Esta gestión de calidad total permitirá al banco no sólo prestar
servicios de alto nivel, cumpliendo con las promesas y expectativas de
sus clientes, sino además hará factible lograr estos servicios con el
menor coste posible, un mayor nivel de productividad y seguridad tanto
en las operaciones como en la toma diaria de decisiones.
El Mantenimiento Productivo Total (TPM), destinado a lograr un nivel de
cero averías, en los equipos y sistemas de los cuales hace uso la
entidad. Hoy más que nunca, donde los servicios bancarios dependen del
funcionamiento a pleno tanto de los sistemas de computación, y
telecomunicación,
como de la buena respuesta de sus cajeros automáticos, realizar
tareas destinadas a evitar los desperfectos tiene un alto beneficio
tanto a la hora de conservar clientes, como en lo atinente a los costos
operativos, y el contar con información en tiempo y forma para la toma
de decisiones.
El Just in Time, (Justo a Tiempo en español) implica hacer uso de los
recursos en el momento requerido, reduciendo al máximo tanto los niveles
de stocks como así también los tiempos involucrados en los ciclos
operativos.
Aplicado ello en la actividad bancaria significa evitar los stock
monetarios o capacidad crediticia no utilizada, con la implicancia que
ello tiene en los costes de oportunidad, como así también en cualquier
otro recurso que conformando un inventario excesivo aumente los costos
de la entidad.
El Just in Time tiende a la eliminación de siete grandes desperdicios
los cuales ocasionan menores niveles de calidad y productividad, como
así también costos más elevados.
Actividades de grupos pequeños. Los cuales tienen lugar con las tareas
desarrolladas fundamentalmente por los Círculos de Control de Calidad, y
que tienen por objetivo incrementar la participación activa del personal
en la solución, detección y prevención de problemas.
Hoy más que nunca es necesario que el empleado ponga a disposición
del banco tanto sus manos como su cerebro, y sus conocimientos como
experiencias. Quiénes, sino los empleados que están luchando día a día
con los problemas, para reconocer a tiempo la aparición de los mismos, y
encontrar efectiva solución a los mismos.
El Sistema de Sugerencias, constituye una manera efectiva por la cual es
personal expresa tanto sus conocimientos, experiencias y capacidades
creativas a los efectos de mejorar tanto los procesos, como el diseño de
los servicios.
Y por último tenemos en el Despliegue de las Políticas, la forma por la
cual la Dirección hace participe al resto de la estructura
organizacional en las conformación de los planes operativos y el diseño
de las políticas.
En la búsqueda del CQD
Para reducir los costos, mejorar la calidad y lograr una entrega de
servicios en tiempo y forma el Kaizen hace uso de tres herramientas: la
estandarización, la aplicación de las 5 “S” y la detección, prevención y
eliminación sistemática de desperdicios.
Estandarización. Consistente en la búsqueda de la mejor forma de
realizar una tarea o proceso y su correspondiente documentación a los
efectos de darle continuidad y permitir la mejora continua. Mediante el
proceso denominado EREA (estandarizar-realizar-evaluar-actuar) se
estandarizan los procesos y actividades, tratando de evitar los desvíos
y desajustes en el desarrollo de las mismas.
Lograda dicha estandarización prosigue el proceso denominado PREA (planificar-realizar-evaluar-actuar) por el cual los Círculos de Calidad y otros grupos técnicos, haciendo uso de distintas herramientas de gestión logran identificar todas aquellas actividades objetos de eliminación, mejora, combinación o alteración en su orden de desarrollo, a los efectos de mejorar los diferentes índices o ratios.
En el proceso de Estandarización cobra fundamental importancia la
aplicación del Control Estadístico de Procesos, siendo ésta una
herramienta lamentablemente muy poco utilizada por las Entidades
Financieras.
Aplicar las 5 S, implica realizar una labor destinada a mejorar tanto la
disciplina de trabajo, como la autoestima del personal. La primera labor
consiste en separar aquellos elementos y herramientas de trabajo
necesarios, de aquellos que actualmente ya no lo son.
El segundo paso es darle a cada elemento en uso un lugar y
orden. En tercer lugar se procede a la limpieza de las oficinas,
máquinas y muebles. El cuarto es la disciplina personal lo cual implica
tanto el uniforme de trabajo, como los resguardos de la salud del
personal. Y por último la sistematización que lleva continuamente a
repetir los pasos anteriores de manera sistemática y permanente.
Desarrollar este tipo de actividad permite mejorar la salud del
personal, disminuir los niveles de accidentes laborales, importantes
ahorros de espacios físicos, reciclaje de elementos y materiales,
reducción en el consumo de papelería, mejorar la disposición de las
diversas documentaciones, con lo cual se facilita su búsqueda y evita la
pérdida de tiempo.
Y por último se logra una mejor conservación del edificio, de las
instalaciones y demás bienes de uso, facilitando su mantenimiento, y
creando un mejor aspecto ante personas ajenas al banco. Todo ello
contribuye a mejorar notablemente el estado de ánimo del personal, al
estar en un medio seguro, ordenado, bien iluminado y con espacio para
sus desplazamientos.
Detección, prevención y eliminación de desperdicios. Las entidades
bancarias están sujetas a tres grandes desperdicios, que son:
· La capacidad monetaria no utilizada, con su correspondiente coste de
oportunidad.
· Los excesos en la capacidad de servicios, con sus altos costos fijos,
desaprovechados.
· Y los desperdicios productos de los errores, fallas, tiempos elevados
de respuesta o de ciclo, elevados stock de insumos, actividades
improductivas, y otros problemas concernientes a los costos por averías,
falta de capacitación, y problemas con el sistema de información.
Es menester aplicar distintas herramientas; tales como el análisis
inverso, el poka-yoke, el análisis negativo y el control estadístico de
procesos y gestión; a los efectos de generar una actitud preventiva,
pero también el saber encontrar los medios para una rápida y efectiva
detección y eliminación de los diversos tipos de despilfarros que pueden
llegar a tener lugar.
Capacidad monetaria no utilizada
Constituida por la capacidad de colocación de fondos ya sea en
operaciones crediticias, o bien en inversiones de rápida realización. No
colocar esos fondos en operaciones rentables constituye un elevado nivel
de desperdicios para una entidad financiera.
Por ello lo mejor es monitorear permanentemente la capacidad
monetaria no utilizada, disponiendo para ello tanto de medios
tecnológicos, como de personal que permitan adoptar rápidas decisiones.
Para tal fin inclusive puede utilizarse sistemas inteligentes para la
colocación automática de fondos dadas determinadas condiciones,
regulaciones y riesgos.
Estructuras operativas no utilizadas
Las inversiones informáticas son muy costosas, y los costos fijos
operativos son elevados. Por tal motivo y a los efectos de dar una plena
utilización de las capacidades de servicios,
dado que los costos permanecen fijos y por lo tanto una mayor utilización generará importantes incrementos en los beneficios, es importante suministrar servicios tales como seguros y servicios de cobros (los cuales se debitan automáticamente de las cuentas bancarias), actividades por las cuales los bancos cobran una comisión,
servicios de transferencias electrónicas de fondos,
asesoramiento en materia financiera y bursátil, cálculo y liquidación de
impuestos para sus clientes, ventas de: viajes, espectáculos, sistema de
información y asesoramiento financiero on-line, entre otros, haciendo
uso de los sistemas teleinformáticos y debitando automáticamente dichas
sumas de las cuentas de los clientes.
Las siete mudas clásicas
Corresponden a:
1. Inventarios. Excesiva cantidad de formularios impresos, algo
característico en la actividad bancaria dado el alto componente de
labores administrativo-burocráticas, no sólo implican dinero no
utilizado para un mejor fin,
sino que ocupan importantes espacios de muebles y oficinas, generando
además elevados costos de manipulación y administración de papelería. La
emisión de formularios justo a tiempo, y / o la utilización de diversos
tipos de kanban permiten una importante reducción en los niveles de
inventarios.
2. Sobreproducción. Tratándose de actividades de servicios no tienen
lugar este tipo de desperdicios, los cuales sí se producen en las
empresas productoras de bienes materiales.
3. Fallas y errores. Tareas de reprocesamiento. La reducción de fallas y
el lograr un óptimo en materia de calidad lleva a un coste óptimo de “no
calidad”.
Una mayor labor preventiva implica menos necesidades de labores de evaluación, como así también menores costes atinentes a fallas internas y externas. En este último caso con una importante reducción en la pérdida de clientes y un importante aumento en los niveles de satisfacción.
La implementación del TQM con el acompañamiento del Control Estadístico de Procesos permite llevar a un mínimo los niveles de desperdicios o despilfarros motivados en fallas o errores en los diversos procesos y actividades.
Un importante método destinado a evitar las fallas es la aplicación
del Poka-Yoke (método a prueba de errores) cuyas ideas fundamentales
corresponden a Shigeo Shingo; así pues con sistemas automáticos de
recálculo, o bien con listas de control pueden lograrse una importante
reducción en materia de falencias operativas.
4. Movimientos. Constituidos por todas las pérdidas de tiempo y energía
debido a errores en la concepción ergonómica de las labores. En el caso
de empleados dedicados a la grabación de datos corregir dichas falencias
permite incrementar notablemente los niveles de productividad, y por lo
tanto reducir los costes de procesamiento de datos.
