Las notas que siguen han sido elaboradas en el marco de un trabajo de
Consultoría privada, por lo cual no habrá referencias a la organización
específica involucrada en la actividad central. Entendiendo que pueden
ser de utilidad para alumnos de distintos cursos, de carreras de grado y
posgrado, en las áreas de Administración, Ciencias Sociales, Psicología
y Trabajo Social, nos permitimos recoger las reflexiones que resultaron
ser las más útiles para el trabajo con las distintos jerarquías de la
organización. Partimos de algunos elementos conceptuales vistos a lo
largo de un año de intervención, en momentos de alta turbulencia en la
política institucional y que a ellos han aportado las experiencias
personales contenidas en la versión final del Informe de Consultoría.
Esperamos que este material pueda ser utilizado por quienes lo leen hoy,
teniendo en vista la propia perspectiva organizacional del trabajo en
equipo.
1. PROPUESTA DE UN NUEVO MARCO CONCEPTUAL PARA ORGANIZACIONES
Teniendo en cuenta que uno de los objetivos de mediano plano propuesto
por el PROYECTO apuntaba a lograr un cambio en el estilo de gestión al
interior del organismo, se entendió fundamental analizar el estilo
vigente a partir de un autodiagnóstico hecho por las distintas áreas de
la organización y luego proponer alternativas de desarrollo
institucional acerca de cómo pasar del management tradicional de la
eficiencia al management transformacional, que pudiera facilitar la
adopción de un programa de Calidad Total previsto para el año en curso.
A título indicativo, enunciamos algunas características diferenciales de
dos estilos de management que apuntan a pasar de la simple eficiencia en
el logro de objetivos técnicos al management participativo permanente (management
transformacional), podemos agruparlas como sigue:
MANAGEMENT TRANSACCIONAL MANAGEMENT TRANSFORMACIONAL
(management de control y eficiencia) (construcción de capital
humano/organizacional)
foco en herramientas foco en usuarios
intercambio intercreación
gerencia liderazgo
acuerdos alineamiento
metas VISIÓN
producto proceso
conclusión razonamiento
saber aprender
responsabilidades jerárquicas responsabilidades compartidas
pensamiento crítico pensamiento empático
" TRABAJO GRUPAL " "TRABAJO EN EQUIPO"
2. ANÁLISIS DE LA ORGANIZACIÓN COMO FENÓMENO LINGUÍSTICO :
LOS COMPROMISOS LINGUÍSTICOS BÁSICOS
A partir del marco conceptual enunciado anteriormente, hemos propuesto
el abordaje de la organización desde la perspectiva del lenguaje, la
comunicación y las conversaciones. Se ha estudiado la relación entre
lenguaje y acción en la "vida real" de la organización, es decir, se ha
analizado cómo impacta el uso del lenguaje en lo que ocurre a nivel de
los procedimientos que justifican la existencia de un área específica
(gerencia o sector) dentro de la organización mayor. Podemos
sistematizar este abordaje en el desarrollo de las siguientes
preguntas:
2.1. Qué clase de acción es hablar ?
Normalmente, en la concepción tradicional, estamos de acuerdo en que
"mejor que hablar es hacer" o aun que "mejor que prometer es
hacer"...Esta posición implica que hablar o prometer no es hacer. Hablar
sería, entonces, otra cosa. Si nos preguntáramos ¿ Qué clase de cosa ?
quizás la respuesta no sería tan obvia. Precisamente, el marco teórico
adoptado en esta consultoría sostiene que hablar es hacer y es una clase
de hacer fundamental en la vida de las organizaciones. Se trata de un
hacer particular que empieza y se realiza, frecuentemente, en el momento
mismo en que hablamos. Cuando decimos "te pido que me hagas el informe"
lo estamos "pidiendo" en ese mismo acto. Si la respuesta es un "Sí",
esta promesa se está realizando en el mismo acto de la respuesta. Luego
viene el cumplimiento de la misma, en un plazo también acordado en el
acto del pedido, o de la promesa. Y si no viene, frecuentemente solemos
decir que hay "problemas" en la comunicación... Podríamos tal vez
arriesgar que hacer equivale a "cumplir promesas" ?
