La estadística mundial plantea que de los sucesos tecnológicos que han
derivado en incidentes y en los más grandes desastres demuestran que el
50-80% de los mismos han tenido como causa directa o ha sido uno de sus
componentes fundamentales el error humano.
A pesar de las tendencias en etapas recientes de dirigir los esfuerzos
en materia de seguridad, al componente tecnológico en un intento por
disminuir el papel del hombre ante los procesos, la realidad demuestra
que es el hombre el único capaz de tomar decisiones espontáneas y no
premeditadas ante sucesos no previstos. Por lo que un error durante el
diseño puede acarrear fallos posteriores de los sistemas que tendrían un
origen humano. ( Hernández, 1998).
Es el hombre el factor decisivo en el proceso de producción, sin su
ardua y consciente participación éste no puede ejecutarse de forma
eficiente, puede que se piense que con el robot el hombre se coloque en
un segundo plano, pero quién ha diseñado y construido el robot, quién le
da mantenimiento, etc. Es el hombre, por lo que inclusive con la
robótica, la automatización y la informática, sigue siendo el hombre el
elemento activo y fundamental en el proceso productivo.
Si para la vitalidad de la producción y los servicios es importante el
cuidado, mantenimiento y la preservación de equipos, maquinarias y
herramientas, mucho más lo es el hombre y con una mayor connotación en
un sistema como el nuestro; pues en sentido genérico es lo más preciado
de la sociedad. Por lo que no cabe duda que en el proceso de producción
hay que prestarle una especial atención a la seguridad y salud en el
trabajo del hombre en su doble significación como aspecto humano-social
y en la repercusión económica, cuando un trabajador se enferma o
accidenta influye en la economía y en la calidad de la producción, el
costo se eleva porque hay que pagar el salario al que sustituye el
enfermo o accidentado y a este el subsidio; hay afectaciones al proceso
de producción pues, un trabajador con menos destreza que el otro,
perjudica todo el proceso productivo.
La seguridad y la salud en el trabajo abarca no solo conceptos de la
protección e higiene del trabajo, incluye además los aspectos de
incendio y de medio ambiente, pero va más allá, porque abarca los
riesgos que pueden afectar a las personas, los equipos, las
instalaciones y el entorno. Tengamos presente que cuando el trabajo no
se desenvuelve de forma segura y sana, la actividad laboral no logra la
productividad prevista, los equipos las instalaciones y el medio
ambiente sufren afectaciones, lo que tienen consecuencia en la calidad y
la eficiencia de la producción y los servicios. Esto se elimina cuando
la dirección de la entidad dirige la actividad de la seguridad y la
salud en el trabajo como uno de los factores decisivos para el logro de
su objetivo fundamental: Producir o prestar los servicios con el máximo
de calidad y eficiencia. ( Lind, 1989).
La seguridad y la salud hay que verla de forma integral, por lo que
están estrechamente relacionados los responsables por la seguridad del
trabajo y los que velan por la salud del trabajador, con los que
atienden la calidad y la eficiencia de la producción y los servicios
dirigidos por la dirección de la entidad como máximo responsable de la
aplicación de un sistema de gestión de la seguridad y la salud con el
objetivo de alcanzar una elevada calidad y una alta eficiencia en un
ambiente seguro en el trabajo.
1.1. Seguridad y Salud Laboral. Conceptualización.
Dentro de las actividades diarias de la administración del personal, se
encuentra la seguridad y salud de los trabajadores, elemento de la GRH
en el cual centramos nuestro trabajo, pues, existen en el trabajo
riesgos que ponen en peligro la salud de las personas. Para conocer
cuáles son los riesgos que el trabajo tiene para la salud, hemos de
tener muy claro primeramente que es Salud ya que la idea de estar sano
también evoluciona y es diferente según épocas y los pueblos. Sin
olvidar estas variaciones, podemos tomar como modelo la definición que
la Organización Mundial de la Salud dió en 1946, según la cual: "La
Salud es un estado de bienestar físico, mental y social, y no meramente
la ausencia de daño y enfermedad".
Se entiende por Riesgo a la posibilidad de que un trabajador o
instalación sufra determinado daño derivado del trabajo. Su magnitud se
expresa en función de la probabilidad de ocurrencia de evento y la
gravedad de las posibles consecuencias teniendo encuenta la exposición
del riesgo, o sea la frecuencia con que el trabajador se expone en
tiempo y espacio.
Generalmente puede determinarse que los daños materiales y la salud
pueden originarse cuando existe la posibilidad de que el riesgo y el
hombre coincidan espacial y temporalmente, del análisis de esta relación
se derivan las medidas fundamentales paras su control.
