Demografía y sus efectos en el mercado de trabajo en Perú

  1. Introducción

Durante la mayor parte de nuestra historia la población creció lentamente debido a las altas tasas de mortalidad prevalecientes. Sólo con los avances de la medicina y la difusión generalizada de la salud pública a partir de mediados de este siglo, las tasas de mortalidad comenzaron a declinar aceleradamente y se dio origen a un período de explosión demográfica sin precedentes.

El mencionado proceso se inició en la década del cincuenta. Según información censal del INEI, la tasa de crecimiento neto
de la población peruana se elevó de 1.7% a inicios de los 50s a 2.0% en 1961, 2.8% en 1972, para luego reducirse paulatinamente a 2.6% en 1981, 2.0% en 1993 y proyectarse a 1.8% hacia el año 2005. Como consecuencia de este proceso el total de la población peruana se ha multiplicado por cuatro en los últimos 50 años.

Cuando se habla de explosión demográfica, se está aludiendo a un concepto relativo. Por definición, esta explosión demográfica ha estado asociada a la ampliación de la diferencia entre las tasas de natalidad y mortalidad. la mayor diferencia entre estas dos variables ocurrió en el período 1960 – 1980. Luego de esos años, tanto los niveles como las diferencias entre ambas tasas se han visto reducidas y se espera que se reduzcan aún más en los próximos años.

El hecho de que en ciertos periodos la población crezca más aceleradamente que lo normal, origina la existencia de cohortes más numerosos que otros. Cuando esto ocurre, (tal como ocurrió entre los años 1960 y 1980) entonces aproximadamente 20 años más tarde esos grupos estarán presionando por ingresar como oferta al mercado laboral y, evidentemente, lo harán en condiciones de mayor competencia por los puestos de trabajo que la economía genera.

El presente ensayo tiene por finalidad discutir los efectos de la explosión demográfica ocurrida en el país sobre el mercado laboral y en particular sobre los ingresos de la mano de obra. Esto es doblemente importante. Por un lado, contribuye a perfilar políticas adecuadas considerando las características de cada grupo demográfico en particular y, por otro lado, permite obtener una perspectiva de mediano plazo sobre el comportamiento del mercado de trabajo en el país.

Demografía y empleo: conceptos y definiciones
En la presente sección discutimos cómo se produce la relación entre el crecimiento demográfico y la situación en el mercado laboral así como también explicamos los procedimientos econométricos para su comprobación empírica.

Tamaño del cohorte e ingresos
La teoría económica predice que el crecimiento demográfico afecta al mercado laboral a través del desplazamiento de la curva de la oferta de trabajo.
Si partimos de una situación inicial en la que el equilibrio es el punto A, con salario real w0 y número de trabajadores ocupados N0, entonces, como consecuencia de la explosión demográfica, la curva de oferta de trabajo tenderá a desplazarse hacia la derecha veinte años después y -ceteris paribus- se originará un excedente de oferta que presionará hacia una reducción en los salarios reales.
No obstante, este efecto no ocurrirá de manera uniforme para todos los trabajadores y sólo afectará a los miembros del nuevo cohorte (el grupo de población más grande) y aquellos trabajadores de otros cohortes que puedan ser fácilmente sustituidos por éstos nuevos ingresantes. Qué tan sustituibles son los trabajadores de diferentes cohortes entre sí dependerá de la fase de la trayectoria ocupacional en que se encuentren, lo cual a su vez, es función de la acumulación de educación y experiencia laboral.
De hecho, las trayectorias ocupacionales de los individuos involucran una serie de fases diferentes. Por ejemplo, el individuo que recién ingresa a un trabajo lo hace como aprendiz o asistente y esto ocurre aún en el caso de profesionales egresados de educación superior, porque la formación o entrenamiento recibido nunca es tan aplicado y preciso como la requerida en los centros de trabajo. Más adelante, en una fase superior de su trayectoria laboral (con mayor educación y experiencia) el trabajador empezará a realizar actividades cualitativamente diferentes a cuando empezó; es decir, estas actividades no serán sustitutas perfectas de aquellas que al principio realizaba. En este sentido, el trabajador en un fase superior de su trayectoria ocupacional no será sustituto perfecto de un trabajador que recién ingresa al mercado laboral, fundamentalmente porque las actividades que realizan no son las mismas. Por tanto, la economía laboral predice que la reducción en las remuneraciones reales principalmente afectara al cohorte más grande que ingresa a la fuerza laboral y a algunas generaciones cercanas a él.

Definiciones operativas
Para fines de comprobar empíricamente la relación entre el tamaño del cohorte y los ingresos reales se utilizan las encuestas de niveles de empleo de Lima Metropolitana para el período 1989-1995.
Con la finalidad de controlar los efectos de las diferentes fases existentes en las trayectorias ocupacionales de los trabajadores se dividió a la población en cuatro niveles educativos (primaria, secundaria, superior no universitaria y superior universitaria) y en cada nivel educativo se definieron intervalos de experiencia laboral potencial. De esta manera, se obtuvieron cuatro agrupaciones por nivel educativo y cuatro por años de experiencia. Así resultaron 16 cohortes para cada año, lo que proporciona un conjunto de 112 observaciones para todos los años involucrados. Luego se definieron las siguientes variables para cada uno de ellos; siguiendo la metodología sugerida por Welch (1979).

a) Ingresos promedio por hora
Se refiere al promedio aritmético en cada cohorte, es decir, en cada “celda” de nivel educacional y experiencia potencial. Se construyó a partir de los ingresos totales declarados por los trabajadores en su actividad principal. Se decidió trabajar con el ingreso por hora para homogenizar los diferentes períodos que dedican las personas al mercado laboral. Luego se tomó el logaritmo natural de esta variable con fines de facilitar la interpretación posterior de los resultados.

b) Tamaño del cohorte
Para calcular el tamaño del cohorte, el número de personas en cada celda se dividió entre el tamaño de la población total en cada año, normalizando el rango de esta variable entre 0 y 1.

c) Experiencia Laboral
Para especificar el grado de experiencia laboral de las personas se utilizó el criterio de experiencia laboral potencial. Esta aproximación permite estimar el tiempo en que una persona esta participando en el mercado laboral.

d) Tasa de desempleo abierta
Se utiliza esta variable con la finalidad de controlar el efecto del ciclo económico sobre los ingresos promedios de cada cohorte a lo largo del tiempo. En este sentido, es una variable síntesis de la evolución de la demanda de trabajo y su inclusión es consistente con el criterio de “ceteris paribus” mencionado anteriormente.

e) Control de efectos específicos
Con la finalidad de controlar los efectos de las características peculiares de cada cohorte, se decidió incluir atributos específicos como el género y la condición de migrante. En cada caso, se tomó el promedio de los valores binarios existentes para cada variable a nivel individual. La variable migración intenta controlar los efectos adicionales al comportamiento demográfico general del país en el mercado de trabajo de Lima Metropolitana, a causa de los procesos migratorios ocurridos especialmente en las últimas décadas. Adicionalmente, se incluyó las variables edad y edad al cuadrado con la finalidad de controlar los efectos de la inversión en capital humano y la concavidad de los perfiles de ingreso.

Análisis Empírico
En esta sección se intenta establecer empíricamente qué sucedió con los ingresos de esos cohortes más numerosos cuando ingresaron al mercado laboral de Lima Metropolitana.

  • Diferenciales por Cohortes
    Los cohortes más grandes de población son a la vez aquellos más recientes en el mercado laboral. De hecho, quienes nacieron en el período máximo de la explosión demográfica serían aquellos individuos que en la actualidad tienen entre 17 y 37 años. Dependiendo de sus posibilidades y decisiones de invertir en educación, los miembros de estos grupos ingresaron en períodos diferentes al mercado laboral y, por lo tanto, tienen distintos niveles de experiencia laboral potencial.
    En este sentido, las características más importantes de quienes nacieron en el período de la mayor explosión demográfica, pueden ser evaluadas tanto por los años de edad como por los niveles de experiencia laboral. La evidencia disponible sugiere lo siguiente:
  • La característica más importante de estos nuevos ingresantes al mercado laboral es su mayor nivel educativo en relación a cohortes mayores, tal como se muestra en el cuadro No. 1. Si se observa por ejemplo, la columna correspondiente a 1995, destaca que entre los trabajadores más jóvenes (20-30 años) sólo existe un 5.3% con educación primaria; en cambio, entre los trabajadores con 40 a 50 años, este porcentaje llega a 24%. Asimismo en el grupo de 20-30 años el 36% ya alcanzó educación superior, mientras que entre los mayores sólo el 32.5% se encuentra en este nivel educativo.
  • Los ingresos promedio de estos nuevos ingresantes al mercado laboral son menores que los de trabajadores mayores y crecen a menor ritmo, en la medida que mayores volúmenes de mano de obra ingresan al mercado laboral. por ejemplo, que en 1995, el grupo más joven (20-30 años) ganaba relativamente menos en términos reales (S/. 537) que el grupo de mayor edad (S/. 919.5). Este hecho en si mismo no es sorprendente, debido a la mayor experiencia laboral adquirida por el grupo de 40 a 50 años. Sin embargo, lo que llama la atención en este caso es que la brecha entre los ingresos reales promedios de estos dos grupos se ha ampliado de 10% en 1989 a 40% en los últimos años. De hecho los ingresos reales de los cohortes jóvenes se han reducido mientras que el grupo de 40 a 50 años si ha obtenido incrementos en sus remuneraciones reales.
  • Efectos del tamaño del cohorte sobre los ingresos
    Aún cuando se ha podido establecer que los ingresos de los nuevos cohortes se han rezagado en relación a los de cohortes mayores, esa información no es suficiente como para comprobar la hipótesis del efecto negativo de la explosión demográfica sobre los ingresos, debido a que podrían existir múltiples factores afectando la evolución de los ingresos reales en este período. En ese sentido, se hace necesario realizar un análisis multivariado que permita establecer el efecto “neto” del tamaño del cohorte sobre los ingresos reales.
    Para lograr este objetivo, utilizando la información para Lima Metropolitana entre los años de 1989 y 1995, se ha estimado una ecuación de ingresos de la forma:
    Ln Yi = + 1X + 2Ti + 3U + 4E + 5E2
    donde:
  • Yi : son los ingresos promedio del cohorte i
  • X : son variables de control de efectos específicos (género, migración)
  • Ti : es el logaritmo natural del tamaño relativo del cohorte i
  • U : es la tasa de desempleo del tercer trimestre de cada año
  • E : es la edad y se incluye la misma variable al cuadrado


El tamaño del cohorte tiene un efecto negativo sobre el nivel de los ingresos reales lo cual significa que mientras más grande sea el cohorte, esto redundará en un menor nivel de ingresos reales para sus miembros.
La variable migración, presenta un signo negativo lo cual indica que a mayor número de migrantes en el cohorte, se tendrá un menor nivel de ingresos en promedio. Cabe mencionar que este resultado ocurre a nivel grupal y confirma que la presencia de trabajadores adicionales en los cohortes implica reducciones en los ingresos promedios en el mercado laboral.
El coeficiente de la variable género (masculino) tiene signo positivo lo cual indica que la mayor presencia de hombres en un cohorte tiene efectos positivos sobre los ingresos.
Existe una relación negativa entre desempleo e ingresos, es decir, a mayor desempleo, menores ingresos. Finalmente, las variables edad y edad al cuadrado, muestran signos esperados ya que a mayor edad, mayor es el ingreso -debido a la mayor experiencia laboral- pero éste crece a un ritmo decreciente.

Conclusiones
El análisis desarrollado en el presente documento permite extraer las siguientes conclusiones: La explosión demográfica en el Perú se inició en la década del cincuenta. Según información censal del INEI, la tasa de crecimiento neto de la población peruana se elevó de 1.7% a inicios de los 1950s a 2.0% en 1961, 2.8% en 1972, para luego reducirse paulatinamente a 2.6% en 1981, 2.0% en 1993 y proyectarse a 1.5% hacia el año 2005. Asimismo el período de crecimiento más acelerado de la población ocurrió entre los años 1960 y 1980.
Se ha confirmado econométricamente la existencia de una relación negativa entre el tamaño de los cohortes (grupos poblacionales) y los ingresos promedios reales de los individuos pertenecientes a éstos, lo cual demuestra que la explosión demográfica sin precedentes que ocurrió en nuestro país está teniendo implicancias negativas considerables sobre el mercado de trabajo. Más precisamente los resultados empíricos indican que si, por ejemplo, el tamaño de un cohorte determinado se duplicara, los ingresos reales de los trabajadores de ese cohorte se verían reducidos en 16.7%, sólo como consecuencia de este efecto demográfico.
Por otro lado, la evolución histórica de la tasa de desempleo urbana abierta en el Perú, estimada a partir de los censos de población de cada década y las encuestas de hogares del año pasado, confirma que el mayor impacto de la mencionada explosión demográfica se ha manifestado en una presión hacia la reducción en los ingresos reales de los trabajadores y no tanto en el incremento de la tasa de desempleo abierta. Así, en 1972 dicha tasa fue de 7.8%, en 1981 alcanzó el 6.6% y en 1996 fue de 7.9%. El dinamismo del sector informal, el autoempleo y la micro y pequeña empresa en nuestro país y sus capacidades para generar alternativas de empleo, explican este tipo de ajuste.

Ahora bien, los efectos de la explosión demográfica sobre los ingresos reales son diferenciados porque no todos los individuos que nacieron en el período de mayor crecimiento demográfico ingresaron al mercado laboral al mismo tiempo, debido a los diferentes niveles de educación alcanzados. Así, aquellos jóvenes solamente con educación primaria probablemente ingresaron al mercado laboral a principios de los ochenta. En esa coyuntura, el tamaño de dicho cohorte fue 64% mayor a su tamaño histórico normal, lo cual implica una pérdida en sus remuneraciones reales promedio de 10.7% (64% de incremento relativo multiplicado por el coeficiente -0.167 del cuadro 3) debido a este factor demográfico.
En la actualidad, los efectos de la explosión demográfica ocurrido en nuestro país, se están expresando en el mercado laboral principalmente a través de aquellos individuos que han culminado sus estudios superiores en los últimos 15 años. En este caso, la pérdida promedio en el nivel de remuneraciones reales causada por la pertenencia a un cohorte tan numeroso alcanza a 20%, ya que esos cohortes son 120% más grandes que sus promedios observados anteriormente.
En resumen, los efectos de la explosión demográfica comentada se expresan principalmente en remuneraciones bajas de los trabajadores (el llamado subempleo) y no tanto en una situación de desempleo abierto. Sin embargo, hay que destacar que, aunados a las consecuencias de esta explosión demográfica, se han venido dando los efectos de las equivocadas políticas económicas en décadas pasadas, que condujeron al país a un escaso crecimiento económico y al incremento dramático de la pobreza. Si a todo esto le agregamos la existencia, sobre todo en las décadas de los setentas y ochentas, de un inadecuado marco de regulación laboral, entonces habremos reunido los principales factores que explican la actual situación laboral del país.
Es en este contexto, que deben entenderse las dificultades que presenta el mercado laboral actual para generar recuperaciones más rápidas en las remuneraciones reales de la fuerza laboral peruana. La única forma de compensar los efectos de estos shocks de oferta de trabajo tan dramáticos es con un aumento acelerado de la demanda de trabajo, como consecuencia de un proceso de crecimiento económico fuerte y sostenido, así como de la vigencia de una legislación laboral promotora de la contratación de mayor mano de obra, como es la que tenemos ahora.

  1. Indicadores Laborales

Variación De Empleo En Lima Metropolitana
El empleo en empresas de 100 y más trabajadores en Lima Metropolitana registró en el mes de junio un aumento de 0.4% en relación al mes anterior. Respecto de junio de 1996, el nivel de empleo se incrementó en 2.6%. Por otro lado, si comparamos la variación enero – junio de 1996 y 1997 verificaremos que el índice del empleo creció en 4.0%. Se observa que en junio de 1997 la variación del empleo respecto del mes anterior ha sido negativa en el sector Industria (-0.4%). Mientras que en los sectores de Comercio y Servicios el nivel de empleo aumentó en 1.9% y 0.8% respectivamente.
Lima Metropolitana: Variacion Del Empleo En Empresas De 100 Y Mas Trabajadores

Rama de actividad económicaIndiceVariación – porcentual
SubramaEne.1990=100Jun/May 97Jun 97/Jun 96
Total81.60.42.6
Manufacturas72.2-0.42.6
Alimentos, bebidas y tabaco63.5-1.2-7.0
Textiles, confecciones y cuero81.20.19.9
Madera, papel, edición e imprenta63.8-1.06.9
Sus. quim, ref.petro, caucho, plástico82.70.9-0.5
Metálicas y no metálicas79.00.9-4.8
Maquinas, equipos , herramientas60.6-2.4-6.1
Comercio72.61.91.4
Comercio al por mayor58.40.6-11.2
Comercio al por menor86.32.816.2
Servicios94.20.85.4
Restaurantes y hoteles73.9-1.60.9
Establecimientos financieros78.91.88.8
Seguros46.3-1.6-1.6
Bienes inmuebles, arrendatarios95.8-0.93.1
Saneamiento, sociales y comunales115.31.37.3
Diversión y esparcimiento155.02.0-1.6
Personal y hogares86.0-0.4-3.3

FUENTE:MTPS-INEI.Encuesta de variación del empleo a empresas
Asimismo, se observa que la variación del empleo en junio de 1997 respecto al mismo mes del año anterior presenta un crecimiento importante en los tres sectores: Servicios (5.4%), seguido de Comercio (1.4%) y Manufactura (0.3%). El crecimiento en el sector Servicios es explicado principalmente por la sub-rama de establecimientos financieros que creció 8.8% y servicios de saneamiento y sociales que creció 7.3%. Por su parte, el aumento del empleo en la Industria Manufacturera se debe a la expansión de los textiles, confecciones, madera e industria del papel. En el sector Comercio se aprecia un aumento significativo del empleo en el comercio al por menor (16.2%).

  1. Sueldos y salarios

Remuneraciones brutas promedio mensuales, del sector privado urbano primer trimestre de 1997*
(En nuevos soles)

Ambito GeográficoEmpleadosObreros
Perú Urbano1,538710
Lima Metropolitana1,637757
Resto Urbano1,151557

Fuente:MTPS-INEI. Encuesta Nacional de Sueldos y Salarios a empresas privadas de 10 y más trabajadores en el Perú Urbano.
(*) : Cifras preliminares
Según la Encuesta Nacional de Sueldos y Salarios dirigida a empresas privadas de 10 y más trabajadores en el ámbito urbano, en el mes de marzo de 1997, el sueldo bruto promedio para empleados fue de 1,538 nuevos soles. En el caso de los obreros, el salario diario bruto promedio ascendió a 23.7 nuevos soles, lo que equivale a 710 nuevos soles mensuales.

Perú Urbano: Variación Real De Las Remuneraciones Brutas

Ambito Geográfico Variación Real
(Mar.97/Dic.96)
Perú Urbano 
Empleados-0.2
Obreros1.5
Lima Metroplitana 
Empleados-0.2
Obreros1.5
Resto Urbano 
Empleados-0.1
Obreros2.0

A Nivel nacional, entre diciembre de 1996 y marzo de 1997, las remuneraciones brutas de los empleados del área urbana cayeron en un 0.2%. Mientras que las de los obreros aumentó un 1.5% en términos reales.
Perú urbano: sueldos brutos mensuales promedio por actividad economica al primer trimestre de 1997* (en nuevos soles)
Durante marzo de 1997, a nivel de las principales ciudades del país, fueron cinco las actividades económicas donde los sueldos brutos superaron al promedio total (1,637 nuevos soles): Minería, Manufactura, Electricidad, Establecimientos Financieros y Transporte y Comunicaciones.
Perú urbano : salarios brutos mensuales promedio por actividad economica al primer trimestre de 1997 * (en nuevos soles)
Respecto a los salarios brutos urbanos de los obreros en el país, se encontró que en marzo de 1997, en los sectores Electricidad, Gas y Agua; Construcción; Minería; Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones; Establecimientos Financieros e Industria Manufacturera se ha superado el promedio total (756.6 nuevos soles ).
Perú : Número De Huelgas En El Sector Privado ( 1996 – 1997 )
En el período enero – junio de 1997, se registraron 39 huelgas en el sector privado, cifra inferior a la del mismo período del año anterior (49 huelgas). En junio de 1997 se han registrado 4 huelgas.

  1. La medición del empleo y el ingreso rural: debates conceptuales y operativos

Introducción
En nuestro país, la escasa información existente sobre el empleo y el ingreso rural presenta dos dificultades fundamentales. En primer lugar la información es dispersa, proviniendo de diferentes fuentes, lo que no permite evaluar la real situación laboral en el mundo rural. En segundo lugar, existe una inadecuación de los conceptos y definiciones operativas que orientan la recopilación de información, debido a las características específicas del sector agrícola, ya que muchas veces se utilizan criterios que tienen aplicabilidad sólo en el ámbito urbano.
El presente documento tiene por finalidad discutir sobre la adecuación de los conceptos y definiciones operativas que se utilizan en el recojo de información relacionada al empleo e ingreso rural, para finalmente, y sobre dicha base, sugerir metodologías alternativas que permitan superar tales obstáculos.

El documento ha sido dividido en cuatro secciones. Luego de esta breve introducción, en la segunda sección se hace referencia a las diferentes fuentes de información sobre el empleo e ingreso rural, así como sus principales limitaciones. La tercera sección, está relacionada a los principales debates sobre la medición del empleo rural, tanto al nivel conceptual como al de la operacionalización de los conceptos. Finalmente, se hace hincapié sobre la información necesaria para la cuantificación del empleo y los ingresos rurales.

¿Qué sabemos del Empleo y los Ingresos Rurales?
Por lo general, las fuentes que proveen información sobre estas variables son los censos y las encuestas. De los diferentes tipos de censos que se ejecutan en el país, tanto los de población como los agropecuarios son los que pueden brindar información relacionada al empleo rural. En el caso de las encuestas, se han aplicado diversos módulos de empleo e ingreso, cuyos resultados no han sido definitivos debido a que para obtenerlos se han replicado metodologías pensadas para el ámbito urbano. Veamos las principales características y limitaciones de cada una de estas fuentes.

Censos de Población
Las principales características de los censos son la universalidad y la simultaneidad. Es decir, a través de esta investigación se busca captar no sólo la información de toda la población, sino que el recojo de la misma se efectúe en un período corto de tiempo. Para el logro de tal objetivo, es condición necesaria que el instrumento de captación de la información no sea ni extenso ni complejo.
Esta característica de los censos, impone restricciones para estudiar fenómenos complejos como son los vinculados al mercado laboral, su dinámica y estructuras. No obstante que para estudiar el empleo rural ( e incluso el urbano) se requiere de una batería de preguntas bastante compleja, en los censos la secuencia de preguntas es muy simple. Por ejemplo, la determinación de la condición de actividad (es decir, la clasificación principal del mercado laboral entre ocupados, desocupados e inactivos) se basa sólo en la pregunta “¿QUE HIZO LA SEMANA PASADA?”. Hacer uso de un período de referencia corto (la semana pasada), idéntico al caso urbano, sesga la información sobre el empleo rural, dado que se podría ver afectado por situaciones de carácter estacional.

Con estas consideraciones en mente podemos observar el cuadro siguiente, en el cual se presenta la información del último censo de 1993. El cuadro reporta que la PEA rural del Perú era de 1’872,287 personas, lo cual implica una tasa de actividad de 50,7%. Es decir, 51 de cada 100 personas mayores de 15 años, en el área rural, participan en el mercado laboral.

PERU: Tasa de actividad, empleo y desempleo de la PEA de 15 años y más, según área de residencia, de acuerdo al Censo Nacional de Población y Vivienda de 1993

Area de residenciaTasa de actividadTasa de empleoTasa de desempleo
Total51.292.97.1
Urbana51.391.58.5
Rural50.796.73.3

Fuente: INEI. Censo Nacional de Población y Vivienda 1993

Nótese también que la tasa de desempleo rural abierta estimada a partir de este censo, fue sólo de 3,3% de la fuerza laboral rural.
En el Censo de Población de 1993, no se captó información relacionada al ingreso. Al respecto, dos son los criterios básicos que se tomaron en consideración para su no inclusión. El primero, relacionado al grado de rechazo que pueda generarse en la población censada, al interpretarse que su finalidad sea de carácter tributario. El segundo es la subestimación de la información recopilada. Una adecuada captación del ingreso implicaría la aplicación de un módulo especial, con un mayor número de preguntas, situación que contrastaría con la recomendación de que el cuestionario censal no debe ser ni extenso ni complejo.

Censos Agropecuarios
Los Censos Agropecuarios emplean cuestionarios diseñados no para investigar exclusivamente el empleo rural, y por ende el empleo agrícola, sino más bien para caracterizar a las unidades económicas del sector agropecuario. En el instrumento de recojo de la información, además de las variables relacionadas al uso de la tierra, cultivos, procedencia del agua de riego, prácticas agrícolas y pecuarias, uso de energía, existencia de ganado, infraestructura agropecuaria, asistencia técnica y crédito agropecuario, también se indaga sobre el empleo de mano de obra en la unidad agropecuaria, es decir, sobre la cantidad de trabajadores que la unidad económica ocupó durante el año agrícola.

Sin embargo, en la medición del empleo rural se presentan ciertas limitantes. La principal limitación está relacionada con la determinación del número de personas que ocupó la unidad agropecuaria, al ser factible que éstas puedan movilizarse y laborar en otras unidades económicas. Otra limitación está relacionada a la cobertura del censo. En muchos casos, no se investigan las unidades económicas pequeñas, afectando de esta forma no sólo al número de trabajadores independientes sino también al de los trabajadores familiares no remunerados.

De cualquier manera, los resultados que presenta el Censo Nacional Agropecuario de 1994, se muestran en el cuadro siguiente, en el cual llama la atención la información relacionada al número de trabajadores eventuales. Sin embargo, esta probable discrepancia se explicaría por dos razones: la primera, que en dicha información están consideradas todas las unidades agropecuarias, es decir las localizadas tanto en el área urbana como en el área rural. La segunda, que estos puedan haber laborado en más de una unidad agropecuaria, generando de esta forma una sobreestimación.

PERU: Trabajadores remunerados permanentes y eventuales, según sexo, de acuerdo al Censo Nacional Agropecuario de 1994

SexoTotalTrabajadores permanentesTrabajadores eventuales
Total7,498,574194,8407,303,734
Hombres5,944,368162,3215,782,047
Mujeres1,554,20632,5191,521,687

Fuente: INEI. III Censo Nacional Agropecuario 1994

En los censos agropecuarios, tampoco se capta información relacionada al ingreso. Para que ello sea posible, sería necesario disponer de un instrumento de captación más amplio que refleje los distintos componentes del ingreso de la unidad agropecuaria (valor de la producción vendida, autoconsumida, destinada a la elaboración de subproductos, etc.), así como del gasto (mano de obra, semillas, fertilizantes, alimento para animales, etc.), referidos al año.

Encuestas de Hogares
Las encuestas de hogares permiten obtener una información más desagregada y, por lo tanto, más específica de las variables en estudio. Es el instrumento más adecuado para captar información sobre la totalidad de la mano de obra de un país, así como sobre sus ingresos percibidos.
En el Perú, existen varias experiencias de encuestas realizadas con la finalidad de obtener información sobre el empleo rural. Sin embargo, la principal limitante que presentan está asociada al hecho de que se use un idéntico instrumento de captación para áreas urbanas y rurales. Dicho instrumento es adecuado para aquéllas más no para éstas.

La misma situación ocurre en el caso de los conceptos y definiciones operativas. Por ejemplo, el período de referencia, los criterios de definición de ocupados, de búsqueda de trabajo, etc., no corresponden a las formas usuales de organización y funcionamiento de los mercados de trabajo rurales. Otro problema, es que, dado el carácter estacional de la producción agrícola, el período en el que se ejecute la encuesta influirá en el volumen de la población ocupada.
A continuación, se detalla brevemente las encuestas ejecutadas en el país con la finalidad de obtener información relacionada al empleo rural.

  1. Encuesta Nacional de Hogares Rurales
    Esta encuesta se ejecutó en el año 1984. Su cobertura geográfica comprendió los hogares ubicados en el área rural del país (costa, sierra y selva), así como los ubicados en el área urbana en el que al menos uno de sus miembros fuese productor agropecuario. La temática investigada comprendió: características del hogar; empleo, ocupación e ingreso; producción agropecuaria; crédito agropecuario; comercialización; y, tecnología y asistencia técnica. En la recopilación de información se utilizaron dos tipos de formularios: uno dirigido a los hogares con productor agropecuario, y otro, a hogares sin productor agropecuario (aquél en el que ninguno de sus miembros es productor). La información agrícola estuvo referida al período entre agosto de 1983 y julio de 1984.
    Según los resultados de la encuesta, la población económicamente activa rural de 15 años y más fue de 2’872,677. De dicha población, sólo el 1,4%, se encontraba en condiciones de desempleo abierto. A nivel del tipo de unidad agropecuaria, este porcentaje es variable: mientras que en los hogares con productor agropecuario, la tasa de desempleo fue de 1,1%; en los hogares sin productor agropecuario, dicha tasa fue de 2,7%.
    PERU: Tasa de empleo y desempleo de la PEA de 15 años y más, según tipo unidad agropecuaria, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares Rurales

Período de Entrevista: Oct. – Dic. de 1984

Tipo de Unidad agropecuariaTasa de empleoTasa de desempleo
Total98,61,4
Con productor98.91,1
Sin productor97,32,7

Fuente: INEI. Encuesta Nacional de Hogares Rurales 1984

En lo que se refiere al ingreso rural, el instrumento de captación permitió no sólo determinar los componentes del ingreso y del gasto de la unidad agropecuaria, sino también la de otros ingresos como el proveniente del trabajo asalariado, transferencias corrientes, rentas de la propiedad, etc. Según los resultados obtenidos, el ingreso neto promedio anual por explotación agropecuaria, en dólares de enero de 1984, fue de $ 900.

  1. Encuesta Nacional Sobre Niveles de Vida
    Las Encuestas Nacionales sobre Medición de Niveles de Vida (ENNIV), han sido desarrolladas con el apoyo del Banco Mundial y el BID para proveer información relevante sobre el bienestar y calidad de vida de los hogares, y por ende del empleo y de los ingresos. En nuestro país, estas encuestas se han desarrollado en: 1985-86, 1991, 1994 y 1996 a nivel nacional (tanto urbano como rural), y en 1990 sólo para Lima Metropolitana.
    Según los resultados de la ENNIV 1994, la tasa de desempleo abierto a nivel nacional fue de 4,8%. En el área urbana, dicha tasa alcanzó el 6,6%, en tanto que en el área rural fue del 1,0%.
    PERU: Tasa de empleo y desempleo de la PEA de 15 años y más, según área de residencia, de acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Niveles de Vida

Período de Entrevista: Junio – Agosto 1994

Area de residenciaTasa de empleoTasa de desempleo
Total95.24.8
Urbana93.46.6
Rural99.01.0

Fuente: Cuanto. Encuesta Nacional sobre Medición de Niveles de Vida 1994

En lo que se refiere al ingreso rural, éste también se capta a través de un módulo especial, que permite detallar los componentes del ingreso y gasto de la unidad agropecuaria, para finalmente determinar el ingreso neto del productor agropecuario.
La información disponible sobre ingresos corresponde a ENNIV 1985-86. Los resultados de la mencionada encuesta muestran que el ingreso promedio por hogar fue, en dólares de julio de 1986, de 227 dólares; en el área urbana, dicho promedio alcanzó los 287 dólares, en tanto que en el área rural apenas llegó a 130 dólares. Al comparar estas cifras con la obtenida en la Encuesta Nacional de Hogares Rurales (900 dólares por explotación agropecuaria) se presentan ciertas discrepancias. Un intento de explicar tal situación sería indicar que mientras en la información de ENNIV se considera a los hogares rurales con o sin productor agropecuario, en la ENAHR sólo se ubica a los hogares rurales con explotación agropecuaria.

  1. Encuesta Nacional de Hogares
    A partir de 1995, el INEI se viene ejecutando la Encuesta Nacional de Hogares, en una muestra de cerca de 20,000 viviendas, de las cuales el 25% corresponden al área rural. A través de ella, se viene captando información trimestral sobre variables relacionadas al empleo, salud, educación, programas sociales, etc. Esta encuesta contiene un módulo especial que permite captar una adecuada información de variables relacionadas con el empleo y los ingresos urbanos, habiéndose ejecutado durante el tercer trimestre la Encuesta Especializada de Niveles de Empleo.

Para el tercer trimestre de 1996, la tasa de desempleo urbana estimada fue de 7,0%. Tal como se ha difundido en el Boletín Económico Laboral Nº 3. En esta oportunidad además hemos tabulado los hogares en el área rural de acuerdo a la metodología convencional y encontramos una tasa de desempleo abierto rural de 1,3%.

PERU: Tasa de empleo y desempleo de la PEA de 14 años y más, según área de residencia, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Hogares (III trimestre 1996)

Area de residenciaTasa de empleoTasa de desempleo
Total95.05.0
Urbana93.07.0
Rural98.71.3

Fuente: Encuesta Nacional de Hogares III Trimestre 1996.
Elaborado: MTPS

Un aspecto importante de estas encuestas está relacionado a la captación de los Ingresos del Productor Agropecuario, mediante la aplicación del cuestionario ENAHO.02, cuyo diseño permitiría determinar los componentes del ingreso y gasto de la unidad agropecuaria.

En síntesis, de la información revisada, llama la atención las bajas tasas de desempleo abierto que se observan en el área rural, las mismas que estarían asociadas al uso de instrumentos de captación que responden más a criterios urbanos. Similar situación se presentaría con los conceptos y definiciones operativas utilizadas, al no estar adecuados al funcionamiento del mercado de trabajo rural. Otra condicionante que explicaría tal situación sería el período en el que se efectúa el recojo de la información.

En lo que se refiere al ingreso rural, a pesar de que en las Encuestas Nacionales sobre Niveles de Vida y las Encuestas Nacionales de Hogares, se han aplicado módulos tendientes a captar la información del ingreso del productor agropecuario, no se han trabajado lo suficiente como para arribar a resultados precisos sobre esta variable.

  1. Principales debates sobre la medición del empleo e ingreso rural

Debates conceptuales

  1. Estacionalidad
    La naturaleza del empleo en el ámbito rural estaría determinada por factores climáticos y biológicos. Esta situación implicaría que la demanda de mano de obra no sea estable a lo largo del año, sino que sus fluctuaciones estén asociadas a la estructura de los cultivos, la que a su vez está asociada a los patrones pluviales y la tecnología en uso.
    En consecuencia, existirán trabajadores que disponen de ocupaciones dentro de la actividad agrícola durante todo el año y de manera permanente, en tanto que otros trabajarían sólo determinadas temporadas. En el caso de estos últimos, es probable que cambien de ocupación, de categoría ocupacional y/o de rama de actividad económica.
    Este carácter estacional de la actividad agrícola tiene a su vez un impacto significativo sobre otras de sus peculiaridades:

Jornada de trabajo
En la cuantificación de la subutilización de la mano de obra rural, la jornada de trabajo presenta una utilidad relativa, debido fundamentalmente a la estacionalidad. Esta situación implicaría que en períodos de alta actividad (épocas de siembra o de cosecha) la jornada de trabajo sea más extensa que la que corresponde a épocas de baja actividad.

Bajo el mismo criterio, y teniendo en cuenta que la jornada de trabajo no es una unidad homogénea, tampoco lo será la hora de trabajo, debido a la diversidad del esfuerzo así como a la variabilidad en la intensidad del trabajo. Además del efecto de la estacionalidad, el tipo de tecnología usada determina la heterogeneidad en los insumos de trabajo.

Disponibilidad de la mano de obra
Asimismo, la oferta de mano de obra rural es variable a lo largo del año, situación que estaría asociada a las variaciones en la demanda de empleo, la que a su vez, estaría determinada por la estacionalidad del proceso productivo.
Así por ejemplo, el daño de una plaga sobre los cultivos, eliminaría la posibilidad de utilizar mano de obra para la cosecha. Esto conllevaría a que dicha mano de obra pueda destinarse hacia un mayor esfuerzo en las actividades no agropecuarias, o a la oferta de mano de obra asalariada. Con tal estrategia, el hogar estaría en condiciones de equilibrar las fluctuaciones de sus ingresos mediante un aumento de su oferta en el mercado de trabajo asalariado.
Esta situación implicaría que las mediciones sobre el empleo rural no deben basarse en un sólo punto del tiempo, pues no permiten determinar el volumen real de la oferta en dicho mercado laboral.

Rol de la familia como unidad productiva
Entre los integrantes de la familia rural no existe una diferenciación de roles. Por el contrario, todos desempeñan una variedad de funciones, algunas de las cuales se pueden clasificar como productivas. De esta forma, aún las labores propias del hogar involucran tareas productivas. Esta combinación de roles dificulta la diferenciación entre actividades económicas y no económicas.
Esta situación implica que la unidad productiva no sea independiente de la familia, constituyéndose ésta, por el contrario, en la unidad relevante para la toma de decisiones económico – estratégicas. Una hipótesis importante, al respecto, sería que luego de la siembra o de la cosecha, la sustitución entre los miembros del hogar es mayor, lo que generaría que la participación de los menores y de las mujeres en actividades productivas disminuya, en tanto que los miembros con mayor valor en el mercado de trabajo asalariado son destinados a esas actividades.

El mercado de trabajo rural
En el proceso de producción se presentan diferencias significativas en la demanda de mano de obra. Por ejemplo, la preparación del terreno y la cosecha son las etapas del proceso productivo en las que se demanda mayor mano de obra.
En lo que se refiere a la demanda, la mayoría de hogares rurales, requieren para su proceso productivo fundamentalmente mano de obra familiar. Un efecto positivo en su producción conllevará a que aumente la utilización de mano de obra, pudiendo optar por una mayor participación de los miembros del hogar o decidir por la mano de obra no familiar, sea ésta remunerada monetariamente o en especie (pago en productos) . Esta demanda de mano de obra no familiar puede ser permanente o temporal, situación que estaría asociada al grado de modernización e inclusive al tipo de cultivo. La oferta, por otra parte, estaría conformada por aquellos que ofrecen su mano de obra en el propio hogar (autoempleo), y por aquellos que ofertan mano de obra en el mercado asalariado, sea éste permanente o temporal.

Otra característica del área rural, estaría asociada a la no existencia de mercados de trabajo organizados e institucionalizados, de ahí que, es probable que algunas definiciones como la de búsqueda de trabajo no alcancen significancia, por cuanto en épocas de baja actividad, es poco probable que las personas se dediquen a la búsqueda de trabajo asalariado, debido a la casi inexistencia de éste.
En este acápite, también es importante destacar la relación existente entre lo rural y lo agrícola. Si bien es cierto que existe una estrecha relación entre ambos, no es cierto que todos los trabajadores del ámbito rural realicen actividades agrícolas y viceversa, lo que implicaría que sería conveniente considerar el funcionamiento del mercado de trabajo rural total y no sólo el agrícola.

Debates sobre la operacionalización de conceptos

En términos de las metodologías estándar para la medición del empleo, se puede decir que falta adecuar o definir lo siguiente:

  1. Delimitación del ámbito rural
    Un problema que se presentaría en la captación de información rural es la delimitación del ámbito. En efecto, no existe un criterio único para definirlo. En el caso de los censos, se definió como ámbito rural aquél conformado por centros poblados que no tienen más de 100 viviendas agrupadas contiguamente ni es capital de distrito; o que teniendo más de 100 viviendas, éstas se encuentran dispersas o diseminadas sin formar bloques o núcleos. En el caso de las encuestas, además de lo anterior, se incluyen aquellos centros poblados que tiene una población que fluctúa entre 500 a 2000 habitantes.
    Como puede observarse, la delimitación de dicho ámbito estaría asociada al criterio demográfico, es decir, al número de personas que viven en los centros poblados, sin tomar en consideración otros criterios, como por ejemplo las características sociales y económicas de los mismos.

En otros países, también prima el criterio demográfico. En el caso de Ecuador, por ejemplo, el área rural está conformada por:

  • Las periferias de las ciudades de 5,000 y más habitantes.
  • Las ciudades con menos de 5,000 habitantes y sus periferias.
  • Las parroquias rurales, tanto en su parte concentrada como en su parte dispersa.
  1. Distinción entre actividades económicas y no económicas
    Un primer problema que se presentaría en la determinación de la Población Económicamente Activa Rural es la diferenciación de las actividades que pueden catalogarse como trabajo, de las que no lo son. Una delimitación adecuada permitiría determinar quiénes deberían ser considerados como integrantes de la fuerza de trabajo. Dentro de esta situación se encontrarían, por lo general, las actividades desarrolladas por mujeres y menores, que en muchas ocasiones se declaran como inactivos, aún cuando se encuentren ejecutando actividades económicas, al confundirlas con las tareas del hogar.
    En ese sentido, resultaría conveniente aprender de los cuestionarios utilizados en Colombia, Ecuador y México, en los que sí se establece una adecuada diferenciación entre las actividades económicas y no económicas, facilitando la labor del encuestador para la definición de la condición de actividad.
  2. Período de Referencia
    La cuestión de la definición del período de referencia está asociado al tema de la estacionalidad que se presenta en el sector agrícola. La determinación del total de trabajadores activos e inactivos rurales, la distribución de los trabajadores activos por categoría ocupacional, sectores de actividad económica y ocupaciones, así como la magnitud de las tasas de desempleo y subempleo, dependen del momento en que se recoge la información. Los resultados obtenidos en épocas de alta actividad muestran cambios sustanciales con respecto a los resultados obtenidos en épocas de baja actividad.
    La mayor parte de estudios relacionados al empleo adoptan la semana anterior como período de referencia, lo que sería adecuado para el área urbana, pero que para el área rural sí presentaría dificultades, al no ser posible extrapolar a todo el año lo que se observa en una semana.
    Este problema del período de referencia también ha sido tomado en consideración por otros países. De estos, en el caso de México se capta información tomando en consideración dos períodos de referencia: la semana pasada y los últimos 12 meses. Situación similar se presenta en el caso de Ecuador, con la diferencia de que, mes a mes, se verifica si la actividad se desarrolló dentro o fuera de la finca u hogar, así como el número de días y la actividad y categoría ocupacional.
  3. Límite de edad para la determinación de la población en edad activa
    Desde el punto de vista de la utilización y disponibilidad de mano de obra interesa definir una fuerza de trabajo que muestre cierta homogeneidad, a efectos de que las personas incluidas tengan una contribución activa o potencial que no se encuentre significativamente por debajo del promedio nacional.

En el Perú, la mayor parte de los estudios relacionados al empleo adoptan los 15 años como límite de edad mínimo para la determinación de la población en edad activa. Esta podría considerarse como adecuada para el área urbana, más no para el área rural, donde es común observar a los menores efectuando determinadas actividades como la selección de los productos agrícolas para la venta, el pastoreo del ganado, acarreo de agua para los animales, etc., actividades que no exigen un nivel de maduración en las habilidades laborales.

Nuevamente, los ejemplos de países vecinos resultan ilustrativos. En el caso de Ecuador y Colombia, el límite de edad establecido es 10 años. En el caso de México, este límite es de 12 años. Es importante mencionar, que en el caso de Colombia, existe un conjunto de preguntas tendientes a captar las labores de los menores de 6 a 9 años.

  1. Criterios de Prioridad
    Según las recomendaciones internacionales, los criterios de prioridad utilizados para clasificar la población en edad de trabajar dan precedencia al empleo sobre el desempleo, y a éste sobre la inactividad económica, independientemente del tiempo destinado a cualquiera de estas actividades durante el período de referencia. Tomar este mismo criterio para el área rural, conllevaría a que se pierda no sólo la posibilidad de analizar información sobre la actividad a la que la población dedica más tiempo, sino también la de identificar aquellas combinaciones de actividades más frecuentes en la población.
    En cuanto a la experiencia internacional, sólo en el caso de México no se toma en cuenta los criterios de prioridad, por cuanto una de las primeras preguntas para la determinación de la condición de actividad está asociada al tiempo que dedicó la persona a determinadas actividades (quehaceres del hogar, cuidado de animales, estudiar, etc.).
  2. Recojo de Información
    La estacionalidad que se presenta en el empleo rural conllevaría la necesidad de efectuar la captación de información en épocas de alta y baja actividad. Sin embargo, ejecutar las encuestas en períodos de alta actividad presentaría ciertos limitantes, fundamentalmente cuando ésta se asocia a movimientos migratorios (se corre el riesgo de aumentar el porcentaje de no respuesta de la encuesta, al estar deshabitadas las viviendas seleccionadas, no encontrar a las personas económicamente activas, o que las personas que se encuentran no sepan con exactitud los datos de los ausentes).

De la misma forma, la intensidad del trabajo que se presenta en este período, podría generar cierto rechazo a la encuesta, lo que generaría que el porcentaje de no respuesta también aumente. Ante esta situación, lo aconsejable sería no ejecutar estas encuestas en períodos de alta actividad, sino luego que finalice la temporada.