5. Transporte. Llevar a “Cero Papeles” las actividades burocráticas
aunque difícil, la sola reducción de la papelería reduce notablemente no
sólo los costes de transporte, sino también los tiempos de procesamiento
de las operaciones. La mejora del layout y el reordenamiento de labores
en trabajos grupales evita tanto el transporte innecesario de papeles,
como así también los tiempos muertos en bandejas de espera.
6. Esperas. Procesos mal diseñados y excesivas cantidad de actividades
sin valor agregado generan elevados tiempos muertos en trámites y
papelería con sus consecuencias en los niveles de satisfacción de
clientes, y mayor tiempo de espera en el cobro de comisiones, y hasta en
el peligro en la pérdida de operaciones comerciales.
Otro de los factores generadores de pérdidas de tiempo, o incremento en los tiempos de esperas está dado por los tiempos de preparación y los provocados por las averías y sus correspondientes reparaciones.
Para los tiempos de preparación se utilizan el método SMED creado por Shigeo Shingo, destinado a la reducción de dichos tiempos (dicho método es de gran utilidad en todo lo atinente a la impresión de documentación y formularios).
En lo correspondiente a las averías, la utilización del
Mantenimiento Productivo Total en los equipos e instalaciones permite un
mejor servicio, con escasos niveles de reparaciones y pérdidas de
tiempo, y por lo tanto con un máximo de servicio al cliente. Muy
importante a los efectos de disminuir los tiempos de espera o tiempo
totales de ciclos son las labores de layout, y de trabajo en grupos
(células de trabajo).
7. Procesamiento. Duplicación de procesos, problemas de layout, escasa
preparación del personal, falta de empowerment en el personal de
atención al público o de sucursales, actividades sin valor agregado, y
formularios / listados mal diseñados, entre muchas otras, originan
elevados tiempos de espera, desperdicios de recursos humanos, edilicios
y financieros.
Control Estadístico de Procesos
El Control Estadístico de Procesos (SPC) constituye una herramienta
esencial para el seguimiento de las diversas fases de un proceso
mediante el tratamiento estadístico de los datos recopilados, con el
objeto de reducir la variabilidad y controlar y mejorar dicho proceso.
El SPC permite abordar y resolver los dos problemas clave que se
presentan en la implantación de los procesos: la mejora y el control de
la calidad obtenida. Para ello se hace uso de la herramienta basada en
el control estadístico de la variabilidad: los gráficos de control,
que se describirán en este capítulo y que básicamente tratan de
representar la variabilidad de las características de calidad dentro de
los límites correspondientes; junto a esta herramienta se utilizarán
conjuntamente el resto de las denominadas siete herramientas básicas de
la calidad (Diagrama de Ishikawa, Diagrama de Dispersión, Histograma,
Diagrama de Pareto, SPC, Estratificación y Hoja de Recogida de Datos).
Benchmarking
La obtención de ventajas competitivas es el objetivo prioritario de la
estrategia de las empresas y de la gestión de la calidad total. Las
empresas tienen la obligación y el compromiso de incorporar la calidad
total como estrategia básica para toda su gestión, ya que la calidad
supone hacer las cosas bien hechas, rápidamente y a bajo coste.
Enmarcado dentro de la estrategia empresarial basada en el TQM, y con la
finalidad de alcanzar la mayor ventaja competitiva posible, tenemos al
benchmarking. El concepto de benchmarking proviene del término inglés
benchmark, que se puede definir como “marca utilizada como referencia”,
es decir, se fija un estándar sobre el que realizar la comparación. De
esta forma el benchmarking constituye la comparación y aprendizaje
respecto a las empresas líderes del sector y que se considerarán como
ejemplo a seguir, alcanzar y superar.
Aplicar el benchmarking en una entidad bancaria implica: conocerse a sí
mismo, conocer a la competencia, aplicar lo aprendido, y alcanzar la
excelencia y liderazgo. Conocerse a sí mismo, lleva a que cada
institución bancaria deba analizar su forma de operar y estudiar a fondo
todos sus procesos y métodos.
El objetivo será descubrir los puntos fuertes y, sobre todo, los puntos débiles. De esta forma se conocerán aquellos aspectos que deberán subsanarse mediante la comparación, comprensión y aprendizaje con respecto a las empresas líderes de la competencia.
Conocer a la competencia significa evaluar y conocer perfectamente a la rivales en lo referente a resultados, formas de operar, prácticas, puntos fuertes, entre otros. Es necesario seleccionar a los bancos líderes en el sector considerado o en determinados aspectos o funciones en las que destaquen por su excelencia, pasando a considerarlas como referencia en el aprendizaje.
Aplicar lo aprendido implica poner en práctica los procesos, métodos
y sistemas aprendidos de los mejores bancos (haciendo los ajustes en
función a las características y cultura de la institución y del mercado
en el cual se opera). Alcanzar la excelencia y liderazgo. La idea no es
llegar a ser tan bueno como la competencia, sino obtener la superioridad
sobre las demás entidades financieras.
Cazando desperdicios
Una forma de encarar de manera ágil el proceso de mejora consiste en
crear Grupos para la Cacería de Desperdicios (GCD), destinados a
identificar, prevenir y eliminar o reducir al mínimo los diversos tipos
de desperdicios antes mencionados.
Para ello el primer paso es concientizar a los directivos y al resto
del personal de las características de los diversos tipos de
desperdicios / despilfarros, su magnitud e importancia crítica. Luego
como un segundo paso debe capacitarse al personal en: trabajo en equipo,
estadística aplicada, herramientas de gestión, técnicas de resolución de
problemas, concepto de desperdicios, formas de detectarlos, y sistemas
para su eliminación.
Así, tanto mediante los Círculos de Control de Calidad, como con los
Sistemas de Sugerencias será factible hacer participar plenamente a todo
el personal en el perfeccionamiento de los sistemas y procesos.
Entre los diversos tipos de desperdicios propios de las actividades y
procesos administrativos-burocráticos tenemos:
Duplicación de tareas, en parte por falta de información compartida
Exceso de movimientos y traslados, en parte como resultado de la mala
disposición física
Tiempos muertos de papelería (trámites que en realidad duran 5 minutos
tienen tiempos de espera en escritorios o papeleras de horas hasta días
o semanas).
Excesiva subdivisión de procesos y/o actividades. Falta de trabajo en
grupos o equipos de trabajo.
Ineficiencia de control interno, lo cual ocasiona 4 tipos de
problemas:
posibles fraudes externos contra la compañía,
posibles fraudes internos,
información poco confiable o inexacta a los efectos de la toma de
decisiones, y
falta de cumplimiento a normativas de organismos oficiales
Excesiva cantidad de formularios, con duplicación de información y/o
innecesarios
Formularios mal diseñados
Excesivo inventario / stock de formularios
Tareas, procesos y /o actividades innecesarios
Actividades o procesos complejos
Falta de información, y administración por excepción
Listados de cómputos: innecesarios y/o mal diseñados
Información fuera de tiempo y/o inexacta
Sobre-estructura organizativa. Ello puede ser el resultado de
excesivos actividades manuales, tramos de control demasiados cortos,
falta de empowerment, carencia de objetivos organizacionales claramente
definidos o política de sobre-empleo.
Software: inadecuado, no parametrizable, de lenta ejecución, no adaptado
a las características de la empresa o del negocio.
Cuellos de botella originados en: concentración o centralización de decisiones y/o autorizaciones, excesivo número de firmas autorizantes, cantidad de elementos críticos escasos en función de las necesidades –llámense: computadoras, impresoras, fotocopiadoras y procesos de cómputos.
Averías y falta de mantenimiento en computadoras, impresoras, sistema
lumínico, teléfonos.
Falta de resguardo de datos informáticos.
Deficiente supervisión, carencia de liderazgo y ausencia de motivación.
Deficiente capacitación del personal
Excesivos niveles de estandarización o normativas internas
Exceso de informes internos
Exceso de reuniones internas y/o interrupciones externas
Improductividades por exceso de especialización o división de trabajo
Lentitud de impresoras, fotocopiadoras o procesos de cómputos
Ineficiencia por exceso o por defecto de herramientas de trabajo
Falta de sistematización en los archivos documentales, y el tiempo que
se requiere para la localización de documentación
Conclusiones
Nuevas tecnologías, necesidades del mercado y cambios económicos,
sociales y culturales llevan a la necesidad de cambiar los paradigmas
con los cuales las entidades financieras venían operando desde ya hace
mucho tiempo.
Hacer frente a las nuevas realidades competitivas y generar de manera
consistente valor agregado para los clientes, a un coste razonable,
implica la necesidad de implementar un sistema de mejora continua, que
basado en un cambio radical en la filosofía y manera de operar permitan
cosechar resultados favorables en el campo financiero.
Este sistema de mejora continua no sólo es factible de aplicar con éxito
a las actividades industriales, sino también en el campo de los
servicios, y entre ellos claro está, en la industria bancaria.
Bibliografía
La mejora continua aplicada a las actividades y procesos administrativos
burocráticos – Mauricio Lefcovich – www.monografia.com - 2003
Estrategia Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2004
Kaizen. Filosofía – Cultura y Ética de la Mejora Continua – Mauricio
Lefcovich – www.ilustrados.com - 2004
Kaizen – Mauricio Lefcovich – www.gestiopolis.com - 2004
La mente del estratega – Kenichi Ohmae – McGraw Hill – 1997
Benchmarking Estratégico – Gregory H. Watson – Javier Vergara Editor -
1995
Dr. Mauricio Lefcovich - Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. E-mail: mlefcovicharrobahotmail.com
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