Se entiende por Seguridad al estado de las condiciones de trabajo en el
que está excluida la influencia en los trabajadores los factores de
riesgos. (Mojena, 1997)
La prevención de riesgos profesionales ha de tener en cuenta todas
aquellas condiciones de trabajo que puedan afectar a la salud del
trabajador, para lo cual hemos de conocer todos los posibles factores de
riesgos presentes en el trabajo. Se entiende por prevención el conjunto
de disposiciones o de medidas adoptadas o previstas para la mejora de
las condiciones de trabajo con el fin de evitar o disminuir los riesgos
laborales. La prevención por su misma definición se realiza en los
centros de trabajos y consiste tanto en la promoción de la prevención de
riesgos mediante las correspondientes asistencias técnicas e
informativas como en el control del cumplimiento de las normas que
regulan el sistema de seguridad y salud laboral. (Manso, 1998).
1.2 Prevención de Riesgos Laborales
Los accidentes y enfermedades profesionales en el trabajo, son hoy en
día, uno de los mayores riesgos. Se antepone la productividad a la
seguridad, causando graves daños al trabajador. Hay que cambiar la frase
0% de fallos en la producción por la de 0% de accidentes en el proceso
productivo. La seguridad no es un gasto sino una inversión por
diferentes motivos que desarrollaremos en este trabajo, la paralización
de la actividad en caso de riesgo grave e inminente con el prejuicio
económico que ello conlleva o el cierre del centro de trabajo cuando
concurran circunstancias de excepcional gravedad en las infracciones en
materia de seguridad y salud en el trabajo, todo ello sin prejuicio de
pago del salario o indemnizaciones que procedan; toda una ruina para la
empresa.
Por todo ello es necesario un cambio en la cultura empresarial,
intentando favorecer la comunicación con los trabajadores, eliminando
riesgos, otorgando una formación e información correcta del uso de
Sistemas de Gestión en la empresa para la prevención de los riesgos.
(Manso, 1998), entendiéndose como Gestión de la Prevención de Riesgos a
las estrategias adecuadas de control, incluido el diseño, proyección,
investigación, organización, seguimiento y revisión de las medidas de
prevención, para eliminar y reducir al mínimo los riesgos y sus
consecuencias. Estas deben corresponder a los resultados de la
evaluación de los riesgos. El nivel de riesgo se puede minimizar
aplicando estrategias de gestión o decidiendo no llevar adelante el
procedimiento, método o proceso de trabajo aplicado. (Mojena, 1997).
1.3 La evaluación y el control
La eficiencia en la gestión de cualquier programa y por supuesto los
programas de seguridad no son la excepción. Se logran siempre que se
establezca un sistema adecuado que permita evaluar y controlar el
cumplimiento de cada tarea prevista y que incluya además la componente
económica.
Este control deberá llevarse a cabo desde el trabajador controlando su
área, equipos e instrumentos de trabajo e incluso su propia conducta
hasta la máxima instancia de dirección, quién controlará los aspectos e
indicadores más generales.
Este proceso deberá incluir:
š El establecimiento de objetivos precisos y los métodos para evaluar
los resultados.
š La medición de los resultados y comparar con los objetivos.
En todo este proceso se podrán utilizar datos estadísticos anteriores
con relación a accidentes de trabajo, incendios y averías, así como el
conocimiento de los riesgos. Las condiciones higiénicas sanitarias
generales, los resultados de las mediciones ambientales y chequeos
médicos realizados a los trabajadores. (Bestratén, 1997).
Las direcciones de las empresas deberían estar capacitadas y disponer de
los medios que les permitieran calcular su propio grado de riesgo,
capacitándose para compararse con otras empresas o países.
En este sentido deberán tenerse en cuenta las siguientes restricciones:
Por ejemplo las IF e IG son válidos estadísticamente solo por encima de
un número determinado de horas trabajadas (10 a la seis) y mucho más en
caso de accidentes no frecuentes, por debajo de estos límites las cifras
finalizan.
Si se trata de conocer cuales son los ases más repetidos y las
condiciones de trabajo que lo generan, el dictamen debe ser sencillo
partiendo de las estadísticas y de las inspecciones. Sin embargo si se
pretende conocer el estado de salud de los trabajadores deben aplicarse
métodos para el análisis del ambiente y chequeos médicos especializados
si se requieren.
Deberán considerarse en el control, las modificaciones al proceso de
producción, los cambios en los niveles de actividad, las modificaciones
en las materias primas, las nuevas inversiones los nuevos productos y
tecnologías.
El control es definitivo en el logro de la efectividad de la seguridad,
pues la clave de estos logros está precisamente en gestionar
procedimientos con los correspondientes sistemas de medición de
actuaciones y resultados.
1.4 La organización preventiva. Principios y funciones
Si bien hasta aquí a quedado explícito que la integración de la
actividad preventiva implica el compromiso de toda la línea de mando
desde la alta dirección y hasta los propios trabajadores, este no
significa que no se requiera de una organización propia que se encarga
de la promoción y de la evaluación y el control de los riesgos
laborales. Podríamos caer en extremos y que la seguridad pasara de ser "
una tarea de todos" a " tarea de nadie" .
Siempre tenemos que tener en cuenta que la seguridad del trabajo debe
formar parte de la eficiencia de áreas y colectivos, de la
responsabilidad de los jefes, la disciplina de los trabajadores y de la
responsabilidad y calidad del trabajo de los técnicos, pero a ello
debemos de añadir que las funciones y responsabilidades en cada caso
deberán quedar perfectamente establecidas.
En la mayoría de los países (por ejemplo España y otros países de
Sudamérica), a partir de cierto tamaño de empresas, la legislación
establece la obligatoriedad de que exista un servicio de Seguridad y
Salud que actúe en el ámbito de dirección, el que debe ser asesor de
calidad en prevención, tanto de los directivos y técnicos como de los
trabajadores a través de sus representaciones sindicales.
Sin embargo en general no existe un sistema unitario de organización de
la prevención ya que esto dependerá de cómo está organizada la empresa,
de sus características productivas y el nivel de riesgos.
Por otra parte como en cualquier otra esfera de la gestión empresarial,
el éxito dependerá de:
X La voluntad de la dirección para instrumentar una política de
prevención y del conocimiento de esta por toda la línea de mando.
X La preparación y el nivel de gestión del personal responsabilizado con
su desarrollo.
X La exigencia y el control de cada uno de los mandos hacia los
subordinados.
No obstante, el modelo de organización preventiva más eficaz será aquel
que logre integrarse plenamente a la organización productiva y que logre
que los directivos, técnicos, mandos y trabajadores asuman las
responsabilidades que tienen en la materia. Por otra parte, este modelo
deberá lograr una efectiva gestión integral de riesgos en la que se
consideren la calidad, la seguridad y el medio ambiente.
En la actualidad, en nuestro país como resultado de la contracción de la
economía y la adopción de un conjunto de medidas que en el orden
organizativo y estructural se han tomado por parte de los organismos y
empresas; la organización y el control de la actividad de seguridad del
trabajo se han deteriorado, lo que debe rescatarse a partir de los
principios que se ajusten a la realidad actual y que sean lo
suficientemente flexible como para que permitan una labor dinámica y
consecuente. Estos principios son los siguientes:
1. La seguridad del trabajo debe quedar integrada como un elemento más
en el sistema organizativo de la empresa y de cada colectivo laboral y
están dirigidas a resolver los aspectos y problemas esenciales de
riesgos, la elevación de la calidad y la protección del medio ambiente.
2. Los objetivos a alcanzar con relación a la seguridad y salud en el
trabajo deben quedar perfectamente definidos, de manera concreta y
reflejados en los reglamentos generales de empresa, el Reglamento
Organizativo de la PHT u otros documentos organizativos con que cuenta
la entidad (en el ámbito de talleres, brigadas, etc.)
3. Lograr una adecuada conjunción entre las funciones, responsabilidades
y autoridad de los jefes directos de la producción.
4. Garantizar que las tareas dirigidas a lograr la seguridad y la salud
en el trabajo, de conjunto con la elevación de la calidad pasen ha ser
un objetivo más en los programas de desarrollo personal, la selección de
equipos, control e inspección de las empresas.
5. La estructura organizativa que se adopte estará en correspondencia
con las características técnico productiva de la empresa, así como de
los cuadros de la dirección y técnicos que se dispone para enfrentar
esta tarea (la modalidad de seguridad integrada o específica, expuesta
antes, podrán adoptarse según las condiciones).
6. La existencia o no de un área específica para atender la seguridad y
la salud en el trabajo, su subordinación al área técnica de recursos
humanos, productiva o a la dirección, dependerá de las características
de cada lugar.
7. Esta estructura debe permitir la agilidad en el conocimiento y la
solución de los problemas, dando respuesta a los objetivos propuestos y
logrando la coordinación adecuada entre las áreas. En especial
mantendrán un estrecho vínculo con el médico de la familia, ubicado en
cada centro de trabajo, quién además de brindar los servicios médicos
requeridos desarrolla una importante labor preventiva. Sería
recomendable integrar los servicios médicos y de seguridad en una sola
unidad que permitiera una labor interdisciplinar en el control de
riesgos.
8. Garantizar una amplia participación del colectivo de trabajadores en
el análisis de los problemas, la búsqueda de soluciones y el control del
cumplimiento de las medidas.
Las funciones básicas a desarrollar por un área de seguridad deberán
estar dirigidas a:
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Profesor auxiliar. Universidad de Matanzas "Camilo Cienfuegos". Cuba.
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