Es probable que muchos directivos consideren que basta la
denominación convencional, que no es preciso adornarse o innovar en un
concepto ya de por sí explícito y acabado. ¿Será verdad? Pienso que no.
Pasar del concepto de atención al de satisfacción al cliente
tiene un alcance mucho mayor que el de presentarle al cliente un
atractivo giro semántico. Representa, ante todo, una declaración de
excelencia y de alto compromiso, una reconfiguración total
(reingeniería) de la gestión del servicio. Veamos por qué:
1. La buena atención es lo menos que se puede esperar:
Muchas empresas consideran que la buena atención al cliente es el punto
de llegada, pero resulta ser todo lo contrario: es el punto de partida.
Una buena gestión del servicio no podrá calificarse con grado de
excelencia sólo porque una llamada es atendida con rapidez o porque
recibe un trato cordial y oportuno.
2. Satisfacción es igual a solución:
Si la rapidez y la cordialidad son el comienzo, ¿qué sigue? Pues a
partir de este punto comienza el salto innovador: los clientes esperan
que tras las formalidades de la atención venga toda una gestión que
demuestre que el asesor y su compañía están preparados para satisfacer,
e incluso superar, las expectativas de los clientes.
3. ¿Receptores o gestores?:
Si el cliente tomó la iniciativa y emprendió una acción, la compañía y
su personal de servicio deberán hacer otro tanto. El papel de amables y
pacientes receptores que posee o debería poseer el personal de atención
al cliente halaga, pero no satisface. Son comunes los casos en que los
clientes deben insistir una y otra y otra vez en la búsqueda de una
solución, y si el asesor no es el mismo que atendió por primera vez el
caso en cuestión, el proceso, por lo general, tiende a regresar al punto
de partida. Tampoco es raro encontrar que cada asesor entregue una
respuesta incompleta o incoherente con respecto al primero, segundo o
tercer asesor que tomó nota (¿en realidad tomaron nota?) sobre el caso,
lo que dejaría mal parada a la compañía y a su gestión de atención y
satisfacción del cliente. Un cliente en proceso de ser atendido con
entera satisfacción no debería reportar más de una vez cuál es el motivo
de su contacto. Si la compañía posee un alto nivel de desempeño en la
gestión del servicio, debería tomar las iniciativas correspondientes,
convertirse en actor, no en receptor.
4. Capacitación para la satisfacción:
Los asesores deberán estar bien entrenados para demostrarle al cliente,
no para mostrarle, que están dispuestos a hacer todo de su parte para
entrar a la acción y hallar la solución más conveniente. Es fundamental
que le transmitan al cliente la sensación de que “allí hay alguien que
se hizo cargo del asunto”, alguien capaz de formular preguntas
pertinentes, de allanar el camino a favor suyo. Todo cliente espera que
ocurra algo, algo positivo, algo tangible, mensurable. La mejor imagen
que puede proyectar un asesor de servicio y, por extensión, su propia
compañía, es demostrar al cliente que él o alguien más, con nombre
propio, lo acompañarán hasta el punto de llegada, es decir, hasta la
plena satisfacción.
5. El costo de la plena satisfacción:
Para terminar, es muy probable que los gerentes y directores se estén
preguntando si ese punto de llegada no supone un compromiso de difícil
cumplimiento: ¿plena satisfacción a todos los clientes? Sí, no cabe duda
de que ese empeño puede resultar intimidante y, por demás, costoso.
Habrá casos en que, por una u otra circunstancia, el cliente nunca
quedará del todo satisfecho. Sinembargo, excluidas estas situaciones
marginales, la gestión de la satisfacción del cliente merece una atenta
reflexión y un replanteamiento de lo que en realidad implica retener a
ese cliente. Si se examinan constantemente los puntos críticos de la
gestión del servicio, si se perfeccionan mes a mes y año tras año los
mecanismos de fidelización, los gerentes verán que la gestión hacia la
plena satisfacción resulta menos compleja de lo que parece. ¿Es esto un
alto costo? De ninguna manera. Es un sello de distinción, un valor
agregado de gran impacto y una muy inteligente inversión.
Conferencista-Escritor.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com © 2008 Carlos López / Webprofit Ltda.
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |