así que dentro del sector podemos encontrar que el sector posee una de la zonas con
mayor sobre uso y por ende con conflicto de uso del área de estudio en general de las
10,461.57 ha el 91 % (9,500 ha) se encuentran con algún tipo de conflicto de uso.
Principalmente causado por el crecimiento urbanístico que ha sustituido aun las capacidades
de uso Agrícola sin mejoras, Agroforestaría con cultivos anuales y Sistemas Silvopastoriles.
Podemos entonces acotar que el valle intermontano caracterizado por: suelos con estructura
granular bien desarrollada en los horizontes superiores y en bloques subangulares en la
parte inferior del horizonte B. Son suelos muy productivos a causa no sólo de su fertilidad
inherente y a las excelentes condiciones físicas y topográficas, sino también al alto nivel de
manejo con que son aprovechados.
Ha sido severamente alterado para la construcción de colonias grupales, casas individuales,
casas de veraneantes, proyectos ecoturísticos, caminos principales y secundarios.
Es notorio la desaparición casi por completo de los bosques y en especial de los bosques de
galería, aunque existen algunas áreas bajo cultivo estan siendo sustituidas paulatinamente
por áreas urbanas. Acciones para estabilizar y ordenar el crecimiento urbanístico se hacen
necesarias en esta zona.
6.5.3 Resultados del Sector 3 “Nor-este Jarabacoa”
El sector 3, situado al Nor-este de Jarabacoa, tiene un área total de 7,003.96 ha, de las
cuales 5,000 hectáreas se encuentran con conflicto de uso (71 %) en los recorridos de
campo y a través de la imagen de satélite 2003, se pudo corroborar que el conflicto de uso se
debe principalmente al sobre uso agrícola y pecuario que existe en la zona, la cual colinda
con las presa Tavera. (Ver anexo 3, mapas)
El sector posee suelo con capacidad de uso para Forestal de protección (567.00 ha);
Agricultura sin mejoras (1000.00 ha); Agricultura con mejoras (1,978.00 ha) y Sistemas
silvopastoriles (2,400.00 ha). A pesar de que más de 85 % posee suelo para soportar un uso
agrícola y ganadero, los sistemas utilizados en la actualidad como la agricultura y ganadería
extensiva no favorecen su estabilidad ecológica.
Cuadro 5: Resultados ECUT, Sector 3
Fuente: KfW-GITEC, 2004
6.5.5 Resultados del Sector 4 “Sur-este de Jarabacoa”
El sector 4, es una pequeña fracción del territorio del municipio de Jarabacoa que se
encuentra ubicada al sur-este, cerca del Parque Nacional Armando Bermúdez, coincidiendo
con las características de la CAY, el área se circunscribe a dos capacidades de uso Forestal
de protección y Forestal de producción, con un área general de 2,198.00 ha, se pudo
determinar por un 23 % (500 ha) se encuentran con conflicto de uso, causado principalmente
por la sustitución de la cobertura forestal para el desarrollo de cultivos agrícolas. (Ver anexo
3, mapas)
Cuadro 6: Resultados ECUT, Sector 4
Fuente: KfW-GITEC, 2004
7. Conclusiones
Considerando la discusión de resultados en base al ECUT se pueden concluir:
1. El 50.47 % del territorio (CAY y Municipio de Jarabacoa), se encuentra con algún tipo de
conflicto de uso, principalmente asociado a la perdida de la cobertura forestal, siendo esta
el uso mas deseable en mas del 70 % de los 960.09 kilómetros cuadrados de la zona del
estudio. Existen territorios específicos que presentan más de un 50 % de conflicto de uso
(sobre uso del suelo) por lo que es necesario desarrollar acciones que permitan mitigar,
corregir y restaurar el uso deseable del suelo.
Cuadro 7: Resultados generales de ECUT de
Fuente: KfW-GITEC, 2004
ZONA DE CONFLICTO
DE USO BAJO
ZONA DE CONFLICTO
DE USO ALTO
ZONA DE CONFLICTO
DE USO MEDIO
2. En base al analisis de Capacidad de Uso de la Tierra y Uso Actual se propone tres zonas
de conflicto de su a considerar en los proceso de planificación y proyección territorial, las
tres zonas se dividen en: 1. Zona de Conflicto de Uso Alto; 2. Zona de Conflicto de Uso
Medio; y 3. Zona de Conflicto de Uso Alto.
Figura 5: Zonas de conflicto de uso
Fuente: KfW-GITEC, 2004
3. Es importante dirigir actividades hacia las capacidades de usos deseables a nivel de la
CAY, como lo son: Forestal de protección; Forestal de producción, Agricultura con mejoras
y Agroforesteria. `
4. Al establecer que el 43 % de la CAY se encuentra en conflicto de uso se debe a la
composición del mosaico actual del territorio con respecto a su uso (uso del suelo 2003),
esto permite establecer una línea base que puede ser monitoreada para el desarrollo de
estrategias que permitan a mediano plazo recuperar un uso deseable en el 43 % del
suelo de la CAY que presentan algún grado de conflicto de uso. (Ver figura No. 6)
Figura 6: CAY: Cobertura vegetal y uso de suelo (2003)
Indicador Uso de Suelo Uso de Suelo Uso de Suelo Uso de Suelo AP
Area Total de la
CAY sin AP (1) solo AP Area Total CAY
Ha % Ha % Ha % Ha %
Bosque conífero denso 10.927 13,0 6.616 9,1 4.311 38,1 4.311 5,1
Bosque conífero medio denso 12.892 15,4 8.751 12,1 4.141 36,6 4.141 4,9
Rocas con coníferas aisladas 121 0,1 20 0,0 101 0,9 101 0,1
Bosque latifoliado 19.111 22,8 17.554 24,2 1.557 13,7 1.557 1,9
Bosque latifoliado abierto
(Pastos con árboles aislados) 4.166 5,0 4.101 5,7 65 0,6 65 0,1
Matorral con árboles aislados 12.074 14,4 11.359 15,7 715 6,3 715 0,9
Pasto degradado 7.992 9,5 7.792 10,7 200 1,8 200 0,2
Pasto 8.039 9,6 7.918 10,9 121 1,1 121 0,1
Pasto o cultivos 4.527 5,4 4.485 6,2 42 0,4 42 0,1
Cultivos 676 0,8 666 0,9 10 0,1 10 0,0
Cuerpo de agua 634 0,8 624 0,9 10 0,1 10 0,0
Areas recientemente quemadas
(Incendios) 116 0,1 86 0,1 30 0,3 30 0,0
Sin vegetación, casas, nubes 2.621 3,1 2.597 3,6 24 0,2 24 0,0
Total 83.896 100 72.569 100 11.327 100,0
11.32
7 13,5
Area de la CAY sin Areas
Protegidas 72.569 86,5
Area Total de la CAY 83.896 100,0
5. Es importante denotar que gran parte de la zona de conflicto alto de suelo se encuentra
dentro del perímetro de la CAY, lo que brinda una alerta para la ejecución de actividades
que permitan el restablecimiento de la capacidad de uso deseable del suelo;
6. El desarrollo de un estudio mas detallado de ECUT a nivel de microcuenca debería
formar parte de los estudios base para el desarrollo del Diagnostico y por en del Plan de
Manejo de Microcuenca, preferiblemente siendo desarrollado en forma participativa,
utilizando para ello algún tipo de maqueta desarrollado por los miembros de la
microcuenca.
8. Bibliografía
ALFARO MURILLO M. DE LOS A. 1990. Estudio de caso sobre la rentabilidad y uso optimo
de recursos en plantaciones forestales en Costa Rica. Tesis Mag. Sc. Turrialba, C.R.,
CATIE. p
ALVARADO G. 1989. División natural de Republica Dominicana. Mapa temático de
Regiones Fisiográficas escala 1:2000000 y actualización con imágenes satelares de
1990 y el mapa de Cuencas de Republica Dominicana. s.n.t.
BANCO MUNDIAL. 1995. Republica Dominicana, tenencia agraria y manejo de los
recursos naturales.
BOTERO L. 1981. FAO’S experience in land classification for forestry with particular
reference to developing countries. In Workshop (1980, Wageningen, The Netherlands).
Land evaluation for forestry; proceedings. Laban P. (ed.). Wageningen, The
Netherlands, International Institute for Land Reclamation and Improvement, ILRI. P
110-132.
BUOL, S.W.; HOLE, F.D.; MCCRAKEN, R. J. 1981. Génesis y clasificación de suelos. Trad.
Por Agustín Contín. 2 ed. México, D.F., Trillas. 417 p.
CENTRO AGRONOMICO TROPICAL DE INVESTIGACION Y ENSEÑANZA -CATIE-. 1986.
Curso de planificación del uso de la tierra. Turrialba, C.R. 7 p.
CENTRO AGRONOMICO TROPICAL DE INVESTIGACION Y ENSEÑANZA -CATIE-. 1985.
Notas sobre el uso de la tierra. 7 p.
CELADA ROBLES J. E. 1993. Desarrollo de modelos para evaluación de tierras en el
trópico seco de Jutiapa, Republica Dominicana: aplicación del sistema automatizado
ALES. Tesis Mag. Sc. Turrialba, Costa Rica, CATIE. 109 p.
COSTA RICA. INSTITUTO GEOGRAFICO NACIONAL. 1978. El proceso de
metropolización en Costa Rica y América Latina “El uso potencial del suelo, de la tierra
y la expansión metropolitana”. Ed. Por Miguel Morales Álvarez. p. 109-114.
EASTMAN J. 1992. IDRISI User’s guide. Clark University. Massachusetts. USA. 178 p.
ESCOBAR SAGASTUME A.A. 1987. Estudio de crecimiento y rendimiento de Pinus
maximinoii H.E. Moore en Jalapa, departamento de Jalapa. Tesis Ing. Agr. Republica
Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de
Agronomía. 75 p.
FAO. 1976. Esquema para la evaluación de tierras. Boletín de suelos de la FAO No. 32.
FAO, Roma Italia. 66 p.
FAO. 1985. Evaluación de tierras con fines forestales. Estudio FAO: Montes No. 48. FAO,
Roma, Italia. 106 p.
FAO. 1994. Directrices sobre la planificación del aprovechamiento de la tierra. Colección
FAO: Desarrollo 1, FAO, Roma, Italia. 96 p.
FASSBENDER H.W. 1982. Química de suelos, con énfasis en los suelos de América Latina.
San José, C.R., IICA. 422 p. (Serie de libros y materiales educativos; no. 24).
FERREIRO CHAVEZ. s.f. Procedimiento para la determinación de la capacidad de uso de la
tierra. s.n.t.
GALVEZ RUANO J. J. 1993. Caracterización, diagnóstico y propuesta de manejo de los
recursos naturales renovables en la zona del Ejido municipal de Flores, Petén. Tesis
Ing. Agr. Republica Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana,
Facultad de Agronomía/Unión Mundial para la Naturaleza, UICN. 255 p.
GFA / GWB. Protección y Manejo de los Recursos Naturales en la Cuenca Alta del Río
Yaque del Norte. Estudio de Factibilidad Parte 1: Informe Principal. Parte :
Anexos al Informe Principal. GFA / KFW, 1997.
GOITIA E.D. 1954. Estudio del incremento volumétrico del Cupressus lusitánica en relación
a la edad y al sitio. Tesis Mag. Sc. Turrialba, C.R., IICA. 70 p.
REPUBLICA DOMINICANA. Instituto Geográfico Nacional. 1965. Mapa geológico de
Republica Dominicana. Escala 1/500,000. 4 h. Color.
KLINGEBIEL, A. A.; MONTGOMERY. P.H. 1961. Land capability classification. Agricultural
Handbook 210. USDA. Soil Conservation Service. Washington, D.C., EE.UU.
KOMIVES; LUCKE; RITCHERS. 1985. Notas sobre el uso de la tierra. Turrialba, Costa
Rica, CATIE. 9 p.
LOPEZ F. s.f. La planificación conservacionista del uso de las tierras. rida, Venezuela,
CIDIAT. 49 p. (Serie: Suelos y Clima).
MICHAELSEN T. 1977. Un sistema de clasificación de la tierra por capacidad de uso para
tierras marginales. Tegucigalpa, Honduras, Corporación Hondureña de Desarrollo
Forestal/Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación/Naciones Unidas Programa para el Desarrollo. Docto. Trabajo No. 1. s.p.
NITLER J. 1993. El manejo de cuencas en el proyecto de desarrollo agrícola de Republica
Dominicana. Republica Dominicana, MAGA/AID. 92 p.
RITCHERS J. 1995. Manejo del uso de la tierra en América Central: hacia el
aprovechamiento sostenible del recurso tierra. San José, C.R. IICA. 440 p.
(Documento no. 28).
RODAS CAMAS O. A. 1996. Evaluación de tierras con fines de producción forestal y
conservación hidrológica. Estudio de caso Microcuenca del Río Chilascó, Baja
Verapaz, Republica Dominicana. Tesis Mag. Sc. Turrialba, Costa Rica, CATIE. 198 p.
SECRETARIA GENERAL DEL CONSEJO NACIONAL DE PLANIFICACION
ECONOMICA/PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO.
1991. Manual de capacitación: “Análisis de recursos naturales para su integración”.
110 p.
SECRETARIA GENERAL DEL CONSEJO NACIONAL DE PLANIFICACION
ECONOMICA/PLAN DE ACCION FORESTAL PARA REPUBLICA
DOMINICANA/PROYECTO GTZ “ASESORIA A SEGEPLAN EN PLANIFICACION
REGIONAL”/INSTITUTO GEOGRAFICO MILITAR. 1994. Taller de trabajo sobre
conceptos y definiciones fundamentales en geografía temática para planificación
regional. Memorias. Republica Dominicana. s.n.t. 27 p.
SHENG T.C. 1992. Manual de campo para la ordenación de cuencas hidrográficas: Estudio
y planificación de cuencas hidrográficas. Guía FAO CONSERVACION No. 13/6. FAO,
Roma, Italia. 185 p.
SHENG T.C. 1976. Proyecto de clasificación de la capacidad de uso de la tierra orientado
hacia su tratamiento. Kingston, Jamaica, proyecto PNUD/FAO. 13 P.
STORIE R.E.; WIESLANDER A.E. 1948. Rating soils for timber sites. Calif. (EE.UU.), Soil
Science Society Proceedings vol. 13:499-509.
TARRANT R.F. 1950. A preplanting forest soil survey. Seattle, Wash., Journal of Forestry.
Pp. 104-105.´
TIRADO, GUSTAVO. 2003 Suelos de la Republica Dominicana, FAO.
TOBIAS, V., H.A. 1996. Guía para descripción de suelos. Universidad de San Carlos de
Republica Dominicana, Facultad de Agronomía. 77p. Edición Especial.
TOBIAS V. s.f. Copias del curso mapeo y clasificación de suelos. Republica Dominicana,
Universidad de San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de Agronomía. p.i.
TURVEY N.D.; SMATHURST P. 1994. Soil types as classes for managing the nutrients
status of planted Pinus radiata in Victoria, Australia. Australian Forestry 57(4):148-156.
UGALDE A.L. (ed.) 1995. Resultados de 10 años de investigación silvicultural del Proyecto
MADELEÑA EN REPUBLICA DOMINICANA (segundo borrador). Republica
Dominicana, Republica Dominicana, CATIE-DIGEBOS. Pp 166-185. (mimeo).
VASQUEZ C.; RAMIREZ F.; VALVERDE J.M.; MENDEZ D.; NAVARRO C. 1995.
Clasificación y selección de sitios para reforestación en la región Chorotega,
Guanacaste, Costa Rica. In Semana Científica 1995 del CATIE, Memorias. pp 69-75.
VELASQUEZ S. 1994. Sistemas de información geográfica. Documento preparado para el
curso de SIG en Republica Dominicana, Junio de 1994. Turrialba, C.R., CATIE,
Programa Manejo Integrado de Recursos Naturales Area de Manejo de Cuencas. 164
p.
VELIZ Z. R. E. 1996. Comparación de metodologías de capacidad de uso de la tierra en la
cuenca del Río Itzapa, Chimaltenango. Tesis Ing. Agr. Republica Dominicana,
Universidad de San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de Agronomía. 113 p.
VILLOTA H. s.f. Sistema CIAF de clasificación fisiográfica del terreno. Republica
Dominicana, Universidad de San Carlos de Republica Dominicana, Facultad de
Agronomía. Documento de apoyo al curso de Mapeo y Clasificación de Suelos. 1994
ht(7/94).
ZECH W. 1994. Metodología práctica para la identificación de sitios para reforestación en la
zona norte de Costa Rica, en especial con melina y laurel. San José, C.R.,
COSEFORMA, Doc. del Proyecto No. 39. 53 p.
9. Anexos
Anexo 1: Capacidad productiva del suelo de la Republica Dominicana
Anexo 2: Clasificación taxonómica sistema USDA de la Republica Dominicana
Anexo 3: Mapas temáticos
Anexo 4: Formato para colecta de información de campo
Anexo 5: Cuadro resumen formato Excel de ECUT

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Melgar Ceballos Marvin. (2006, agosto 30). Estudio de capacidad de uso de la tierra de un plan de ordenamiento territorial en República Dominicana. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/estudio-capacidad-uso-tierra-plan-ordenamiento-territorial-dominicana/
Melgar Ceballos, Marvin. "Estudio de capacidad de uso de la tierra de un plan de ordenamiento territorial en República Dominicana". GestioPolis. 30 agosto 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/estudio-capacidad-uso-tierra-plan-ordenamiento-territorial-dominicana/>.
Melgar Ceballos, Marvin. "Estudio de capacidad de uso de la tierra de un plan de ordenamiento territorial en República Dominicana". GestioPolis. agosto 30, 2006. Consultado el 19 de Julio de 2018. https://www.gestiopolis.com/estudio-capacidad-uso-tierra-plan-ordenamiento-territorial-dominicana/.
Melgar Ceballos, Marvin. Estudio de capacidad de uso de la tierra de un plan de ordenamiento territorial en República Dominicana [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/estudio-capacidad-uso-tierra-plan-ordenamiento-territorial-dominicana/> [Citado el 19 de Julio de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de scholz en Flickr
DACJ