Las empresas después de su certificación de calidad

¿Estamos seguros que las empresas que se deciden a innovar y asegurar sus procesos vía Normativas Internacionales (ISO 9001, 14001, OHSAS 18001 o Sistemas HACCP) saben los cambios que deben enfrentar?

Primero, lo primero: ¿Por que Implementamos Sistemas de Gestión?:

Debemos tener claridad que hoy día, con la globalización de la economía y la caída de las barreras aduaneras muchas empresas están expuestas a la competencia de productores extranjeros que siguen la filosofía de mejora continua, fijada por los japoneses, esto evidentemente nos obliga a competir con las mismas, o mejores, herramientas que nuestros competidores, aquí surge entonces el primer motivo de implementación de Normas:

· Marketing y No quedar fuera del mercado, (sustentabilidad de nuestro negocio)

Pero existe otro motivo que muchas veces queda relegado en el cajón de los olvidos y que, sin duda, es el objetivo de las Normas en sí, hablamos de lo que Porter (1990) afirmó:

“La competitividad de una nación depende de la capacidad de su industria para innovar y mejorar. La empresa consigue ventaja competitiva mediante innovaciones”

He aquí entonces el segundo y más importante motivo por el cual las empresas debieran implementar estas Normas Reconocidas Internacionalmente:

· Mejoría Continua de Procesos y optimización en la gestión empresarial con un enfoque claro hacia el cliente.

Si todos coincidimos que toda empresa nace y vive para obtener beneficios, entonces los sistemas Normativos reconocidos Internacionalmente apuntan a que los procesos de la empresa se optimicen y se obtenga los beneficios máximos.

Si todos sabemos esto, ¿qué sucede después de obtener la primera certificación en la normativa escogida?

Sin duda, resultados muy favorables y mucho trabajo bien planificado que en forma responsable, ha traído muchos beneficios para aquellas empresas certificadas, que a través de un fuerte cambio cultural en todos los miembros de su empresa han certificado y mantenido su certificación en el tiempo.

Respuesta menos favorable se encuentra en algunas empresas que no se han comprometido con el segundo y principal objetivo de la implementación de las Normas, esto es, que la implantación de cualquier Sistema de Gestión, es beneficioso y apunta a la mejoría continua de su empresa.
(No olvidemos que para eso nacen estas normativas)

Que Sucede entonces? Que en la mayoría de los casos los empresarios sienten que debieron implementar estos sistemas de mejoría continua, solo por requisitos del cliente y las actuales tendencias del mercado.

Hay empresas que han implementado estas normas, han certificado y que, por alguna razón intrínseca no han logrado el mantenimiento o los resultados efectivos esperados, debido a que por desconocimiento de la normativa no están convencidos de su beneficio al interior de sus procesos, se ven enfrentadas a una serie de requerimientos, en tiempos de personal, cumplimiento de leyes y aplicación de rutinas que van destruyendo su gestión e incluso sienten que el sistema les interrumpe su productividad.

Si el empresario percibe la Norma como una actividad paralela y no integrada al proceso productivo, ¿que puede quedar para su personal? No se debe olvidar que una vez diseñado el sistema y para llevar a buen fin la norma implementada, se requiere siempre de una permanencia mínima del personal en la empresa, además de su capacitación y motivación.

Será acaso nuestra natural resistencia al cambio? Será que enfrentamos estas Normativas Internacionales sin asumir los cambios que ello nos obliga?

De una cosa sí estamos claros, aquellas empresas que implementaron y certificaron Normas Internacionales (ISO 9001, 14001, por ejemplo) y que no siguieron el camino de mejora continua que éstas exigen al enfrentarse a la certificación externa siguiente, normalmente la pasan muy mal, por dos motivos básicos:

1. Han dejado de lado el sistema parcialmente, no han terminado de revisar los objetivos del sistema de gestión, permanecen no conformidades recurrentes, no han realizado sus auditorias internas del sistema de gestión, etc., en resumen están distanciados de las metas ideales. Esto los obliga a distraer una gran parte de sus capacidades y destinarlas a conseguir la siguiente auditoria externa de seguimiento.

2. El escenario de crecimiento auspicioso les obliga ir adaptando el sistema de gestión continuamente. Por ejemplo, debiendo adecuar el alcance si la empresa crece exitosamente.

Debemos recalcar que estos sistemas de optimización en la gestión de las empresas requieren de cambios en la Filosofía empresarial, donde la madurez de la institución se evalúa por la responsabilidad de hacerse cargo de los cambios a implementar, incluyendo, obviamente, incorporación de personal.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Alvarado Lucia. (2005, junio 1). Las empresas después de su certificación de calidad. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/empresas-despues-certificacion-calidad/
Alvarado, Lucia. "Las empresas después de su certificación de calidad". GestioPolis. 1 junio 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/empresas-despues-certificacion-calidad/>.
Alvarado, Lucia. "Las empresas después de su certificación de calidad". GestioPolis. junio 1, 2005. Consultado el 19 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/empresas-despues-certificacion-calidad/.
Alvarado, Lucia. Las empresas después de su certificación de calidad [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/empresas-despues-certificacion-calidad/> [Citado el 19 de Septiembre de 2018].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de purpaboo en Flickr
DACJ