Definido el momento en el que se va a recoger la información, también es importante definir los criterios que faciliten la adecuada recopilación de la información, la cual estaría asociada a los siguientes elementos: capacitación y una eficiente organización del trabajo de campo. La primera de ellas debería basarse en el conocimiento de las características del mercado de trabajo rural, así como sobre las conceptualizaciones y definiciones operativas de las variables a investigar.

La segunda, estaría asociada a una eficiente supervisión, basada en las peculiaridades que presenta el mercado de trabajo rural. Asimismo, hay que tener en consideración el idioma. En las áreas rurales el idioma predominante es el quechua o el aymara, por lo que una mala traducción por parte de los encuestadores puede generar sesgos en la recopilación de la información.

  1. Muestra
    La determinación del marco muestral, que generalmente está asociada a la información obtenida en los Censos de Población, debe basarse también en la información recopilada a través de los Censos Agropecuarios. Asimismo, este marco debe estratificarse, sugiriéndose utilizar los siguientes criterios básicos: clima, ubicación geográfica y tipo de suelo. Definido el marco muestral, se debe proceder a la actualización de las áreas seleccionadas para la encuesta.
  2. Conclusiones: Hacia la medición del empleo y el ingreso rural en el Perú
    En relación al empleo rural el problema principal encontrado es la inadecuación de los conceptos y definiciones operativas que orientan su captación, al utilizar criterios que tienen aplicabilidad sólo en el ámbito urbano y no tomar en cuenta las características específicas del sector agrícola.

Delimitado el ámbito rural, establecida la diferenciación entre las actividades económicas y no económicas, y definido el límite de edad para la determinación de la población en edad activa, quedarían dos problemas por resolver: el período de referencia y el período de ejecución de la encuesta.
En relación al período de referencia se tiene como opción captar la información sobre el empleo en base a dos períodos de referencia: los últimos 12 meses y la semana anterior. Ya se hecho hincapié en la hipótesis sobre el carácter estacional que presentan las actividades agrícolas y la no posibilidad de pensar en una semana típica (no sería factible extrapolar a todo el año lo que se observa en una semana). De ahí, que sería necesario disponer de información que permita distinguir entre la actividad habitual de la persona y su situación en los últimos 12 meses. Esta información permitiría disponer de una nueva categorización de la PEA, que a diferencia del método tradicional, permite que en ella se incorporen personas que antes quedaban excluidas.

En el caso de los ocupados, se estaría captando información, mes a mes, sobre el lugar donde desempeñó la ocupación (dentro o fuera de la unidad agropecuaria), su categoría ocupacional, la actividad económica que desarrolló, así como el promedio de días y horas trabajadas. En el caso de los desocupados, se recopilaría información, mes a mes, sobre el número de días en que se encontró en tal situación.
Considerar como período de referencia la semana anterior facilitaría establecer una distinción adecuada entre la situación habitual de la persona (durante el año) en relación a su situación actual (durante la semana de referencia). En el caso de los ocupados, se dispondría de información sobre la ocupación o trabajo desempeñado, la actividad económica, categoría de ocupación, tenencia de actividad secundaria, horas trabajadas y, voluntad y disponibilidad para trabajar más horas. En lo que se refiere a los desocupados, se recopilaría información sobre la búsqueda de trabajo y el tiempo de búsqueda. Es importante mencionar que el objetivo no sería captar los indicadores tradicionales como tasa de desempleo o subempleo, con los mismos criterios con los que se calcula para el área urbana, sino que debería adecuarse a las reales características del sector agrícola.

En cuanto al período de ejecución de la encuesta, la opción sería ejecutar dos encuestas por año. Una que se ejecute en períodos de alta actividad, y la otra, en períodos de baja actividad. En relación a la primera, se sugiere que se ejecute una vez que finalice la temporada.
Un criterio fundamental que debe tenerse presente en el comportamiento de los hogares rurales está relacionado a la dualidad unidad económica – hogar. Por lo que la medición del ingreso en el área rural debería apoyarse en el conjunto de actividades que se realiza en el hogar (ya sea en la explotación de su unidad agropecuaria o fuera de ella) y en el conjunto de producciones o ingresos que genera. De ahí que sería necesario diseñar un cuestionario que permita recopilar adecuadamente la información sobre los componentes del ingreso y gasto de la unidad agropecuaria, a efectos de determinar el ingreso neto del productor agropecuario.

Las variables a considerarse en la determinación del ingreso rural serían similares a las que se captan en un formulario que utiliza el INEI, en la Encuesta Nacional de Hogares, para captar información sobre los Ingresos del Productor Agropecuario. Sin embargo, en la nueva propuesta, además de replantearse el diseño del formulario, sería necesario adecuar algunos conceptos y definiciones operativas a las características del sector agrícola.

Las variables que permitirán determinar el ingreso del productor agropecuario serían las siguientes:
Producción agrícola
Cultivos cosechados
Producción total (en cantidad y valor)
Destino de la producción (venta, autoconsumo, subproductos, trueque, otros)
Subproductos agrícolas
Subproductos elaborados
Producción total (en cantidad y valor)
Destino de la producción (venta, autoconsumo, otros)
Producción pecuaria
Especies que cría

Cantidad de animales (en cantidad y valor)
Destino de la producción (venta, autoconsumo, subproductos, trueque, otros)
Subproductos pecuarios
Subproductos elaborados
Producción total (en cantidad y valor)
Destino de la producción (venta, autoconsumo, trueque, otros)

  • Total de trabajadores permanentes y eventuales
  • Gastos en actividades agrícolas y/o forestales
  • Gastos en actividades pecuarias

Además, tendría que captarse el ingreso obtenido por los trabajos asalariados, por labores independientes no agropecuarias, transferencias corrientes, rentas de la propiedad y los ingresos extraordinarios.
Finalmente, es necesario mencionar que el Ministerio de Trabajo y Promoción Social, a través del Programa de Mejoramiento del Sistema de Estadísticas y Estudios Laborales, seguirá profundizando en los aspectos conceptuales y operativos discutidos aquí para culminar en los próximos meses un estudio sobre la Medición del empleo y los ingresos rurales, el cual será el instrumento metodológico de base para la ejecución de una Encuesta de Hogares especializada en el área rural, a ejecutarse conjuntamente con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

Programas Del Ministerio Del Trabajo
Programa de Capacitación Laboral Juvenil (ProJoven)
Programa Piloto: Fin de la Fase de Formación Técnica e Inicio de la Fase Prácticas Laborales Remuneradas
Al 21 de julio, casi la totalidad de los cursos que forman parte del Programa Piloto de ProJoven habían concluido su fase de formación técnica. De los 1,491 jóvenes que iniciaron su capacitación en estos cursos, sólo el 4% desertó del programa. Este índice de deserción resulta inferior a los valores registrados en las experiencias chilena y argentina, dejando claramente establecido el interés y motivación de los jóvenes peruanos de participar en ProJoven.
El área más importante es, de lejos, Confecciones, que con 574 jóvenes representa más de un tercio del total de jóvenes capacitados. El área siguiente en orden de importancia también está ligada a la industria. En efecto en especialidades de Mecánica y Electricidad se logro capacitar a 222 jóvenes. Luego de estas dos familias de especialidades fueron aquellas ligados a los Servicios las que tuvieron mayor acogida congregando a 174 jóvenes.

Asimismo, al 21 de julio estaban confirmadas 1,054 prácticas laborales remuneradas en cerca de 300 empresas, habiendo iniciado ya esta fase práctica del programa 933 jóvenes. Se espera culminar la inserción del resto de jóvenes en prácticas o trabajos más permanentes durante el mes de agosto.

Registro de Entidades de Capacitación : 2do Llamado
A la par que los jóvenes participantes en el primer llamado inician su período de práctica, simultáneamente, a partir del 29 de abril, empezó la inscripción de entidades de capacitación (ECAP’s) adicionales en el Registro de ProJoven (RECAP) para el segundo llamado, próximo a iniciarse. Un total de 134 fueron las entidades que adquirieron formularios de precalificación. Cabe resaltar en este caso que las instituciones que adquirieron mayor número de formularios fueron empresas privadas, lo cual contrasta con lo ocurrido en el primer llamado, en el que sólo 23 empresas adquirieron estos formularios.

Las entidades que adquirieron formularios para el presente llamado se encuentran distribuidas de la siguiente manera:

Tipo de identidadNº de Formularios
2do RECAP
 
Empresas Privadas33 
ISTs28 
ONGs23 
CEOs25 
Universidades11 
Sectoriales0 
Otros23 
Total134 

 

Asimismo, del total de 134 entidades, 58 presentaron sus expedientes para precalificación. Cabe notar que muchas de las instituciones públicas y privadas han formado consorcios para presentarse en forma conjunta y así aprovechar complementariedades y generar sinergias interinstitucionales. A la fecha se han evaluado a 46 entidades, de las cuales 36 de ellas han sido calificadas como aptas.
Debe también subrayarse la mayor participación de las entidades públicas: ISTs, CEOs, Universidades, entre otras. Este hecho es alentador puesto que sugiere que el efecto de dinamización de las instituciones de capacitación que ha inducido ProJoven está ocurriendo no sólo entre las empresas privadas, sino también en el sector público.

Sistema Nacional de Colocaciones (SINAC)
Durante el segundo trimestre del año se han empezado a mostrar los resultados de las reformas implementadas en los meses anteriores. Estos revelan no sólo un incremento sustantivo de la efectividad del sistema sino que, además, el proceso de cambios ha permitido identificar los cuellos de botella subsistentes y así señalar las áreas que es aún necesario reforzar. Entre los principales resultados alcanzados en estos últimos tres meses tenemos los siguientes:

Mejora de la operatividad del servicio
Se han presentado notables resultados tanto en términos de eficiencia como en los niveles de colocación alcanzados. Así, si consideramos el ratio colocados sobre demanda como indicador de eficiencia, éste fue de 38% el segundo trimestre frente a un promedio de 32% en el primero. Asimismo, el nivel de colocaciones registrado en Lima el segundo trimestre (1272), representó un incremento de 14% frente al nivel registrado de enero a marzo (1119).

Por otro lado, se han implementado algunos mecanismos innovadores para acercar la oferta y demanda laboral. Este es el caso de las ferias de trabajo en el área de ventas, que reúnen a representantes de empresas en proceso de reclutamiento de personal con trabajadores interesados en el área que han pasado previamente por la evaluación de SINAC. Las dos experiencias pilotos realizadas han permitido colocar a cerca de 30 trabajadores como agentes de ventas en el área de teléfonos celulares y comercialización de productos de abarrotes al por mayor. En base a estas experiencias en el futuro se brindará este servicio al conjunto de empresas, en las áreas de ventas, personal de seguridad, operarios de limpieza y obreros no calificados de manufactura en general.
Asimismo se han fortalecido los contactos con diversos medios de comunicación para mejorar la difusión de las posiciones vacantes en SINAC. Es así como, se difundirán las posiciones vacantes de Técnicos y Obreros Calificados en Radio del Pacífico y las de Profesionales y Empleados en Radio Miraflores y el diario Expreso.

Monitoreo y Evaluación de la Calidad del Servicio
Como parte de los esfuerzos permanentes de SINAC para proveer un mejor servicio a sus clientes, se ha implementado una encuesta de evaluación del servicio para las empresas. Está encuesta será realizada periódicamente a una muestra de empresas usuarias. La primera de éstas arrojó resultados positivos para el SINAC. En efecto, la calificación promedio fue de 4.3, considerando una escala de 1 al 6, donde 1 es muy malo y 6 es excelente. Si sólo se consideran a las empresas nuevas, es decir que han usado el servicio a partir del presente año, la calificación promedio del servicio se incrementa a 4.7. Este resultado nos estimula para continuar trabajando en ofrecer un mejor servicio a trabajadores y empresas.

Diseño de Software para las Areas de Evaluación y Formación Laboral Juvenil
Como parte del software de administración del sistema de intermediación se han desarrollado módulos para las áreas de Evaluación y Selección de Personal y Formación Laboral Juvenil. El módulo de evaluación permite que las empresas dispongan de un informe completo sobre los criterios y resultados de la selección en términos de aptitudes, conocimientos y personalidad. Este informe se adjunta a la carta de presentación y el resumen de curriculum vitae del postulante.
Por otro lado, incorporar a Formación Laboral Juvenil en el sistema le brindará a la empresa una mayor gama de opciones de contratación, a la vez que abrirá nuevas oportunidades para los jóvenes que recién se integran al mercado laboral.

Incremento de la Capacidad de Oferta Laboral de SINAC
Se ha iniciado un proceso de captación selectiva de postulantes a través de contactos con distintas entidades de capacitación (institutos superiores y CEOs) para hacer un proceso de registro de egresados y estudiantes de los últimos ciclos. Las ocupaciones que se han seleccionado son aquellas en las que el número de trabajadores registrados en el sistema son insuficientes para propósitos de un adecuado proceso de selección. Estas son contadores, programadores, técnicos electricistas y mecánicos de producción, cajeros, trabajadores de panadería, restaurantes y empleados de oficina. A partir del contacto con instituciones de formación se han llegado a evaluar 217 personas debidamente capacitadas, de las cuales aprobaron y quedaron registradas en el sistema 118.

Descentralización del Servicio
Por otra parte, el Ministro de Trabajo y Promoción Social, Dr. Jorge González Izquierdo y el embajador de la Confederación Suiza, Dr. Marcus Kaiser, suscribieron un convenio para el desarrollo del Proyecto Sistema de Información Laboral que involucra la creación de una red de bolsas de trabajo descentralizadas. Gracias al aporte financiero de la Cooperación Suiza para el Desarrollo (COSUDE) se podrán instalar en los siguientes seis meses siete oficinas de colocaciones descentralizadas en Centros Educativos Ocupacionales (CEOs) ubicados en zonas urbano-marginales de la ciudad de Lima.

Programa Femenino de Consolidación del Empleo (PROFECE)
Con el propósito de apoyar la inserción de las mujeres de sectores pobres de la población en el mercado laboral, PROFECE ha iniciado acciones en el segundo trimestre del año que ya han mostrado resultados bastante auspiciosos, tanto en términos de la respuesta de empresas como de grupos organizados de oferta laboral (GOOLs).

Sensibilización de empresas para la contratación de Grupos Organizados de Oferta Laboral ( GOOLs)
En abril del presente año se inició el piloto del subcomponente “acciones de sensibilización dirigidas a las empresas para mejorar la imagen de los Grupos Organizados de Oferta Laboral (GOOLs) conformados por mujeres”. En este caso se evaluó el potencial del Ministerio de Trabajo y Promoción Social como un agente convocador de instituciones públicas y privadas (empresas, ONGs, etc.) para la promoción laboral del segmento poblacional femenino de bajos recursos.

El procedimiento de sensibilización consistió básicamente en el envío de cartas y de llamadas teléfonicas a los gerentes de las empresas, utilizando directorios empresariales. Los sectores convocados son aquellos identificados como potenciales demandantes de servicios de grupos organizados de mujeres, según el estudio de “Demanda de Servicios en Lima Metropolitana”1 . Posteriormente se sostuvo entrevistas personales con la gerencia para mostrar los beneficios particulares que obtendría la empresa en cuestión al trabajar con grupos organizados, respaldados y responsables.

Durante el período mencionado se logró sensibilizar a 55 empresas de los sectores Textil, Confecciones, Artesanía y Alimentos. La respuesta de las empresas ha sido muy positiva, habiéndose obtenido pedidos para cubrir 1400 plazas orientadas a mujeres de la población objetivo del programa; de ellas se logró que aproximadamente 1000 mujeres cubran vacantes en las empresas mencionadas (ver cuadro).

Zonas TotalParticipaciónAlimentosArtesaníaConfeccionesTejidos
Total 997100%724311259
Participación 100%73%0%1%26%
Cono Norte 48148%35502124
Cono Sur 42042%3243489
Cono Este 889%420046
Callao 61%2040
Lima 20%1010

 

En el sector Tejidos, PROFECE obtuvo demandas de grandes empresas exportadoras que requerían servicios de tejido, acabado y bordado de chompas. PROFECE dio respuesta a estas demandas presentando grupos de mujeres para ser evaluados por estas empresas. Dichos grupos habían sido previamente evaluados y presentados a PROFECE por organizaciones no gubernamentales e instituciones locales. Como resultado, PROFECE logró la contratación de 259 mujeres en empresas del sector, residentes de los distritos de Ventanilla, San Juan de Miraflores y El Agustino, principalmente.
En el sector Alimentos, algunas de las empresas que ganaron la licitación del Programa de Desayunos Escolares de Foncodes solicitaron a PROFECE mujeres para el servicio de reclutamiento de madres, coordinación y evaluación de la infraestuctura de los colegios. Además, requerían mujeres encargadas de la preparación y entrega de los desayunos a alumnos de inicial y primaria en aproximadamente 300 colegios de Lima. PROFECE, previa evaluación, presentó a las empresas mujeres capaces de cumplir las labores requeridas, y brindó asesoramiento general a las empresas.

Registro de grupos organizados de oferta laboral (GOOLs)
En junio se inició el levantamiento de un Registro de Grupos Organizados de Oferta Laboral (GOOLs) a través de instituciones. PROFECE entregó a la institución Servicios Educativos del Agustino (SEA), el formato de ficha de registro para la inscripción de los GOOLs de los distritos de El Agustino y de Santa Anita. Próximamente se hará lo mismo con las instituciones INCAFAM y El Taller de los Niños, en el distrito de San Juan de Lurigancho. Las coordinaciones con estas instituciones (ONGs) incluyen presentaciones de PROFECE a los grupos organizados convocados por ellas. Para apoyar esta labor de registro de GOOLs, el MTPS ha aprobado la contratación de tres promotoras, las cuales también supervisarán a los grupos participantes del programa.

Actividades de coordinación con instituciones públicas y privadas.
El 10 de junio de 1997, mediante Resolución Ministerial, fueron delegadas facultades al Viceministro de Promoción Social para que suscriba convenios de cooperación interinstitucional que permitan el desarrollo del Programa Femenino de Consolidación del Empleo – PROFECE. A comienzos de junio de 1997 se realizó la firma del Convenio Interinstitucional entre el Club de Leones de Lima y el programa PROFECE del MTPS, con el fin de que el primero apoye a los grupos organizados con los que trabaja PROFECE, en cuanto a la donación de medicinas genéricas que no requieren prescripción de un galeno, y a la prestación gratuita de servicios médicos básicos.

Por otro lado, se viene coordinando con el Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Humano (PROMUDEH), la firma de un Convenio de Cooperación Interinstitucional con el MPTS, con el fin de coordinar las líneas de apoyo con las que el PROMUDEH apoyará a PROFECE. Por su parte, el MTPS cooperarìa con el PROMUDEH mediante la información de la bolsa de empleo para Grupos Organizados de Oferta Laboral.

Financiamiento del programa
Se está presentando a diversas instituciones de cooperación internacional (Embajada de Holanda, Agencia Canadiense de Desarrollo Internacional y Catholic Relief Service), la primera etapa del proyecto PROFECE, a ejecutarse en Lima y Callao. De obtenerse un resultado positivo, se ejecutaría la primera etapa del PROFECE (Lima y Callo) en forma modular, hasta setiembre de 1998.

Programa de Difusión de la Legislación Laboral (PRODLAB)
Como es de público conocimiento, el Programa de Difusión de la Legislación Laboral ha sido implementado para responder a la gran demanda de información por parte de los actores de la relación laboral, esto es trabajadores y empleadores. Ello en el entendido que dicha información reducirá en gran medida las posibilidades de conflictos laborales y redundará en una mayor productividad de las empresas y por ende en la generación de nuevos puestos de trabajo.
De la misma manera, consideramos que PRODLAB es un importante medio de evaluación del impacto social de las normas laborales, permitiendo apreciar los vacíos y deficiencias que dificultan su aplicación. En ese sentido, el programa provee a la Autoridad Administrativa de elementos para el diseño de normas que son de su competencia.

En lo que se refiere al primer semestre del presente año, como puede apreciarse del cuadro estadístico a continuación, la demanda de nuestro servicio de consulta telefónica ha mantenido una tendencia ascendente, lo cual puede ser explicado por la reciente promulgación de los Textos Unicos Ordenados de la Compensación por Tiempo de Servicios, Ley de Formación y Promoción Laboral, Ley de Productividad y Competitividad Laboral, entre otras normas laborales.
Por otra parte, en estos momentos se encuentra en edición el cuarto número de REVISTA DE TRABAJO, que de esta manera cumple su primer año de publicación, período en el cual ha tratado de difundir de una manera práctica las diferentes innovaciones producidas en nuestra legislación laboral.
En la búsqueda de cubrir las necesidades de actualización en materia de legislación laboral de los empresarios, PRODLAB ha previsto ampliar sus actividades para el segundo semestre del presente año, implementando, entre otras acciones , el desarrollo de seminarios y talleres orientados a empleadores, especialmente de la micro, pequeña y mediana empresa, para lo cual se ha previsto la celebración de convenios de colaboración interinstitucional con los gremios que agrupan a estos empleadores.

De la misma manera, se ha previsto la elaboración de una guía de servicios, dirigida a facilitar a nuestros usuarios el acceso a los servicios que brinda el Ministerio; así como la actualización diaria de nuestra página institucional en INTERNET, dotándola de información relevante para el quehacer laboral.
Durante el transcurso de los primeros seis meses del presente año, hemos recibido un total de 11744 llamadas telefónicas, lo cual determina que un promedio de alrededor de 97 llamadas diarias. Cabe indicar que durante los meses de abril a junio del presente año, dicho promedio se ha elevado a 124 llamadas diarias.
En cuanto a la distribución sectorial de las consultas hechas a PRODLAB durante el segundo trimestre del año el sector que efectuó el mayor número de consultas fue el de la industria manufacturera, con un total de 1591 llamadas, equivalente al 21.6% del total de las llamadas recibidas. Reiterando la tendencia observada durante el primer trimestre, el segundo sector en número de consultas a PRODLAB fue el sector Comercio al por Mayor con un total de 1,159 llamadas (15.9%). Con casí similar regularidad se atendieron consultas del sector Comercio al por Menor.
En lo que se refiere a la materia de las consultas, éstas han estado dirigidas fundamentalmente a los derechos individuales del trabajador, siendo los temas más consultados los mecanismos de contratación, conceptos remunerativos, pago y derecho a beneficios sociales, jornadas de trabajo y extinción de la relación laboral. A continuación presentamos un cuadro de las consultas absueltas según materia en el último trimestre, el cual permite apreciar los ámbitos de mayor interés de nuestros usuarios.

Programa de Autoempleo y Microempresa (PRODAME)
Durante el primer semestre de 1997, PRODAME ha incrementado significativamente el número de micro y pequeños empresarios beneficiarios del Programa a nivel nacional. Es así que se ha logrado constituir 1,702 empresas, lo que representa un incremento del 55.3 por ciento, respecto a similar período de 1996. Este resultado se debe principalmente a las acciones de orientación y difusión efectuadas mediante la participación en diferentes eventos tales como ferias, charlas y seminarios. Cabe destacar la organización del “Primer Seminario de Legislación Laboral”, llevado a cabo en el Auditorio del Ministerio, durante los días 21, 22 y 26 de mayo del presente con la participación de INDECOPI y la asistencia de 491 participantes.
En el mismo período y sólo en la sede central, se dictaron once charlas de orientación y difusión sobre los objetivos y beneficios del PRODAME, logrando la participación de 942 personas en conjunto. Estos eventos se efectuaron atendiendo diversas solicitudes de asociaciones gremiales de microempresarios, así como de instituciones tales como municipalidades distritales, universidades, institutos tecnológicos y empresas públicas.

Seguimiento de empresas constituidas
Además de las acciones de apoyo que conforman el principal que hacer del Programa, en los meses de marzo y abril se realizó un primer estudio de seguimiento y evaluación de las empresas constituidas por el PRODAME. En efecto, se diseñó y ejecutó una encuesta a una muestra de 872 empresas en Lima Metropolitana, con la finalidad de evaluar el grado de operatividad, productividad, crecimiento y generación de empleo de estas unidades económicas, así como obtener información que permita identificar sus necesidades en cuanto a capacitación o asistencia técnica.
Este estudio ha permitido obtener información básica para la elaboración de un diagnóstico situacional del sector de la microempresa. Entre los resultados más interesantes que la encuesta revela encontramos que la mitad de las empresas continúan operando desde la fecha de su constitución.

La encuesta también revela que entre los principales problemas del sector están: la falta de acceso a líneas de financiamiento, excesiva carga tributaria en especial por parte de las municipalidades, mercado reducido y una inadecuada capacitación. Es sobre este último aspecto, que se han orientado las acciones de apoyo y fomento por parte del Ministerio de Trabajo y Promoción Social en favor de este importante y estratégico sector, que se ha convertido en el principal generador de fuentes de trabajo en el país.

Otro importante resultado de este estudio está relacionado al nivel de empleo de estas unidades económicas. Se encontró que el número promedio de trabajadores por empresa es de 3.5. Este nivel es mayor en 32 por ciento al registrado al momento de fundarse la empresa, lo que sugiere que las empresas que han logrado mantenerse en el mercado, han podido también crecer en el proceso.

El incremento en la actividad del Programa en el periodo de enero – junio de 1997.
En este primer semestre de 1997, el 45.5 por ciento de empresas se constituyeron como Sociedades de Responsabilidad Limitada, el 42.0 por ciento como Empresas Individuales de Responsabilidad Limitada y como Sociedades Anónimas, el 12.5 por ciento restante. El capital movilizado por las empresas constituidas asciende a una cifra superior a los 13.6 millones de nuevos soles, a precios constantes de junio, de los cuales el 85.2 por ciento se efectuó en bienes no dinerarios.
Con respecto a las áreas de actividad económica, el 44.5 por ciento de los micro y pequeños empresarios incursionan en el sector Servicios, el 32.3 por ciento desarrollan actividades propias al Comercio, el 22.6 por ciento se dedican a la Industria, mientras que sólo el 0.6 por ciento realizan actividades extractivas.
se contrajo en términos relativos durante la mayor parte de la década de los 1970’s y 80’s, siendo un factor adicional de presión hacia la reducción en los salarios reales.

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Zegarra Vargas Sara. (2003, marzo 26). Demografía y sus efectos en el mercado de trabajo en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/demografia-y-sus-efectos-en-el-mercado-de-trabajo-en-peru/
Zegarra Vargas, Sara. "Demografía y sus efectos en el mercado de trabajo en Perú". GestioPolis. 26 marzo 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/demografia-y-sus-efectos-en-el-mercado-de-trabajo-en-peru/>.
Zegarra Vargas, Sara. "Demografía y sus efectos en el mercado de trabajo en Perú". GestioPolis. marzo 26, 2003. Consultado el 20 de Mayo de 2019. https://www.gestiopolis.com/demografia-y-sus-efectos-en-el-mercado-de-trabajo-en-peru/.
Zegarra Vargas, Sara. Demografía y sus efectos en el mercado de trabajo en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/demografia-y-sus-efectos-en-el-mercado-de-trabajo-en-peru/> [Citado el 20 de Mayo de 2019].
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