RESUMEN
Se demanda de una mayor preactivad departe de la gerencia en lo
concerniente a los efectos que origina el inadecuado desempeño,
rendimiento que afecta determinantemente en el desarrollo de la empresa.
El no estar atento sobre la optimización del logro del desempeño, trae
como consecuencias amenazas seria a la empresa, hasta llevarla a su
desaparición. Los efectos negativos que ello origina son múltiples, a
los cuáles se le debe evitar estableciendo sistemas de control que
señalen objetivamente las razones del no logro t tomar las medidas
requeridas para salir adelante.
ALCANCE, REPERCUSIONES, SUGERENCIAS
Una gerencia proactiva, plenamente identificada con su rol de conllevar
a la empresa bajo su cargo a alcanzar su desarrollo, conquista de
mercados, aceptación de los consumidores, debe estar muy atenta de cómo
el desempeño se manifiesta, de tomar las acciones, estrategias
correctivas en caso de que este fallando.
Edgard García, opina al respecto, que se ha comprobado que para
incrementar la productividad en las empresas es más efectivo reconocer
el desempeño de los empleados que darles un estímulo económico. La
motivación dentro de una organización se aprecia desde dos puntos de
vista: el económico y el emocional.
En el primer caso, tiene que ver con el cumplimiento de los objetivos y
el otorgar incentivos, es decir, si se alcanza una meta la empresa
compensa al empleado con un bono, y a esta acción se le da un enfoque de
técnica motivacional.
Sin embargo, la práctica dice que la estrategia más efectiva es el
reconocimiento inmediato al buen trabajo, porque con ello no sólo se
estimula al trabajador sobre su desempeño, sino también se busca la
retroalimentación, recalcó. Todavía hoy hay quienes creen
equivocadamente que si se incentiva al personal económicamente es más
productivo porque trabaja mejor para incrementar sus ingresos; pero, hay
estudios que aseguran que mientras más se motiva emocionalmente a la
persona para realizar sus labores mejor hace sus tareas, porque está
contenta en su lugar de trabajo, señaló la asesora en desarrollo de
personal. Esto también implica que está inmerso en un ambiente laboral
positivo, donde todos intervienen en equipo para alcanzar objetivos
comunes.
La motivación hacia los trabajadores, propicia una relación más estrecha
con los jefes, hay mayor confianza y una mejor comunicación. Cuando no
existe este vínculo, el personal acude sin preguntar y cabe la
posibilidad de que reciba alguna sanción por mal desempeño; además, el
tiempo ocupado en sus tareas asignadas es mayor y disminuye la
productividad. En cambio si hay un reconocimiento a la eficiencia, el
empleado se siente bien y tiene posibilidades de comunicarse mejor con
su jefe, hay confianza, lo cual contribuye a un incremento en la
producción. Lo ideal es tener un buen líder como jefe, capaz no sólo de
mejorar la comunicación directa sino también de propiciar la interacción
entre los trabajadores. Esto se lleva a cabo mediante las juntas
informales donde se reúne la gente adscrita a una misma área para hablar
sobre la jornada de la semana y los problemas que se hayan presentado.
En ese sentido los directivos que tienen éxito en las áreas a su cargo
son quienes tienen la capacidad de fomentar una relación de buena
interacción y distinción con sus subalternos; aquellos que logran tener
un ambiente de trabajo donde todos se sienten a gusto. Generalmente las
empresas que tienen problemas es porque ya tienen bastante tiempo en un
ambiente viciado y los altos mandos poseen ideas demasiado arraigadas.
Para lograr cambios se debe empezarse desde esos niveles, pero no sólo
se trata de dar un curso a los directivos sobre la manera de cómo
motivar a su personal y ser líderes; después, habría de capacitar a los
empleados para que todos hablen el mismo idioma y sepan qué esperar de
esta nueva cultura. Esto es complicado porque para llevar a cabo un
proyecto así se necesita actitud de cambio y hay quienes se resisten,
porque si bien se quejan del ambiente de trabajo y la falta de
motivación, se oponen a introducir nuevos elementos en su dinámica
diaria.
La motivación sirve si viene de arriba hacia abajo; además, los cursos
motivacionales aislados sólo sirven de momento, porque no logran
transformar el ambiente laboral. Seguramente lograr un cambio implica
costos, primero en productividad porque se va a distraer a las personas
de sus actividades para darles los cursos, los cuales representan un
desembolso económico para las empresas.
Sin embargo, si se logra modificar la actitud de los empleados habrá
beneficios, “aunque no de manera inmediata porque se está hablando de
una nueva cultura de trabajo y si hay una innovación se puede medir en
un plazo de seis meses a un año”.
Aquí es importante el área de recursos humanos pero no sólo como
capacitadora, sino también como planeadora e instrumentadora; si bien
hay una parte administrativa relacionada con contrataciones y pago de
salarios, también debe existir la parte humana y emocional, vinculada
con las actitudes, la relación entre empleados y la retroalimentación .
Lesyanel Gonzáles nos aporta al respecto, que la ausencia de
reconocimiento ocasiona en el individuo una ausencia de efectividad, ya
que una persona realmente efectiva logra los resultados de su cargo,
fijándose metas y consiguiéndolas. Lo importante, es que esto a su vez
genera cambios en el comportamiento repercutiendo negativamente en el
conjunto de destrezas, actitudes, habilidades y competencias, que
determinan la conducta de un individuo, sus reacciones y estados
mentales, por supuesto todo esto es crucial en el desempeño. La persona
efectiva generalmente esta automotivada, pues los resultados y
reconocimiento de su labor la retroalimentan. Cada vez que se logra
solucionar un problema con éxito y se cumple con las metas, se siente el
impulso para obtener próximos resultados.
En la mayoría de las Pymes los individuos no sienten que son reconocidos
en sus labores cuando estas han sido exitosas, y en ocasiones si sienten
cuando son amonestadas o criticadas, en las labores con resultados no
asertivos, esto influye directamente en la percepción de la identidad
del trabajador en la organización, y su sentido de pertenencia hacia
ella, ya que el desempeño ocupacional de las personas no ocurre por
automatismo instintivo, como sucede en los animales inferiores, siempre
existen determinantes que se encuentran bajo el control consciente,
dentro se encuentra el conocimiento, las habilidades y la motivación.
Ellos se relacionan entre si en el proceso de determinar el desempeño.
No podemos desconocer la importancia del reconocimiento en el desempeño,
de la cultura organizacional en la motivación, siempre y cuando esta no
se limite a la declaración de principios y valores, sino que exprese de
verdad realidades concretas, que la gente pueda reconocer y que las
condiciones lleve a cabo un programa de mejoramiento del clima
organizacional, puesto que los cambios internos (como el reconocimiento
de meritos) actúan decisivamente en la productividad y pueden ser más
permanentes.
Ing. Carlos Mora Vanegas - cmoraarrobapostgrado.uc.edu.ve - camv12arrobahotmail.com
El Dr. Mora es Ingeniero - Administrador, Profesor Titular en el Área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo (Venezuela)
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |