Diálogo entre un economista de la escuela Keynesiana y otro de la escuela Austriaca sobre la situación en Argentina y el mundo. Segunda Parte

Autor: Sebastián Laza

Pensamiento económico

30-07-2012

Primera parte: Dialogo entre un economista de la escuela Keynesiana y otro de la escuela Austriaca sobre la situación en Argentina y el mundo

El siguiente es (la 2da parte) de un diálogo verdadero, llevado a cabo entre Sebastián Laza, economista mendocino (egresado UNCuyo), y con cierta ascendencia keynesiana; y “el nieto de Von Hayek”, apodo dado a un talentoso y polémico economista, uno de los pocos exponentes de la Escuela Austríaca en Argentina.

NVH: Sebastián el mercado no tiene fallas, es lo que es, por eso está vivito y coleando. Es como el sol, siempre está. Como decía Mises, podemos aprovechar sus ventajas o creer que no existe y se nos volverá en contra, por eso hay que comprender su proceso. Las fallas fueron un invento para avalar la intervención en la economía y sobre todo, para avalar el ingreso de las "malas matemáticas" en la economía. Las supuestas fallas, son creadas por las políticas económicas. Y en cuanto a las predicciones, un austríaco sabe que no se pueden hacer en forma cuantitativa, como lo muestra Hayek en su discurso cuando recibió el Nobel que se llama "La Pretensión del Conocimiento", sino sólo cualitativas...

SL: Gran parte de los mercados no tiene fallas, y hay que dejarlos funcionar libremente, por supuesto... pero hay algunos con: asimetrías de información, externalidades negativas, poder de mercado, costos decrecientes (monopolios/oligopolios naturales), selección adversa, etc. que obligan al Estado a intervenir, lo que pasa que muchas veces lo hace mal, agravando el problema... En cuanto a las predicciones coincido, en forma cuantitativa son difíciles de hacer...

SL: Y te sigo insistiendo con el tema de las expectativas: son clave para entender las recesiones o expansiones en las complejas economías actuales... es por eso que hay tantos colegas que miden las llamadas "confianza del consumidor" o "confianza del productor"... Los agentes económicos no son plenamente racionales, como lo demostró el Nobel H. Simón y actualmente la Neuroeconomía, es por eso que (a veces) un agente puede tener un buen cálculo económico (tener ganancia) y decidir no entrar en un negocio, y viceversa, un mal cálculo económico (tener pérdida, inclusive sin cubrir costos variables)) y permanecer... al menos en el corto plazo. Insisto, en el corto plazo, los ajustes no son instantáneos, ya sea por trabas y rigideces de los gobiernos, como por cuestiones internas (psicológicas) de los seres humanos ("animal spirits"), y sólo por esta 2da cuestión, las expectativas son muy importantes...

SL: En síntesis, creo que nunca el sistema económico va a funcionar con ajustes instantáneos... o como una balanza, como vos decís, por 2 razones: en 1er lugar por las intervenciones del Estado, donde coincido con vos, muchas veces son un desastre; pero en 2do lugar, por la propia naturaleza humana, tan llena de imperfecciones y trabas psicológicas, que hacen que el cálculo económico no siempre sea tenido en cuenta en su totalidad por los agentes. De hecho, hoy la Neuroeconomía plantea, con bastante rigor científico, que gran parte de nuestras decisiones económicas son emocionales (la parte límbica del cerebro), y tan sólo a posteriori justificadas por la razón (la corteza cerebral-cálculo costo/beneficio).

SL: No pretendo hacer una apología de Keynes... no me interesa, porque creo que también cometió un montón de errores en su análisis teórico, y además, como vos decís, le dio pie a muchos políticos a que hagan desastres (como los K ahora en Argentina); pero de lo que sí estoy convencido es que el mercado, por más que se lo deje funcionar libremente y sin ninguna traba del Estado, igual tendería a los ciclos, por la propia naturaleza humana, siempre frágil y propensa a las altas y bajas en sus estados de ánimo, a los miedos, a los comportamientos en masa, a las volatilidades, a las burbujas y modas, a las sobre-reacciones, y demás yerbas que nublan el cálculo económico frío que vos describís... y que desgraciadamente, dan pie a la intervención del Estado como "corrector", y digo desgraciadamente, porque la mayoría de las veces, corrige mal, es como abrir la “caja de pandora”.

NVH: Vamos por partes, para los economistas austríacos los monopolios, oligopolios, etc. no son fallas del mercado, sino que son la consecuencia de una elección libre de las personas y se los llama naturales (Microsoft-Windows por ejemplo), y los que son consecuencia de una ley a los que se los llama artificiales (Telefónica, YPF, etc.). En ningún caso es precisa la intervención, ya que si son naturales (al estilo austríaco) fue una decisión libre de los consumidores ponerlos en situación de monopolio y los sacarán cuando consideren que ya no tienen la relación precio-calidad que desean (caso Linux). Si son artificiales, sólo hay que eliminar la ley que lo provoca y listo.

NVH: vamos ahora a la zona gris que generan por ejemplo el agua potable o ciertos aspectos de la energía o gas. Recuerdo al pobre profesor Marín en la UNC de Microeconomía I, quien nos decía que era imposible la competencia en la telefonía porque el cielo iba a estar lleno de cables de cada empresa que ofreciera el servicio, un absurdo, ya que no sabemos a dónde puede llegar la tecnología sobre todo si dejamos al ser humano ser libre par crear (entre otras cosas no aumentando la presión tributaria). Quizás mañana el agua potable pueda ser llevada por satélite, no lo sabemos. Como no lo sabemos es preciso dejar absolutamente libre todos los mercados, incluidos estos, y mientras, por razones tecnológicas solamente, no pueda haber competencia, armar un sistema de regulación que simule el funcionamiento del mercado libre, como diseño Vernon Smith para el sistema de electricidad en California que terminó con los cortes y el mal servicio. Este sistema en una parte, es el que comenzó a regir en Argentina desde 1991 en adelante; la generación en total competencia y el transporte y la distribución en monopolio, pero lo terminaron mal, ya que no dejaron abierto el mercado por si la tecnología permitía la competencia en transporte y distribución y además el sistema regulatorio tenía algunos aspectos erróneos al incorporar la visión europea en cuanto a las audiencias públicas y un método ineficiente de regulación económica, ya que no simula un mercado libre.

NVH: Las recesiones o las expansiones son producto de las intervenciones estatales en la economía, al distorsionar el sistema de precios relativos provocando mal asignación de recursos e inequitativa distribución de lo obtenido. Entonces, coincidiendo con vos en que los gobiernos no van a dejar de intervenir, la clave es conocer que no existen los ciclos (como señala la teoría austríaca de los ciclos) y sólo son el producto de las intervenciones; con eso, se puede determinar cuáles son los precios que están distorsionados para que el empresario y la gente en general pueda proyectar sabiendo que más tarde o más temprano esa distorsión el mercado la arregla por las buenas o por las malas y proyectar su empresa sin considerar esas distorsiones ya que en el largo plazo los precios tienden a parecerse al de un mercado libre ya que la intervención no puede ser financiada ad infinitum por una parte de la sociedad en favor de la otra.

NVH: Para el economista austríaco, es irrelevante cómo actúe el ser humano desde el punto de vista psicológico, mientras sea en libertad y sin dañar los derechos de otros. Es precisamente campo de la psicología o la sociología esto como muy bien lo enseñaba Max Weber (gran amigo de Mises). O en todo caso para el marketing pero no para la ciencia económica, ya que no hace falta intervenir para cambiar lo que los seres humanos deciden, de lo contrario sería una posición fascista o directamente comunista, porque implicaría cambiar al ser humano para que vaya hacia el lado que el poder de turno quiere. El poder de turno no tiene que cambiar nada que el ser humano decida libremente porque si decide libremente (esto es, si no hay leyes que generan monopolios, etc.) su decisión es eficiente como dice James Buchanann.

NVH: La Neuroeconomía intenta hacer un ser humano salido de laboratorio, y para ello propone tomar medidas que "orienten" a las personas a hacer tal o cual cosa, porque sus decisiones son irracionales, erróneas, etc. Una locura. Quién está en posición de decir que tal o cual decisión es irracional, errónea, etc.? Nadie tiene esa potestad, y además carece de información siquiera para plantearlo, ya que las estadísticas que se toman están basadas en métodos matemáticamente incorrectos (sugiero nuevamente a Taleb para esto) y aunque fueran bien hechas tampoco habría información ya que ninguna computadora ni mente puede procesar tamaña cantidad de información del mercado. De ahí que Hayek propone dejar que el mercado funcione ya que es el sistema de precios el único que puede sintetizar toda la información del mercado, y para ello no debe ser alterado.

NVH: Hayek y Mises en artículos de 1920 hasta 1925 anticiparon las crisis del '29/'30, cosa que Keynes no pudo hacer ni nadie (de hecho Keynes 9 meses antes, como te dije, señaló que la economía de EE.UU. y del mundo estaba con un crecimiento sin techo). A Keynes le pasó lo mismo que a Marx, sólo vieron la economía por arriba, los resultados, e hicieron una excelente descripción y un mal diagnóstico de las causas de lo que veían que sucedía (encima de ser economistas de la autopsia como los llama mi profesor y amigo Benegas Lynch). Y en la actual crisis Jesús Huerta de Soto, mucho antes que Roubini, aunque con menos prensa, anticipó entre otros economistas austríacos la crisis de los activos tóxicos; sin embargo Krugman no vio venir nada como él mismo lo dijo. Qué casualidad que dos veces sucedió lo mismo, los keynesianos no vieron venir nada pero sí son expertos en explicar por qué sucedieron. Y finalmente como muy bien señalas, Keynes aprendió economía neo-clásica (no clásica) de Marshall, Pigou y su Padre, donde las matemáticas eran parte de sus vidas; por eso es que los austriacos decimos que son el mismo perro pero con distinto collar; que no hay debate entre los keynesianos y la economía neo-clásica porque son lo mismo, y esto es lo que rige hoy; el mundo va de momentos keynesianos a momentos de neo-clásicos y por eso vivimos de crisis en crisis.

NVH: Por eso, estando de acuerdo con vos en que las intervenciones existen y existirán, la clave pasa por usar la ciencia para que la gente no muerda el anzuelo que generan las intervenciones (tasas subsidiadas, precios máximos, precios mínimos, subsidios directos e indirectos, etc.) y proyecte su empresa como negocio en el largo plazo sin distorsiones, porque esos negocios son los que perdurarán en el tiempo, pero para ello es necesario incorporar este concepto de la distorsión, sino se cree que la falla del mercado es subsanada con un subsidio y eso va a durar siempre; en el largo plazo no y estamos vivitos y coleando.

NVH: De ahí mi adhesión al método EVA como una gran herramienta para estimar aunque sea de forma muy mala la rentabilidad de largo plazo sin distorsiones, teniendo en cuenta cualquier cisne negro que se pueda presentar y te puede cambiar todo lo que proyectaste.

NVH: pero siendo una muy mala estimación, es mejor que cualquier método tipo regresión, campana de Gauss, inducción, inferencia, etc.

SL: Con respecto a lo que comentás sobre monopolios y oligopolios, y a la forma de hacerlos productivos para la economía, estoy bastante de acuerdo... No es muy diferente tu visión a la que me dejó la facultad y, lo más importante, a lo que pienso que el Estado debe hacer y dejar de hacer...

SL: Pero en el caso de las expansiones y recesiones (o sea, el ciclo económico), ahí sí sigo manteniendo diferencias con tu visión, porque, si bien comparto, que muchas recesiones son causadas pura y exclusivamente por torpes intervenciones del Estado (ya sea política monetaria -como decía M. Friedman- o fiscal), o por determinadas rigideces de precios a la baja (que los políticos no eliminan, ni van a eliminar); otras recesiones son potenciadas por la racionalidad limitada de los agentes (H. Simón), con comportamientos del tipo pánico generalizado, o comportamientos en manada, que generalmente terminan en corralitos y cuestiones similares a nivel bancario, y que obligan a la intervención del Estado para evitar males mayores, caso España actualmente, y Argentina en 2001-02.

SL: La Neuroeconomía no intenta construir "un ser humano de laboratorio" como vos sugerís, sino que intenta mostrar, mediante herramientas modernas de las neurociencias (como la resonancia magnética cerebral, etc.) cómo verdaderamente toma decisiones económicas (de consumo, de inversión) una persona real, no un robot. Y allí es donde surge, con cierto rigor científico, lo que Keynes, Simón y varios otros siempre pensaron: la maximización costo-beneficio, hiper-racional, que necesita la economía de mercado para poder funcionar bien y sin distorsiones, no es lo más común entre los agentes económicos, más bien es una excepción.

SL: El problema es que, si el mercado puede llegar a fallar en determinados casos, por un incorrecto cálculo económico de los agentes (por expectativas mal formuladas, por ejemplo), como sugiere la evidencia neuroeconómica, alguien tiene que enderezar el barco... y ese alguien, desgraciadamente es el Estado, que paradójicamente, también está formado por personas, que también pueden hacer incorrectos cálculos económicos, o bien, como sucede a menudo, dejarse influenciar por determinados intereses, y sesgarse...

SL: Es verdad que la psicología no le interesa a la economía, coincido... pero cuando la psiquis de una población, afecta a la macroeconomía, que dejada actuar libremente potencialmente podría llegar a no lograr salir de una recesión, porque los agentes económicos están deprimidos y ven "el futuro negro", ahí sí el problema se vuelve de interés para la economía. O, yendo al otro extremo, supongamos que las características psicológicas de una población, potencialmente podrían llegar a originar, supongamos, una burbuja inmobiliaria, por ejemplo, por errores de cálculo económico originados en modas, que también obliga a que alguien deba enderezar el barco, para evitar el posterior "efecto riqueza negativo" de una burbuja pinchada, que podría llevar a una economía a una recesión. Y ese alguien, desgraciadamente, debe ser el Estado.

SL: No coincido con Buchanann: "el poder de turno no tiene que cambiar nada que el ser humano decida libremente porque si decide libremente (esto es, si no hay leyes que generan monopolios, etc.) su decisión es eficiente...", porque, te vuelvo a repetir, hay bastante evidencia empírica sobre que en determinadas ocasiones, la gente puede formar expectativas económicas excesivamente negativas en forma infundada, o excesivamente positivas en forma infundada (como hace años viene sucediendo en Argentina con los K), obligando a un tercero a actuar, que es el Estado, que desgraciadamente, suele hacerlo mal...

SL: Estos errores de cálculo económico se dan en el corto plazo, no en el largo plazo, "a la larga la gente se da cuenta"... Pero en el corto plazo, alguien tiene que intervenir...

SL: En síntesis, a lo largo de este interesante debate, me he dado cuenta que coincido con muchas cosas que ustedes los austríacos sostienen, pero hay principalmente hay 2 que creo, me van a alejar siempre de ustedes: 1) estoy convencido que la economía, dejada funcionar libremente y sin distorsiones, no siempre haría los ajustes del tipo balanza que ustedes sugieren (por ciertos errores de corto plazo en el cálculo económico de la gente –racionalidad limitada-, que hoy la Neuroeconomía intenta develar) y 2) hay rigideces de precios a la baja (salarios, la principal), que los políticos no van a eliminar nunca, y que van a trabar siempre el ajuste tipo balanza que ustedes sostienen, lo que implica que no me sirva, metodológicamente, utilizar una teoría económica que no las considere (a las rigideces de precios), ya que a mí sí, como economista, me interesan las prescripciones de política económica, porque sí creo que el Estado debe intervenir, si bien mucho menos de lo que suele hacerlo...

SL: Te confieso me siento un economista bastante raro, ya que no soy ni keynesiano puro (si bien tengo bastante ascendencia), ni monetarista, ni estructuralista, etc... sino que soy bastante ecléctico, tomo cosas de aquellas escuelas y ramas que más me gustan, y por sobre todas las cosas, trato de observar lo que sucede e ir formando mis propias ideas y cuasi-teorías (obviamente sin matemáticas, no me interesan)... Adicionalmente, me considero bastante mente abierta en lo intelectual y me ha agradado mucho debatir con un economista austríaco como vos, tenés una honestidad intelectual que realmente respeto mucho, y además un análisis económico consistente...

NVH: gracias Sebastián, lo mismo digo, me ha gustado mucho este debate, si bien hablamos idiomas diferentes.

Sebastián Laza - seblazaarrobahotmail.com

Economista.

www.conexionfinanciera.com.ar

Mendoza, Argentina.

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.