2.2. Qué es entonces la comunicación desde esta perspectiva ?
Si desde la perspectiva tradicional, la comunicación implica la
existencia de un emisor y un receptor, un mensaje, canal, código, etc.,
en nuestra perspectiva este concepto se ha reemplazado por el de
coordinación de acciones en el lenguaje, poniendo el énfasis antes en
las acciones que hay que desarrollar para la producción de resultados,
que requiere ciertos compromiso y competencia para lograrlos.
2.3. Para qué es importante lograr acuerdos de sentido con otros ?
Si partimos de la perspectiva de la comunicación como coordinación de
acciones, es importante también conocer cuáles son los valores y metas
compartidos por quienes están coordinando acciones, pero también las
pequeñas acciones que se requieren y los diagnósticos permanentes que se
hacen para preparar la coordinación de acciones en la vida cotidiana de
las organizaciones. Por ejemplo, si alguien pide "el" informe "urgente",
es fundamental que la persona que recibe el pedido (y se compromete a
hacerlo) sepa qué es "el informe" y cuán "urgente" es la demanda. Si
bien esta situación parece trivial, es posible constatar que ni
"informe" ni "urgente" son datos de la realidad, sino que forman parte
de prácticas recurrentes que, si funcionan bien, es decir, producen los
resultados esperados, no se nota la existencia del acuerdo previo
existente entre los participantes, pero que, si funcionan mal, es decir,
no producen los resultados esperados, contribuyen a generar : problemas
para el usuario y/o conflictos al interior de la organización.
2.4. Cómo es posible clasificar lo que hacemos en el lenguaje ?
Desde la perspectiva de F.Flores utilizada en este trabajo, en la vida
social humana y en la vida de las organizaciones humanas, con las
palabras se hacen cuatro operaciones fundamentales, que nos definen y
construyen permanentemente nuestra identidad en el mundo.
Éstas constituyen los compromisos linguísticos básicos : afirmar,
declarar, pedir/ofrecer y prometer.
Una afirmación es una proposición acerca de un mundo que ya existe, para
la cual hay acuerdos consensuados acerca de significantes y
significados, en la cual el orador se compromete a proveer evidencia
acerca de lo dicho. Si la evidencia es aceptada por el oyente como tal,
la afirmación es verdadera; sino es falsa. Una condición de posibilidad
de las afirmaciones es que haya consenso previo entre orador y oyente
acerca del significado de sus términos. Una afirmación requiere, pues,
la existencia de una comunidad linguística para tener sentido. "Tengo un
lápis en la mano" dicho con una sonrisa a un individuo de habla no
castellana no tiene posibilidades de ser clasificada como verdadera o
falsa por el mismo. Ejemplos de afirmaciones son : "Pedro pesa 75
kilos", "Está lloviendo ahora en Lanús", "Mi mano tiene cinco dedos",
"Esta sala mide 6 metros por 4,50", "El índice de inflación mayorista
publicado por INDEC fue de 0.15% el último mes de diciembre".
Una declaración es una proposición que genera un mundo nuevo, define
posibilidades que antes de que ella fuera hecha no existían o, aun, que
cambian el curso de los eventos por el mero hecho de hacerla. Las
declaraciones pueden ser válidas o inválidas según la autoridad del
orador. La autoridad del orador condiciona los resultados de la
declaración. "Os declaro marido y mujer" es una declaración que puede
ser hecha sólo por algunas personas para que tenga algunos efectos
particulares en el seno de una comunidad linguística.
Existen varios tipos de declaraciones, según su finalidad y ámbito de
aplicación. Algunas son fundacionales e inauguran una situación
totalmente nueva en un ámbito determinado. Además de "Os declaro marido
y mujer", también lo son las cartas magnas ("Nos los representantes"...)
