Por que mis charlas motivacionales son musicales

Autor: Waldo Freire Reyes

Motivación e incentivación

06-07-2009

Fuera de que me gusta mucho cantar, la razón es mucho más profunda y obedece específicamente a motivos de tipo científico que les invito a analizar brevemente.

Los bebés tienen sentido musical

“Antes de adquirir el don del lenguaje, los bebés ya muestran una habilidad extraordinaria para reaccionar ante la música”, comenta la revista Investigación y Ciencia. Según el reportaje, el recién nacido puede detectar diferencias de tono, cambios de tempo (velocidad) y de ritmo, y reconocer una melodía, aunque se interprete en otro tono. Incluso desde los dos meses en adelante, los bebés prefieren los sonidos consonantes, o armónicos, a los discordantes. “Peter Hepper, de la Universidad Queen’s de Belfast —prosigue el artículo—, observó que quince días antes del parto, los fetos distinguían entre una canción nueva y la sintonía de una conocida, por ejemplo de la serie de televisión escuchada a diario por sus madres durante semanas de embarazo” (ojo con la música que escucha la mama durante el embarazo).

La música y la memoria

Investigaciones recientes revelan que los “niños con educación musical desarrollan mucho mejor su memoria y su vocabulario que los demás”, señala el diario canadiense The Globe and Mail. La doctora Agnes Chan, de la Universidad China de Hong Kong, dice que estudiar música estimula el hemisferio izquierdo del cerebro, lo cual mejora el funcionamiento de todo el cerebro y le permite realizar mejor otras tareas, como las relacionadas con la expresión verbal. En las pruebas de memoria verbal y visual realizadas a 90 estudiantes de 6 a 15 años de edad, aquellos que tenían conocimientos musicales recordaban muchas más palabras que los otros, y cuanto más tiempo llevaban estudiando música, mejor era su expresión verbal. “Es como darle entrenamiento cruzado al cerebro”, apunta la doctora Chan. Ella cree que quienes estudien música “aprenderán más en la escuela” (buen dato para ustedes padres).

Música en la cirugía

¿Puede ayudar la música a los pacientes durante una operación quirúrgica? Los resultados de la investigación llevada a cabo en el Hospital General Jefferson de Port Townsend, Washington, indican que sí. Helen Lindquist Bonny, especializada en terapia musical, y la anestesista Noreen McCarron estudiaron el efecto de la música en veinticinco pacientes diferentes en la sala de operaciones. En vez de administrar sedantes a los pacientes, se usó la música para amortiguar los sonidos de la sala de operaciones, que a menudo crean ansiedad antes de una operación. La música melodiosa redujo la tensión arterial y los latidos del corazón, indica American Health, y también redujo a la mitad la cantidad de sedantes necesarios para calmar a los pacientes. Un estudio parecido que se efectuó en la República Federal de Alemania arrojó resultados similares. Se usó música clásica y la música popular de la década de los cuarenta y de los cincuenta, de compases y ritmos suaves. Se evitaron los ritmos frenéticos y los sonidos estridentes. McCarron afirma que el efecto calmante de la música es equivalente a 2,5 mg. de Válium. Los pacientes que escucharon música generalmente se sintieron mejor después de la operación y pudieron regresar antes a casa.

Música mientras conduce

El escuchar música vocal mientras se conduce un automóvil, si se entiende la letra de las canciones, puede provocar agresividad en el conductor, afirma un investigador de Berlín Oeste. “La razón es que se está exigiendo simultáneamente un esfuerzo a ambas partes del cerebro (la izquierda registra el habla y la derecha la música)”, explica el periódico alemán Süddeutsche Zeitung. Sería preferible la música instrumental o las canciones en otros idiomas, ya que la mayoría de los conductores no las entienden. No obstante, el estudio demuestra que el volumen al que se escucha la música también influye en los hábitos de conducción: cuanto más fuerte sea, mayor es la tensión a la que somete al conductor.

La música y el cerebro

Hay autoridades que atribuyen las funciones del lenguaje y la lógica principalmente al hemisferio izquierdo del cerebro, y el procesamiento de la música, al derecho, que se encarga a buen grado de los sentimientos y emociones. Sea cierto o no, es obvio que la música provoca reacciones espontáneas.

La revista Perceptual and Motor Skills lo expresa así: “La música tiene el poder de originar sentimientos y emociones de forma rápida y efectiva. Lo que en un libro requeriría una descripción de muchas frases [...], puede transmitirse en la música con solo un compás o acorde”.

De ahí que pocos anuncios de televisión o radio se emitan sin acompañamiento musical. Aunque muchos Ciertamente, con la mayoría de las promociones publicitarias persiguen que la motivación de las adquisiciones sea más emocional que lógica.

La Musicoterapia

La música actúa sobre el sistema nervioso por medio de las vibraciones naturales que se filtran en la mente. Así el cerebro a través de melodías recibe estímulos que permiten la relajación o anulación de las emociones negativas que liberan sustancias químicas que producen la enfermedad y al mismo tiempo, se despiertan emociones positivas y liberan sustancias que mejoran su funcionamiento. La Musicoterapia recurre a sonidos, fragmentos musicales y estructuras rítmicas para lograr resultados terapéuticos directos o indirectos a los siguientes aspectos:

1. Psicológico: Mejora el aprendizaje e incrementa la concentración.
Estimula las facultades de asociación y potencia la imaginación y creatividad. Influye en las personas estimulando la confianza en si mismas.

2. Orgánico: Aumenta o disminuye las secreciones glandulares. Activa o reduce la circulación de la sangre, regulando la presión arterial.

3. Psicomotriz: Optimiza la coordinación y la resistencia física. Ejerce efectos sobre el metabolismo, la energía muscular y la respiración.

4. Emocional: Ayuda a superar depresiones psíquicas, alivia el insomnio y la tensión nerviosa y, sobre todo, permite que el paciente disminuya su angustia.

¡He ahí la razón!

Por estos y otros motivos he decidido utilizar el precioso Don de la música en mi trabajo de Conferencista Motivacional. Con respecto a las melodías y letras que incluyo en mis Charlas Motivacionales, por supuesto, estas tienen directa relación con los temas que me piden potenciar. Cuando preparo estas charlas busco el ritmo y estilo que mas se ajusten al tema solicitado. Es allí entonces cuando la prodigiosa música me ayuda a relacionar, palabras, ideas y emociones, de manera que los mensajes que elaboro al ir con el acompañamiento armónico adecuado, logran un mayor impacto en los sentimientos del público ayudando a que las materias potenciadas permanezcan por mucho mas tiempo en la mente del auditorio. Cuando pase el tiempo y la charla inevitablemente se olvide, la música que siempre esta presente en nuestras vidas, se encargara - sea que usted escuche intencionalmente o no algunos de los fragmentos musicales utilizados – de traer a su memoria de manera fácil, rápida y agradable lo aprendido. Otro aspecto destacable sucede cuando estoy presentando la información, noto una buena recepción de parte del público, están atentos, participan activamente cantando conmigo, no se aburren y aprenden.

Waldo Freire Reyes

Conferencista Motivacional.

http://freirevox.blogspot.com

wfreirearrobalive.cl

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