¿Cómo desarrollar relaciones exitosas en el aula?. Reflexiones

La base del crecimiento y desarrollo en todas las áreas de nuestras vidas está basada en la calidad de la relación o vínculo que desarrollamos con todos los que nos rodean. Todo depende de la forma como nos relacionamos, como actuamos y gestionamos nuestras relaciones.

Somos seres sociales por naturaleza y por ende hay que optimizar con propósito dicha naturaleza. Es una condición que Dios nos dio para crecer en base a la ayuda del prójimo pero lamentablemente nos estamos equivocando al practicarla día a día.

Quiero vincular este artículo con el campo de la enseñanza aprendizaje, tarea que desarrollamos los docentes, formadores , facilitadores o profesores; como quiera que denominemos a quien se encarga de formar a otros como hombres de bien.

Reflexionando como siempre sobre el trabajo nuestro y en el afán de hacerlo más productivo y satisfactorio  he llegado a la conclusión de que toda práctica humana incluida la educativa requiere de una adecuada dirección y gobierno de personas que empieza por uno mismo y necesita de un terreno fértil como estrategia para desarrollar con propósito lo que buscamos.

Precisamente este terreno es el de las relaciones o vínculos asertivos que tenemos la obligación de desarrollarlos, si es que queremos crecer y ayudar a crecer a los demás.

Surge entonces la pregunta ¿ cómo crear relaciones o vínculos exitosos con nuestros alumnos?.

Es una pregunta que debemos responder con seriedad más aún cuando muchos de nosotros desarrollamos nuestra práctica educativa , que debe ser un ejemplo y paradigma en la formación de buenos hombres y  que mal hacemos al cumplir simplemente con la rutina del desarrollo de nuestras clases y listo; olvidando que una relación exitosa y con mística docente no solo depende de lo que se les trasmite sino también de cómo se desarrolla una serie de acciones constructivas a la luz de la verdad y fundamentos que a continuación desarrollaré.

“Esto exige más esfuerzo y  dedicación” me decía un colega. Sin duda será una actitud que debemos aprender hacer, le respondía.

“Lidiar con gente complicada siempre es un problema, especialmente sí la persona complicada es uno mismo”.

Las relaciones personales no son difíciles pero se vuelven complicadas cuando no aplicamos la Regla de Oro“Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a tí” o “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a tí”.  O mejor aún: “Trata a los demás como a ellos les gustaría que los trataras”.

Todos los días nos relacionamos con nuestros alumnos y es probable que con algunos nos llevemos muy bien, sin embargo con otros se nos hace cuesta arriba desarrollar una relación y esto puede costarnos un fracaso.

El experto en liderazgo, John C. Maxwell dice que: “Todos los éxitos en la vida son el resultado de iniciar relaciones con la gente correcta y luego fortalecer esas relaciones con buenas destrezas relacionales.”

Es importante como primer paso tratar a los demás como quisiéramos que nos traten . Diversos problemas atacan la relación y muchas veces no se resuelven por causa del egoísmo, buscamos ganar cuando lo ideal es que ganemos ambos.

Debemos recordar que lo que haces al otro te lo haces a ti mismo.

Si yo hago trampas o realizo cosas indebidas en mi trabajo, no valoro las relaciones ni las amistades y lo que busco es mi provecho personal, me estoy engañando a mí mismo. No pienses que te estás saliendo con la tuya. Existe la ley de la siembra y la cosecha que dice: “Cosechamos lo que sembramos; más de lo que sembramos, después cosechamos”. Así que debo preguntarme: ¿Qué estoy sembrando en esta relación?.

Si estoy sembrando amor, voy a cosechar amor. Pero, si estoy sembrando engaños voy a cosechar engaños. Si siembro semillas de rectitud cosecharé paz, integridad, relaciones benéficas de gran calidad y de valor permanente.

Creo que todos queremos relaciones saludables, relaciones que nos hagan crecer, relaciones donde podamos sentirnos amados; debemos proponer nunca tomar ventaja de la relación, eso sería manipulación y sólo te estás engañando al final.

Debo preguntarme ¿Qué cosas debo sacar de mi vida y rutina que me contamina?.

Recuerda el gran mandamiento dado por Dios “ama a tu prójimo como a ti mismo” . No puedes amar a tu prójimo hasta que primero te ames a ti, no puedes valorar a otros hasta que no te valores a ti mismo. El punto es que no tienes ventajas sobre los demás, no estás solo y para vivir necesitas de buenas relaciones.

Hay que hacer que nuestros alumnos alcancen su máximo potencial , esto mejorará los resultados y generará lealtad.

Nuestros alumnos deben conocer cuales son sus áreas de oportunidad y esto se hace al evaluarlos constructivamente.

Con nuestras instrucciones tienen la oportunidad de alcanzar su máximo potencial. Esto se logra con retroalimentación constante, enseñanza y aprendizaje.

Más allá de confiar únicamente en una lista de preceptos, apoya a tus alumnos a lo largo de todo el camino para que cumplan con sus objetivos.

La base de nuestro trabajo está sustentada en la confianza sin esta no puede ser posible realizarla. Construyamos  relaciones de confianza mutua.
Es importante que sepamos expresar la finalidad de la sesión, la finalidad del curso o materia.

Es importante aclarar el propósito de nuestra labor conjunta. La clave es establecer amistosamente y claramente  el objetivo o logro.

Hay que llegar a acuerdos cuando hay inconvenientes en el proceso y estar conscientes de las consecuencias. Para hacer esto, es recomendable especificar cuáles son las áreas en las que hay que trabajar.

Acuérdate de generar compromisos al actuar. Asegúrate de lograr un compromiso verbal y sobre todo, cuándo será tomado.

Aprende a manejar las excusas. En cualquier punto del proceso van a surgir pretextos. Para procesarlos, replantea el comentario y enfoca de otra manera el punto a tratar, sin que esto sea acusatorio, sino un estímulo para que tu alumno examine su desempeño. Es muy importante que se sienta apoyado y entendido en todo momento.

Los mejores profesores entienden el valor y la importancia de retroalimentar continuamente, tanto positivamente como de manera correctiva. Para llevarlo a cabo, el discurso debe observar algunas características:

Oportuno. Los comentarios deben de ocurrir tan pronto como la interacción se realice o se termine un proceso. 

Específico. Enunciados como “hiciste un buen trabajo” o, al contrario, “no brindaste una buena atención al tema ” pueden resultar demasiado vagos. Sé más específico en cuanto a qué comportamiento te gustaría que se repitiera o cambiara. 

Dirigido. Enfócate en el “qué”, no el “por qué”. Evita que la retroalimentación suene como un juicio. Empieza por “observé que” o “he visto”, y después describe el desempeño. Asimismo, deja en claro el impacto que la acción ha tenido en el salón y el objetivo. Eso levantará el ánimo.

Sincero. Utiliza un tono de voz aprobatorio y sincero. Excluye cualquier enojo, frustración, decepción o sarcasmo.

No es  igual escuchar insistentemente: “ deja que yo lo haga”, “no está bien”, “te he dicho mil veces”, “toda la vida lo mismo”, “está mal, tú no sabes resolver problemas”…..que vivir en un ambiente donde las palabras tienen otra connotación: “ tú sabes , dilo”, “tú eres un campeón”,  “ tu puedes hacerlo”,  “te felicito por haberlo hecho solo y bien”, “contigo podemos campeonar”, “ estás avanzando”, “ tus trabajos demuestran que estás superándote”, etc.

Al final, una retroalimentación positiva refuerza que el alumno alcance su máximo potencial. Las personas tienden (por naturaleza) a brindar un mejor esfuerzo cuando son reconocidas y apreciadas.

Cuando el feedback es correctivo y no se maneja de manera apropiada, puede ser una importante fuente de fricción y conflicto. En contraste, si se lleva a cabo apropiadamente, lo más seguro es que se experimente efectos positivos y un desempeño mucho mejor.

Quiero concluir este mensaje con clara convicción de que este mensaje servirá para ser  mejores y con la práctica continua del mejoramiento diario haremos de nuestra labor una labor de excelencia como excelente lo serán nuestros “discípulos”.

Recuerda que una relación exitosa tiene tres componentes básicos: La atracción de los miembros, el mantenimiento o sostenimiento diario y el desarrollo de todos.

Hoy es el mejor momento para comenzar a vivir bajo la Regla de Oro, de comenzar a tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros, o mejor aún, como a ellos les gustaría ser tratados. Esto nos llevará seguramente a ser felices, productivos , a vivir en un mundo mejor y hacer de nuestra tarea una tarea con propósitos y donde nuestra práctica educativa bajo el enfoque de liderazgo debe ser un privilegio que se gana al servir.

Una relación basada en el amor se convierte en extraordinario vínculo de relación pedagógica; no basta la palabra, sino la acción , la actitud.

El acercamiento entre educador y educando a través del afecto y la palabra reflexiva y comprensiva potencializa, energiza y dinamiza la capacidad creadora del alumno, produce un eficiente aprendizaje.

Las actitudes del docente que se relacionan a reacciones afectivas , se transmiten a los alumnos e influyen en su rendimiento.

Las actitudes de apego y preocupación  hacia los alumnos están vinculadas a una mejor productividad académica.

Finalmente quiero citar el texto de Scheler: “solo se aprende aquello con lo cual se simpatiza, el amor mueve al conocer”.

(Visited 1 times, 1 visits today)

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Estás en libertad de marcarlo con "Me gusta" o no

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Adrianzen López Javier Salvador. (2016, marzo 11). ¿Cómo desarrollar relaciones exitosas en el aula?. Reflexiones. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/desarrollar-relaciones-exitosas-aula-reflexiones/
Adrianzen López, Javier Salvador. "¿Cómo desarrollar relaciones exitosas en el aula?. Reflexiones". GestioPolis. 11 marzo 2016. Web. <http://www.gestiopolis.com/desarrollar-relaciones-exitosas-aula-reflexiones/>.
Adrianzen López, Javier Salvador. "¿Cómo desarrollar relaciones exitosas en el aula?. Reflexiones". GestioPolis. marzo 11, 2016. Consultado el 27 de Septiembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/desarrollar-relaciones-exitosas-aula-reflexiones/.
Adrianzen López, Javier Salvador. ¿Cómo desarrollar relaciones exitosas en el aula?. Reflexiones [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/desarrollar-relaciones-exitosas-aula-reflexiones/> [Citado el 27 de Septiembre de 2016].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de curious_e en Flickr