“No hay nada que Dios no pueda realizar”.
Marco Tulio Cicerón
La naturaleza ha puesto en nuestras mentes un insaciable deseo de ver la
verdad
Marco Tulio Cicerón
RESUMEN
Me toca exponer gracias a la oportunidad que se me ha dado de continuar
en esta dimensión, el contacto que tuve después de permanecer nueve días
en coma, situación que marco muchos cambios en mi percepción,
comportamiento acerca del por qué pasamos por esta dimensión.
Lo que percibí, y me recuerdo ha sido motivo de reflexión y de hecho me
ha originado algunos cambios del porque pasamos por acá, aspecto que
comparto con el lector interesado en estos temas.
ANTECEDENTE, ALCANCE, APRENDIZAJE
La verdad que cada día, cada minuto, hora que se nos da de seguir
permaneciendo
en esta dimensión, debe ser aprovechado, puesto no sabemos si
seguiremos, y probablemente no nos hemos detenido a evaluar que tan bien
lo hemos hecho, simplemente vivimos, hasta que nos toque partir.
Un 6 de enero, de 1988 fue trascendental en mi vida, dado a que por
segunda vez, perdí mi conciencia, caí al suelo y no supe nada más de mi
, ya no era dueño de mis acciones, ignorara que es lo que estaba pasando
con mi vehículo físico, sin embargo, traspasé el umbral de los vivos y
me adentre por ese túnel del que tanto se ha escrito iluminado por una
majestuosa luz, muy tan cierta como ya lo han experimentado otros.
Me levanté ese día como de costumbre muy temprano, a pesar de ser
especial puesto se celebra la tradición de los Reyes Magos, tome mi
ducha, fui a desayunar y no supe más nada de mi, sino cuando desperté,
me sorprendí acostado en un cuarto de una clínica, con sondas y catetes
conectados al corazón, una de mis manos la tenía y la acariciaba una
hija que vive en el extranjero y me decía: ¡Hola papá! ¡Cómo te
sientes!!........
Al mismo tiempo estaban tres médicos frente de mí y uno de ellos me
conversaba diciéndome: ¡Tranquilo Carlos! Vienes de una operación al
cerebro (Craneotomía), estuviste nueve días en coma.
A mí me parecía todo ello extraño, porque simplemente, me parecía que
venía de un sueño en donde se me presentaron muchos escenarios,
vivencias, que marcaron significativamente mi percepción de la vida,
especialmente, cuando ya han transcurrido muchos años y poco a poco me
voy explicando la esencia de esas conversaciones que escuche, de lo que
percibí y lo que me recuerdo bien.
Desde luego, todo ello ha influenciado en tener otra visión de lo que
representa la vida y su tránsito, muy distinto a como venía
desenvolviéndome.
Significativas fueron las enseñanzas, observaciones que se me hicieron,
las cuáles he venido dando a conocer, producto a que muchas de ellas las
he venido reflexionando en el tiempo presente, no obstante, otras las
expondré en la medida que comprenda más el alcance de sus mensajes,
ayudándome del análisis que la mente racional hace, por supuesto apoyado
lo que la mente espiritual manifiesta al respecto.
Antes de exponer parte de lo que percibí y me recuerdo, debo señalar que
siendo niño me toco vivir la experiencia de mi madre que también estuvo
cercana a la muerte. Ello me comprometió que en su debido tiempo
indagaría que es lo que representa y que me toco a mi vivirlo, nunca me
imaginé que se me iba dar la oportunidad a mi también de experimentarlo.
Tenía siete años, cuando le sucedió a mi madre su experiencia. Estaba
internada en el Hospital Dan Juan de Dios a cargo de monjas, y me
recuerdo que una de ellas, me fue a buscar al jardín del hospital,
porque mi madre solicitaba mi presencia, más que su situación era muy
grave de acuerdo al diagnóstico de los médicos y más que estaba entrando
a un estado de coma que podía ser letal sobre todo si su organismo no
respondía, la esperanza de los médicos se concretaba en que las
medicinas que le habían dado tuviesen la reacción suficiente para
garantizarle su vida.
Cuando me acerque a mi madre, esta tenía los ojos cerrados y todavía
mantengo en mi memoria no solo su imagen patética, sino las palabras que
dijo en voz alta en presencia de los médicos, monjas y familiares.
Estoy entrando en un túnel muy largo donde al final esta una gran luz,
Percibo que alguien me espera , me recibe y me invita a transitar por
unos campos inmensos, veo a mi abuela y a otros parientes y amigos
fallecidos, me saludan, pero se que mi estadía con ellos todavía no
será, me conducen a unos lugares donde hay mucha luz, tranquilidad, amor
y me tienen ahí, no se lo que me dicen, de repente permaneció callada y
después de un rato simplemente dijo debo de volver casa….
