El análisis causal de la liquidez en empresas cubanas. Principales limitaciones

Autor: Lic. Yoxarys Taño Heredia

Gestión financiera

29-10-2009

En Cuba un número considerable de empresas padece insuficiencia de recursos líquidos. Esta preocupación constituye un tópico habitual en el debate científico sostenido por estudiosos de las finanzas, por lo cual se han realizado numerosos trabajos de investigación en este ramo, con una elevada aplicación práctica y un inestimable valor metodológico, que aplican las herramientas de análisis y gestión de la liquidez reconocida y utilizada en el ámbito financiero internacional.

Sin embrago, la mayoría de ellos, al estudiar la información económico-financiera, se orientan más al enfoque estático de saldos que al dinámico de flujos, lo cual limita la identificación de los problemas asociados a la disponibilidad de efectivo. De esta forma, el objetivo fundamental que se persigue es demostrar las limitaciones que presentan los métodos de análisis y gestión de la liquidez generalmente aceptada, en trabajos de investigación realizados por especialistas del tema en empresas cubanas.

Hacia finales de los años 80 los estudiosos que examinaban la temática de la liquidez empresarial, investigaban las causas de la acumulación de niveles excesivos de efectivo. Por un lado se planteaba que las empresas debían aprovechar oportunidades de inversión que le generarían beneficios superiores, en comparación con proyectos financiados con capital externo. Por otra parte, algunos teóricos sostenían que se debía distribuir el efectivo excedente en forma de dividendos, ya que los accionistas podrían malgastarlo en realizar inversiones con un valor esperado negativo. De esta forma se llegó a concretar que la acumulación de liquidez genera valor hasta el punto donde la empresa agota sus oportunidades de inversión con beneficios positivos, ya que a partir de este nivel, los costos de inmovilización del efectivo superan los beneficios, destruyendo la riqueza de los accionistas.

Así, las investigaciones realizadas en esta esfera apuntaban exclusivamente a resolver el problema sobre qué hacer con la liquidez excedente, sin embargo, quedaba pendiente de analizar qué ocurre con las empresas que generan niveles de efectivo insuficiente.

Ya a inicios del último decenio del siglo pasado, el hecho de que en algunas empresas con frecuencia se generara liquidez por debajo de los niveles necesarios para satisfacer en tiempo las obligaciones pactadas a corto plazo, comenzó a ser una preocupación merecedora de la atención de todos los factores que interactúan en los medios empresariales y financieros.

En nuestro país un número considerable de empresas padece insuficiencia de recursos líquidos, por lo que esta temática cobra vital importancia; esto se debe a que la escasez de dinero en las entidades cubanas no sólo compromete la existencia de la propia empresa, sino el cumplimiento de trascendentales programas de la Revolución y en general, el bienestar de todos los actores de la vida social.

Esta preocupación también constituye un tópico habitual en el debate científico sostenido por estudiosos de las finanzas puesto que si una empresa no puede cumplir sus obligaciones corrientes al vencimiento, su funcionamiento continuado resulta dudoso y este hecho relega las restantes medidas de resultados a un lugar secundario.

Los expertos aseguran que las causas más generales de esta situación residen en la imperfección de funciones o niveles del sistema económico, y en la exacerbación del bloqueo económico, comercial y financiero que por largos años ha amenazado la existencia de la nación cubana. Tales argumentos explican, en lo esencial, el interés y la utilidad de su abordaje teórico.

De esta forma se han realizado numerosos trabajos de investigación en este ramo, los cuales aplican las herramientas de análisis y gestión de la liquidez, reconocidas y utilizadas en el ámbito financiero internacional, a diferentes entidades del entorno empresarial cubano. Todos estos trabajos presentan una elevada aplicación práctica y un inestimable valor metodológico, como nobles intentos por incidir sobre la mejora continua de la eficiencia en respuesta a la necesidad de supervivencia y desarrollo organizacional en el contexto histórico actual.

Sin embrago, la mayoría de ellos, al estudiar la información económico-financiera, se orientan más al enfoque estático de saldos que al dinámico de flujos, lo cual limita la identificación de los problemas asociados a la disponibilidad de efectivo.

De esta forma, el objetivo fundamental que se ha trazado esta investigación es demostrar las limitaciones que presentan los métodos de análisis y gestión de la liquidez generalmente aceptados, en trabajos de investigación realizados por especialistas del tema en empresas cubanas.

Se realizó una revisión minuciosa de una muestra de 10 trabajos de investigación realizados en empresas productoras y de servicios, pertenecientes a diferentes sectores de la economía. El estudio permitió llegar a la conclusión de que la medida de liquidez más utilizada en el diagnóstico fue el Capital de Trabajo, debido a que este constituye una reserva próxima a convertirse en efectivo y porque además mide el impacto de la gestión del circulante en la liquidez.

Los resultados del estudio realizado se muestran a lo largo de este artículo de la siguiente manera: primeramente se exponen los comentarios que amerita el proceso de análisis e identificación del o los problemas referentes a la generación de efectivo por debajo de los niveles requeridos para honrar las obligaciones corrientes; y posteriormente, lo relativo a la gestión o evaluación de estos problemas, o sea, la fundamentación de las propuestas de solución.

Antes de proceder a explicar las principales limitaciones que a criterio de la autora presenta el análisis y la gestión de la liquidez en las investigaciones analizadas y en cualquier otra que utilice los métodos aquí descritos, es necesario precisar que estas limitaciones solamente justifican que las conclusiones que se formulen acerca del análisis de los estados financieros deben hacerse con las suficientes precauciones, lo cual no impide su utilización, ya que estos constituyen la única fuente de información que tiene una empresa para conocer su historia, desarrollo y situación actual.

Proceso de diagnóstico para el análisis de la liquidez empresarial en los casos seleccionados. Principales limitaciones.

Para diagnosticar la situación de liquidez, en los trabajos seleccionados se sigue el procedimiento siguiente:

1. Análisis de la situación financiera de la empresa basado en el Balance General y el Estado de Resultados, para dos o más períodos.

2. Empleo de las técnicas de análisis horizontal y/o razones financieras para el diagnóstico de la situación financiera, y en algunos casos comparación con la media ramal o a nivel de corporación.

3. Levantamiento de las deficiencias detectadas a partir del análisis financiero realizado.

Lo primero que debiera señalarse en cuanto al primer paso es que el Balance General, si bien es cierto que refleja la situación de una empresa en un momento dado, lo hace a costo histórico, por lo que a veces falta la suficiente perspectiva sobre hacia dónde va la empresa, además de que esta práctica impide que se reconozca el verdadero valor de mercado de los activos u obligaciones.

Por otra parte, por la dualidad monetaria presente en casi la totalidad de las empresas cubanas, este análisis no logra llegar al fondo de los problemas en cada moneda, a pesar de que la tasa de cambio oficial utilizada para las personas jurídicas dentro del territorio nacional es de 1CUC=1CUP, el poder adquisitivo de ambas monedas en la práctica no es el mismo.

Otra deficiencia radica en que el Estado de Situación acostumbra referirse a la fecha de cierre del ejercicio, normalmente 31 de diciembre de cada año; sin embargo, en muchas empresas la situación a finales de su ejercicio económico no es totalmente representativa por existir grandes estacionalidades en las ventas, en la producción, en los gastos, en los cobros o en los pagos, etc.

Por otro lado, es cierto que este es un documento oficial emitido por las empresas, pero en algunos casos su utilización apuesta a la buena práctica contable de los especialistas, además de que a veces se manipulan estos datos, con lo que estos dejan de representar adecuadamente la realidad.

Finalmente, la información contable no suele estar ajustada para corregir los efectos de la inflación, con lo que, algunas partidas tales como inventarios, activos inmovilizados, el patrimonio y las reservas o amortizaciones, no siempre son distintivos de la realidad.

En cuanto al Estado de Resultados se puede afirmar que el producto final (las utilidades) es fácilmente manejable y puede que en muchos casos esté diseñado de manera que se “ajuste” a los requerimientos establecidos por la entidad solicitante (hacienda o entidades de crédito) o al interés de la empresa en mostrar sus resultados de una forma o de otra.

El tema de las manipulaciones contables y el maquillaje de las cuentas anuales usualmente se omite en los análisis financieros, dado que, por lo general se parte del supuesto de que la información tomada como base es totalmente confiable. Desgraciadamente, la información contable no siempre es fiable por lo que hay que tomar precauciones oportunas para evitar efectuar análisis incorrectos a causa de problemas en los datos usados.

Por esta razón, para formular un diagnóstico acertado se debe usar información que represente la realidad de forma adecuada, si esto no es posible, la veracidad y utilidad del análisis de los estados financieros serán muy reducidas.

Otro aspecto importante es la tendencia hacia la utilización de la última sección del Estado, sin tener en cuenta los ingresos y gastos que conforman el Resultado. Uno de los problemas detectados con mayor frecuencia en los casos estudiados ha sido el elevado nivel de costos y gastos que presentan las empresas; sin embargo, no se ha podido ofrecer una solución concreta debido a que no se han hecho coincidir las partidas en que estos se agrupan con las diferentes áreas de responsabilidad o centros de costo, en aras de determinar donde exactamente radica el problema.

Por último, aunque no menos importante, la utilidad contable es utilizada como indicador que mide la eficiencia. Esta práctica incorrecta inherente al origen de los fondos, constituye un aspecto básico de la función financiera, y se debe fundamentalmente a que la contabilidad reconoce los ingresos y los gastos en el momento en que estos se realizan, independientemente de si son cobrados o no. En su lugar la herramienta de análisis que se debiera utilizar es el flujo de caja, el cual refleja las entradas y salidas reales de efectivo, o sea, los ingresos que han sido cobrados y los gastos que han sido pagados. Este proceder pone de manifiesto una vez más la inclinación hacia la utilización de métodos estáticos de análisis financiero.

Finalmente, como ya se había explicado, los Estados Financieros muestran la situación de la empresa en un momento dado y el resultado en un período determinado, pero no proyectan esa situación para el futuro de la empresa. De ahí que, una de las deficiencias fundamentales de esta parte del procedimiento es que no se utiliza la planeación financiera como herramienta indispensable para proyectar las medidas de acción que conlleven a mejores decisiones empresariales. Por su parte, las empresas tampoco lo realizan, es más, la planificación financiera funciona más como un mecanismo de control de los niveles superiores que como control interno para la dirección de la empresa en sí.

En cuanto al segundo paso, o sea, a la utilización de los ratios o razones como herramienta para diagnosticar los problemas fundamentales de la gestión financiera de una empresa, resulta conveniente señalar que:

1. Estos toman como base la información que contienen los Estados antes mencionados con los problemas a los que se hizo referencia.

2. Algunos ofrecen criterios de decisión muy ambiguos y otros ni siquiera tienen un parámetro fijo de comparación, a no ser el cambio que experimentan de un período a otro.

3. No siempre es posible obtener datos del sector en el que opera la empresa con el fin de poder realizar comparaciones.

4. Su utilización se limita a detectar aquellas dificultades generadas por el funcionamiento interno de las empresas, y por tanto no incluye factores externos que pueden incidir en la situación económico-financiera.

5. La toma de decisiones basada en la utilización de estas técnicas de análisis es limitada en tanto no se combinan con datos adicionales sobre aspectos legales, generales, comerciales, tecnológicos y de recursos humanos.

El tratamiento de la gestión de la liquidez empresarial en investigaciones precedentes. Análisis crítico de las principales deficiencias.

Las propuestas analizadas están fundamentadas en todos lo casos sobre la base de determinados principios básicos de la administración financiera moderna, los cuales involucran las partidas fundamentales que componen el capital de trabajo y además son utilizados para la correcta administración del efectivo. La relación que se manifiesta entre ellos radica en que a medida que la rotación de las partidas circulantes sea mayor, más rápidamente rotará el efectivo. En esencia estas estrategias se resumen de la siguiente manera:

1. Acelerar los cobros tanto como sea posible sin emplear técnicas muy restrictivas para no perder ventas futuras. Los descuentos por pagos de contados o pronto pago, si son justificables económicamente, pueden utilizarse para alcanzar este objetivo.

2. Reducir el inventario tanto como sea posible, cuidando siempre no sufrir pérdidas por escasez de productos.

3. Retardar los pagos tanto como sea posible, sin afectar la reputación crediticia de la Empresa, pero aprovechar cualquier descuento favorable por pronto pago.

4. No tener más efectivo que el necesario.

La primera estrategia se basa en la disminución del ciclo de cobros y eso está muy bien, pues en la medida en que este se acorta disminuye el riesgo de impago y los costos y gastos de financiamiento, sin embargo, por lo general esta propuesta pierde de vista tres aspectos importantes, a saber:

1. La reducción de la rotación de las cobranzas no es un indicador que pueda ser manipulado de la noche a la mañana, conlleva a una interiorización por parte de la empresa y sus clientes.

2. Por lo general se fija en una cifra aleatoria escogida a partir de los “valores óptimos” de los libros de texto, siendo la vida mucho más rica e incidiendo una serie de factores externos que un modelo financiero difícilmente puede capturar.

3. No se tiene en cuenta que el objetivo fundamental de conceder facilidades de pago es incrementar las ventas, en cambio, nunca se valora si la propuesta realmente produce un incremento de estas superior con respecto al crecimiento de las cuentas por cobrar.

4. No es aplicable a empresas cuya posición en el mercado sea privilegiada, o sea, monopoliza un producto o servicio, la cual no está obligada a conceder facilidades de pago y puede exigir que le paguen de contado, aprovechando así su alta capacidad de negociación con los clientes.

El crédito comercial se utiliza como instrumento para incentivar las ventas por dos vías: 1) para lograr que le compren a su empresa y no a otra que brinde mayores facilidades de pago o 2) para que aumente el número de clientes que le pueden comprar. Sin embargo, este fenómeno tiene dos importantes contrapartidas o efectos no deseados: en primer lugar, mientras más se amplía el horizonte de clientes que esperan tener dinero en un futuro cada vez más lejano, más crece el riesgo de no poder cobrar esas ventas. En segundo lugar, al dar facilidades de pago a los clientes se incrementan nuestras propias necesidades financieras para cubrir gastos ya realizados y aún no recuperados.

Finalmente, cada empresa debe elegir la política crediticia que más se ajuste a su posición en el mercado y a su capacidad de negociación con sus clientes, y por qué no, a las propuestas de estrategias realizadas por los especialistas, pero no tiene que aplicarla por igual a todas las negociaciones.

De lo anterior se deriva la segunda estrategia, aunque a esta siempre se le añaden más ingredientes, por ejemplo, se suelen proponer métodos para la valoración y el control de los inventarios, lo cual es totalmente acertado, ya que en las empresas cubanas rara vez se clasifican los productos según los niveles de inversión. Pero cuando se propone la reducción de los inventarios, en muchos casos no se valora la eficiencia del sistema de reaprovisionamiento que tiene la empresa, lo cual si bien es cierto disminuye los recursos inmovilizados, se incrementa el riesgo de prescindir de ellos para la continuidad del proceso productivo.

La tercera estrategia se ve fuertemente influenciada por el éxito que puedan tener las dos primeras, teniendo en cuenta que ambas son las que producen los recursos suficientes para cubrir las obligaciones de la empresa. La limitación fundamental de esta propuesta es que ignora que el financiamiento aparentemente gratuito que dan algunos proveedores, a veces resulta demasiado caro, pues el suministrador incorpora al precio de la mercancía todos los costos financieros en que incurre por las “facilidades” de pago otorgadas.

Sucede que “en Cuba actualmente no se reconoce la variación del valor del dinero en el tiempo, a diferencia del resto del mundo, y el deudor paga lo mismo tanto si paga al contado, como si demora un año en cancelar su obligación, por lo cual la empresa no se siente compulsada a solicitar crédito para pagar sus obligaciones, más aún cuando el no pago de las mismas no le acarrea gastos directos”.

Este concepto tan importante en las finanzas no ha sido interiorizado aún por muchos de los especialistas de esta área. Su esencia radica en que el dinero actual vale más que el dineo futuro. “Esto ocurre no solo por problemas de inflación (posibles incrementos en los precios que hagan valer menos el dinero) o por situaciones de riesgo (por aquello de que vale más pájaro en mano que cientos volando…), sino también por una razón esencial: el dinero que se tiene hoy puede ser invertido y generar una determinada rentabilidad, por lo que dentro de n años se vería incrementado; por tanto, si no lo tiene hoy, está dejando de obtener esa rentabilidad que pudiera alcanzar”.

Por último, y que resume todas las estrategias anteriores, tener solo el efectivo necesario. Para conocerlo, generalmente se elabora el Flujo de Caja o Presupuesto de Efectivo. Aunque, para administrar eficazmente las finanzas de la empresa y trabajar con los niveles mínimos de inventarios y efectivo, así como gestionar de manera adecuada la política de cobros y pagos, es necesario que se tenga elaborado para un tiempo lo suficientemente largo que permita la anticipación necesaria y para un plazo lo suficientemente corto para asegurar la confiabilidad en la previsión.

También es necesario confeccionar más de una alternativa del plan, que puedan ser viables y satisfagan los objetivos de la empresa en escenarios diferentes al esperado. La última observación en cuanto a la proposición de esta política es que el Flujo de Caja no puede verse como algo inamovible, que se elabora una vez y permanece invariable, por el contrario se debe ir modificando y ajustando a medida que se obtenga mayor información.

La implementación aislada de estas estrategias no conlleva a ningún resultado favorable para la empresa, sin embrago, su aplicación conjunta tiene su impacto en uno de los indicadores más utilizados para la medición de la liquidez: el Ciclo de Caja o Ciclo de Conversión del Efectivo.

Casi la totalidad de los trabajos analizados utiliza este procedimiento en mayor o menor medida. La crítica más relevante que se puede hacer, independientemente que este indicador clasifica dentro de la clase de herramientas dinámicas para el análisis y gestión de la liquidez, consiste en que, a la hora de aplicar las estrategias básicas, se “estiman” los valores deseados de los ciclos que lo componen. Esta estimación no tiene más fundamentación que el criterio muy personal del evaluador.

Estos comentarios constituyen las limitaciones fundamentales que, a criterio de la autora, presenta el análisis y gestión de la liquidez en los trabajos seleccionados. Hasta este punto se pueden concretar varias ideas:

1. La generación de efectivo por debajo de los niveles requeridos impide que una empresa cumpla con sus obligaciones corrientes al vencimiento. Este tema constituye una preocupación en los círculos tanto sociales como académicos. Una muestra de ello es el gran número de trabajos investigativos que se realizan cada año en esta esfera.

2. El tratamiento que los especialistas dan a la temática de la liquidez empresarial presenta algunas limitaciones que deben ser reconocidas para que la toma de decisiones se realice con la suficiente precaución.

3. Como resultado de la aplicación del procedimiento descrito se han podido diagnosticar los puntos débiles en el proceso de generación del efectivo. El hilo conductor de esta investigación apunta a la realización de un estudio de los factores que originan la actual situación de liquidez de las empresas cubanas.

Análisis causal de la situación de liquidez de las empresas cubanas.
Todo proceso de profundización en el conocimiento de un determinado fenómeno presupone un análisis en el que se logre identificar la esencia latente en el mismo. Si bien el fenómeno se relaciona con el aspecto externo, la esencia apunta hacia lo interno, lo oculto. Según el criterio de diferentes autores, la relación causal entre los fenómenos, como forma específica de su condicionamiento, se expresa en que todo fenómeno aislado o conjunto de fenómenos interdependientes, provoca o produce otro; y a la inversa, todo fenómeno ha sido provocado por otro u otros. El fenómeno que origina o genera la aparición de otro se denomina causa, mientras que el provocado o producido se denomina efecto.

Es por ello que se impone realizar un breve análisis de los factores causales de los problemas de liquidez en Cuba. Todas las causas que se relacionan a continuación constituyen una sistematización de los resultados alcanzados en los trabajos seleccionados provenientes de: estudios empíricos realizados, análisis financieros practicados según el procedimiento descrito anteriormente y entrevistas con expertos en el tema.

1. Extensión del ciclo productivo: ocurre a partir de un incremento en la duración de los períodos de almacenaje de materias primas, fabricación, almacenaje de productos terminados o cobro a clientes, así como de una reducción del período de pago a proveedores. Esto conduce a un aumento de la necesidad de capital circulante y una disminución de la liquidez.

2. Ineficiencia en las operaciones: la eficiencia empresarial se ve afectada en muchas ocaciones por una deficiente gestión de ventas, que no permite producir un ingreso mínimo que al menos logre cubrir los costos generados por el propio proceso productivo. También están incidiendo en este aspecto: los excesivos gastos en el proceso productivo, fuertemente influenciados por la incorrecta elaboración de las fichas de costo o por no contar con un sistema de costeo de los productos, y los altos volúmenes de faltantes y pérdidas de inventarios.

3. Ejecución de inversiones a partir del fondo para operaciones corrientes: en ocasiones al ser tan engorroso el mecanismo de aprobación del Ministerio de Economía y Planificación (MEP) primero, y luego ante el banco la presentación de la documentación requerida, así como cumplimentar las condiciones precedentes que se establecieron en la aprobación del préstamo, las empresas optan por comenzar las inversiones con capital corriente.

Por esta razón, algunas entidades realizan inversiones y las financian con el fondo destinado para operaciones corrientes, aunque puede darse el caso de que con posterioridad la entidad reciba la compensación de los gastos de inversión del Presupuesto del Estado; sin embargo, durante el tiempo que media entre la ejecución de la inversión y el cobro de la compensación, verá disminuido su capital circulante. Todo esto conlleva al deterioro del fondo de maniobra y provoca un desbalance en la estructura financiera de la empresa, e induce a que los activos circulantes se financien con fondos de largo plazo.

4. Salidas periódicas de efectivo, que no se corresponden con la operación normal de la empresa, ni con su disponibilidad del mismo: un elemento que actualmente está influyendo en las insuficiencias de efectivo de la empresa cubana, viene dado por las salidas de dinero que ocurren con periodicidad, a partir de la utilidad generada. Se refiere al impuesto sobre utilidades y a los pagos del Aporte al rendimiento de la Inversión Estatal.

La regulación vigente plantea que las empresas de capital privado cubano, mixtas y extranjeras constituidas al amparo de la Ley 77 de la Inversión Extranjera pagan el impuesto aplicando un tipo impositivo del 35 % sobre su utilidad neta imponible. Quedan excluidas de esta regulación aquellas empresas mixtas y los contratos de asociación económica internacional constituidas al amparo del Decreto-Ley No. 50, de fecha 15 de febrero de 1982, las cuales siguen rigiéndose por el mismo, que contiene un régimen tributario especial para tales asociaciones con un tipo impositivo del 30 % sobre la utilidad neta imponible.

Adicionalmente, todas las entidades estatales que obtengan utilidades al cierre del ejercicio económico, quedan igualmente sujetas al pago del Aporte por el rendimiento de la Inversión Estatal, como concepto de ingreso no tributario. Tal como expresa la Resolución No. 50/2004; la fuente para el pago de esta obligación es la utilidad contable real después del pago del Impuesto sobre Utilidades.

Es necesario destacar que la existencia de un determinado monto de utilidad nunca deberá interpretarse como que la misma se encuentra bajo la forma de efectivo. Además, la práctica mundial más generalizada es que la empresa tribute su impuesto sobre la utilidad creada anualmente, una vez concluído el año fiscal. Para ello dispone de un período de tiempo de un trimestre, y en algunos países hasta un semestre, por lo cuál la entidad hace uso de dichos recursos financieros por casi medio año, o incluso más.

En cambio, según consta en la Resolución 379/2003, las empresas están obligadas a efectuar en sus tres primeros trimestres, pagos parciales a cuenta del Impuesto, calculados sobre la base del tipo impositivo que corresponda a la utilidad imponible real que se obtenga cada trimestre. Los pagos se efectúan en un plazo no mayor de quince días hábiles, posteriores al período que corresponde a cada pago.

Se debe considerar además que el axioma fundamental de la teoría financiera moderna se apoya en la relación directamente proporcional que existe entre el riesgo y el rendimiento, con lo cual se deduce que el rendimiento de los proveedores, a partir del hecho de que su riesgo es menor que del resto de los proveedores de financiamiento, sea también menor. Esto significa que, si en Cuba la prelación de pagos corresponde en primera instancia al Estado en su condición de dueño, con lo cual el riesgo del proveedor se incrementa, entonces inevitablemente este aumento de riesgo quedará de algún modo recogido en el consecuente aumento de los precios de las ventas a crédito y a su vez contribuirá también al deterioro de la generación de utilidades.

Es incuestionable que el Estado tiene derecho a los dividendos que le corresponden por ser el único accionista, para poder financiar los gastos que a nivel de sociedad le competen, y que en una sociedad socialista son extraordinariamente altos para garantizar la protección de la ciudadanía. Sin embargo, no es recomendable que a las empresas se les extraiga la casi totalidad de la ganancia generada, ya que de hecho se están limitando sus posibilidades de crecimiento, lo que a su vez influye en el crecimiento de la economía nacional.

5. Limitada concesión por el banco de créditos a mediano y largo plazo: en los momentos actuales, el crédito concedido por la banca nacional para la operación de la empresa es en su mayoría a corto plazo, existiendo crédito a mediano y largo plazo fundamentalmente para el financiamiento de inversiones, y mayoritariamente en moneda nacional, siempre previa presentación del correspondiente estudio de factibilidad.

Las restricciones existentes para la concesión de crédito en divisas a mediano y largo plazo tienen en gran medida su origen en el férreo bloqueo económico impuesto por los EEUU a Cuba, que hace muy difícil la obtención de financiamiento externo por parte de las instituciones financieras, tanto porque impiden la realización de transacciones internacionales en dólares estadounidenses, como por el riesgo país, que induce una alta tasa de interés a pagar por el financiamiento recibido.

Lo expresado explica en gran medida el porqué en las empresas estatales cubanas, la estructura de endeudamiento tiene un peso muy reducido de deuda a mediano y largo plazo; y también pone de manifiesto que el impago no sólo obedece a una deficiente gestión de la empresa, sino también puede ser favorecido por las propias regulaciones vigentes.

Adicionalmente, las propias entidades bancarias son cada vez más restrictivas para la concesión de créditos, ya que exigen de la entidad prestataria una garantía, que no sólo cubra el pago de los intereses sino también del principal.

En tal sentido, ante una determinada solicitud de financiamiento, la entidad bancaria realiza un análisis exhaustivo de los estados financieros de la solicitante, decidiendo a partir de los resultados de este análisis si concede o no dicho crédito, procedimiento este que para nada es criticable, solo que en la mayoría de los casos las empresas que reúnen los requisitos para ser beneficiadas con la obtención de un préstamo o crédito son las que realmente menos necesitan de él.

6. Inadecuada gestión de cobro: el no pago por parte de los clientes se puede deber a una insuficiente gestión de cobro por parte de la organización. También pueden estar influyendo en la gestión de cobro de las entidades las presiones que se ejercen desde los niveles superiores motivados por razones sociales, políticas o de interés ministerial, para que los vendedores continúen distribuyendo las mercancías, aún cuando los compradores no paguen.

7. Poco uso del crédito bancario: el limitado uso que del financiamiento bancario a corto plazo realizan las empresas cubanas en la actualidad, influye sensiblemente en la insuficiencia de efectivo que estas experimentan.

Entre las causas que explican este comportamiento se encuentran que el crédito induce un gasto por concepto de intereses para la empresa, así como al tener esta un contrato de préstamo con el banco, la impunidad para el impago es mucho menor, ya que ese banco le maneja sus cuentas.

Sucede que, a la empresa cubana en la actualidad se le mide por el cumplimiento del “plan”, y el uso del financiamiento bancario induce gastos por concepto de intereses, los que inevitablemente reducirán el monto total de utilidad real, si estos no fueron planificados.

8. No uso de instrumentos para agilizar la disponibilidad de efectivo: la experiencia en el uso de los instrumentos financieros va desde la orden de cobro (en todas sus variantes) hasta el cheque, la letra de cambio, el pago por facturas, y la carta de crédito local. Muchos de estos instrumentos de pago se han mantenido al alcance del empresariado cubano para que este seleccione cual se adecua más a las características de su empresa, sus ciclos de rotación, su ubicación física (por ejemplo una empresa lejana del centro no debe utilizar los cheques como medio de pago), etc. Sin embargo, se puede afirmar que el grado de implementación y divulgación de estos es muy bajo.

9. Funcionamiento centralizado de las tesorerías a nivel de corporación, unión o ministerio: este puede inducir un lento flujo del dinero entre los centros encargados del cobro, y los que ejecutan los pagos, lo que provoca falta de liquidez en las segundas y exceso en las primeras. Esta situación puede ocurrir tanto en moneda nacional como en divisas. Las empresas sujetas a dicha centralización carecen de autonomía para realizar sus pagos, además deben velar porque se ralice una planificación exacta del momento en el cual deberán ejecutarse y los montos.

10. Deficiente administración del flujo de caja: puede ocurrir déficit de recursos monetarios como consecuencia de una deficiente administración del flujo de caja de la entidad, como se explica a continuación, o una inadecuada gestión para la obtención de créditos bancarios, aunque algunas empresas cubanas son propensas a no utilizarlos, como se analizó anteriormente.

Una de las limitaciones fundamentales que presenta la administración en muchas empresas es que no se evalúan con suficiente antelación las consecuencias que tendrán las diferentes decisiones sobre su situación económica y financiera. La importancia del proceso de planificación radica en que le sirve al empresario de herramienta para adelantarse al futuro y prepararse para él. Entre los estados presupuestados resulta de especial importancia el estado de Flujo de Caja, Presupuesto de Efectivo o Presupuesto de Tesorería.

Un número importante de empresas en Cuba no planifica sus entradas y salidas de efectivo, o bien no las realiza en tiempo o lo hace utilizando un formato prediseñado por los organismos superiores, sin tener en cuenta las peculiaridades de cada entidad, y por tanto presentan como único informe de su disponibilidad de efectivo el auto llenado de “la tabla”. Estos tres aspectos tienen su génesis en la causa siguiente.

11. Inadecuada calificación del personal de dirección y/o de los especialistas: inexplicablemente un factor que puede estar induciendo los problemas de liquidez de las empresa en Cuba es la inadecuada calificación de algunos de sus dirigentes o especialistas en relación a las técnicas de administración del capital circulante, que inducen entre otros la existencia de inventarios excesivos, o la concesión de crédito a mayor plazo que el permisible para la organización, o la venta a clientes que no poseen capacidad de pago, o la firma de contratos con inadecuados términos, en los que el cobro a clientes se torna muy difícil, o la falta de previsión. Sin embargo, cada año se gradúan cientos de profesionales con preparación para trabajar en las áreas contable y financiera.

Unido a esto se realiza por parte de los especialistas una insuficiente integración de los métodos de análisis de la liquidez generalmente aceptados, estos no identifican oportuna y detalladamente los problemas que limitan la generación de efectivo en la empresa en funcionamiento, porque al estudiar la información económico – financiera se orientan más al enfoque estático de saldos que al dinámico de flujos.

Todas las causas antes mencionadas han provocado la situación actual de la liquidez en el entorno empresarial cubano y el impacto que ha tenido se ve reflejado en el problema crucial de las cobranzas a través de un fenómeno que en Cuba se conoce como “cadena de impagos”.

Las principales consecuencias que ha tenido el desarrollo de la cadena de impagos, han sido descritas en la literatura financiera cubana de la siguiente manera:

1. Inmovilización de utilidades que en diferentes momentos deben aportarse al Presupuesto del Estado. Como resultado de lo anterior: tensiones en la ejecución de los gastos presupuestarios que presionan la monetización del déficit.

2. Inflación y pérdida del poder adquisitivo del salario originada por la transferencia de ineficiencias entre empresas, de estas al Presupuesto del Estado y finalmente al consumidor. Como consecuencia de ello, potencial pérdida de confianza en la seguridad y estabilidad de las instituciones financieras.

3. Incremento de los gastos financieros destinados a mantener capital de trabajo inmovilizado en empresas que no cobran.

4. Incremento en gastos de administración por gestiones de cobro.

5. Dificultades en la medición de la eficiencia individual de la empresa. La liquidez se acumula en empresas que no cumplen a tiempo sus obligaciones, capacitándolas para cubrir su ineficiencia con dinero ajeno sin mayores consecuencias.

6. Desorganización, falta de control y encubrimiento del delito. No conciliar la actividad económica mediante el cobro y el pago significa que cobradores y pagadores son indiferentes a discrepancias en la facturación, recepción u otro tipo de incidencias. Los registros contables de ambos dejan de reflejar correctamente los hechos económicos y resulta imposible evaluar con precisión la eficiencia de cada cual.

Haciendo una valoración de todas las causas que pueden incidir en la disponibilidad de efectivo, llama la atención el hecho de que exista un gran número de factores causales que tengan un origen interno, así como otros que estén originados por la negligencia o por insuficiencias en la gestión empresarial.

Por otra parte, es inquietante el hecho de que este fenómeno de la cadena de impagos, que tan fuerte manifestación tiene en Cuba, se presenta con muy poca frecuencia, o no se presenta, en otros países.

En la mayoría de los países existe alguna legislación que regula tanto la declaración de la suspensión de pagos, como la quiebra, que pueden conducir en última instancia a la desintegración o fracaso de la empresa. Y un proceso de estas características puede ser iniciado ante las instancias competentes por entidades ajenas a la propia organización. Por tal razón se entiende que las empresas se cuidan mucho de caer en una situación que pueda conducirlas a un proceso de tal índole, por lo que la gran mayoría analiza las características del cliente y su disponibilidad de pago, antes de conceder crédito mercantil.

Sin embargo, la legislación económica en Cuba independientemente de que pueda resultar incompleta, no se explota adecuadamente por parte del sistema empresarial, por lo cual frecuentemente ocurre que una empresa pueda ser ineficiente a lo largo del tiempo, o incluso no pagar sus deudas, sin que se acuda a los tribunales a fin de adoptar las medidas correctivas correspondientes ante dicha situación.

De esta forma las empresas cubanas estudian el proceso de generación de liquidez mediante la aplicación de métodos generalmente aceptados. En esta investigación se emiten juicios de valor acerca de tales enfoques, que ilustran sobre la necesidad de lograr una percepción sistémica en torno a la administración de dicha variable. Académicos y administradores, en especial los que se ocupan de las finanzas, deben razonar y actuar de manera oportuna en función de la generación creciente y continua de dinero. Instancias políticas y administrativas en diferentes niveles han declarado este imperativo.

Lic. Yoxarys Taño Heredia

Facultad de Contabilidad y Finanzas, Universidad de la Habana. Ciudad de La Habana. Cuba.

yoxiarrobafcf.uh.cu

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