Concepto de sustentabilidad y su relación con la gestión empresarial

La sustentabilidad aplicada en la administración de las empresas no solo deja un impacto positivo en el mundo, sino que también se muestra como una tendencia que los mercados perciben como un valor agregado a la hora de decidir su consumo, en referencia a esto se abre un nuevo camino por el cual las compañías podrían optar para mejorar sus modelos de negocio.

El desarrollo sustentable es considerado por Carro Suárez et al. (2017) como el modelo mostrado en la ilustración 1, visualizando las cuatro dimensiones de sustentabilidad desde la siguiente perspectiva:

Modelo de desarrollo sustentable
Ilustración 1. Modelo de desarrollo sustentable. Fuente: Carro et al. (2017).

En la dimensión ambiental se considera que los productos y procesos deben ser amigables con el ambiente a través de la prevención de la contaminación y de una buena gestión de los recursos naturales, reconociendo el diseño de productos verdes desde su materia prima hasta el final de su ciclo de vida.

En la dimensión social se busca el beneficio del personal y de su entorno con una eficiente administración de los recursos humanos, brindando salud, seguridad y crecimiento económico, tanto a la organización como al personal y al lugar donde se ha establecido la empresa.

En la dimensión económica se plantea la propuesta de una rentabilidad tanto económica como social, en la búsqueda de generar resultados y/o beneficios con base en la inversión en tecnología para disminuir el consumo de energía y mejorar la calidad ambiental de los procesos, concibiendo, además, que su objetivo no solo es generar ganancias económicas, sino también devolver algo a la sociedad a nivel social, económico y ambiental que le permita a la empresa un arraigo de forma permanente.

Finalmente, en la dimensión institucional el modelo propone la creación de una cultura sustentable, con una misión y visión que impacte en todos sus integrantes, estableciendo normas, hábitos y valores para que se practiquen dentro y fuera de la organización, haciendo de ellos una nueva forma de comportamiento y de educación.

Toledo, V. M. (2015) sostiene que la sustentabilidad logra remontar la doble explotación del trabajo de la naturaleza y del trabajo humano, mediante la puesta en práctica de acciones que atañen a las diferentes esferas de la cotidianidad, tales como sistemas ecológicamente adecuados, una economía solidaria que da lugar a mercados justos y orgánicos, uso de eco-tecnologías, democracia directa y participativa, fuentes de energía exclusivamente solar (directa o indirecta), y aplicación de conocimientos surgidos de una ciencia liberadora ejecutada por investigadores con conciencia social y ambiental. Todo ello dirigido al empoderamiento de los colectivos sociales y al control de sus territorios. Como utopía realizable, la sustentabilidad definida como poder social existe, crece y se expande por muchos sitios del mundo.

Enfocados en la ciencia para la sustentabilidad Casas et al. (2017), señalan que construir ciencia para la sustentabilidad implica formar científicos con nuevas visiones. La complejidad de los sistemas que deben abordarse requiere una amplia visión y buena disposición a la interacción disciplinaria. Las visiones simplistas sobre ciencias «duras» y «blandas» carecen de valor en esta nueva búsqueda de aproximaciones de mayor apertura. Los científicos naturales deben ser capaces de valorar el aporte de las ciencias sociales y viceversa. No hay ciencia de primera o de segunda categoría, cada campo tiene sus aportes y todos ellos son de alto valor para la solución de problemas. De manera similar, los científicos básicos deben tener la apertura necesaria para valorar la ciencia aplicada y los procesos de innovación tecnológica en una dimensión similar. No hay ciencias mejores que otras, son campos científicos distintos y la pluralidad de enfoques es más que nunca necesaria. La formación de profesionistas preparados para las interacciones disciplinarias y capaces de valorar el conocimiento de otros sectores de la sociedad (investigación transdisciplinaria) debe consolidarse. No se trata de contraponer el valor de las disciplinas que se han desarrollado a lo largo de la historia de la ciencia, sino de articularlas, de orquestarlas para atender problemas a los que por sí mismas solo pueden dar respuestas parciales.

Sugieren que ello implica hacer ajustes curriculares en diversos programas académicos, pero también en las instituciones que los pondrán en práctica. Existen ya experiencias en desarrollo que permiten analizar las lecciones que brindan los esfuerzos educativos multi – interdisciplinarios. Lo hemos analizado ahora desde la perspectiva de las ciencias ambientales, pero en realidad son múltiples los campos que requieren cada vez más la visión de la complejidad y la necesidad de trabajo de investigación interdisciplinaria. Finalmente, es preciso señalar que las iniciativas individuales de investigadores y ciudadanos preocupados por los problemas ambientales que imperan en esta gran crisis socio ecológica son todas de gran valor. Sin embargo, es tiempo de que las instituciones construyan sus agendas para dar atención colectiva a problemas que rebasan las posibilidades de los individuos. Es este quizás el mayor reto, pues implica poner en sintonía instituciones gubernamentales, no gubernamentales, organizaciones sociales, e instituciones académicas a distintas escalas para facilitar su interacción. Se trata de grandes retos organizacionales, operativos que involucran la valoración de la participación para la construcción de una vigorosa ciencia para la sustentabilidad.

La sustentabilidad, a partir de la reflexión realizada por Pastor et al. (2016), es una cuestión de sentido común; sin embargo, la representación social del desarrollo sostenible no es compartida entre los actores sociales y esto dificulta el debate de cómo transformar el desarrollo. En la búsqueda de la sustentabilidad, tanto como la meta importa el proceso, y en este la evaluación debe ser parte fundamental porque permite retroalimentar y mejorar el propio proceso. Sin embargo, el diseño de la evaluación es un asunto complejo en el que se deben considerar numerosos aspectos para que el resultado de esta vaya más allá de la sola generación de indicadores de limitada utilidad.

Siguiendo con Pastor et al., como en cualquier otro ejercicio de evaluación, la evaluación de la sustentabilidad de un sistema debe derivar y concordar con una planeación adecuada en la que los involucrados hayan consensuado su visión de cómo quieren relacionarse con el entorno considerando las necesidades del medioambiente, las suyas y las de generaciones futuras. A partir de esto, es fundamental el planteamiento de objetivos coherentes y claros, no ambiguos, para atender la valoración de las dimensiones de la sustentabilidad. Posteriormente, la medición de los cambios provocados por las acciones del grupo social, exige que los indicadores sean aplicables a la realidad particular y sirvan para medir cambios, los cuales idealmente deberían ser progresos encaminados a las metas previamente establecidas.

El desarrollo sustentable debe asegurar que las estrategias implementadas respeten el hecho de que la sustentabilidad, aunque es multidimensional, tiene su origen en los desequilibrios que genera el actuar del hombre en el entorno físico que habitamos. En este sentido, es imprescindible un mayor esfuerzo por reducir el impacto medioambiental por lo que las políticas que se implementen deben priorizar este aspecto.

La necesidad de impulsar la productividad del sector rural mexicano, no debe ir en menoscabo de los criterios medioambientales. Por esto, acciones como la Red Nacional de Desarrollo Rural Sustentable deben fortalecer su énfasis en la sustentabilidad a través de la educación y de la promoción y apoyo de alternativas de desarrollo socioeconómico que sean novedosas especialmente en la reducción de su impacto ambiental.

Respecto al panorama actual en relación a la rentabilidad y la sustentabilidad en los negocios Cavazos y Giuliani (2017) opinan que los emprendimientos económicos, híbridos o sociales tienen una función crítica, ya que añaden valor en los sistemas económicos y sociales en los que están insertados porque contribuyen directa e indirectamente con el crecimiento regional, la generación de empleos, la dinámica de la innovación, la productividad y el crecimiento, pudiendo generar satisfacción de necesidades, mejoras y bienestar social en los contextos donde interactúan. El escalamiento empresarial es un aspecto clave para mejorar el desempeño y vigorizar la posición competitiva de la organización. Sin embargo, no todos los emprendimientos suelen estar aptos para un proceso de escalabilidad, su desarrollo toma tiempo y además de la sustentabilidad financiera, se requiere de una cultura organizacional que valore y practique la flexibilidad, la adaptación y esté preparada para el cambio. Un modelo de negocio en franco crecimiento se caracteriza por tener una posición financiera robusta, una identidad de marca fuerte, una posición líder en el mercado, una clara estrategia y un equipo directivo de alto desempeño.

Con un enfoque futurista Pérez Espinoza et al. (2016) recalcan que las organizaciones modernas que quieren tener éxito en sus operaciones comerciales deben tener como prioridad la consideración de la responsabilidad social empresarial dentro de su gestión, no solamente como un aspecto muchas veces exigido por las leyes de los países, sino como una conciencia transparente del impacto que causa cada industria al medio ambiente, a los recursos y a la sociedad en general. No importa el tamaño ni la naturaleza de la empresa, lo que realmente importa es que se tome conciencia a todo nivel, desde la alta dirección hasta los más bajos niveles organizacionales de que la tierra es la que provee de todos los recursos que se utilizan para la producción, por tanto se debe cultivar para que las futuras generaciones disfruten de ella.

Además, continúan, si una organización pasa desapercibida a la responsabilidad social daña su imagen corporativa tanto con sus clientes, con sus colaboradores y también con sus proveedores que muchas veces las toman como modelos a seguir en estas prácticas. Es importante recalcar que las empresas pueden desempeñar un papel muy importante en la vida de las personas, no solo como proveedoras de empleo y de riqueza, sino como agente de desarrollo en las comunidades en la que están insertas. Muchas grandes empresas son conscientes de ello y han tratado de aprovechar las expectativas que genera la Responsabilidad Social Empresarial para obtener ventajas competitivas y mantener las relaciones entre los diferentes grupos de interés. Finalmente, la filantropía corporativa ha dejado de ser una actividad autónoma confiada a una fundación y forma parte, cada vez más, de las estrategias que contribuyen a realizar el objeto social de la empresa.

En resumen, la implementación de una gestión enfocada a la sustentabilidad es una tarea que abarca a toda una organización y necesita de recursos humanos, materiales y tecnológicos. El mundo empresarial afronta nuevos cambios y por ende las regulaciones derivadas de las necesidades ambientales solicitan un impacto nulo o mínimo de las empresas, lo cual implica un reto en la gestión de las empresas.

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Zárate Xochimatzi Eduardo. (2019, septiembre 27). Concepto de sustentabilidad y su relación con la gestión empresarial. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/concepto-de-sustentabilidad-y-su-relacion-con-la-gestion-empresarial/
Zárate Xochimatzi, Eduardo. "Concepto de sustentabilidad y su relación con la gestión empresarial". GestioPolis. 27 septiembre 2019. Web. <https://www.gestiopolis.com/concepto-de-sustentabilidad-y-su-relacion-con-la-gestion-empresarial/>.
Zárate Xochimatzi, Eduardo. "Concepto de sustentabilidad y su relación con la gestión empresarial". GestioPolis. septiembre 27, 2019. Consultado el 13 de Diciembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/concepto-de-sustentabilidad-y-su-relacion-con-la-gestion-empresarial/.
Zárate Xochimatzi, Eduardo. Concepto de sustentabilidad y su relación con la gestión empresarial [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/concepto-de-sustentabilidad-y-su-relacion-con-la-gestion-empresarial/> [Citado el 13 de Diciembre de 2019].
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