Me retiré del lugar, seguí jugando en el jardín pero sus palabras,
visiones me quedaron muy grabadas….
Pasó el tiempo, me fui a la universidad a estudiar la carrera de
ingeniería, y una vez estando apunto de graduarme, en el último año,
pasando por una librería me encontré con libros que hablaban de las
aproximaciones a la muerte, leí vida después de la vida de Raymond A.
Moody y empecé a adéntrame en ellos, a leer las investigaciones,
experiencias que se habían recolectados por médicos, investigadores y
avaladas por universidades, me interesó mucho el tema, a pesar de que no
había respuestas que satisfacían mis interrogantes. Téngase presente que
Moody es mundialmente famoso por haber escrito este libro que comprende
un estudio sobre los fenómenos psíquicos que acontecen en los momentos
próximos a la muerte. A este primer libro le siguieron otros, todos
sobre experiencias espirituales que podrían tener relación con la
supervivencia de la conciencia, como los estudios sobre regresiones, o
recuerdos de vidas pasadas.
Se me dio la oportunidad de viajar a Santiago de Chile para realizar un
Postgrado, en una oportunidad transitando por las calles del centro, al
pasar por la Biblioteca Nacional, leí un anuncio sobre una serie de
conferencias parapsicológicas y entre ellas estaba justamente lo
concerniente a experiencias cercanas a la muerte, conferencias
organizada por la Sociedad Chilena de Parapsicología, me llamo la
atención y decidí asistir, confieso que me motivaron mucho, tanto que
decidí adéntrame es este campo, investigar al respecto y me inscribí en
la Sociedad, de hecho fue así y me quede dos años colaborando con esta
sociedad sobre estos tópicos, llegué a ser su Secretario y después
cofundador del Centro Joseph Banks Rhine bajo la presidencia del Dr.
Brenio Onetto Bachler (ya fallecido) quien fue alumno de Rhine,
justamente de los grandes investigadores de la parasicología, profesor
de la Universidad de Duke, Carolina del Norte, USA.
Realizamos varias investigaciones y dimos conferencias sobre estos temas
de acuerdo a nuestras percepciones, experiencias. Lamentablemente por
razones de trabajo y finalización de mis estudios abandone a Chile y me
retiré un poco de la pro actividad que realicé en Chile con respecto a
la investigación parapsicológica, pero sin descuidar el avance que los
investigadores identificados con esta ciencia han venido realizando.
Cabe señalar junto que para ese entonces también , me compenetre con la
filosofía de Oriente, especialmente la hinduista, que me motivó bastante
a indagar en ella, dado a su alcance, manera de cómo interpretan la vida
y las posibles explicaciones del porqué de la manifestación de esos
fenómenos, del rol, razón de ser de nuestra vida en esta dimensión
Justamente, las enseñanzas de Oriente son la que más me han incrementado
la percepción de esos umbrales por el que todos debemos de pasar, y esos
conocimientos han alimentado mi parte espiritual dándome respuestas que
la mente racional no lo hacía.
Con estos antecedentes me toco experimentar lo que anteriormente había
señalado de afrontar nueve días de coma en la clínica San Blas de
Valencia, Carabobo, Venezuela.
He aquí, algunos aspectos que recuerdo. Me sentía como si andabas entre
nubes, con una gran claridad, personas que transitaban cerca de uno,
pero próximo a mi estaba una persona ,muy amable, serena, guiándome por
donde debía de transitar, pasé por algunos jardines y muchas fuentes y
rayos de diversos colores, me recuerdo que me sentí impregnado muchas
veces de una luz verde la que se manifestaba como rayos de descarga que
caían sobre mi cuerpo, me impresionaban esos rayos, después de pasarlo
se daba una luz azul fuerte y también muchas veces pasaba por cascadas
en donde el color violeta se manifestaba, oía mucha música, muy
especial, como cantos casi del estilo gregoriano, era muy agradable el
ambiente.
Me recuerdo muy bien, que alguien me decía te mostraré tu vida hasta el
presente, lo que haz hecho, todo aquello en que te haz equivocado. Puedo
señalar que fue desde cuando tenía tres años vi. tantas cosas como si la
estuviera viviendo, me sorprendí en mi crecimiento, en los errores
cometido, como en todo aquello que me hacía feliz. Confieso que se
experimenta la sensación de que si tuviésemos la oportunidad de
retroceder muchas cosas habríamos evitado que nos hicieron daños y
afectamos a otros. Fue muy interesante el film de nuestra vida, Eso dejó
grabado en mi que todas las acciones que hacemos mientras transitamos
con el vehículo prestado se anotan , no se descuida nada y que se nos da
la oportunidad de observarnos como nos comportamos en nuestro paso por
este planeta que llamamos Tierra, por lo menos a mi se me dio.
(continuará---)
Ing. Carlos Mora Vanegas El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela) cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve camv12arrobahotmail.com
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |