Biocombustibles. Debate sobre su viabilidad y uso para la sostenibilidad

El debate la propiciamos en razón de que  investigadores españoles, hace poco, sostienen que los biocombustibles, en lugar de solucionar el cambio climático, podrían terminar dañando más al medio ambiente.

Vemos a los biocombustibles como una fuente limpia y renovable de energía y una alternativa para reducir la emisión de gases contaminantes y el deterioro del medio ambiente. Sin embargo, nuevos estudios del Instituto de Ciencia y Tecnología del Medio Ambiente de la Universidad de Barcelona afirma que el uso alternativo de estos productos conlleva un impacto negativo tanto en lo económico, social y como el medioambiental.

Debemos tener en cuenta que la producción de los biocombustibles, como el biodiesel y el etanol, se derivan de productos orgánicos como el maíz, caña de azúcar; aceites vegetales (palma aceitera, higuerilla y otros productos) o residuos de establos y de cosechas, cuando en un país o una región continental aumenta la demanda los costos de los productos, como materia prima, estaría sujeto a las leyes naturales de la oferta y demanda, esto ocasionaría a la postre aumento de precios de los alimentos que derivan del maíz, trigo, soya, palma aceitera, etc.

Es cierto que el principal argumento a favor de los biocombustibles es el hecho de  que ayuda reducir la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera y se cita las experiencias alcanzadas en Brasil donde utilizan el etanol como bio carburante. Sin embargo un análisis más detallado, teniendo en cuenta el ciclo de vida del biodiesel revela que el ahorro de energía y de CO2 no es tan alto como se piensa, e incluso podría ser negativo para el medio ambiente dado que la materia prima que se usa en la producción de biocombustibles se obtiene mediante agricultura intensiva y este tipo de actividad, altera los equilibrios naturales de los ecosistemas locales, se incrementa el uso de agroquímicos (fertilizantes, insecticidas, fungicidas y herbicidas) y maquinarias agrícolas que como sabemos contribuyen en la compactación de los suelos y contamina los suelos con residuos de la combustión de hidrocarburos.

Este proceso requiere además del uso de combustibles fósiles (petróleo) durante las fases de producción como en el transporte desde y hacia las plantas de procesamiento. Por tanto surge el debate, que requiere de un análisis más cuidadoso por el lado de la contaminación para el medio rural. Con estos combustibles no sólo se ven como una opción “verde” global y local para reducir la contaminación del medio y todos los problemas de salud asociados a ésta. Al parecer las ventajas en este aspecto resultarían muy modestas.

Frente a esta situación la pregunta de rigor: entonces que hacer? La mejor forma posible y segura de reducir el uso de combustibles fósiles y disminuir el impacto en el medio ambiente sería: tomar decisiones políticas de protección y recuperación de ecosistemas degradadas, modificar nuestros patrones de consumo y hábitos de vida como han logrado muchos países.

Según la investigadora española Daniela Russi, si se sustituyera la gasolina diesel con una mezcla de 5.75% de biodiesel -tal como intenta establecer la Unión Europea- los óxidos de nitrógeno (NOx) aumentarían de forma insignificante y los hidrocarburos (HC) y el monóxido de carbono (CO) disminuirían respectivamente 6% y 3%. Como se ha comentado, frente a estas modestas ventajas, las desventajas de la producción a gran escala de biodiesel, serían enormes.

A las desventajas comentadas, incluyan los enormes requerimientos de tierra para cultivar, la sustitución de cosechas diversificadas de alimentos por monocultivos, la deforestación y quema de restos vegetales después del “shunteo” para cultivos energéticos en los tópicos húmedos. Esto a su vez conduciría a la desaparición de la biodiversidad, la disminución de tierras fértiles y agua, también efectos sociales negativos, como el desplazamiento de comunidades locales.

Una experiencia reciente se vio con el precio del maíz en Estados Unidos que aumentó a su valor más alto en 10 años debido a la creciente demanda en ese país de bioetanol derivado de maíz. En México -principal importador de maíz de Estados Unidos- resultó especialmente afectado ya que la gente debió pagar hasta 30% más por uno de sus alimentos básicos y tradicionales: la tortilla de maíz.

El tema debe ser abordado con mucho cuidado, porque podría estar fomentando un falso optimismo de que hay una solución tecnológica para resolver el problema de nuestra excesiva dependencia a los combustibles fósiles, por eso sería importante tomar en cuenta, las siguientes recomendaciones:

1. Una decisión política a nivel regional y nacional, evitar la deforestación de nuestra selva amazónica y sustituir las concesiones de extracción de madera por la de producción de madera comercial.

2. La redistribución de los beneficios del canon minero, forestal y energético, destinando con prioridad en la solución de los pasivos ambientales, como la descontaminación de las cuencas afectadas (agua, suelos y biodiversidad), con inversiones significativas a nivel nacional.

3. Para nadie es extraño, que los beneficiarios del canon minero por ejemplo, los millones de dólares americanos se destinan para seguir sembrando cemento en lozas deportivas e infraestructuras suntuosas y otros gastos que no tienen relación con los impactos ambientales y sociales de la industria minera, lo justo sería invertir en el control y prevención de la absorción del plomo y otros contaminantes y acumulación en la sangre de los niños; darle vida a los ríos “muertos” por efecto contaminantes de los “relaves”, como el caso del río Huallaga, en Huánuco.

4. Cualquier actividad depredadora y extractora, no solo afecta a la zona donde operan, sino el efecto es global. Los problemas de las zonas de selva se deriva de las montañas alto andinas y viceversa, por consiguiente la desertificación, por ejemplo se está dando en todo el país. Cuando falta agua por la desaparición de los nevados, que creen que pasará con los cultivos de exportación de la costa y las grandes ciudades que subsidiados por la zona alto andinas del país.

5. El cambio de hábitos, de trasladarse a pie o con bicicleta en ves de transporte con vehículos, no solo disminuiremos la contaminación, sino, cuidaremos de  nuestra salud. Utilizar otros medios de transporte pesado en la zona, por ejemplo del tren de Lima a Pucallpa, solo decidiendo construir la vía ferroviaria desde Cerro de Pasco hasta Pucallpa y luego seguir hasta Brasil como un proyecto alternativo de “Ferrocarril Interoceánica”.

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Fernández Castañeda Abel. (2012, septiembre 18). Biocombustibles. Debate sobre su viabilidad y uso para la sostenibilidad. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/biocombustibles-debate-viabilidad-uso-sostenibilidad/
Fernández Castañeda, Abel. "Biocombustibles. Debate sobre su viabilidad y uso para la sostenibilidad". GestioPolis. 18 septiembre 2012. Web. <https://www.gestiopolis.com/biocombustibles-debate-viabilidad-uso-sostenibilidad/>.
Fernández Castañeda, Abel. "Biocombustibles. Debate sobre su viabilidad y uso para la sostenibilidad". GestioPolis. septiembre 18, 2012. Consultado el 17 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/biocombustibles-debate-viabilidad-uso-sostenibilidad/.
Fernández Castañeda, Abel. Biocombustibles. Debate sobre su viabilidad y uso para la sostenibilidad [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/biocombustibles-debate-viabilidad-uso-sostenibilidad/> [Citado el 17 de Octubre de 2018].
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