, los decretos y ordenanzas gubernamentales, la ley de convertibilidad,
entre otras. Otras son resolutivas y dirimen situaciones de conflicto,
creando un contexto nuevo para la coordinación de acciones entre las
partes. como por ejemplo : "La tenencia del hijo queda a cargo de la
madre". Otras son expresivas son típicas de cada lengua, a veces de cada
lugar o grupo humano y cierran de modo ritual una conversación :
"Gracias", "De nada", "Buen día !", "Hola", "Chao, loco...", "Perdón,
(me podría Ud indicar...)" "Discúlpeme", "Cáspite!", "Recórcholis !" o
"Sin otro particular, saludo a Ud. muy atte". También las hay que
definen posibilidades futuras : "Podríamos ir al teatro mañana a la
noche..."
Los juicios son una clase particular de declaración, muy frecuentemente
utilizada en la vida de relación, en cualquier ámbito, a la que somos
especialmente adictos, y que tendemos a construir de cierta manera
peculiar : en automático, sin pensárlo mucho porque así lo sentimos,
refiriéndonos a otros juicios formulados anteriormente (nuestros o de
terceros) o a partir de la observación de acciones recurrentes de otros
en cierto dominio. Son juicios, por ejemplo, "Pedro es gordo", "Esta
sala es confortable", "La inflación está bajando todos los meses", "Mi
mano es perfecta". Estos juicios son declaraciones que hacemos acerca de
cierto ámbito acotado del mundo, a partir de la observación (o no) de
ciertas acciones, con nuestros propios indicadores de significado,
parámetros o "estándares" de enunciado, como los denominaremos de aquí
en más. Así, si mi estándar de peso es que los hombres "deben pesar" de
cierta manera, es decir, guardando cierta relación con una "forma
ideal", a Pedro lo considero "gordo", pero en general no recuerdo que en
otro contexto, el de los pesos pesados, quizás sea "flaco"...
Una de las causas más frecuentes de la mala coordinación de acciones
entre los miembros de la misma es que los estándares de cada uno son
distintos y por ello, juzgan con el mismo juicio a situaciones distintas
o con distintos juicios a la misma situación o desempeño personal. "Está
bien" o "está mal" no habla tanto de lo que estoy observando como de los
estándares que estoy empleando... aun sin enunciarlos
Otro aspecto interesante es que la emoción que provocan ciertos juicios
en nuestros cuerpos es de afirmación, es decir, de certeza cierta, y no
de MI juicio según MIS estándares... con lo cual nos posicionamos en el
mundo absoluto de lo verdadero /falso en vez de lo válido / inválido o
fundado / infundado.
Según este enfoque, los juicios pueden ser válidos o inválidos, según la
autoridad que tenga el que lo emite y para qué / para quién lo hace. Por
ejemplo, un juicio de mi superior, a quien aprecio y respeto en su
competencia (además de acatar en sus decisiones por cumplimiento de las
normas organizacionales) cuando se emite acerca de mi desempeño, también
es válido porque le doy autoridad para hacerlo. Este fenómeno es muy
interesante porque, frecuentemente, cuando el jefe dice algo que no "nos
gusta", creemos que "se equivocó" y no que ése es "SU" juicio !!! Esta
observación es muy importante para la vida de las personas - dentro y
fuera de las organizaciones - porque sometemos y somos sometidos
permanentemente a juicios acerca de nuestro desempeño o del de terceros
y sufrimos innecesariamente cuando le otorgamos autoridad a quienes no
la tienen - ni en el organigrama, ni en nuestra elección personal.
Por otro lado, y complementariamente, los juicios pueden ser fundados o
infundados, según el modo como son construidos y la competencia de quien
los formula. Una primera manera de construir los juicios es dejar que
salgan naturalmente, es decir, creer que somos capaces de producir
juicios fundados espontáneamente , simplemente diciendo los que
"sentimos" : a ellos denominamos juicios automáticos. Por ejemplo,
cuando nos enfrentamos a una situación imprevista y pensamos "Qué
torpe!" al observar el desempeño de una persona, estamos produciendo un
juicio automático, que informa más acerca de nuestros estándares de
tropeza que de lo que hizo el blanco de nuestro juicio. Decimos también
que son juicios infundados en el razonamiento y en la observación de los
fenómenos con estándares claros para el observador. Otra forma de juicio
son las opiniones cuando formuladas con cierta información acerca de la
situación, pero necesariamente con competencia en el dominio de acciones
en que se realiza el juicio.
No puedo tener más que una opinión acerca del desempeño del comandante
de la aeronave que me aterrizó esta mañana en Aeroparque, porque no
tengo competencia en el dominio de acciones conducción de aviones.
Entonces, confundo lo que senti durante el proceso con la competencia
del señor comandante... Lo mismo ocurre con el cirujano que operó a un
pariente cercano o el arreglo que hizo el plomero ayer por la tarde en
mi casa. Vivimos en una sopa de opiniones acerca de las habilidades de
los mortales que nos rodean - porque de hecho no podemos tener
competencia en todos los dominios - y el único problema es que creemos
que estamos permanentemente hablando de la realidad tal cual es... Y no
podemos evitar tener opiniones acerca del mundo, las personas y las
cosas. Sería importante recordar que mis opiniones son sólo mis
opiniones y que para coordinar acciones con alguien es inevitable
empezar por mis opiniones, pero es conveniente seguir con juicios
fundados acerca de la misma.
Así, sostenemos que es posible construir modos de fundar juicios
adecuadamente. Para ello debemos :
* empezar por acotar nuestro juicio a un dominio de acciones restringido
y no hacer generalizaciones universalizantes. Decir, por ejemplo,
"Antonio es una buena persona" nos puede servir para saber donde estamos
parados nosotros en relación a Antonio. Es el puntapie inicial, el
handicap en favor o en contra que tiene Antonio con nosotros. Si
queremos tomarlo como colaborador para hacer informes que usen el
programa Excel de inmediato, debemos empezar a indagar acerca de su
desempeño en este dominio. Así, debemos
* seguir indagando acerca de su experiencia en el dominio, ya sea por la
observación recurrente directa de las prácticas (no de los juicios del
mismo Antonio) o en su defecto
* recurrir a juicios de terceros que consideremos y/o que sean
considerados competentes por otros competentes en la materia, cuando lo
anterior no fuera posible, teniendo el cuidado de aclarar los estándares
que considero relevantes para las acciones que quiero coordinar.
Entonces, puedo pasar de mi opinión acerca de Antonio como persona a un
juicio fundado acerca de cómo serán en el futuro las acciones de Pedro,
en el dominio del uso de Excel con precisión y velocidad para mis
necesidades. Este es también un aspecto generalmente oculto del lenguaje
:
Cuando hacemos un juicio acerca de alguien estamos :
* revelando nuestro estándar acerca de un dominio generalizado o acotado
de acciones;
* evaluando acciones hechas en el pasado por mi enjuiciado;
* haciendo suposiciones acerca de la conducta que el mismo podrá tener
en el futuro.
Fundar juicios adecuadamente es una condición de posibilidad para la
vida social organizada y tiene especial relevancia en la vida de grupos
y organizaciones. La apropiación de estas distinciones para la vida
cotidiana y la discriminación entre afirmaciones y juicios tiene
fundamental importancia en la coordinación de acciones en cualquier
ámbito, ya que permite redefinir permanentemente a qué se apunta, a
quién le toca emprender ciertas acciones, cuáles son criterios comunes,
cuáles no y, en última instancia, a quien se le asigna responsabilidad y
si ésta es aceptada. Aunque más adelante volveremos sobre este punto, no
queremos dejar de señalar aquí el aspecto emocional de nuestros juicios
automáticos : los vivimos como afirmaciones. Por ello, nos resulta
dificultoso desprendernos de ellos y buscar los estándares que están
implicados en ellos y la posibilidad de construir consenso con otros
acerca de la persona o situación que estamos enjuiciando. Ejemplo : " El
país está en una profunda crisis."
2.5. En las organizaciones, la coordinación de acciones se da a
través de conversaciones de dos clases principales : conversaciones
para la acción, en cuya estructura intervienen los pedidos, ofertas y
promesas y las conversaciones para crear posiblidades, en cuya
estructura intervienen las afirmaciones y declaraciones.
Esta distinción es fundamental para rediseñar la identidad de las
personas y organizaciones en la coordinación de acciones. Esto es válido
en el pequeño mundo, en el entorno inmediato y en el grande, el mundo
que genera nuevas prácticas sociales. Si observamos a cualquiera de las
organizaciones en las que actuamos, podemos verificar que las
conversaciones para crear posibilidades no son siempre mantenidas por
miembros cualesquiera; éstas son las conversaciones que intervienen en
el rediseño de la organización y, frecuentemente, son patrimonio
exclusivo de ciertos integrantes de los niveles superiores. En el
management transformativo o en cualquier enfoque que pretenda emprender
una gestión de calidead, es imperioso abrir un espacio para tales
conversaciones al interior de la organización para que se puedan
sostener aquellas medidas destinadas a cambiar drástica y radicalmente
su futuro. La identificación de áreas de mejora y formulación de
propuestas de cambio por los miembros de una unidad de caulquier sector
de la organización es un primer paso hacia conversaciones de posibilidad
y conversaciones para la acción para favorecer el cambio de estilo de
gestión.
2. 6. Una organización puede ser vista una red de compromisos
recurrentes expresados por medio de redes conversacionales, en las
que problemas de unos significan posibilidades para otros. En la vida de
la organización importan tanto las declaraciones fundacionales, como el
modo como se hacen los pedidos y las promesas. Por otro lado, toda
organización existe en un trasfondo de conversaciones, que exceden su
historia propia, en términos de las acciones específicas que se
desarrollan en su interior e involucran necesaria y continuadamente a la
de sus distintos integrantes.
Por ello, en la vida de las organizaciones inciden de modo fundamental
los estados de ánimo que las permean y son diseñados permanentemente
gracias a declaraciones y acciones que se ponen en marcha en los
distintos ámbitos. En el enfoque elegido para este trabajo, el estado de
ánimo consiste en el conjunto de declaraciones acerca de las
posibilidades en el futuro para sus integrantes. Estados de ánimo
negativos para la vida organizacional son, por ejemplo, el resentimiento
y la resignación, que albergan conversaciones privadas entre sus
miembros o para cada uno de ellos, que afectan contínuamente las
posibilidades de realización. Es posible diseñar alternativas de
aceptación y ambición a partir del establecimiento de nuevos acuerdos,
creados a partir de nuevas declaraciones. La desconfianza es otro estado
de ánimo que afecta las relaciones entre los miembros de una
organización y que impacta en la coordinación de acciones de modo
decisivo.
2.7. Sensaciones, emociones, sentimientos y estados de ánimo
personales son fenómenos diferenciados, con sede en distintos
espacios, que impactan permanentemente la vida de las organizaciones.
Mientras las sensaciones pueden ser circunscriptas a registros
corporales y no necesariamente dan cuenta de ningún discurso particular,
las palabras sólo las desnaturalizan y reducen, las emociones y los
sentimientos pueden ser atribuidos a discursos particulares, acompañados
por / que generan, forzosamente, sensaciones corporales. Esta distinción
es crucial para diseñar nuevos discursos y posibilidades corporales -
bienestar físico y/o satisfacción intelectual incluidos - por lo qual no
debiera ser omitida de ninguna clase de estudio del fenómeno
organizacional. Este tema será retomado más adelante, pero queda
enunciado en esta introducción.
2.8. Es necesario estar en las conversaciones que importan para crear
nuevas prácticas sociales dentro de las organizaciones.
Desde el punto de vista con que estamos analizando las organizaciones,
es importante reconocer que hay distintas clases de conversaciones en
las organizaciones y que todas impactan en la vida de la misma, es
decir, impactan en los resultados producidos, tanto para los usuarios
(clientes externos en el enfoque de calidad total) de la organización,
como para los miembros de la organización misma (clientes internos).
Con este criterio, diríamos que el cambio de estilo gerencial que se
requiere para producir transformaciones duraderas implica hacerse cargo
de las conversaciones que importan :
* al cliente interno : para que su estado de ánimo sea adecuado para
mejorar las conversaciones que importan
* al cliente externo, destinatario de la función última de la
organización como un todo.
Frecuentemente, la gestión de calidad se toma con el foco colocado en el
cliente externo. Lo que sostenemos desde nuestro abordaje es que las
conversaciones en que vive la organización condicionan absolutamente el
estado de ánimo de los miembros de la organización (clientes internos) y
dificultan o facilitan la coordinación de acciones para producir los
resultados que generan la satisfacción del cliente externo.
Si nos preguntamos ahora
¿ Qué clase de conversaciones genera el estado de ánimo de una
organización ?
¿ Las conversaciones en las cuales hacemos los pedidos y promesas
específicos para satisfacer al cliente externo ?
¿ O las conversaciones de trasfondo ("radio pasillo") que prepararn el
"clima" de confianza / desconfianza , resentimiento /aceptación o
resignación / entusiasmo que se vive en la organización ?
Constatamos que las historias que nos contamos acerca de que lo que
creemos que son las cosas, las personas o las prácticas que ellas
realizan, son frecuentemente, sopas de juicios y colecciones de juicios
(fundados ? prestados ? fundados en los juicios de terceros ?) y no
necesariamente basados en afirmaciones que provienen de observaciones
recurrentes de ciertas acciones hechas con ciertos estándares, cuya
elección conocemos perfectamente.
Cuando nos preguntamos "¿ Porqué creo que Juan tarda tanto en entregar
los informes si ya hace más de dos años que los hace? ", frecuentemente
nos contestamos sin preguntarle a Juan, sus razones o las versiones
anteriores de esta misma práctica. No nos ponemos en los zapatos del
otro o no lo hacemos suficientemente para generar la confianza en el
otro, para siquiera tener ganas de escuchar sus razones. Muy
frecuentemente tenemos juicios del tipo "La sección A es una quinta,
nadie entra allí" sin mirar nuestra propia sección que, quizás también
funciona como "quinta" y, quizás, por éso funciona...
Para cambiar el sentido de nuestras prácticas a nivel de nuestra
"pequeña organización", aquella en la que nos desempeñamos, sostenemos
que es necesario mirar más allá de los muros de nuestra pequeña
organización y ubicarnos en POSICIÓN DE RESPONSABILIDAD en relación a
los productos finales de la organización total es decir, dentro de la
concepción que hemos propuesto para la NUEVA organización.
Si cultivamos el hábito de alimentar las conversaciones de desconfianza,
resentimiento o resignación, nos mantendremos dentro de la POSICIÓN DE
CIRCUNSTANCIALIDAD en la que siempre nos superarán las historias y
justificaciones para que LAS COSAS QUEDEN COMO ESTÁN. Cada vez que me
hago cargo de hacer bien mi parte, creyendo (o creyendo saber?) que lo
que falla está afuera, pierdo poder, me reinstalo en la "quinta"
personal y me ubico en la posición de circunstancialidad.
Las conversaciones acerca del mundo en las que "los malos" están afuera
o del otro lado de la raya, no son más que el resultado de la cumulación
de juicios de desconfianza, resignación o resentimiento, que pueden ser
simplemente una forma eficaz de ocultar nuestra INCOMPETENCIA en
hacernos cargo de cambiar estas conversaciones para generar un estado de
ánimo de confianza, aceptación y entusiasmo en relación al futuro.
No se trata aquí de una cuestión moral - aunque es posible abordarla así
- se trata más bien de una cuestión de aprendizaje:
de cómo pasar del management tradicional al transformacional.
Podríamos cambiar la conversación de trasfondo de buscar
responsabilidades/culpas /justificaciones a la pregunta de fondo :
¿CUÁLES SON LAS CONDICIONES QUE DEBO GENERAR PARA PRODUCIR LOS
RESULTADOS NECESARIOS PARA MEJORAR CONTINUAMENTE LA CALIDAD DEL SERVICIO
AL CLIENTE EXTERNO Y LA CALIDAD DE VIDA DE LOS MIEMBROS DE LA
ORGANIZACIÓN ?
Esta es, indudablemente, una posición novedosa, que no le huye a la
discusión acerca de la importancia de analizar cómo construimos la
realidad de la organización a través de algunas conversaciones obvias
(las de la vida del trabajo propiamente dicho), como de aquellas no tan
obvias (las de la vida de relaciones entre las personas que comparten el
mismo espacio) de las que no se ocupan las teorías tradicionales del
management y de la organización.
3. RUTINA Y RUPTURA EN VIDA DE LAS ORGANIZACIONES
Los imprevistos y obstáculos que aparecen continuamente en la vida de
las organizaciones son en general tomados como problemas. Es un problema
que alguien llegue tarde, que no llegue la información de donde debía
llegar, etc. Nuestra propuesta aquí es mostrar como un cambio de
interpretación de este concepto de problema puede afectar positivamente
la vida de la organización e, incluso, nuestra vida personal. Para ello
hablaremos de la rutina y la ruptura en la vida de las organizaciones,
de cómo podemos comprenderlas y modificarlas en nuestro favor y en favor
de la organización total. Necesitamos desarrollar los conceptos de
transparencia y quiebre desde el enfoque que estamos utilizando aquí.
Decimos que vivimos en transparencia en determinado dominio cuando
operamos sin darnos cuenta permanentemente de lo que estamos haciendo.
Por ejemplo, vivimos en transparencia en el lenguaje, cuando hablamos
fluidamente. Decimos, entonces, que tenemos un quiebre cuando nos falta
una palabra para expresar cierta idea que queremos expresar. Vivimos en
transparencia en nuestro trabajo cuando operamos ciertas rutinas que nos
salen casi automáticamente. Cuando un cliente externo nos plantea una
situación nueva, que no sabemos resolver, que no sabemos a quién
recurrir para aboradrla, decimos normalmente que tenemos un problema.
Como la interpretaci´n de problema es, generalmente, de algo con
exitencia propia, de algo que nos molesta con cierta autonomía, es
importante correrse a la interpretación de quiebre como interrupción de
un flujo de acciones previstas o deseadas por alguien. El quiebre, por
lo tanto, no es algo en sí mismo, sino que alguien declara que algo es
un quiebre para él/ella.
Así, nos resulta también fácil aceptar que el quiebre de alguien es
siempre la posibilidad de otro : la goma pinchada de mi auto, el ganarse
la vida del dueño de la gomería; mi ignorancia del idioma inglés, la
posibilidad de mantenerse de la profesora de este idioma.
De este modo, nos resulta también fácil comprender que no hay que evitar
los quiebres, sino aprender a convivir con ellos : así somos
posibilidades para otros y le damos a otros la oportunidad de que sean
posibilidad para nosotros. Al interior de la organización, estas
consideraciones cobran sentido dramático : no habría necesidad de
organización si ella no existiera precisamente para resolver los
quiebres de los clientes externos... Bienvenidos los quiebres, pues !
En nuestro marco conceptual, hemos adoptado una reconstrucción de la
estructura ideal del quiebre que permite identificar nuestras fortalezas
y debilidades a nivel de la vida de relaciones y entrenarnos luego en
cultivar aquellas habilidades que necesitemos para ser expertos
anticipadores de quiebres, que inventen el futuro y no simplemente
esperen el que otros les diseñe... Así, para practicar la deconstrucción
del quiebre como herramienta de crecimiento personal podemos identificar
las siguientes etapas:
1. Declaración del quiebre ("Recórcholis!" "Cáspite!")
2. Aparición de juicios automáticos ("Otra vez!" ,"A mí siempre me
pasa!", "Cuándo aprenderé ?", "No es posible!", "No hay caso !" etc.)
3. Revelación de compromisos previos afectados. ( A qué promesa debía
atender cuándo ocurrió el quiebre ?)
4. Búsqueda solitaria de solución inmediata, uso de recursos propios:
creatividad, diseño de herramientas.
