Aumenta tu productividad sin estrés

Miras tu agenda y hay más para hacer que tiempo para hacerlo. En casos así la solución es Interna. Hay un programa en tu inconsciente que se las arregla para rellenarte de cosas que se vuelven inmanejables. Lo segundo: El estrés que esto te genera, cierra los centros intuitivos de tu cerebro encargados de crear soluciones. El camino es cambiar la creencia y desbloquear la energía para que la intuición-creativa genere soluciones, lo cual expande tu percepción del tiempo. Te lo muestro en 3 Pasos.

Preocuparte es como estar en una mecedora, te mantiene en movimiento, pero no te lleva a ninguna parte“. Herb Cohen.

Poder generar deliberadamente emociones sanas en momentos de presión es clave para el aumento de la productividad y la expansión de tu valioso tiempo.

La hipnosis social nos ha vendido la idea de que sin sufrimiento no hay ganancia,  ya que es un paradigma enfocado en la escasez y la competencia. Por lo tanto, sufra primero, disfrute después.

¡Bienvenido a la realidad! Según estudios científicos, el sufrimiento y la presión lo único que genera es el bloqueo de la capacidad del cerebro de crear soluciones rápida y efectivamente en armonía con un corazón sereno.

Lo del corazón sereno no es una referencia “poética”; el instituto de Investigación HeartMath, investiga, desde hace varios años, las repercusiones de las emociones en los circuitos del cerebro y ha descubierto que un manejo inteligente de las emociones genera coherencia cerebro-corazón, lo que te conecta con el genio que hay en tu interior.

El Genio interior es real, y no hablo de Aladino y su lámpara maravillosa. El genio en cuestión es la capacidad intuitiva-creativa de generar soluciones que aumenten la productividad, en un estado de coherencia emocional y mental.

Cuando hay coherencia cerebro-corazón, el efecto emocional y biológico es instantáneo: el estrés en sangre baja, la dopamina responsable de la serenidad sube, el cerebro está bañado en hormonas calmantes y el corazón late en armonía, todo lo cual triplica el rendimiento de una persona, en comparación con aquella que está bajo condiciones de estrés. Pensar para calmarte deliberadamente, equivale a practicar química cerebral de repercusión corporal. Es como si te pusieras un sedante a la vena, pero desde tus pensamientos ¿No es genial? Inténtalo…

Esa es la gran diferencia entre ser promedio y ser excelente.

Ciertamente hay muchas personas excepcionalmente inteligentes, pero que su vida en desbalance y el estrés que guardan (desde el enfoque de la competencia y el premio al final) hace que no rindan al 100% desde la satisfacción.

La satisfacción es crucial para tu calidad de vida, recuerda la meta eres tú, el trabajo es solo un medio.

Yo te invito a que descubras ese nuevo tú, calmado, sereno, alerta, brillante, alegre y vibrante que hay en ti, dejando viejos paradigmas de presión en el pasado.

El presionarse lejos de llevarte a la tan mentada “excelencia” solo te aleja de ella.

“Toda una vida puede cambiar por una sola acertada decisión”

Decide cambiar tu forma de ver la productividad, decide ser productivo desde la satisfacción.

Elige sentirte bien y entonces producir y no al revés (voy a producir para darme permiso de sentirme bien al final, ya que fui “buenecito” y cumplí con “mi deber**”).

DEBER**: “Mi cuota diaria de recriminaciones y ansiedad por no hacer todo perfecto a la primera sin experiencia” a veces podemos ser realmente nuestros más voraces enemigos, ¿Tú qué piensas?

Estrategia uno: Aprecia tu precioso binomio corazón-cerebro:

Los gerentes creativos más eficientes cuando trabajan en armonía… y están a tu disposición 24 por 7 los 365 y ¡gratis!

¿Qué más puedes pedir?

“No vemos la realidad como es, la vemos como somos nosotros”. Buda

¿Qué realidad estás viendo cuando te estresas?

¿Qué otro ángulo de la realidad puedes elegir ver para cambiar tu emoción de estrés?

Cuando revisas posibles escenarios de situaciones, lo haces para crear soluciones o para angustiarte.

Piensa todas las veces que, estando en situaciones de presión, lograste crear soluciones. Definitivamente, fue porque te enfocaste en crear.

Las personas más eficientes, solo invierten el 10% de su tiempo en pensar en el problema y el 90% en la solución.

Herramienta 1:

1. Junta las puntas de los dedos de ambas manos.

2. Endereza la espalda, mira hacia arriba suavemente.

3. Coloca cualquier foto más a la mano que tengas en posición de cabeza.

4. Pregúntate, se lo que no quiero ¿qué quiero?

• Juntar los dedos de las manos genera equilibrio entre los dos hemisferios cerebrales al instante (hemisferios cerebrales son dos partes principales en las que se divide el cerebro). Ese equilibrio es necesario para poder tener espacio interior, para crear las soluciones que buscas (y que ya están creadas, solo que guardadas en el inconsciente).

Enderezar la espalda le dice a tu cerebro que ya encontraste la solución, y que por lo tanto el inconsciente, donde la solución ya está creada, tiene que pasarla a tu mente consciente.

• Poner los ojos hacia arriba evita que te enfoques en la angustia. Es imposible angustiarse manteniendo esa posición con los ojos. Cuando tus ojos miran en esta posición, es una indicación para que el cerebro busque determinada información que está relacionada con la creatividad.

Poner una foto de cabeza hace que tu cerebro modifique un ancla mental y le induce a ver las cosas desde otro ángulo. (Un ancla mental, es el vínculo entre un estímulo externo y una emoción, ¿Piensa qué sientes cuando en la mañana vez la máquina de café? Eso es un ancla.)

• La pregunta enfocada en ¿Qué quiero? Enfoca la mente en imaginar las soluciones.

Es imposible imaginar persistentemente, sin llegar a sentir lo que imaginas.

• La mente no diferencia realidad de imaginación; cuando imaginas vívidamente algo, tu cerebro entiende que eso es lo que deseas y por lo tanto, sincroniza todos las coincidencias para que vivas la experiencia que te imaginas.

¿No me crees?

¿Recuerdas cuando te compraste tu primer auto? ¿No empezaste a verlo por todas partes? La mente hace que puedas detectar aquello en lo que te enfocas. Su función es mantener la coherencia entre lo que crees y las experiencias que vives.

Por tanto: ¿En qué tendrás que enfocarte para vivir las soluciones que deseas?

Puedes repetir los pasos anteriores, imagina desde el sentimiento y prueba los resultados.

Estrategia dos: Limpiando el sistema del virus culposo:

“Es mejor hacer algo imperfectamente, que nada perfectamente” Robert Schuller.

¿Cuál es el problema con la dichosa culpa?

Tiene en tu sistema el mismo efecto que si arrojaras un trozo de metal en tu lavadora de ropa. Bloquea todo tu sistema nervioso, pero no te das cuenta, solo sientes una insatisfacción y no sabes el origen, luego esa emoción la transfieres a tus actividades diarias y ya no trabajas igual.

Las emociones que tenemos dentro, necesitan salir en forma de experiencia. Así como una persona alegre necesita reír, una persona que se siente culpable necesita sufrir y coloca en su trabajo esa emoción estresándose.

La culpa es la otra cara de la moneda de la creencia de que vales poco por no ser “perfecto” que en el fondo es la creencia arraigada de la infancia de ser malo. (Una conclusión inconsciente guardada por años que surge del conflicto entre el amor y el odio hacia los padres). Eso es todo. Eso es la culpa. No hablo aquí de la responsabilidad y la empatía, eso es distinto.

Qué bueno saber el origen ¿verdad?  Para eso es para todo lo que sirve el psicoanálisis, no tienes que pasarte años allí. Solo entender cómo se formó la creencia para desprogramarla, como ves toma solo minutos hacerlo.

El problema es que, hemos unido la culpa al cumplimiento y al rendimiento ese trinomio es fatal.

La culpa no construye nada, te deja agotado y con una sensación de que por más que hagas nunca es suficiente.

Una de las Formas en que se manifiesta:

Ejemplo:

Te pones una cantidad desmedida de objetivos, que al final, no puedes completar.

Ganancia secundaria: Siembras inacción para cosechar culpa, ¿Por qué es una ganancia secundaria? Porque la culpa como necesidad emocional necesita salir y para ello te hace crear un escenario lleno de presiones, para poder actuar en él y liberarse.

¿Por qué? Te podría decir, como muchos Coaches, que te esfuerces, luches, te agotes y desgastes y apliques “la voluntad”, nada de eso soluciona el problema de fondo que es la creencia de que debes castigarte por “no ser perfecto”, (es un acuerdo inconsciente de la infancia en donde por haber odiado a quienes hemos amado, nos sentimos malos y culpables por tanto merecedores de castigo eterno).

Solución

1. Comprende la dinámica emocional del amor y el odio de la primera infancia: Si quieres algo y no te lo dan, te frustras y odias. Simple. Si amas a alguien y sientes que no te ama como esperas, te frustras, entonces le odias. Pero luego, le amas otra vez y de ese conflicto surge la culpa que queda guardada. Simple, eso es todo. Una vez que entiendes eso, tu inconsciente se libera. Porque estás pensando tu emoción en vez de actuarla.

2. Acepta tus sentimientos, tienes derecho a sentir todos tus sentimientos sí eso incluye los más oscuros y no tienes que ganarte el derecho al éxito luchando, mereces el éxito por ser tú y si te esfuerzas en tus metas es porque te divierte y satisface hacerlo.

3. Desarticula tus emociones negativas, en cuanto surjan diles: Gracias pero ya no deseo seguir sintiéndome así, hoy soy libre, elijo disfrutar ahora.

4. Aprende a aceptar que mereces todo lo bueno y que no tienes que ganártelo.

5. Verte como un ser humano valioso en tu propia existencia, abandonar la idea de que solo se es “alguien” por los “éxitos”, posición o dinero. Vivir ya es un éxito.

Si tuvieras una Bóveda de Seguridad de 5 millones de dólares, la usarías para guardar dos clavos de dos centavos?

Tu cuerpo es la máquina más perfecta que existe, solo las células que componen tu cuerpo son en número mayor que las estrellas de la Vía Láctea. Tu cerebro es un sofisticado sistema que ha tardado años en evolucionar a lo que es hoy.

¿Crees que una maravilla así estará hecha para albergar dentro un alma perversa merecedora de castigo?

Piénsalo un rato….

Eres valioso aquí y ahora, cuentas, eres único e importante y lo que piensen los demás está dentro de sus propias cabezas, si no te aprueban el problema está en la cabeza de ellos ¿No crees?

Estrategia tres: Haz un altar en tu honor:

“Si todos hiciéramos aquello de lo que somos capaces, nos quedaríamos literalmente asombrados”. Emerson

El inconsciente es el 90% del cerebro y es muy impresionable, usa esa característica a tu favor:

1. Busca fotos de personajes sagrados o importantes en los que creas.

2. Busca una foto tuya y ponlas en un mismo lugar para que tú también te adores.

Ese mensaje le dice a tu inconsciente que eres precioso y valioso como expresión de la divinidad de todo lo que existe.

Es sencillo y divertido, rompe con tus creencias más profundas e inconscientes acerca de lo que es “sagrado” y te coloca en un nuevo lugar poderoso y lleno de aprecio por el hecho de existir.

¿Qué estás esperando para amarte ahora?…..

Aquí algunas de las excusas habituales para postergar el amor propio: Me amaré cuando…..

Gane el próximo ascenso en la empresa

Aumente mi cuota de mercado

Baje de peso para tener la figura de las revistas de moda (aplicable tanto a mujeres como a hombres)

Me machaque bastante con muchísimo trabajo realizado bajo presión.

Qué alguien haga la tarea de apreciarme y reconocerme en vez de yo mismo.

Menciona aquí tu excusa preferida para no amarte ahora…

El momento de tu amor es ahora; elige amarte ahora ya y verás los milagros aparecer por todas partes.

La expansión del tiempo es una consecuencia de este cambio profundo de:

Creencias

Visión de ti mismo

Manejo de las presiones

Gestión de tus emociones

Genuino Aprecio por ti mismo.

Cuando estás en equilibrio logras más con menos y mejor.

Por tu éxito.

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Polack Elizabeth. (2012, julio 19). Aumenta tu productividad sin estrés. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/aumenta-tu-productividad-sin-estres/
Polack, Elizabeth. "Aumenta tu productividad sin estrés". GestioPolis. 19 julio 2012. Web. <https://www.gestiopolis.com/aumenta-tu-productividad-sin-estres/>.
Polack, Elizabeth. "Aumenta tu productividad sin estrés". GestioPolis. julio 19, 2012. Consultado el 12 de Diciembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/aumenta-tu-productividad-sin-estres/.
Polack, Elizabeth. Aumenta tu productividad sin estrés [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/aumenta-tu-productividad-sin-estres/> [Citado el 12 de Diciembre de 2017].
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