Realice trabajos menores en la propiedad que fortalezcan su precio.
Si usted tiene la intensión de vender o a rentar una propiedad es
indispensable realizar una inspección física detallada, a fin de
detectar y atender problemas que pudieran afectar negativamente una
buena negociación.
Colocarse en los zapatos de su posible cliente le ayudará a observar el
estado de su propiedad de manera objetiva; pudiera resultar útil
escuchar el punto de vista de otras personas, pues con frecuencia y ante
la fuerza de la costumbre existen detalles que para uno pasan
desapercibidos mientras que para quien no esta familiarizado con el
inmueble saltan a la vista de inmediato; desde luego que el consejo de
un especialista nunca estaría de sobra.
Le sugiero integrar un listado de todo aquello que pudiera estar sujeto
a corrección o reparación, por ejemplo:
• En el exterior.
Colóquese en la acera de enfrente observe el entorno y la fachada de su
propiedad, detecte si hay árboles que requieran podarse, si existe
acumulación de basura o escombro que pudieran afectar la imagen del
inmueble. Eliminar estos detalles suele ser sencillo, en ocasiones es
cuestión de gestionarlo ante las autoridades adecuadas o de negociarlo
con los vecinos.
Preste atención al estado de muros, marcos de ventas y puertas, herrería
o protecciones, cerraduras o chapas de entrada. Es factible mejorarlos
sustancialmente con la aplicación de una pasta adecuada y pintura
parcial o total, y la reparación o sustitución de alguna pieza; estas
soluciones pudieran no representar una inversión importante y darían a
su propiedad un aire renovado.
Si se cuenta con áreas verdes es conveniente mantenerlas libres de
hojarasca y en buen estado, lo que permitirá apreciarlas en su dimensión
correcta facilitando al posible cliente que proyecte de acuerdo a su
gusto, el uso o funcionalidad que le daría.
• En el interior.
Es importante detectar problemas de humedad y desperfectos en las
instalaciones hidráulica, sanitaria, y de gas; revise con detalle techo,
paredes, closets, así como el interior de los gabinetes.
Verifique el funcionamiento de la instalación de luz y determine si se
requiere cambio de contactos o apagadores; revise las puertas y detecte
si alguna necesita un poco de aceite o algún tornillo para que ajuste
perfectamente; en cuanto a las ventanas, tome nota si requieren sellado
o la sustitución de algún vidrio; y por último, decida si los muros
necesitan pintura en forma total o parcial.
• La limpieza.
Es fundamental incorporar la limpieza general del inmueble antes de
mostrarlo, evalúe la necesidad de aplicar productos químicos
profesionales para eliminar grasa, sarro, manchas, o en su caso
contratar servicios especializados para limpieza de alfombras, cortinas,
pisos, etc.
Ahora que ya tiene su listado de necesidades, elabore un presupuesto
estimado, defina alcances y prioridades, señale el momento adecuado para
realizarlas así como el tiempo que se requerirá para ejecutar cada una
de estas tareas; es decir, haga un plan y luego...
¡Póngase en acción!
Pero tome en cuenta que con menos recursos su propiedad puede verse
renovada y en condiciones de funcionalidad satisfactorias, sin invertir
en cambios de acabados o accesorios, recuerde que en gustos se rompen
géneros y que es muy posible que estos detalles no se reconozcan en el
precio final de una negociación o bien, se haría necesario mayor tiempo
para concretar una operación conveniente. Para concluir esta nota
permítame citar un viejo refrán popular que dice:
Peso que no da tres.... para que es.