El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica.

Nota: Reseña sobre el libro de Hans Jonas El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética  para la civilización tecnológica. Barcelona, España: Editorial HERDER.

Es una realidad la necesidad existente de que el ser humano actúe con cautela y sustentabilidad frente a las peligrosas consecuencias de la dinámica de la tecnología moderna  y al enorme poder transformador de la tecnociencia, ya que sin duda, nos encontramos en una crisis ecológica.

Es visible que en el progreso inevitable de la tecnología, la ciencia y la sociedad, están causando el declino y un desastre en nuestro planeta que nos llama a comportarnos con responsabilidad; aunque, si bien, la tecnología ha generado grandes beneficios a la humanidad y mejorado la calidad de vida en ciertos aspectos, también ha sido una amenaza lenta y gradual de un catástrofe que destruirá la casa del hombre, nuestro planeta.

Es por ello que el filosofo Jonas, con su escrito “El principio de responsabilidad”, comparte una evaluación crítica sobre la ciencia y la tecnología moderna (en su época) donde él postula que se debe replantear el pensamiento hacia la ética; ya que existe un abuso del dominio del hombre sobre la naturaleza, causando su destrucción. Esto lo escribió en base a su experiencia en la Segunda Guerra Mundial y su encuentro con la realidad de la muerte, viendo ejemplos, como las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

Desarrollo

El hombre y su soberbia muestran la fuerza, necesaria e insólita, con poder de anular la vida de la naturaleza extrahumana y desmoronar el planeta; es por ello, que el Principio de la Responsabilidad, entrega un aliento para mantener la esperanza de salvación y sostenibilidad.

Si bien, se necesita que en nuestra acción, no se impida que la vida continúe; por el contrario, que se genere una vida portadora de humanidad y digna de ser vivida apoyada de una ética como doctrina del ser y no como del hacer. Esto nos conduce a suponer que la naturaleza y la ciencia, sometidas a una nueva acción humana (la técnica), se hayan convertido lamentablemente en un problema moral; ya que al disponer de la naturaleza al servicio del hombre se volvió susceptible de ser alterada radicalmente debido al mal manejo de su poder de este sobre ella.

La consideración que se debe manejar, es no sólo anhelar el bien común, sino también el de toda la naturaleza extrahumana como lo es la flora y la fauna. Muchas ocasiones el ser humano tiene la intención de ser creador, pero no se encuentra lo realmente capacitado para jugar este papel; ya que frente al poder humano hay ausencia de reglas que ordenen sus acciones.

En lo que confiere a la ciencia, muchas ocasiones uno de sus logros se expresa por la tecnología donde la investigación se considera como una máquina ciega del saber, convirtiéndose en una ausencia de la conciencia. La tecnología por su parte es un concepto de la modernidad, en donde para que haya responsabilidad es necesario que exista un ser consciente, dejando así que la técnica moderna introduzca acciones de magnitudes imprevistas que la ética en ocasiones ya no puede contener; por ello Jonas considera la modernidad como una acumulación acelerada del dominio de la tecnología.

El investigar, sin duda, es una arma benéfica que nos ayuda a descubrir lo que nuestro ser tiene por curiosidad y da respuesta a nuestra inquietud; sin embargo, el problema se encuentra en el que investigar. El desarrollo técnico depende de la ciencia, que a su vez,  el progreso de la ciencia de la técnica, dejando en esta última la esencia del poder, formando la una historia en muchas ocasiones de irresponsabilidad social, caprichos y de errores graves y costosos.

Es momento de dar poder a los valores éticos, más que a la tecnología, ya que la tecnociencia es demasiado poderosa para dejarla manos de los científicos. Se necesita de un equilibrio donde el saber se acompañe de una reflexión ética que modere el poder de la ciencia. La responsabilidad del ser humano no es solo consigo mismo sino también es con los demás,  por lo que éste requiere una noción más amplia y radical de la responsabilidad, que lo convierta en un ser agente de transformación para el bien.

Conclusión

Es indiscutible que la era de la tecnología actual ha llenado de valiosos y grandes beneficios, pero siempre va a ver un costo a pagar, y para el hombre moderno este costo puede ser su destrucción. El hombre debe pensar en que si aumenta el peligro de lo que diseñará o crea, debe aumentar su responsabilidad. El principio de responsabilidad expresa que se preserve la condición de existencia de la humanidad, por ello nos encontramos todos exhortados a ser agentes de transformación y a considerar la ética como un llamado urgente que pide buscar un equilibrio.

Hoy, la técnica alcanza al ser humano en toda su existencia, en el pensamiento, en los sentimientos, en la salud, en su presente y en su futuro; su vida se encuentra permeable a la las innovaciones de la tecnología.  Estas se difunden con extrema rapidez tanto en el plano del conocimiento como en el del dominio práctico,  a través de los canales de comunicación y por la presión del mercado.

En la sociedad en que vivimos, en diversos sectores como el de salud o centros de investigación educativos, se encuentra con una falta de recursos, en donde sería primordial que el destino de dinero obedeciera a las prioridades regidas por la responsabilidad. Por lo que se vuelve preocupante en la ciencia moderna, la búsqueda de intereses económicos, perdiéndose la necesaria lógica de la ciencia para el bien de la humanidad; convirtiendo al  mundo en un laboratorio a disposición de la tecnociencia sin un límite ético. A palabras de Jonas, todo pasa como si se tuviera un “cheque en blanco”, para toda y cualquier acción.

Finalmente cabe mencionarse que solamente una conciencia ética permanente y ejercida constantemente podrá modular esta descontrolada e irresponsable era tecnológica y científica que se está viviendo.

Fuente de información:

  Jonas, H. (1995). El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética  para la civilización tecnológica. Barcelona, España: Editorial HERDER.

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Luna Rojas Nayeli Sarai. (2016, mayo 10). El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica.. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/principio-responsabilidad-ensayo-una-etica-la-civilizacion-tecnologica/
Luna Rojas, Nayeli Sarai. "El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica.". GestioPolis. 10 mayo 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/principio-responsabilidad-ensayo-una-etica-la-civilizacion-tecnologica/>.
Luna Rojas, Nayeli Sarai. "El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica.". GestioPolis. mayo 10, 2016. Consultado el 5 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/principio-responsabilidad-ensayo-una-etica-la-civilizacion-tecnologica/.
Luna Rojas, Nayeli Sarai. El principio de responsabilidad. Ensayo de una ética para la civilización tecnológica. [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/principio-responsabilidad-ensayo-una-etica-la-civilizacion-tecnologica/> [Citado el 5 de Diciembre de 2016].
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