5. Búsqueda solidaria de solución con recursos de otros (Utilización
efectiva de la red de ayuda)
(Diagnóstico de habilidad de hacer PEDIDOS)
6. Revelación de nuevas posibilidades permitidas por el quiebre : qué
aprendi ? qué nuevas posibilidades tengo ahora?
Los quiebres pueden no ser accidentales; pueden ser provocados y
entonces consisten situaciones de aprendizaje planificado.
4. IMPACTO DE LOS ESTADOS DE ÁNIMO EN LA VIDA DE LAS ORGANIZACIONES
Desde la perspectiva de nuestro enfoque, que implica considerar siempre
los dos aspectos linguístico y emocional en el análisis de las
manifestaciones humanas al interior de la organización, un estado de
ánimo puede ser definido como un registro corporal (emocional) en cada
uno de sus participantes, acompañado de ciertas conversaciones privadas,
no dichas necesariamente, o no compartidas bajo la misma forma exacta
por todos sus participantes, pero que equivalen en realidad a cierto
juicio acerca de mis posibilidades en lo que va a ocurrir en el futuro.
Es importante considerar que lo que (se cree) que se puede cambiar o no,
depende del ámbito de la vida, de la situación específica, pero,
principalmente de los juicios que tenemos acerca de nuestras relaciones
con el mundo. A ellos denominamos estado de facticidad por oposición al
estado de posibilidad. Ello depende también de la interpretación que
tengamos acerca de hechos e interpretaciones. Así, se pueden definir, al
menos, tres estados de ánimo básicos en la vida de las organizaciones y
sus correspondientes opuestos :
el resentimiento, la resignación y la desconfianza opuestos a la
aceptación, la ambición y la confianza.
También podemos acordar que los primeros son estados de ánimo negativos
para la vida de la organización porque, en la mayoría de los casos,
afectan la productividad de la misma. Además los estados de ánimo son
conversaciones privadas no compartidas (historias antiguas, muchas
veces) asociadas a emociones, de caracter contagioso y pueden
difundirse, generalizando conductas al interior de un grupo humano,
principalmente cuando esta propagación parte de personas que pueden ser
consideradas líderes naturales dentro de la organización. De ahí la
importancia de conocer posibilidades que ayuden a comprender y revertir
los estados de ánimo negativos para la organización y sus miembros.
A los efectos de presentar una propuesta de análisis y transformación de
los estados de ánimo negativos, pasaremos a realizar una deconstrucción
linguística de cada uno de ellos. El estado de ánimo de resentimiento
corresponde a una emoción de cierto grado de ira, bronca o rabia,
asociada a juicios y declaraciones de tipo :
- Algo injusto ha pasado;
- Yo no me lo merezco ( o él/ella, nosotros, ellos no lo merece (mos)(n))
- El culpable es...
- No cuenten conmigo para ...
El estado de ánimo de resignación corresponde a una emoción de tristeza
o depresión, asociada a juicios y declaraciones de tipo :
- No hay nada que hacer aquí;
- Me cansé, ya intenté todo...
- Definitivamente, desisto...
El estado de ánimo de desconfianza corresponde a cierta emociónde miedo,
asociada a juicios / declaraciones de tipo :
- Fulano miente, es corrupto, es un vago
- No quiero coordinar acciones con él /ella/ellos para no quedarme
pegado/a;
- Definitivamente, no hay condiciones para ello...
Estos tres estados de ánimo negativos corresponden a juicios /
interpetaciones de víctimas de las circunstancias y no de responsables
en busca de salida e interfieren significativamente en la vida de la
organización, dadas las posibilidades que le abre o cierra, a veces
definitivamente.
Heloisa Helena Primavera - primaverarrobaclacso.edu.ar
Aportado por: www.hfainstein.com.ar Actividades de consultoría, capacitación y facilitación de procesos para contribuir al aprendizaje y desarrollo de personas, equipos y organizaciones, tanto en el ámbito público como privado, y en organizaciones no gubernamentales. infoarrobahfainstein.com.ar
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